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lunes, 20 de octubre de 2025

EL ORFEÓN MANCHEGO

 



Traemos hoy, también, a nuestras páginas a D. Salomón Buitrago, Maestro de Capilla de la S. Iglesia Catedral, fundador y director que fue de la Agrupación musical más importante y de más categoría que ha habido en nuestra ciudad.

El Orfeón Manchego, compuesto por cerca de cien voces en sus siete cortos años de existencia, llegó a adquirir una fama y un prestigio extraordinarios, que rebasaron los límites de nuestra provincia. Sus actuaciones se contaban por éxitos clamorosos, siempre bajo la dirección y al ritmo de la mágica batuta de D. Salomón.

Obras difíciles y de envergadura: de Perosi, Wagner, Borodin Haendel, etcétera. Zarzuelas de categoría: «Bohemios», y «La Viejecita», figuraban en su repertorio. D. Salomón preparaba y dirigía todo, con un trabajo agotador y una paciencia infinita, ya que muchos de los componentes de la masa coral, desconocían el solfeo y no tenían nociones de música.

La guerra, que acabó con tantas cosas buenas, puso fin a aquella magnífica agrupación musical que tan alto llevó el pabellón cultural de Ciudad Real.

D. Salomón con treinta años más que entonces, el pelo ya blanco, pero con la misma simpatía y agrado de siempre, ha contestado así a nuestras preguntas:

—¿En qué fecha se fundó el Orfeón Manchego y quiénes fueron sus directivos?

—El Orfeón Manchego se fundó en el año 1929 y los directivos fueron un grupo de jóvenes que, con gran entusiasmo, secundaron mis iniciativas: Donado, Arteche, Ruyra, Bermúdez, Canales, Castro, Sánchez de la Nieta, Manjavacas, etc., etc.

—¿Qué actividades había dentro de esta entidad cultural?

—La preparación de obras de tipo folklórico y algunos de polifonía antigua y moderna, las grandes misas primera y segunda pontifical del Maestro Perosi, y un número escogido de obras para coro y orquesta, como la gran marde Tanuasery y el Coro ce Peregrinos de Wagner, El Principe Ygor, de Berodín, el Alleluya de Haendel, Unas canciones de Ravel, el Coro de Bohemios y la Jota de la Dolores, obra que vino a dirigir el Maestro de la Coral de Madrid, D. Rafael Benedito, quedando muy satisfecho y elogiando la labor realizada por la Coral.



—El director de la Coral era usted como bien recuerdo, ¿quién dirigía las diferentes actividades de la Agrupación?

—Las otras actividades las dirigía D. Cipriano Arteche, gran entusiasta de la obra. Se creó un cuadro artístico que puso en escena las obras siguientes: «El puñao de rosas», «La Viejecita», «Bohemios», «Los claveles», «Agua azucarillos y aguardiente», «El cabo primero», obteniendo con su interpretación un gran éxito.

—Háblenos de la importancia que llegó a adquirir el Orfeón.

— La Coral llegó a tener gran importancia, por los elementos que la integraban y por el repertorio tan escogido que ejecutaba. Recorrimos gran parte de los pueblos de la provincia y también de las de Cuenca y Toledo, tomando parte en las funciones religiosas y en los conciertos.

Consolidada la agrupación y obtenida una pequeña subvención de la Excma. Diputación Provincial de tres mil pesetas anuales, se nombró una junta Directiva integrada por los señores siguientes: D. Andrés Arteche, D. Ponciano Montero (Pepe Patacón), D. Cipriano Arteche y el Director de la Coral. Su primer acuerdo fue crear una Academia de Música, nombrando para las distintas enseñanzas a los profesores de la localidad, D. Aureliano Bermúdez, D. Daniel del Rincón, D. Joaquín Bermúdez y D. Cristóbal Ruyra, consiguiendo, debido a mis gestiones, que fuera patrocinada por los Profesores del Conservatorio de Música y Declamación de Madrid, y ya el año 1935, vinieron a la inauguración del curso. Presidieron dicha inauguración los profesores de armonía D. Benito García de la Parra y D. Emilio Alonso, el profesor de órgano, D. Bernardo Gabiola y el profesor de violín, Sr. Francés.

— ¿Cuál fue la causa de su desaparición?

— La causa de su desaparición, fue la guerra. Los dos pianos y un armonium que con los ingresos de nuestras actuaciones habíamos adquirido, desaparecieron, juntamente con las obras del repertorio.

— ¿No sería posible volver a dar vida a aquélla importante Agrupación musical?

— Yo creo que sí. Pero hacen falta hombres entusiastas, juventud que se encariñe con la obra y un hombre con vocación de benedictino.

Esto es lo que nos contestó D. Salomón, y a sus últimas palabras hemos de añadir, que a nuestro entender, hoy por hoy, el único hombre con vocación y capaz de revivir el desaparecido «Orfeón Manchego», sería él. Pero también creemos que las dificultades serían muy superiores a las del año veintinueve. La vida ha cambiado totalmente y exige de nosotros, de todos, cada día, más y más, hasta el límite. No queda tiempo, desgraciadamente, para dedicarlo a estas manifestaciones del espíritu.

