jueves, 26 de noviembre de 2015

CALATRAVA Y CIUDAD REAL. UNAS NOTAS SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LA CIUDAD Y LA ORDEN (SIGLOS XIII-XV) IV



4.   LA  PAULATINA  PENETRACION  DE  LA  ORDEN  Y  EL  DESARROLLO  DE  LA  ENCOMIENDA EN LA CIUDAD. SIGLOS XV

Como se ha indicado al comienzo, no se trata aquí de hacer un estudio de la encomienda, si bien es posible que entre estos años finales del siglo XIV y comienzos de XV naciese y quedase más o menos estructurada  la encomienda  de  las  casas  de  Ciudad  Real. Ello  no  obsta  para  que  surjan  las  inveteradas fricciones entre la Orden y la ciudad. Y así, a comienzos de 1424 se las ve pleiteando sobre el aprovechamiento del campo de Calatrava por parte de los vecinos de Ciudad Real, llegando, en marzo de ese mismo año, ambas partes a firmar en Almagro el acuerdo a que habían llegado (83).

Teniendo como base la donación que le hiciera Enrique II sobre la aljama, y olvidada la prohibición  de  Alfonso  XI  de  mantener  posesiones  en  la  parte  contraria,  la  Orden  comienza  a  dar  los  pasos pertinentes para ir incrementando su patrimonio en la ciudad. Un ejemplo de ello sería la venta efectuada en marzo de 1429 por Ferrant Gutiérrez de unas casas, con los linderos que marca, en la collación  de  Santa  María  a  favor  de  frey  Sancho  Sánchez  de  Ávila,  comendador  de  Benavente,  cuyo  valor ascendió a 2.700 maravedís (84).

En  octubre  de  1434  la  Orden  recibió,  mediante  permuta  con  don  Alvaro  de  Luna,  el  almojarifazgo y la renta de las escribanías públicas de Ciudad Real, junto con otras villas y heredades, a cambio de Maqueda, El Colmenar y San Silvestre (85).


(83)  1424,  febrero  7,  lunes.  Ciudad  Real;  1424,  febrero  13,  domingo.  Almagro;  1424,  febrero  14,  lunes. Ciudad  Real;  1424,  febrero  17.  Toledo;  1424,  febrero  18,  viernes.  Martos;  1424,  marzo  11,  sábado.  Almagro.  Todos ellos  en  A.  M.  Ciudad  Real.  núm.  186,  fols.  12r-14r,  lv-1  Ir,  14r-16v,  9r-10v,  7v-9r  y  lr-26r;  y  núm.  46,  fols.  20v- 24v,  2v-19v,  24r-28r,  16r-18v,  13r-15v  y  lv43r.  El  segundo  y  último  de  los  citados,  reg.  BERNABEU,  E.: Inventario, pp. 34-35. Cit. DELGADO MERCHAN, L.: Historia documentada,p. 154.
No sólo se trata de la ciudad, sino también de la Hermandad.
(84)   1429, marzo 5. Ciudad Real. AHN, Calatrava, carp. 467, núm. 311.
(85)    1434,  octubre  6.  Maqueda.  AGS,  Mercedes  y  Privilegios,  leg.  54.  Cit.  DELGADO  MERCHAN,  L.: Historia documentada, p. 153, y SOLANO, E.: Calatrava en el siglo XV,p. 207.
El  acuerdo  se  había  realizado  tiempo  atrás  y  ratificado  por  el  condestable  en  Segovia  el  19  de  julio.  Cfr.  AHN, Calatrava, carp. 467, núm. 314.


En  1438  frey  Sancho  Sánchez  de  Avila,  comendador  citado,  hizo  donación  al  prior  y  convento de Calatrava de unas casas en la calle del Rey de Ciudad Real, sitas en la collación de Santa María, de 80  cabezas  de  ganado  lanar  y  cabrío,  y  otros  bienes  (86).  Esta  donación  sería  confirmada  días  más tarde bajo la condición de que el otorgante pudiese morar en ellas los días que le quedasen de vida (87).En  septiembre  de  1439  Juan  Rodríguez  y  su  mujer  Aldonza  Rodríguez  vendieron  al  prior  y freiles del convento de Calatrava dos aranzadas y cuarta de majuelo en Valdoro, término de Ciudad Real, sito entre los caminos de Santa María de Guadiana y Pero Sánchez, por 2.400 maravedís (88).

