jueves, 26 de mayo de 2022

LA EDAD DE UN EDIFICIO

 



En la práctica constructiva tradicional, era frecuente, al culminar los trabajos, situar el año de finalización de las obras en sitio bien visible de la fachada. Las formas y maneras de señalizar la fecha eran muy diversas y variadas, suponiendo casi siempre un ejercicio artesanal de gran interés. La solemnidad compositiva, la retórica domestica o el ingenuismo dulce afloraban en esos preciosos trabajos caligráficos. A veces, era normal colocar conjuntamente con el afio de finalización, unas iniciales referidas al nombre del propietario o' bien del constructor que realizó las obras; otras veces era el destino del edificio el que quedaba anotado en sus Iniciales: O. P. en la Diputación Provincial, G.C. en el Gran Casino.

Sobre unas planchas taladradas y con un fondo ornamental de forja, aparece en el edificio de la calle Ángel Andrade, 4 de Ciudad Real el año 1877, con las iniciales J. C. Una construcción civil del siglo XIX, como constancia de un caserío tradicional que se extingue.




La puerta de Feria 5, también en Ciudad Real, nos proporciona una forma de integración madera-hierro; sobre el semicírculo, en forja: 1908. El grafismo acusa cierta modernidad en su trazado, deformándose a sentimiento del artesano o quizá siguiendo las indicaciones de un propietario que trata de aportar su grano de arena en el diseño.

Otro edificio de 1908, en Fuente el Fresno. Sobre la clave del arco adintelado, se ha labrado el afio, el número y las Iniciales. Los titubeos del callejero se reflejan en ese 21 sobre un azulejo, que posteriormente se modifica con el 19 en chapa de lata. La puerta de gran interés por su talla, tiradores y llamadores de latón, presenta dos pequeñas rejas de fundición, tras las que se abre el vidrio Impreso. A. P. son las iniciales que pueden leerse en la puerta, diferentes a las L. H. que veíamos en el dintel.

Para terminar ese óculo que se abre sobre el granito, hoy Inexistente, de la Casa García de la Rubia, en la calle Alarcos de Ciudad Real. Aunque ahora traten de repetir los registros formales del edificio, 1932 será una fecha para el recuerdo.

Formas y modos constructivos entrañables, casi distantes de una modernidad plagada de artificios de dudoso gusto.

 

T.A.U. “El Manchego” Nº 12 Ciudad Real 27-3 febrero 1981

 


miércoles, 25 de mayo de 2022

LA VIRGEN DEL PRADO ESTRENA BROCHES Y ROSTRILLO EL DÍA DE SU APARICIÓN

 

 
Nuevos broches para la Virgen del Prado y Niño Jesús y restauración de rostrillo


Hoy 25 de mayo, se cumplen 934 años que la Virgen del Prado se apareció en el entonces Pozuelo Seco, luego Villa Real en 1255, y a partir de 1420 Ciudad Real. Para conmemorar esta efeméride, el Ayuntamiento capitalino acordó en 1763 celebrar un Voto anual a la Virgen del Prado cada 25 de mayo, poniendo punto y final todos los años a la Novena de nuestra Patrona con la Misa del Voto, que es presidida por el Obispo-Prior.


El rostrillo es anterior a 1936 y se ha bañado en oro y enriquecido con piedras preciosas



Para conmemorar esta efeméride y costeado por la Ilustre Hermandad, la Virgen del Prado y el Niño Jesús estrenan broches, y nuestra querida patrona un rostrillo restaurado y que es anterior a la Guerra Civil Española de 1936, habiendo sido realizados todos los trabajos en la Joyería El Toisón de Sevilla.


Desde ayer 24 de mayo la Virgen luce el rostrillo restaurado por la Joyería Toisón de Sevilla



El rostrillo como he dicho es anterior a 1936, sin saber exactamente la fecha de su ejecución y su autor, y se conservaba en el camarín de la Virgen. Es una obra realizada en plata y bañada en oro, que ha sido enriquecida con piedras preciosas, alguna donada por una hermana de la Ilustre Hermandad.

 

Los trabajos de restauración han sido sufragados por la Ilustre Hermandad de la Virgen del Prado



En cuanto a los broches, el diseño es también de la Joyería El Toisón de Sevilla, realizados también en plata con pedrería. El broche de la Virgen lleva el nombre de “PRADO”, y una campañilla, algo tan característico de nuestra patrona.


