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jueves, 5 de noviembre de 2026

NUESTRA SEÑORA DEL PRADO EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 

Antigua primitiva imagen de la Virgen del Prado destruida en 1936


I

Como las creencias religiosas sean patrimonio del pueblo, al contrario de los problemas científicos, que son del dominio de pocos, y aquellas extiendan por igual su influencia salvadora a la vida social y doméstica, hiciéronlas los falsarios el blanco de sus ficciones; que siempre el error y el engaño sirvieron de vehículo, para dar salida a las más desenfrenadas pasiones. El Lic. D. Juan Mendoza y Porras, presbítero de la iglesia de Santa María, escribió en 1587 la Historia del Aparecimiento de Nuestra Señora, fue el Román de la Higuera de Ciudad-Real, aunque sin su erudición, ni talento; Fr. Diego de Jesús María, carmelita descalzo, recibió el M. S. de la Cofradía, al compás de ceremonias y solemnidades altamente ridículas; limitándose a copiarte, publicándole en 1650. Siguieron sus pasos con la mayor fidelidad D. Tomás García Pavón, Laso, Almenara y el P. Jara, aquéllos en M. S. que corrían en manos de todos y este último, imprimiéndola en 1880. D. José Díaz Jurado en los primeros años del siglo XVIII también nos dejó su M. S. variando algunas circunstancias de la aparición, pero fundida en el mismo troquel, esto es, escribiendo a impulsos sólo de su extraviada fantasía, prescindiendo de toda prueba, olvidando, si es que a conocerle llegaron, el precepto del gran Mariana, que ha quedado en proverbio: En Historia no pasa partida sin quitanza.

De esta general ofuscación, que invadió por igual al vulgo y a inteligencias bien cultivadas, que menosprecian las advertencias de los sabios, arrostra los siglos hasta llegar como reina y vencedora a nuestros días, nos da la razón de su vida y existencia el Sr. Menéndez y Pelayo, diciendo: “Por desgracia en la primera mitad del siglo XVII llenó este campo, la Historia Eclesiástica, de cizaña una legión de falsarios osados, secundados por la credulidad y ligereza de los historiadores de reinos y ciudades. Hubo entonces un grande y positivo retroceso, que fácilmente se advierte, aún sin llegar a las monstruosidades de Tamayo Salazar, de Argaiz… (1) La credulidad inconsciente de suyo e irreflexiva constituía el Medio Ambiente de aquella sociedad, de aquí el éxito de estas historias.

Empero, si esta es efectivamente la causa general, que señala la ciencia, precisa inquirir la eficiente, la que dio el ser y vida a esa historia. Don Luis Delgado Merchán, escritor infatigable y observador atento de las cosas de Ciudad Real, dice: “Las pretensiones del Clero de Santa María surgieron como por encanto de las regiones del olvido, rodeadas de todas las galas con que las revisten hasta entonces inmentadas tradiciones, recogidas por el Lic. Mendoza y Porras, o extractadas, en decir suyo, de antiguos papeles y pergaminos casi ilegibles por el tiempo, y elevadas más tarde a la categoría de historia por el carmelita Fr. Diego de Jesús María. (2)

A principios del siglo XIX el abogado del Párroco de S. Pedro en el famosísimo pleito de las dos iglesias decía con gran sentido crítico, raro en este país. La titulada Historia.. escrita el año de 1587.. quinientos setenta y cuatro años después de cuando se dice fue la aparición… en el año de 1013… fue una nube que empezó a relampaguear en la tempestad de las discordias, que después se levantaron entre las Iglesias de Santa María y San Pedro. (3) Razona después según los principios de la crítica acusándola de falsedad, y concluye notando los anacronismos y equivocaciones en que incurre.

El extraordinario aumento de tablas y pinturas declaratorias de milagros, que motivó una fuerte y bien razonada reclamación de la clerecía de San Pedro, que veía en ello una trasgresión de las leyes disciplinares de la Iglesia, muy especialmente de lo dispuesto por el Concilio de Trento, es un hecho interesante que viene a apreciar en justicia y señalar los móviles e intenciones, que dieron tan extraordinario incremento e influencia a estas preocupaciones. (4)


La primitiva imagen de la Virgen del Prado en su desaparecido paso procesional


II

Siendo el culto y amor a la Virgen María connatural a la Fe cristiana, por la misión sobrenatural que le cupo en la obra augusta de nuestra Redención, era lo natural, que el creyente tratara de expresar su fe y de alimentar su piedad con obras, que fueran siquiera toscas representaciones de sus creencias; de aquí el Arte Cristiano, que al referirse a la Virgen y a sus imágenes y estudiar su desarrollo en el Iglesia y su manifestación al través de los siglos toma el nombre de Iconografía Mariana, rama del árbol frondoso de la Arqueología Cristiana.

El tipo común de las imágenes de María en la antigüedad es el de una Matrona sentada en su trono con el Niño entre sus brazos o sobre las rodillas, vestida de túnica, manto o dalmática y velo, calzada y en posición de frente. En todas las de España y Roma el traje es siempre de túnica purpúrea, que a veces degenera en rojo oscuro y manto azul.  (5) El Niño en todas las antiguas efigies españolas tiene en la mano siniestra un tosco libro, por lo común abierto, que simboliza la predicación del Evangelio y con la diestra bendice, teniendo los dedos el anular e índice unidos, indicando así, que perdona y absuelve por la intercesión de su Santa Madre. La Virgen, en su diestra presenta a su Divino Hijo una manzana, símbolo del pecado, y que significa la intercesión constante de nuestra Santa y cariñosa Madre a favor del linaje humano redimido por su Hijo. (6) ¡Lástima grande -continúa el mismo autor- que una manía deplorable y hasta sacrílega, mutilase bárbaramente en el siglo XVI, con su afeminado clasicismo, más de cien efigies antiquísimas, con el prurito de vestirlas de postizas telas, destrozando sus tronos, escopleando sus cabezas y sencillas diademas, y traspasándolas con clavos y tornillos para sostener las grotescas coronas, que las afean y destruyen.

