miércoles, 28 de noviembre de 2018

UNA GUÍA PARA VISITAR EL MUSEO DE LA FAMILIA MEDRANO-CENDRERO


Las fotografías que acompañan esta entrada son del año 1983, año de la inauguración del museo. En la imagen la portada del museo en el referido año

El pasado sábado, se inauguraba el Museo Archivo-Histórico Municipal Elisa Cendrero, después de catorce años cerrado. Realizando una visita al mismo, y más concretamente la segunda planta del mismo, lo concerniente a la Familia Medrano-Cendrero, se puede comprobar que se encuentra casi todo lo expuesto hasta el año 2005, aunque hay piezas que no se han repuesto, sin saber el motivo para ello, como por ejemplo  la escultura de “Negro Leyendo” que se exponía en la sala de Artesanía y Costumbres Populares.

Muchos de los ciudadrealeños que visitaron el museo el pasado fin de semana, echando en falta una pequeña guía de lo expuesto en el museo y sobre todo en las vitrinas del mismo, donde no hay ninguna indicación de lo expuesto allí y a la época a la que corresponde.

En el año 1983, el entonces Director del Museo Archivo-Histórico Municipal Elisa Cendrero, D. José González Ortiz, que tanto trabajo para la puesta en marcha del museo y su mantenimiento, y ausente en el acto de la reapertura del museo al no ser invitado; publicó en el cuaderno número 13 del Instituto de Estudios Manchegos, una guía para visitar el museo, y sobre todo lo relacionado con la familia Medrano-Cendrero, que hoy reproduzco.

La antigua entrada al museo por la puerta principal del edificio 

En la escalera de acceso a la planta superior, donde ha sido instalado el Museo, pende del muro tres reposteros pintados por Ángel Andrade, uno de ellos con anagramas de la familia Medrano Cendrero, y los otros dos con escudos alusivos a estos apellidos. En los rellanos de la misma, nos llama la atención, dos calderos de cobre para matanza y en la parte superior del techo los relieves y molduras en yeserías, tardomodernistas que aparecen en toda la edificación, diseños del genial Ángel Andrade.

Galerías

Tras rebasar la puerta final de la anterior escalera, nos encontramos con fas galerías o pasillos que circundan el patio central de luces.

En ellas destacan un interesante retrato a pastel de doña Elisa Cendrero, pintado por Ismael Blat (1927), seis escudos de armas familiares: “Armas de la Casa Sánchez” y “Armas de la Casa Sierra”, pintados al oleo por E. Chacón ( 1877), dos de “Armas de la Casa Sierra”, de pintor anónimo, otro más pequeño de “Armas de la Casa de Sánchez”, anónimo y dos más de la casa solariega de Zaldívar con la leyenda: “Quien en Campo venció y Rompió la cadena, alce pendón lobos y Calderas”, anónimos.

En la misma galería, hay igualmente dos arcones de madera de alcanfor de la Armada española. (Sobre 1862). En la primera panoplia de armas blancas (próxima a los anteriores escudos de armas), tenemos tres espadas del siglo XVI, un florete de esgrima (siglos XVIII-XIX) y cinco sables de la primera mitad del siglo XIX próximo a esta panoplia hay otra segunda con puñales y cuchillos del siglo XVII al XIX, entre ellos una “gumía” árabe.

Una tercera panoplia, nos exhibe tres sables mas y tres espadines, armas de la segunda mitad del siglo XIX, procedentes de fabricas de Toledo, a excepción de un espadín
inglés, con empuñadura plateada y “Cachas” de nácar.

Dentro de la serie de armas, en una cuarta panoplia, se nos muestra varias armas de fuego: “Trabuco de chispa” (siglo XVIII), “Tercerola de chimenea” (1806) y “Bastón-pistola” (principios del siglo XX), y colgados del muro, dos “mosquetones de asalto” de la época de Isabel II (1862-1865).