R. G. D. Boletín de Información Municipal, Núm. 10 Agosto de 1963



domingo, 19 de octubre de 2025

QUE PASA EN EL MUNDO COFRADE CIUDARREALEÑO

 



La Semana Santa en Ciudad Real actualmente no pasa por sus mejores momentos, entre otros motivos por la poca implicación de los hermanos en las cofradías y hermandades durante todo el año, una Asociación de Cofradías a la deriva, unas administraciones que no colaboran como debieran con la única celebración en la ciudad pone miles de personas en la calle durante siete días, y la poca sensibilidad de ciertos sacerdotes en determinadas parroquias, que aún no tienen claro que una hermandad esta para rendir culto público a determinada imagen del Señor y de la Virgen, y que estas deben estar al culto en sus respectivas sedes canónicas.

Llevo toda mi vida en el mundo de las cofradías y hermandades de Ciudad Real, y por lo que me cuentan y percibo cada vez son menos la gente que se compromete para ser miembro de una Junta de Gobierno, y mucho menos a ser Hermano Mayor. Las cofradías y hermandades no son entes ajenos de la sociedad en la que nos ha tocado vivir, donde cada vez existe menos compromiso y menos tiempo para todo.  La no implicación de los hermanos en formar parte de las juntas de gobierno viene motivada por el duro trabajo que estas tienen que realizar para que veamos a la cofradía esplendorosa en el día de su salida. Hay que dedicar mucho tiempo en limpieza de pasos, montajes, cultos, etc… a ello hay que sumar que, por el simple hecho de pertenecer a una junta de gobierno, se está comprometido a asistir a la formación parroquial para cofrades, involucrase en la vida parroquial, el Hermano Mayor debe hacer un curso de pastoral impuesto desde el Obispado, y estar dispuesto a colaborar en todo lo que se le pide desde su parroquia, es decir hay que dedicar horas y horas de tu vida privada a servir a la cofradía y a tu parroquia, y todo eso conjugarlo con el trabajo y la familia, lo que hace que cada vez exista menos cofrades dispuestos a asumir cargos.



A todo lo expuesto anteriormente hay que sumar el aspecto económico, con lo que los hermanos pagan actualmente de cuota en las cofradías y hermandades de la ciudad, no da para poner en la calle a la cofradía, mantener el patrimonio o aumentarlo, esto es también  gracias al esfuerzo de las juntas de gobierno que tienen que vender papeletas de sorteos de lotería nacional durante todo el año, vender papeletas de rifas, montar chiringuitos, casetas… es decir: siempre son los mismos los que están para hacerlo todo.

Suelo no solo informarme de lo que pasa en las cofradías de mi ciudad y diócesis, sino que también suelo intentar  informarme de lo que pasa en el mundo cofrade de la geografía española, y tengo que manifestar con tristeza que mientras en muchos lugares se fundan nuevas cofradías, se incorporan nuevos pasos y existe una gran actividad cofrade; la Ciudad Real Cofrade languidece, con apenas actividades que involucren a las hermandades y los cofrade de la ciudad, disminuyendo la nómina de hermanos en general.

Es verdad que cada hermandad es un mundo, cada una con sus peculiaridades, su idiosincrasia, de penitencia, de gloria, de silencio o de música, de centro o de barrio, etc… y que muchas veces las hermandades si tienen a su frente a personas dispuestas a trabajar, con ideas y a renunciar a parte de su vida privada para dedicarla a la hermandad, realizando las cosas con gusto y bien hechas, esas hermandades son foco de atracción para muchas personas y su auge esta hay presente siendo referente en nuestra ciudad cofrade.



Por desgracia hay personas que llegan al cargo de Hermano Mayor o a pertenecer a una junta de gobierno sin tener la menor cultura cofrade, y eso ve reflejado a la hora de la puesta en la calle de la cofradía, sin gusto, ni criterio y dando bandazos, lo que hace poco atractivas esas hermandades.

Otros de los temas que nos diferencia a las hermandades de Ciudad Real de las del resto de España, es que muchas imágenes titulares no se encuentran al culto en sus sedes canónicas, lo que no facilita la captación de nuevos hermanos de carácter devocional, si las imágenes titulares se encuentran escondidas sin que nadie las vea y las pueda rezar, como se pretende que ciertas hermandades de nuestra ciudad aumenten la nómina de hermanos y el número de hermanos que vistan su túnica. Demasiado hacen esas juntas de gobierno en mantener la hermandad y ponerla en la calle.

