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jueves, 17 de octubre de 2013

HISTORIA DEL PROCESO PARA LA BEATIFICACIÓN DE LOS MÁRTIRES DE FERNÁN CABALLERO


Primera estampa que se realizó de los mártires de Fernán Caballero

He dedicado varias entradas desde el pasado domingo a los mártires claretianos de Fernán Caballero, por lo que voy a terminar mis artículos históricos sobre estos nuevos beatos de la iglesia, con todo lo relacionado con el proceso que se siguió desde su inicio diocesano hasta alcanzar su beatificación el pasado domingo día 13 de octubre, en su fase romana.

La primera sesión del Proceso Informativo Ordinario diocesano sobre la fama de martirio, se celebró el 13 de marzo de 1959 a las 12 horas y fue presidida por el Obispo-Prior D. Juan Hervás y Benet

Como ya he referido en las intervenciones anteriores en este blog, el 28 de julio de 1936  fueron asesinados en la estación de tren de Fernán Caballero, quince misioneros del Inmaculado Corazón de María. El 29 de julio fueron sepultados en el cementerio de Fernán Caballero, y el 23 de noviembre de 1939 fueron trasladados a Ciudad Real y sepultados en el panteón que los Padres del Corazón de María tienen en el cementerio de nuestra ciudad.

Autoridades presentes en la primera sesión  de apertura

El proceso para su beatificación se inició en el Palacio Episcopal de Ciudad Real el 13 de marzo de 1959, siendo Papa en Roma Juan XXII y Obispo-Prior, D. Juan Hervás y Benet. El acto comenzó a las 12 del mediodía en la antigua capilla de obispado y se desarrolló con arreglo al ceremonial entonces vigente, actuando el Vice-Postulador, el Rvdo. P. Gerardo Escudero, misionero de la Congregación Claretiana. El tribunal estuvo formado por los canónigos  D. José Jiménez Manzanares como juez delegado, actuando como adjuntos los canónigos D. José Parrado González y D. Antonio Pérez de Zabalza y Erice, y como  notario el también canónigo D. Ángel Vázquez Santolino y Promotor de justicia, Monseñor D. Jesús Andrés y García.

El P. Federico Gutiérrez Serranob C.M.F,  fue nombrado Vice-Postulador de la Causa de beatificación, siendo la persona que junto a D. José Liberto López de la Franca se encargó de escribir y reconstruir la historia de estos nuevos beatos

El acto se desarrollo con solemnidad interviniendo en el mismo el Obispo-Prior D. Juan Hervás, asistiendo el Arzobispo de Colombia, Monseñor D. Juan Manuel González, el ministro de este país en Madrid, Dr. D. Efraím Casas Manrique y su secretario, D. Alejandro Santamaría, al haber entre los mártires, como ya también he referido en otra entrada, uno de nacionalidad colombiana. También asistieron a este acto historico el gobernador civil de la provincia,  D. José Utrera Molina, el alcalde de Ciudad Real, D. Antonio Ballester Fernández, y familiares de los entonces Siervos de Dios.

Una vez iniciado el proceso de la beatificación de estos mártires, llegaría al pontificado de Pablo VI y durante el mismo se paralizaron los procesos de beatificación que se habían iniciado en toda España, siendo silenciados durante muchos años estos mártires.

 En noviembre de 1968, se produciría el hundimiento del panteón de los Padres del Corazón de María en el cementerio de Ciudad Real, lo que obligó a exhumar las cuatro cajas que contenian los restos humanos de los mártires y depositarlos provisionalmente en el panteón de la familia Barrenengoa, volviendo de nuevo al panteón reconstruido por la Provincia Bética el 30 de enero de 1969, previo levantamiento de las actas canonicas por el tribunal designado por el Obispo-Prior.

D. José Liberto López de la Franca junto a Carmen Herrera Rodero, hija del Jefe de estación de Fernán Caballero en julio de 1936 y testigo de la muerte de los claretianos, y quien auxilió al beato Candido Catalán

Tras el parón habido de los procesos de los mártires españoles, llegado el pontificado de Juan Pablo II en la década de los ochenta del pasado siglo XX, se retoma de nuevo la causa de la beatificación de los mártires de la Guerra Civil Española.  Entre ellos los de Fernán Caballero, tomando un nuevo impulso todo este proceso a partir de 1987, año que la Sagrada Congregación para la Causas de los Santos reanuda la tramitación de los procesos.

 Primera página del voluminoso tomo del Informe realizado por el catedrático de medicina legal de la Universidad de Sevilla Doctor D. Luis Frontela Carreras, sobre la identificación de los restos óseos de los mártires claretianos, dedicada a D. José Liberto López de la Franca por el P. Federico Gutiérrez y por el prestigioso forense, presentado en el año 2000 en la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos, en agradecimiento e idea para hacer posible ese proyecto de identificación

Una vez reanudada la causa y reactivada, es nombrado Vice-Postulador de la misma el P. Federico Gutiérrez Serrano, que junto a D. José Liberto López de la Franca se encargó de la recogida de cientos de documentos históricos para redactar la Positio Super Martyrio en los primeros años de la década de los noventa. Entre 1990-1992 gracias a la intervención directa de D. José Liberto López de la Franca, con Mercé Sala, Directora General de RENFE, se evitó que se destruyera el monumento a los mártires de Fernán Caballero, ya que con motivo de las obras del AVE se había comenzado a desmontar.

