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domingo, 17 de noviembre de 2019

LA PÁGINA http://aasalesciudadreal.novamix.es/ SOBRE LOS ALUMNOS DE LA ESCUELA HOGAR SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA



La página web http://aasalesciudadreal.novamix.es/, dirigida por  Manuel García Isardo, está dedicada a los Antiguos Alumnos de la Escuela Hogar, “Santo Tomás de Villanueva –Salesianos Ciudad Real-, donde podemos encontrar fotos para el recuerdo, de los encuentros de la Asociación de Antiguos Alumnos, y la colección de revistas del colegio “Siempre en Marcha”, editada entre los años 1972-1975.


sábado, 16 de noviembre de 2019

50 AÑOS EN CIUDAD REAL



30 noviembre 1961. D. Benigno Castejón, destacado por el Sr. Inspector para organizar la apertura de la casa, recibe al clérigo D. Francisco Rodríguez de Coro, que, procedente del Bonal, viene destinado a esta nueva fundación. 1 diciembre 1961. A las 10 de la mañana, se empieza el traslado de las camas de los niños. Al mediodía, llega el resto de la comunidad…”; reza la primera página de la Crónica de la Comunidad de Santo Tomás de Villanueva de Ciudad Real.

 De esta manera sencilla, se iniciaba la andadura de los salesianos por la capital manchega. Ocho años antes, se había fundado en Puertollano la primera casa en la provincia de Ciudad Real, gracias al empeño, lleno de ilusión y tesón, de un grupo emprendedor de antiguos alumnos. Se llegaba, ahora, a la capital para fundar una presencia de colaboración, tipo de fundación que se había extendido por la España salesiana después de la guerra, especialmente durante los años 50.

En la nueva inspectoría de Madrid –nacida en la fiesta de Don Bosco de 1962 tras la división de la antigua inspectoría céltica en Zamora/León (1954) y Bilbao (1961)-, se regentaba el Colegio de San Fernando desde 1948, perteneciente a la Diputación de Madrid, se dirigía desde 1944 la Institución Sindical de Formación Profesional Virgen de la Paloma, y en 1954 se había aceptado el Colegio de Huérfanos de Ferroviarios de la Dehesa de la Villa. En el caso de Ciudad Real capital, la Diputación Provincial ofreció a los salesianos encargarse de la Escuela-Hogar para atender “la formación religiosa, profesional y cultural” de los niños acogidos. Las Hijas de la Caridad se encargaban de las niñas. 


En 1859 se había creado el Hospicio Provincial de San José en los terrenos de lo que había sido Convento de San Francisco. Aunque se había cambiado el nombre de Hospicio por Escuela-Hogar en los años de la II República, los salesianos tuvieron que trabajar desde el primer momento para aminorar y hacer desaparecer la fama y carga de ‘hospicio’, que venía arrastrando. Se apostó fuerte por crear ese verdadero ‘hogar’ para niños y jóvenes, huérfanos, pobres o de extracción humilde, de la capital, provincia, e incluso, de fuera de ella. Abriéndose posteriormente a alumnado externo, manteniendo el internado, podemos afirmar que en los 25 años que duró la presencia en la Escuela-Hogar, se realizó una auténtica labor de promoción social, que se puede advertir en el tejido industrial y empresarial de la zona, y que se quiso reconocer, entre otras iniciativas, con la concesión de la mención de Ciudadanos ejemplares a los Salesianos en 1986.

Si numerosos antiguos alumnos conservan vivo el recuerdo de su paso por la Escuela-Hogar, los salesianos que formaron parte de aquella presencia también guardan un recuerdo imborrable, pues pudieron desarrollar la paternidad más auténtica de Don Bosco, a través de una formación profesional de calidad –talleres de carpintería, imprenta, mecánica…-, y creando un ambiente de familia con el deporte, el teatro, la música… En este sentido, destaca la Banda de Música, que recorrió entusiasta los pueblos de la provincia, y era la joya de la Semana Santa capitalina, precursora de las actuales Bandas y Agrupaciones musicales. Esa misma Banda que daba el do de pecho en la que consideraba su fiesta principal, María Auxiliadora, a quien procesionaba, con inmensa alegría por las calles aledañas, en la carroza que se construyó en la misma Escuela-Hogar. Una imagen de María Auxiliadora, clásica, esbelta, de grandes y bellas proporciones, que sigue conservándose y venerándose en la iglesia del colegio actual. 


Con los cambios políticos, pedagógicos, sociales y estructurales de comienzos de los años 80, se rescinde la colaboración con la Diputación Provincial, como había ocurrido también con obras mencionadas anteriormente. Al mismo tiempo, los jesuitas estaban llevando a cabo una reestructuración de sus presencias en España, y se disponían a dejar el Colegio Hermano Gárate. Un diálogo fructífero, junto al interés mostrado por el obispo de Ciudad Real, monseñor Rafael Torija, condujeron a la aceptación de la nueva presencia, sin intervalo alguno de discontinuidad. Al mismo tiempo, tras 25 años justos, los salesianos entregaban las llaves de la Escuela-Hogar y se constituía la primera comunidad salesiana en la nueva sede.

