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martes, 24 de junio de 2014

EL CORPUS CHRISTI VUELVE A BRILLAR EN LA CAPITAL



Un año más, la festividad del Corpus  Christi –en la que se conmemora el sacramento de la Comunión- volvió a brillar en la capital gracias a la buena temperatura de la tarde, a las decenas de niños que han hecho su primera comunión este año y quisieron procesionar junto a la Custodia, y la devoción que demostraron los ciudarrealeños a su paso por las distintas calles engalanadas por alfombras de serrín de colores y bellos altares.

Seminaristas portando la cruz y ciriales catedralicios al inicio de la procesión 

Tras la solemne eucarística que el Obispo, Antonio Algora, concelebró a las siete de la tarde en la catedral, se inició la tradicional procesión en la que, tras la  cruz de la catedral comenzaron a desfilar niños de Comunión, seguidos de los fieles que quisieron mostrar su devoción alumbrado el paso de Cristo.

Seguían a la cruz los niños/as de Primera Comunión, tan protagonistas en esta procesión 

Precedían a la Custodia los miembros del Consejo de la Adoración Nocturna, tanto de sección masculina como femenina, seguidos de alrededor de una treintena de representantes de las Órdenes Militares de Calatrava, Alcántara, Santiago y Montesa.

Un reducido número de fieles también acompañó al paso alumbrando

Se da la circunstancia de que, tras muchos años en los que el Presidente del Real Consejo de las Ordenes Militares era el Duque de Calabria, Don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, esta distinción recae ahora en su hijo, S. A. R. Pedro de Borbón-Dos Sicilias –que conoce el Corpus de Ciudad Real porque muchas veces ha acompañado a su padre-, ya que el rey Juan Carlos I, algo más de un mes antes de abdicar lo nombró para este cargo.

Gracias a nuestro Ayuntamiento que asume el gasto, la procesión cuenta con la música de la Agrupación Musical de Ciudad Real 

Sobre el paso de la Virgen del Prado, adornado con flores blancas, apareció la Custodia –de plata sobredorada y realizada en los años 40-50 porque la anterior desapareció en la Guerra Civil flanqueada por cuatro sacerdotes, tras lo que cerraban la comitiva procesional Antonio Algora. Además, miembros del Ayuntamiento, con la alcaldesa Rosa Romero, a la cabeza, así como otros representantes civiles y militares, mientras la música la puso la Agrupación Musical de Ciudad Real, que interpretó más de una docena de temas.

 La Sección Femenina de la Adoración Nocturna Española con su bandera

La procesión discurrió por su recorrido habitual, es decir Prado, Azucena, Estación Vía Crucis, Toledo, Calatrava, Paloma, Cuchillería, Plaza Mayor, Mercado Viejo y Prado, para regresar a la catedral.

Los adoradores masculinos también acompañaron el paso de la custodia 

Durante su recorrido, la Custodia se encontró el centro de la ciudad engalanado gracias a las alfombras diseñadas por la Asociación de Coros y Danzas Mazantini (Prado) y las cofradías de la Dolorosa de Santiago (calle Prado) y Ecce-Homo (Cuchillería).

La Sección  Masculina de la Adoración Nocturna era precedida de su bandera 

Asimismo –y siguiendo la tradición iniciada en el año 1994 por la hermandad de la Flagelación aunque luego dejó de hacerse y se retomó hace unos años – instalaron altares las hermandades de la Flagelación (Azucena), Cristo de la Piedad (Paseo del Prado), Dolorosa de la Catedral (Camarín), Soledad (Plaza Mayor), las cofradía que procesionan el Viernes Santo por la mañana junto a la Hermandad del Silencio (Azucena), y la de la Virgen de las Angustias (Plaza de la Merced).

