miércoles, 25 de enero de 2017

TRANSFORMACIÓN ARQUITECTONICA DE UN ESPACIO PÚBLICO: EL CASO DE LA PLAZA MAYOR DE CIUDAD REAL (III)


 
Posiblemente esta es la imagen más antigua del desaparecido Ayuntamiento de Cirilo Vara, es de 1899 y fue publicada en “La revista moderna” con motivo de la entrada del Obispo-Prior Casimiro Piñera y Naredo

Del mismo año, es el traslado del mercado, llevándose ahora al corralón municipal en las traseras de la Plaza. En 1916, la Feria abandona el recinto de la Plaza Mayor, para irse al Parque. Completándose de esta forma, la segregación de actividades poco adecuadas para un recinto que tiende a asumir la función emblemática del espacio público por excelencia. La imagen de la doble fila de casetas de madera, con el paseo central de arena, las sillas plegables que se disponían, van a ser imágenes perdidas para siempre, tras el traslado efectuado.

La urbanización que se acomete, con posterioridad a los traslados de 1911, va a conferir al recinto de la Plaza, denominado por entonces “salón” a la manera tardorromántica, un nuevo valor espacial ligado a ciertos principios sociales en alza: el paseo como actividad burguesa de reconocimiento social. Desaparecidas las transacciones elementales de especies y productos diversos, ahora se procedía a un intercambio simbólico ligado al poder de la imagen. Esta visualización concreta de la norma social dominante, va a ir relacionada con la demanda de una Plaza en la que la imagen este a la altura de los nuevos valores. En 1919, se produce una petición por parte de los propietarios, solicitando la autorización de las obras precisas en la referida Plaza.

Los que suscriben, naturales y vecinos de Ciudad Real, provistos de sus cedulas personales correspondientes y domiciliados en la Plaza de la Constitución, tienen el honor de exponer al Excmo. Ayuntamiento lo siguiente: Que estando convencidos de la necesidad y urgencia que siente nuestra población de un Plan de reformas de “Ornato y Urbanización”, empresa que no dudamos está latente en el ánimo de todos los Concejales que componen esa dignísima Corporación y que tanta prueba está dando de amor y celo al pueblo que los vio nacer, hasta conseguir ver realizado el problema más grande y más trascendental de un pueblo como es el “abastecimiento de aguas y alcantarillado”; se hace preciso que esa gran obra base principal del progreso de nuestra población se complemente y marche a unísono con la de “Ornato y Urbanización”; empresa que aunque difícil tiene la ventaja de que ese Ayuntamiento puede contar con el apoyo moral y material de los vecinos de esta población y especialmente los que en esta ocasión tenemos el honor de interesar que estas reformas empiecen en la Plaza de la Constitución, por la oportunidad de ser el sitio más céntrico y que más necesita de tal transformación estética.

En su virtud, y no dudando que nuestras manifestaciones han de ser atendidas por el Excmo. Ayuntamiento. Suplicamos, que por la Comisión correspondiente y visto el proyecto formulado por el arquitecto municipal acuerde la Corporación la reforma de la Plaza de la Constitución, solicitada por ser de urgencia y necesidad”. (13)

 
Fuente instalada en el centro de la Plaza Mayor en 1912, con motivo del nuevo abastecimiento de aguas. Fotografía publicada en la revista “Vida Manchega” en octubre del referido año