La santa imagen del Prado no se libró de la acción destructora de esta ignara manía. El P. Jara nos refiera al por menor los destrozos que en ella hicieron, que los que corrompieron y adulteraron su historia, no habían de dejar salva e ilesa su representación. Al acto le hace acompañar de maravillas y portentos, los que no podían olvidar aquellos que escriben para el solo alimento de la necia credulidad; pero al través de lo que les plugo el dejarnos, puede todavía apreciarse ser la devota Imagen de la traza y edad que dejamos descrita, con el preciosos simbolismo que ostentan todas las españolas de aquel tiempo. Por la corrección y gracia de las facciones de la del Prado, por la belleza y buenas formas anatómicas del Niño, podemos ver, que no se hallaba el Arte en su infancia, como se observa en las imágenes de Zuqueca, Granátula, de los Llanos, Almagro y de la Blanca, de esta capital, sino que en esta acusa un estado más adelantado y perfecto. La creemos siguiendo a respetables autores, un siglo posterior a aquellas, del último tercio del siglo XIV. (7)


Retablo cerámico de la Virgen del Prado en la antigua Casa Cuna de Ciudad Real

 

III

El culto de la Virgen María en Ciudad-Real se fijó en cuatro de sus más célebres imágenes, Nuestra de Alarcos, de la Blanca, de la Concepción y del Prado. De cada una de ellas hacemos un estudio especial en su particular monografía, correspondiendo aquí a la última, a la del Prado, como el epígrafe indica, tropezando como en todas partes con la obscuridad impenetrable que se cierne sobre los orígenes de todas las cosas, aumentando esta con la distancia que de ellas nos separa. Bien quisiéramos poder levantar el velo que tapa y encubre los hechos e instituciones de esta ciudad en la Edad Media; pero, si al narrar los hechos que se enlazan con la historia General de España hemos sido tan parcos por falta de testimonios y monumentos, su carencia es total al tratarse de las instituciones particulares. Esto explica, aunque en manera alguna puede justificar, la necesidad que hubieron los historiadores de la Virgen, para llenar este hueco inmenso, de recurrir al invento, a la ficción; pero esto no es historia, sino leyenda; no es adelanto en el camino de la investigación científica, sino retroceso.

La Historia de Ciudad-Real como la de nuestros pueblos e instituciones, ya civiles, ya religiosas está en sus Archivos; éstos, fuera de algunos documentos que afectan a su constitución y régimen, no dieron comienzo a escribir las Actas de sus Concejos y custodiarlas convenientemente hasta el siglo XVI. Su constitución eminentemente cristiana hacía , el que tomaran acuerdos así sobre asuntos civiles como religiosos, de aquí, el que sean fuente abundante de nuestra Historia Eclesiástica, y ¿por qué no decirlo? Casi única, porque nuestras parroquias, con raras excepciones, entre las que se hallan San Pedro y Santa María, especialmente esta última, cuentan con valiosos documentos. En los libros Capitulares de este Ayuntamiento hemos visto, que en todo el siglo XVI en sus aflicciones y calamidades, como la falta de lluvias, enfermedad endémica de este país, acordaba novenarios de rogativas en sus dos primeros tercios a Nuestra Señora de Alarcos y de la Blanca, alternando en el último con la del Prado. En el siguiente XVII ya va predominando su devoción, a la vez que decaen las de los demás. Tanto en éste como en el anterior, piadosa y bien nutrida cofradía se consagra a perpetuar su culto, es enriquecida con gracias espirituales abundantes y el Papa Clemente VIII le agrega al colegio de san Bernardo de Roma. En este tiempo, el Ayuntamiento decretaba anualmente el empleo de cantidades respetables para su fiesta principal de 15 de Agosto, que una comisión de su seno distribuía en lo que correspondía a la función religiosa y regocijos populares. Consistían éstos en la feria, que atraía gran concurrencia, y toros; espectáculo muy querido de sus vecinos, pues, cuando a últimos del pasado siglo el gobierno ponía enojosas trabas para dificultar su celebración, la ciudad no escaseó sacrificios, para no verse privada en estos días de su favorita diversión. Ricas ofrendas y valiosas donaciones, entre las que descuellan las de sus hijos de América, los cuales, desde aquellas apartadas regiones no se olvidan de manifestar por generosas dádivas el amor que tenían a tan excelsa Señora, hacían, que su culto fuera espléndido y su casa se convirtiera en una joya del arte ricamente dotada.

En unió del año 1763 se acordó por el Ayuntamiento, que el 25 de Mayo de todos los años se celebrara con toda festividad y devoción la de la APARICIÖN DE NUESTRA SEÑORA DEL PRADO SU PATRONA; FUNDADORA Y RESTAURADORA DE LLAS DOS CASTILLAD, (8) quedando desde aquella fecha incluida esta nueva fiesta entre los numerosos Votos, que cumplía esta religiosa ciudad.


Rostro de la primitiva imagen de la Virgen del Prado

 

 (1) Heterodoxos 2ª Ed.-Adv. Preliminares pág. 15-

(2) La Judería y la Inquisición -pág- 218 Con tanto más gusto transcribimos este acertado juicio, en cuanto que, al denunciar nosotros por vez primera en la Prensa local y en la edición primera del Diccionario los vicios de falsedad, de que adolecían esta y otras Historias, su autor, con algún otro de los prebendados escritores se declararon sus valerosos defensores. Al estudiar con más ahínco, aunque no totalmente curados de añejas preocupaciones, se han manifestado todos partidarios de la verdad histórica

(3) La Crónica de D. José Diaz Jurado con un Prólogo de D. Rafael Ramírez de Arellano, la de don Sebastián Almenara y este escrito o Alegación forman un Códice depositado en la Biblioteca Provincial.

(4) Arch. De Santa María-Leg. Nº. 15-

(5) P. Fran. Naval-Elem. De Arqueología-pág. 312.

(6) D. V. de la Fuente.- La Iconog. Mariana de España en la edad Media.

(7) Apolo -Salomón Reinach- Traduc. Castellana- Fig. 86 y 87 -Biblioteca Popular de Arte-XXVI-pág. 52-D. J. Villa Amil y Castro-Arqueología-Núm.  409-D. R. Vinader-Arqueología-pág. 244.

(8) Los títulos hiperbólicos con que la Corporación adorna a su Patrona están justificados por el espíritu de que se hallaba poseída y por lo entusiasta de su devoción.

