Fotografía Agencia EFE. Autor J.
Espinosa 11/01/1994
Emilio Butragueño y Manuel Fraga,
abandonaron la pasada semana la camiseta del Real Madrid y el traje de corbata
respectivamente para investirse con los atuendos que los atribuyen a ambos como
nuevos socios honorarios de la hermandad de los cabezones de Ciudad Real, en
sendos actos que tuvieron lugar en Madrid. La capital se convirtió durante un
día en embajada de La Mancha.
Fotografía Centro de Estudios de
Castilla-La Mancha
¡Que viva o noso Cabezón moitos
años!
Madrid vivió hace siete días una intensa jornada
de mancheguismo. El pasado martes 11 de enero, la Hermandad de cabezones de Ciudad
Real hizo el desembarco en la capital de España a bombo y platillo para mostrar
al país la campechanía de la tierra manchega otorgando, por partida doble, el título
de cabezones al futbolista Emilio Butragueño y, por la tarde al presidente de
la Xunta de Galicia, Manuel Fraga. En sendos actos que sorprendieron al
futbolista por su espontaneidad y agradaron al presidente autonómico por la
cordialidad, los cabezones de Ciudad Real ataviados con el traje típico
llevaron el espíritu de la tierra de Don Quijote de la ciudad deportiva del
Real Madrid hasta la casa de Galicia, situada en el corazón de
Madrid, justo a espaldas del museo de El Prado.
Fue sin duda, una jornada completa. A las
nueve en punto de una fría mañana del martes, los Cabezones más ilustres de la
hermandad acompañados con sus esposas, su particular banda de música y un
formidable cargamento de perrunas, hojaldres, queso, chorizo, vino y mistela,
todo ello del país, partían hacia Madrid a formalizar el acto de nombramiento
de dos nuevos miembros de la hermandad, un acontecimiento que con el tiempo, se
ha convertido en un perfecto protocolo de entrega de cartas credenciales de la
región manchega.
LA BOINA CALADA
Ataviados con el uniforme oficial, los
embajadores de La Mancha abrieron su círculo "a la gran calidad humana y profesional"
del popular futbolista merengue. Butragueño, de natural taimado y parco en palabras,
se quedó helado, más cuando vio la que se le venía encima como protagonista del
homenaje más peculiar, espontáneo y pintoresco de cuantos tendrá a lo largo de
su vida, que por el intenso frío que hacía en el césped de la ciudad deportiva.
Tras la lectura de méritos que lo acreditan como nuevo miembro de la hermandad,
realizada por el presidente Antonio Serna, los cabezones impusieron sus
atributos autóctonos al centrocampista blanco que recibió la boina manchega
como talismán para que no le abandonen las buenas ideas en el terreno de juego,
aunque de todos los poderes que recibió el pequeño deportista, fue la garrota
la que acogió con más entusiasmo, "ah, pero ¿garrota también? -exclamó el
jugador- "¡hombre mira, esto es más interesante!".

Vestido con la clásica blusa campesina
bajo el chandal, la boina calada hasta las cejas, la garrota en su mano derecha
y el pañuelo de yerbas al cuello se culminaba así un largo proceso iniciado en
la navidad de 1990, cuando la hermandad de cabezones de Ciudad Real nombró
Cabezón del año al jugador por haberle marcado cuatro goles a la selección de Albania.
Con ademanes campechanos y esforzada sonrisa, la foto del futbolista ataviado a
la antigua usanza, recorrió al día siguiente muchos medios de comunicación que
ofrecieron una atípica imagen de Butragueño. Al final, daba su particular
opinión sobre su homenaje: “hombre, teniendo en cuenta los últimos momentos que
hemos vivido de gran convulsión social, estas muestras de apoyo se agradecen
profundamente. La verdad es que han sido muy generosos conmigo, porque, cabezón
físico no soy -o eso creo- y sobre mi actuación en aquel partido pues..., sí,
ciertamente creo que han sido muy generosos y el hecho de que se acuerden de
mí, sinceramente, un detalle que agradezco ...”.

