Buscar este blog

domingo, 18 de abril de 2021

COMERCIAL MALAGUEÑA

 



En la calle Toledo número 7, el empresario Antonio Martín Pérez abrió las puertas de Comercial Malagueña en el año 1963, un local donde se podían adquirir Muebles, electrodomésticos, confección, eran las distintas áreas que abarcaba este comercio. Aquí, se podía adquirir desde un vestido para el novio, para el padrino o el de la novia, hasta los muebles necesarios para la futura casa.



sábado, 17 de abril de 2021

LA AUTO MANCHEGA

 

Revista Vida Manchega 10 de abril de 1917



La vida de Don José Piqueras, nuestro querido amigo, destaca hoy por manera notable en esta nuestra vida regional rodeada de la admiración y simpatía de cuantos se interesan por el progreso de la Mancha. Porque él, manchego de corazón si no de cuna, pues entre nosotros vive desde hace treinta y cinco años, ha sabido dar forma á una de las constantes aspiraciones de esta comarca para el fomento y desarrollo de su riqueza, á la necesidad de comunicaciones para la circulación de sus productos; nervio y eje de la economía de los pueblos en todas las épocas y más que en ninguna otra en la moderna, en que es factor indispensable para la vida de las naciones, la propagación del comercio y el desenvolvimiento de la gran industria.

Sacar de su aislamiento á los pueblos de la provincia alguno de los cuales por su distancia de la capital y su falta de medios de comunicación entre sí parece como que pertenecen á otras distintas y lejanas regiones de la Nación, mirándose como extraños; poner en circulación la gran riqueza atesorada en el suelo y subsuelo de la Mancha, facilitar la rapidez del tráfico y con ella las relaciones sociales, dando expansión y desarrollo á las energías latentes en el corazón de toda una comarca, hoy atrofiadas por imposibilidad de explotación y movimiento; obra es solo dable á un carácter entero, de fe ciega en los destinos de la patria, de infatigable constancia para el trabajo, de una honradez intachable, de una actividad á toda prueba y de sólidos conocimientos en los asuntos financieros; es decir de un luchador á la moderna; cuyas armas y cuyo escudo se emplean en defensa de los grandes ideales mercantilistas del Siglo XX.

Y este es Don José Piqueras Fernández, para gloria suya y beneficio de la Mancha, un gran luchador enamorado de esta su verdadera patria chica en cuya defensa viene luchando durante tantos años.

 



De humilde origen, dedicado al comercio en Valdepeñas desde su infancia, supo conquistarse un nombre respetable y una posición independiente por su laboriosidad y su honradez. Más tarde y en la misma población, hizo conocer á ésta todos los beneficios del crédito, estableciendo acreditados organismos bancarios, por cuyas cajas ha venido circulando durante diez y seis años toda la riqueza de aquella importante plaza. Al propio tiempo y desde 1906 colocado al frente del arriendo de la recaudación de Contribuciones de esta provincia, ha sabido sacarla del atraso tributario en que se hallaba, normalizando su administración, y dignificando el cargo haciendo compatible los intereses del contribuyente con los del Estado, con un tacto y una habilidad que le acreditan de distinguido diplomático.

La constancia desplegada por Don José Piqueras en los ímprobos trabajos y en los múltiples asuntos que ha tenido á su cargo, casi desde que era niño, la honradez y asiduidad con que los ha manejado, poniendo en repetidos asuntos toda su alma, ha hecho que en ellos haya triunfado siempre, encontrando facilidades en donde otros no vieron más que dificultades insuperables, obteniendo alagüenos resultados en donde otros fracasaron y dando prospera vida a negocios que se consideraban muertos.

Tal es el autor del proyecto del Servicio de Automóviles y Presidente de su Consejo de Administración y basta con reseñar sus éxitos pasados y presentes para tener confianza, en que logrará llevar á feliz término  su nueva empresa de engrandecimiento y regeneración de la región manchega.

Revista Vida Manchega 10 de marzo de 1917



viernes, 16 de abril de 2021

“CERVANTES”

 


Con el objeto de probar el motor y la instalación de iluminación eléctrica de este magnífico y suntuoso carruaje, se organizó, el día 9 de los corrientes, una expedición al inmediato pueblo de Fernancaballero, a la cual fueron galantemente invitados por D. José Piqueras, Presidente del Consejo de Administración de aquella entidad representaciones de la Prensa local y otras personalidades de esta población, hasta completar las 30 plazas de que es capaz el automóvil “Cervantes”.