En el año 1999, las publicaciones claretianas editan la historia de estos mártires escrita por el P. Federico Gutiérrez Serrano que lleva como título: “Mártires Claretianos de Sigüenza y Fernancaballero”. Siendo entregada la Positio en la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos en 1997 y decretado su martirio por el Papa Benedicto XVI el 1 de julio de 2010.


miércoles, 16 de octubre de 2013

MALAGÓN CIUDAD TERESIANA



Ayer 15 de octubre se celebró la festividad de Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida por el nombre de Santa Teresa de Jesús o simplemente Teresa de Ávila (Ávila, 28 de marzo de 1515 – Alba de Tormes, 4 de octubre de 1582), fue una religiosa, doctora de la Iglesia Católica, mística y escritora española, fundadora de las carmelitas descalzas, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (o carmelitas).

En la localidad de Malagón se celebra este día de un modo especial, al ser Santa Teresa su patrona, ya que en este pueblo manchego se levanta el monasterio de San José, el tercero de los fundados por la Madre Teresa el 11 de abril de 1568. 

Todos los 15 de octubre procesiona en Malagón la imagen de su patrona, Santa Teresa de Jesús

El primer convento de las carmelitas de Malagón fue la casa de la Quintería, una casa improvisada y pequeña situada en la plaza del pueblo. El actual monasterio fue trazado por la Madre Teresa y su construcción pagada por Doña Luisa de la Cerda, siendo inagurado este nuevo monasterio el 8 de diciembre de 1579. Como anécdota y dato curioso cabe decir que en la celda del monasterio que ocupó Santa Teresa hay una imagen suya sentada escribiendo en una pequeña mesa y que sólo se expone y procesiona una vez cada 100 años, o en grandes acontecimientos relacionados con Santa Teresa. En el año 2015 saldrá esta imagen de la Santa sentada, al cumplirse el V Centenario de su nacimiento.

La imagen de Santa Teresa de Jesús es del siglo XVIII obra del escultor Germán López Mejías 

En el pueblo se cuenta una leyenda acerca de la imagen que la imagen que ocupa la celda que ocupaba Santa Teresa, se dice que la imagen por las noches cobra vida y recorre los pasillos del monasterios, por lo cual las monjas deben de cambiarle las zapatillas con frecuencia. Esta leyenda se remonta a la época de la Guerra Civil, dicen quienes se escondían en el convento que por las noches la veían de pasear.

La imagen de Santa Teresa tiene una cuidada policromía

El convento de Malagón fue visitado varias veces por Santa Teresa, en concreto en 1575, 1576 y 1578, estando ya enferma. Fue aquí, en el convento de Malagón, donde la Madre Teresa tuvo la inspiración de escribir el libro de Las Fundaciones. La inspiración tuvo lugar el primer jueves de la Cuaresma del año 1570 cuando, como ella misma nos cuenta "Acabando de comulgar se me representó nuestro Señor Jesucristo en visión imaginaria como suele... Dijome que escribiese la fundación de esta casa".

La imagen es de vestir y procesiona en un paso en metal plateado. Durante muchos años fue llevada aún hombro , y actualmente es llevada sobre ruedas

Todos los 15 de octubre recorre las calles de Malagón una imagen de Santa Teresa del siglo XVIII, obra del escultor toledano Germán López Mejías. Imagen de vestir o de bastidor como se les llamaba en la terminología de la época, solo tiene tallada la cabeza y las manos con cuidada policromía. Esta vestida con el hábito carmelitano ricamente bordado en oro.

Detalle del escudo carmelitano bordado en el manto de la Santa

A parte del Monasterio de las Madres Carmelitas, Malagón tiene viva la presencia de la Santa en muchos lugares del pueblo, como el monumento que se levantó en su honor con motivo de ser declarada doctora de la iglesia en 1970, obra de Joaquín García Donaire y que se ubica cerca del monasterio en la Plaza del Remedio. 

Reja en cuyo interior se encuentra la piedra en la que  según la tradición, la Santa se sentaba a dirigir las obras del Convento

También en el año 1962 se creó la nueva Parroquia de Santa Teresa que estuvo durante muchos años a cargo del gran sacerdote M. I. Sr. D. Francisco del Campo Real, actual Canónigo de la S. I. P. B. Catedral y Director del Museo Diocesano. Por este motivo la calle que hay junto a esta parroquia lleva el nombre de “Párroco D. Francisco del Campo Real” y fue inaugurada el 8 de septiembre del pasado año 2012.

Parroquia de Santa Teresa de Jesús creada en 1962

Actualmente el ayuntamiento de Malagón, se encuentra trabajando en los actos a celebrar con motivo del V Centenario del nacimiento de la Santa, entre cuyos actos se encuentra la creación de una ruta turística teresiana, donde se promocione a las  17 localidades españolas donde la Santa fundó conventos. Un producto turístico especializado que se comercializará a nivel nacional e internacional, y que será presentado en la próxima edición de Fitur.

Con esta iniciativa y otras que están en marcha, Malagón se convertirá en ciudad teresiana.

Calle “Párroco D. Francisco del Campo Real” dedicada  a un  gran sacerdote 

martes, 15 de octubre de 2013

EL MONUMENTO A LOS CLARETIANOS EN FERNÁN CABALLERO


Monumento a los mártires claretianos en Fernán Caballero

Al cumplirse el XXV Aniversario del asesinato de los 14 jóvenes teólogos, Hijos del Corazón de María, en la estación de ferrocarril de Fernán Caballero, se levantó un monumento en su memoria que fue solemnemente inaugurado el domingo 17 de diciembre de 1961.

