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jueves, 3 de abril de 2025

RECUERDO EMOCIONADO DE UN GRAN ARTISTA

 

Nuestra Señora de los Dolores “Ave María” obra de Castillo Lastrucci de 1940, en su paso de salida en los años cincuenta del pasado siglo


La escueta noticia de agencia, leída en los periódicos del pasado jueves, decía lo siguiente:

Sevilla.- A la edad de 85 años ha fallecido en esta ciudad el popular imaginero sevillano don Antonio Castillo Lastrucci, autor de numerosas imágenes que desfilan, procesionalmente, en la Semana Santa de Sevilla.

El sepelio, celebrado esta mañana en el cementerio de San Fernando, de esta ciudad, constituyó una sentida manifestación de duelo.

Sobre el féretro del que fuera cotizado escultor, del gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Sevilla, señor Utrera Molina, colocó la medalla del Mérito al Trabajo que recientemente le fue concedida.

Hace bastantes años que tuvimos ocasión de conocer a Castillo Lastrucci. Un grupo de hombres de Ciudad Real, en su deseo de devolver a su Semana Santa el esplendor de que gozara allá por el veintitantos, y tras el doloroso e iconoclasta periodo de la guerra civil, había echado sus hombros la tarea, pesada y compleja, de reorganizar Hermandades y aun crear nuevas Cofradías, dotando a cada una de ellas de su “paso” titular. Uno de los artistas en quien se pensó para devolver a la capital manchega las imágenes que sustituyeran a las desaparecidas, fue el sevillano Castillo Lastrucci, que gozaba ya de justa fama en el mundo del arte y especialmente como escultor de figuras religiosas con una garantía de numerosas obras, extendidas en especial por toda Andalucía.


Santísimo Cristo de la Piedad tallado por Castillo Lastrucci en 1947


Era párroco de San Pedro, por aquel entonces, un hombre apasionado por el arte en sus más varias manifestaciones: don Emiliano Morales. Y gracias a él llegaron hasta Ciudad Real escultores como Castillo Lastrucci y Antonio Illanes, que dejaron muestras de su valer en nuestros templos, con imágenes que hoy son justamente elogiadas por quienes las contemplan.

Castillo Lastrucci, no obstante sus años, quiso venir a Ciudad Real y ver aquí parte de su obra, que se extendió incluso a algunos tronos, como llaman en Sevilla las andas o carrozas. Que nosotros recordemos se deben a su gubia general el Santísimo Cristo de la Piedad y su magnífico trono, Nuestra Señora de los Dolores de la Catedral el niño de la palangana y dos figuras –el escriba y el trono del “Ecce Homo” verdadera filigrana de encaje en madera. También en la provincia fue dejando el extraordinario imaginero sevillano muestras diversas de su categoría artística, unánimemente reconocida.


Misterio del Ecce-Homo (Pilatos) donde Castillo Lastrucci tallo el paso, el escriba y el niño con la palangana en 1949



Cuando tuvimos ocasión de tratarle, no obstante su edad, se echaba de ver su ilusión juvenil, su alma de artista enamorado de las obras que iba creando, dentro de la más pura ortodoxia religiosa. Era hombre poco apegado a lo material. Aun reconociendo que precisaba de compensación económica, nunca anteponía lo crematístico a lo artístico. Así nos lo dijo a un grupo de hermanos mayores cuando el viaje a Ciudad Real a que antes nos hemos referido y personalmente al que esto escribe cuando le visité en su lugar de trabajo en su amada Sevilla, en el estudio de escultor instalado en una recoleta calle de la capital andaluza.

Castillo Lastrucci ha trabajado hasta su muerte. Su inquietud de artista no le permitía gozar del descanso bien ganado por todo hombre que ha culminado una vida entera en su profesión. Y hasta que las manos se lo han permitido ha seguido dando frutos de su genio creador, que estamos seguros de que ahora, en el momento de su muerte, será ensalzado como corresponde a un artista de su talla.

La imaginería religiosa ha perdido, con la desaparición del famoso escultor, uno de sus más fieles y tradicionales intérpretes. Quienes tuvimos la dicha de conocerle hemos de dedicarle, con tan triste motivo, el recuerdo de una amistad sincera y la oración por el artista de honda fe católica, que supo plasmar en centenares de obras de vasta producción, el respeto por la tradición del más sublime drama de que tiene noticia la humanidad: Cristo y la Redención.

Cecilio López Pastor. Diario Lanza de 2 de Diciembre de 1967.


Antonio Castillo Lastrucci (Sevilla, 27 de febrero de 1882 - 29 de noviembre de 1967) 


miércoles, 2 de abril de 2025

EL ANTIGUO TITULAR DE LAS AGUAS DE SEVILLA EN EL MUSEO DIOCESANO DE CIUDAD REAL

 




En una de las salas del Museo Diocesano de Ciudad Real, se encuentra expuesta la imagen de un crucificado anónimo del siglo XVI, que fue titular de la Real, Ilustre, Antigua y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe de Sevilla, que procesiona la tarde del Lunes Santo en la capital hispalense.

La advocación de las Aguas proviene de que estando esta imagen en el Hospital de Santa Catalina en Triana, sucedió una inundación en el arrabal. Al no verse afectado el Hospital se atribuyó a la intervención milagrosa del Cristo, por lo que empezó a denominarse de Las Aguas.

Fue la imagen titular de la Cofradía de las Aguas sevillana hasta el año 1929 inclusive, con la que procesionaba en su paso para realizar la estación de penitencia a la Catedral desde la iglesia de San Jacinto. En el año 1942 fue llevado por los dominicos a la iglesia del Convento de la Asunción de esta comunidad religiosa que tenía entonces en Almagro, y allí permaneció hasta el año 2019, que paso al Museo Diocesano de Ciudad Real.

 

El misterio del Cristo de las Aguas, captado en San Jacinto uno de los últimos años del siglo XIX

 

martes, 1 de abril de 2025

HACE SETENTA Y CINCO AÑOS NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES “AVE MARÍA” ESTRENÓ CORONA

 




La imagen de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María”, siempre lució diadema, tanto en su culto diario en la Catedral, como en su salida procesional del Viernes Santo. En el año 1949, siendo Hermano Mayor D. Hilario Richard Rodríguez, se decide realizarle una corona a la Virgen.

La corona se encargó a un orfebre sevillano, y fue costeada por los hermanos y devotos de la Santísima Virgen, contribuyendo algunos de ellos con la donación para su labrado de cubiertos, bolsos y monedas de plata.



Es una corona de plata sobredorada, con canasto con flores y sobre zócalo de ovetas y perlones. Los 8 voluminosos imperiales de decoración vegetal remarcados por una línea perlada se hunden ligeramente al encontrarse el orbe con la cruz. La ráfaga no se encuentra decorada interiormente. Tras un aro perlado se despliegan los resplandores rematados en estrellas alternadas con candelieri vegetales rematados en una pequeña flor.

La corona fue estrenada en la salida procesional del Viernes santo de 1950, tal y como dio cuenta el diario lanza, en la crónica de la Semana Santa el sábado 8 de abril del citado año:  “Por último desfiló la numerosa Hermandad del Ave María, de la Catedral, que ha introducido nuevas mejoras en la carroza de la Virgen de los Dolores, con una artística corona imperial y una iluminación y adornos extraordinarios bajo la dirección del conocido artista Pepe Mur y el entusiasmo de su hermano mayor, don Hilario Richard. La banda de Aviación acompaño a esta Cofradía en su desfile”.