El escrito nos aporta la primera petición a favor de un Plan de Ornato y Urbanización, que habría sido de aplicación a toda la ciudad, sentándose quizás las bases de las posteriores actuaciones. Esta necesidad sentida por los vecinos firmantes del escrito, no va a calar en la Corporación, limitándose ésta a autorizar solamente la reforma correspondiente a la Plaza de la Constitución. Florián Calvo, es el autor del proyecto de reforma, que va a suponer la segunda idea sobre un tipo edificatorio a desarrollar en las fachadas de la Plaza. En la memoria del proyecto se apuntan las razones que hacen deseable las obras que se solicitan. Advirtiéndose entre otras, la centralidad urbana del espacio. Sustancialmente no se van a producir alteraciones formales rotundas, ni menos aún modificaciones de las parcelas allí ubicadas. La modificación de Calvo, puede ser entendida como derivada de una voluntad higienista que tiende a ampliar y mejorar las condiciones de salubridad y habitabilidad; ampliándose para ello huecos y alturas libres de planta. Formalmente, la propuesta se identifica con unos supuestos tardorománticos, en los que en ningún momento se introducen referencias clásicas en la ornamentación.

Vista la importancia y desarrollo que se observa en la urbanización de esta capital, parece natural que afecte también a la parte más céntrica como es la Plaza de la Constitución, que efecto de su antigüedad presenta un abigarrado conjunto y muy reducida la altura de sus pisos y las dimensiones de los huecos de fachada, para mejorar estos defectos se formula el presente proyecto que consistirá en levantar el suelo cuadro del segundo piso y la armadura y tejado de la parte que corresponde a la crujía de los portales para darle metro y medio más de elevación, repartida en 75 centímetros a cada piso más la que actualmente tiene y en vez de volver a construir el tejado se construirá en su lugar una terraza con su balaustrada correspondiente, modificando los huecos y la decoración por el sistema denominado a la catalana en la forma y disposición que se indica en el plano que se acompaña. El coste de la obra ascendería si el tabicón de fachada es de ladrillo a 1.150 pesetas por cada intercolumnio y si fuera de adobes a 1.250 pesetas por cada mismo espacio porque habría que derribarlo y reconstruirlo con ladrillo.

Con lo expuesto y con la inspección del plano que se acompaña se da una idea de la obra que se proyecta realizar y que cambiaría completamente el aspecto a la indicada Plaza de la constitución. Florián Calvo. Julio 1919”. (14)

 
Aspecto que ofrecía la Plaza Mayor en la segunda década del pasado siglo, tras las primeras reformas efectuadas en la misma

El informe emitido por la Comisión de la Policía Urbana, introduce un condicionante a la aprobación del proyecto propuesto. Consistente en fijar un plazo máximo de 2 años para ejecutar la renovación completa de la Plaza. Razonando que tal espacio debe ser conformado uniformemente, al objeto de que sea percibido como un recinto homogéneo.

La Comisión de Policía Urbana que suscribe, ha visto la solicitud y planos para la reforma de las fachadas de los edificios de la Plaza de la Constitución y le parece aceptable el proyecto por su efecto de mejora y ornamentación, pero entiende que debe ampliarse a los huecos de las tiendas o pisos bajos para que guarden igual uniformidad coincidiendo con el promedio entre dos columnas. Una vez hecha esta ampliación procede que la Alcaldía cite a los propietarios de todos los edificios y a la Comisión de la Policía Urbana con el fin de ver si es posible conseguir la reforma total dentro de un plazo máximo de dos años, pues en otro caso esta Comisión informaría en sentido contrario para que no pueda llegar el caso de que una plaza que debe ser uniforme en sus líneas de fachadas resultara como una calle cualquiera en que sus edificios no se ajustan a un plano general”. (15)

En sesión del 30 de agosto de 1919 se acuerda aprobar el proyecto de Florián Calvo, suprimiéndose las peticiones que formulaba el escrito de la Comisión de Policía Urbana. Al fracasar las peticiones de dicha Comisión, se va a perder la posibilidad de conseguir un recinto concebido, al menos exteriormente unitariamente. Pérdida que va a posibilitar la secuencia de modificaciones parciales, que van a ir produciendo una altimetría compuesta de diversos modelos, fracasando para siempre el cierre formal de la Plaza.

Alejandro Moyano-José Rivero. Revista ALMUD, nº 4 (1981)
(13) Archivo histórico municipal.
(14) A.H.M.
(15) A.H.M.


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