viernes, 16 de octubre de 2015

EL REY LEÓN V DE ARMENIA SEÑOR DE VILLA REAL



En el siglo XIV y en una época de numerosas gestas caballerescas, no debió causar sensación la entrega romántica de varias ciudades españolas al Rey de Armenia León V. Hoy, que tanto ha cambiado el concepto de Estado, nos asombra el hecho. A continuación vamos a exponer unas breves líneas sobre la cesión citada, pasaje que con bastante detalle, recoge la crónica del rey de Castilla Juan I.

Reinaba en Armenia, el Rey León V, del linaje Lusiñiano, el Soldán de Babilonia declaró la guerra al armenio, se apoderó de su reino y junto con su esposa la reina y una hija de corta edad, se lo llevó prisionero a Oriente. Dicho Rey, envió cartas a los Reyes Cristianos, solicitando intervinieran en su favor, con el fin de libertarles “de aquella prisión tan dura, como estaba en poder de los enemigos de la Fe de Jesucristo”.

El Rey de Castilla, Juan I, en Medina del Campo recibió la misiva del monarca prisionero. Hondamente impresionado decidió intervenir y trabajar para conseguir la libertad del monarca cautivo. Por medio de un fraile de la Orden de San Francisco, solicitó la cuantía, por la cual el Soldán de Babilonia liberaría al Rey. Los mensajeros, manifestaron, que el monarca oriental no pedio dinero, “que asaz había de oro e riquezas, mas quería que los reyes cristianos se le enviasen rogar y demandar que le soltase por honra de ellos”. Únicamente deseaba le enviasen algunas joyas de las que no había en su tierra, como “escarlatas, e falcones jerifaltes, peñasveras e grises, e tales cosas como estas”. El Rey don Juan reunió cuanto pudo, además de otras joyas de oro y plata “muy bien labradas, las cuales envió más por la obra hermosa que en ellas había, que por la riqueza”. Los mensajeros se dirigieron a Barcelona y embarcaron en una galera del Rey de Aragón. En dicha nave iba un enviado del Rey Pedro IV que llevaba cartas para el de Babilonia con el mismo fin “pero no joyas”.

León V fue libertado, y regresó con los emisarios deteniéndose en Avignon, donde visitó al Papa Clemente VII.

Estando el Rey don Juan en Badajoz, llegó a visitarle su libertado, el Rey de Armenia. Al enterarse el Rey de Castilla, envió a recibirle a los términos del Reino, caballeros que viniesen con él; “e mando que le hiciesen por todo el Reino de Castilla mucha honra e servicio”. El castellano salió  a una legua de Badajoz a esperarle. El de Armenia se adelantó “ descabalgó de la mula en que venía e fincó los linojos en tierra, e tirose el sombrero e el capirote de la cabeza. El Rey de Castilla le abrazó, diéronse la paz, y cabalgaron juntos. Nuestro monarca Juan I, le entregó paños de oro, joyas, vajillas de plata y le cedió para toda su vida la Villa de Madrid, la de Villa Real y Andújar, con todos sus pechos, derechos y rentas y dióle además 150.000 maravedís”.

Las citadas Villas mostraron su disconformidad, y el Rey en las Cortes de Segovia del año 1383 prometía no enajenarlas más de la Corona.

He solicitado fotocopia de algunos documentos que se conservan en el Archivo Municipal de Madrid, en los cuales aparece la firma del Rey León V, como señor de Madrid, Villa Real y Andújar.

Para terminar diremos que el Rey de Armenía residió en la Corona de Aragón algún tiempo, las cartas entre este último y los Reyes de Aragón Pedro IV y Juan I fueron objeto de estudio y publicadas en el año 1948 por la culta investigadora doña Amada López Meneses en la Revista de cuadernos Historia de España, Buenos Aires 1948.

Nuestro inquieto Rey pasó más tarde a Inglaterra con sus vasallos, criados y cuarenta caballos, murió en París en el año 1391.

Isabel Pérez Valera (Diario Lanza, viernes 25 de marzo de 1960, página 5)



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