Mercedes Camacho en Diario “Lanza” lunes 23 de junio de 2014

Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna Masculina con su nuevo Presidente y Consiliario

Una representación de las Ordenes Militares volvió a estar presente un año más en la festividad del Corpus Christi en Ciudad Real 

Casi una treintena de caballeros de las Cuatro Órdenes Militares precedían el paso de la custodia 

El clero de la ciudad se situaba delante del paso

La custodia va bajo el paso de palio de la Virgen del Prado 

La custodia ciudadrealeña fue realizada al término de la Guerra Civil Española 

Tras el paso con la custodia el Obispo-Prior acompañado de dos grandes dignidades de los caballeros de las Órdenes Militares 

Uno de ellos era el D. Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, Grande de España, Principe de las Dos Sicilias y Duque de Noto, es hijo del Infante D. Carlos, Duque de Calabria y de la Princesa Ana de Francia y está en la línea de sucesión de la Corona de España. Recientemente ha sido nombrado Gran Maestre de las Órdenes Militares 

Una representación de todos los grupos políticos de nuestro Ayuntamiento acompañó la representación municipal tras el paso, a excepción de Izquierda Unida


Nuestra Alcaldesa presidiendo la Corporación Municipal 

Cerraba la comitiva el Subdelegado del Gobierno y miembros del ejército y de las fueras de seguridad del estado

lunes, 23 de junio de 2014

DECORACIÓN EN CIUDAD REAL PARA LA FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI


Nuestro ayuntamiento lucia en su balcón la bandera de España colocada días antes con motivo de la proclamación de Felipe VI

Cofradías, Asociaciones y particulares, fueron los encargados ayer de decorar un nuevo año las calles y plazas de Ciudad Real, con motivo de la festividad del Corpus Christi. Una decoración efímera a la que hay que sumar la decoración municipal con los escudos de las Ordenes Militares y la colocación de guirnaldas y flores en la Plaza Mayor. A continuación reproduzco la decoración realizada en diferentes puntos del recorrido procesional. 

Altar montado en el Paseo del Prado por la Hermandad del Santísimo Cristo de la Piedad

La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María” montó un altar debajo de la ventana del camarín de la Virgen del Prado

Monumental altar montado por la Cofradía de la Flagelación en la calle Azucena, 16

Las Hermandades de Nuestra Señora de las Angustias y del Santo Descendimiento, montaron un altar en la Plaza de la Merced

Altar instalado por la Hermandad de la Oración en el Huerto en la calle Paloma debajo de su Casa de Hermandad

Las Hermandades del  Silencio, Encuentro, Jesús Caído, Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas y de la Virgen de la Misericordia montaron un altar en la confluencia de las calles Paloma y Cuchillería

Alfombra realizada por el Grupo Joven de la Hermandad del Ecce-Homo (Pilatos) en la calle Cuchillería

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad montó un altar debajo del Ayuntamiento en la Plaza Mayor

Muchos fueron los balcones que se engalanaron en el recorrido procesional, como este de la calle Mercado Viejo

Francisco Benítez Lucendo volvió a montar un altar en la calle Mercado Viejo, 2

La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago, realizó una alfombra en la calle Prado

Alfombra realizada por la Asociación de Coros y Danzas “Mazantini” en el Prado, delante del Centro Cultural Municipal “Antiguo Casino”

Algunos balcones lucieron viejas colgaduras de la festividad del Corpus Christi de antaño

domingo, 22 de junio de 2014

EL CORPUS CHRISTI EN CIUDAD REAL


El desaparecido paso procesional ciudadrealeño en 1936

Una cierta ley bellísima concordancia armoniza y preside á todas las fiestas del calendario católico. Como Navidad perdería gran parte de su peculiar atractivo, sin sus hielos y nieves, la Pascua sin la resurrección de la naturaleza toda, que se despoja como el Salvador del sudario del aterido invierno; así el sonriente Mayo y el esplendoroso Junio tienen su fiesta propia en la grandiosísima  que celebra el pueblo católico del Santísimo Sacramento del altar, la fiesta del Corpus Christi.