Al rostrillo se la ha añadido alguna joya en oro con pedrería donada por una hermana de la Ilustre Hermandad



El broche del Niño Jesús, costeado por una hermana de la Ilustre hermandad, lleva las iniciales “J.H.S.”, que significa Jesús Salvador de los Hombres.

 

Broche con el nombre de “PRADO”, diseñado y realizado por Joyería Toisón de Sevilla



Tanto el rostrillo como los nombres de la Virgen y el Niño Jesús, fueron colocados ayer al finalizar la Novena, por la Camarera de la Virgen y Presidenta de la Corte de Honor, y los tendrá puestos hoy para conmemorar la efeméride de su aparición.


Broche de la Virgen ha sido sufragado íntegramente por la Ilustre Hermandad


 
Broche del Niño Jesús con las iniciales J.H.S que significa Jesús Salvador de los Hombres


El broche del Niño Jesús ha sido donado por una hermana de la Ilustre Hermandad


Desde ayer martes día 24, la Virgen y el Niño Jesús lucen el rostrillo y los nuevos broches


934 aniversario de la aparición de la Virgen del Prado

 

martes, 24 de mayo de 2022

LA PUERTA DE TOLEDO EN CIUDAD REAL

 



La prensa y la opinión pública se vienen ocupando estos días, con general encomió de la concesión há poco conseguida por la Comisión de Monumentos históricos de Ciudad Real, para poder conservar de aquí en adelante la magnífica puerta de Toledo de aquella población; excluyéndola, por tanto, de la venta que el Estado ha hecho de las murallas de aquella plaza.

Puerta de Toledo fué construida á fines del siglo XIII ó principios del XIV; es inestimable joya en su estilo arquitectónico y preciado ejemplar que resta para dar fiel testimonio de lo que fué Villa Real casi desde los albores de su fundación.

En la parte superior, y dando vistas al camino, posee una inscripción compuesta con letras góticas, muchas de ellas ya borradas por los siglos, que después de muchos días de ímprobo trabajo ha sido traducida por el doctor y distinguido Canónigo de esta iglesia prioral, D. Luis Delgado Merchán, y que dice así:

+ Visita, oh Señor, te lo rogamos, esta morada, y aparta de ella todas las asechanzas del enemigo: Tus ángeles nos guarden en paz á los que habitamos en ella, y Tu bendición sea siempre sobre nosotros. Sálvanos, Señor omnipotente, y concédenos Tu eterna luz, Jesucristo Nuestro Señor, Tu hijo. Fué concluida esta obra en la era mil trescientos sesenta y seis, reinando Alfonso, nuestro señor Rey ilustrísimo.

Aplaudimos y felicitamos muy de veras al Gobierno de Su Majestad por haber declarado monumento nacional la puerta de Toledo, que ya lo era por sí misma de gran valor y mérito desde el punto de vista artístico, histórico y arqueológico, para cuantas personas la habían admirado una vez siquiera.

También felicitamos por su patriótico interés y sus activas gestiones al Sr. Merchán, á D. Maximiano de Regil, catedrático del Instituto de Ciudad Real, y á los señores Maseda y Luna, individuos de la citada Comisión de Monumentos.

 

Periódico ilustrado “España y América”, núm. 14, Madrid 3 de abril de 1892


lunes, 23 de mayo de 2022

LA ILUSTRE HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL PRADO EN LA PROCESIÓN GENERAL DE LA VIRGEN DE LA ENCARNACIÓN DE CARRIÓN DE CALATRAVA

 



Invitados por la Antigua Cofradía de la Santísima Virgen de la Encarnación de Carrión de Calatrava, una representación de la Ilustre Hermandad de Nuestra Señora la Virgen del Prado, asistió ayer a la Procesión General de la patrona de Carrión, que recorrió las calles de su localidad, antes del traslado a su santuario y romería que se celebrará el próximo domingo.