El 10 de septiembre de 1986, memoria del Beato Hermano Gárate, con la celebración de la eucaristía y tras una comida fraternal, presididos por el Sr. Obispo, los jesuitas entregaban el testigo a los salesianos. La obra jesuita en Ciudad Real se inició con los albores del siglo XX, gracias al espíritu desprendido e innovador del padre Ayala. El Colegio y la Iglesia, que conserva sus restos, ocupan terrenos de la antigua casa y propiedades de la familia del padre Ayala. Después de la guerra civil, se crea formalmente lo que conocemos como Colegio Hermano Gárate, orientado de manera particular a la formación profesional. Además de ser conocido popularmente como ‘Los Gárates’, sorprende también por ser una obra ‘esparcida en tres lugares’.


En efecto, el edificio central de clases y el edificio de talleres –conocido como ‘la nave’-, se hallan separados como las dos orillas de un mismo río en la calle Ramírez de Arellano, verdadera calle y patio extraescolar del Colegio. Y es consustancial al barrio el trasiego diario de los chavales yendo al recreo o a las clases y actividades deportivas, atravesando la manzana para dirigirse a la zona deportiva, antiguo Romasol, hoy Pabellón Polideportivo Don Bosco. La incardinación en el nuevo colegio cuajó desde el principio. La acogida de los directivos, profesores y personal del Centro fue excelente.

Don Bosco se encarnó a gusto: clases y talleres, deportes, excursiones, convivencias, Caminos de Santiago, teatro y música (Godspel, Musical Don Bosco…), Centro Juvenil –que también celebra sus Bodas de Plata-, Iglesia, concurrida y popular, con oferta generosa de oración, facilidad para confesarse, eucaristía viva. La efeméride de oro tuvo un preludio íntimo el 1 de diciembre de 2011 con el encuentro de salesianos de las dos primeras comunidades y se celebra con diversos actos desde la fiesta de Don Bosco hasta el 15 de junio, donde se clausurará teniendo entre nosotros a la urna de Don Bosco.

Actualmente, los salesianos siguen desarrollando la misma labor de siempre en los variados ambientes de la Obra: Escuela –con más de 1000 alumnos, desde Infantil a Bachillerato y Formación Profesional, amén de los numerosos cursos de Enseñanza Profesional no reglada-, Iglesia de San Ignacio, Club Deportivo Don Bosco –celebrando este año el ascenso a Nacional del equipo absoluto de fútbol-sala-, Chiquicentro y Centro Juvenil Pozo Don Gil, Asociación de María Auxiliadora y Hermandad de Las Palmas.



viernes, 15 de noviembre de 2019

LA ESCUELA-HOGAR SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA



Su organización, labor que desarrolla y misión que cumple. Una entrevista con su joven director, D. Benigno Castejón

Hace tiempo que conocemos la obra extraordinaria y verdaderamente magnífica que están realizando los Salesianos al frente de la Escuela Hogar Santo Tomás de Villanueva, en ese local que podríamos llamar suntuoso, en que ha quedado convertido el antiguo «Hospicio», gracias a la generosidad de la Excma. Diputación. Para que nuestros lectores lo conozcan hasta en sus más íntimos detalles, hemos entrevistado al Director del Establecimiento, D. Benigno Castejón, salesiano, joven, inteligente, dinámico y con una gran simpatía, que conquista a todas cuantas personas trata. Tiene un entusiasmo sin límites por cuanto se relaciona con la Escuela-Hogar, y como ejemplo de esto, todos los que hemos presenciado las procesiones de la pasada Semana Santa, le hemos visto acompañando a la recién creada banda de tambores y cornetas de la Escuela durante todo el recorrido de ellas. Veamos, pues, lo que nos dice don Benigno:

—La Escuela-Hogar es fruto de una colaboración entre la Excma. Diputación Provincial y la Congregación Salesiana. Aporta aquella lo necesario para su funcionamiento con verdadera largueza y generosidad, entrega ésta su trabajo y su experiencia en la formación del alumnado.


—¿Qué diferencia existe entre el antiguo «Hospicio» y el actual Escuela-Hogar y qué requisitos son necesarios para ingresar aquí?

— El «Hospicio», con todo lo que representaba y significaba, desapareció hace tiempo. Haría falta que desapareciera también del vocabulario del pueblo. Aquellos caserones de España donde se «recogían» a los niños para darles asilo, van dando paso en todas las provincias a Escuelas y Hogares como el nuestro, que cumplen de verdad como tales. Escuelas de instrucción, de educación y de aprendizaje de un oficio con la mayor eficacia y dentro de las mayores comodidades precisamente porque lo han de necesitar más que nadie. Hogar, que supla en todo lo posible a la familia que un día tuvo que abandonar, cuando ésta se vio deshecha por la desgracia. Hoy, el 80 por 100 de nuestros alumnos, son huérfanos.