GALLEGO CABEZÓN
... y por la tarde Fraga. El presidente de
la Xunta que realizaba su primera visita a Madrid tras su victoria en las
últimas elecciones autonómicas recibió a la cabezona comitiva en su despacho de
la casa de Galicia. Sin más protocolo que un saludo individual a cada uno de
los visitantes, Manuel Fraga invitó a todos a firmar en el libro de honor
mientras que el presidente de la asociación, Antonio Serna le iba relatando los
pormenores de la hermandad y, de manera informal, los méritos realizados para
la inclusión en la larga lista de ilustres miembros entre los que se encuentran
desde el expresidente soviético, Mijail Gorbachov hasta el propio alcalde de
Madrid, Antonio Álvarez del Manzano.
La tenacidad y cabezonería del presidente
gallego “puesta de manifiesto día a día con gallardía y sin desaliento en
conseguir metas cada vez más altas, desde que ganara sus primeras oposiciones con el número
uno hasta la consecución del último Xacobeo” le han hecho acreedor del galardón de cabezón
del año 1994, “por su tenacidad en conseguir para Galicia y para España que
el Xacobeo 93 sea un absoluto éxito universal y que las elecciones gallegas
hayan supuesto igualmente un triunfo trascendente para la organización política
que él dirige”.
Fotografía Centro de Estudios de
Castilla-La Mancha
Tras estas palabras del presidente Antonio
Serna, Manuel Fraga, ataviado con el atuendo típico manchego, pronunció unas
breves palabras sin abandonar su particular cadencia gallega. Una amalgama de imágenes
y palabras que le convirtieron en la otra foto de la jornada. En referencia al Xacobeo,
Fraga dijo: “Somos muchos los cabezones que nos empeñamos en tal empresa y,
por tanto, permitidme que las haga extensivas a todos los que han puesto
voluntad en ella”.
El presidente de Galicia agradeció
cordialmente el título y los atributos concedidos por la hermandad
ciudadrealeña y señaló: "no olvidaré vuestro acendrado y manifiesto santiaguismo
porque Ciudad Real es el histórico enclave, de fundación realenga, en una
tierra que fue asiento de las tres grandes órdenes militares, defensoras del
Camino de Santiago", y terminó diciendo, “sabemos que La Mancha estima
en gran medida a nuestra tierra y por esto siempre podréis hacer buenas migas
con Galicia, aunque allí el pan trigo y la leche tengan, naturalmente, sabores
distintos a los de La Mancha; aunque estoy seguro que nunca os defraudarán las migas
hechas o compartidas con nuestras viandas”.

Fotografía Centro de Estudios de
Castilla-La Mancha
Los encendidos discursos que a menudo
pronuncia el nuevo e ilustre Cabezón provocan la adhesión inquebrantable y el
delirio en sus seguidores, uno de los cuales, gallego de nacimiento
naturalmente, no dudó en espetarle mientras le agarraba del brazo "¡que
viva o naso Cabezón moitos años!", al tiempo que el presidente no dejaba
de repartir abrazos a diestro y siniestro entre una nube de fotógrafos y
periodistas.
Fraga ha vuelto a vivir La Mancha
auténtica, la cervantina, la de sancho panzas orondos y sencillos empeñados en
realizar otros ideales como estrechar lazos de amistad con otras gentes llevando
por delante el mancheguismo, un valor en desuso que ellos saben promocionar.
Desde la creación de la hermandad en 1982, los Cabezones han dejado de premiar
los cráneos excepcionales (motivo para el que fue creada) concediendo creciente
importancia al esfuerzo, el tesón y la cabezonería en conseguir progreso social. Y todo ello en clave de
humor.
Ángel N. Velduque. Revista Bisagra
Nº 310, Revista Semanal del 16 al 22 de enero de 1994
Fotografía Centro de Estudios de
Castilla-La Mancha