 



domingo, 22 de mayo de 2022

SE PUDO VISITAR EL CAMARÍN DE LA VIRGEN DEL PRADO

 



Ayer sábado organizado por la Ilustre Hermandad y Corte de Honor, junto al Cabildo Catedral, se abrió el camarín de la Virgen del Prado, para orar por la paz del mundo y el final de la Pandemia del Covid-19, realizándose una oración conjunta ante la Virgen. Hoy publicó varias imágenes del camarín, donde se han estrenado las flores de talco que se han colocado en la mesa del altar.













sábado, 21 de mayo de 2022

REBOLLAR Y HERVÁS EN LA CATEDRAL DE CIUDAD REAL (IV)

 



2.7. Soliloquio, Filosofía y Crítica del Arte

 

Los Diálogos acaban en el libro de Inocente Hervás y Buendía con diferentes artículos: un Soliloquio en el que explica su voluntad de levantar la voz en defensa al Arte, de la Religión y de la Historia que firma como vicepresidente de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos. En La Filosofía del Arte dice:

La Arquitectura es, en efecto, y ha sido siempre, digan lo que quieran los que solo superficialmente y como con ojos de topo miran sus obras, la expresión más genuina y profunda de las sociedades sus contemporáneas, pues que reflejan con singular fidelidad su fuerza o su flaqueza, sus conquistas en el dominio de las ciencias, las costumbres de la vida privada y hasta los hábitos de la doméstica (34).

Justifica en la Crítica del Arte sus escritos y su voluntad de revisar lo que se ha hecho en la catedral. Incluye después 16 Notas en las que entra en un debate personal con el Penitenciario y los escritos que ha publicado en la Tribuna contestando a sus Diálogos. Un Apéndice titulado Paseo curioso y entretenido alrededor de las obras de la prioral analiza detalladamente los costes de cada una de las obras realizadas. Un apartado interesante que da cuenta de los gastos realizados en las diferentes actuaciones realizadas a lo largo de los años.

La crítica de Inocente Hervás que le lleva a publicar sus artículos en prensa y finalmente su libro sobre las obras de la catedral mezcla reflexiones especialmente interesantes como descripción de las obras realizadas, comentarios sobre la procedencia o no de las actuaciones realizadas con sus reflexiones personales sobre la restauración de monumentos. Y acaba introduciendo unas valoraciones tanto sobre el Presbítero como sobre el arquitecto Rebollar que entran en el terreno de lo personal. Una preocupación que acaba siendo una obsesión a lo largo de los años y cuando publica su Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real en 1918 la descripción de la catedral de Ciudad Real es el relato de las obras desaparecidas durante la restauración de años anteriores (35).

 

3. LA CRÓNICA DE ALONSO RODRÍGUEZ

 

En 1960 J. Alonso Rodríguez publicaba un artículo en el que, mezclando sus recuerdos personales con la crítica de Hervás, vuelve a narrar las obras realizadas en la catedral. El artículo decía: Entre 1902 a 1904 se llevan a cabo obras de gran envergadura en la catedral que obligaron a cerrar el edificio y reducían el uso de este al camarín.




EI proyecto de las obras se debía al arquitecto diocesano señor Rebollar. pero, con su silencio y consentimiento más rendidos, Dios sepa porqué, se constituyó en árbitro y absoluto director de las obras de la Catedral el Penitenciario y luego Arcediano de la catedral muy ilustre señor canónigo Don Estanislao de Miguel Andrés. Este “maestro de obras” hizo y deshizo a su antojo sin tener en cuenta el proyecto y de modo tan desdichado; que dio al traste con la belleza y encanto sencillo y austero que el templo de Santa María conservó… (36).

El artículo del diario Lanza de 1960 empezaba describiendo el ambiente de la catedral con el beneficiado Antonio Sánchez Gijón y los seises en el coro, entre los que estaba el pícaro Marcos Redondo.

Las obras no gustaban a muchos vecinos y la crónica decía:

La consumación de tanta ruina y de tanto desacato artístico, levantó gran polvareda en la ciudad y, como es natural, no pudo faltar un Quijote que saliera contra esas torpezas. Fue el sabio sacerdote don Inocente Hervás y Buendía. Vicepresidente de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos quien, en el periódico local “Don Quijote de la Mancha” publicó sus célebres “Diálogos” entre el “maestro albañil Tomás” y el oficial Valentín” censurando las obras con razones, justeza, valentía, erudición y gracejo. Pues, a pesar de ello, no logró frenar la desenfadada incompetencia del penitenciario.