Durante la expedición se impresionaron varias placas fotográficas, siendo una de ellas la que figura al frente de estas líneas; la cual se obtuvo a la entrada del puente denominado “Nolaya”, sobre el río Guadiana.

Los expedicionarios no cesaban de ponderar la potencia del motor, que es de la marca Packard, así como la elegancia, solidez y comodidad del carruaje citado, y todos auguraban un brillante porvenir para la “Auto-Manchega”, que, gracias a la constancia y acierto de su director Sr. Piqueras, va resolver el problema de dar rapidez y comodidad a los viajes por la Mancha, hoy tan incómodos y lentos.

Dentro de pocos días se inaugurará el servicio de transporte de viajeros desde Alcázar a Ciudad-Real y a Piedrabuena y Porzuna, para lo que solo se espera la llegada de otro carruaje que se está ya terminando. De suma importancia para la Mancha será la fecha de esa inauguración, porque con ella se abre nueva vida para esta Región, dándose un gran impulso a su progreso y a su prosperidad.

Revista “Vida Manchega” 25 de febrero de 1918

 

jueves, 15 de abril de 2021

BENDICIÓN AUTOMOVILES “AUTO-MANCHEGA”

 

Imágenes del día de la bendición publicada en la revista “Vida Manchega” el 25 de abril de 1918. Están tomadas en la calle Toledo, 5



Ayer mañana, como se tenía anunciado, se verificó la bendición de los dos primeros automóviles “Cervantes” y “Gasset” de la Auto Manchega.

Desde Mucho antes de la hora anunciada, numerosas personas se encontraban en las inmediaciones del domicilio del Sr. Piqueras.

En los balcones de las casas próximas, vimos distinguidas señoras y señoritas.

Asistieron las dos Bandas de música municipal y provincial, y la tropa de exploradores, al mando de su jefe el comandante de infantería Sr. Sánchez de León.

EL SR. OBISPO

Momentos antes de las once llegaba el Sr. Obispo, a los acordes de la marcha de Infantes, al domicilio del Sr. Piqueras, siendo recibido por este y su familia en el despacho, donde se encontraban los invitados al acto.

LA BENDICIÓN

En el portal de la casa, se había instalado un artístico altar, ente el cual se revistió el Sr. Obispo con los ornamentos sagrados, dando acto continuo la bendición a los dos coches, ayudándole en la ceremonia el canónigo de la Santa Iglesia Prioral, M. I. Sr. D. Eloy Fernández, dignidad de Chantre.

LOS INVITADOS

Una vez terminado tan solemne acto, el Dr. Irastorza y los invitados pasaron a las habitaciones particulares del Sr. Piqueras, donde fueron invitados por tan amable señor con dulces y pastas, descorchándose buen número de botellas de “champagne”.




Allí se encontraban, el Sr. Piqueras en unión de sus hijos D. Augusto, D. José y D. Ángel y sobrino D. José; D. José Carrión, Presidente de la Audiencia; D. Gabriel de la Escosura, Fiscal de la misma; D. Fernando Palacios, Alcalde; Muy Ilustrísimo Sr. D. Eloy Fernández, dignidad de Chantre; M. I. Sr. D. Mariano Martínez, Doctoral de la Santa I. P.; D. Fernando Illana, Delegado de Hacienda, don Eduardo Loaisa, Director del Banco de España; D. Clemente García-Retamero, Director del Instituto; D. Enrique Villalón, en representación del Gobernador militar; D. Miguel Pérez Molina, D. Rafael y D. Eduardo Martín Moreno, Muy Ilustrísimo Sr. D. Alfonso Pedrero, Canónigo de la Santa I. P.; D. Emilio Bernabeu, D. José Vázquez, D. Emilio Quesada, don Adolfo Lucendo, D. Tomás Martínez, director de Castilla; D. Luis Cid, en representación del ingeniero-jefe del Catrasto, D. Manuel R. Salas, D. Bienvenido Dueso, D. Federico Serna, de Moral de Calatrava; D. José María Gigante y D. Emilio Morales, de Manzanares; D. Vicente Araque, de Valdepeñas; D. Sixto Lozano, de Almagro; D. Lorenzo García Pinilla, de Daimiel; D. José Veciana; D. José Moreno, presbítero; D. Emilio Moreno, don José Cuenca, D. Miguel Espadas, D. Ismael López de Sancho, D. Salvador Escrich, D. Florentino Piqueras, de Valdepeñas y en representación de EL PUEBLO MANCHEGO nuestro redactor Sr. Hernández Loeches.