En  diciembre  de  1443  frey  Sancho  Sánchez  de  Ávila,  comendador  de  Benavente  y  Almadén,  hizo donación al prior y convento de Calatrava de una serie de muebles y enseres, confirmándoles la donación que hiciera en 1438 de las casas de Ciudad Real (89).

Un  año  más  tarde,  los  mencionados  Juan  Rodríguez  y  Aldonza  Rodríguez,  su  mujer,  vendieron al prior y convento de Calatrava un pedazo de majuelo en Valdoro, término de la ciudad, de unas dos aranzadas y cuarta y lindero como el que ya vendieran a la Orden unos años antes, por 3.200 maravedís (90).

En  octubre  de  1445  Alvar  Díaz,  vecino  de  Ciudad  Real,  vendió  también  al  prior  y  convento  calatravo una casa tienda en la plaza de dicha ciudad, collación de San Pedro, por 30.000 maravedís, equivalentes  a  400  florines  de  oro  “de  la  ley  e  cunno  de  Aragon”,  venta  ratificada  por  Fernando  Díaz,  su hijo, en abril de 1446 y tomando posesión de ella los calatravos en junio de este último año (91).

La descarnada exposición de datos aportados deja ver bien a las claras una serie de cuestiones. En primer lugar, el incremento del patrimonio de la Orden en la ciudad. Mas no sólo esto, sino que la mayoría de la documentación hace referencia a ventas y permutas, no a donaciones, lo cual está indicando la intencionalidad de dicha institución. Poco a poco ésta va logrando sus objetivos de penetración en la ciudad. En este mismo sentido, aun cuando sean de época algo posterior, se pronuncian otros documentos conocidos. Así, en 1474 Francisco Montero y Mayor González, su mujer, vecinos de la ciudad, venderán al prior y convento de Calatrava una tienda en la plaza de dicha población, en la Odrería, por 16.000  maravedís  (92).  Y  en  mayo  de  1478  Gonzalo  Rodríguez  de  Santa  Cruz  y  su  mujer  Isabel  Rodríguez, vecinos de Almagro, venderán también al convento de Calatrava unos censos, casas y huertas en Ciudad Real (93).


(86)   1438, junio 4, miércoles. Convento de Calatrava. AHN, Calatrava, carp. 467, núm. 316 y 317.
(87)   1438, junio 13, viernes. Ciudad Real. AHN, Calatrava, carp. 467, núm. 318.
(88)    1439,  septiembre  14.  Ciudad  Real.  AHN,  Calatrava,  carp.  467,  núm.  319.  El  encargado  de  efectuar  el pago, en nombre del convento, fue frey Sancho Sánchez, constituyéndose así en una especie de cabeza de puente de los intereses de la Orden en la ciudad. Pero no aparece como comendador de la misma.
(89)   1443, diciembre 2. Ciudad Real. AHN, Calatrava, carp. 467, núm. 320.

(90)   1444,  diciembre  20.  Ciudad  Real.  AHN,  Calatrava,  carp.  467,  núm.  319.  Sobre  la  venta  anterior,  cfr. supra nota 88.
(91)    1445,  octubre  21.  Calzada  de  Calatrava;  1446,  abril  5.  Ciudad  Real;  1446,  junio  2.  Ciudad  Real.  Los tres docs, en AHN, Calatrava, carp. 468, núms. 327-328.
(92)   1474, junio 28. Ciudad Real. AHN, Calatrava, carp. 469, núm. 362.
(93)   1478, mayo 18. Ciudad Real. AHN, Calatrava, carp. 469, num. 366.


Que la Orden había logrado crear un patrimonio de una cierta consideración en la ciudad y que se encontraba firmemente instalada en la misma, es algo que está fuera de toda duda. Y ello explicaría el que se viese involucrada en las revueltas ocurridas en dicha población de 1449 y en las que perdería la vida el comendador de Almagro, frey Gonzalo Mañueco (94). No obstante, estos acontecimientos sirvieron para que ambas partes se diesen cuenta de que este tipo de confrontaciones no les beneficiaban en modo alguno. Ya no resultaban antagonistas, sino que ambas partes tenían intereses comunes. En realidad, gran parte de la culpa la había tenido el corregidor de Ciudad Real, Pedro Barva, al adoptar ciertas medidas contra gentes de la Orden.

