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viernes, 22 de mayo de 2026

LA BATALLA DE ALARCOS MARCÓ EL DESTINO DE LA GIRALDA (I)

 



La situación de al-Andalus tras el derrocamiento de los almorávides en 1145 era muy oscura. El poder real estaba en manos de una serie de minúsculos gobernantes locales. Y por entonces gobernaba en Sevilla Ibn Mardanish, que controlaba también una gran parte del oeste de al-Andalus; con lo que tenía un mayor grado de independencia.

Diez años después de expulsar a los almorávides de al-Andalus, el fundador del imperio almohade, Abdal-Mu’min, dirigió de nuevo su mirada hacia la Península Ibérica y empezó a preparar una campaña en gran escala en el año 1162; pero la muerte le sorprendió antes de que sus planes hubiesen madurado. Y el hijo que le sucedió Abu Ya’qub Yusuf (1163-1184), después de una breve disputa interna, fue quien puso en práctica los proyectos de su padre; y fue en 1171 cuando el nuevo califa almohade trató de fortalecer su poder sobre el al-Andalus y cruzando el estrecho de Gibraltar al frente de un gran ejército se dirigió a Sevilla, donde asentó su cuartel general contra Ibn Mardanish y sus aliados cristianos. La lucha duró hasta la muerte del gobernador de Sevilla, en 1172.

Abu Ya’qub Yusuf I estuvo en al-Andalus casi cinco años (1172-1176). Durante ese período de tiempo, por iniciativa del nuevo califa almohade, se llevaron a cabo importantes obras públicas en Sevilla; entre otras, ordenó construir la Mezquita Mayor en 1172, situada prácticamente en el mismo lugar que hoy ocupa la actual catedral y de la que quedan muy escasos restos.

Proceso historiográfico

Ahora bien, no pretendemos hablar aquí, ni mucho menos, de la Mezquita Mayor de Sevilla que, evidentemente, fue obra grandiosa, puesto que en la actualidad existen exhaustivos y detallados estudios monográficos que se refieren a ella con suma precisión y por ello no consideramos necesario reproducirlos ahora; nuestro propósito, en cambio, es bien otro: el de seguir los pasos historiográficos de su alminar hasta el año 1400 que, al parecer, fue cuando se instaló un sencillo campanario donde estaba la cúpula que enlazaba con el yamur.


Lámina de Alejandro Guichot que muestra los tres estados de la Giralda. A la izquierda la primitiva torre almohade (siglo XII), a la derecha una fase intermedia después de la caída del yamur que coronaba la torre (1356), y en el centro la torre actual, con el remate renacentista del campanario (siglo XVI).


El alminar de la gran mezquita sevillana se empezó a construir en 1184 e inició las obras el mismo alarife (arquitecto) de la mezquita, Amah Ibn Baso; pero tuvieron que detenerse durante unos meses o quizás semanas. Y tras este pequeño lapso de tiempo prosiguieron las obras de la torre, aunque se alteró la primitiva idea de “militarizar” la gran mezquita; obras que volvieron a paralizarse después de la muerte de Ya’qub Yusuf I a manos de los cristianos el 13 de julio de 1184, en el sitio de Santarem (cerca de Lisboa, al nordeste).

Amah b. Baso situó el alminar o minarete en la esquina nordeste del muro y no en la “zona central de la pared norte del patio, como era común” (ej. la Mezquita de Córdoba); lo hizo, según algunos autores, por causa de una vía de agua subterránea que lo impedía, mientras otros porque aún no existía el patio de la mezquita. Y parece ser que si la “idea” original de Abu Ya’qub Yusuf se hubiera realizado en toda su extensión, la Giralda hubiese cumplido un doble papel que explicaría su ubicación: como alminar, para la llamada a la oración, situado lo más cerca posible a la población; y como torre de la muralla capaz de defender una puerta inmediata, que hasta el siglo XVIII se llamó de “Los Palos”.