Desde una humilde y pobre celda se arrojó la semilla, que creciendo lozana entre las borrascas del mundo, llegó hasta el trono del Pontífice Urbano IV (1264) preocupó á la Iglesia Congregada en Viena, bajo la presidencia de su Pastor Supremo Clemente V (1311) y cual ráfaga que inunda el espacio en noche sombría y triste, así el elevado y fecundo pensamiento de honrar al Santísimo Sacramento llena el mundo cristiano.

Coincidiendo este movimiento general con la fundación de esta ciudad por el Rey sabio Alfonso X y la reorganización de su Concejo por sus descendientes y sucesores los Reyes de Castilla, participando sus pobladores del mismo vigor en la profesión y defensa de la fe cristiana y del entusiasmo general que embarga á España cuanto tendía al triunfo de la más grande y excelsa de sus creencias, cual es la existencia real de Jesucristo en la sagrada Eucarística, se asoció Ciudad Real al regocijo general de la Iglesia, votando su Concejo su celebración como carga pública. Así aparece como costumbre antigua en los más viejos testimonios que tenemos de su historia escrita, en los libros de actas del siglo XVI.

Antiguo pendón municipal 

Pero como á toda gran institución acompañan luchas y contrariedades que al oponerse á su progreso solo consiguen  su más vigoroso arraigo, así al cruzar estas el mundo, dejan señalado su paso ora como luz benéfica que por doquier derrama sus resplandores y beneficios, ora como reflejo, si pálido ó tenue, lo bastante á lucir cual grata esperanza en el tortuoso y accidentado camino de la vida del hombre sobre la tierra.

La hermosa fiesta del Corpus Christi no podía verse exenta de estas vicisitudes. De ello nos da cuenta cumplida la siguiente Provisión Real: “D. Phelipe… á voz la justicia y Reximiento de la ciudad de Ciudad Real… sepades que Hernando García en nombre de D. Juan Hernández Treviño de Velarde, Rexidor perpétuo de dicha ciudad, nos hizo relación que respecto de no tener como no tiene Propios ni renta la dha ciudad de donde celebrar con la decencia y autoridad que requería la fiesta del Santísimo Sacramento se había dexado de hacer de muchos años á esta parte y lo más que se había hecho avía sido una procesión sin otra fiesta ni regocixo respecto de lo qual los vecinos que todos eran devotos de la dcha fiesta, de que no se hiciera avian estado y estaban con mucho desconsuelo atribuyendo á ello el avérseles apedreado y elado algunos años sus viñas y olivares que hera el principal fruto y granjería de la ciudad y nos piden y suplican os mandásemos dar licencia y facultad paraqué la dha fiesta se pudiese hacer y celebrar con la autoridad y regocixo que se requería pudiese gastar y gastarse los más necesarios para ello de lo procedido y que procediese del arbitrio de las Asaduras que á la dcha ciudad le estaba concedido para la paga de la Pescheria sellevan su sisa en el pescado fresco y seco que se vendiese por menor en ella ó se arrendase la Pesca del Guadiana y Xavalon, sacando de lo uno y de lo otro doazientos ducados en cada un año que por lo menos serian necesarios ó como á laItra. Merced fuese; lo qual visto… por D. Juan Chumacero y Carrillo nro Fiscal fue acordado que deviamos mandaros esta ntra Carta para vos en la dcha razón e tuvimoslo por bien por la qual os mando que dentro de tres días primeros siguientes de cómo con ella fuesedes requeridos la obedezcáis… Dado en Madrid á quatro días del mes de Marzo de mil y seiscientos veinte y siete años.”

El Ayuntamiento de ocho de Junio de dicho año, reunido bajo la presidencia de D. Gutierre Martín de Lara, alcalde corregidor, decretó obedecerla en todas sus partes nombrando diputado para su cumplimiento á los Sres. D. Fernando Muñoz de Loaysa y á D. Juan Velarde Treviño, rexidores, para que dispusieran lo necesario para su cumplimiento; siendo tan fieles á esta Provisión real las corporaciones que les sucedieron que en los siglos XVII y XVIII, ninguna otra de las varias fiestas y solemnidades religiosas, cuya celebración corría á su cargo, como la de Nuestra Señora de la Blanca, Alarcos y del Prado, alcanzara á la del Corpus en ostentación, como se comprueba por sus cuentas anuales.