El monumento es una gran losa de granito cuadrada finamente pulimentada, clavada en el suelo frente a las vías de la antigua estación de ferrocarril de Fernán Caballero, a unos 30 m. del lugar exacto del martirio. La losa de granito lleva incrustada una cruz metálica que proyecta su sombra y protección sobre los nombres de los catorces nuevos beatos de la iglesia.

El acto de inauguración comenzó la mañana del ya referido domingo 17 de diciembre de 1961, con la celebración de la Santa Misa en la Parroquia de Fernán Caballero, que fue oficiada por el P. José María Márquez, Provincial Claretiano de la provincia Bética, asistido por Padres Claretianos. La Santa Misa fue cantada por el coro de novicios del Corazón de María de Ciudad Real. Hay que recordar que en nuestra ciudad desde el año 1950 hasta 1963, estuvo el noviciado de la Provincia de Castilla de los claretianos.

Al término de la Misa se rezó un responso y se tenia previsto rezar un Vía Crucis desde la iglesia hasta la estación, pero por la premura del tiempo no se pudo realizar, por lo que   los asistentes a la Santa Misa se desplazaron a las inmediaciones de la antigua estación férrea, donde se procedió a la bendición e inauguración del monumento.

Antigua estación de ferrocarril de Fernán Caballero, lugar donde fueron asesinados los claretianos y cerca de la cual se levanta el monumento. Actualmente desaparecida el monumento se encuentra junto a la vía del AVE

El acto comenzó a la una del mediodía y al mismo asistieron a parte de las autoridades religiosas, autoridades civiles y militares entre las que se encontraba el señor director general de Política Interior, señor Chacón Secos, el Excmo. señor gobernador civil, general jefe de la Cuarta Región de la Guardia Civil, don Modesto Crespo, presidente de la Audiencia, delegado de Hacienda, representante de la Diputación Provincial, teniente coronel de la Guardia Civil, subjefe provincial del Movimiento, el Ayuntamiento en pleno de Fernán Caballero, presidido por su alcalde, Consejo Local de la Falange. Entre las autoridades eclesiásticas a parte del Obispo-Prior, se encontraban el subdirector general de la Congregación Claretiana, M. R. P. Máximo Peinador, el vicario general de la Diócesis, el deán de la S. I. Prioral, rector del seminario, así como varios párrocos de la capital y pueblos vecinos, superiores de los conventos de la capital y representación de las dos ramas de Acción Católica de Fernán Caballero, a parte de los superiores de las casas cercanas de los claretianos y el Provincial de la Bética.

El monumento ha sido visitado a lo largo de los años por muchos claretianos, esta fotografía corresponde a la visita que realizaron al mismo el pasado 8 de octubre los PP.  Félix J. Martínez, Jorge Sánchez y Eleuterio López

Con la bendición del monumento por parte del Obispo-Prior, Ecxmo. Rvdmo. Sr. D. Juan Hervás y Benet, comenzó el acto seguido de la ofrenda de dos coronas, una por parte de los PP. Misioneros del Corazón de María y la otra por la parroquia de Fernán Caballero.

Acto seguido desde una tribuna que se instaló junto al monumento tomó la palabra el Subdirector General de los Claretianos, seguido del Obispo-Prior. En este acto también tomo la palabra la directora de la Asociación de Estudiantes Colombianos residentes en Madrid, ya que el mártir Jesús Aníbal Gómez era de esa nacionalidad, concluyendo así el acto

Este domingo mientras que en Tarragona se celebraba el acto de beatificación de los 522 religiosos asesinados durante la Guerra Civil Española, en la vecina localidad de Fernán Caballero, partió desde la Parroquia un Vía Crucis con la imagen de un crucificado, que tras recorrer varias calles del pueblo, llegó al lugar donde se levanta el monumento a los mártires claretianos celebrándose la Santa Misa en este lugar en honor a los nuevos beatos de la iglesia católica.

Vía Crucis celebrado el pasado domingo día 13 de octubre desde la Parroquia de Fernán Caballero al monumento

lunes, 14 de octubre de 2013

EL CAMINO QUE HAN SEGUIDO LOS RESTOS DE LOS MÁRTIRES CLARETIANOS: FERNÁN CABALLERO, CIUDAD REAL, MADRID Y SEVILLA


Escudo de la orden religiosa claretiana en el panteón que esta comunidad tiene en el cementerio de Ciudad Real

Una vez asesinados los trece claretianos en Fernán Caballero el 28 de julio de 1936, estos fueron tapados con lonas, para que no estuvieran expuestos a merced de los perros y permanecieron en el suelo hasta el día siguiente, es decir el 29 de julio,  cuando buenas mujeres de Fernán Caballero prestaron sábanas para envolverlos dignamente y ser enterrados en el cementerio. A las siete de la mañana los llevaron en dos carros de mulas al cementerio. Allí se les hizo la autopsia y fueron enterrados en el cementerio de esta localidad mientras duró la Guerra Civil Española.

Documento redactado una vez concluida la Guerra Civil Española de los claretianos pertenecientes a la casa de Ciudad Real y que sufrieron martirio

Una vez acabada la Guerra Civil Española, los restos de los mártires fueron trasladados al cementerio de Ciudad Real, lugar donde los claretianos tenían sepultura ya que esta comunidad religiosa tenía casa en nuestra ciudad desde 1895 y permaneció en nuestra ciudad hasta 1989.