Después dieron los “autos” varios paseos por la población y carretera de circunvalación, abarrotados de gente, pudiendo comprobar las excelentes condiciones de comodidad y resistencia y buena marcha que los automóviles tienen.

EL SR. GASSET

El Sr. Gasset escribió atenta carta al Sr. Piqueras, excusándose de asistir a la inauguración por encontrarse enfermo.

“El Pueblo Manchego” 8 de abril de 1918




miércoles, 14 de abril de 2021

FÁBRICA DE CEPILLOS Y BROCHAS MIGUEL SANTIGOSA

 



La modestia del Señor Santigosa se pone de manifiesto en la portada de su fábrica. Nada de rótulos más o menos llamativos; únicamente una placa de porcelana con su inscripción correspondiente.

La fama alcanzada por este laborioso industrial es suficiente para que, no solamente en Ciudad Real y su provincia, sino también en el resto de España, se sepa que en el núm. 55 triplicado de la calle Toledo, se halla enclavada una de las mejores fábricas españolas de brochas, cepillos y pinceles.

Es el señor Santiagosa la perseverancia hecha carne y su sútil inteligencia le permite llevar, aunadamente, todos los cargos que su industria requiere.




Esta es la impresión que nos ha causado este hombre en la breve visita que hemos girado a su fábrica en la cual hemos admirado, desde las maquinarias –construidas por el mismo- hasta la preparación de un envió de los artículos allí confeccionados para una importante capital del Norte.

Comparten con el señor Santigosa el trabajo de la fabricación de brochas, cepillos y pinceles, un numeroso equipo de personal que automáticamente se mueven bajo la mirada autoritaria, pero suave, de su patrón.

Y no quiero terminar este breve reportaje sin antes asegurar que las brochas, cepillos y pinceles fabricados por el señor Santigosa en la calle de Toledo número 55 triplicado de Ciudad Real, no tienen rival ni en calidad, ni en precios.

Revista “Regiones” Semana Santa Ciudad Real 1935

 


martes, 13 de abril de 2021

COMERCIOS Y TIENDAS DE CIUDAD REAL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX: CALLE TOLEDO (IV Y ÚLTIMO)

 



Pasada la placita de la Merced nos topamos con el edificio del Palacio Provincial, que alberga a la Diputación, y que da empaque y buen tono a la calle. El palacio se levantó a últimos del siglo pasado, frente a la entonces llamada plazuela de Don Luis, que era prácticamente el jardín de la casa-palacio de la familia Muñoz. El solar sobre el que se levantó el edificio de la Diputación perteneció a la antigua Vicaria del Obispado Priorato de las cuatro Órdenes Militares, siendo su coste de cuarenta mil pesetas, según escritura del año 1888. El arquitecto autor del proyecto del Palacio Provincial fue don Sebastián Rebollar y Muñoz, que lo era también de la Corporación Provincial.




La primera piedra del nuevo edificio, esperado con gran ilusión por los ciudarrealeños, se colocó el día 6 de agosto del año 1889 y el inmueble fue entregado a la Diputación el año 1893, aunque en la puerta de servicio que da a la plaza de la Merced y que linda con la entrada a la iglesia parroquial de Santa Maria del Prado, conocida más por la Merced por haber utilizado dicho templo los religiosos mercedarios, se consigna que fue el año 1892. La pintura y decoración del palacio fue realizada por el gran artista de Ciudad Real, profesor de Dibujo posteriormente en el Instituto, Angel Andrade Blázquez, que dejó buenas muestras de su talento artístico y capacidad creadora en muchos detalles del edificio. Porque hoy, seguramente parecerá a más de uno fuera de lugar buena parte de las dependencias, pero no cabe duda que en aquellos tiempos y aún después, su exorno hizo época, si bien posteriormente ha sido objeto de algunas modificaciones, al realizarse obras de conservación, entre las que destaca el nuevo salón de sesiones con el magnífico mural de López Villaseñor y las llevadas a cabo por la actual Corporación a lo largo de 1984 y 1985.

 



Al no contarse hasta fecha reciente con Museo Provincial en Ciudad Real, fue la Diputación la que en sus galerías o almacenados en otras dependencias, conservó buen número de obras de pintura y escultura del propio Andrade, de Carlos Vázquez, Palmero, Villaseñor, Guijarro, García Donaire, Gloria Merino, Iniesta y la colección de personajes del "Quijote" que el malogrado amigo Felipe García Coronado dejó como muestra escultórica de su arte inolvidable.