De la ayuda de las administraciones hablaré el próximo día y de la Asociación de Cofradías ya dije lo que pensaba en mi primer “Sayón cofrade”; pero si metemos en una coctelera y la batimos con todo los temas aquí expuestos, el resultado es que tenemos en una gran mayoría de hermandades y cofradías donde no se encuentra el recambio de cofrades a la hora de dedicar parte de su vida a trabajar por su cofradía, limitándose  solo a participar el día de su salida procesional, sin recambio generacional que peligra el futuro inmediato de las mismas.



sábado, 18 de octubre de 2025

EL ORFEÓN MANCHEGO

 

“Ritmo” revista musical ilustrada. Año IV Número 56 - 1932 mayo 30 (30 05 1932)

 

He aquí una entidad exótica, en esta tierra de la Mancha, poco propicia hasta la fecha al arraigo de agrupaciones de esta naturaleza; ¿milagro?... ¿tesón?... ¿entusiasmo?... un poco de los primeros y mucho más de lo restante.

Más que una somera exposición de datos estadísticos, muy elocuentes, pero fríos  en su rigidez adusta, quiere el cronista hacer (sin prescindir de aquellos), la historia breve, porque corto es el tiempo que lleva de vida el “Orfeón Manchego” de esta asociación de cultura musical, pero consoladora, por la calidad optima de los frutos obtenidos, prometedores de mayores éxitos, dada la lozanía con que en la actualidad se desarrolla la actividad artística de esta agrupación.

Expuesta la idea a D. Salomón Buitrago, Maestro de Capilla de la Prioral, aceptó sin vacilar, echando sobre sus hombros la tarea digna de formar de la nada algo que |pareciese una Coral, y sobre la marcha se empezó el trabajo. En los salones de una Escuela pública ruinosa, cedidos por el Ayuntamiento, en pleno febrero, sin calefacción por primitiva que fuese, sin cristales, a la escasísima claridad de dos bujías de cera, quince valientes y un hombre artista por los cuatro costados colocaron la primera piedra de este edificio que aún no está construido, ensayando la canción titulada “El Manzano”. A los diez días se habían puesto cristales, se tenía luz eléctrica, se sabía el Manzano y dos o tres cosas más, y los quince se habían convertido en treinta, hasta se tenía público, pues gente que pasaba por las inmediaciones, extrañada sin duda, inquiría desde las ventanas lo que se hacía en el interior, y tal vez gustaba de las melodías, ya que su estancia en ellas no era breve; éstos sin duda fueron los mejores propagandistas; ello fue que el tiempo corría, que aquello que no era nada cantaba ya la Jota de Alvira a varias voces, aprendida compás a compás; que llegó la primavera y con ella no le faltaron al Orfeón sus rosas tempranas (las primeras señoritas que ingresaron en la pación), y que se fue pensando en la primera salida; ésta se fijó para 26 de julio, en el Parque de esta capital.

Había de actuar la Coral en el Templete de la Banda Municipal, y se formó en la explanada frontera un amplio anfiteatro de sillas que se vieron ocupadas en su totalidad por la curiosidad o por la afición; el éxito fue rotundo, la concurrencia aplaudió con entusiasmo, y el Orfeón cosechó sus primeros laureles, que eran el premio a su labor de medio año, y la recompensa para el que tuvo el acierto de formarlo, Dios sabe a costa de cuánto trabajo y sacrificios. He aquí el programa interpretado:


“Ritmo” revista musical ilustrada. Año IV Número 56 - 1932 mayo 30 (30 05 1932)

 

El Manzano, Seguidillas Manchegas.

El Olivo, Sardana de las Monjas. Alalá de Monforte, Seguidillas Murcianas.

Límpiate con mi pañuelo, Jota Aragonesa.

Vite, Vite, Marcha de las Ruinas de Atenas.

Una nueva actuación a los cinco días, requeridos por el Ayuntamiento para formar parte en la fiesta llamada - “La Pandorga”, de racial abolengo y que constituye a modo de serenata con que los ciudadrealengos obsequian a su Patrona, la Virgen del Prado.

El día 11 del mes siguiente marcha el Orfeón contratado a Manzanares para actuar en un concierto, durante los festejos de este pueblo. Hacen bien las cosas, se recibe a la Coral con todos los honores en el Ayuntamiento, y se impone a su bandera una corbata, gentileza que exalta el agradecimiento de los orfeonistas. Por la mañana, a teatro lleno, da el Orfeón su primer concierto, que pudiéramos llamar de compromiso, local cerrado, expectación, etc., etc., y sale fortalecido por su afortunada interpretación de las obras que componían el programa, que fue más serio, como lo requería el lugar, suprimiendo los cantos regionales sencillos y dando en su lugar obras típicas de Coral, como “Al salir de la deshoja”.

Sin duda los que se atreven a contratar la Coral no salen malparados, a pesar de los gastos cuantiosos que supone un espectáculo de esta naturaleza en esta tierra, de difíciles comunicaciones y peores condiciones de locales para alojamientos, porque a los pocos días, y con ocasión de las ferias de Alcázar de San Juan, allá va el Orfeón, para dar un concierto, y es tal la afluencia de público, que ha de dar otro por la tarde, pues el concierto de la mañana quedó mucha gente sin oírlo por insuficiencia del local; otro éxito grande, y otro recibimiento inolvidable, y una estancia llena de atenciones que desde aquí nos permitimos destacar.