Alternando con las panoplias de armas, cuelgan cuatro títulos otorgados a familiares de doria Elisa Cendrero; don Santiago Sánchez Ramos (1866) “Comendador de numero de la Real y Distinguida Orden Americana de Isabel la Cató1ica”, y “Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III” (1861), a don Juan Carrillo y Melero (1883) “Comendador de numero de la Real Orden de Isabel la Católica”, y don Francisco de Sierra y Zaldívar (1866) “Caballero de la Real Orden Americana de Isabel la Cató1ica”, igualmente un pergamino de “Hija predilecta de Carrión de Calatrava”, otorgado a doña Elisa Sánchez Ramos (15·3-1928).

En las Galerías, cuelgan además de la ya citada de Ismael Blat, dos pinturas de Ángel Andrade, un boceto del “aniversario” y una “Marina” pintada en Venecia (1888), así coma dos trabajos de María Elisa Medrano Cendrero, “Frayle” y “Retrato de María Jesús” y una “Marina” de pintor anónimo pintada sobre vidrio.

Vista de una galería, en concreto la primera que nos encontramos al subir al primer piso

En el extremo opuesto de la galería, un magnifico arcón de madera de nogal tallado en relieves, nos atrae la atención (primera mitad siglo XIX, barroquista), así como una vitrina dedicada a la Orden de Calatrava, en ella hay varios documentos impresos y manuscritos relacionados con familiares de doña Elisa y un libro de la primera mitad del siglo XVII, a “Definiciones de las Ordenes de Caballería” y algunos elementos del atuendo de Caballero de Calatrava. Próximo a ella una fotografía de don Ramón Medrano y Rosales, ataviado de Caballero de la Orden de Calatrava, así como una fotografía de boda con doña Elisa, y dos más de sus hijas María Jesús y María Elisa. En esta zona de las galerías, se destaca dos tapices de seda roja “afrancesa” con escudos de la a “Casa Medrano” y la “Casa Cendrero”, y dos consolas con espejos chapadas en madera de nogal de principios del XX.

Encima de las mismas dos relojes de mesa con sus respectivos candelabros. Uno de ellos en calamina patinada verde-oscuro con figura de “hombre”, y el otro rococó dorado cubierto por campana de vidrio de la marca “Rodríguez y Cía”.

Una tercera consola de madera de nogal y con espejo dorado, decora el extremo final de la galería, en la zona de los “aseos”, encima de la mesa, posa otro reloj en calamina patinada con “figura de mujer” sobre peana de mármol y a su lado dos candelabros, no lejos de este rincón hay un segundo espejo dorado.

Dentro del capítulo de varios, citaremos, diversas laminas policromadas del siglo XIX, francesas de Clemet Sculp, Legrand Sculp, (L'air, le feu. etc.) y españolas de la fábrica de J. J. Martínez-Madrid (“La niñez”, “Pablo y Virginia”, etcétera, dos trofeos disecados “Cabeza de cierva” y a “Cabeza de jabalí”, cuatro diplomas del siglo XIX, y tres sillas y sofá, estilo Luis XVI, dos Sillas de madera de nogal y un sillón de nogal labrado con relieves de “piñas” (1ª mitad siglo XIX, barroquista).

Otra de las galerías del museo 

Capilla

La capilla situada originariamente en la planta baja, nos muestra el contexto religioso de la casa, en ella podemos destacar el altar de madera, obra de Joaquín Coronado (1903), cuyos motivos ornamentales, nos recuerda el gótico tardío (flamígero o isabelino). El ara, se cubre con corporales de tela y encajes bordados con hilos de plata, por encima y en la “ornacina” que se forma en el cuerpo central del altar, descansa una a “Dolorosa” (Principios del XX), con medallas en su túnica a “exvotos”, así como un Cristo de escayola patinada. En los muros se cuelgan diversas laminas y fotografías religiosas (Virgen de la Encarnación, Macarena, Virgen del Prado, Pilar, etcétera), diplomas e indulgencias otorgados por diversas autoridades eclesiásticas (18 en total), Cardenal Monescillo, Remigio Gandasegui y Gorrochategui, Tomas Bryan Livermore, etcétera, representándose próximo a la parte superior del techo, el “Vía Crucis” mediante crucecitas de madera.