Panteón de la Comunidad Claretiana en Ciudad Real, lugar donde permanecieron los restos de los mártires de Fernán Caballero hasta el año 2000

Los restos de los mártires claretianos permanecieron en Ciudad Real hasta el 4 de febrero del 2000, en este día tras un largo año de trámites necesarios a las leyes civiles y eclesiásticas llegaron al cementerio de Ciudad Real el P. Rafael Serra Bover, Postulador ante la Santa Sede de la causa de beatificación de los claretianos mártires de Fernán Caballero, junto a los PP. Severiano Rodríguez, Basilio Montaña López y el Secretario Provincial de la Bética, P. Manuel Carrasco Díez, más el Hermano Mariano Martín González. A esta comisión de claretianos le esperaba la Comisión delegada del Obispado de Ciudad Real formada por D. José Jimeno Coronado, D. Bernardo Torres Escudero, Juez Delegado, Promotor de Justicia y Notario/Secretario, respectivamente, y responsables de las exhumaciones, reconocimiento y entrega de restos.

Momento de la exhumación de los restos de los mártires del panteón ciudadrealeño realizada la mañana del 4 de febrero del 2000

Abierto el panteón claretiano y tirado el tabique de la balda central de la derecha en cuyo centro había una placa de mármol que recordaba su condición de mártires, aparecieron cuatro arcones de madera, muy estropeada y que envolvían otros cuatro interiores de cinc. Los albañiles al sacar las cajas las depositaron en otras cajas nuevas que habían traído los claretianos desde Madrid. En ese momento el Juez Delegado Episcopal tomó juramento al P. Rafael Serra de cumplir fielmente la misión que se le encomendaba, cual era guardar y trasladar fielmente los restos de los Siervos de Dios y entregarlos a las autoridades competentes del Arzobispado de Madrid. Se sellaron con el sello del Obispado Prioral, se depositaron en un furgón y más tarde, hecha el Acta, se firmó por el Juez, el promotor, el Notario, el Postulador y el sepulturero.

Autoridades claretianas y de la diócesis de Ciudad Real asistentes  en el cementerio de Ciudad Real al acto de exhumación de los restos 

Los restos fueron trasladados desde Ciudad Real a la Parroquia del Corazón de María de Madrid, donde llegaron a las 17,20 horas. El P. Postulador General entregó al Delegado Episcopal de Madrid, D. Ricardo Quintana Bescós, los santos restos y el acta de exhumación hecha en Ciudad Real. Una vez entregados los restos, estos fueron llevados a una habitación parroquial donde un equipo médico dirigido por D. Luis Frontela Carreras, Doctor en Medicina y Cirugía, Catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Sevilla, Profesor de Paleopatología Humana en dicha Universidad, etc se dedicaron a identificar los huesos de cada uno de los nuevos beatos.

Parroquia del Inmaculado Corazón de María de Madrid, lugar donde reposaron los restos desde el año 2000 al 2013

Una vez identificados cada uno de los huesos, estos fueron depositados en la cripta de la Parroquia madrileña, lugar que permanecieron hasta el pasado miércoles 14 de febrero de 2013, siendo trasladados este día de Madrid a Sevilla, ya que al ser mártires de la Provincia Claretiana Bética, se acordó depositarlos al culto en la Parroquia sevillana de San Antonio María Claret.

El 14 de febrero de 2013 los restos de los mártires fueron trasladados a la Parroquia sevillana de San Antonio María Claret

El 14 de febrero por la mañana fueron exhumados en Madrid estando presentes en este acto algunos laicos devotos de los mártires, miembros de la curia diocesana de Madrid y los claretianos:  P. Vicente Pecharromán (Postulador General), P. Eleuterio López (vicepostulador de Bética), P. Manuel Carrasco (Secretario Provincial de Bética), Monseñor Luis Gutiérrez CMF (obispo emérito de Segovia), P. Conrado Bueno (Párroco del Corazón de María) y miembros de la comunidad de Juan Álvarez Mendizábal (Madrid).

En un sencillo acto se procedió a la colocación de las cajas con los restos de los mártires en el sepulcro preparado para ello

El traslado de los restos se realizó en coche desde Madrid a Sevilla, siendo acompañados y custodiados por los PP. Eleuterio López, Vicente Pecharromán y Manuel Carrasco. En Sevilla fueron recibidos por el Superior Provincial y varios claretianos de las comunidades del lugar.

Momento de la colocación de las cajas con los restos de los mártires en su sepulcro definitivo

Para el acto de entrega, se reunieron en la Parroquia de San Antonio Mª Claret, en Sevilla, el Delegado Episcopal, Ilmo. y Rvdmo. Sr. D. Teodoro León Muñoz; el  Promotor de la Fe, Rvdo. Sr. D. José Márquez Valdés;  la Notaria, Dña. Mónica Freire Cueli; y los operarios Don Francisco Navarro de Dios (DNI 28.867.162-T) y Don  Francisco Javier Torres Muñiz (DNI 28.486.801-J), para proceder a la aceptación e inhumación de los restos de los Siervos de Dios Jesús Aníbal Gómez Gómez, Tomás Cordero Cordero y XIII Compañeros, Misioneros Claretianos, trasladados desde Madrid, Parroquia del Inmaculado Corazón de María, hasta Sevilla.