HEGESIPPO
Publicado en la revista “Vida Manchega” Año II nº 59, jueves 22 de mayo de 1913, pagina 6.

En la casa del arco de la Plaza Mayor, estuvo el antiguo ayuntamiento capitalino 

sábado, 21 de junio de 2014

LA HERMANDAD SACRAMENTAL DE LA PARROQUIA DE SANTIAGO



Las Hermandades Sacramentales, conocidas en un primer momento como del Cuerpo de Dios o de Cristo, se crearon en el siglo XIII para dar culto a la Eucaristía. Según se cree, en España se extendieron gracias a la devoción y labor de Dª Teresa Enríquez de Alvarado (Duquesa de Maqueda), mejor conocida como “la loca del Sacramento”, quien obtuvo del Papa Julio II la bula “Pastoris Aeternis” (12 de septiembre de 1508) que la facultaba para fundar este tipo de cofradías en toda la península, concediéndole al mismo tiempo indultos y privilegios. Pero será en el año 1539 cuando, por bula del pontífice Paulo III fechada el 30 de noviembre, llamada “Dominus noster Iesus Christus”, tenga lugar la fundación de la primera Cofradía del Santísimo Sacramento en el convento de la Minerva de Roma (de la orden de predicadores) y a partir de  entonces su difusión será imparable por todo el orbe cristiano al decretarse con posterioridad su fundación obligatoria en todas las parroquias.

Ciudad Real no iba a ser ajena a la implantación de cofradías sacramentales, y en las tres históricas de nuestra ciudad se crearon. Hoy me voy a detener en la de la Parroquia de Santiago, cuyas viejas Ordenanzas se encuentran en el Archivo Metropolitano de Toledo.  En este archivo hay dos Ordenanzas de la Hermandad del Santísimo Sacramento de la Parroquia de Santiago, unas de 1620 y otras de 1846.

Las constituciones de 1620 fueron redactadas el 8 de noviembre del citado año y entre otras cosas se dice en ellas, que el día de Santiago se deberían juntar el Prioste y cofrades de la Hermandad Sacramental, para ir a la Parroquia de Santiago donde se debían celebrar vísperas al Santísimo con gran solemnidad. Al día siguiente, festividad de Santa Ana, se tenía que celebrar la Santa Misa con sermón y con toda solemnidad. Por la tarde de este día, se celebraba la procesión con el Santísimo Sacramento que debía salir y entrar por la puerta de la umbría.

Cada dos años se nombraba Prioste y Oficiales de la Hermandad el día de Santa Ana, teniendo la obligación los Priostes de solicitar a Roma cada siete años, el jubileo de las Cuarenta Horas de Oración. Los nuevos hermanos que eran admitidos en la hermandad, tenían que dar cinco libras de cera.

Exposición del Santísimo en el altar mayor de la Parroquia de Santiago, durante la celebración del Triduo en honor a Jesús Sacramentado, realizado por la Adoración Nocturna en el presente año

Dos siglos más tarde, el 2 de febrero de 1846, se vuelven a redactar nuevas Constituciones con 11 capítulos y una introducción. En la introducción se dice que la Congregación del Santísimo que se restaura en la Parroquia de Santiago Apóstol, no es una institución nueva, sino que data de tiempo inmemorial. Según un libro antiguo de la Vicaria, en el año 1405 los habitantes de esta ciudad, reunidos en congregación dieron culto al Santísimo Sacramento en la Parroquia de Santiago. En el año 1608 el presbítero D. Pedro del Huerto, beneficiado que fue de dicha parroquia, fundó una memoria que doto con 200 ducados castellanos al mismo objeto.