Y tras la última y nueva detención, las obras del alminar o torre de la mezquita sevillana tardaron mucho en continuarse; no prosiguieron aquéllas hasta 1188, con la llegada de Yusuf Ya’qub al-Mansur (hijo y sucesor de Ya’qub Yusuf I). Y al respecto, Abu Marwan b. Sahib al-Sala refiere que hasta ese mismo año de 1188 el emir “no mandó reanudar la construcción del alminar citado y reedificar lo que se había arruinado en la mezquita. Se empezó la obra por el alarife Alí, el de Gomara, con ladrillo que es mejor que la piedra... para la construcción; y reparó lo que se había arruinado en las tres naves de la mezquita por el lado de Levante y por el Poniente y el Norte; lo consolidó y fortificó la obra”.



Ornato exterior

La obras del alminar (la Giralda, hoy) de la gran mezquita sevillana continuaron. Y no sabemos, al menos nosotros, qué volumen tenía la torre construida una vez transcurridos siete años desde el momento en que se reanudaron las obras en 1188 hasta julio de 1195, aunque debía estar muy avanzadas. Al alarife Alí, de Gomara, se debe el magnífico ornato exterior de la torre (mediante fábrica de excelente ladrillo) con la característica labor en rombos o de Tsebka.

Hacemos mención al mes de julio y año de 1195 porque Ya’queb b. Yusuf al-Mansur, con un poderoso ejército, se iba acercando a la línea fronteriza cristiana, habiendo salido de Córdoba el día 4 del susodicho mes y año. Y atravesando el “Puerto del Muradal”, ya en territorios de Ciudad Real actual, el emir almohade y sus huestes tomaron dirección de la fortaleza de Salvatierra de la que se apoderaron fácilmente; después se dirigieron hacia la plaza fuerte de Alarcos, hallándose el día 13 de julio a unos 22 kms. de ella.

Y mientras que Ya’qub al-Mansur estaba cerca de Alarcos, hallábase Alfonso VIII impactante en Toledo porque las fuerzas aliadas no llegaban, aun cuando los reyes de León, Aragón y Navarra le habían prometido ir con todas sus huestes disponibles. Y dada la proximidad de los almohades, el rey castellano no espera a las referidas fuerzas y decide salir solo con sus tropas al encuentro de los almohades, acampados ya frente al legendario e histórico lugar de Alarcos; sitio donde Ya’qub al-Mansur y su gran ejército musulmán tenían su campamento, pues se había presentado en las cercanías de la fortaleza los días 16 y 17 de julio.

La batalla

Ya los dos ejércitos frente a frente, el musulmán era en número muy superior al cristiano. Ello y otras circunstancias que surgieron después no hacen retroceder a Alfonso VIII, quien le presenta batalla a Ya’qub b. Yusuf al-Mansur. Y sin entrar en detalles de este encuentro bélico cristiano-almohade, conocido por la batalla de Alarcos, puesto que en la actualidad existen magníficos estudios que la relatan con bastante precisión, sólo recordaremos que ella representa una “página negra” en la historia de nuestra Reconquista. Lo es, por la derrota que sufrió Alfonso VIII que amanecer del día 19 de julio de 1195 tras la cual ocuparon los almohades la fortaleza de Alarcos mediante capitulación.



La derrota del rey castellano en Alarcos suponía un retroceso y grave peligro para los reinos cristianos; tanto que se “produjo un repliegue general, con sensación de pánico”, hasta más allá de la plaza fuerte de Calatrava (Qal’at Rabah), sin que se ofreciera resistencia en una sola fortaleza. Y tras ocupar el castillo o mejor dicho la alcazaba de Alarcos y después de que Ya’qub al Mansur separase el “quinto” del botín, según establece el Corán, los almohades prosiguieron su avance y se apoderaron de los castillos y fortalezas de Caracuel, Herrera, Benavente y, sobre todo, de Calatrava (la vieja), donde “pasaron a cuchillo a todos los frayles e caballeros e clérigos y otros muchos cristianos...”, así como del castillo de Malagón y cuantos le salían a su paso por los territorios de Ciudad Real actual. Es decir, cayeron las fortificaciones situadas en un radio de más de 30 kms., teniendo como centro la plaza fuerte de Alarcos; de las que Ya’qub al-Mansur separó siempre el “quinto” del botín que conseguía y el resto lo dividía entre los combatientes.