Prolijos resultaríamos si tratáramos de especificar una a una todas las actuaciones que siguieron al modo de las primeras, ya que si éstas fueren puestas de relieve, lo fueron al sólo objeto de contrastar la idea que animaba y anima al Orfeón Manchego, la cual no es otra que la confianza en su trabajo y en su entusiasmo, que necesariamente han de despertar el deseo, como lo despertó apenas conocido, de oírle y admirarle, a pesar de ser esta tierra, como decimos al principio, materia poco propicia al desenvolvimiento de esta clase de obras que requieren una atención constante y una especie de compromiso tácito entre los elementos activos y pasivos (léase orfeonistas y residentes en la ciudad), para prestar aquéllos su trabajo, éstos su óbolo o su propaganda, cosa difícil en extremo aquí donde las individualidades se erigen en dioses, y donde la ayuda mutua es poco menos que desconocida, y más si se presta desinteresadamente. Por eso hablábamos al principio de milagro; este compromiso, este renunciar del lucimiento individual en favor del colectivo, este pasar desapercibido entre tantos sin levantar una pulgada más que los demás, ha sido conseguido por el Orfeón Manchego, que hoy cuenta con protectores aprueba de sacrificios y con activos a prueba de ensayos y entusiasmos.


D. Salomón Buitrago en los años que dirigía el Orfeón Manchego. “El Pueblo Manchego” Núm. 5.803, lunes 4 de agosto de 1930


Y sin darnos cuenta nos vamos saliendo del tema; volvamos a él. A las actuaciones reseñadas siguió otra en Almagro, con motivo de la Coronación de la Virgen de las Nieves; interpretó el Orfeón la 2ª. Misa Pontifical de Perossi, soberbia composición religiosa a la que tuvo el acierto de darle una ejecución fidelísima; después, durante el banquete oficial al que asistía el Infante D, Jaime, fueron cantadas varias composiciones y el mismo Infante tuvo la delicadeza de felicitar al Director la gentileza de dejarse retratar entre nuestras muchachas.

Luego una actuación en la capital en local cerrado, ¡y cobrando las localidades!, cosa que hacía unos meses era considerada poco menos que imposible; esto va en serio; hay en el programa que tenemos a la vista, entre otras, “La Montaña”, del P. Otaño, estupendo poema sinfónico; “El Himno a la Naturaleza”, del inmortal Beethoven, “La mort del escolá”, etcétera.

El éxito conseguido, la voluntad y energía desplegadas por el Director, bien merecen un homenaje, y éste se le tributa con todos los merecimientos, y con él inaugura el Orfeón su nuevo local en la antigua Normal de Maestras, donde dispone de un amplio salón de ensayos y varias habitaciones para los distintos servicios; el local, justo es decirlo, carecía de condiciones de habitabilidad, pero, ¿qué significa esto? Todos ponen manos a la labor y a los diez días aquello está desconocido, no sólo habitable, sino confortable y hasta elegante. Al homenaje tributado al Director se une cuanto significa y vale en la capital; los orfeonistas no caben en el pellejo, y para demostrar su cariño “al Maestro”, le hacen entrega de un artístico pergamino; hay brindis entusiastas y votos sinceros de prosperidad, y hay algo en medio de las idealidades a que nos estamos refiriendo que es práctico y que demuestra hasta qué punto el Orfeón ha logrado interesar: un donativo de verdadera importancia que hace a la entidad el Excmo. Sr. Marqués de Casa Treviño, que con su rasgo se acreditó como hombre de fina sensibilidad artística y decidido protector de todo cuanto pueda dar lustre a esta su tierra de estepas y secanos espirituales, tan extensos como la llanura que comprende. Así termina el primer año de su existencia el Orfeón Manchego.


Parte del “elenco” femenino del Orfeón Manchego. “El Pueblo Manchego” Núm. 5.896, sábado  22 de noviembre de 1930


El año 1930 señala en la vida de esta entidad el paso definitivo en su actividad artística, ya tiene vida propia el Orfeón y aún le sobra, y es por esto por lo que alumbra otras manifestaciones además de la primordial. Tres salidas a Fuente el Fresno, Fernáncaballero y Torralba, respectivamente, donde su prestigio sigue afianzándose, y otra a Villanueva de Alcardete (Toledo). En octubre la inauguración de la Academia provincial de Música, sueño dorado de esta entidad, que ve realizados, gracias a los entusiasmos de los Profesores que pone al frente de las clases y al desinterés de éstos. La matrícula constituye un triunfo; el Ayuntamiento y la Diputación dan pequeñas subvenciones y todo hace prometer una labor eficaz y firme. Aún sobran energías, y los orfeonistas se disponen a celebrar el día de la Patrona de los Músicos. El festival resultó brillantísimo, y en él hicieron su debut dos nuevas manifestaciones de la actividad de sus componentes; una estupenda rondalla y un excelente cuadro artístico, que después de la seriedad de las obras corales, puso en escena la popular zarzuela “La Marcha de Cádiz”. Se tributa un homenaje al “cuarteto Roberti”, y también toma parte el Orfeón en el acto cívico de la conmemoración de la fiesta de la raza. En la Iglesia Catedral y durante las ceremonias de Semana Santa interpreta el Orfeón, a modo de concierto sacro, “El Miserere de Goicoechea”, que constituye un nuevo escalón que aumentar a su prestigio.

