lunes, 22 de septiembre de 2014

UNA GUÍA DEL VIAJERO EN CIUDAD-REAL DE FINALES DEL SIGLO XIX



Ayer publique el plano de la obra “Plano y Guía del Viajero en Ciudad Real y Almagro” de Emilio Valverde Álvarez editado en 1885 en Madrid. La guía está ilustrada con una vista de nuestra capital y un nomenclátor de las calles y plazas de Ciudad Real. La guía dice lo siguiente sobre nuestra ciudad:

Introducción.- Se puede combinar fácilmente un viaje á las dos poblaciones que comprende esta GUÍA. Las hemos agrupado por ser las del antiguo reino de Toledo, que se encuentran al S. del mismo. Desde Ciudad Real se va á Almagro con facilidad tomando la línea de enlace con Andalucía, como más adelante diremos.

Detalles del viaje á Ciudad Real.- Se hace el viaje á Ciudad Real por la línea férrea directa que parte de Madrid de la estación de las Delicias, en el paseo de este nombre. Sale el primer tren á las ocho de la mañana, y llega á las cuatro de la tarde, empleando ocho horas en el viaje. Sus precios son: 19,50 pesetas en primera clase, 14,70 en segunda y 9,80 en tercera. Para el viaje de vuelta conviene elegir el tren que sale de Ciudad-Real á las once y media de la mañana y llega a Madrid a las siete y media de la tarde. En Algodor hay larga parada y se puede almorzar en el viaje de ida.

Llegada á Ciudad Real.- En la estación hay ómnibus que conducen á la población y á sus fondas más importantes, que son: la de Casado, en la calle Cuchillería, la de Lillo, en la de Arcos, la de Mayorga, en la de la Paloa y la de Molina, en la de Calatrava.

A continuación dedica cuatro páginas a realizar un pequeño repaso a la historia de la capital y a su geografía y topografía, informando que en 1885 Ciudad Real contaba con 18.336 habitantes y reunía 1.658 viviendas. La descripción que se hace en la guía de nuestra ciudad y los edificios que destaca para visitar son los siguientes:

Las calles de la población son largas, casi rectas, espaciosas, con buen empedrado y fáciles salidas. A continuación damos el nomenclátor de todas ellas, que se hallan distribuidas en tres barrios: el de San Pedro, que ocupa la parte SE., entre las calles de Postas y de la Libertad y la muralla; el de Santa María, que abraza la parte O., desde la calle de Espartero acera izquierda hasta la muralla, y el de Santiago, la restante del E.

Entre los edificios notables de Ciudad-Real figuran los siguientes:

El ayuntamiento ó casas consistoriales, de construcción moderna, que está situado en la Plaza de la Constitución. Tiene bonitas fachadas, sobre todo la principal, adornada con estatúas y escudos y una grandiosa torre cuadrada con tres cuerpos, que arranca en la parte media de las cubiertas, terminada por un elegante chapitel y sobre éste la armadura de hierro que sostiene la campana del reloj. Interiormente está bien decorado, y sobresalen la escalera y el salón de sesiones.

De las tres parroquias que tiene esta capital, la de San Pedro es de mucha antigüedad. Un atrio, más alto que las calles, rodea el templo, que es de carácter severo y monumental con sus tres espaciosas naves, anchas ojivas y columnas cilíndricas, que ciñen chapiteles de rudo follaje, hermosas gradas en el prebisterio y magnífico retablo de escayola; á los piés de la iglesia se halla el coro, con sillería muy bien tallada;  á su entrada, y en el centro de la nave principal, el grandioso y notable altar de Nuestra Señora de la Guía, de estilo churrigueresco, sentada en silla de plata, y dando espaldas al altar mayor. Exteriormente tiene tres puertas de entrada, dos góticas y una áraba. Posee también esta parroquia ricos ornamentos y vasos sagrados y otros altares y esculturas que no carecen de mérito.