El sepulcro se ubica en la nave de la iglesia bajo un cuadro de la Virgen con los rostros de todos ellos

Además de los anteriormente citados, se hallaban presentes al acto,  el Superior de la Provincia claretiana de Bética, P. Félix Jesús Martínez Lozano; el Postulador General  de  los Misioneros  Claretianos,  P.  Vicente  Pecharromán Tristán;   el  Vicepostulador  de  la Causa,   P. Eleuterio  López  Cuadrado;    el Párroco de la del San Antonio Mª Claret, P. José Márquez Valdés; el P. Manuel Mª Carrasco Díez, Claretianos de las Comunidades de Sevilla y devotos de los Mártires.

Las cajas de los mártires una vez depositadas en el sepulcro

En un sencillo acto se procedió a la colocación de las cajas con los restos de los mártires en el sepulcro preparado para ello, bajo un cuadro de la Virgen con los rostros de todos ellos. Al mismo tiempo se trasladaron también al mismo lugar los restos del Mártir P. José Mª Ruiz Cano que desde 2010 se encontraban en un nicho, en el muro del crucero del mismo templo. El acto concluyó con una sencilla oración y el canto de un himno.

Lugar en el que reciben culto los mártires de Fernán Caballero desde el pasado 14 de febrero

La Parroquia de San Antonio María Claret de Sevilla, es una construcción de 1946 del Instituto Nacional de la Vivienda que en realidad era la iglesia del Colegio Claret sevillano, situado en el barrio de Heliópolis, que tienen a su cargo los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Convertida la iglesia en Parroquia, esta es casi centro geográfico de la Provincia Bética y templo con intensa actividad pastoral, y donde a partir del pasado mes de febrero reciben culto los restos de estos jóvenes mártires beatificados ayer domingo 13 de octubre.





domingo, 13 de octubre de 2013

HOY SERÁN BEATIFICADOS LOS MARTIRES DE FERNÁN CABALLERO EN TARRAGONA



La ciudad de Tarragona celebra hoy la ceremonia de beatificación de 522 mártires del siglo XX en España, que tendrá lugar en el Complejo Educativo de la ciudad, con una previsión de 25.000 participantes. Entre este grupo de mártires se encuentran 15 mártires claretianos  asesinados en 1936 en Fernán Caballero, provenientes de la casa de ejercicios de los claretianos en Ciudad Real.

Los Mártires de Fernán Caballero son un grupo de catorce jóvenes seminaristas en vísperas de ser ordenados sacerdotes, cuyas edades oscilaban entre los 20 y 26 años, y el Hno Felipe González (47 años).

Como todas las causas de martirio, la Causa de los Mártires de Fernán Caballero es una historia de odio que mata y de gestos de perdón y de amor de las víctimas hacia quienes les arrancan la vida. Una historia de grupo que recoge 15 historias personales ajustadas a la no fácil lógica del Evangelio: si el grano de trigo no muere, no puede dar fruto; el que pierda su vida por mí, la ganará para la vida eterna. A continuación vamos a relatar su historia.


CON LA CRUZ DESDE ZAFRA A FERNANCABALLERO

La atmósfera de violencia contra los moradores del Seminario Claretiano de Zafra comenzó apenas acabadas las elecciones de fe­brero de 1936. A finales de abril el Padre Provincial ordenó abandonar la casa y marchar a Ciudad Real. La nueva morada era un caserón desprovisto de todo y en medio de la ciudad; un lugar propicio para sufrir sacrificios hasta entonces nunca probados.

Jesús Aníbal Gómez, colombiano, escribía así a los suyos:

“No tenemos huerta, y para el baño nos las arreglamos de cualquier modo... De paseo no hemos salido ni una sola vez desde que llegamos: de hecho guardamos clausura estrictamente papal; así nos lo exigen las circunstancias. Por lo dicho, pueden ver que no estamos en Jauja y que algo tenemos que ofrecer al Señor”.

Se respiraba ambiente de martirio, y pronto se vieron sorprendidos por el asalto a la casa. El P. Superior escribirá más tarde: “Cuatro fueron los días de prisión para las catorce víctimas propiciatorias que fueron sacrificadas el día 28 y seis para los restantes. Decir lo que en estos días tuvimos que sufrir es cosa de todo punto imposible.” Las cosas fueron empeorando en aquella cárcel en que se había convertido la propia casa, hasta el punto de que “trajeron mujerzuelas y las veíamos con los bonetes y los ornamentos paseando y asomándose provocativamente a nuestras habitaciones... Todos estábamos preparados para la muerte, que la veíamos muy cerca... Se sufrían las vejaciones y las privaciones con resignación y mansedumbre y conmiseración para con los perseguidores.”

Intentando salir de aquel lugar de suplicio, el P. Superior pudo lograr salvoconductos para ir todos a Madrid o adonde les conviniera. La primera expedición para Madrid se preparó para el día 28 de julio. En ella iban nuestros mártires. Se despidieron de los que quedaban. ¡Que tengáis feliz viaje!, les dijeron.

Fueron a la estación de Ciudad Real en varios coches y acompañados por milicianos. Al llegar se armó un gran alboroto y se oyeron voces de: ¡A matarlos. Que son frailes. No les dejéis subir. Matadlos! El tren pudo arrancar sin mayores sobresaltos, pero las amenazas se cumplieron a 20 kms de la capital, en la Estación de Fernán Caballero.