En el pasado año toma parte en diversas actuaciones que constituyen otros tantos triunfos; el cuadro artístico pone en escena, después de interpretados los programas corales, “La alegría de la Huerta” y “El Puñao de rosas”. Marcha al vecino pueblo de Malagón y cosecha más aplausos, y así llegamos a la actualidad.


El Orfeón Manchego en el Teatro Cervantes. “El Pueblo Manchego” Núm. 7.218, sábado 19 de mayo de 1932


Es de advertir que hasta este año el Orfeón estuvo regido por los mismos orfeonistas, que sacrificaron su tiempo y su trabajo para dar vida intensa a fuerza de sacrificios a la obra de sus amores. En fecha muy se hizo cargo de la dirección una junta compuesta de socios protectores, pues como las actividades se van ensanchando necesariamente se requiere una intervención libre de los apasionamientos de la juventud. Se prepara un festival monstruo que sirva de índice demostrativo y definitivo de la madurez artística conseguida, y que a no dudar constituirá, como los anteriores, un triunfo más que añadir a la larga lista de los conseguidos.

La Academia de Música cuenta con un profesorado entusiasta y competente. Se tiene el propósito de transformarla en Conservatorio provincial afán que se logrará en breve, pues tanto la Excma. Diputación como el Excmo. Ayuntamiento de la capital prestan ayuda moral y material para el logro de estos loables deseos han de dar prestigio a la tierra manchega.

He aquí torpemente trazada la historia edificante de una entidad que, por su labor, su entusiasmo y la perseverancia de todos sus componentes ha logrado constituir la agrupación artística más importante de la región donde radica, y que para bien de sus habitantes, un poco alejados estas actividades, ha de proseguir su vida, cultivando el arte por el arte mismo, sin aspirar a más que a ser el exponente artístico de la región y cosechar para ella los éxitos que este aspecto permanecían inéditos.

“Ritmo” revista musical ilustrada. Año IV Número 56 - 1932 mayo 30 (30 05 1932)

 

Rondalla del Orfeón Manchego. “El Pueblo Manchego” Núm. 7383, miércoles 4 de enero de 1933


viernes, 17 de octubre de 2025

SALOMÓN BUITRAGO (1889-1975), GRAN COMPOSITOR DE LA MANCHA

 


El pasado 4 de octubre se cumplían 50 años de su fallecimiento.

Salomón Buitrago, gran compositor de la Mancha injustamente olvidado, y ahora homenajeado en La Merced.

Nació en Almadén en 1889, se trasladó a Malagón, localidad en la que su padre, su primer profesor de música, era sacristán en la parroquia de la Magdalena

 

El Museo de la Merced estaba a reventar, lo que evidencia el enorme interés que había despertado la conferencia de Vicente Castellanos. Un estudioso que hace tiempo viene preocupándose por la recuperación de algunos de nuestros personajes más ilustres, particularmente aquellos menos conocidos de lo que sus merecimientos aconsejarían… Espléndida conferencia pues, la organizada el nueve de octubre, por la Asociación de Amigos del Museo Provincial de Ciudad Real. Colectivo cultural que ejerce una incansable actividad todo el año, en pro de la dinamización cultural de la capital manchega.

Como decíamos, en esta ocasión le llegó el turno a un personaje contemporáneo nuestro, don Salomón Buitrago Gamero (1889-1975). Puesto en pie y casi resucitado por la amena y excelentemente documentada conferencia, ofrecida por el doctor en Historia y miembro del Instituto de Estudios Manchegos, (Además de músico, musicólogo y cantautor), Vicente Castellanos Gómez. En ellase aportó una amplia información sobre la figura del compositor Salomón Buitrago Gamero, del que el pasado 4 de octubre se cumplían 50 años de su fallecimiento. Los trabajos del profesor Castellanos -ordenando el Legado Histórico Musical de Buitrago durante 26 años- han arrojado a la luz 246 obras para piano, órgano, polifónicas e himnos de este insigne sacerdote. Autor que ocupó el puesto de maestro de capilla de la Santa Iglesia Prioral Catedral de Ciudad Real durante 53 años. Exactamente desde 1922, hasta la fecha de su fallecimiento, ya en 1975.

