jueves, 19 de diciembre de 2013

LA VIRGEN DE LOS TORNOS Y DEL PRADO DE VELILLA DE JILOCA (ZARAGOZA)


Lugar donde según la tradición se apareció en el año 1013 la Virgen de Tornos

La invasión musulmana de la península ibérica en el siglo VIII, dio origen a que la población  visigoda cristiana ocultara sus imágenes de culto. Produciéndose siglos después cuando los distintos territorios fueron reconquistados, las apariciones de estas imágenes.

Cerámica que recuerda el lugar de la aparición de la Virgen 

Un caso de estos fue la aparición de la Virgen de los Tornos en Velilla de Jiloca, que con el paso de los años se convertiría en Virgen de las Batallas, de los Reyes  y del Prado con su aparición en nuestra ciudad. 

El lugar de la aparición es la parte trasera de la actual  iglesia de Velilla y los muros corresponden a la capilla de la Virgen del Prado 

Según los historiadores de la Virgen del Prado, allá por el año 1013, Mosén Ramón Floraz, caballero aragonés, gran servidor y privado del Rey don Sancho el Mayor, de Navarra, al llegar a las cercanías de Velilla de Jiloca, lugar de Aragón, el caballo en donde venía, se le hundió una pata junto a una fuente en donde había llegado a beber. Queriendo Mosén Ramón ayudar a su brioso corcel, vio cómo el caballo con sus patas había dejado ha descubierto un gran hueco. Extrañado el caballero, quitando con su daga las piedras de alrededor descubrió una gran cueva como edificio antiguo. Atraído por la curiosidad penetró en el subterráneo encontrándose, en un nicho en la pared, una preciosa imagen de la Virgen María, sentada a forma de matrona romana, con un Niño sobra las rodillas y con un pergamino escrito en latín antiquísimo en donde se decía qué imagen era aquella y en qué tiempo se había puesto en aquel lugar. Se trataba de la imagen de la Virgen de los Tornos que había sido soterrada, tres siglos antes, por devotos cristianos, para librarla de la invasión árabe.

Imagen de la Virgen de los Tornos en el altar mayor de la iglesia parroquial

Sacó Floraz la santa efigie lo mejor que pudo y la puso encima de su caballo con intención de dirigirse hacia Velilla y preparar allí su viaje. El caballo se niega a caminar en esta dirección, no sirviendo de nada ni las espuelas del caballero, ni la fusta que maneja con la diestra. Ante el temor de que con el castigo se encabrite el noble animal y ocasione a la imagen algún mal, lo deja en plena libertad, y entonces, manso el corcel, conduce al caballero hacia un lugar llamado Daroca en donde manda construir una valiosa caja que sirva de estuche a tan preciada joya y poderla así transportar con más decoro y comodidad.

La imagen de la Virgen es posiblemente una talla del siglo XIV

Grandes dificultades tiene que vencer nuestro caballero antes de llegar a Navarra. Por los caminos más recónditos atraviesa tierra de moros siempre con el temor de encontrarse en algún lance en el que pudiera perder su divino tesoro. Gracias a la protección del cielo llega felizmente a campamento cristiano y desde allí envía a su rey un emisario con el anuncio del feliz acontecimiento.

La imagen aunque es de talla entera, se viste y se le da culto vestida

Con mucha alegría recibe don Sancho la grata noticia y se prepara con gran regocijo el recibimiento a la Excelsa Soberana. Tras la muerte de don Sancho, los reyes cristianos, al heredar la corona real y demás atributos reales de sus mayores, recibían, al mismo tiempo, la imagen santísima de la Virgen llamada entonces Nuestra Señora de los Reyes, que era venerada en los oratorios reales.

En la parte trasera de la actual  iglesia de Velilla hay un hito levantado en el lugar en el que, según la tradición, se apareció en el año 1013 la Virgen de Tornos.

La iglesia de San Juan Juan Bautista, es de una sola nave del siglo XV

Aunque los relatos históricos cuentan como la imagen de la Virgen fue llevada a presencia real, en Velilla de Jiloca también se talló posiblemente en el siglo XIV,  una imagen de la Virgen de los Tornos que actualmente recibe culto en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, un edificio construido en yeso y mampostería durante el siglo XV de estilo gótico-mudéjar. En el siglo XVII se llevaron a cabo la reforma y construcción de dos nuevas capillas laterales flanqueando el presbiterio, una dedicada a Nuestra Señora del Prado que la preside un bello retablo de madera, sin policromar, de estilo barroco e imagen de la misma época. 

Capilla tabicada de la Virgen del Prado, en el presbiterio de la iglesia 

Esta capilla actualmente está cerrada al culto desde el año 1997, cuando fue restaurada la iglesia parroquial por el Gobierno de Aragón. La capilla que necesita una urgente restauración,  ya que está separada del resto de la iglesia por un tabique y una puerta, recibiendo culto la imagen en la nave del templo.

Retablo barroco sin policromar de la capilla de la Virgen del Prado

Imagen de la  Virgen del Prado una obra barroca sin policromar 

Hasta que la capilla de la Virgen del Prado sea restaurada, esta imagen recibe culto en la nave de la iglesia

Grabado antiguo de la Virgen de los Tornos 

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