Mucho más podría decirse de la Diputación, -estos datos han sido tomados del "Diccionario histórico" de don Inocente Hervás-, de los hombres que han pasado por ella y sus circunstancias en relación con el progreso de la provincia, pero por lo que tiene de social, queremos consignar aquí los nombres de dos de sus porteros mayores, el de Deogracias Díaz Piña, hombre que vestía el cargo con prestancia, correcto en grado sumo y servicial sin servilismo; el otro, su sucesor, Enrique García Visedo, gran manchego en su sentir, hombre popular y que supo igualmente estar en su puesto.




En el 32 estuvo la relojería de José Ayala Fernández, la droguería y perfumería "El Prado" y en la esquina un despacho de helados, los tres ya desaparecidos al construirse un moderno edificio con fachadas a las calles de Toledo y Jacinto; en la casa siguiente estuvo un taller de cestería y otros artículos de mimbre.

En el 36 vivió muchos años Emilio Roig Escobar, que fue siempre muy aficionado a la pluma, que cultivó con acierto, firmando sus colaboraciones con los seudónimos de "El barón de Rosillo" y "Román de la Rosa", a partir de los años 20. En la número 38 vivió muchos años la familia de don Francisco Cueva y posteriormente estuvieron las oficinas del Instituto Geográfico Catastral y en la siguiente, de la familia Maldonado, la Inspección Provincial de Primera Enseñanza y después la Delegación de Educación. Demolidos estos inmuebles se han construido modernos edificios, cuyos bajos están ocupados por variados establecimientos. Dos tiendas de comestibles estuvieron en la casa número 44, la de Miguel Luengo Trejo y la de Francisco Gómez, que pertenecieron antes a los señores Rivas y Tomás Prado. En el principal vivió muchos años y en ella murió una figura local muy popular, don Enrique Ventura Sauco, gran cazador y poseedor de perros de la mejor casta.




En el número 48, hoy sustituido por un moderno edificio con fachadas a Toledo y Estrella, tuvo su casa solariega el general don Francisco Aguilera y Egea, con el que se reunían sus muchos amigos durante sus estancias en nuestra ciudad, y posteriormente vivienda e industria del señor Santigosa y Alvarez de Toledo. Sobre la puerta principal de la casa primitiva había una lápida en la que constaba la fecha de construcción.

En el 50 moderno existió un pequeño rastro del popular barbero maestro Mota, en el 60 estuvo el maestro sastre Cabañas, siempre muy atildado, con gorra y su pañuelo blanco al cuello; en el 62 vivió durante su estancia en Ciudad Real, como director del "El Pueblo Manchego", don Benito Valencia, por los años 15 y 16; en el 70, la tienda de comestibles y despacho de aceites de Salinero; en el 74, la droguería y perfumeria de Félix Peinado Archidona, con artículos de regalo; en el 82 la bodega y despacho de Vinuesa y ya en la esquina a Luz el taller de reparaciones de motos de Antonio Muñoz.

 



En la acera de los nones, pasada la Diputación, esquina la Rosa, estuvo la razón social "De Juan y Ayala", especializada en maquinaria agricola, automóviles y motocicletas. Hace muchos años y en el mismo local, existió una tienda de ultramarinos, que hoy sería de alimentación, propiedad del maestro pintor Anastasio Santiago, popular y afectivo para con su muchos amigos. En el principal vivió muchos años el bueno de don José Carrascosa, que fuera catedrático de Matemáticas en el Instituto de Ciudad Real. En el 21 estuvo cierto tiempo el taller de recauchutados de José López.




En el número 23, estuvieron las oficinas del Servicio Nacional del Trigo y posteriormente el Sanatorio de Nuestra Señora del Prado, en el que desarrollaron sus actividades profesionales un gran cuadro médico con consulta abierta en Ciudad Real. Hasta 1936 fue vivienda del banquero don Ramiro Sánchez Izquierdo, que fue presidente de la Diputación desde el 2 de enero de 1936, durante un breve espacio de tiempo, debido a un cambio en la política nacional a raíz de las elecciones del 16 de febrero. En este inmueble, antes de que fuera reformado por el señor Sánchez Izquierdo, víctima de la convulsión que sufriera España en el citado año 36, estuvo bastante tiempo el Distrito Minero, recordando entre sus ingenieros a los Señores Oria, Barón y el conde de Argillo.