Los Salvoconductos para que los claretianos pudieran abandonar Ciudad Real, fueron expedidos por el Gobierno Civil de la provincia el 28 de julio de 1936

Un viajero del mismo tren cuenta así lo que vio:

“Ordenaron a los frailes que bajasen, que habían llegado a su sitio. Unos bajaron voluntariamente diciendo: Sea lo que Dios quiera, moriremos por Cristo y por España. Otros se resistían, pero con las culatas de los fusiles les obligaron a bajar. Los milicianos se pusieron junto al tren y los frailes frente a ellos de cara. Algunos de los frailes extendieron los brazos, gritando ¡Viva Cristo Rey y Viva España! Otros se tapaban la cara. Otros agacharon la cabeza. Uno que era muy bajito daba ánimos a todos. Empezaron las descargas y todos los frailes cayeron al suelo… Al incorporarse, algunos con las manos extendidas gritaban ¡Viva Cristo Rey!; volvieron a dispararles y cayeron.”

Entre el montón sangrante de los cadáveres, Cándido Catalán quedó gravísimamente herido y moriría horas más tarde: “Presentaba aspecto de una resignación asombrosa, no profería queja alguna…”, dijo de él el médico que lo atendió en la Estación.

Es obligado poner de relieve que en medio de tanto dolor no faltaron ángeles del consuelo. El P. Federico Gutiérrez, en su librito Mártires Claretianos de Sigüenza y Fernán Caballero, recoge la confidencia que Carmen Herrera, hija del Jefe de Estación, le hizo: “Yo y la mujer del Factor, Maximiliana Santos, ayudamos a los médicos a curar al herido. Yo puse agua caliente para lavarle las heridas y la mujer del Factor facilitó una sábana para hacer vendas. En la Estación yo le di de beber...” Bello gesto que recuerda el consuelo ofrecido a Jesús camino del Calvario.

El Hno Felipe González de Heredia había quedado en la capital, refugiado en casa de su hermano Salvador... Descubierto, fue llevado a la checa del Seminario en donde permaneció hasta que el día 2 de octubre le sacaron para llevarle en un coche hasta Fernán Caballero. El viaje lo realizó sentado entre dos milicianas que con una navaja le amenazaban y pinchaban añadiendo: “Así te vamos a matar; con estos perros no hay que gastar pólvora”.

Al parar el coche en la puerta del cementerio, el Hno Felipe se subió en el escalón de la puerta, se puso en cruz y gritó ¡Viva Cristo Rey y el Corazón de María! Una descarga de fusil acalló su voz.

Un testigo, que casualmente viajó en el mismo coche en que iba el Hno y fue testigo, dijo después: Yo noté que el Hermano iba muy sereno en el coche y el grito de ¡Viva Cristo Rey y el Corazón de María! lo dijo con energía.

En el lugar del martirio, en los terrenos de la antigua estación de ferrocarril Fernán Caballero se levanta un recuerdo permanente a los nuevos beatos

sábado, 12 de octubre de 2013

EL ANTIGUO ESTANDARTE DEL DESPARECIDO REGIMIENTO DE ARTILLERÍA Y LOCALIZACIÓN (RAIL), ERA UN REGALO DEL AYUNTAMIENTO DE CIUDAD REAL



El desaparecido Regimiento de Artillería y Localización (RAIL)  cuando se marchó de nuestra ciudad en el año 1988, se llevó consigo un recuerdo del pueblo de Ciudad Real, el estandarte del regimiento. Este   le fue entregado en un acto castrense celebrado el sábado 16 de abril de 1983 en nuestra Plaza Mayor.

El Diario Lanza realizó la siguiente crónica del acto el domingo 17 de abril en su portada y en la tercera página:

En medio de un sentimiento de fervor hacia las fuerzas armadas, y con asistencia del Capitán General de la Primera Región Militar, se celebró ayer a mediodía en la Plaza Mayor, el acto de entrega de un estandarte por parte del Ayuntamiento que cumple así un acuerdo plenario tomado al efecto, al Regimiento de Artillería, Información y Localización de guarnición en Ciudad Real.

Asistieron al acto entre otras autoridades y personalidades, el gobernador civil de la provincia; presidente de la Audiencia Provincial; fiscal provincial; prelado de la Diócesis, el diputado provincial señor Pizarro Flores que representaba al presidente de la Diputación ausente de la provincia; general jefe de Artillería de Campaña, don Juan Pérez-Chao Romero; general jefe de Artillería de la Primera Región Militar, don David Méndez Mercado; el general jefe de la Primera Zona de la Guardia Civil, don Constantino Gómez González y los generales don Carlos Cortezo y Martínez y don Marcelino Pontijas Fernández que han mandado ambos el Regimiento de guarnición en Ciudad Real.

También se hallaban presentes el coronel jefe del 12 Tercio de la Guardia Civil don Juan Gómez-Salazar Arroyo y el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, teniente coronel don Eusebio Rodríguez Castaño; comisario jefe de la Policía, don Manuel Fonseca y comandante de la Policía Nacional don Antonio Gómez Camacho.

En lugar destacado se hallaban los parlamentarios de la provincia, don Manuel Marín, don Emilio Castro, don José Luis Aguilera, don Juan Ángel del Rey y don Manuel Díaz-Pinés, directores provinciales de los distintos Departamentos ministeriales. En otro lugar se encontraba la Corporación Municipal y en sitio distinguido las señoras del teniente general Allende-Salazar de Arazola, Selas, y otras.