¿Requisitos? Es la Diputación quien admite y vela para que se cumpla la función específica del Hogar. Ser huérfano o carente de lo más perentorio para la vida, bien probado, son los requisitos indispensables para entrar a formar parte del alumnado de estas Escuelas.

— Don Benigno, ¿capacidad de niños?

— De 250 a 300 cuando estemos a pleno rendimiento. Le hablo de la sección de niños, ya que aparte está la de niñas dirigida magistralmente por las Hijas de la Caridad.


—¿Cómo es su organización general?

— Dos secciones bien diferenciadas dividen hoy sus 170 alumnos. Los pequeños, forman la enseñanza elemental. Están divididos hoy en tres clases graduadas, permanecen en ella desde los 8 a los 14 años. El deseo es que adquieran bien, como base para sus futuras enseñanzas, todos los conocimientos de la elemental. Un horario bien estudiado les lleva a lo largo del día, alternando con recreos, al aprovechamiento del tiempo y a crear en ellos hábito de estudio y de orden. En los dos últimos años se abre para ellos el camino de la enseñanza profesional con la iniciación y el preaprendizaje. Rotando por todos los talleres se despierta en ellos su verdadera vocación. Mediante un estudio de sus cualidades tratamos de colocarle en lo que ha de ser su vida.

— Y al cumplir los 14 años y hasta los 18 que tenemos entendido permanecen los muchachos e n el Hogar, ¿qué hacen?

—A los 14 años pasan a los talleres. Se está tramitando el reconocimiento oficial de la Sección de formación profesional, con objeto de que al terminar su aprendizaje, dispongan los alumnos, no solamente de los conocimientos de su oficio, sino su título de oficial industrial. A ello ya van encaminados en la actualidad los estudios acomodados en todo a los planes oficiales del Ministerio.


—¿De cuántos talleres disponen?

— Disponemos en la actualidad de talleres de mecánica en las especialidades de ajuste-matricería, torno y fresa, carpintería-ebanistería, imprenta, sastrería y zapatería. Este último estamos a punto de mecanizarlo y poder así preparar a los muchachos para el trabajo en fábricas de calzado.

—¿Pasan todo su día en el taller estos muchachos?

—Ni mucho menos. Unas cuatro horas aproximadamente. Luego completan los conocimientos con la tecnología del oficio y con dibujo industrial. Por las tardes disponen de tres horas y media para clases y estudio. Así atienden a estudios de matemáticas, física, gramática, etc., etc.

—Aparte de taller y clases ¿tendrán otras actividades?

— La formación física tan necesaria para su desarrollo. Además de las clases propiamente dichas de gimnasia, practican toda clase de deportes en los recreos y así tienen todos dos horas largas donde se ejercitan en el fútbol, balón-volea, balón-mano y atletismo.


—¿ Toman parte en campeonatos locales?

—Y provinciales. El equipo de Santo Tomás es ya célebre. Hemos quedado este año subcampeones provinciales de fútbol juvenil. Nos clasificamos para la fase nacional y caímos con verdadera gloria. En los Juegos nacionales de Escolares nos clasificamos los terceros de la provincia, tanto en juveniles como en infantiles en atletismo. Somos Campeones provinciales de balón-volea. Teniendo en cuenta el escaso número de alumnos en comparación con los demás centros de la provincia, son marcas que demuestran su buena preparación.

—¿Otras actividades?

—Al margen de estudios y trabajos mantenemos la Banda de Música de sobra y conocida. Queremos llegar a los 60 de número. Ahora hemos formado la Banda de cornetas y tambores que tan grata sensación ha causado en su estreno en nuestra Semana Santa. Vamos a poner muy pronto en marcha una Rondalla. Todo esto hace que la inmensa mayoría de los alumnos vivan la educación musical que forma y mucho lo espiritual en la persona.

—Tienen, además, en días alternos, clases de canto coral y polifónico, por cierto este último ejecutado con bastante gusto y perfección.


— Completan su formación intelectual las obras de teatro y las veladas lírico-musicales que prodigamos hasta donde da de sí el tiempo y siempre con motivo de fiestas. Se han llevado a la escena entre otras y por citar algunas, «El último mono», «El rey negro» y «Las grandes fortunas». Con los que nos se representan piezas corlas que les van educando y formando para el futuro.

—Con tantas cosas parece que el tiempo no les debe llegar.

