viernes, 23 de octubre de 2020

LA CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE SANTIAGO

 

Grupo escultórico de dos ángeles con el anagrama mariano, realizado por el escultor Antonio Lorenzo Coronado en 1943, para el retablo que presidió la capilla hasta 1985. Publicado en el diario "Lanza" el 12 de junio de 1943

En el siglo XVI se rompe el muro de la cabecera de la nave de la epístola de la Parroquia de Santiago Apóstol, para realizar una capilla dedicada a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, que recibía culto en el templo.

El acceso a la capilla se realiza a través de un arco de medio punto, que llegó a tener reja de madera y que fue destruida durante la Guerra Civil Española, colocándose otra de forja tras la restauración del templo al término de la citada guerra.


Destruida imagen de la Virgen de los Dolores en 1936 por republicanos del Frente Popular

La capilla posee bóveda de crucería con el escudo de la Orden de Santiago del siglo XVI, en la clave de la misma, y tiene pintados unos dragones que hermosean la bóveda. Esta capilla se amplió en el siglo XVIII con un segundo tramo de bóveda de crucería, que fue eliminado incomprensiblemente en la restauración que sufrió la iglesia a partir 1985.

La imagen de Nuestra Señora de los Dolores era la imagen que presidia la capilla, que lo hacía en un retablo de estilo barroco, que fue destruido junto a la imagen de la Virgen en 1936 por republicanos del Frente Popular. De la imagen de la Virgen nos decía Portuondo en su catálogo monumental y artístico de España escrito en 1917 que era “de sentida expresión y correcta factura, que se ha querido suponer de Montañés, aunque no cabe asegurarlos”.


Los dos tramos de bóveda de crucería que tuvo la capilla hasta 1988 con los frescos de 1855 de Jesús Fernández Palacios

La capilla fue mandada pintar con frescos en 1855 por la familia de Gaspar Muñoz y Josefa Jarava su esposa, al pintor Jesús Fernández Palacios que las terminó en 1858 y fueron inauguradas el 24 de Marzo del año referido con un Sermón de Acción de Gracias que predicó José María Toledano y Rodríguez, cura párroco de Santiago en aquellos años. El motivo por el que se pintaron fue que en el año referido de 1855 asoló la población de Ciudad Real el cólera, produciéndose una gran merma en su vecindario al morir muchos de sus habitantes por esta enfermedad. La familia de Gaspar Muñoz y Josefa Jarava rogó al Señor, por mediación de Nuestra Señora de los Dolores, que alejara el cólera de su casa y no falleciera nadie de su familia. Esta solicitaba esta gracia rezando diariamente delante de un cuadro de la Virgen de los Dolores que poseía, haciendo las siguientes peticiones: “Por tus dolores y la cruz aleja la peste, Amen Jesús”, “Por tus dolores y la cruz óyenos María, Amen Jesús” y “Por tus dolores y la cruz sálvanos, Señora Amen Jesús”.


En esta fotografía publicada en el boletín de la Hermandad en el año 2001, podemos ver el desaparecido retablo de la Virgen realizado en 1943

El cólera pasó sin que nadie de la familia Muñoz-Jarava pereciera, y está en agradecimiento a la Virgen mandó decorar su capilla. La decoración de Jesús Fernández consistió en pintar las bóvedas y paredes con temas relacionados con la Virgen y la Pasión de Cristo. La pintura que se situaba encima del desaparecido retablo, representaba a la Virgen con los Santos fundadores de la Orden Servita. Hay que tener en cuenta que la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores (Santiago) se fundó por bula de los Padres de la Venerable Orden de los Servitas el 13 de diciembre de 1831, desfilando tan sólo la tarde del Viernes de Dolores por las calles de la barriada de Santiago; y no fue hasta 1929 cuando se fundó como Hermandad de Penitencia y procesionó la tarde del Jueves Santo.


En el año 1988 se eliminó el segundo tramo de bóveda de la capilla, dejándola como podemos verla actualmente

Terminada la Guerra Civil Española en el año 1943 gracias a las gestiones de Dª Joaquina Ochotorena y Dª Adela Alcázar, entonces responsables de la sección de mujeres de la hermandad,  en colaboración con algunos vecinos de la barriada de Santiago, adquirieron a los talleres “Caderot”, establecimiento de venta de artículos religiosos, imaginería y orfebrería de la capital de España, una nueva imagen de la Virgen. Para recibir culto en la capilla, los feligreses del barrio costearon un retablo en el que intervino el escultor Antonio Lorenzo Coronado, y que fue desmontado en la restauración que sufrió la parroquia a partir de 1985.


Ventana que apareció a la entrada de la capilla, tras las obras de restauración de 1985, y donde se colocó a la imagen de la Virgen a partir de 1989

Una vez restaurada la parroquia, la capilla de Nuestra Señora de los Dolores dejó de estar presidida por la imagen de la Virgen, y comenzó hacerlo el sagrario, e incomprensiblemente la imagen de la Virgen fue colocada en los restos de una ventana que apareció en la entrada de la misma.


Vista actual de la capilla, presidida por el Sagrario, y donde durante siglos estuvo presidida por la imagen de la Virgen


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