viernes, 26 de julio de 2019

BENDICIÓN E INAUGURACIÓN DE “CASTILLOS HOTEL”



En la tarde de ayer se celebró la bendición e inauguración del nuevo hotel construido en la Avenida del rey Santo de nuestra capital por la Empresa “García de Castillo Hermanos Construcciones” y de cuya dirección y explotación se ha hecho cargo don Eduardo Pérez Pérez, conocido en los medios hoteleros madrileños por la firma “Eduardo”, ya conocido igualmente en Ciudad Real por haber llevado la repostería de las Verbenas de Feria en la Fuente Talaverana a satisfacción general.

“Castillos Hotel”, que es el nombre que obstenta el nuevo establecimiento, presentaba ayer el aspecto de una gran fiesta de sociedad. En su espacioso hall y en el comedor y en otros salones tuvimos ocasión de saludar a las primeras autoridades provinciales y locales con sus distinguidas esposas, a los jefes y directores de los distintos departamentos ministeriales, representaciones de la Corporación provincial y del Ayuntamiento, directores de establecimientos bancarios, jerarquías sindicales, propietarios de distintos establecimientos de hostelería de Ciudad Real y sobre todo, distinguidas damas de nuestra buena sociedad, que fueron atendidas en todo momento por los constructores, por Eduardo y sus hermanos y por el personal del Hotel, rigurosamente uniformado, que tuvieron la gentileza de obsequiarlas con claveles a su llegada.

La bendición del edificio fue realizada por el provicario de la Diócesis, monseñor D. Aurelio Gómez Rico  Martín de Almagro, ministrado por el párroco de San Pedro Apóstol, P. Arturo Hernández, y por el beneficiado de la S. I. P. Rvdo. Don Salomón Buitrago.


Terminada la bendición, en el comedor, instalado en la primera planta, con magnificas vistas a la Avenida, donde se había montado un extraordinario “buffet”, prueba de la categoría que en este aspecto tendrá el nuevo hotel, el delegado de Información y Turismo, don Carlos Calatayud Gil, pronunció unas palabras en las que tras felicitar a los constructores y al director Eduardo, que ha montado un establecimiento que prestigia a Ciudad Real, se refirió a la tradición hotelera de la capital manchega que, en los años veintitantos y en realidad hasta la guerra de liberación tenía tres buenos hoteles que están en el recuerdo de todos. Señala las dificultades que en los años siguientes al 1939 hubo que afrontar en el aspecto de hostelería en Ciudad Real, felicitándose que la ayuda del Ministerio de Información y Turismo haya permitido que la provincia contase con un albergue de carretera de la categoría del de Manzanares y ahora este hotel que se inaugura en Ciudad Real y de cuyo éxito no cabe dudar, destacando el acierto de su emplazamiento en el mejor lugar de la capital y terminando con un ¡albricias! Para todos los presentes por esta indudable mejora turística.

Seguidamente el gobernador civil , don José Pérez Bustamante, pronunció unas breves palabras en las que igualmente felicitó a los señores Castillo, por su decisión en afrontar una empresa que no era posible calcular su resultado y que tan necesaria era para Ciudad Real, que estaba falta de establecimientos idóneos para el viajero y el turista. Gracias a esta decidida gestión de los hermanos Castillo ha sido posible la magnífica realidad de contar con un hotel,  no de lujo, pero que tiene un acusado carácter moderno y funcional, al que augura un franco éxito, máxime al estar al frente del mismo una persona para la que no tiene secretos la profesión. Señaló que desde su cargo había hecho cuanto fue posible ayudar la feliz realización del proyecto y terminó diciendo que es preciso que en este aspecto, como en otros muchos, nos pongamos en la provincia a nivel nacional.

Los señores Calatayud y Pérez Bustamante fueron muy aplaudidos al término de sus intervenciones.

Después se sirvió un aperitivo en el que se puso de manifiesto la categoría de la repostería y del servicio de bar del nuevo establecimiento, que sin duda se acreditará rápidamente en toda la provincia. Hasta las diez de la noche Eduardo y el personal del hotel se desvivieron por atender a autoridades e invitados sinceramente a los constructores y al director y personal.

Eduardo, el conocido director de “Castillos Hotel”, ante el magnífico “buffet”, haciendo gala de su maestría

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL NUEVO HOTEL

Aunque en días sucesivos nos ocuparemos de distintos aspectos del nuevo hotel, hoy adelantamos algunas de sus principales características para conocimiento de nuestros lectores.

Cuenta con cuarenta y cinco habitaciones, dobles y sencillas, todas con baño y con un estilo cómodo y funcional. En el mismo comedor tiene una bien servida barra, que complementa el servicio. Un acreditado cocinero garantiza una selecta carta, junto a un menú normal a precio reducido. Dispone de toda clase de bebidas que harán de su mesa la más solicitada de la provincia.

El hall de entrada, como puede advertirse por la fotografía que publicamos, es de una comodidad propia de un establecimiento  de lujo y será un rincón  de descanso para el viajero.

Eduardo tiene el proyecto, que sinceramente aplaudimos, de montar una acogedora sala de fiestas, que constituya punto de reunión de la buena sociedad de la provincia. Pero de estos proyectos ya escribiremos más adelante.

En resumen, el nombre de “Eduardo” en la dirección del “Castillos Hotel” es la mejor garantía de que Ciudad Real cuenta desde ahora con un establecimiento que será utilizado por los de casa  y los forasteros  y en el que habrá que solicitar reserva de habitaciones con antelación, ya que pronto será famoso entre los establecimientos de hostelería de España.

Diario “Lanza”, viernes 3 de julio de 1964, página 8


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