Las fuerzas del Regimiento mandadas por el teniente coronel don José Nieto Miguélez, estaban formadas en una de las calzadas de la Plaza con la banda de música de Capitanía General dirigida por el ciudarrealeño capitán Muruzabal; igualmente formaban fuerzas de la Comandancia de la Guardia Civil al mando del teniente don José Herrera García, así como una sección mandada por el teniente Castellanos, procedente del Batallón de helicópteros de ataque, que manda el teniente coronel don Benjamín Virgós, presente en el acto, y que tiene su base en la finca “Los Cabezos”, del término municipal de Almagro.

A las doce en punto llegó a la Plaza Mayor el capitán general de la Primera Región Militar al que se le rindieron los honores de ordenanza. Posteriormente, el teniente general don Rafael Allende-Salazar, pasó revista a las tropas, dando comienzo el acto propiamente dicho.

Seguidamente el Guión del Regimiento fue trasladado a la tribuna y, a los sones del himno nacional apareció procedente del Ayuntamiento el nuevo estandarte, con escolta, que era portado por el teniente don Antonio Bolea Risque, situándose junto al otro, en el centro de la tribuna, siendo recogido más tarde por la madrina de la ceremonia doña Adela Turillo, de Selas esposa del alcalde y comenzando seguidamente la ceremonia, con la bendición de dicho estandarte por el obispo de la Diócesis, monseñor Torija de la Fuente que estaba acompañado por el capellán castrense del Regimiento, don Alfonso Vilariño, y por el Rvdo. Don Manuel caro Rodero.

PALABRAS DEL ALCALDE

El alcalde señor Lorenzo Selas, tras la bendición del estandarte pronunció las siguientes palabras:

“Para mí es un profundo honor y siento en estos momentos una tremenda emoción ser, de un lado el portavoz de mi Corporación, a la que me honro en pertenecer y de otro serlo también de este querido pueblo de Ciudad Real y serlo para este motivo, por el que nuestra ciudad se viste hoy las mejores galas. Este motivo no es otro que el de hacer entrega a nuestro querido Regimiento de Artillería de Información y de Localización, del nuevo estandarte. Es algo mucho más profundo que el simple hecho de esta entrega, porque con ese estandarte, va nuestro más profundo testimonio de amor y de respeto hacia este Regimiento implantado entre nosotros desde el año 1919 por Real Orden. Luego, por Real Decreto en 1926 pasa a llamarse Regimiento de Artillería Ligera. Más tarde hacia 1929, reinando su Majestad Alfonso XII y siendo jefe del Gobierno el general Primo de Rivera, nuestro Regimiento desapareció. Un año después en sesión plenaria el Ayuntamiento pidió al general Berenguer en aquellos momentos presidente del Gobierno, que se volviera a instaurar el Regimiento en Ciudad Real, lo que no se hizo, otorgándosele la Medalla de la Ciudad, medalla que solamente, por aquel entonces tenían sus Majestades. Sin embargo, este deseo de la población no sería realidad hasta el año 1939 que es cuando tiene su implantación definitiva nuestro querido Regimiento, que después recibió el número 64 y más tarde, en el año 1960, recibió su nombre actual. Es el Regimiento de Artillería, Información y Localización, un Regimiento con el que el pueblo ha convivido durante muchos años y cuyos mandos y tropa ha sabido ganarse el cariño y el respeto de los ciudarrealeños y de nuestros visitantes. De ahí que esta entrega del estandarte se haga desde un profundo sentimiento de amor y agradecimiento, a todos y cada uno de los hombres que integran esta unidad militar, pero que queremos que este significado sea mucho más amplio y que el ámbito de nuestro amor y de nuestro afecto se extienda de una manera permanente a todas las fuerzas armadas tan dignamente representadas hoy aquí, por nuestro Regimiento. Ya nuestra Constitución en su artículo 8º nos dice  cómo han de estar constituidas nuestras fuerzas armadas. Nosotros en nombre de este pueblo integrado en Castilla-La Mancha queremos que nuestras fuerzas armadas sepan que el pueblo de esta región integrada por hombres de corazón tan grande como el propio paisaje al que inseparablemente pertenecen, están con sus fuerzas armadas. Y este acto no significa otra cosa que la expresión del homenaje merecido y permanente. Queremos que los soldados de nuestro Regimiento sepan y lo recuerden fielmente Contáis con nuestro cariño y con nuestro respeto.

Por último recordó su servicio militar en el Regimiento y tuvo un recuerdo emocionado para sus compañeros, soldados que pasaron por el Regimiento desde que fuera implantado en nuestra ciudad. “El valor fundamental de los soldados, y de los mandos es que estén perfectamente preparados para la paz.

El señor Selas Céspedes terminó lanzando vivas al Regimiento, a la Constitución, al Rey y a España, gritos que fueron coreados por la multitud que se encontraba en la Plaza.


ENTREGA DEL ESTANDARTE

Seguidamente, la madrina señora de Selas Céspedes, que iba ataviada con la clásica mantilla española, hizo entrega del estandarte al coronel jefe del Regimiento con las siguientes palabras:

“Reciba este estandarte, en nombre del pueblo de Ciudad Real. Con él va nuestro corazón. Que con la bendición de Dios, nuestro Regimiento lo honre con valor y sacrificio.”