La crónica de Alonso Rodríguez que recuerda su visita a las obras de la mano de su padre decía: “No fueron obras de reparación, como debieron ser; no fueron de restauración; fueron antipáticas y antiestéticas modificaciones, caprichosas, ejecutadas contra viento y marea del Arte y del buen gusto, del respeto de los fines de los templos y el debido a la ciudad y a la letra del proyecto”. Desapareció el cancel que era obra del siglo XVII de Francisco Navas, Probablemente la actuación más visible se refiere al cambio del chapitel que sustituyó el cuadrado de pizarra por uno “octogonal y feo de escamas polícromas”, El púlpito se trasladó a la iglesia de los Hermanitas de los Pobres (37).

embadurnaron de yeso las piedras, seculares y, para imitar granito, con escobones salpicaron con cal y pintura negra el enlucido, con lo que el interior quedó muy a tono con la manifiesta pobreza de la recién nacida capillas del Corazón de Jesús y Santo Tomás de Villanueva semejantes por el exterior a aguaduchos o cosa así, como comentaba don Inocente en sus “diálogos”.

El artículo de Lanza iba acompañado de un dibujo del propio Alonso en el que se ve la torre de la catedral sin chapitel y los andamios de la obra en esta parte del edificio. Acompañando al dibujo la siguiente leyenda: “Antiguo aspecto de la catedral. En la fachada aún no se manifiesta la capilla del Corazón de Jesús. El pórtico conserva las cresterías y adornos, góticos originales. En la torre se sustituye el chapitel de pizarra por el actual”.




Arrancaron el balconaje de hierro que corría a mitad de la altura de la nave de donde colgaban las banderas conmemorativas. Alonso Rodríguez comenta que alguna de estas banderas está en una vivienda particular. En las obras se levantó una tribuna al pie de la nave para poder ubicar allí el órgano.

Desaparecieron cubiertos o destrozados, los góticos y aunque sencillos, curiosos adornos externos de las puertas laterales de entrada, y en la del Sol, poco después en 1907, y en las de las capillas aparecieron enormes y detestables arcos de cemento- de cemento Dios mío en templo gótico…

Destruyeron las tracerías góticas de los ventanales y cambian la solería que según Alonso ha sido ejemplo funesto en Santiago, San Pedro y otras iglesias de la ciudad. El coro situado a los pies de la nave se pasa al altar mayor y para ello se demuele el altar adosado (38).

 

4. LAS OBRAS CONTINUAS EN LA CATEDRAL

 

Desde 1950 continúan las diferentes obras de restauración que realiza el Ministerio de Cultura en la catedral. En 1950 el proyecto de José Manuel González Valcárcel y José María Rodríguez Cano abordaba la reparación de la cubierta de la nave central (39) y en 1956 el proyecto de nuevas obras de reparación de cubierta de González Valcárcel. En 1957 González Valcárcel realizaba el proyecto de picado y limpieza de columnas y bóvedas en la nave de la iglesia y en 1958 el de supresión de añadidos y reparación de pilastras. En 1960 de nuevo reparaciones en la torre con consolidación de esta que se reitera en 1962.

Gracias a una subvención de la Dirección General de Arquitectura, las obras iniciadas en el año 1961 pudieron ser terminadas seis años después, proclamándose oficialmente el templo Basílica Menor y llevarse a cabo la coronación canónica de la Excelsa Señora del Prado.

Se comenzó por dotar a la iglesia de un presbiterio amplio y adaptado a las funciones pontificiales, y de un altar noble y digno. Rodeando el altar se colocó una sobria y artística sillería coral. Una verdadera joya de arte religioso, obra realizada por el artista don Fernando Solís y hermanos…

Se picaron cuidadosamente los revoques de las columnas, nerviaturas y muros. Se levantó el piso de granito artificial, para colocar una nueva pavimentación.

Los arcos correspondientes a ambas puertas fueron también reformados. En el tímpano del arco interior de la puerta del Prado se puso un relieve de la Virgen María como Madre de la Iglesia, rodeada de sus doctores, y en el más exterior, un ramo de azucenas, símbolo de la parroquia primitiva y a los lados los escudos de la ciudad y el de las Ordenes Militares. En la puerta de la Umbría, que da a la calle Azucena, se puso el escudo del Obispo promotor de la obra…(40).

 



En 1975 es Eduardo Gascón y Recas el que desarrolla el proyecto de reconstrucción de cubierta y en 1983 el de la escalera del camarín. Desde 1982 a 1987 un proyecto de restauración de la torre del campanario de Pedro Casariego Hernández-Vaquero y Genaro Alas. De 1982 hay otro proyecto de los mismos arquitectos de restauración de diversas dependencias y de la torre campanario de la Catedral de Ciudad Real.