El gran artista Jerónimo López Salazar, que fuera director de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos en los años 60, tuvo su taller-estudio de escultura en el número 25; en el 29, un establecimiento de venta de lanas y confecciones de punto y otro de máquinas de escribir; en el 33, donde se halla hoy el bar Toledo, tuvo su domicilio y taller de pintura el maestro Santiago, así como el taller de Teresita la bordadora, donde aprendieron primores con la aguja muchas ciudarrealeñas que hoy madres de familia y hasta abuelas; en el 35 estuvo el estanco de la madre y hermanas de los señores Contreras, sacerdote e Industrial, ambos muertos el año 36; en el 41 la Peluquería para señoras de Lola, en el 45, los talleres de Tintorería Madrid y un estanco y aún más arriba una zapatería de portal.




En el 61 tuvo muchos años su taller de mármoles el que fue buen artista especializado en panteones y sepulturas, Joaquín Cabildo, y posteriormente uno de sus hijos, en el mismo local, se estableció con bicicletas de alquiler y reparaciones; en el 71 tuvo tienda de comestibles el señor Cortés, junto a otras próximas de venta de pan y un almacén de piensos. El 91 fue establecimiento de Usero, seguido por sus familiares, con artículos de golosinas; en el 93, la taberna-bar "El Cañon", con mucha clientela del vecino cuartel; al final, el antiguo garaje "El Aguija", de Valeriano Sobrino, la fragua de Luengo y el almacén de carbones de J. Fernández. En la acera de enfrente, a esa altura, estuvieron varios servicios militares, incluidos el Gobierno Militar y la Intendencia del Ejército.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986



lunes, 12 de abril de 2021

COMERCIOS Y TIENDAS DE CIUDAD REAL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX: CALLE TOLEDO (III)

 



Empezamos ya con los impares. En "Hoja del Lunes" de Ciudad Real correspondiente al 9 de noviembre de 1970, un buen conocedor de "historias" del viejo Ciudad Real, don José Rodrigo Rico escribía una interesante colaboración en la que informaba del establecimiento en Toledo 1 de la cervecería "El Gallo" para la que vinieron, en su inauguración, "tapices de estilo venecianos y Luis XV, de los más variados rincones. El mobiliario se calificó de gran lujo y toda la vajilla y servicios en gran parte era de plata, gracias al celo de su dueño don Antonio de Alba, hombre de gran mundo, acomodado y afincado en Ciudad Real, quien en tal inauguración fue pródigo en la invitación general al público selecto y numeroso que asistió. Fue este el primer café-cervecería que tuvo formalmente nuestra capital -la inauguración tuvo lugar el 20 de septiembre de 1908- y posiblemente el único bar de la primera década del siglo, ya que hasta entonces, aparte del Nuevo Casino en sus diferentes etapas, en la calle de Caballeros, sólo había tabernas y bodegones".




La cervecería "El Gallo" -según sigue relatando José Rodrigo en su colaboración- fue punto de reunión de damas y caballeros de la alta sociedad, a la salida de misa en domingos y días festivos, y tímidamente empezó a alternar en pequeños grupos la juventud femenina de la ciudad, acompañada de algún que otro pollo con pulcros botines, con gran "escándalo" de las estiradas mamás. Sin duda el marco del caf-cervecería fue el de más lujo de la provincia. Y antes de "El Gallo", a finales del siglo pasado, estubo en este mismo local la sombrerería de moda propiedad de don Gregorio Sánchez Escribano.

Otro colaborador habla de que en este número I estuvo la sastrería de don José Ruiz Sánchez, gran figura popular de Ciudad Real, hombre afable, simpático, aficionado a la caza, estimado de todos.




También estuvieron ubicados en esos locales, la taberna de Garrido, que luego con categoría de bar, se trasladó a la calle del General Aguilera; otra taberna de Pedro, famosa por el nombre de "El As de Copas", con una gran carta de la bajara como muestra, que pasó más tarde a las proximidades del parque de Gasset, concretamente haciendo esquina de la calle de Alarcos y la Ronda; el comercio de don Pedro Simón, del ramo textil, y el almacén de muebles de Andrés Arche, hasta llegar a los almacenes de los Reyes, de don Mariano y don Emilio, si bien posteriormente el primero se trasladó a su actual emplazamiento esquina a plaza de Cervantes y avenida de Alarcos, con un moderno edificio de todas las ramas de tejidos y confección, permaneciendo en la calle de Toledo, al construirse un moderno edificio, los hijos de don Emilio.