Alternándose con estos objetos sobresalen seis pinturas antiguas: “Virgen de Llanes”, asturiana, de pintor anónimo del siglo XVII, “Inmaculada”, pintor anónimo del siglo XIX. “Santa Genoveva”, pintor anónimo de finales del siglo XIX, a “San Buenaventura”, pintor anónimo del siglo XIX, a “San Jerónimo” pintor anónimo del siglo XIX (barroquismo-tenebrista), a “San Miguel”, anónima de finales del siglo XIX, principios del XX, igualmente se destaca entre estos bienes culturales, una pileta en porcelana de agua bendita con la imagen de la Virgen del Pilar.

Respecto al mobiliario de esta sala, se reduce a cuatro reclinatorios, un pequeño confesionario dos mesitas con paños bordados, descansando encima de una de ellas, una imagen de la Virgen del Pilar en alabastro.

Vista de la capilla 

Dos vitrinas actuales, nos exhiben diversos objetos interesantes, una de ellas dedicada a vestimentas sacerdotales, con cinco casullas y elementos accesorios, amitos, albas, cíngulo, paños bordados, etcétera. Las casullas de atractivos colores, negro, rojo, blanco, malva, verde y bordadas con bellos motivos ornamentales, estando una de ellas, pintada al oleo en su decoración, por doña Elisa Cendrero.

La otra con objetos variados, candelabros de plata, cáliz, patena, diversas representaciones religiosas, (Niño de Praga, Virgen del Pilar, San José, etcétera).

Una interesante colección de doce rosarios, confeccionados en cuentas de algarroba, madera, marfil, nácar, vidrio de Murano (Italia) de los siglos XIX-XX. Tres pequeñas cruces de madera con incrustaciones de nácar y cinco relicarios, uno de ellos con reliquias de diversos santos. En la misma vitrina, se ha de destacar, una pequeña lamina de cobre pintada al oleo, anónima copia tardía flamenca del siglo XVIII, representando un “ECCE-HOMO” que guarda semejanza con la versión de la Iglesia de de San Gil de Burgos y con otras versiones, coma la que encierra la tabla central del tríptico de San José y Santa Ana de las Carmelitas. Otra representación interesante es la que nos muestra una concha marina, con una pequeña virgen pintada en su interior, anónima y factura de reminiscencias góticas, aunque de época posterior.

También, se ha de destacar una placa-medalla circular, con baño electrolítico de plata, con una imagen del Papa Pio XII del “XXXV Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, año MCMLII”. En el apartado de varios, nos llama la atención el Misal, edición en latín de 1905, y tres oraciones igualmente en latín, montadas en marcos de calamina plateada, una tela pintada de principios del XX, en la “ornacina” del altar, “Sagrado Corazón” y “Virgen María”, apagavelas, dos candelabros cuatro lamparitas de aceite (para mariposas), dos apliques metálicos a ambos lados del altar, una lámpara de plata con cade.na pendiente del techo, y una Bula del Papa León XIII.

Vitrinas con objetos de culto expuestas en la capilla 

Sala Comedor

Aparte de las molduras modernistas en el techo (Diseños de Ángel Andrade), suelos de madera y chimenea de mármol, hay que destacar la interesante colección cerámica, formada por platos colgados del muro de la “Serie oriental”, en versión inglesa de la 2ª mitad del siglo XIX y 1ª del XX, cuatro platos portugueses en relieve de 1905 (de temas florales y gastronómicos), dos de reflejos metálicos de Manises del siglo XVIII, un plato de cuerda seca, “León rampante” de Teruel, tres de la serie “China Opaca” de la Casa Pickman de principios de siglo, uno de la serie “Guirnaldas” de Talavera de la Reina, 2ª mitad del siglo XIX y otro de tema cervantino de Puente del Arzobispo, 2ª mitad siglo XIX.