— Pues parecería que no lo habría. Pero contra los hechos no valen los argumentos. Se ha hecho y se hace. Desde las siete y media que se levantan, hasta las diez y media que se acuestan los mayores, dentro de un horario estudiado, da para mucho. Y no le he hablado de otras actividades, como compañías piadosas, círculos misioneros, preparación de murales, actividades filatélico-misioneras, etc., que también encuentran su hueco en la semana.

—¿Frutos?

—Buenos, óptimos. Los alumnos progresan en todo sentido. Respiran buen ambiente y viven alegres. Tienen satisfechas con amplitud sus necesidades corporales. Comen muy bien, visten bien y. . . tienen hasta televisión.


  
— Todo esto ¿con qué sistema?

— Con el Salesiano. El único que practicamos porque es el nuestro y senos viene transmitiendo desde los tiempos de nuestro Fundador San Juan Bosco. El Trinomio de «Razón Religión y Amor», llevado a la práctica, aunque a veces cueste, es capaz de hacer florecer los más grandes milagros pedagógicos. La explicación de estos términos sería una conferencia y ya por sí solos son suficientes para explicar lo intrínseco de un Colegio Salesiano. Por otra parte, el trabajo sin regateos de los salesianos en talleres y en clases y la «asistencia» amorosa y constante a lo largo del día y de la noche, hacen que a1 tiempo que se impide cualquier brote de mal, se mejoren todos y se superen a sí mismos. Y no olvidemos, como es lógico, y no haría falta decirlo, la fuerza generadora de bien de la gracia de Dios, cuya vida en todos es nuestra preocupación constante.

— ¿Esperanzas en los alumnos para un mañana?

—Grandes y fundadas. Esperamos entregar a la Patria, para cooperar a su engrandecimiento, promociones constantes de jóvenes formados en cristiano y, por tanto, honrados, buenos y trabajadores. El gozo en el futuro será grande para quienes hicieron posible esta realidad.


—No nos ha hablado del edificio donde se asienta esta hermosa obra de que me ha hablado.

— El edificio es completamente nuevo. Está aún pendiente de inauguración oficial. Tiene algo más de 150 metros de fachada Lina visita detallada le daría idea perfecta de él En la planta primera están ubicadas las aulas separadas del resto de la casa. Están amuebladas con el material más moderno que maravilla a cuan tos le ven y se interesan por él. Tienen una luminosidad perfecta, de tal modo que hacen agradable el aprender. En la misma planta se encuentra el taller de imprenta y el taller de ebanistería; los alumnos ya se van soltando en la fabricación de muebles. El comedor es más que de Colegio, parece de «hotel». El campo de deportes donde se forjan los atletas y todos se fortalecen de cuerpo en las horas de recreo. En el semisótano, está instalado el taller de mecánica con sus mesas de ajuste y maquinaria auxiliar, tornos y fresas, así como soldadura. En la segunda planta están los dormitorios, con sus camas nuevas y su colchón flex; el teatro, con capacidad de cuatrocientas butacas, y los talleres de sastrería y zapatería, así como la academia de la Banda de música. Y en la tercera planta, más dormitorios, la Residencia de la Comunidad y la Capilla, sobria, digna y elegante. Todo hace vivir a los muchachos en un tono que eleva y ayuda grandemente a su transformación. No ha habido regateos en el montaje de estas Escuelas, que si bien es cierto aún necesitan muchas cosas, sin embargo hay que dar tiempo al tiempo y seguir trabajando para ello. Le he hablado en la descripción nada más que de la parte que ocupamos los Salesianos con los niños. Las niñas disponen de las mismas secciones que los niños en el otro ala del edificio.


-Quiero agradecer, una vez más, al Iltmo. Sr. Presidente de la Diputación Provincial, todo el cariño que tiene puesto en la obra, y todas las facilidades que encontramos los Salesianos en la tarea de formar a estos muchachos en quienes un día se cebó la desgracia y que tan merecedores son preocupación de todos.

A los diputados provinciales, y en particular a nuestro D. Antonio Rojas, identificado plenamente con nosotros, nuestra gratitud y cariño. Y a todos los ciudarealeños que miren este Hogar - Escuela con el afecto que se merece.

Damos las gracias a D. Benigno y pedimos a Dios le conserve muchos años al frente de esta Institución, que convierte a los desvalidos en hombres útiles para la Patria. R. G. D.

Fuente: Boletín de Información Municipal N.º 9 mayo de 1963.


jueves, 14 de noviembre de 2019

EL HOSPICIO PROVINCIAL EN 1914


Comedor de Niñas. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

El amor que ha de inspirarnos el prójimo y la conmiseración que debemos tener a los desvalidos, han sido las causas originarias de la fundación de los Hospicios desde los más remotos tiempos.

Repasando la historia antigua se encuentra en sus hojas el precioso dato de que hacia el año 105 antes de J. C. fue construido el primer Hospicio en Jerusalén, aunque solo estaba abierto para los peregrinos que iban a visitar la capital de Judea durante las fiestas de la Pascua.