Desde mediados de la última década del siglo XX actuaciones del Instituto de Patrimonio Histórico Español. En 1996 una propuesta de intervención de emergencia en la fachada plateresca redactado por Ángel Luis de Sousa Seibane (arquitecto) y Concepción Cirujano Gutiérrez (restauradora). En 1997 obras de emergencia con proyecto de Ramón Ruiz Valdepeñas. En 1998 se realizaba el Plan Director de la catedral por Horacio Fernández del Castillo. El año 2000 el Instituto del Patrimonio Cultural de España (41) aborda la restauración de las fachadas del Prado, de las puertas de los Reyes y Puerta de la Umbría con proyecto de Horacio Fernández del Castillo. Entre 2003 y 2004 se llevaba a cabo una restauración en el retablo por Olga Cantos Martínez.

Una labor continuada de mantenimiento y conservación del edificio con la introducción de cambios que han alterado, en ocasiones, las trazas originales del mismo. El proyecto de Rebollar con los cambios en la torre, portadas y capillas interiores supone una modificación importante criticada por Hervás en escritos en los que se mezclan consideraciones personales y elementos objetivos que hacen que la crítica quede envuelta en un conjunto de afirmaciones poco asumibles. Pero, en definitiva, una serie de escritos que van documentando de manera pormenorizada las actuaciones realizadas y sus aspectos negativos que han continuado de forma singular en las décadas posteriores especialmente en sus portadas de acceso.

 

BIBLIOGRAFÍA CITADA

 

Balcázar y Sabariegos, José (1940): La Virgen del Prado a través de su historia, Balcázar figura en la portada del libro como Director del Instituto, Cronista de la Provincia y C. de la Real Academia de la Historia. En el libro hay una imagen de la catedral con el chapitel desmontado. Ciudad Real. Escuelas Gráficas de la Diputación Provincial.

Cerceda Cañizares, Francisco José y García Alcázar, Silvia (2009): “La imagen de Valdepeñas a través de las postales” en Sánchez Sánchez, Isidro (et al.): IV Ciclo de conferencias: Valdepeñas y su historia. Valdepeñas, Ayuntamiento de Valdepeñas, pp. 149- 199.

Gómez Moreno, Hermenegildo (1985): Ciudad Real monumental. Catedral. San Pedro y Santiago. Ciudad Real, Imprenta Galán Moncada.

Hervás y Buendía, Inocente (1905): Las obras de la iglesia catedral de Ciudad Real 1902 al 1904. Mondoñedo, Imprenta y Libería de H. Mancebo.

Hervás y Buendía, Inocente (1918): Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Talleres Tipográficos de Mendoza.

Peris Sánchez, Diego (2006): “Rebollar el arquitecto del palacio” en Alía Miranda, Francisco y Díaz Sánchez, Julián coord., El Palacio Provincial y su época, pp. 77-104. Ciudad Real, Diputación Provincial de Ciudad Real.

Ramírez de Arellano, Rafael (1893): Ciudad Real Artística, estudio de los restos artísticos que quedan en la Capital de la Mancha. Ciudad Real, Imprenta del Hospicio.

VVAA (1989): Fuentes documentales para el estudio de la restauración de Monumentos en España, Madrid, Ministerio de Cultura.



(34) Hervás y Buendía, I. (1905), p. 44

(35) Hervás y Buendía, I. (1918) Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real, Talleres Tipográficos de Mendoza.

(36) J. Alonso Rodríguez, “Obras en la catedral”, en Lanza 13 de agosto de 1960. Cuenta algunas de las actuaciones que merecen su crítica: desaparición del cancel del siglo XVIII de Francisco Navas. Cambio del chapitel cuadrado de pizarra de la torre por uno octogonal con escamas polícromas, revestimiento de yeso en muros y pilastras, construcción de una tribuna a los pies de la iglesia para el órgano, eliminación de cresterías góticas de algunas puertas…

(37) Peris Sánchez, Diego, (2019), Rebollar realizó el proyecto de la capilla con un historicismo peculiar

(38) El coro volverá a los pies de la iglesia en 1939 y de nuevo al presbiterio por iniciativa del obispo Hervás y Benet.

(39) VVAA, (1989). Fuentes documentales para el estudio de la restauración de Monumentos en España, Madrid, Ministerio de Cultura.

