Pobre y reducida en su principio sería su primitiva iglesia, dedicada a la Virgen maría, la que recibió su nombre o advocación del navazo o prado en que fue levantada, sencilla y modesta cual correspondía a la estrechez y pobreza de los habitantes de Villarreal; pero la que, al correr de los tiempos, no podía satisfacer los anhelos de sus devotos, y de aquí la construcción del segundo templo. Al rasgar el muro, para dar entrada a la nueva capilla del Corazón de Jesús, se descubrieron tres ventanas góticas, colocadas a igual altura, simétricas, exornadas con sencillas molduras y guarnecidas con cuadrifolios por el interior de la ojiva. Corresponden todas ellas a la fachada principal de la iglesia, que mira al Prado. Al abrirse dos siglos después la Portada del Mediodía desapareció otra, siendo descubierta la última junto al sitio que ocupa el órgano. Los arranques de nervosidades y aristones marcan con claridad sus bóvedas. En la fachada del Poniente, en el centro del lienzo se descubrió también un rosetón circular, ojo de buey, con el mismo guarnecido interior que las ventanas, dejando siete vanos para dar paso a la luz; ¿hubo debajo de él, según costumbre, la misma Puerta corrida hoy más al centro, toda vez que, ofrece evidentes señales de haber sido desguazada de otra parte?
En 1531 el Cardenal de Astorga concedía licencia para la construcción del Templo actual, bien por hallarse en ruinas el anterior o para que correspondiese a las exigencias de una población rica y fervorosa. Su ábside monumental y sus capillas colaterales formaban esta iglesia, a la que se entraba por un postigo. Se amplió después con su grandiosa nave, cerrándose sus bóvedas en 1580, y colocándose su armadura y tejado en 1764. La torre antigua estaba al lado del Norte, y de ello existe un testimonio de D. Joaquín Romero, donde dice: “que habiendo presenciado el derribo de la torre vieja y reconocidos los materiales con toda detención, se encontró con dos cuerpos de edificio, con dos torres, una con 21 pies de ancho en cuadro y 90 de alto hasta la cornisa; y otra que la ceñía al exterior con un muro contrahecho de 153 pies de altura y 6 de expesor. Por razón de desunirse lo viejo de lo nuevo hubo necesidad de demolería, y entre los materiales escombrados halláronse piedras labradas, moldura de arcos, pilastras, bases y capiteles, todo perteneciente al orden ático” (1)-1780-
Se habilitó para el servicio de las
campanas la torre sur. Modelo esta del Renacimiento, se edificó sobre la
primitiva Sacristía, construida a si vez en 1551. Promovió la ejecución de la
Torre nueva el párroco de esta Iglesia D. Esteban R. Sánchez de León, dirigió
la obra el mencionado arquitecto D. Joaquin Romero; terminándose el 1825.
D. Antonio Fernández, que cerró las bóvedas, construyó la mampostería del Coro en 1581; cerraba éste una buena reja, obra no despreciable de orfebrería. Juan de Villaseca, residente en Méjico, ordenó la construcción del Retablo mayor bajo la traza de Andrés de Concha, contratándole con Jiraldo de Merlo y Juan Hasten, su yerno, en 10.500 ducados. Los pintores Cristóbal y pedro Ruiz de Elvira ejecutaron el dorado y estofado del mismo, recibiendo por pago de su trabajo la cuarta parte.-1612-1619- El Camarín de la Virgen con su buena escalera de alabastro se construyó a expensas del contador de Hacienda D. Felipe Muñiz en 1619. En 1632 se levantó la Sacristía nueva, compuesta de nave y rotonda, la que se decoró con cajonería tallada con primor, aunque del gusto de su tiempo, no exenta de belleza. Sobre la nave edificó el Excelentísimo Sr. D. Casimiro Piñera, tercer prelado de este Priorato, la capilla del Corazón de Jesús, bendiciéndose el 29 de Agosto de 1904, día siguiente de su fallecimiento, dando la traza D. Sebastián Rebollar. Don Juan Pontes de Oca, canónigo de esta Iglesia, dejó por su testamento ordenada la edificación de la capilla de Santo Tomás de Villanueva, inaugurándose el 18 de Septiembre del año 1900.