Sin embargo, fue muy corta la expedición que realizó Ya’qub al-Mansir tras la campaña de Alarcos; bien persentirse sin fuerza o por otra razón que desconocemos, lo cierto es que el emir almohade no supo sacar partido de su triunfo y al poco tiempo emprendió la vuelta hacia el al-Andalus tras de “haber llenado las manos de los musulmanes de botín”; quienes, veinte días después de su gran victoriase hallaban en Sevilla, entrando el martes 27 de Sa’ban del año 571 (7 de agosto de 1195). Y al poco tiempo de llegar Ya’qub al-Mansur a Sevilla se presentaron las delegaciones de sepáis, así como de otras regiones de al-Andalus para felicitarle en verso y prosa; les dijo: “la victoria es mayor que para ser prolijo en su descripción’ (Ibn Idari al-Marrakusi).




Batalla de Zalaca

La batalla de Zalaca (1086) estuvo repartida entre los almorávides y cristianos en cuanto a las pérdidas, y sobre todo, enturbiada su claridad para los primeros; pero, en cambio, la de Atareos fue de “fácil éxito y de general alegría... e hizo olvidar todas las victorias anteriores de los musulmanes y quedó en sus bocas su recuerdo hasta la muerte” (Al-Bayan); siendo el nombre de Atareos conocidísimo entre los musulmanes, puesto que esta memorable campaña fue la mayor que hicieron los almohades. Y ella ha sido transmitida de padres a hijos, generación tras generación, hasta nuestros días.

El regreso de Atareos y la entrada en Sevilla de Yaqub al-Mansur la realizó con el “auxilio de Dios (que le) brillaba en su frente y el triunfo sonreía a su derecha y su izquierda”; después se dirigió a su castillo de Aznalfarache (hisn al-faray), donde celebró la victoria de Atareos con una solemne recepción y un desfile militar, seguido de una serie de obras benéficas a tas preces u oraciones con que dio gracias a Dios en esta ocasión por su gran triunfo contra los infieles. Y tras todos estos solemne s actos, mandó a su Secretario Abu-I-Fadl b. Abi Tahir redactar la carta oficial dando cuenta con extrema concesión de la gran “victoria de Alarcos” e imitase tas cartas de los compañeros del Profeta sobre sus victorias.

Ya’queb al-Mansur hizo célebre la jornada de Atareos fortificando su imperio; se “extendió en hacer obras de piedad, en agradecimiento a Dios edificando hospitales para enfermos y locos; señaló pensiones a los alfaquíes y letrados; creó rentas para los enfermos de los hospitales, para los listados, etc... (Rawd al-Qirtas); y confirmó su propósito de construir la mezquita grande (de Sevilla) y su alminar”, prosiguiendo así tas obras que, sin duda, debían de estar paralizadas.

Efectivamente, el emir almohade mandó reanudar las obras del alminar (hoy, la Giralda) de la mezquita mayor sevillana; después ordenó, en febrero de 1196, “ensanchar su patio y (para ello) se derribaron tas casas y tas tiendas y posadas (además), se construyeron los mercados y tas tiendas con la más sólida obra y el más hermoso estilo de su clase., y se le colocaron cuatro puertas grandes, que lo cerraban por los cuatro lados....; lo que indicaba claramente que la finalidad de la operación era construir un bazar (alcaicería) contiguo al patio de la gran mezquita.

Jorge Sánchez Lillo. Tribuna dominical, La. N.º 19, 20/9/1998

 


jueves, 21 de mayo de 2026

NOTICIAS SOBRE CIUDAD REAL EN EL DIARIO DE CÓRDOBA EN EL SIGLO XIX (XI)

 



En una casa de la calle Azucena de Ciudad Real, al perforar un pozo, se ha encontrado una mina de mercurio nativo.

Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos. Año XXXI Número 9081, 30 de noviembre de 1880.



miércoles, 20 de mayo de 2026

NOTICIAS SOBRE CIUDAD REAL EN EL DIARIO DE CÓRDOBA EN EL SIGLO XIX (X)

Vista de San Pedro desde la calle Ruiz Morote en la primera década del siglo XX

 

-Ciudad Real, 7 (11,45 m)- El rey ha visitado los establecimientos benéficos de esta población y la iglesia de San Pedro.

S. M. y la comitiva se disponen a salir, de regreso a Madrid, a donde llegaran a las siete de la tarde próximamente. -MENCHETA

-S. M. el rey ha salido de Ciudad Real esta mañana a las once y media con dirección a Madrid, por la vía antigua, y llegara a esta corte a las siete de la tarde próximamente.

Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos. Año XXX Número 8519, 9 de febrero de 1879.




martes, 19 de mayo de 2026

NOTICIAS SOBRE CIUDAD REAL EN EL DIARIO DE CÓRDOBA EN EL SIGLO XIX (IX)


Arcos levantados en la calle de la Feria en 1879 durante la estancia de Alfonso XII en Ciudad Real. Dibujo publicado en la revista “La Ilustración Española y Americana” el 15 de febrero de 1879


-Ciudad Real, 3.- S. M. el rey fue recibido bajo palio en la Catedral por el Capítulo de las ordenes militares.

Después se cantó un solemne Te Deum.

Se aloja S.M. en el Instituto, y ha recibido a las autoridades y comisiones de la provincia.

La población está iluminada, y en este momento hay funciones de fuegos artificiales.

Han sido invitados a la mesa de S. M. los ministros, el obispo, las autoridades de la provincia, los senadores y diputados, los representantes de las ordenes militares y los consejeros del ferrocarril.

La comida ha sido de 50 cubiertos.

Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos. Año XXX Número 8517, 7 de febrero de 1879.



lunes, 18 de mayo de 2026

NOTICIAS SOBRE CIUDAD REAL EN EL DIARIO DE CÓRDOBA EN EL SIGLO XIX (VIII)

 

Parecido a este arco levantado en el Prado en 1899 para recibir al Obispo Piñera, seria el que se levantó para recibir a Isabel II en 1866. En la imagen podemos ver el antiguo chapitel de la torre catedralicia


De las cartas y de las diferentes noticias de Ciudad-Real, entresacamos algunos detalles acerca de los obsequios con que ha sido solemnizada la presencia de SS. MM.

Entre los numerosísimos adornos merecen especial mención los arcos de los madroñales que se han alzado bajo la dirección de la comisión de festejos el decorado de la fachada del casino, idea del ingeniero de la provincia señor O’Kely; los sencillos pero bonitos adornos de la  estación; del instituto, edificio destinado a alojamiento de la real familia y la casa del Conde de la Cañada, cuajada de banderas y faroles de colores, y en la cual se hospedo el señor presidente del Consejo. Los ministros de Estado y Fomento se alojaron en el gobierno civil. El gremio de comerciantes e industriales costeó también un precioso arco en la calle del Mercado.

El día de la Concepción se lidiaron en la plaza de toros seis vacas, regalo del gobernados don Agustín Salido. Con la carne de las seis vacas, cien arrobas de vino, regalo de don José Maldonado y el pan necesario que facilitó don Manuel su hermano, se preparó una gran comida para los pobres, que se distribuyó en la plaza el domingo.

Mientras permanecieron los reyes en la población. Estuvieron corriendo tres fuentes de vino.

Se han reunido fondos para costear diferentes donativos. Entre los acordados se cuentan doce lotes de 500 reales para igual número de huérfanas pobres.