También se dice en esta introducción que en el año 1797 se erigió una Congregación Sacramental a la Real de la Vela y Alumbrado, establecida en la Real Capilla de la que eran hermanos mayores nuestros Reyes Católicos. Termina diciéndose en la introducción que por la calamidad de los tiempos que hemos atravesado, se han perdido tan piadosas instituciones.

Como he dicho las Constituciones tienen once capítulos y en ellos se dice lo siguiente:

Que el objeto de la Congregación era tributar al Señor Sacramentado el mayor culto posible, pudiendo pertenecer a la misma todas las personas que quieran de ambos sexos, teniendo la obligación de ocupar la guardia y oración al Santísimo los días que acuerde la Congregación.  También podrán desempeñar los cargos que esta le confiera, teniendo que contribuir cada año con los gastos que se originen y contribuir al ser admitidos en la Congregación, con una vela de cinco libras si son hombres y la mitad si son mujeres.

El principal culto de la Congregación será la Función Principal en honor al Santísimo Sacramento que desde tiempo inmemorial se ha venido celebrando, aunque con escasa solemnidad, el viernes siguiente al jueves de la Octava del Corpus. Un vez restablecida la Congregación, se procederá en cuanto lo permitan sus fondos, dar el mayor realce a esta Función, asistiendo con la mayor devoción y recogimiento a la Solemne Misa con sermón y Comunión General de los congregantes, guardia y oración y finalmente a la solemne procesión de la tarde.

También celebrará esta Congregación cultos con motivo del Jubileo de las Cuarenta Horas en la festividad de Santiago y Santa Ana, y los días del Jueves y Viernes Santo. Especificándose que si más adelante el celo y los recursos de la Congregación fueren aumentando, se podrán añadir a estas funciones la de los cuartos domingos del mes.

Los fondos con los que cuenta, son los que ingresen sus hermanos debiéndose emplear en la cera de la Función Principal y en los viáticos de los hermanos.


Seis Congregantes con sus hachas encendidas acompañaran al sacerdote que salga a manifestar al Señor, quedándose dos de  ellos en el altar con el objeto de hacerle guardia y  oración hasta la hora de la procesión o reserva, que se irán relevando en media en media hora. Los demás congregantes se encontraran orando, saliendo cuatro de ellos al tiempo del canon de la misa, colocándose en el presbiterio y permaneciendo allí hasta la Función. Al predicador de la Función lo acompañaran antes y después de subir al pulpito otros cuatro hermanos, debiendo cuidar los Consiliarios Celadores que todas estas ceremonias se verifiquen con la compostura y religiosidad debida.

Los oficios principales de la Congregación son de Hermano Mayor, Vice-Hermano Mayor, Secretario, dos Consiliarios, un Depositario, dos Celadores, un Muñidor y un Padre Espiritual. El Hermano Mayor será el encargado de convocar las juntas generales y particulares, debiéndole aconsejar los Consiliarios para el mayor esplendor y buen nombre de la Congregación. Todos estos cargos deberían ser ocupados por hombres, no pudiendo ocupar cargos las mujeres.

La junta general se debía celebrar una vez al año, teniéndose que renovar cada tres años la Junta Directiva. En la Junta General se debería tratar el orden y modo de celebración de las funciones, señalar los turnos que han de seguirse de vela y oración al Santísimo, la asistencia a los viáticos, enfermos y fallecimiento de hermanos y hermanas.

Si se lleva el viatico al hermanos/as enfermos, le acompañaran con hachas encendidas ocho u doce hermanos según acuerde la Congregación. A la muerte de un hermano, todos los hermanos asistirán al entierro y al menos doce de ellos con hachas encendidas acompañaran al cadáver al campo santo.

Estas constituciones fueron redactadas siendo Hermano Mayor D. Gaspar Muñoz Antolinez de Castro y Secretario D. Mariano Oviedo. Siendo aprobadas en el Arzobispado de Toledo el 22 de mayo de 1846.


viernes, 20 de junio de 2014

AQUEL VIEJO MOLINO Y SU FÁBRICA


Junto al viejo puente de Alarcos hay una alameda que era frecuentada por los ciudadrealeños en la festividad de la Virgen de Alarcos

¿Qué fue de aquel viejo molino del Puente de Alarcos? Por dónde las caudalosas aguas del Guadiana corrían impetuosas haciendo mover sus piedras moledoras.

