Siendo Alcalde
de Ciudad Real, Francisco Gil-Ortega, fue inaugurada el 26 de julio de 1999 la “Vía
Verde La Poblachuela”, realizada con financiación de la Diputación Provincial,
sobre los terrenos de Renfe, que unían antiguamente Ciudad Real con Poblete.
El trayecto de
vía verde que se inauguró tenía una longitud de 4.300 metros, que discurren en
sentido norte-sur. Parte de la rotonda de la carretera de Puertollano con el
polígono de Larache, y en su primer tramo discurre paralela a la carretera de
Puertollano y al Cordel de Ciudad Real. Una vez cruza bajo la variante,
transita por las proximidades del cementerio de La Poblachuela y finaliza en el
camino de servicio de la vía del AVE, próximo a la antigua estación de Poblete.
Dicho camino comunica con carretera de Fuensanta, a unos 5 kilómetros y con
Poblete a 4 kilómetros.
El recorrido de
la vía verde discurre entre tierras de labor en las que predomina el cultivo de
cereal de secano, con aprovechamiento de rastrojeras por ganado ovino. Existen
pequeñas huertas regadas con agua de pozo. El arbolado es escaso y la
vegetación autóctona está completamente deteriorada por la alta presión
antrópica a que ha sido sometida desde hace mucho tiempo. Se ubica en zonas no
aptas para el cultivo y consiste en material arbustivo y herbáceo de escaso
valor.
Las actuaciones
que se llevaron a cabo en la vía verde fueron acondicionar los firmes para permitir
el uso por parte de peatones y bicicletas. Las plantaciones se realizaron desde
el inicio hasta el cruce con la variante y en tres zonas de descanso
coincidentes con los alrededores del cementerio de La Poblachuela, la cota más
elevada de la vía, y la zona final.
Toda la planta
es autóctona y, por tanto, de bajas necesidades hídricas. Entre las especies se
pueden citar como arbolado acacias, olmos, arces, aylantos y melias y entre los
arbustos se pueden encontrar tarays, retamas iniestas, cantuesos, rom eros,
salvias, lantanas, jaras y lentiscos. La mediana ajardinada cuenta con arbustos
de bajo crecimiento para no quitar las vistas a lo largo de la vía y se ha
colocado film de plástico negro y extendido gravilla para que no crezcan las
malas hierbas y que el mantenimiento sea lo más económico posible.
Por otro lado,
el mobiliario que se instaló a lo largo de la vía verde se componía de 20
bancos, 6 mesas, una fuente, un contenedor, 50 unidades de señalización y 45
traviesas en cruces.