Arcos levantados en la Plaza del Pilar en 1899 para recibir al Obispo Piñera

 

Se habían hecho además las siguientes ofertas: don José Medrano costear la comida de los presos de la cárcel, el día 9; don Luis Muñoz Antolinez de Castro regalar a cada convento de religiosas de la capital, seis fanegas de candeal y una res de cerda; don Francisco Sánchez Cantalejo dar en efecto a los establecimientos beneficios de la Concepción y Refugio, hasta la cantidad de 1.000 rs; y para igual objeto el señor don Fernando Vázquez la cantidad de 500 reales; el Excmo. Señor conde de la Cañada don Rafael Acedo Rico veinte fanegas de candeal para repartirlas entre los pobres de las tres parroquias, y don Juan Manuel Almagro 150 arrobas de vino.

En el instituto se va a colocar una lápida conmemorativa de la visita de sus majestades.

El conde de la Cañada, ya muy restablecido de la herida que recibió el 22 de junio en Madrid, ha montado por primera vez a caballo para acompañar al estribo con el general Narváez y el director de la guardia civil desde la estación hasta la iglesia de Nuestra Señora del Prado y el instituto a la familia real.

Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos. Año XVII Número 4919, 15 de diciembre de 1866.



domingo, 17 de mayo de 2026

LA VIRGEN DEL PRADO HA SIDO BAJADA AL ALTAR MAYOR PARA PRESIDIR LA NOVENA EN SU HONOR

 



La imagen de la Virgen del Prado, Patrona de Ciudad Real, ha sido bajada al altar mayor, para presidir el altar efímero que se ha montado, para que la imagen de la Virgen lo presida durante la Novena en su honor.





La Novena comenzará todos los días a las 19:30 horas con el rezo del Santo Rosario, Novena, seguido de la celebración de la Santa Misa a las 20:00 horas, presidida por los miembros del Excmo. Cabildo Catedral.

 


El lunes 25 de mayo terminará la Novena con la celebración de la Misa del Voto, que estará presidida por el Obispo-Prior, D. Abilio Martínez Varea.





sábado, 16 de mayo de 2026

VISITA AL OBISPO Y CENA BENÉFICA DE LA HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL PRADO

 



Una representación de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Virgen del Prado visitó el pasado jueves al señor Obispo, D. Abilio Martínez Varea, acompañados del Consiliario de la misma y Presidente del Cabildo Catedral, D. Bernardo Torres Escudero.

La representación de la Junta fue recibida por el señor Obispo en uno de los salones del Obispado a las 12:30 de la mañana, y durante el encuentro el Presidente de la Hermandad, D. Jesús González Adánez, le informó de la actividad de la misma durante todo el año, invitándolo a presidir los principales actos en honor a la Patrona de Ciudad Real, a los cuales el señor Obispo se comprometió en asistir. También presentó a los diferentes miembros de la Junta de Gobierno, que explicaron al Obispo su labor dentro de la Hermandad.

Durante el encuentro el Presidente de la Hermandad entregó al prelado una reproducción de la imagen de la Virgen, y varias publicaciones con la historia de la misma.




SEGUNDA CENA BENÉFICA DE LA HERMANDAD

Real e Ilustre Hermandad y Corte de Honor de la Virgen del Prado de Ciudad Real ha organizado la segunda edición de su Cena Benéfica, que en esta ocasión tendrá como destinataria a la Asociación VivELA, centrada en apoyar a enfermos de ELA y a sus familias. La cena se celebrará el próximo viernes 29 de mayo en el Hotel Restaurante Parque Real, y la reserva del cubierto es de 65 Euros por comensal y se puede hacer en la Librería Kairos, en el callejón de los Huertos, a cualquier miembro de la Junta de Gobierno o en el teléfono 635 53 70 37 (Jesús). También existe una fila cero solidaria, entregando un donativo de 15 Euros.

Una cita solidaria que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento, que vuelve a demostrar el compromiso social y la capacidad de colaboración entre las entidades y colectivos que trabajan cada día por quienes más lo necesitan.