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domingo, 17 de diciembre de 2023

LA CALLE COMO LECTURA

 

Calle de la Feria vista por Salas. Fotografía del Legado Salas del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha




A1 Recorrer las calles de Ciudad Real puede ser como ir leyendo un libro abierto, aunque de páginas desordenadas. Se puede saltar de los tiempos de la fundación de la urbe a las primeras décadas del siglo XX; se pueden evocar situaciones, sucesos históricos o personajes que ya sólo viven en la pequeña historia, claro que también están los grandes reyes, caballeros y purpurados de la gran crónica oficial.

Algunos de estos nombres aún hoy no requieren explicación, calle del Alcázar, calle de la Merced, calle del Prado, otras se asocian a edificios que allí hubo, sobre todo religiosos, plaza de San Francisco, calle de San Antón, calle Altagracia y otras se refieren a nombres de plantas, que evocan la presencia en algún punto de esa vía de un ejemplar notable, calle Jacinto, calle del Lirio, calle de la Zarza. Unas y otras son también un patrimonio de los ciudadrealeños, conocer sus nombres, también los antiguos, investigar su origen, son también tareas de interés público.

Las calles de Ciudad Real, en especial, las del centro, tienen nombres que en ocasiones pueden parecer extraños; pero que en realidad recuerdan hechos históricos, profesiones, o lugares geográficos cercanos.


Vista aérea de la Plaza Mayor de Ciudad Real en 1991



LAS NUEVAS CALLES TAMBIÉN BUSCAN LA INSPIRACIÓN EN EL PASADO

Algunas de las nuevas calles de Ciudad Real también tienen su pedazo de historia, aunque sea sólo por la evocación que hacen con su nombre.

Una de las calles que unen el nuevo Hospital con la carretera de Puerto llano lleva el nombre de Alfonso de Eanes, trovador y poeta gallego del siglo XIII que vino a ·morir en la recién fundada Villarreal a manos de su paisano, amigo y discípulo Pero da Ponte en una noche de borrachera, lenocinio y supuestas riñas poéticas.

También figura en ese sector del callejero Alonso Céspedes Guzmán, ciudadrealeño del siglo XVI célebre por su fuerza y destreza en toda clase de ejercicios, al que llegó a condecorar Carlos V y a quien Lope de Vega dedicó uno de sus dramas con el título “El valiente Céspedes”. Rafael Romero, que está interesado en que esta obra vuelva a subir a un escenario, señaló que el héroe ciudadrealeño se enroló en los Tercios de Flandes tras dar muerte en Sevilla a un pariente del prometido de su hermana.

Diego de Mazariegos, compañero del conquistador Diego de Almagro y fundador de Nueva Ciudad Real en México, hoy San Cristóbal de las Casas, también tiene su calle en las proximidades del nuevo hospital. La paralela a ésta lleva el nombre de General Espartero, el general liberal y dirigente del Partido Progresista durante el siglo XIX que nació en Granátula de Calatrava, claro que el nombre del hombre que rechazó ser rey de España, ya sirvió para denominar durante la época de la II República la calle de Toledo.

 

Diego Farto. La Tribuna de Ciudad Real, domingo 22 de agosto de 2004


Vista de la salida de la carretera de Carrión-Madrid, con la cárcel y el barrio del Pilar en 1994


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