(40) Gómez Moreno, H. (1985). En el trascurso de las obras el oficial encargado Julián García Lorente encontró en una ventana tapiada un escrito con una nota que decía: “El día 28 de febrero de 1906 que se renovó esta Santa Iglesia se encontró en una ventana siendo Maestros de las obras Nicasio Díaz y Antonio Burgos y se tapó el día 18 de marzo del mismo año. Dios quiera que al que se encuentre este escrito ruegue a Dios por sus almas. Gracias anticipadas, Ciudad Real, 18 de marzo de 1906, Nicasio Díaz firmado y rubricado. Antonio Burgos. Firmado y rubricado. Hijos de Ciudad Real.

(41) http://catalogos.mecd.es/opac/doc?q=*%3A*&start=4&rows=1&sort=fecha%20desc&fq=mssearc h_geographics&fv=Ciudad+Real&fo=and&fq=mssearch_geographics&fv=CastillaLa+Mancha&fo=and


Diego Peris Sánchez. Cuaderno Nº 46 del Instituto de Estudios Manchegos

 

viernes, 20 de mayo de 2022

REBOLLAR Y HERVÁS EN LA CATEDRAL DE CIUDAD REAL (III)

 



Y a continuación reclama para el arquitecto que trabaja en obras religiosas debe tener ese espíritu creyente. Una reivindicación de la religiosidad de aquel que aborda la actuación en edificios religiosos como la catedral. Demanda del restaurador una capacidad de escuchar el sentido religioso del templo y por ello abordar la restauración con espíritu religioso y entendimiento del sentido de la construcción catedralicia.

Aquí se aúna y confunde la mutua equivocación del cabildo y del Sr. Rebollar. Tanto el cargo de este y de su amigo y compadre el Canónigo fabriquero son esencialmente religiosos y espirituales, y hombres espirituales y profundamente religiosos están en situación de desempeñarlos cumplidamente, porque solamente ellos, al través de las líneas geométricas, que constituyen como la corteza o envoltura del Templo cristiano pueden ver la idea que palpitaba en la mente de su artífice… No; el señor Arquitecto diocesano, nacido y educado en el egoísmo escéptico y fría indiferencia de nuestro siglo, ni oyó nunca la voz misteriosa y sagrada que resuena de continuo en estos venerables Monumentos de nuestros padres….

 

2.2. Diálogo segundo: la torre

 

El segundo de los diálogos entre Tomás y Valentín se dedica a la torre. Hervás pone en duda la necesidad de demoler el chapitel, aunque reconoce que tenía uno de los faldones totalmente deteriorado por la “injuria del tiempo y por el abandono”, pero sin embargo había maderas de su estructura en buen estado. Y del nuevo diseño de Rebollar dice:

El Sr. Arquitecto, que ha demostrado en cuantas construcciones ha dirigido ser hombre de una época ecléctica, tan falta de creencias como sobrada de positivismo, e incapaz de crear, se había de manifestar una vez más de cuerpo entero, al copiar aquí un elemento de la Arquitectura medioeval, pero modernizándose a su manera, para buscar, tal vez, algo de originalidad, resultando su esfuerzo más que una tendencia libre, un pensamiento y ejecución en su conjunto extravagante (22).

Habla de cómo ha sido frecuente en otras épocas colocar octógonos sobre plantas cuadradas lo cual parece indicar la realización en la obra realizada por Rebollar de la forma octogonal. Critica la colocación de la barandilla superior. Y sobre todo la solución de la cubierta:

buscó en la Policromía un efectismo populachero y vulgar, algo que le compensase de las muchas deficiencias; pero fue en eso también muy desgraciado. Aquella cerámica polícroma, colocada sobre una base movible y falsa, está amenazada de próxima ruina, y al desaparecer sus colores con rapidez, como no dispuesta a luchar con la intemperie, demuestra que fue de pega. En esta obra todo es ligero y fugaz, como hijo del capricho y de la voluntariedad (23).

 

2.3. Diálogo tercero

 

En el Diálogo tercero aborda el problema de las puertas y accesos realizados, así como del tratamiento de los paramentos interiores.




Las Puertas en conjunto constituyen la más propia y característica de las construcciones religiosas del Sr. Rebollar. Las de las Capillas y Pórticos con su medida igual y un mismo orden constituyen su estilo propio, su originalidad, en fin. Aquellos arcos lancetados, al exagerar sus proporciones, están fuera de toda ley arquitectónica, y, por ende, faltos de todo gusto estético (24).

