sábado, 6 de agosto de 2016

LA CAPILLA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, HOY PENITENCIAL DE LA CATEDRAL


 
La actual capilla penitencial se inauguró en 1904 y tenía una portada que queria ser una imitación del estilo gótico flamígero realizada en 1906

A los dos lados de la nave en su parte más cercana al presbiterio, nos encontramos dos capillas. La de la derecha fue dedicada a Santo Tomás de Villanueva, hoy Santísimo, y la de la izquierda fue dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, hoy Penitencial.

 
La capilla fue dedicada desde su inauguración al Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen la presidia en un retablo neogótico destruido en 1936

La primitiva capilla del sagrado Corazón de Jesús, hoy Penitencial, fue levantada por el cuarto Obispo-Prior, D. Casimiro Piñera y Naredo, siendo su arquitecto D. Sebastián Rebollar, inaugurandose el 29 de agosto de 1904. Es por tanto una capilla moderna y según el historiador D. Inocente Hervás y Buendía “Al rasgar el muro para dar entrada a la nueva capilla del Corazón de Jesús, se descubrieron tres ventanas góticas colocadas a igual altura, simétricas exornadas con sencillas molduras y guarnecidas con cuadrifolios por el interior de la ojiva, correspondiendo todas ellas a la fachada que mira al Prado”. Para acceder a esta nueva capilla, se construyó una gran puerta imitando el estilo gótico flamígero decorada por el artista local Coronado, que posteriormente fue sustituida en 1967 por el arco ojival por el cual se accede en la actualidad.

 
Tal y como quedó la puerta de acceso a la capilla en 1967

La capilla posee techo abovedado con dos arcos apuntados que viene a reforzar además de decorar dicho tramo. Encontramos en primer término una bóveda de crucería, sus nervios se cruzan en el centro y van a desembocar a la clave. Esta bóveda arranca de unos pequeños soportes que están adosados a la pared, su fin es predominante decorativo. A ambos lados de esta bóveda y cegados por la pared hay dos arcos apuntados cuyo arranque es el mismo que el de las bóvedas.

 
Vista actual de la capilla

El segundo tramo de la techumbre está cubierto por una bóveda de cascarón compuesta por seis nervios que se unen en el centro. Estos nervios descansan también en seis pequeños soportes, y de ellos además arrancan cinco arcos apuntados que recorren la pared y están adosados a ella. En dos de estos arcos se han abierto dos ventanas. En su parte exterior están recorridas por una decoración de puntas de diamante y por adornos rectilíneos. Estos ventanales están cubiertos por vidrieras que representan a San Miguel y San Fernando.

 
La capilla está presidida por la imagen del Santísimo Cristo de la Piedad, obra del sevillano Castillo Lastrucci de 1947

Como he dicho la capilla fue dedicada desde su construcción al Sagrado Corazón de Jesús, por este motivo la capilla estaba presidida desde su inauguración, por un retablo neogótico con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús adquirido en Valencia. También contaba la capilla con varios retablos ambos lados de su pared que fueron destruidos en 1936. Después de la Guerra Civil Española, en 1939, al ser abierta de nuevo al culto la capilla, se volvió a dedicar al Sagrado Corazón de Jesús, siendo restaurada y debiendo su actual fisonomía, a las obras que se realizaron en el templo catedralicio en los años sesenta del pasado siglo, y que fueron inauguradas en 1967.

 
Tabla renacentista del siglo XVI que se encuentra sobre la imagen del crucificado

Actualmente la capilla está presidida por la imagen del Santísimo Cristo de la Piedad, obra del escultor sevillano D. Antonio Castillo Lastrucci de 1947. Sobre el crucificado podemos ver una bella tabla renacentista del siglo XVI con el Descendimiento, y a sus pies hay otra tabla con unos versos de autor anónimo grabados en caoba en los cuales podemos leer:

Santo Cristo de la Piedad
mi pecado os puso así
llagado y muerto mi Dios
tenga yo piedad de Vos
y Vos tenedla de mí

 
Altorrelieve que representa la institución del Sacramento de la penitencia

También a los pies del crucificado podemos ver el sepulcro del mecenas de la capilla, el cuarto Obispo-Prior, D. Casimiro Piñera y Naredo (1899-1904), y del octavo Obispo-Prior, D. Emeterio Echeverría y Barrena (1943-1954).

 
Altorrelieve que hace alusión al Sagrado Corazón de Jesús, a quien estaba dedicada la capilla en sus orígenes

Ambos lados del Santísimo Cristo de la Piedad podemos ver dos grandes altorrelieves de caoba del escultor madrileño Faustino Sanz Herranz, tallados en 1971. Uno de los altorrelieves representa la institución del sacramento de la penitencia. Jesucristo resucitado se aparece a los Apóstoles, tímidos y asombrados en el Cenáculo, que escuchan este mensaje de quien murió por nuestros pecados: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonaréis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuviereis, les serán retenidos” (Jn. 20, 22-23).

 
Vidriera con la imagen de San Fernando

El segundo altorrelieve es el mensaje de Jesucristo a la humanidad angustiada: “Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados, que yo os aliviaré… y hallareis la paz para vuestras almas” (Mt. 11, 28-30). Es un modo de expresar medicinal del Sacramento de la Penitencia, que Jesucristo instituyó no para reprender al pecador, sino para perdonarlo, alentarlo y consolarlo. El artista plasmo el mensaje de Jesucristo como dirigido a los hombres de todos los tiempos y de todas las edades. Para su representación se desprendió del marco bíblico para poner a Jesucristo en medio de la humanidad de hoy: estudiantes, padres de familia, obreros, agricultores… sobre un fondo de fábricas, aglomeraciones de viviendas y un cementerio.

 
Vidriera con la imagen de San Miguel

Debajo de estos dos altorrelieves, nos encontramos unas grandes cartelas talladas en caoba, que ponen los textos sagrados que han inspirado estas composiciones artísticas.

Completa la capilla a parte de los confesonarios, una bella lámpara y apliques de hierro forjado del gran artista toledano D. Julio Pascual, que fueron donadas por el Obispo-Prior, D. Emeterio Echeverría, a la Hermandad del Cristo de la Piedad, y  que provenían de la decoración del palacio episcopal, que se hizo en los años veinte del pasado siglo, durante el pontificado del séptimo Obispo-Prior, el beato D. Narciso de Estenaga y Echevarría.

 
La lámpara y los apliques son obra del gran artista toledano Julio Pascual, de los años veinte del pasado siglo

La antigua capilla del Sagrado Corazón de Jesús, hoy capilla penitencial, fue bendecida e inaugurada tal y como hoy la podemos ver, el Domingo de Resurrección 2 de abril de 1972, por el noveno Obispo-Prior, D. Juan Hervás y Benet (1955-1976).


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