PALABRAS DEL JEFE DEL REGIMIENTO

A continuación el coronel Arrazola jefe del Regimiento, pronunció la siguiente alocución:

Sean mis primeras palabras para testimoniar al Ilmo. Sr. alcalde presidente del Excmo. Ayuntamiento como representante de la Corporación Municipal y de todo el pueblo de Ciudad Real, el profundo agradecimiento de todos los que integramos el Regimiento de Artillería de Información y Localización que me honro mandar, por el hermoso gesto de entregarnos este estandarte, símbolo de nuestra patria, que en adelante presidirá desde su vitrina de honor nuestra sala, y que orgullosos haremos tremolar muy alto, como canta nuestro himno en cuantas ocasiones sea preciso, orgullo acrecentado al recordar que es donación de los ciudadanos de un noble pueblo, que desde hace casi un siglo acogió nuestros cuarteles con generosa hospitalidad y que siempre tiene sus brazos abiertos para todos los que por imperativo de nuestra profesión o como consecuencia de un deber militar tenemos el honor de servir a España, dentro de su recinto y al hacerlo, nos cupo la suerte de integrarnos entre vosotros.

Gracias también, a todas las autoridades que con su presencia dan mayor relevancia, a este solemne acto que estamos celebrando, gracias a los miembros de los cuerpos de la Guardia Civil y Policía Nacional que con su gran espíritu, heroico en multitud de ocasiones y sin encontrar muchas veces no solo gratitud debida, sino ni siquiera la comprensión, luchan por que nos sintamos siempre seguros en nuestros caminos, pueblos y ciudades y que hoy nos acompañan rindiendo honores a la gloriosa enseña de España.

Gracias por fin a la Ilma. Sra. doña Adela Turrillo que nos ha hecho el honor de  aceptar ser la madrina de este acto de entrega del estandarte que gentil Dulcinea, representa en este día a la mujer de esta noble tierra manchega.

Al contemplar el estandarte que hoy nos ofrecéis y que ondea ante nuestros ojos, quiero resaltar ante todo, que aunque en él figura como lema el nombre del Regimiento, no lo tomamos como un título de propiedad y que al aceptarlo, lo hacemos conscientes de su simbolismo y sabedores de que como representación de la patria es a todos los españoles a quienes pertenece, y que solo nos corresponde ser sus custodios, como sacerdotes de una religión, que tiene por mandamientos principales el servicio a España y la lealtad y fidelidad al Rey y a la Constitución, mandamientos que pueden resumirse en uno solo: amor a la patria.

Amor a la patria que no es una exclusiva nuestra, amor que bien sé que todos sentís en su máximo grado, y que exige en todo tiempo y lugar, no solo durante la celebración de este acto, un profundo respeto por los símbolos que la representan, ningún español si quiere hacerse digno de ese nombre, debe avergonzarse de manifestar públicamente su amor a la patria y el respeto a su símbolo, por eso, espero de todos que si alguna vez estáis presentes en cualquier acto en que se rindan honores a la bandera nos acompañéis con vuestro recogimiento.

Para nosotros pido, que estos honores que diariamente la rendimos al izarla o arriarla en su mástil, no se conviertan en un acto rutinario, ni de obediencia a un reglamento, sino que siempre sea la expresión de un sentimiento nacido en lo más profundo de nuestros corazones.

Todos los que hemos cumplido con el honroso deber de servir a España en las filas de su Ejército, prometimos solemnemente un día ante la bandera, y lo refrendamos depositando un beso entre sus pliegues, derramar si fuera preciso, en defensa del honor e independencia de la patria, hasta la última gota de nuestra sangre, espero, pongo en Dios mi confianza, de que esa esperanza no se verá frustrada nunca, que jamás se den las circunstancias que exijan el cumplimiento de esta promesa.

No obstante, España atraviesa una época que no es fácil; el terrorismo azota algunas de nuestras regiones y amenaza a las demás, y en ocasiones, demasiadas por desgracia, llena de sangre nuestras calles y de luto nuestros hogares, el paro se hace sentir con fuerza, el mundo atraviesa una crisis de valores humanos y espirituales y nuestra patria, no es una excepción. Pues bien, es en estos momentos ciertamente difíciles, en los que el conformismo, el permanecer cruzados de brazos, es un crimen, cuando yo os exhorto a todos, hombres y mujeres, a que en nuestro interior nos hagamos y hagamos a España una nueva promesa, pero no de morir, sino de vivir, vivir por y para ella, que todos juntos y cada uno individualmente, colaboremos y trabajemos para conseguir una España unida, una España en paz, una España en la que reine el orden y la justicia.

Esta es la promesa que hoy, delante de este glorioso estandarte, símbolo de la patria, yo os pido.

Esta es la promesa que estoy seguro cumpliremos.

Y como final gritad conmigo:

¡Viva el pueblo manchego! ¡Viva el Ejército! ¡Viva el Rey! ¡Viva España!

Finalizadas las palabras del mando militar, los soldados dispararon una salva de honor y el estandarte, a los acordes del himno nacional, ocupó su sitio en la formación, iniciándose poco después el desfile.

Como acto último de la jornada de ayer las tropas desfilaron por la avenida de Alarcos, donde se había instalado una tribuna desde la que presenció la parada militar el capitán general de la Primera Región, teniente general Allende-Salazar y demás personalidades que le acompañaban, siendo la tropa que desfiló prolongadamente aplaudida y vitoreada por el gentío que se agolpaba en ambas aceras.