A estos hay que añadir dos jarrones de la Serie “Guirnaldas” de Talavera, 2ª mitad del siglo XIX, y dos bandejas con serigrafías y soportes de metal.

En la vitrina situada en esta sala, se conservan vajillas en porcelana de la Casa Piekman, serie “China opaca”, otras piezas esmaltadas (Botijo, posahuevos, bacines de la Cartuja, y Puente del Arzobispo, y vidrios artísticos, soplados y tallados y algunas copas de “La Granja” (Segovia) imitando vidrios venecianos de Murano.

El mobiliario de estilo Luis XVI, está formado par sillas, butacas, sofá, mesa y consola, Jardinera. Encima de la mesa posa, tres fruteros de alabastro, y próximo a la misma una “Camarera”.

En la parte superior de la chimenea, cuelga un espejo tallado veneciano, y la chimenea, se complementa con una “mampara” pequeña, para proteger de humos y chispas, y soporte de bronce conatizador, badil y tenaza, así coma una “coquera” para guardar carbones y leña, en color verde con serigrafías.

Sala Comedor

Sala de Artesanía y Costumbres populares

Originalmente se trataba de la cocina-despensa, separada ambas dependencias por muro y puerta.

En ella se conservan instrumentos agrícolas y enseres de la propia casa, algunos ya extinguidos y otros en vías de extinción o sustitución por otros más avanzados técnicamente, pertenecientes a la 2ª mitad del siglo XIX y principios del XX. Entre ellos destacaremos, instrumentos agrícolas formados por cucharones de asta de toro, labrados a punta de navaja por pastores, hocino, hachas, hierros de marcar ganado, ganchos, moldes de quesos moldes de dulcería para hacer “flores”. Los carros agrícolas, tienen su fiel reproducción en dos ejemplares: un pequeño carrito y una galera, reducida de tamaño, constituyendo parte de la juguetería de la casa, destacándose también en este apartado un juego de “Croquet” de 1912, y muñecos de tema taurino (Cantinflas, L. M. Dominguín, Manolete, Manolita Cindrón, sobre 1955).

Intercalados con estos instrumentos, destacan dos calentadares de cama de utilidad mas especifica en la ciudad, mientras en los medios rurales se utilizaban las “Tumbillas” (Tumbillos o tumillos en Tarazona de la Mancha), típicas del área manchega, constituidas por un armazón de madera, que alojaba un recipiente de arcilla cocida, para brasas, sirviendo igualmente para calentar las camas. Braseros de latón, cobre, hierro, anafe o “anafre” para calentar planchas, atizadores, almireces de bronce, tinaja lebrillo, baño de adultos en zinc y un pequeño y delicado “Lavabo de bebe”, decorado con serigrafías de finales del siglo pasado.

De los antiguos carnavales de Ciudad Real, se conserva un traje de “Arlequín”, y en vestimenta, un traje de mujer con lentejuelas de principios de siglo.

De la segunda mitad del siglo XIX, exhibe esta sala una escultura policromada de “Negro leyendo” de estilo colonial, sombrillas de principios de siglo, mapas antiguos y entre ellos uno representa a Ciudad Real medieval y su recinto amurallado del año 1862, costurero de la misma época y una colección de cajitas de cerillas de 1960, “Historia del vestido”, placas de guardas jurados, devanadera, guitarra de 1895, consola de madera de nogal, etcétera, y otros interesantes bienes culturales etnológicos.

Otra vista de la Sala Comedor

Biblioteca.

Próxima a la sala de artesanía, fue anteriormente una habitación dormitorio. En ella hay una estantería actual con ediciones encuadernadas en cuero de la 1ª y 2ª mitad del siglo XIX, y ediciones posteriores, de temas variados, religión, literatura, etcétera, y algunos periódicos encuadernados “La Moda Elegante Ilustrada”, “Blanco y Negro”, etcétera. En otra Vitrina se conservan libros encuadernados en pergamino de la 1ª mitad del siglo XVII y otros del siglo XVIII, dos ejemplares de  “La Tribuna” 1912 y 1915, con personajes de la vida política de Ciudad Real, entre ellos don José Cendrero, Gasset, etcétera, así coma dos programas de fiestas de Ciudad Real. 1912 y 1926.