 



En el número 3 dos clásicos industriales de la capital: Mota, el barbero, y Mónico, el jabonero, este con su clásica gorra, entonces muy usada por esta clase de menestrales, y su bata tres cuartos, igualmente muy corriente en los comercios de la época. En la actualidad ocupan los bajos de don Leocadio León de la Orden y hoy de sus herederos, muy surtido en artículos del ramo, y la peluquería de Antonio, en la que ha estado muchos años al frente, hasta su jubilación, el popular maestro Paco González (según su nieto, se llamaba, Paco Hernández), hombre simpático y gran aficionado taurino de buenos practicantes de la caña.





En la casa número 5, muchos años residencia de don José Piqueras Fernández, estuvo en el bajo la Recaudación de Contribuciones, regentada por dicho señor, y que posteriormente desempeñara don Enrique Juanes, como funcionario de Hacienda. El señor Piqueras, Hombre de negocios, muy emprendedor y con gran dinamismo, creó un servicio de autocares para servir el balneario de Fuensanta, por entonces muy concurrido, y los pueblos de Aldea del Rey y Calzada de Calatrava. Lo denominó "La Auto Manchega", siendo así el precursor de otra del mismo nombre y de la que, para otros puntos, se llamó Empresa Solis y más tarde A.I.S.A., y por consiguiente de todos los servicios de esta clase con que hoy cuenta Ciudad Real. El día de la inauguración se invitó a todo el vecindario a participar en el acontecimiento, que como tal hay que calificarlo en aquella época, y la invitación consistió en dar una vuelta completa a la ronda de circunvalación, cómodamente montados en los primitivos autobuses. En Calzada -lo hemos podido comprobar gráficamente en el número 213 de "Vida Manchega", agosto 1918- constituyó igualmente un acontecimiento la llegada del primer servicio, en el que hicieron el viaje, además del señor Piqueras, el diputado del partido y los representantes de la Prensa de Ciudad Real.




Aunque los servicios de viajeros se dieron con toda regularidad, la empresa no prosperó y pronto desaparecieron.

Posteriormente se estableció en dicho local un sobrino del señor Piqueras, don Ramón, como subdirector de la compañía de seguros "La Unión y el Fénix Español", que se trasladó posteriormente a la calle de Caballeros, y más tarde, al comprar la casa, se instaló en ese local el establecimiento de ultramarinos de Ramón Serrano, que antes había estado en la calle de Carlos Vázquez, donde hoy están los Almacenes Caballo. Al fallecer el señor Serrano, se estableció la firma "Comercial Malagueña", dedicada aquí a tejidos, confecciones, mercería, etc., habiendo realizado una gran reforma del local, que le sitúa entre los mejores comercios del ramo textil.




La casa número 7, vivienda y bufete del abogado don José Antonio Sauco Gabaldón, no fue comercial en aquellos años del primer cuarto de siglo, aunque si recordamos que en la portada colindante con la casa de la señorita viuda de Medrano, doña Elisa Cendrero, estuvo instalada en tiempos la funeraria de Capilla, hasta su traslado a Dorada, 2, frente a San Pedro. En los bajos de esta casa número 7 se estableció el primer comercio de "Galerías Barcelonesas", al que siguió Almacenes Toledo, y también la perfumería "Malvarrosa", en su primer establecimiento, muy concurrido de clientas por aquellos años.




En el número 13, próximo inmueble con comercio estuvo instalada muchos años la Papelería y Librería de Enrique Lérida, hombre afable, muy culto, que prefería charlar un rato con un cliente que también lo fuera, antes que vender un lápiz o un goma. Muchos números de los periódicos locales de entonces supieron de sus gacetillas y de sus escarceos literarios. Desde la calle de Toledo se trasladó el librero Lérida a la calle de General Aguilera, donde su hijas han estado al frente del negocio hasta la demolición del inmueble, en 1985. En los bajos siguientes se estableció, desde la calle de la Cruz, en la sección de tejidos, Almacenes "El Barato", del señor Oliver Paniagua, que más tarde pasó de nuevo a la calle de la Cruz, en la otra acera. Posteriormente, en el mismo local de Toledo, estuvo varios años el establecimiento de tejidos y novedades de don Antonio Sánchez, al que sucedió Almacenes "Magón" de Toledo, así llamados para evitar confusiones con el de Postas.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986