No se volverán a tener noticias más o menos concretas de sus relaciones hasta el maestrazgo de don Rodrigo  Téllez  Girón,  época  turbulenta  y  conflictiva,  no  sólo a  nivel  local,  sino  general  del reino,  y  en la que se vería involucrada la ciudad.

Existe un dato de difícil precisión, y es que cuando el infante don Alfonso fue nombrado rey en Ávila,  el  maestre  calatravo  tomó  al  parecer  Ciudad  Real (95).  Sin embargo,  los  comienzos  de su  mandato se puede decir que fueron suaves. En julio de 1468 el maestre establece un acuerdo con la ciudad por el que concede que en tiempos de necesidad puedan los ganados de los vecinos andar por términos de Calatrava sin pagar por ello herbaje ni derecho alguno (96). La medida quizá esté haciendo referencia a determinados intereses de la Orden que aparecen ocultos. Lo que no cabe duda es que la situación se plantea  desde  una  perspectiva  totalmente  diferente  a  como  se  había  realizado  hasta  ese  momento.  Se aprecia a dicha institución en una postura de prepotencia respecto a la ciudad, no en vano había ido adquiriendo una serie de intereses en la misma.

A finales de diciembre de ese mismo año, y en virtud de los derechos que la Orden tenía sobre las escribanías de Ciudad Real, el mencionado maestre confirma la elección de Antón de Coca, hecha por el concejo, para que suceda en el oficio de escribano a su padre, Juan Martínez de Coca, debiendo pagar, como el resto de los escribanos, una cantidad al comendador de las casas que la institución tenía en la ciudad (97).

(94)  1449,  septiembre  12.  Ciudad  Real.  A.  M.  Ciudad  Real,  núm.  22.  Publ.  DELGADO  MERCHAN,  L.: Historia documentada, pp. 399404.
Sobre estos acontecimientos, con más detalle, v. mi libro Ciudad Real en la Edad Media.
Ello da pie para plantear el posible apoyo que prestaría la Orden a los conversos y las razones del mismo. A este respecto cfr. 1484, diciembre 15. Sevilla. AGS, R. G. Sello, 1484-diciembre, fol. 73. No cabe duda que una comunidad de intereses se había establecido entre las partes.
(95)   El  hecho  aparece  mencionado  en  un  doc.  de  1477,  abril  2.  Madrid.  AGS,  R.  G.  Sello,  1477-abril,  fol. 145. Cfr. también Hechos del condestable don Miguel Lucas de Iranzo, ed. de J. de M. Carriazo, Madrid, 1940, p. 357.
El acontecimiento se produciría en 1467, bajo Rodrigo Téllez Girón. Hay que tener también en cuenta que las luchas mantenidas por la Orden contra el condestable en 1465-66 afectaron a la ciudad.  Cfr.
Hechos del condestable Jranzo, pp. 278 y 324-325.
Sobre la figura de su predecesor en el maestrazgo, don Pedro Girón, y sobre sus relaciones con la corona, v. los trabajos  de  O’CALLAGHAN,  J.: Don  Pedro  Girón,  Master  of  the  order  of  Calatrava  (1445-1466), en  Hispania,  XXI, 1961,  pp.  342-390,  y  de  VAL  VALDIVIESO,  Mª. L.  del: Relaciones  de  don  Pedro  Girón,  maestre  de  Calatrava,  con  el rey don Enrique IV, en VII Centenario del Infante don Fernando de la Cerda, Ciudad Real, 1976, pp. 159-170.
(96)   1468,  julio  28.  Reg.  BERNABEU,  E.: Inventario, 38.  Cit.  DELGADO  MERCHAN,  L.:
Historia  documentada, p. 186.
(97)   1468, diciembre 30. Almagro. A. M. Ciudad Real, núm. 26.