 

miércoles, 4 de noviembre de 2026

CATEDRAL EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 



Pobre y reducida en su principio sería su primitiva iglesia, dedicada a la Virgen maría, la que recibió su nombre o advocación del navazo o prado en que fue levantada, sencilla y modesta cual correspondía a la estrechez y pobreza de los habitantes de Villarreal; pero la que, al correr de los tiempos, no podía satisfacer los anhelos de sus devotos, y de aquí la construcción del segundo templo. Al rasgar el muro, para dar entrada a la nueva capilla del Corazón de Jesús, se descubrieron tres ventanas góticas, colocadas a igual altura, simétricas, exornadas con sencillas molduras y guarnecidas con cuadrifolios por el interior de la ojiva. Corresponden todas ellas a la fachada principal de la iglesia, que mira al Prado. Al abrirse dos siglos después la Portada del Mediodía desapareció otra, siendo descubierta la última junto al sitio que ocupa el órgano. Los arranques de nervosidades y aristones marcan con claridad sus bóvedas. En la fachada del Poniente, en el centro del lienzo se descubrió también un rosetón circular, ojo de buey, con el mismo guarnecido interior que las ventanas, dejando siete vanos para dar paso a la luz; ¿hubo debajo de él, según costumbre, la misma Puerta corrida hoy más al centro, toda vez que, ofrece evidentes señales de haber sido desguazada de otra parte?

En 1531 el Cardenal de Astorga concedía licencia para la construcción del Templo actual, bien por hallarse en ruinas el anterior o para que correspondiese a las exigencias de una población rica y fervorosa. Su ábside monumental y sus capillas colaterales formaban esta iglesia, a la que se entraba por un postigo. Se amplió después con su grandiosa nave, cerrándose sus bóvedas en 1580, y colocándose su armadura y tejado en 1764. La torre antigua estaba al lado del Norte, y de ello existe un testimonio de D. Joaquín Romero, donde dice: “que habiendo presenciado el derribo de la torre vieja y reconocidos los materiales con toda detención, se encontró con dos cuerpos de edificio, con dos torres, una con 21 pies de ancho en cuadro y 90 de alto hasta la cornisa; y otra que la ceñía al exterior con un muro contrahecho de 153 pies de altura y 6 de expesor. Por razón de desunirse lo viejo de lo nuevo hubo necesidad de demolería, y entre los materiales escombrados halláronse piedras labradas, moldura de arcos, pilastras, bases y capiteles, todo perteneciente al orden ático” (1)-1780-

Se habilitó para el servicio de las campanas la torre sur. Modelo esta del Renacimiento, se edificó sobre la primitiva Sacristía, construida a si vez en 1551. Promovió la ejecución de la Torre nueva el párroco de esta Iglesia D. Esteban R. Sánchez de León, dirigió la obra el mencionado arquitecto D. Joaquin Romero; terminándose el 1825.




D. Antonio Fernández, que cerró las bóvedas, construyó la mampostería del Coro en 1581; cerraba éste una buena reja, obra no despreciable de orfebrería. Juan de Villaseca, residente en Méjico, ordenó la construcción del Retablo mayor bajo la traza de Andrés de Concha, contratándole con Jiraldo de Merlo y Juan Hasten, su yerno, en 10.500 ducados. Los pintores Cristóbal y pedro Ruiz de Elvira ejecutaron el dorado y estofado del mismo, recibiendo por pago de su trabajo la cuarta parte.-1612-1619- El Camarín de la Virgen con su buena escalera de alabastro se construyó a expensas del contador de Hacienda D. Felipe Muñiz en 1619. En 1632 se levantó la Sacristía nueva, compuesta de nave y rotonda, la que se decoró con cajonería tallada con primor, aunque del gusto de su tiempo, no exenta de belleza. Sobre la nave edificó el Excelentísimo Sr. D. Casimiro Piñera, tercer prelado de este Priorato, la capilla del Corazón de Jesús, bendiciéndose el 29 de Agosto de 1904, día siguiente de su fallecimiento, dando la traza D. Sebastián Rebollar. Don Juan Pontes de Oca, canónigo de esta Iglesia, dejó por su testamento ordenada la edificación de la capilla de Santo Tomás de Villanueva, inaugurándose el 18 de Septiembre del año 1900.

La junta diocesana de Templos por Edicto de 3 de Abril de 1902, en virtud de lo dispuesto por R. O. de 6 de Marzo anterior, anunció en subasta pública las Obras de reparación extraordinaria del Templo de la Santa Iglesia Prioral, bajo el tipo del Presupuesto, importante 105.808,02 pesetas, las que habían de ejecutarse con arreglo a los Planos, presupuestos, pliegos de condiciones y memoria, formados por el citado arquitecto provincial y diocesano Sr. Rebollar. Se adjudicaron las dichas Obras en 98.320 pesetas; tomando su dirección y administración el Cabildo prioral, nombrando de su seno la correspondiente Comisión. Desde su comienzo suscitaron las obras graves juicios y controversias, tomando en ellas parte la prensa. A fuer de cronistas, nos limitaremos a dar cuenta de las Obras de Arte destruidas y de las mejoras ejecutadas, ya que en folleto aparte las discutimos ampliamente.(2)

Perdió la Torre su gallardo chapitel con su valiente flecha o aguja, siendo sustituida por el desgarvado cimborrio, torpe y falsamente construido. Perdió la Iglesia el Cancel de la Puerta Norte, hermosa obra de Francisco Navas, de últimos del siglo XVII con su precioso herraje cincelado y de un mérito excelente; el púlpito de forma poligonal y estilo Renacimiento, que ostentaba en sus tableros a los cuatro Evangelistas con sus atributos respectivos en bajo relieve, con molduras de gusto exquisito en sus cornisas y como construido para adosarlo al muro, remataba en una ménsula, especie de capitel, que terminaba en otra mensulita, todo ricamente adornado; las Portadas, sepultadas bajo detestables Pórticos. Para que no se pierda, igualmente su memoria, repetimos la descripción hecha por el reputado arqueólogo D. Rafael Ramírez de Arrellano. Portada del Prado-Del estilo ojival decadente, está formada de un arco adintelado encerrado en otro redondo, y éste, a su vez en un cornucopio, que termina en un tope de grandes hojas de cardo. El tímpano relleno tiene en el centro una imagen en piedra de la Virgen y a los lados sendas macetas de flores con azucenas, que son las armas de San Francisco, lo cual, induce a creer, que se hizo a expensas de la Orden, o por lo menos, con su intervención y ayuda.




Esta Portada está encajonada, podríamos decir, entre su botarel, que rodea el primitivo, siendo el actual de la misma construcción y fecha que la del imafronte sacristía vieja, obra del siglo XVI. Portada del Norte. De principios del siglo citado, tiene un arco ojival conteniendo otro adintelado y flanqueados ambos por graciosos pináculos. Toda la ornamentación está encerrada en un robustísimo arco saliente construido para fortaleza del templo, y que debe ser de la misma época de la Torre.(3) Destruida también en su mayor parte fue la tracería gótica de sus ventanales y la cajonería churrigueresca de la sacristía, que dejamos mencionada.