Según el conferenciante, Salomón Buitrago formó parte de una generación de compositores litúrgicos de toda Europa, que se conoció con el nombre de generación cecilianista, pues, siguiendo ordenanzas emanadas de Roma —dadas el 22 de noviembre de 1903, día de Santa Cecilia, por el papa San Pío X— se implicaron en un estilo musical que trataba de rescatar del olvido, tanto el canto gregoriano, como la polifonía clásica dentro de los templos. Cierto es que, a nivel internacional destacó el gran compositor Lorenzo Perossi, mientras que a nivel nacional destacaron músicos como Vicente Goicoechea o Nemesio Otaño. Y es aquí donde el gran representante de La Mancha, Salomón Buitrago, puso con su obra musical a la catedral de Ciudad Real, nada menos que en el mapa internacional de la música católica.



UN BRILLANTE INICIO

Salomón Buitrago había nacido en Almadén en 1889, trasladándose después a Malagón, localidad en la que su padre, su primer profesor de música, ejercía de sacristán en la parroquia de la Magdalena. Sus primeros estudios fueron en el Seminario de Toledo, completando su carrera en el Seminario de Ciudad Real (Filosofía y Teología).  Si bien, antes de ser ordenado sacerdote ya era sochantre II de la catedral de Ciudad Real. En 1912, con tan sólo 23 años, realiza sus votos en Malagón, y muy poco tiempo después lo encontramos como director del coro de seises de la catedral de Ciudad Real (por cierto, al que pertenecía Marcos Redondo), y como miembro de la Comisión Diocesana de Música Sacra, que decidía lo que debía o no cantarse en las iglesias de la diócesis.

En 1921 asciende a sochantre I, y en 1922 aprueba las complicadas oposiciones a maestro de capilla, que incluían canto, interpretación del órgano y composición. Desde entonces y hasta su muerte, estará en el cargo sin interrupción, ocupando también de forma ocasional el puesto de organista, entre 1939 y 1945, y entre 1950 y 1956.

Obligado por los estatutos de la catedral, Salomón Buitrago se entrega a la composición al estilo cecilianista. Siendo su primera obra como maestro de capilla el Himno a Santa Teresa con motivo del III Centenario de su canonización, VCG 64 (mayo de 2022). También de estos primeros años nos queda la excelente composición para tres voces mixtas y órgano titulada Septenario a la Virgen de los Dolores, VCG 109. Y desde 1922 hasta el comienzo de la Guerra Civil, Salomón Buitrago dirige la Schola Cantorum del Seminario, muy numerosa en aquella etapa, por lo que suponía una presencia, muy activa y de calidad, de la música cecilianista en la Santa Iglesia Prioral.



DE INFATIGABLE ACTIVIDAD

Pero Salomón Buitrago no se circunscribió únicamente a su desempeño musical en la catedral. Durante los años 20 y 30 del siglo XX fue encomiable su servicio público a Ciudad Real en orden a impulsar la educación musical y la audición en vivo. En este sentido, destacan sus escritos en El Pueblo Manchego entre 1921 y 1933, y su asesoramiento a la Sociedad Filarmónica de Ciudad Real (1924-1925), a la I Asociación de Cultura Musical de la ciudad (1925-1927) y a la II Asociación de Cultura Musical, con pretensión de conservatorio, entre 1930 y 1936. Precisamente, esta asociación nació como complemento del Orfeón Manchego, masa coral de más de 80 miembros, que fundó y dirigió Buitrago entre 1929 y 1936. Este coro triunfó ampliamente en toda la provincia, siguiendo la estela del canto coral que encabezaban los vascos (Orfeón Donostiarra) y los catalanes (Orfeó Catalá).

En su bien documentada conferencia, ilustrada con numerosas imágenes, según Vicente Castellanos, Buitrago, no se contentó con su exclusiva labor de director, llegando a profundizar en su formación durante cuatro años, en el Real Conservatorio de Música de Madrid (1930-1934), donde cursó piano, armonía y composición. Dedicándose al mismo tiempo a la composición profana, a partir de cantos populares que él convertía en obras a varias voces mixtas, como homenaje al pueblo manchego. A este respecto, sabido es que colaboró con otros directores de banda y compositores, entre ellos el maestro Jacinto Guerrero, natural de Ajofrín, y autor de la zarzuela La rosa del azafrán (1930). Entre las composiciones más afamadas de Salomón Buitrago se recuerda especialmente su Ronda Manchega, VCG 127, estrenada por el Orfeón Manchego en abril de 1933, y desde ese momento canto obligatorio en todos sus conciertos por expresa petición del público.

La guerra civil española, sin embargo, acabó con muchas esperanzas en el terreno musical, y también en el personal del maestro Buitrago. Durante la contienda se sabe que dirigió a los Coros del Socorro Rojo Internacional y que fue respetado por ello… De hecho, la prensa republicana revolucionaria le consideraba “el famoso cura”. Buitrago aprovechó para realizar una encomiable labor protectora del patrimonio musical de la catedral, aún a riesgo de su vida. Muchas partituras de finales del siglo XIX, y de las primeras décadas del siglo XX, fueron salvadas por el insigne maestro de capilla, de una segura quema en la hoguera del radicalismo. Gracias a esa labor conocemos y poseemos la obra de Nicolás Fernández Arias, Tomás Barrera, Antonio Segura Peñalber y otros buenos compositores coetáneos y contemporáneos de la provincia.