La parroquia de Santa María del Prado, situada en la plazuela del Prado, núm. 7, es la primera por su magnificencia. Su templo es de estilo gótico; consta de una sola nave, tan grande, espaciosa y elevada, que sólo tiene una rival en España, la de la catedral de Coria. Su arquitectura no está recargada con follajes y menudencias y es muy sencilla; el retablo del altar mayor, del siglo XVII, que ocupa todo el testero principal, es de lo mejor y más excelente que se conserva en el día de los buenos y florecientes tiempos de las artes, formado por cuatro cuerpos con cuatro órdenes arquitectónicos combinados y cuatro columnas cada uno, teniendo en el centro la joya principal, la imagen de la patrona, Nuestra Señora del Prado, colocada en un trono de plata, con hermoso camarín, que encierra preciosas y ricas alhajas y muy buenos cuadros. En el resto de esta hermosa obra, atribuida á Giraldo de Merlo, se ven compartidas más de cincuenta piezas de escultura. Exteriormente tiene también esta iglesia una bonita puerta, de forma ojival, y de ornato semi-bizantino, y una elevada torre de construcción moderna.

La de Santiago el Mayor, plazuela de Santiago, número 4, es la de más antigua de todas, con iglesia de tres naves y anchas ojivas, una buena torre, excelente retablo con la imagen de Santiago, poseyendo también efigies de bastante mérito y preciosos cuadros, entre ellos los muy notables de la Purísima y San Ildefonso.

Los exconventos son:

El de Mercenarios descalzos, situado en el centro de la población, con una iglesia, sucursal de Santa María, utilizándose su bien conservado edificio para Instituto de 2.ª enseñanza; el de Franciscos observantes, con la capilla de la Soledad, y destinado á Hospicio provincial; el de San Juan de Dios, que conserva su iglesia con buenos cuadros, y ocupado en el día por las escuelas normales de maestros y maestras, y el de Carmelitas descalzos, extramuros, destinado á Hospital provincial.

Los conventos de monjas son tres: El de las Carmelitas, en la plazuela de las Carmelitas; el de las Dominicas, Alta Gracia, 3, y el de Santa María de Jesús, plazuela de las Franciscas, 13.

Hay también en Ciudad-Real los edificios siguientes:

El cuartel de Caballería, antiguo Hospicio, famoso establecimiento, el mejor que ha tenido esta capital, y convertido desde la guerra de la Independencia en cuartel, en el cual se pueden alojar 6.000 hombres; está situado en la plazuela del Hospicio,1.

El cuartel de Infantería, en la plazuela del Hospicio, 2, capaz para dos compañías.

La cárcel, antigua Cárcel de la Hermandad; dos casinos, el de la Amistad, en la calle Caballeros, 1, y el Popular, en la plazuela del Pilar; un cementerio, próximo á la puerta de Toledo; el teatro de la Amistad, en la calle de Esparteros; tres Hospitales; una plaza de toros, situada afueras de la puerta del Carmen; varios edificios notables de particulares, sobre saliendo entre ellos la casa de Barramengoa, en la calle de Calatrava, y la de Almagro, en la de Ciruela; 16 escuelas de niños y niñas, y tres fuentes públicas, además de la monumental de la plaza de la Constitución.

En el interior tiene el Paseo del Prado, que ocupa el espacio que se extiende delante de la parroquia de Santa María, con bonitas calles de árboles y asientos. Fuera del recinto, además del de la estación, existen otros más ó menos frecuentados, según sea la época del año.

En sus derruídas murallas, conserva la Puerta de Toledo, con recuerdos árabes; la de Ciruela, de construcción moderna, con arco gótico y dos torreones, y las de Mata, Granada, Alarcos, Santa María y Carmen.

En los alrededores de la ciudad existen los baños llamados Hervideros del Emperador, á una legua de distancia, en la margen derecha del Guadiana, y que son minerales, acídulo-carbónicos, y el célebre santuario de Alarcos, construcción del siglo XIII, con anchas ojivas, bajo pilares, bizantinas columnas y viejos capiteles, templo viviente y triste panteón que recuerda el terrible desastre de los cristianos en la batalla que llevó su nombre.”


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