Este  dato  muestra  a  la  encomienda  ya  estructurada.  Pero,  en  realidad,  ésta debía  estarlo  desde bastante tiempo antes, pues en la visita de 1459 ya se incluye su mención. En dicho año la Orden contaba en la ciudad con un corral, donde se hallaban ubicados varios talleres y tiendas de zapateros y carpinteros,  algunos  de  ellos  en  muy  mal  estado;  otro corral, de  mayores  dimensiones  que  el  anterior, ocupado por unos tiradores de paños; varias casas en la calle Toledo, parte de las cuales estaban dedicadas a baños, y que también se encontraban en mal estado ; finalmente, el terreno donde se encontraba  la alcaicería de  la  ciudad  (98).  Realmente,  la  situación  de  deterioro  en  que  se  encontraban  los diferentes inmuebles está indicando que la creación de la encomienda se haría bastante tiempo antes, pues no es lógico pensar en una fundación sobre ruinas.

Sin embargo, no eran estos los únicos bienes que la encomienda de Ciudad Real poseía. En 1510 se  mencionan  también  los  derechos  de almojarifazgo de  la  ciudad, la  renta  de  la albardería, la  renta  del peso  mayor  y  menor y  de  las tiendas  de  aceite, la  renta  de  lo menudo  de  las  medidas y  la  renta  de  las escribanías. Esta última supuso en ese año 12.000 maravedís (99). En realidad, algunos de estos conceptos,  como  almojarifazgo  y  escribanías,  los  disfrutaba  la  Orden  desde  bastante  tiempo  atrás.  Aunque tampoco serían los únicos. Los bienes de la encomienda se completaban, además, con unas casas que poseía en Almagro, al menos desde 1459.

No  obstante  todo  lo  expuesto,  la  Orden  como  tal  institución  era  propietaria  en  territorio  de  la ciudad de otra serie de bienes. Así, dependientes del convento de Calatrava se encontraban unas tierras (en 1459 rentaban 1.500 maravedís), unas casas (120 maravedís en 1459), dos molinos en la ribera del Guadiana  (4.500  y 8.000  maravedís respectivamente en 1459), cuatro aranzadas de viña (desde 1459),


(98)   AHN, Ordenes Militares, Consejo, leg. 6.109, núm. 4. Cfr. sobre todo esto SOLANO, E.:
Calatrava en el siglo XV, p. 207. V. también 1492, agosto 29. Valladolid. AGS, R.G. Sello, 1492-agosto, fol. 144.
(99)    AHN,  Ordenes  Militares,  Consejo,  leg.  6.110,  núm.  23,  fols.  89-92v.  Cfr.  SOLANO,  E.'.  Calatrava  en  el siglo XV, p.415.


las casas  del  prior (desde  1459),  una huerta (750  maravedís  en  1459),  las casas  de  Juan de  Segovia (800  maravedís  en  1495),  dos tiendas (300  y  600  maravedís  en  1495)  y  10.000  maravedís de juro sobre las alcabalas del vino (en 1495) (100).

Dependiente  de  la  encomienda  de  la  Clavería,  se  encontraba  un Molino en  término  de  Ciudad Real, ribera del Jabalón, con una pequeña renta en 1463: 10 maravedís (101).

La encomienda de Piedrabuena era propietaria también de unas casas en Ciudad Real, al menos desde 1471, y que rentaban en 1500 y 1502 la cantidad de 1.500 maravedís (102).

A  la  encomienda  la  Calatrava  la  Vieja  pertenecían  los pozos  del  barro de  los  vecinos  de  Ciudad Real, cuyo valor de renta no consta, aunque parece que se encontraban fuera de los términos de esta ciudad (103).

Esta serie de datos aducidos, pese a lo amalgamados que puedan encontrarse, son un fiel reflejo de los frutos que conseguirá la Orden de Calatrava, como institución, con el cambio de actitud respecto a la ciudad. Y también una prueba de que lo que pretendía, a través de las luchas mantenidas en tiempos anteriores, era su instalación dentro del núcleo, a fin de paliar en la medida de lo posible la merma sensible de su capacidad de control del territorio.