Era tanta la gente que afluía en aquella época, que no hallaba sitio donde albergarse y de aquí nació la idea de prestarles asilo temporal.

Durante el reinado de Constantino el Grande se construyó un edificio, con carácter de permanente, para todos los extranjeros que acudían a cumplir sus promesas piadosas a Tierra Santa.

Una de las clases del Hospicio. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

Y fueron transcurriendo los siglos, fundándose los verdaderos Hospicios para los ancianos enfermos, los niños pobres y los desgraciados huérfanos, como consecuencia de la vida cenobita de los primeros cristianos, que se reunían en Comunidades religiosas, constituyendo bienhechores refugios, donde los desheredados de la fortuna eran acogidos como hermanos, siguiendo la máxima de San Agustín, que no consentía que se rechazase a ninguno que fuera implorando por amor de Dios.

A medida que las naciones han ido recibiendo la fructífera sabia del progreso, han ido también aumentando el número de estos caritativos Establecimientos, proporcionando sustento y vivienda  a multitud de infelices que se encontraban solos en el mundo, sumidos en la espantosa miseria y padeciendo las horribles torturas que conducen fatalmente por perniciosos caminos del mal.

Taller de Carpintería. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

En los tiempos modernos, la benéfica institución de los Hospicios se encuentra en todas las poblaciones, atendiendo con preferencia a recoger como asilados a las desvalidas criaturas que vienen a la tierra para sufrir el martirio de su desventurada vida.

¡Pobres seres inocentes, que en muchos casos los abandonan sus madres, porque los consideran estigmas de su deshonra, por ser frutos del pecado!

¡Cuántos niños de esos, al convertirse en hombres, arrastrándose por el arroyo, ensangrentarían sus manos en odiosos crímenes, y sepultados en el negro calabozo de un presidio, recibirían muerte afrentosa en fatídico patíbulo, si no fueran acogidos y educados en el santo refugio de un Hospicio!

Salón de maquinas de la imprenta. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

La visita que hice al que hay establecido en Ciudad-Real me produjo una agradable impresión, porque reúne excelentes condiciones higiénicas y su régimen interior, encomendado a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, es digno de todo encomio.

Hállase situado en la Plaza de San Francisco, en el antiguo Convento de esta Orden Religiosa, y data la fundación del Hospicio del año 1861. Inauguróse el día 19 de Marzo, festividad de San José, ocupando el trono de España la bondadosa Reina Isabel II, y siendo .Gobernador de la provincia D. Enrique de Cisneros, según consta en la lápida conmemorativa del solemne acto.

El benéfico Establecimiento ocupa una gran extensión y tiene en la planta baja el refectorio de ancianos, los de niños y niñas, los talleres de diversos oficios, la Academia de Música que dirige el Maestro D. Justo Sánchez Escribano y la Imprenta, hábilmente regentada por D. Francisco Trujillo, en la que se hacen toda clase de trabajos con especial esmero.

Comedor de niños. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

En el principal están las salas dormitorios, que son muy amplias, la Escuela de párvulos y otras dependencias secundarias.

Y en el piso superior se encuentran los roperos, bien surtidos y ordenados, la Sala de Maternidad y la Casa Cuna, que forman parte integrante del Hospicio.

Cuenta la primera con el menaje apropiado para las jóvenes asiladas que necesitan en críticos instantes los auxilios de la ciencia, y está dotada de un buen instrumental quirúrgico para las operaciones de obstetricia.

Lavabos y servicios de hidroterapia. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

La segunda tiene siete cunitas blancas y camas suficientes para el servicio de las nodrizas encargadas de la lactancia de las débiles criaturas que fueron depositadas en el caritativo torno aprovechando las tenebrosas negruras de la noche y la soledad, encubridora del más punible delito.

En uno de aquellos blancos lechos de candor, tranquila reposaba una preciosa niña que me dirigió sonriente una dulce mirada de ternura con sus grandes ojos de color de cielo.

Acaricié con mano temblorosa su rostro de marfil y lancé un hondo suspiro al pensar en la suerte que tendrá reservada el destino a la naciente rosa en el jardín de la vida.

Cuarto de baños y duchas. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

¡Quién sabe si al llegar a su juventud, como pudorosa sensitiva, será atraída con promesas falaces por una senda de flores, y al sentir clavarse en su corazón las punzaduras espinas del desengaño, se inclinará deshojada entre livianos placeres, como débil pasionaria del dolor que la marchita!

Volví la vista y me fijé en un hermoso retablo que representa el milagro de los tres niños que cayeron á un pozo y fueron salvados por San Felipe de Neri, protector de la infancia; imploré al Santo tutelar de los pequeños por el porvenir de la niña sonriente de azules pupilas y salí conmovido de la Casa Cuna, donde los inocentes abandonados alientan y viven por el amor inextinguible que surge piadoso de la caridad bendita.....