La puerta de la capilla de Santo Tomás que según Hervás dio la norma y el modelo a las otras más que corresponder al gótico “parece acusar una timidez y un miedo que no se compadece con las leyes dinámicas, que regulan las construcciones góticas”. Y cuando habla de las puertas de acceso dice que “los directores de las obras intentaron hacer puertas de Catedral y les salieron de cochera”. Y continúa criticando a Rebollar:

El arquitecto diocesano podrá hacer oficinas públicas y casas excelentes, mostrándose en estas construcciones hombre de ciencia, en eso ni entramos ni salimos por más que hayamos oído graves censuras sobre el moderno edificio del Banco a personas competentes, y la misma Diputación no resiste un análisis científico; pero es a todas luces incapaz de construir, ni de reparar, ni restaurar iglesias. La razón es concluyente. El no entra en el templo, y por eso mismo, el templo no entra en él (25).

Y la crítica se hace más fuerte cuando comenta los “malhadados zaguanes que, para irrisión y mengua de la cultura del pueblo de Ciudad Real, nos pegó a la Catedral ocultando tal vez para siempre sus graciosas portadas” (26).

Posteriormente critica el “gusto corrompido que enjalbegó nuestros templos, cubrió obras notables de cantería y hasta ocultó con su furor profano preciosos alicatados”. Y aquí habla de los “desmanes” realizados en Almodóvar y Socuéllamos o en Alarcos.

Argumenta cómo los siglos XVIII y XIX han destruido encalados, enyesados y revocos “descubriéndose los templos cristianos en su imponente majestad”. La sección trasversal de la catedral deja de manifiesto la irregularidad de la fábrica de sus paramentos laterales que plantean la duda sobre la voluntad de dejar vista la estructura o si se pensaba ya en sus inicios en un revestimiento que pudo ser la solución adoptada por Rebollar.

 

2.4. Los Pórticos

 

El Diálogo cuarto sigue criticando los pórticos que “son y resultan tan antiartísticos como antihigiénicos, tan incompatibles con todas las reglas y leyes de la Arquitectura y Arqueología como enemigos de la salud pública” (27).

La descripción de Ramírez de Arellano de la puerta del Prado dice:

Dando la vuelta al templo, por la parte del Prado, encontramos una portada de estilo ojival, decadente. La forma un arco adintelado encerrado en otro redondo y éste a su vez en un conopio que termina en un tope de grandes hojas de cardo. El tímpano relleno tiene en el centro una imagen en piedra de la virgen y a los lados sendas macetas de flores con azucenas, que son las armas de la parroquia. En el tímpano del conopio se ven las armas de san Francisco, lo cual induce a creer que se hizo a expensas de la orden o por lo menos con su intervención y ayuda. Esta portada está encajonada, podríamos decir, entre un botarel que rodea el primitivo, siendo el actual de la misma construcción y fecha que los del imafronte, y la sacristía vieja, obra del siglo XVI, que luce por su parte exterior en una esquina un reloj de sol, hoy inútil… (28).




Del acceso por el lado Norte dice Ramírez de Arellano:

 

El lado opuesto al que acabamos de describir presenta otra portada, como la descrita, del siglo XVI a sus principios, que tiene un arco ojival conteniendo otro adintelado y flanqueados ambos por graciosos pináculos. Toda la ornamentación está encerrada en un robustísimo arco saliente construido para fortaleza el templo y que debe ser de la misma época de la torre. Esta no ofrece nada de notable y se concluyó de construir en 1825 por el maestro de obras D. Joaquín Romero (29).

En el arco interior se realiza un añadido en el tímpano con la inscripción: El Excmo. y Rvdmo. Sr D Juan Hervás Obispo Prior de las Ordenes Militares Defensor en el Concilio Vaticano II del Título de María Santísima Madre de la Iglesia Restauró y consagró esta S I Prioral Santuario de N S del Prado año 1967.

El pórtico de la catedral es “un pórtico pobre, rastrero, mal concebido y peor ejecutado, apegado a la Catedral, a la manera de la cabaña del beduino junto a las suntuosas ruinas de Palmira” dice Hervás.

Después pasa a hablar de la destrucción del Cancel, “hermosa obra de Francisco Navas de últimos del siglo XVII y la de su precioso herraje cincelado y de un mérito excelente”. Varios de sus elementos se integran en las puertas interiores del Norte. Algo parecido ha ocurrido con la cajonera de la sacristía parte de la cual se ha usado para las puertas de esta zona.