A cambio de tan irreparables pérdidas ganó la Iglesia los dichos Pórticos, las Portadas de las Capillas escuetas y desnudas, porque los adornos de estuco se le adicionaron después, para hacerlas menos repulsivas, sus rejas; la reconstrucción de la primera bóveda junto al ábside; el arreglo de la cubierta, variando su forma de puente, sobre puntales de madera, que gravitaban sobre el cierre de las bóvedas, por la de pendolón; el pavimento y revoque general. La traslación del Coro al Presbiterio como la tribuna y órgano fue obra exclusiva del Prelado y Cabildo.

(1) “El Labriego-Año XIX-Abril-1906-

(2) Las Obras de la Catedral de Ciudad Real-1902 a 1904-Mondoñedo-1905-4º-105 pág.-Sorprende ciertamente, el ver, que, el Sr. Arcipreste, que entonces salió a su defensa, habiándonos dos años después en su Historia Documentada de Ciudad Real del Templo Catedral pase por alto esta controversia, deje de señalar con su habitual competencia los beneficios que recibiera de aquellas Obras y se circunscribiera a consignar algunas noticias del dicho templo, vulgares, de puro repetidas.

(3) Heterodoxos 2ª Ed.-Adv. Preliminares pág. 15-

 

martes, 3 de noviembre de 2026

SANTA MARÍA DE LA BLANCA EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 

Santa María de la Blanca imagen destruida durante la Guerra Civil Española en 1936


Se halla esta santa imagen en tosca silla sentada y adorna su cabeza blonda cabellera; aunque su rostro ostenta escasa corrección en los detalles, no está exento de expresión, ni deja de manifestar noble y santa sencillez concepto sublime del candor é inocencia. Viste túnica a la romana y ancho y aplastado manto de rectos y escasos pliegues, enriquecido con recamada orla, todo él notablemente dorado. Tiene el Niño unido al pecho izquierdo, (le ejecución correcta éste, graciosa y rebosando tierna y candorosa expresión; bendice con su mano derecha la manzana, que en otro tiempo le mostraba la Madre, figura y símbolo del pecado original, el que bendiciendo perdonaba y redimía, y en la derecha mano tenía el testo ó libro de la ley abierto ó cerrado. Al restaurarla, se la despojó ríe ese hermoso emblema y bellísimo atributo, sustituyéndote con una mano descomunal, que hasta por ser extraña a la imagen sale rompiendo el manto y con vuelo desproporcionado, pero bastante, para que pudiera manifestarse al través del moderno ropaje; creación funesta, pero muy propia de una época que corrompió el gusto y adulteró la historia.

En 1147 Alfonso VII, el Emperador, que ya en anteriores lides había conseguido mermar el poder musulmán con repetidas victorias y valíosas conquistas, se pone sobre Calatrava, que estrecha y acomete sin descanso, cayendo al fin en su poder, no sin que sus defensores dén gallardas muestras de su bravura. El piadoso Morarca castellano nombra su alcaide, el que ya ostenta el honroso título de Príncipe de la milicia de Toledo, para que custodie y guarde tan robusta fortaleza, y por carta expedida en Salamanca á 13 de Febrero de aquel mismo año hace donación de su mezquita mayor “á Raymundo Arzobispo de Toledo..... para que como hasta aquí fué Mezquita de Moros, la hagáis Casa de Dios é Iglesia de Fieles, haciendo que diez clérigos permanezcan allí para su servicio”. Consagró el prelado toledano la mezquita mayor de Calatrava en honor de la Virgen Santa María. Allí servían y honraban los clérigos á la Madre de Dios con piadoso y permanente culto, mientras que la vecina fortaleza abrigaba a los templarios y veía nacer dentro de sus muros a la poderosa Orden, que había de ser por muchos siglos la dueña y señora de La Mancha.


Exterior de la Parroquia de Santiago en los años sesenta con el exterior de la capilla de Santa María de la Blanca junto a la puerta de la sacristía construida en el siglo XVIII

 

Pero Dios nuestro Señor, que no permite gozar del triunfo sino tras grandes pruebas, tenía reservado un grande infortunio á la piadosa fundación del Rey de Castilla, largos días de luto á la Orden de Calatrava y hondo temor y espanto á las armas cristianas. El Emperador de los Almohades vence y derrota en Alárcos á Alfonso VIII, teniendo éste que fiar á la huida su salvación, vencedores y vencidos entran en Calatrava en confuso tropel, sin darse cuenta los primeros del alcance de su triunfo, ni apreciar los últimos, como tras sus fuertes torres podían aún hacer pagar al musulmán su victoria. Sucumben al hierro agareno cuantos se acogen en la fortaleza y en la villa, encendían ésta y la destruyen para siempre. Diez y siete años después de esta catástrofe se vé ondear el estandarte de la cruz sobre las más altas torres de la fortaleza; pero el templo mayor de la villa dedicado á la Virgen María, como sus casas y edificios son un montón de ruinas, sin que los privilegios y fueros concedidos a sus moradores por Alfonso VIII sean bastante poderosos a despertarla de su mortal letargo.

El 1212 el Maestre D. Rodrigo Garcés vuelve el Convento a Calatrava; cercana á la muralla que mira á la arruinada villa habilitó su iglesia, la que dedicó a Santa Maria de la Blanca, erigiendo allí en modesto nicho, que aún permanece, a la devota imagen destinada á guardar aquellas ruinas, que hizo venerables S. Raimundo de Fitero y la sangre de tantos mártires allí vertida. Una vez que en su recinto dejó de oirse el toque de campana que llamaba a los frailes al templo, ó los apercioía para el combate, luego que la Orden varió de residencia y llevó tras de sí todo el ruido, que acompaña a las grandezas humanas, Santa María de la Blanca quedó solitaria en su modesta iglesia santificando aquel lugar, custodiando tan sagradas ruinas, recibiendo en cambio los sencillos y fervorosos homenajes de los pastores y labriegos, que cruzaban aquellos solitarios campos y del piadoso pueblo de Ciudad-Real que acudía a sus plantas en los días de aflicción y de amargura.

¡Misterioso destino de las obras del hombre!; nacen para morir y, únicamente alcalzan la inmortalidad, cuando se cobijan bajo la sombra augusta de la religión. La acción destructora del tiempo y la despiadada mano del hombre van minando v destruyendo á paso de gigante aquella fortaleza que parecía destinada a luchar con los siglos y a vencerlos; pero si aún son mirados sus restos con respeto y amor, lo deben, á que los pueblos comarcanos veneraron siempre allí á la Madre de Dios, ayer á Santa Maria de la Banca, cuyo patronato adquiere, Villa Real y estima como una de sus más preciadas riquezas, y hoy a Ntra. Sra. de la Encarnación á la que el vecino pueblo de Carrión tributa culto fervoroso y espléndido y profesa ardiente amor. ¿Cómo Ciudad-Real adquirió sus derechos y jurisdicción sobre la ermita de Santa María de la Blanca en territorio de la Orden y en término de Carrión situada?


