La Hermandad del Santo Sepulcro fue fundada en 1689 en la Parroquia de Santa María del Prado, actual catedral, para participar en la procesión del Viernes Santo por la tarde, con una imagen que recibía culto en el Convento de las Madres Carmelitas Descalzas. Ocupando el cargo de Hermano Mayor en 1916, se adquirió a través de la Casa Aranda de Zaragoza una nueva imagen de Cristo Yacente en el sepulcro. Hasta ahora solo se sabía que la imagen había sido adquirida en la Casa Aranda, antiguo comercio zaragozano que debía funcionar como distribuidor de ornamentos y arte religioso, pero desconocíamos su autor.
Hace unos cuantos meses descubrí quien fue el verdadero autor de la imagen, gracias al trabajo publicado por Carlos Pardos Solanas en la revista Tercerol número 14, cuadernos de investigación que edita la Asociación para el Estudio de la Semana Santa de Zaragoza. En este articulo se demuestra que el antiguo Santo Sepulcro ciudarrealeño, destruido en 1936 al inicio de la Guerra Civil Española, era obra del escultor Jorge Albareda Cubeles (1865-1933), perteneciente a una dinastía de artistas. El antiguo sepulcro estaba sostenido por cuatro evangelistas, tallado en madera y bruñido en oro. A ambos lados, también en talla, aparecían doce Profetas. El estilo era renacentista, abundando las alegorías de la Pasión. La parte posterior estaba rematada por el escudo de la hermandad y la anterior con la corona de espinas.
La figura del Redentor era una hermosa escultura de 1,70m., tallada también, que descansaba sobre rica sábana con encajes de Holanda, hallándose cubierta con rico tisú. Coronaban el sepulcro dos ángeles que sostenían los atributos del Rey de Reyes. Este misterio era portado por costaleros a un hombro. Procesionó por última vez en 1935 y en 1936 adquirió un paso, bendecido por el obispo que no pudo estrenar al no procesionar la hermandad ese año.













