jueves, 8 de octubre de 2020

EL PADRE CASTRO Y LA PARROQUIA DE SANTIAGO

 

Javier María de Castro Díaz 1898-1970


Javier María de Castro Díaz, conocido popularmente como el Padre Castro, fue un sacerdote de la Parroquia de Santiago, que desempeño su labor pastoral en la mencionada parroquia durante trece años: 1950-1963.

El Padre Castro nació en Mérida (Badajoz) en 1898, ya que su padre era un ferroviario ciudadrealeño que por motivos laborales estaba destinado en esta localidad extremeña, pero pocos años después de su nacimiento regresaría a Ciudad Real, donde estudiaría y entraría en el seminario conciliar.

Tras ser ordenado sacerdote y ejercer sus primeros años en nuestra diócesis, siente ansias misioneras y marcha a  ejercer su ministerio pastoral a Puerto Rico, en los años treinta del pasado siglo XX, pasando posteriormente a Argentina, habiendo visitado en misión sacerdotal Italia, Holanda, Bélgica, Portugal, Norteamérica y varias naciones sudamericanas.

Veinte años después de su marcha vuelve de nuevo a España y su diócesis de Ciudad Real, donde el entonces Obispo-Prior, D. Emeterio Echeverría, le nombra párroco de la parroquia más pobre de Ciudad Real capital, la Parroquia de Santiago, que además necesitaba una profunda restauración, tras los grandes desperfectos sufridos durante la Guerra Civil Española.

Una vez tomada posesión de la parroquia, el 25 de junio de 1950, se pone a trabajar a favor de los más necesitados y pronto haría famosas sus cenas de Navidad y sus misas del mazapán, creando una escuela nocturna para mujeres. Durante sus años al frente de la parroquia, realizaría una gran labor de restauración del templo parroquial, cambiando el solado del mismo, dotándolo de nuevos bancos, construyendo nuevos altares entre ellos el altar mayor que lo cambio dos veces, restaurando los tejados y la torre,  dotándola de campanas, entre otras muchas mejoras.


El Padre Castro celebrando la Santa Misa delante de la imagen de la Virgen de las Lágrimas en Siracusa


Con motivo de la lacrimación de una imagen de la Virgen María en 1953 en Siracusa (Italia), el Padre castro viaja a esta ciudad siciliana, y trae a España la devoción a la Virgen de las Lagrimas, erigiéndole un altar en 1954 junto a la casa parroquial, en la calle Calatrava, que haría que viajaran a nuestra ciudad grandes personalidades de la época, entre otras la mujer del entonces Jefe del Estado Español, Dª. Carmen Polo.

También gracias a las gestiones del Padre Castro, llegarían en 1954 las Hermanas de la Cruz a nuestra ciudad, y en 1963 las Siervas de los Pobres, para hacerse cargo de la guardería levantada sobre el antiguo cementerio parroquial. También el Padre Castro seria el autor de la Ciudad de Matrimonios Ancianos.

Gran amante de la religiosidad popular, durante sus años al frente de la parroquia, se recuperarían tradiciones perdidas como la Novena de Animas, los cultos eucarísticos con motivo de la festividad del Corpus, en el cual se celebraba procesión con el Santísimo alrededor del templo, los cultos al titular de la parroquia, Santiago Apóstol entre otros.

Su forma de ejercer el sacerdocio y sus ideas de cómo debería ser un sacerdote, forjadas durante sus años de permanencia en Hispanoamérica, le harían chocar con el Obispo D. Juan Hervás, quien lo destituiría como párroco en 1963, cuando el Padre Castro contaba con sesenta y cinco años de edad. Pero el Padre Castro, ya gozaba de una gran popularidad en nuestra ciudad en aquellos años, y tras su cese decide viajar a la India, en compañía del Obispo californiano de Fresno.

De vuelta de nuevo a Ciudad Real, fallecería el 9 de febrero de 1970 a la edad de 72 años, oficiándose su funeral en la Parroquia de Santiago, y al que asistió una representación del clero secular y regular de la diócesis, el Cabildo catedral, y gran número de personalidades civiles. La misa fue oficiada por el Obispo-Prior, D. Juan Hervás, y  sus restos mortales descansan en el cementerio de Ciudad Real.

 

El Padre Castro presidiendo la procesión del Jueves Santo de 1952


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