Salón de barbería. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

Silencioso continué recorriendo el edificio por sus ventiladas galerías, atravesé los anchos patios de recreo, y me detuve en el espacioso huerto en que estaban practicando varios asilados, dirigidos por su Maestro, las labores del cultivo.

Pasé á la Capilla, que es muy modesta, venerándose en su altar mayor al Santísimo Cristo del Consuelo y San Vicente de Paúl, fundador de la orden religiosa de las Hijas de la Caridad.

En el comedor, con largas mesas de mármol, me fijé en un detalle que merece consignarse. En el fondo del salón hay un magnífico filtro, para que beban el agua purificada de microbios todos los asilados.

Salón de fiestas. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

La higiene es la nota distintiva de este Centro de Beneficencia, que da en la actualidad albergue a 316 recogidos, que reciben instrucción y alimento en aquella cristiana casa, sostenida por la munificencia de la Diputación Provincial.

Me produjo honda emoción el ver que los ancianos se descubrían con respeto a nuestro paso, que los niños saludaban sonrientes y que las niñas venían satisfechas a enseñar sus bordados y labores.

Al despedirme de la Madre Superiora, que, amable, me acompañó en la visita, recordaba con placidez en el alma que un consolador ambiente de humildad se respira en el Hospicio, y al salir pensé que en el escudo de sus armas no hay más que un santo leño la Cruz bendita, que acoge redentora entre sus divinos brazos a los pobres desvalidos que cruzan tristes y solos el calvario de la vida.

Rafael Abellán. “Cuadros a Pluma. Notas descriptivas de Ciudad Real”. Imprenta del Hospicio Provincial 1914. Páginas 61-64

Uno de los dormitorios. El avance de la provincia de Ciudad Real desde el 13 septiembre 1923 al 31 diciembre 1928: memoria.-- Ciudad Real: Gobierno Civil, 1928. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha

miércoles, 13 de noviembre de 2019

EL ANTIGUO HOSPICIO PROVINCIAL


Fachada del antiguo Hospicio Provincial en la segunda década del siglo XX

El antiguo Convento de los Franciscanos de nuestra ciudad, que nació con Villa-Real en el siglo XIII, fue desamortizado en 1820 siendo abandonado por los Franciscanos en 1821 y pasando a pertenecer el inmueble a los Bienes Nacionales. Por orden de la Junta Superior de Venta de Bienes Nacionales de 12 de noviembre de 1842, el inmueble pasaría a ser propiedad del Ayuntamiento.

D. Félix Pillet, en su obra “Geografía Urbana de Ciudad Real”, nos dice de este inmueble: “El de San Francisco, situado en la Plazuela del mismo nombre, estuvo ocupado por las tropas, según consta en un Acta Municipal de 1846; después de que lo abandonaran los religiosos, al dejarlo las tropas, le fueron entregadas las llaves al Corregidor para que decidiera cuál sería su próxima ocupación. En otra Acta de 1847, se decide arrendar el edificio con el fin de acumular dinero y poder arreglar los desperfectos. De esta forma fue alquilado a D. Vicente Serrano, con la condición de desocupar la parte alta en el caso de que hubiese necesidad de acuartelamiento de tropas. El Ayuntamiento piensa que hasta que no se le dé un destino último, con este arrendamiento se gana un dinero y el edificio no se deteriora por estar cerrado. Otra Acta Municipal de 1849, nos confirma la última decisión tomada por el Ayuntamiento acerca del ex-convento de San Francisco; éste iba a pasar a transformarse en Escuela Nacional, pero esta no podría utilizar el edificio entero, ya que había que reservarlo en caso de cualquier epidemia. A pesar de todo, el Ayuntamiento, reunido el 23 noviembre de 1849, decide que la apertura del curso de la Escuela tendrá lugar en el próximo enero de 1850.

Pero debido a los inconvenientes expuestos por el director, por no poder utilizar todo el edificio y por lo tanto resultar pequeño, esta escuela solamente duró en este edificio un año, ya que al siguiente pasó a ex-convento de San Juan de Dios.

Revista “Vida Manchega” 10 de abril de 1913

En la década de los cincuenta del siglo XIX, el ex-convento se convertiría en Hospital Civil, pasando en 1859 a ser propiedad de la Diputación provincial, quien en el mencionado año crea el Hospicio Provincial o Casa de la Misericordia de San José, inaugurándose el 1 de enero de 1860, con carácter provincial por Real Orden de 7 de Junio de 1857. Este nuevo Hospicio acogió en él a pobres de ambos sexos desde los seis años de edad, ocupándolos en talleres o en enseñanzas en la escuela de primera enseñanza. Por otro lado, la Casa de Maternidad y Expósitos, integrada físicamente en el edificio del Hospicio, se inaugura en 1862, desconociéndose sin embargo la fecha exacta de la fundación de la Casa de Expósitos. Dicha institución acogía a las mujeres solteras embarazadas, si bien su Reglamento contempla que se atiende tanto a mujeres pobres como a mujeres "que gocen de buen concepto".