¡Oh, gran río ya casi moribundo por la contaminación del hombre, más de una vez me di un chapuzón en tus templadas aguas allá por los años 70! ¡Oh viejo puente compañero inseparable de sus aguas, se que el silencio de tus muros y el murmurar de tu corriente, no podrán responderme y he de preguntarme,  ¿quedará algún testigo que pueda contarme lo que tú no puedas?, a ti te digo Guadiana de oídas te conocía por mi vieja enciclopedia cuando yo era niño y me sentía orgulloso de ti, por ser el tercer río más caudaloso de España, recorriendo buena parte del territorio de mi amada provincia, fuiste famoso. En el pasado regastes el valle de Valverde y Alcolea y las vegas de Poblete, abasteciste a los guerreros de Alfonso VIII y Almansur y tres culturas bebieron de tus aguas, la cristiana, la judía y la musulmana.

Existe una construcción del siglo XVIII en esta alameda

En tu tiempo de esplendor los frondosos árboles de tus riberas, dieron cobijo a innumerables especies de aves; desde el pinzón hasta la oropéndola cantaron tu grandeza, hoy son pocos los que te recuerdan para testificar en vuestro favor. ¿Quién hay que sepa vuestra historia mejor que yo?, sí el tal existe que no calle para haceros justicia.

¿Pero cómo podrá hacerse si el hombre no conoce la justicia aunque la practique? Pues no todo lo que se practica se conoce, no quiero decir que no exista pero suele administrarse en tan pequeñas dosis que a veces apenas podemos verla tan pequeñita, yo pregunto aunque no haya respuesta.


Balcón típico de madera del siglo XVIII que aun subsiste en el viejo caserón 

¿Quién fue el que con pensamiento equivoco levantó su mano para destruiros? ¿Fue la mano del tiempo? ¿O la incomprensión del hombre? Si es así diré ¡qué necedad! Pues todo el que destruye e vez de restaurar carece de sensibilidad y escasea de comprensión para amar el arte de la arquitectura. No os entristezcáis viejos cimientos, otros también como vosotros fueron destruidos y quedaron olvidados para siempre, pues como suele decirse, mal de muchos consuelo de todos, aunque no sea muy acertado, pero yo no me olvidaré de ti. ¡Oh, si mis lágrimas pudieran aumentar tu caudal, lloraría de buen grado!

Es lamentable que lo que podía haber sido un valioso monumento artístico, propiedad de la acreditada y noble familia Ayala, sea hoy un lugar desolado, un montón de ruinas aplastadas por el tiempo, pero su prestigio perdurará para siempre. Se olvidaron de ti los que no te amaron, pero yo amaré siempre tus ruinas viejo molino.

¡Ojalá que el que aún subsiste todavía desde el 1875 sea restaurado y conservado a tiempo por quien corresponda para que su figura no quede sólo en el recuerdo, sino para contemplarlo en el presente y futuro por todos los castellano-manchegos.

Alberto Martín Sancho.
Publicado en el diario “Lanza” el 21 de octubre de 1995, pagina 23.


jueves, 19 de junio de 2014

LA VISITA DE LOS ENTONCES PRINCIPES DE ASTURIAS, HOY REYES DE ESPAÑA A CIUDAD REAL



El 5 de julio del año 2005,  Ciudad Real vivió una jornada histórica con la visita de Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, desde hoy Reyes de España, con motivo de la conmemoración del 750 aniversario de su fundación. A eso de las 19,15 horas de la tarde, la Plaza Mayor, abarrotada de gente, estallaba en júbilo y vítores cuando el Mercedes S-500 de la Casa Real hacía acto de aparición en el Ayuntamiento ciudadrealeño.