Diversas fotografías familiares decoran esta sala; con marco cuadrado dorado a doña Encarnación Fernández de Sierra Zaldívar y don Santiago Sánchez Ramos (Gobernador Civil de Ciudad Real y Presidente de la Diputación Provincial). Otra fotografía con marco dorado nos representa la “Llegada del Aviso Giralda a Sevilla, conduciendo los restos de Colon” (19-1-1899). Dos tapices de temas holandeses decoran ambos lados de la vitrina y el mobiliario de esta sala, se reduce a dos sillas, estilo isabelino tardío. (Luis XVI).

Pasillo.

Este pasillo, comunica las galerías con las anteriores salas y se decora con seis laminas religiosas de la 2ª mitad del siglo XIX, doce dibujos a lápiz y plumilla inspirados en laminas inglesas realizados por familiares de dona Elisa Cendrero (sobre el año 1842). Hay un biombo chino, con motivos orientales (modernista), dos gravados de “La Moda Elegante ilustrada” de 1863, y el mobiliario se reduce a dos sofás, de estilo Luis XVI.

Sala de Artesanía y Costumbres populares

SALAS DE ABANICOS

Siguiendo el recorrido que habíamos iniciado por las galerías, y adentrándonos en “La Capilla”, “Comedor”, Biblioteca y “Sala de artesanía”, continuamos de nuevo por la galería en la zona de “aseos”, al fondo de la planta superior y bordeando el patio central de luces, nos hallamos en la sala de vitrinas o de “varios”.

Sala de varios.

La primera vitrina, exhibe una colección de porcelana de la serie “China opaca” de la Casa Pickman. (2ª mitad del siglo XIX), siendo parte de la vajilla de la casa.

La segunda vitrina, conserva diversos objetos suntuarios: estribos de montar, una de las  primeras radios portátiles de pilas, y cámara fotográfica, catalejo y brújula del siglo XIX, proyector del 1870, y laminas de vidrio pintadas, dos costureros, uno con piezas de marfil, plumieres, uno con instrumentos de marfil colección de monederos en plata, reloj de bolsillo de oro y esmalte, silbato, lupa de patas, recipientes para el rape, balanza del siglo XIX, etcétera.

La tercera vitrina nos muestras dos vestidos de mujer de 1814, dos chisteras y  bonete de abogado de la misma época, toquilla en tela negra y cuentas de vidrio, cuello o “gorguera” de encajes y cuentas de vidrio, dos bastones de paseo “fustas”, con remates de marfil y uno de ellos en oro, guantes de mujer en malla y un juego de cartas de la época de Isabel II.

Sala de varios y abanicos 

Sala de varios y abanicos.

La primera vitrina de varios nos muestra diversos objetos de interés de los que destacaremos: símbolo de coche “Packard”, velón de cuatro cabos, joyero de carey, vaso de vidrio con la imagen de la Virgen del Prado, sellos con anagramas familiares, álbumes de fotos en relieve, objetos variados de escribanía en latón y plata, espejito de la 1ª mitad del siglo XIX, bacía y jarrón de plata copa del mismo metal, bandejas, joyero de vidrio rojo, etcétera. En una segunda vitrina, y en su banda inferior coexistiendo con abanicos tenemos: bandeja de “laca china”, pequeños recipientes de vidrio para perfumes, así como de latón, parte piñones y aviva-velas del siglo XIX.

La colección de abanicos, está contenida en esta y otra sala contigua, formada por cuarenta y siete ejemplares de gran valor artístico.