Aspecto actual del exterior de la Parroquia de Santiago una vez desaparecida la capilla de Santa María de la Blanca junto a la puerta de la sacristía


Tenemos a la vista un testimonio de Gaspar Fernando de la Cueva de la Visita de este santuario sacado de la Audiencia arzobispal de Toledo en 1773, en que se hace la historia de este santuario de una manera tan torpe y con un desconocimiento tal de los hechos, que desde luego denuncian la tosca hilaza de su inventor. Según costumbre de aquel tiempo se atribuye el origen de su culto al hallazgo o que tuvieron un padre y un hijo que pastoreaban por aquellos contornos. Sorprendidos vinieron á Ciudad-Real á dar cuenta al Presidente y o¡dores de esta Chancilleria y en el acto la clerecía partió á Calatrava, recogiendo la imagen y trasladándola con gran aparato á la parroquia de Santiago. Corriendo el tiempo D. Gabriel López Padilla, Maestre de Calatrava, hizo donación de los Palacios de los Reyes meros antiguos adentro, desde los morros de ellos hasta el rió Guadiana á Ciudad-Real á 10 de Abril de 1481, esta ciudad levantó la ermita y casa del santero, después su devota cofradía, fijando su fiesta en la Cruz de Mayo, día de su aparecimiento, que más tarde se trasladó á la Pascua del Espíritu Santo.

No es necesario gran esfuerzo para destruir tan burda historia. La Chancillería no fué establecida en Ciudad-Real hasta el año 1494, en 1487 era Maestre de Calatrava D. Rodrigo Téllez Girón, D. García no le sucedió en la dignidad suprema de la Orden hasta el año siguiente y los palacio, de los moros existían sólo en la imaginación del autor, en cuanto se ha de pensar que las construcciones musulmanas que hallaron Templarios y Calatravos á su instalación en la fortaleza las modificarian notablemente para adaptarlas á su nuevo destino.

En él siglo XVI decía el concejo de Ciudad-Real deber la posesión de este santuario á un privilegio antiguo concedido por la Orden, conservando ésta siempre su jurisdicción; así los visitadores desde Santa María de los Mártires pasaban á esta ermita y establecían sus mandatos. Desde tiempo inmemorial y hasta los últimos años del siglo XVII en las sequías y demas calamidades la ciudad recurría únicamente á Ntra. Sra. de la Blanca, la cual su ayuntamiento en concepto de patrono ordenaba conducir á la parroquia de Santiago, donde se la hacían fervorosas rogativas; pero en el siguiente siglo disminuyó tanto su culto y devoción á la par que el de la Virgen riel prado alcanzaba su mayor esplendor, que la cofradía se disolvió, la ciudad sólo recurría á su intercesión en contadísimas y muy apuradas situaciones, por lo que su culto se abandonó y la ermita amenazaba ruina inminente

En estas circunstancias el párroco de Santiago con la sola autorización del vicario y sin contar con el ayuntamiento trasladó la imagen á su iglesia, colocándola en el camarín del altar mayor-1774-. Despertó la ciudad de su letargo al ver desconocido su antiguo patronato y determinó reparar la ermita, no permitiendo trasladar la imagen hasta tanto que sus derechos no fuesen solemnemente reconocidos. Trascurrieron así catorce años hasta que D. Sebastián de Almenara representó al ayuntamiento, que estando arruinada la ermita de Santa María de la Blanca, los vecinos de Carrión entraban en ella sus ganados, se habían llevado sus puertas y ventanas y pedía se le concediesen los materiales, que aún restaban, á lo que accedió el ayuntamiento-1778-con la condición de emplear su importe junto con los bienes y rentas que aún quedaban en una capilla en la dicha iglesia, nombrando dos regidores para que en unión del Sr. Almenara procedieran a su ejecución, como lo practicaron al año siguiente.(1)

(1) Leg. Núm. 16-26 Los Visitadores de ls Orden del año 1634 decían: “Visitamos la hermita de Ntra. Sra. De la Blanca que está en la fortaleza de los muros caídos de Calatrava la Vieja, en la cual fuimos informados que los vezinos de Ciudad-Real celebran fiesta la Cruz de Mayo  y el de Santo Matías… Mandamos que se conserve la costumbre, sin que ella los vecinos de la dha ciudad puedan adquirir más jurisdicción de la que de Derecho les pertenece” Archivo Municipal de Carrión.


lunes, 2 de noviembre de 2026

PARROQUIA DE SANTIAGO EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 

Interior de la Parroquia de Santiago antes de su restauración


El templo más antiguo de Ciudad Real, dice el Sr. Ramírez de Arellano, es el de Santiago, contemporáneo de la creación de Villarreal por don Alfonso el Sabio. Desde su primitiva fundación tenía la iglesia tres naves con sus ábsides terminando en bóveda radiadas, apoyándose los nervios de los rincones en medias columnas que arrancaban del muro en ménsulas muy curiosas, representando medias figuras humanas; todo hoy casi borrado a fuerza de las capas de cal y pintura que se han ido acumulando sobre las labores. De la construcción antigua no quedan sino los ábsides y el presbiterio. Su torre, también en sus orígenes de últimos del siglo XIII, ha sufrido grandes transformaciones. En el interior se conserva también el rico artesonado, aunque cubierto por el cielo raso, unas esculturas de San Juan Evangelista y Santa Ana en el retablo mayor y cuatro pinturas en mármol en la capilla mayor, que son dignas de aprecio.