Las Hijas de la Caridad comenzaron a prestar sus servicios en el Hospicio y Casa Cuna en 1879, y al crearse el Hogar Provincial pasan a ocuparse también de éste. Serían las funciones de las Hermanas las reflejadas en el Convenio firmado entre el Director de éstas, la Excma. Diputación provincial y la Visitadora, entre ellas: educación y enseñanza de las niñas, la atención y cuidado de los niños de la Casa Cuna, los servicios sanitarios de los mismos y todo el gobierno y administración existentes en el establecimiento. Se regirían por lo dispuesto en el Convenio citado, que sería renovado en 1967. El 30 de diciembre de 1986 firmarían un nuevo Convenio a consecuencia de la recién estrenada Ley General de Enseñanza que había entrado en vigor y con éste continuarían hasta la desaparición de los Hogares Provinciales en 1990.

Vista del Hospicio Provincial en los años ochenta del pasado siglo

En el año 1890 se produciría un incendio que acabaría con gran parte de la techumbre del edificio, siendo renovado y elevando las murallas y dando más ventilación en su salas. En el año 1906 se construye la nueva fachada del hospicio, dirigida por el arquitecto Telmo Sánchez, y que es la que ilustra la entrada. Con la llegada de la II República el Hospicio pasa a llamarse Hogar Provincial, y para la educación de los asilados existía la Escuela de Música, Modelado y Arte Industrial, Taller de Imprenta, de Encuadernación, Sastrería, de Zapatería, de Carpintería, de Costura y otros más.

Pasada la Guerra Civil Española, se realizarían obras para reconstruir el viejo Hospicio, obras que durarían veinte años proyectadas por el arquitecto Roldan Palomo, y en agosto de 1960 la Corporación firmó un contrato con la Congregación Salesiana para la formación moral, religiosa, profesional y cultural de los acogidos en el Hogar de la beneficencia provincial. Así el hogar provincial de niñas “Virgen del Prado”, quedaría bajo la custodia de las Hijas de la Caridad, y la de los niños “Santo Tomás de Villanueva”, bajo la custodia de los Salesianos. Estos regirían el hogar provincial hasta el año 1986 y las Hijas de la Caridad hasta el año 1991.

En 1991 se ha produce el traspaso total de las competencias en estos centros (Casa Cuna, Hogares, Colegios) a la Junta de Comunidades, y en el segundo mandato de Francisco Ureña, 1991/1995, al frente de la Diputación Provincial, la Casa Cuna es transformada en Museo y Oficina de Recaudación y el Hogar Provincial en Residencia de Estudiantes y Colegio.

Portada de la actual Residencia Santo Tomás de Villanueva

martes, 12 de noviembre de 2019

LA PLAZUELA DE SAN FRANCISCO


Vista aérea de la Plaza de San Francisco en 1928, con el antiguo Hospicio Provincial

Grande y meritorio sería que alguien hiciera “la lirica” de nuestras plazuelas. La bien encuadrada de las monjas “Terreras”, que Dios libre de adulteración y seudorrejuvenocimiento pernicioso, retorcido y condenable; la… mancheguísima, ciudarrealeña de Santiago, de la cual tenemos dicho mucho, perdido en no sé qué desierto; la desmantelada de Don Agustín Salido; la desamparada de S. Francisco, rescatada un día, que vuelve al primer plano de la actualidad por otra y gracia del artículo y la foto publicados , en LANZA el día 3 actual… ¡Esas plazuelas de mi tierra que esperan su enamorado cantor!

Sí, desamparada hemos dicho, y mucho, plazuela de San Francisco. Ahí la tenéis con roídas escalinatas, cual dentadura de vieja; con esos paredones, ya viejos, de un edificio, nonato, en el lugar que uno de abolengo histórico ocupaba y dio honra y prez a la plazuela; con dos árboles y medio, clamantes, rotos, astillados por irrespetuosos autos, y teatrillos, de lona  y madera, igualmente intrusos; sin apenas vestigios de la barandilla que le cedió su hermana del Pilar; polvorienta; ni siquiera un jaramago verde a su ruina; sin chicos, que jueguen; sin grandes, que paseen; ni viejos, solcándose…Desamparada; desolada; triste; espera, que te espera, una restauración, honrosa, enterradora de vergüenzas, vivas.