UN NUEVO ALICIENTE

Tras la Guerra Civil, la actividad compositiva de Buitrago alternó periodos de gran intensidad, y otros de desaceleración. Aunque con un hecho notable. La presencia como chantre de Pedro Rebassa Bisquerra, compositor, procedente de Palma de Mallorca y traído por el obispo Hervás, contribuyó a un relanzamiento de su actividad creadora. En los años 50 Salomón Buitrago crea una gran cantidad de himnos marianos e himnos a los santos; restaura el Himno a la Virgen del Prado de Valdés (1924), y retoma la composición cecilianista con misas y motetes de gran belleza. He ahí el Miserere Mei Deus, VCG 193, o Mandatum Novum a 3 voces mixtas, VCG 188 (1956). Un año antes, con motivo del “IV centenario de la muerte de Santo Tomás de Villanueva”, compone su himno más famoso, el Himno popular de la Mancha a SantoTomás de Villanueva, VCG 186.

Son unos años en los que Salomón Buitrago ocupa también la mayordomía del Seminario, sin cejar en su empeño de servir a Ciudad Real. Destaca su labor como profesor y asesor de la Sección Femenina, trabajo en el que colabora con Francisco García Márquez, el popular, “Mazantini”, y con Pedro Echeverría Bravo, director de la Banda de Tomelloso, autor del Cancionero Musical Manchego que publicó el CSIC en 1951. De estas colaboraciones nacerá en 1941 el Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina, embrión de la actual Asociación de Coros y Danzas Mazantini (1978).

Tampoco es posible ignorar, su labor como profesor en las Escuelas Normales Masculina y Femenina, de formación del profesorado de Ciudad Real entre 1955 y 1965, ya con avanzada edad. Y son muchos los apuntes que su legado recoge de aquellos años, en los que Salomón Buitrago vuelca todas sus teorías sobre la música, y su papel clave en la educación.




DE COLOFÓN, SORPRESAS

La inevitable conclusión de la conferencia de Vicente Castellanos en el Museo de la Merced, agiganta la larga y prolífica carrera de Salomón Buitrago. Como gran músico de la Mancha en un afán de formación continuo; con un desempeño catedralicio que arroja más de doscientas obras sacras; su intensa labor pastoral como capellán de las Siervas de María; el desempeño paralelo de varios cargos diocesanos, y el cuidado del Seminario. En opinión del conferenciante, “de todo ello se deduce el retrato fidedigno de un gran compositor, director de coral, gran coleccionista de música cecilianista, teórico, salvador de un patrimonio precioso, y gran maestro de música. A todo ello se debe añadir, su labor como copista incansable de música de todos los tiempos… Con una perfecta caligrafía musical, de extraordinaria estética, que se puede observar en cada una de las miles de partituras que ennoblecen su legado”.

La realidad actual es que “el cecilianismo ha quedado atrás y nunca se recuperará”, añade Castellanos. “El afán del Concilio Vaticano II por introducir música pastoralista en los templos, provocó sin pretenderlo, que los coros olvidaran este tipo de música en favor de un canto más participativo, sencillo y también menos cuidado. Hoy, las corales que acuden al estilo clásico en sus conciertos de Navidad, Cuaresma o Semana Santa, puentean el estilo cecilianista y buscan directamente en las fuentes del Renacimiento”.

Tal vez por ello una amplísima generación de grandes compositores ha sido olvidada, y entre ellos nuestro Salomón Buitrago. Y es precisamente por lo que la conferencia del historiador Vicente Castellanos Gómez, terminó con una llamada a nuestras corales para recuperar su figura. “Es decir, la música grande del entorno cercano, que puede convivir perfectamente con otros grandes compositores del pasado, y que añade un reconocimiento de la música en La Mancha, del que estamos tan necesitados”. La conferencia del Museo de la Merced, terminó con la presencia de Margarita Crespo, que fuera alumna en su momento de Salomón Buitrago, y más tardeprofesora de ‘Historia de la música’ en el Conservatorio de Ciudad Real. Y el broche final del encuentro, lo puso la Rondalla de la Asociación de Coros y Danzas Mazantini con la interpretación de unas emotivas seguidillas de don Salomón.

Fuente: https://www.lanzadigital.com/provincia/ciudad-real/salomon-buitrago-gran-compositor-de-la-mancha-injustamente-olvidado-y-ahora-homenajeado-en-la-merced/



jueves, 16 de octubre de 2025

PRESENTADO EL LIBRO “EL PLANO-CENSO DE SOFÍ HEREDIA Y RUIZ ARCHE: CIUDAD REAL HACE CIEN AÑOS (1925)”

 

Una de las imágenes incluida en el libro de la fábrica de gaseosas La Higiénica que se encontraba en el Prado. Fotografía del Museo de Ciudad Real. Fondo Luis Morales.