En el siglo XVI, continúa el Sr. Ramírez de Arellano, a pesar de ser una época de cultura artística, tapió las ventanas de los ábsides, que eran unos ajimeces de forma lancetal y probablemente con celosías de piedra, que una restauración inteligente podría descubrir. Rompió los centros de los ábsides para hacer puertas y levantar a los lados del central y detrás de los laterales dos capillas con bóvedas de crucerías que no ofrecen de notable otra cosa, que el haber descompuesto la artística armonía de la iglesia. (1)


(1) Ciudad-Real artística-pág. 38-Memorias Manchegas-pag. 81.


domingo, 1 de noviembre de 2026

GOBIERNO ECLESIASTICO EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 



La donación que Alfonso VII, el Emperador, hiciera de la mezquita mayor de Calatrava al arzobispo de Toledo, el que le puso en ella diez clérigos bajo la presidencia de un arcediano, dió origen a esta dignidad, que había de llevar con este mismo nombre en la Edad Media y con el de vicario en los tiempos modernos la representación de la jurisdicción ordinaria en el Campo de Calatrava. ¿Dónde fijó su residencia el arcediano de Calatrava después de la Reconquista definitiva de La Mancha y al objeto de ejercer la jurisdicción ordinaria, que sobre ella concedió Honorio III en 1216 al prelado de Toledo?. No es fácil ni aun el conjeturarlo con algún acierto. El Bulario de Calatrava nos dá razón de esta dignidad, pero no fija su residencia y hasta bien entrado el siglo XIV no se vislumbra tener su asiento el arcediano en esta ciudad.

Tenia el arcediano la primera silla en el coro de las iglesias de la ciudad, aunque no gozaba de la presidencia del cabildo eclesiástico de la misma, que por sus constituciones correspondía al abad. Cesó esta dignidad en los últimos años del siglo XVI, y en 1662 hallamos que Alejandro VII concedió á D. Frutos de Patón de Ayala el arciprestazgo de Calatrava, nueva dignidad que venía á sustituir á aquella en todos sus derechos y preeminencias(1), cuyas rentas había el agraciado de gozar, sin ser obligado á la residencia. Tomó este posesión de su cargo en la iglesia parroquial de la Virgen del Prado y en la de Poblete, llevando anejo el cura de esta ultima el carácter de teniente de arcipreste, el que conservó hasta nuestros días. A la muerte de éste los Papas agregaron el arciprestazgo de Calatrava al convento de S. Lorenzo del Escorial, en su virtud su prior presentaba al cura de Poblete y extendía su jurisdicción á las aldeas comprendidas en la parte del mediodía de su término, tirando la línea recta de O. a P., que trazan hoy las carreteras de Carrión y Piedrabuena.(2)

Aún mayor oscuridad nos rodea al querer fijar el tiempo de la creación de esta vicaría, pues aunque este cargo suena por vez primera en el concilio de Valladolid de 1323 no tomó carta de naturaleza en el Campo de Calatrava hasta mucho tiempo después probablemente cuando el Emperador ordenaba la creación de partidos y nombramiento de vicarios en el territorio de Calatrava, siendo el documento más antiguo, que del de esta ciudad tenemos, una provisión del dicho Carlos I, en la que ordena al gobernador eclesiástico de Toledo ponga en Ciudad-Real vicario docto, de fuera de la Orden de Calatrava.(3)

 

(1) El Sr. Delgado Merchán-Hist. Documentada-pág. 228-Nota-dice: “Fueron siempre como son ahora en los Cabildos Catedrales, dignidades distintas y coexistentes” las de Arcediano de Calatrava y Arcipreste; pero no lo prueba como es uso corriente en este autor.

(2) Archivo de Santa Maria-Leg. N. I.-

(3) Antes de la institución del Obispado-Priorato de las Ordenes Militares el gobierno y jurisdicción eclesiástica de la provincia de Ciudad-Real se descomponía en la forma siguiente: Vicaria de Ciudad Real 19 pueblos, 18 parroquias y 1 filial…

El administrador de la Obra de Fábrica de Toledo decía en 1813 contribuir a los gastos generales del Estado con la mitad de sus rentas y poseer en esta ciudad la Casa-tercia y Cárcel de la Vicaría.


sábado, 31 de octubre de 2026

INQUISICIÓN-MILICIAS-PÓSITOS EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 

 
Vista del solar del antiguo ayuntamiento de Ciudad Real en 1972, una vez destruido este, y lugar donde estuvo el antiguo pósito real


INQUISICIÓN

Los Reyes Católicos establecieron este tribunal en esta ciudad en Abril de 1483, permaneciendo aquí solos dos años, trasladándola a Toledo. Fueron los jueces Pedro Díaz de la Costana, canónigo de Burgos y Francisco Sánchez de la Fuente, de la iglesia de Zamora, y comprendía su jurisdicción Cibdad Real é su tierra é en todo el Campo de Calatrava é Arzobispado de Toledo.

Dice el Sr. Menéndez Pelayo, que “para penetrar en el espíritu y procedimientos de esta institución, urge el publicar el mayor número de procesos originales, ya que son relativamente pocos los que han llegado a nuestros días”(1) Damos del de Ciudad-Real las noticias escasas, que se han puesto a nuestro alcance.

“Siendo presidente, como dejo dicho, el Licenciado D. Pedro Diaz de la Costana, canónigo de Burgos, celebró Auto General de Inquisición en Ciudad-Real con la solemnidad que tiene de estilo el Sto. Tribunal el día quince del mes de marzo año de mil y quatrocientos y ochenta y cinco años, tiniendo prevenido en la plaza R de dicha Ciudad-Real tablados con sus divisiones de lugares para los ministros conforme a su gradación; siendo en el supremo lugar puesto sitial y asiento donde pro tribunal estaba sentado dicho presidente y inquisidor, y el Ldo. Juan Gutierrez de Valtana asesor del tribunal, y ante Juan Sánchez Tabladas, y Ruiz Sánchez de Madrid, notarios del Santo Oficio, se pronunciaron sentencias, siendo testigos de ellas Alfonso Fernández, arcipreste de Calatrava, y Alonso Gaytan, y Gonzalo de Salcedo y Fernando de Foces, de Fernando de Poblete, Rexidores, y el Ldo. M de Loayssa, y el Bachiller Gonzalo Menor y hermano; El Licenciado Juan del Campo. Asistiendo mucha parte de la ciudad y mucha jente forastera de todo el Campo de Calatrava y de otras partes. Celebraronse otros muchos por los Inquisidores de Ciudad-Real.”(2)

D. Luís de Páramo citado por el R. P. Fita nos dice, que condenó á la hoguera á 52 herejes, porque no contentos con profesar el error arrastraron á otros y á 220 ausentes; siendo reconciliados 183 por la abjuración que hicieron de su herejía. El mencionado padre de la Compañía nos da la relación de 279 procesos existentes en el archivo general de Alcalá de Henares y copia íntegros algunos de ellos.(3)

MILICIAS

Ciudad-Real tuvo siempre su milicia permanente para hacerse respetar de la Orden y ayudar al Rey, cuando éste reclamaba su auxilio; cien ginetes de la clase de los caballeros y doscientos peones armado, de ballesta la constituyeron en los siglos XIII y XIV, y este numero con escasa variación continuó en los siglos siguientes. Desde el cerco de Mula, en que obligaron a levantar al Rey de Aragón por orden de Fernando IV, hasta la guerra de las Comunidades y de Cataluña no hay apénas hecho de armas en España para el que no solicitaran los Reyes su ayuda.