Los ejemplares expuestos, están realizados en marfil, carey, nácar y madera, en sus varillajes (baraja) y la parte superior “países”, en papel, encajes, raso y sedas pintadas, donde concentran todo su impacto ornamental, mediante temas diversos: Florales y costumbristas, etcétera. Los ejemplares más antiguos de la colección son del siglo XVIII, y coincidiendo este siglo con el reinado de Luis XV, cuando el abanico tuvo su máximo esplendor, convirtiéndose en el rey de los salones. Algunos ejemplares del siglo XVIII (finales), reducen su tamaño, la decoraci6n se simplifica, representándose escenas del mundo griego y romano y costumbrismo en general, siendo también en esta época (finales del XVIII), cuando proliferan los “goyescos” con encajes y lentejuelas, existiendo varias piezas combinadas en las vitrinas con ejemplares del siglo XIX.

Durante la primera mitad del siglo XIX, apenas si producen modificaciones, repitiéndose en numerosos casos, abanicos de finales del siglo XVIII, en cuanto a los materiales utilizados (marfil, carey, nácar, madera, etcétera) y en los países, combinándose, encajes, sedas, rasos pintadas y lentejuelas, reproduciéndose temas decorativos variados, fundamentalmente, costumbristas.

Gabinete 

Los ejemplares de la colecci6n de la segunda mitad del Siglo XIX, son de gran perfección, las zonas decoradas son de encajes de bruselas (en blanco y negro), encajes y gasas con sedas pintadas, algunos ejemplares en cartón troquelado y los ejemplares más “pobres” de papel y cartón, ribeteados ocasionalmente (un solo ejemplar) con plumas. Los varillajes son de nácar blanca y azulado-verdosa con irisaciones rosadas, indistintamente se siguen hacienda en marfil y otras materias. De la segunda mitad del siglo XIX, se conservan varios ejemplares, de los llamados “Filipinos” o “manileños”, con varillas de maderas labradas, o madera recubierta de laca china, así como de marfil tallado en los países, se decoran en tonos multicolores costumbrismo del mundo oriental, y un ejemplar lleva bordado sobre raso, “pájaros e insectos”. Estos abanicos, tuvieron gran aceptaci6n durante la eclosión modernista de 1890-1910.

A finales del siglo pasado y principios del XX, aparte de hacerse mayor su tamaño y utilizarse telas oscuras combinadas en ocasiones con encajes negros, el abanico de alguna forma se populariza, yendo en detrimento de su calidad ornamental y en los materiales utilizados. Paulatinamente, se hace más funcional, “para dar aire”, alejándose de las obras maestras, verdaderas piezas artísticas de los siglos pasados. De esta etapa, se conservan seis grandes abanicos llamados popularmente “Pericones”, en telas oscuras decorados con “Golondrinas”, “flores” y uno de ellos “Chinos con zanahorias”.

En esta sala (sala tercera de abanicos, según el recorrido), hay dos pinturas de Carlos Vázquez, “La Merienda” de la 2ª mitad del siglo XIX y una litografía de 1911 “El torero herido”, dedicada a don José Cendrero. Igualmente tres fotografías dedicadas a la familia: una por don Juan de Borbón a María Jesús Medrano Cendrero (1957) otra de don Juan de Borbón y María de las Mercedes y una tercera de don Juan Carlos y doña Sofía (1962). (Boda real en Atenas).

En otra fotografía, aparecen dos tías de dona Elisa, ataviadas con trajes de amazonas. En estas dos salas de abanicos, hay algunas sillas de estilo isabelino tardío y una mesa de laca china decorada a mano. (Modernista).

Salón Principal de la vivienda 

GABINETE.

Denominado así, a un pequeño cuarto de transición entre el Salón Principal y Dormitorio.