(100)    AHN,  Ordenes  Militares,  Consejo,  leg.  6.109,  núm.  3,  fol.  67  (para  el  año  1459),  y  en  el  mismo  leg., núm. 29, fols. 171-180v (para 1495). Cfr. SOLANO, E.: Calatrava en el siglo XV, p. 409.
(101)   AHN, Ordenes Militares, Consejo, leg, 6.109, núm. 11. fols. 17-23v. Cfr. SOLANO, E.:
Calatrava en el siglo XV, p. 416.
(102)   AHN, Ordenes Militares, Consejo, leg. 6.075, núm. 1, fols, 69-71v (para el año 1471); leg. 6.109, núm. 58,  fols.  55-59v  (para  1500);  y  leg.  6.110,  núm.  4,  fols.  165-167  (para  1502).  Cfr.  SOLANO,  E.: Calatrava  en  el  siglo XV, p. 424.
En la relación de esta encomienda se hallan: el diezmo y terrazgo del vino en Valdoro y un majuelo en el mismo lugar. Aunque no lo explícita, Valdoro  era un término de Ciudad Real, como puede comprobarse por el doc. de 144, diciembre 20. Ciudad Real. AHN, Calatrava, carp. 467, núm. 319.
También  se  menciona  el  diezmo  de  tres  quiñones  camino  de  Ciudad  Real,  pero  hay  que  dudar  que  estuviesen en término de esta última.
(103)    AHN,  Ordenes  Militares,  Consejo,  leg.  6.075,  núm.  1,  fols.  71v-72v  (para  1471),  entre  otros.  Cfr.  SOLANO, E.: Calatrava en el siglo XV, p. 407.
Se tendría también que considerar el hecho de que ciertos vecinos de Ciudad Real fueron mayordomos y tuvieron a su cargo la hacienda y bienes del maestre don Pedro Girón, sin saber si tenía algo en la ciudad. De cualquier forma se trataría del patrimonio personal, puesto que con posterioridad lo reclamaría su hijo. Cfr. 1483, octubre 20. Vitoria.
AGS, R. G. Sello, 1483-octubre, fol. 31 y fol 32. Se trata de dos docs, diferentes, aunque de igual fecha.


Retomando el hilo de la narración interrumpida, no se vuelve a tener noticia del carácter de sus relaciones hasta el estallido de la guerra sucesoria a la muerte de Enrique IV. La ciudad se ve envuelta en una lucha de partidarios de uno y otro bando. En marzo de 1475, aprovechando la influencia que podía  tener sobre determinados sectores de la población, el maestre  don Rodrigo Téllez Girón convoca a las principales gentes de la misma en el convento de Santo Domingo de dicha ciudad para la proclamación  de Isabel  como  sucesora  al  trono, a  la  que  todos  prestaron juramento de fidelidad (104). Pero las intenciones del maestre parece que eran las de granjearse la estima de los nuevos monarcas con el probable fin de apoderarse del control de aquél territorio. Sin embargo, el 26 de mayo de ese mismo año hace una nueva convocatoria y, viendo que no lograba sus propósitos, intenta apoderarse de la ciudad por la fuerza alegando las donaciones que hiciera en su día Sancho IV a la Orden (105). Así las cosas, el maestre se retracta del juramento de fidelidad a los reyes y entra a formar parte del bando portugués. Pero el objetivo primordial suyo continúa siendo la ciudad. Toma a varios de sus vecinos presos e intenta “por muchas vías e formas e maneras” que la ciudad se le entregue, ante cual la reina se ve en la obligación de ordenar a sus vecinos que inicien contactos con el maestre a fin de llegar a un acuerdo (106).

(104)   1475, marzo 20 (Ciudad Real). Cit. DELGADO MERCHAN, L.: Historia documentada, p. 184.
(105)   Cfr. J. GOMEZ.: Historia de la ciudad de Ciudad Real y estracto histórico de España y lista de sus Reyes, casamientos y muertes, ms. del s. XIX propiedad de don Tomás Valle, fols. 182-183 y 186v.
(106)  1475,  julio  24.  Valladolid.  Publ.  DELGADO  MERCHAN,  L.: Historia  documentada, pp.  420-421  (en parte).
A esta entrada del maestre en la ciudad se debe referir sin duda la mención que aparece en 1477, febrero 2. (Ciu­dad Real). Reg. BERNABEU, E.: Inventario, p. 39. Cit DELGADO MERCHAN, L.:  Historia documentada, p. 192.