Otra vista del solar del antiguo ayuntamiento de Ciudad Real en 1972 y Plaza Mayor

 

A la creación de los Regimientos provinciales de Milicias en Alcázar de San Juan y Ciudad-Real fue su primer coronel D. Luis Antonio Treviño y Carvajal, le sucedió D. José Medrano y Peralta en 1800 y al retiro de éste pretendió el sucederle D. Manuel Enriquez de Salamanca, teniente coronel de Infantería y el capitán más antiguo de Granaderos. Tocaba al Ayuntamiento hacer la propuesta de coronel y oficiales del dicho Regimiento, el que de ordinario designaba para el primer cargo a los militares más distinguidos y miembros de las principales familias de la ciudad, pero rara vez se atendía su propuesta.

En 1851 se dio la orden de reconcentrar en Madrid los papeles todos que existiesen en los Archivos municipales sobre Milicias, haciendo entrega de ellos al Comandante General; de aquí la pobreza de nuestros datos.

PÓSITOS

Felipe II en 1568 le llama Alhóndiga(4) y fija su existencia de trigo en doce mil fanegas, por lo que no es aventurado el fijar su creación en los primeros años del siglo XVI, porque la cuenta más antigua que hemos visto en el Archivo, se eleva al 1520. En el año 1760 se le titulaba Pósito Real y el ayuntamiento pidió al rey Fernando VI autorización para el ensanche del edificio y construcción de nuevos graneros; para hacer el proyecto y presupuesto según se les ordenaba en la concesión, “pasaron regidores y alarifes a la Plaza P.P.ca de esta referida Ciudad en cuya situación se halla el Pósito P.P.ca de esta referida Ciudad en cuya situación se halla el Pósito P.P.co de ella para el efecto de reconocer el sitio donde se ha de hacer el granero o cámara a continuación de dicho pósito”. Presupuestaron la obra en 12.486 reales.

No solamente era esta benéfica institución el amparo de los labradores, porque en él hallaban segura protección contra la sequía e inclemencia del tiempo, que les privaba de su cosecha, sino la población en general, puesto que, al amenazar la carestía abría sus paneras evitando la subida del trigo, haciendo imposible la existencia de avaros acaparadores, y acudía a los apuros y urgencias del erario municipal, pues ya en el año 1628, que contaba en sus arcos con 3.000 ducados en moneda de vellón, cobre, obtenía el ayuntamiento autorización Real, para pagar con ellos sus deudas y censos, fijando por el cambio el tres por ciento. De la donación que hizo el Hospicio o casa de Caridad ya haremos mención.

D. Álvaro Muñoz, piadoso fundador de la iglesia de la Merced, recurría al Cardenal Portocarrero, Arzobispo de Toledo, exponiendo: “Que queriendo hacer bien a los pobres de dha Ciudad como lo han de costumbre empleando gran porción de su hacienda en ellos… a fundado un PÓSITO MONTE DE PIEDAD dando de su propio caudal asta mil fanegas de trigo p.ª que se distribuyan entre los dos pobres vecinos labradores con cuenta y razón con medio celemín de creces”. Sigue el Reglamento por el que se había regir y gobernar esta nueva fundación. En la cláusula 14 se compromete a hacer el granero correspondiente a su costa. Nombra por Patronos a los Sres. Vicario Eclesiástico, al P Comendador de la Merced y al fundador, a falta de éste, al poseedor de los Mayorazgos de Muñoz y Figueroa, a los que se encomienda su conservación y administración”. Octubre de 1694 -Dos años después, el citado D. Álvaro comparece ante el Señor Vicario de esta ciudad manifestando: “Que para mayor aumento y conservación del Pósito y Monte de Piedad que a fundado… le ha parecido aumentarle de otras quinientas fanegas de trigo”. Mas D.ª María Catalina de Torres y Muñoz, viuda de Diego Muñoz Gutiérrez de Montalbo y Patrona de esta fundación, viendo en gran decaimiento la obra de su tío D. Álvaro, le agregó trescientas fanegas de trigo -15 de Octubre de 1725.(5)

El edificio construido a este objeto fue adosado a la iglesia de la Merced y vendido por sus herederos, para construir la actual Diputación Provincial.


(1) Historia de los Heterodoxos Españoles-2ª ed-T. 1º pág. 35.

(2) Cap. 8-fol-78 vuelto-Diaz Jurado-

(3) Bol. De la Acad. De la Hist.-Tom. 20-a-1.892-pág. 462 y 481-Tom. 22-a-1893-páginas 183-355-

(4) Nota núm.º 1.º

(5) Arch. De D. Gaspar Muñoz-Fundaciones-Leg. 101-Doc. 2254.


viernes, 30 de octubre de 2026

CASAS CONSISTORIALES – VOTO EN CORTES-AUDIENCIA EN EL DICCIONARIO DE HERVÁS Y BUENDÍA

 

El antiguo ayuntamiento de Ciudad Real a principios del siglo XX

 

CASAS CONSISTORIALES

En las Cortes de Toledo de 1480 se mandó expresamente, que se construyeran casas grandes y bien fechas en todas las ciudades y villa principales para tratar de los asuntos del común. Aprovechando este concejo la estancia de Dª Isabel la Católica en esta ciudad en el mes de Octubre del año 1484, pidió u obtuvo la casa y tienda confiscada al judaizante Alvar Díaz, situada en la Plaza y calle de la Correhería, para edificar Casa Consistorial.(1) Hizo el plano y dirigió la obra el maestro don Manuel Pérez de Valenzuela; pero caminaba esta con notaria lentitud, puesto que, en 1526 concedía el Emperador y su madre Dª. Juana autorización para hacer un reparto de 120.000 maravedís con los que completar su construcción. Tenía ésta su capilla dedicada a la Purísima Concepción de Nuestra Señora, la que bendijo y abrió al culto el año 1528. Por toda la fachada tenía un corredor de madera, el que se derribó en 1741, sustituyéndolo los postes que le sostenían con arcos; tendiendo un balcón de hierro. El terremoto de 1755 causó aquí como en los demás edificios públicos graves desperfectos. Diez años después se incendió, quedando ileso el archivo.(2) Declarada ruinosa en 1864 se trasladó la corporación al número seis de la calle de la Mata, hoy Audiencia provincia. El arquitecto D. Cirilo Vara y Soria formó el proyecto del nuevo edificio emplazándole sobre el antiguo Pósito municipal y sobre los arcos que cerraban la Plaza al Mediodía, cuya construcción se adjudicó en publica subasta a D. Joaquin Casado en 44.153 escudos con 495 milésimas, poniendo D. Agustin Salido la primera piedra el 23 de Enero de 1868.