La junta diocesana de Templos por Edicto de 3 de Abril de 1902, en virtud de lo dispuesto por R. O. de 6 de Marzo anterior, anunció en subasta pública las Obras de reparación extraordinaria del Templo de la Santa Iglesia Prioral, bajo el tipo del Presupuesto, importante 105.808,02 pesetas, las que habían de ejecutarse con arreglo a los Planos, presupuestos, pliegos de condiciones y memoria, formados por el citado arquitecto provincial y diocesano Sr. Rebollar. Se adjudicaron las dichas Obras en 98.320 pesetas; tomando su dirección y administración el Cabildo prioral, nombrando de su seno la correspondiente Comisión. Desde su comienzo suscitaron las obras graves juicios y controversias, tomando en ellas parte la prensa. A fuer de cronistas, nos limitaremos a dar cuenta de las Obras de Arte destruidas y de las mejoras ejecutadas, ya que en folleto aparte las discutimos ampliamente.(2)
Perdió la Torre su gallardo chapitel con
su valiente flecha o aguja, siendo sustituida por el desgarvado cimborrio,
torpe y falsamente construido. Perdió la Iglesia el Cancel de la Puerta Norte,
hermosa obra de Francisco Navas, de últimos del siglo XVII con su precioso
herraje cincelado y de un mérito excelente; el púlpito de forma poligonal y
estilo Renacimiento, que ostentaba en sus tableros a los cuatro Evangelistas
con sus atributos respectivos en bajo relieve, con molduras de gusto exquisito
en sus cornisas y como construido para adosarlo al muro, remataba en una
ménsula, especie de capitel, que terminaba en otra mensulita, todo ricamente
adornado; las Portadas, sepultadas bajo detestables Pórticos. Para que no se
pierda, igualmente su memoria, repetimos la descripción hecha por el reputado
arqueólogo D. Rafael Ramírez de Arrellano. Portada del Prado-Del estilo
ojival decadente, está formada de un arco adintelado encerrado en otro redondo,
y éste, a su vez en un cornucopio, que termina en un tope de grandes hojas de
cardo. El tímpano relleno tiene en el centro una imagen en piedra de la Virgen
y a los lados sendas macetas de flores con azucenas, que son las armas de San
Francisco, lo cual, induce a creer, que se hizo a expensas de la Orden, o por
lo menos, con su intervención y ayuda.
Esta Portada está encajonada, podríamos decir, entre su botarel, que rodea el primitivo, siendo el actual de la misma construcción y fecha que la del imafronte sacristía vieja, obra del siglo XVI. Portada del Norte. De principios del siglo citado, tiene un arco ojival conteniendo otro adintelado y flanqueados ambos por graciosos pináculos. Toda la ornamentación está encerrada en un robustísimo arco saliente construido para fortaleza del templo, y que debe ser de la misma época de la Torre.(3) Destruida también en su mayor parte fue la tracería gótica de sus ventanales y la cajonería churrigueresca de la sacristía, que dejamos mencionada.
A cambio de tan irreparables pérdidas ganó la Iglesia los dichos Pórticos, las Portadas de las Capillas escuetas y desnudas, porque los adornos de estuco se le adicionaron después, para hacerlas menos repulsivas, sus rejas; la reconstrucción de la primera bóveda junto al ábside; el arreglo de la cubierta, variando su forma de puente, sobre puntales de madera, que gravitaban sobre el cierre de las bóvedas, por la de pendolón; el pavimento y revoque general. La traslación del Coro al Presbiterio como la tribuna y órgano fue obra exclusiva del Prelado y Cabildo.
(1) “El Labriego-Año
XIX-Abril-1906-
(2) Las Obras de la
Catedral de Ciudad Real-1902 a 1904-Mondoñedo-1905-4º-105 pág.-Sorprende
ciertamente, el ver, que, el Sr. Arcipreste, que entonces salió a su defensa,
habiándonos dos años después en su Historia Documentada de Ciudad Real del
Templo Catedral pase por alto esta controversia, deje de señalar con su
habitual competencia los beneficios que recibiera de aquellas Obras y se
circunscribiera a consignar algunas noticias del dicho templo, vulgares, de
puro repetidas.
(3) Heterodoxos 2ª Ed.-Adv.
Preliminares pág. 15-


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