 

El pasado martes el Antiguo Casino de Ciudad Real, acogió la presentación del libro “El plano-censo de Sofí Heredia y Ruiz Arche: Ciudad Real hace cien años (1925)”.

En el presenta año 2025 se cumple el centenario de un  documento de excepcional valor para el conocimiento de Ciudad Real en el primer cuarto del siglo XX: el plano-censo del inspector de Investigación y Vigilancia Martín Sofí Heredia, que plasmó virtuosamente el delineante Andrés Ruiz Arche.

La intención del plano policial era poder localizar, casa por casa y local por local, a todos aquellos ciudadanos considerados hombres de bien y todo tipo de negocios, desde los más respetables a los menos, para así delimitar con claridad qué y a quién proteger.

El plano tiene 18 capas diferentes, que identifican a distintos establecimientos y profesiones, desde bares y restaurantes a prostíbulos (en aquella época en Ciudad Real había muchos menos bares y muchas más casas de citas, según han apuntado los responsables del proyecto), hasta maestros, médicos, etc.



De este modo, el inspector podía delimitar con claridad “qué y a quién proteger”. Sin embargo, se ha explicado, que eran los “huecos en blanco” del plano-censo los que se convertían en los más interesantes. Eran en esos espacios en blanco y sin identificar donde la policía debía poner su foco ante cualquier evento que sucediera en la capital.

El plano gustó tanto a la prensa de la época, ha dicho Buitrago, que se editaron litografías, de las que los investigadores han podido identificas ocho, dos en poder de instituciones públicas (Centro de Estudios de Castilla-La Mancha y Museo de Ciudad Real) y el resto en manos de particulares. Una de ellas en poder de Ópticas Navarro, donde con motivo del centenario, se puede ir a visitar.

Dos volúmenes con una reproducción facsímil del plano-censo

Una edición que se presenta en dos volúmenes, que incluye una reproducción facsímil del plano-censo, un trabajo de investigación, haciendo especial hincapié en la labor de documentación de los casi 1.000 documentos gráficos, que se presentan en esta publicación de 910 páginas y que ha llevado más de año y medio de dedicación exclusiva a su autor.




miércoles, 15 de octubre de 2025

LOS PLANOS DEL AYUNTAMIENTO DE CIUDAD REAL EN UNA EXPOSICIÓN SOBRE HIGUERAS EN EL COLEGIO DE ARQUITECTOS

 



En el Colegio de Arquitectos se puede visitar desde el pasado 10 de octubre, una exposición sobre la obra de Fernando Higueras, quien firmara edificios tan emblemáticos en la provincia como el Ayuntamiento de Ciudad Real o el Museo Antonio López-Torres de Tomelloso. En la exposición se muestran los planos del actual Ayuntamiento de Ciudad Real.















martes, 14 de octubre de 2025

RESTAURADA LA ESCULTURA “PRIMAVERA” DE JERÓNIMO LÓPEZ SALAZAR

 



La escultura La Primavera, una de las piezas más queridas y reconocibles del Parque de Gasset, luce de nuevo con todo su esplendor tras la finalización de los trabajos de restauración que el Ayuntamiento de Ciudad Real ha impulsado durante las últimas semanas. La obra, creada por el escultor ciudadrealeño Jerónimo López Salazar y que cumple cien años desde su inauguración, ha recuperado su aspecto original gracias a una intervención minuciosa que ha devuelto el brillo a esta joya del patrimonio local.




El restaurador responsable y director de Conservation Pro, Javier García Lozano, detalló que la escultura presentaba un notable deterioro debido a la acumulación de líquenes y algas, lo que obligó a aplicar tratamientos biocidas y técnicas de consolidación en las zonas más dañadas. Durante el proceso, que se prolongó tres semanas, se descubrió incluso la firma original del autor, oculta durante décadas bajo la pátina de suciedad.



La intervención, especialmente compleja por la ubicación de la pieza en el centro de una fuente, ha devuelto a La Primavera su forma original y su equilibrio estético. Con esta actuación, el Ayuntamiento de Ciudad Real reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio y con la promoción de las artes, garantizando que obras tan valiosas como esta continúen siendo parte viva del paisaje y de la identidad ciudadrealeña.




Durante la visita, Carmen López-Salazar Pérez expresó su emoción al ver recuperada la obra de su padre. Recordó que La Primavera fue inaugurada el 14 de agosto de 1925, coincidiendo con el inicio de la feria, y que en su día fue un símbolo de modernidad al representar un desnudo femenino en un espacio público, algo poco habitual en la España de la época. La escultura, explicó, “simboliza el despertar de la naturaleza, el renacer de la estación, cuando la figura femenina se abre paso entre flores”, y agradeció al Ayuntamiento su compromiso por preservar una obra que forma parte de la memoria de la ciudad.