¿Dónde celebró el Concejo sus sesiones antes de la habilitación de la Casa primitiva? El Acta de la sesión donde se acordó la donación por el Ayuntamiento del Compás a la Orden de Santo Domingo dice: “Nos el Concejo, Corregidor e Alcaldes e Alguacil e Regidores, Caballeros e Escuderos e Jurados e Omes Buenos de la Villa de Villa Real, estando todos juntos a una Concordia e una voluntad a Campana Repicada en el Cimenterio de la Iglesia de San Pedro… Lunes trece días de Junio de mil e quatrocientos e siete años”. -Afirma el Sr. Delgado Merchán, “que Ciudad Real carecía de Casa desde 1396, en que la destinada a este servicio fue devorada por las llamas, teniendo que celebrar sus sesiones concejiles en el trascoro de la Iglesia de San Pedro. (3) Los Reyes Católicos decían: “nos fue fecha relación que vosotros non tenyades casa señalada de ayuntamiento… segund soys obligados a la tener e que por ser esa Cibdad pobre de propios e rentas fasta agora non avedes podido cumplir ni facer la dha casa de ayuntamiento. (4) El Sr. Díaz Jurado dice que los privilegios ya papeles de la Ciudad se conservaron en un hueco del altar mayor al lado de la Epístola en un cajón, que aún existía en su tiempo.

Las Ordenanzas Municipales aprobadas por Felipe IV en 1632 establecen el modo de celebrar sus sesiones la Corporación, diciendo: “1ª Que cada Semana conforme a la costumbre antigua se hagan dos cavildos ordinarios, Lunes y Viernes, y la hora ha de ser al toque de la Campana q.e la Ciudad tiene en la Iglesia del S.r S.n Pedro, y antes de comenzarle se oiga Misa en el Oratorio del dho Ayuntamiento q.e ha de ser del Espíritu Sto., y la Quaresma los días de Ayuntamiento han de ser Lunes y Juebes: Y si algún otro Cavildo se hiere entre Semana p.a el servicio de S. M. u otro caso q.e sobrevenga se ha hacer habiendo tocado primero la dcha Campana.”(5)

 

Tras desmontar el arco y parte del antiguo ayuntamiento, actualmente solo se conserva parte de lo que fue la primitiva Casa Consistorial de la ciudad


VOTO EN CORTES

Conserva esta ciudad una provisión del Alfonso XI del año 1325 en la que ordena a su concejo nombrara sus Procuradores para las Cortes que se habían de celebrar en Valladolid con motivo de entrar en su mayor edad y según lo dispuesto por sus tíos D. Felipe y D. Juan; pero gozaba ya de este fuero, porque el Procurador de Villa Real firma la carta de Hermandad, que en las Cortes de Burgos de 1315 hicieron los caballeros, hijosdalgos y procuradores de los concejos de los reinos, para defenderse de los daños que les hacían los tutores, la reina D.ª María y los infantes D. Juan y D. Pedro; asistió también a las Cortes de Alcalá de 1348, y en las de Madrid de 1391 también firma el Procurador de esta villa entre los 49 que a ellas asistieron. Flaqueando ya esta institución en los tiempos posteriores, muchas ciudades perdieron su voto, conservándole únicamente las cabezas del reino o provincia, y, aún en las de Valladolid de 1506 lo reclamó Ciudad-Real, pero se desestimó su pretensión, porque “se recresceria grande agravio a las cibdades que tienen voto, y del acrescentamiento se seguiría confusión.” Entra las leyes de que se compone el Ordenamiento de Alcalá, existen diez y seis que Alfonso XI hizo en Villa real en 1346.(6)


AUDIENCIA

Por cédula dada en Madrid a 30 de Octubre de 1494 los Reyes Católicos establecen una Audiencia en esta ciudad, para que “los vecinos” e moradores de los que viven en la ciudades e villas, e lugares de Andalucia e del reyno de Granada, e otros lugares allende Tajo no tengan tanto trabajo en venir con su Pleytos e causas a la nuestra Corte, e Chancillería, que esta, e reside en la villa de Valladolid”. Al presidente y oidores había de aposentar la ciudad por un año y proporcionar buen edificio donde se juntaren. “Fueron presidentes por este orden el Ilustrísimo Sr. D. Iñigo Manrique, Obispo de Córdova, fue el primero que en el referido año vio nuestra Ciudad-real al tiempo que se erigió el regio Senado, confirmó las capitulaciones de la entrega de Granada: 2-el Ilustrísimo Sr. D. Alonso Carrillo de Alvornoz, Obispo de Ávila, se recibió por presidente en Ciudad-Real en 14 de Abril de 1497, fue reformador de la O, de San Benito en España: 3-el Ilmo. Sr. D. Juan Ruiz de Medina, Obispo de Cartagena, se recibió de Presidente en esta Real Chancillería en 9 de Noviembre de 1500, colegial de San Bartolomé de Salamanca, Chantre y Canónigo de Sevilla, Obispo de Astorga y Badajoz y de los primeros inquisidores de Castilla, fue promovido a la de Valladolid con la mitra de Segovia.”(7) Se les concedió el privilegio de nombrar los alcaldes ordinarios. La conquista de Granada y el engrandecimiento que le dieron los Reyes Católicos, les movió a trasladaría, no sin que esta ciudad demostrara, aunque en representaciones respetuosas, su sentimiento-1505.


(1) Guía de Ciudad Real-pág.-21-D. Merchán-Hist. Docum. Pág.  269-Apéndice 24-

(2) En 1767 abonaba este Ayuntamiento 20.434 reales por las Mazas de plata, Dalmáticas y Banco de terciopelo, todo construido en Toledo. Los Maceros cobraban cada uno sesenta y seis reales anuales de gratificación.

(3) His. Docum. Cap. 36-pág,-269.

(4) Id.-Aped. 24 pág. 458.

(5) Archivo Municipal.

(6) En 1853 se dió la Orden para remitir lo referente a Cortes a la R. Academia de la Historia.

(7) D. J. Díaz Jurado-cap. 5, pág.60.