 

2.5. Diálogo quinto.

 

Las ventanas Critica la desaparición de las tracerías góticas existentes en las ventanas del ábside que tamizaban y filtraban la luz.

… los restauradores de la Iglesia prioral plantearon sus sistema favorito y en breve tiempo la piqueta demolió todo lo que restaba de lo que creó el genio, respetaron los siglo y salvó de las injurias del tiempo. En cambio, de los ventanales góticos, expresión fiel de las inspiraciones prístinas del espíritu cristiano, no han dejado, más que ventanas, inmensos boquetes, tan reñidos con el Arte, como extraños al severo cuanto gracioso orden arquitectónico del Templo (30).

En el propio diálogo comenta cómo “los adornos de los ventanales aparecieron en su mayor parte sustituidos por otros formados de madera y yeso”. Ramírez de Arellano dice del interior de la iglesia:

La iglesia, tal como hoy se ve, presenta en su interior un ábside poligonal cubierto por una gallardísima bóveda de nervios que vienen a juntarse en rosetones de forma estalactítica y dorados. En cinco de sus lados tuvo grandísimas ventanas con cinco parteluces cada una, de las que solo dos están practicables, habiendo perdido las primorosas labores de la ojiva. Tres están tapiadas y solamente en una, por haberse caído el estuco que la cubriera, pueden adivinarse en la parte inferior por encima del retablo y en el exterior por entre los desconchados unas finísimas labores de ojivas rotativas, que tienen bastante parecido con el ojo de buey del imafronte de S. Pedro (31).




2.6. Diálogos sexto, séptimo y octavo

 

Después de insistir en el problema de la retirada de los adornos de los ventanales desarrolla una crítica directa a Rebollar que dice en contestación publicada a las críticas de Hervás “no ser un Dios agarrado como una lapa al estilo de las pasadas generaciones”. Y Hervás reivindica la familia de la “Lapas” entre las que incluye a Viollet-le Duc, Madrazo, Laviña, Velázquez, Mélida y muchos otros.

En el diálogo séptimo critica los tragaluces del retablo.

Aquellas ventanas abiertas en forma de lumbreras, a espaldas y sobre la imaginería del último cuerpo y coronación del Retablo; semejantes a los ojos de luciérnaga, que desde aquellas alturas atisba a la concurrencia, con relación al Arte, es una frivolidad, un capricho sin objeto ni finalidad, e impropio de la severidad y grandeza de aquel recinto sagrado.

Comenta después la desaparición del púlpito que según dice fue regalado con consentimiento del Cabildo a la iglesia de las Hermanitas de los Pobres que también proyecta Rebollar.

Y en el diálogo Octavo titulado Las obras y la arqueología dice:

Ya tendrás noticia de que entre las obras proyectadas figura la del BLANQUEO O ESTUCADO del Templo. En mi entusiasmo por el Arte y sus verdaderos progresos paréceme esto un sueño, un delirio, el pensar que ya en el siglo XX exista dentro o fuera de España quien proponga así a secas, sin meditación, sin estudios serios, el blanqueo del Templo, que la Religión y el Arte confiaron a su inteligente custodia, y que así mismo pueda encontrar, obstinado en su reforma, arquitecto que lo autorice y ejecute en nombre de la Ciencia, cuya representación lleva (32).

Aquí hace una reflexión sobre la restauración de monumentos y su valor como documentos de la historia y dice:

Del estado de un monumento o de conformidad con las necesidades actuales, puede nacer la conveniencia de su restauración. Pero las innovaciones que exija no deben ser motivo de mutilaciones, ni deben hacerse en detrimento de su carácter. Su condición de documento necesario para la historia, las tradiciones que conserva y la escasez de obras de su género, son la garantía que tienen para sustraerse a la mutilación y destrucción. Lo que se hiciere de ellos de nuevo ha de ser irreprochable. Por esto, la tarea del restaurador es muy difícil. Exige más erudición que genio, más paciencia que fecundidad, y más conciencia que entusiasmo. Como resumen de lo dicho, debe profesarse la máxima, de que más vale conservar que reparar; que es preferible reparar a restaurar; y que en ningún caso debe ser permitido añadir, con pretexto de adornar (33).


Diego Peris Sánchez. Cuaderno Nº 46 del Instituto de Estudios Manchegos