Autoridades junto a los entonces Príncipes de Asturias en el salón de plenos del Ayuntamiento

Del mismo bajaron Don Felipe y Doña Leticia, bajo un estruendo de ovaciones y aplausos, siendo saludados en primer lugar  por el entonces Presidente del Congreso, el ciudadrealeño Manuel Marín. Fueron recibidos por José María Barreda, Presidente del gobierno regional, y Francisco Gil Ortega, primer edil de la capital. A continuación, los Príncipes de Asturias saludaron uno por uno, a todos los miembros de la corporación municipal ciudadrealeña para después dirigirse al extremo del Consistorio donde descubrieron una placa conmemorativa del 750 aniversario de la ciudad.

Los Príncipes de Asturias junto al reto de autoridades en el balcón del Ayuntamiento 

Don Felipe y Doña Leticia siguieron al pie de la letra el férreo protocolo marcado por la Casa Real, y tras descubrir la placa, accedieron al interior del Consistorio donde fueron obsequiados con distintas ofrendas, destacando el libro “Les Reines d’Espagne”, una edición de 1883 que repasa las biografías de todas las reinas de España desde Gala Placilla, esposa del rey godo Ataulfo, hasta María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, y que fue entregado por Francisco Gil Ortega a Doña Leticia. Asimismo, la Corporación Municipal hizo entrega a los Príncipes de Asturias de la única medalla de oro acuñada del 750 aniversario de la ciudad en la que figura el sello Real de Alfonso X “El Sabio” y un facsímil de la Carta Puebla. También entregó a Doña Leticia, una canastilla realizada en blonda o encaje de bolillos por la Asociación de Encajeras de Ciudad Real.

D. Felipe de Borbón, desde hoy Felipe VI, junto a Doña Leticia saludando a los miles de ciudadrealeños presentes en la Plaza Mayor 

Tras esto, los Príncipes de Asturias salieron a la balconada del Ayuntamiento a las 21,25 horas,  saludando a los miles de ciudadrealeños congregados en la Plaza Mayor quienes no dejaron en ningún momento de aclamar y ofrecer sus muestras de entusiasmo y cariño por la presencia de los futuros sucesores de la Corona española. Desde allí, Don Felipe y Doña Leticia pudieron apreciar el funcionamiento del nuevo reloj carrillón que con motivo del 750 aniversario de la ciudad, fue instalado en el extremo opuesto de la Plaza Mayor.

Sin salirse un ápice del protocolo, Don Felipe y Doña Leticia se dirigieron andando a las 19,45 horas, hacia el Museo López Villaseñor para inaugurar la exposición “Ciudad Real 1255-2005”, que permaneció hasta el 30 de octubre. A lo largo del paseo por las calles ciudadrealeñas, los ciudadanos agasajaron a los príncipes con todo tipo de regalos, piropos y adulaciones. Sin embargo, muchos ciudadrealeños se quedaron con las ganas de hacer entrega de su detalle a Sus Altezas Reales, y es que los servicios de seguridad de la Casa Real no bajaron en ningún momento la guardia vigilando estrechamente a Don Felipe y Doña Leticia.

Los Príncipes de Asturias dirigiéndose hacia el Museo Municipal “López Villaseñor” 

Al Museo López Villaseñor llegaron los Príncipes de Asturias a las 21,25 horas, realizando un rápido recorrido por las distintas salas de una exposición que hizo un recorrido temático a través de la historia de Ciudad Real, desde los orígenes hasta la actualidad. En el patio del museo se montó una carpa donde se sirvió un vino español y donde los príncipes se reunieron con representantes del ámbito empresarial, político y social de Ciudad Real, entre los que tuve el honor de estar.

Tras dirigir unas palabras a los asistentes, los Príncipes emprendieron a las 21,47 horas  regreso a Madrid en AVE, no sin antes reiterar su agradecimiento a la ciudad y sus gentes por las cálidas muestras de afecto recibidas.

Los Príncipes de Asturias visitando la exposición “Ciudad Real 1255-2005”