Otro espectáculo, desagradable y actual de nuestra ciudad, y de todos los lugares de España, desde la Corte al cortijo –así es de general- lo da el motorismo, creciente y ruidoso, sin otra posibilidad de descanso que  el amontonamiento, entorpecedor y feo, en cualquier sitio amplio o estrecho, de día y de noche, con los inconvenientes y peligros de embotellamiento o de “gamberradas” tal cual la no lejana de acuchillar, en una noche, todas las cubiertas de todos los coches parados en lo más céntrico del casco urbano.

Y LANZA, aunando la necesidad de seguridad y buen tono urbano, con la de ornato, se fija, en citado artículo, en la plazuela de San Francisco como solución, en uno, de los dos problemas.

Del modo expuesto por el citado periódico, se deduce quedaría la plazuela, exteriormente, cual amplísima pista de baile, fea, de cemento, pero, en su hueco abismal, convertida en capaz, necesario, seguro refugio de la mecanización ambulatoria creciente. Algo así como un “Hogar provincial de Chatarra”; disparatado, rugiente corazón, maloliente y costosísimo, pero que de nada serviría sin capaces vías que a él canalizasen el tráfico. Y a mí, remo, en absoluto de saber técnico, me parece no son muy allá, para cumplir su cometido, esas angostas arteriolas o allecicas que afluyen la plazuela, y se llaman del Gato, del Jaspe, del Horno, y la que la contornea por el lado del “notable desnivel”, donde, a la fuerza, habría de estar el ingreso al monumental garaje.

El Hospicio Provincial en los años cincuenta del pasado siglo aún sin terminar

Pero, ¡todo tiene solución, en este mundo, si no es la muerte! Exprópiense y sean demolidas, las casas que quedan entre la plazuela y una línea recta que, partiendo de los tapiales del convento de las Siervas, remata en la calle del Jaspe, en el muro ajardinado del grupo de casas de la Diputación; alísese el solar  resultante, como  campo de maniobras, y, desde el principio al fin, a todo lo largo de la restante de las estrechísimas antes citadas calles afluentes, hágase más expropiaciones para dejarlas suficientemente amplias. Esto último, sería un excelente modo de paliar, con estas anchuras, las mermar que a otra calle céntrica y distante, estamos haciendo… y, ¡todo cabal!, que hasta tendríamos montañeros deportes de nieve, en invierno y verano, en la Atalaya, pues, cumplidamente, alcanzaría la cota de las nieves perpetuas si en ella se volcasen la tierra y la piedra, procedente del ahuecado de la plazuela y la escombrera de las casas echadas abajo.

Después…llegaría el ajuste de cuentas, que bien podría hacerse a la sombrica del interminado Hogar Provincial de la Beneficencia para que nos asesorase, con la experiencia de sus propios, graves, técnicos-económicos, problemas que, en comparación con los nuestros, quedarían ridículos, despreciables… y, ¡a enjugar, sea dicho, con “lo rentable”! (?)

Todavía podíamos pensar en más aportes terrígenos, para alcanzar el alpinismo, de la Atalaya, como resultas de la enajenación y demolición de algunas casuchas pobres, circundantes de la plaza, que dejaran espacio para levantar el magnífico hotel tan preciso al rumbo de Ciudad Real y al cómodo acomodo de los visitantes.

¡No es nada nuestra desbordada, alegre, fantasía oriental, voladora!,  pero, por Dios, tengamos compasión del pobre alcalde, de nuestros flácidos bolsillos y de los que, arrugados, legaríamos a generaciones de generaciones futuras y con razón, maldiciente de la nuestra.

Pensemos, en serio, si no sería más razonable sujetarnos a la realidad de lo hacedero y pedir, y no es poco, el resurgir cercano de la plazuela, con carácter manchego, decorosa, bonita y pinturera, jugosa, con árboles, flores, bancos, la estatua de N. S. y fundador Rey Sabio y cercada de casas con la obligación de lucir ventanas y balcones con rejería trabajada en fragua y la prohibición, tajante de abrir huecos apaisados, tan desdichadamente propagados actualmente en nuestra capital, con barra, a lo largo, como barandal barato y antiestético.

Desterremos esnobismos, tontos, y modalidades, económico-roñosas, de mal gusto. Sintamos, a la par, la expresión de nuestro carácter y la modernidad bien entendida, pues, ciertamente, pueden casarse y vivir juntas, felices y en paz.

Y que el Hogar de la Beneficencia se termine -¡ya será hora!- como liquidación de la pesada herencia caída a la Diputación… y busquemos para “aparcadero” otro sitio más adecuado y con buenos accesos – no son sólo precisos para la plaza de toros y el campo de deportes –que no es difícil encontrarlo. Estaría mejor situado y, por añadidura, sería, tras más económico, hasta decorativo.

No metamos a la plazuela de San Francisco en nuevos berenjenales. Suficientes sufre.

Julián Alonso Rodríguez. Diario “Lanza”, martes 8 de abril de 1958, página 2

Imagen tomada en la Plaza de San Francisco en los años sesenta del siglo XX