sábado, 6 de abril de 2019

EL GRUPO ESCULTÓRICO DEL SANTO SEPULCRO: UNA OBRA DE ARTE DEL SIGLO XX




El grupo escultórico del Santo Sepulcro, obra del catalán Claudio Jerónimo Marcos Rius y Garrich, adquirido en el año 1944, es una de las obras de arte de la Semana Santa ciudadrealeña, que aparte de la imagen del Señor, posee un gran número de esculturas y relieves en su catafalco, que son de esas obras de arte desconocidas por el pueblo que contempla el paso de este grupo escultórico la noche del Viernes Santo.

El Santo Sepulcro en 1962, cuando estrenó paso para ser llevado sobre ruedas, y donde se puede apreciar cómo era la distribución primitiva del mismo

La actual ubicación de algunas esculturas en el conjunto monumental del Santo Sepulcro, la hacen diferente a lo concebido por Claudio Rius, ya que el catafalco iba originariamente sobre los cuatro tetramorfos alegóricos de los Evangelistas, que están tallados en madera y policromados en plata. Los cuatro ángeles menores alados, que podemos ver en las esquinas del sepulcro, originariamente sujetaban con sus manos la sabana del Señor y el arcángel monumental que podemos ver en la parte posterior del catafalco, llevaba entre sus manos una corona imperial. Toda esta disposición del paso cambió en 1981, cuando este comenzó a ser llevado por porteadores. También ha cambiado la policromía originaria en la última restauración de las estaciones del Vía Crucis que se encuentran alrededor del paso, restauración que para mí no fue acertada, porque entre otras cosas, ha hecho desaparecer la firma de Rius del catafalco, algo que alguien bien formado en restauración, nunca lo hubiera contemplado. Actualmente la Hermandad, se encuentra trabajando en limpiar la policromía dada a las estaciones del Vía Crucis, y este año ya podremos ver alguna estación libre de esta.

La imagen del Señor es una verdadera obra de arte

En la imagen del Señor, podemos ver el gran conocimiento anatómico que tenia Rius, que hace de esta escultura casi perfecta. Aparece en el paso sobre el Santo Sudario, que está todo él estofado en óleo blanco sobre pan de oro, mostrando una magnífica calidad en sus pliegues y arrugas. La imagen del Señor, tiene una longitud de 1,84 m. y está en posición absolutamente relajada. Resalta la belleza de líneas del rostro, la magnífica proporción, la exactitud de hematomas y heridas del cadáver, etc. Pese a lo que pudiera parecer, los ojos no están completamente cerrados, sino ligeramente entreabiertos, dando al conjunto una indescriptible sensación de muerte que daba su Serena Majestad presagio a la Resurrección.

El catafalco del Santo Sepulcro tras su última restauración

El catafalco lo compone una complejísima escultura de madera dividida en dos partes horizontalmente hablando. La primera de ellas, y siempre de abajo a arriba, la forma una greca que circunda el catafalco sobre la que aparecen catorce hornacinas cuadradas en las que se insertan las correspondientes estaciones del Vía Crucis. Cada una de estas hornacinas está separada por dos columnas corintias. En las cuatro esquinas, achaflanadas, aparecen otras tantas hornacinas rectangulares rematadas en la parte superior por una gran concha invertida. En su interior aparecen las tallas de los cuatro Evangelistas. Esta zona del catafalco está rematada en la parte superior por una cenefa longitudinal que lo circunda un óleo rojo, rematada por una marquesina policromada sobre la cual, en las esquinas descansan los cuatro ángeles menores.

Los tetramorfos alegóricos de los evangelistas, sobre los cuales iba originariamente el catafalco 

En la segunda parte del catafalco, la superior, encontramos una superficie convexa con talla escamosa en cuyo centro, y de forma longitudinal, aparecen dos molduras que circundan el catafalco, interrumpidas únicamente por doce hornacinas de forma circular, a su vez enmarcada en moldura con cuatro estrellas, en cuyo interior figuran los bustos en altorrelieve de los doce Apóstoles. Las dos molduras anteriormente descritas están unidas entre sí por una gran cenefa longitudinal que circunda el paso. Esta segunda parte está rematada en la parte superior por otra marquesina.

Primera Estación: Jesús es condenado a muerte

Todo este catafalco descrito, excepto el Vía Crucis, los Evangelistas y los Apóstoles, están policromados en pan de oro. Los cuatro ángeles menores son alados y con vestidura policromada, y originalmente sujetaban con sus manos la sábana del Señor. Las piernas, brazos, rostro y cabeza están policromadas al óleo y tienen una altura de 80 cm. y están en actitud implorante y dolorosa.

Segunda Estación: Jesús carga con la cruz

Sobre la parte posterior del catafalco, y en una gran nube estofada al óleo sobre pan de oro, que le sirve de peana, descasa un arcángel monumental, todo él de talla de madera. Viste una gran túnica de pan de oro, cuyo fajín y mangas están estofadas al óleo sobre pan de oro. Las manos, pies, cara y cabeza están policromadas. Destaca tanto la expresión del rostro como la finura y delicadeza de sus manos.

Tercera Estación: Jesús cae por primera vez

Cuarta Estación: Jesús se encuentra con su madre

Quinta Estación: Jesús es ayudado por el cirineo

Sexta Estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús

Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez

Octava Estación: Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén 

Novena Estación: Jesús cae por tercera vez    

Décima Estación: Jesús despojado de sus vestiduras            

Undécima Estación: Jesús es clavado en la cruz   

Duodécima Estación: Jesús muere en la cruz  

Decimotercera Estación: Jesús es bajado de la Cruz y puesto en los brazos de su madre

Decimocuarta Estación: Jesús es sepultado

San Juan 

San Lucas

San Marcos

San Mateo

San Pedro con las llaves del paraíso

San Andrés con las aspas 

Santiago el Mayor con la calabaza

San Juan con la copa de veneno

San Felipe

San Bartolomé con un cuchillo

Santo Tomás el mellizo con la escuadra

Santiago el Menor 

Simón el Celote con la Sierra

San Mateo con el hacha 

San Matías

El Arcángel monumental

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