lunes, 2 de diciembre de 2013

LA DESCRIPCIÓN DE CIUDAD REAL A COMIENZOS DEL SIGLO XX, EN LA PUBLICACIÓN DE ESPAÑA REGIONAL



En la segunda década del siglo XX, se publicó en Barcelona la obra “España Regional”, no sabemos la fecha exacta de la publicación, pero según la Biblioteca Nacional esta se realizó entre 1913 y 1919. Esta publicación ofrece una pequeña descripción de todas las provincias españolas y los partidos judiciales existentes entonces, con un reportaje fotográfico de las mismas, realizada por por Ceferino Rocafort y Casimiro Dalmau

La obra consta de cuatro tomos, los dos primeros dedicados a la descripción de las provincias, el tomo III con los planos de las capitales de provincia a color y el tomo IV con los planos de las 50 provincias españolas y las posesiones entonces en África.

La descripción que se realiza en nuestra capital se encuentra en el tomo II, pagina 528 y es la siguiente:

Ciudad de 16,372 habitantes, a 168 kilómetros de Madrid, por carretera, y a 175 por ferrocarril, situada en terreno llano, a la izquierda del río Guadiana, del que dista unos 5 kilómetros. Hállase a los 38º 59’ 12” de latitud N. y los o” 14? 37” de longitud O. del meridiano de Madrid. Su altitud, señalada en la estación de ferrocarril, es de 635’063 metros. El clima, según los últimos experimentos, resulta ser la siguiente: temperatura media de las máximas, durante el año, 22º 3; media de las mínimas, 7º 6; máxima absoluta, 43º 4; mínima absoluta, 11º 2. La altura, en milímetros, de la lluvia, es de 456’7, y, la dirección dominante del viento, Oeste.

Es capital de la provincia de su nombre; tiene Sede Episcopal, sufragánea de la Metropolitana de Toledo, siendo el Obispo, Prior de las Ordenes Militares; hay Gobierno Militar, correspondiente a la primera Región o Cuerpo de Ejército; Diputación Provincial, Audiencia Provincial, Jefatura de Distrito Forestal, Escuela de Artes y Oficios, Escuela Normal de Maestras, Consejo Provincial de Fomento, Jefaturas del Servicio Agronómico de la Región Manchega y Catastral, Delegación de Hacienda, Jefaturas de Ingenieros de Minas y de Montes, Instituto Provincial, Junta de Instrucción Pública, Jefatura de Obras Públicas, Seminario Conciliar, Junta de Sanidad, Colegios de Farmacéuticos y de Médicos, Escuela práctica de Agricultura, Granja Agrícola y Biblioteca Provincial.

Débese la fundación de la ciudad a Alfonso X, quien la hizo edificar con el nombre de Villa Real, en el sitio conocido por Pozuelo Seco de Don Gil, del término de Alarcos, ciudad demolida por el moro Miramamolin Aben Jusus, a últimos del siglo XII.

En Ciudad Real fundó Fernando III la célebre “Santa Hermandad” para la persecución de malhechores.

Consérvese, aunque muy arruinadas, las murallas que defendieron la ciudad, a la que dan entrada siete puertas llamadas: de Toledo, de la Ciruela, de Alarcón, Carmen, de Granada, de Santa María y de Mata. La más interesante es la de Toledo, cuyos esbeltos arcos de herradura se abren bajo atrevidas ojivas, apoyadas en las recias torres cuadradas que flanquean la entrada. Hace algunos años fue restaurada con bastante acierto la de la Ciruela, que se halla inmediata a la estación del ferrocarril.


Las calles de Ciudad Real son generalmente anchas, largas y rectas. Cuenta con buenos edificios antiguos y modernos, sobresaliendo entre los primeros la Catedral, que antes fue parroquia de Santa María del Prado. Consta este templo de una sola nave, esbeltísima, de 50 metros de longitud y 17 de latitud; la bóveda pertenece al estilo gótico decadente; el retablo mayor es muy notable y corresponde al gusto del renacimiento español; adherida al mismo está la hermosa sillería de coro que cierra el presbiterio por ambos lados. El aspecto exterior es poco notable; en el ábside se abren grandes ventanales góticos y a los lados se admira una bonita portada y algunas ventanas de gusto Plateresco. La torre campanario es sencilla y de estilo Renacimiento. En el interior del templo se guardan los estandartes que sirven para las proclamaciones de los reyes.

Hay dos iglesias parroquiales notables por su antigüedad: la de San Pedro y la de Santiago. En la primera se admiran, en el exterior, dos bellísimas portadas y una torre cuadrada con reloj, y el interior se compone de tres espaciosas naves, y contiene una sillería de coro plateresca, muy bella. La de Santiago se halla maltratada por la impericia de los restauradores; presenta una maciza torre, para las campanas, rematada en aguja, muy característica.

Entre los edificios modernos, de carácter público, descuella la nueva Casa Consistorial, construida en 1869 en sustitución de la modesta e incapaz que todavía subsiste en la misma plaza de la Constitución. En la soberbia fachada, greco-romana, de aquel edificio, se ostentan cuatro bellas estatuas representativas de la Justicia, la Prudencia, la Industria y la Agricultura. El interior se halla perfectamente distribuido para su objeto y una magnifica escalera, adornada con estatuas, da acceso a los pisos altos.

También son dignos de ser mencionados los edificios del Banco de España, de la Diputación Provincial, del Hospital, del Hospicio, del Instituto, de la Granja-Escuela de Agricultura, y los palacios de Barronongoa y Almagro.

Al centro de la mencionada plaza de la Constitución hay una fuente, erigida a la memoria de Hernán Pérez del Pulgar, hijo de esta ciudad; la plaza mide más de 4,000 metros cuadrados y fue reparada y embellecida en 1860. También son muy espaciosas y bien urbanizadas las del Pilar y del Hospicio. Entre los paseos de Ciudad Real sobresale el de la Libertad, trazado en un terreno que fue pantanoso, inmediato a la derruida puerta de Calatrava.

El término produce muchos cereales y abundante vino, aceite, frutas y pastos. El comercio tiene vida próspera por proveer a las necesidades de una extensa comarca. Hay fábricas de harinas, chocolate, jabón, curtidos, calzado, aguardientes, gaseosas, alcohol, gas y electricidad. Celebra feria el día 15 de Agosto. Tiene agregados a su ayuntamiento el lugar de Valverde, las aldeas Las Casas y la Poblachuela, y los caseríos Ciruela, El Salobral y Sancho Rey.



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