Consecuencia de este cambio de postura del maestre es que su Orden siga los mismos pasos y que los monarcas comiencen a tomar ciertas medidas en aquellos casos que les resultaba factible. Por ello, en agosto de 1475 la reina ordena que se le secuestren al comendador Castellanos, que lo era de las casas de la Orden en la ciudad, los derechos del almojarifazgo y la renta de las escribanías de la misma, que el mencionado comendador estaba encargado de percibir (107). Además, los partidarios del maestre en la ciudad también son despojados de sus bienes (108). Algunos de ellos, como García Jufre y Juan de Torres, regidores de la misma, Pedro de Torres y Alfonso de la Cámara, vecinos de ella, abandonarían pronto al maestre, pero estos fueron los menos (109).

Las  vinculaciones  de  determinados  individuos  de  la  ciudad  con  el  maestre  calatravo  debían  ser más estrechas de lo que a primera vista pudiera parecer. En 1477 se encontraban pleiteando porque el maestre les demandaba “çiertos moros” en virtud de una obligación “e de çierta fe e pleito e omenaje” que algunos vecinos le hicieran, en cuyo asunto intervendrían los reyes para librarlos de dicha promesa (110). Estas relaciones no eran nuevas* sino más bien consecuencia de la simbiosis creada a partir del  establecimiento  de  la  Orden  en  la  ciudad.  En  1475,  por  ejemplo,  Fernando  de  Villa  Real,  vecino de Ciudad Real, había arrendado las rentas de la encomienda mayor en el campo de Calatrava a don Fernando Gómez de Guzmán, titular de la misma, por cuyo motivo tuvo que padecer prisión hasta que satisfizo los 800.000 maravedís en que se tasaron, a pesar de las intervenciones de los maestres de Calatrava y Santiago (111).

Y no sólo determinados vecinos de la ciudad se encontraban vinculados al maestre, sino que éste tenía allí desplazados algunos servidores, al margen de la encomienda propiamente dicha, encargados de  velar  por  sus  intereses.  Tal  sería  probablemente  el  caso  de Alfonso  Gutiérrez  de  Almagro, su  criado o mayordomo, que al tiempo de las revueltas acaecidas en la ciudad con motivo de las luchas sucesorias, fue despojado de las aceñas y batanes de Doña Olalla la Moza y de la heredad de Doña Olalla Vieja, todo ello en término de Ciudad Real, cuya devolución reclamó en 1477 (112).

(107)   1475, agosto 16. Valladolid. AGS, R. G. Sello, 1475-agosto, fol. 590.
(108)    V.  p.  e.  1476,  marzo  15.  Zamora.  AGS,  R.  G.  Sello,  1476-marzo,  fol.  147;  1476,  abril  3.  Medina  del Campo.  AGS,  R.  G.  Sello,  1476-abril,  fol.  183;  de  la  misma  fecha  y  fondo,  aunque  se  trata  de  docs.  diferentes,  fol. 167,  fol.  164,  fol.  168,  fol.  232,  fol.  227,  fol,  229,  fol.  212,  fol.  224,  fol.  223,  fol.  200,  fol.  198,  fol.  211,  fol.  218, fol. 217, fol. 208, fol. 209, fol. 222, fol. 214, fol. 230, fol. 275, etc.
A  este  respecto,  resultaría  de  gran  interés  estudiar  pormenorizadamente  las  posibles  relaciones  existentes  entre Orden, conversos y Portugal. Añadir lo indicado en nota 94.
(109)   1475, diciembre 6. Valladolid. AGS, R. G. Sello, 1475-diciembre, fol. 798.
(110)   1477, febrero 25. Toledo. AGS, R. G. Sello, 1477-febrero, fol. 261.
(111)   1477, marzo 13. Madrid. AGS, R. G. Sello, 1477-marzo, fol. 385.
(112)   1477, mayo 12. Guadalupe. AGS, R. G. Sello, 1477-mayo, fol. 594.
Que  la  devolución  se  llevó  a  efecto  lo  atestiguan  los  docs.  de  1490,  mayo  14.  Sevilla,  AGS,  R.  G.  Sello,  1490-mayo, fol. 338, y 1490, junio 26. Córdoba. AGS, R. G. Sello, 1490-junio, fol. 161.


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