En el mismo puede observarse el mobiliario formado por sillería, sofá y mesa de estilo isabelino tardío (Luis XVI), tapizadas de raso color rosa, un “bureau” de madera, sobre el que descansa dos quinqués de petróleo, transformados en lámparas eléctricas. En el muro cuelga una pintura de Carlos Vázquez (sobre 1910) titulada "La Rubia y la Morena”, al parecer hermanas del pintor, aunque otras teorías, se inclinan por unas cupletistas de Ciudad Real de la época. Encima de la mesa hay una “Cigarrera” con música mediante cuerda y en el resto del cuarto, fotografías familiares: “doña Elisa Sánchez Ramos Fernández de Sierra», con marco ovalado dorado, “don Juan Carrillo de Albornoz Melero”, (Coronel de la Casa Marquesal de Senda Blanca), igualmente con marco ovalado dorado, “doña Barbará Zaldívar y Carrillo de Albornoz”. miniatura en cristal y marquito dorado, “don Francisco Antonio Fernández de Sierra Méndez Flores” (Caballero de la orden de Calatrava y Gobernador político y militar del campo de Calatrava, fotografía bajo Cristal y marquito dorado, doña Emilia Fernández de Sierra Zaldívar” , marco ovalado pequeño, “don Antonio de Arias Rodrigo Montero de Espinosa”, marco similar al anterior, “doña Encarnación Fernández de Sierra Zaldívar”, pequeño marco dorado metálico, don “Santiago Sánchez Ramos” (Gobernador Civil de Ciudad Real y Presidente de la Diputación Provincial), marco idéntico al anterior. Alternando con estas fotografías, hay una pequeña tabla pintada al oleo de la escuela italiana del siglo XIX y de pintor anónimo, y una litografía, representando al “Sagrado Corazón de Jesús”.

Otra vista del salón principal de la vivienda 

Dormitorio.

Se trata de la única sala dedicada a este fin, que se conserva en la planta superior. Habiendo sido la alcoba de dona Elisa y su esposo don Ramón.

El mobiliario está compuesto por: cama de madera, dos armarios con espejos, dos mesitas de noche,  “coqueta”, “paje”, en maderas de nogal, así como algunas sillas, secreter, (muebles del siglo XIX, principios del XX).

Del muro, cuelgan dos fotografías; doña Blanca de Arias y don José Cendrero, así como dos fotografías de doña María Elisa y María Jesús Medrano Cendrero, ataviadas con traje charro salmantino. Entre los objetos variados podemos destacar también: una figura de escayola “San Bruno”, quinqué de vidrio, “Santa Elisa”, acuarela, “Inmaculada” pintada por María Elisa Medrano Cendrero, etcétera.

SALÓN PRINCIPAL

Se trata de una de las salas más exuberantes en su ornamentación, llamada también “Sala de los espejos”. En la misma se puede destacar: Bargueño o arquimesa, con labores de taracea o ataurique del siglo XIX (1ª mitad, barroquista), vitrina estilo “Estuardo” del siglo XIX, que exhibe condecoraciones militares y una interesante colección numismática de época ibérica, romana (alto y bajo imperio), tardorromanas, visigodas, bizantinas, medievales y entre ellas algunos “dirhen”, cufiforme del califato Omega de Córdoba y monedas de siglos posteriores (1ª y 2ª Republica española, Isabel II. Amadeo de Saboya, etcétera), consola-espejo dorado de estilo “pompeyano” del siglo XIX, con tres jarrones ingleses de estilo oriental (modernistas, principios del siglo XX), sillerías, butaca y sofá de estilo “Luis XVI”, mesa de nogal en cuatro cuadrantes, con relicario encima que representa la “Estigmatización de San Francisco”, brasero de latón, piano “B. Eslava”, dos marfiles de elefante asiático y tres espejos rococós (modernistas) así como dos cornucopias de marcos dorados al “pan de oro”.

Tres pinturas decoran esta estancia, una de ellas de la 1ª mitad del siglo XVII (1650) “Dama de fuego”, pintada por C. Holt, de estilo “rubeniano”, una “Sagrada familia”, del siglo XIX de pintor anónimo y “Niños en paisaje manchego” de Ángel Andrade (1890).”

Portada del diario “Lanza” el día después de la inauguración del museo. 15 de enero de 1983

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