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viernes, 21 de julio de 2023

FESTIVALES DE ESPAÑA

 



Por primera vez, es decir por segunda, si se tiene en cuenta el ensayo afortunado pero inexplicablemente no repetido hasta ahora, de las fiestas del centenario, los festivales de España nos han visitado. Y lo han hecho con éxito incuestionable. En esta primera salida a esa palestra artística de nuestra capital, la programación fue eficaz, pese a que muchos hayan estimado que “nos trajeron aquí lo que no quería nadie” . Eso es absolutamente falso, puesto que ciudades que habían solicitado y programado antes que Ciudad Real, no gozaron de un programa de Festivales tan extraordinario.

Yo diría que más bien la falta de costumbre es la que hace a los “exigentes de todo” , que, sin razonar siquiera, no estén contentos con nada.

Los festivales de España, este año, en Ciudad Real han tenido el prestigio que la propia organización imprime cada año al Certamen nacional. No es preciso desmenuzar aquí, por partes, las facetas que tuvo nuestro festival, ni tampoco, a tan largo tiempo, emitir un juicio crítico, de las representaciones.




Tuvimos ocasión gracias a los Festivales de España, de ver en teatro, por ejemplo, dos de las piezas que fueron, sin duda alguna, lo mejor con lo que contó el teatro español la temporada pasada. Ello, pese, también, a las críticas que algunos puedan hacer del teatro de Antonio Gala, diciendo que es poco importante. El ciclo de música contó con la actuación del “ballet” español de María Rosa magnífico, disciplinado, alegre y bello. La orquesta Manuel de Falla, dirigida por Odón Alonso, fue posiblemente lo que más flojeó. Pero no, no podemos culpar a la orquesta, ni al famoso director, del fallo. ¿No sonó lo suficiente? ¿Hubo excesivos ruidos exteriores durante la actuación? Aquí, pues, radicaron los motivos para que el concierto de la Manuel de Falla, dejara descontentos a los melómanos. Habrá, entonces que ir pensando en otro lugar o acondicionar mejor aquel, sobre todo, para los ciclos musicales. Aún nos acordamos con que furiosa mirada volvió la cabeza una o dos veces Odón Alonso, cuando, en mitad del concierto que estaba dirigiendo, sonaron los pitidos de un tren. Eso es lo que habrá que vigilar en ediciones sucesivas de los Festivales de España. Ver el medio de levantar una pared o un graderío que cerrara por la parte de atrás el magnífico marco que, por otro lado, es el Romasol para la realización de estos Festivales. Eso, con algún atinado retoque técnico en el escenario, sería suficiente para lograr el efecto apetecido.

 



Al referirnos a retoque técnico, queremos decir, como es lógico, retoque de sonorización, cuya perfección tampoco se logró, ni mucho menos, aunque algún día se estuviera más cerca que otros, de aquella perfección.

Lo cierto es que se dio el primer paso en eso tan deseado y tan esperado de los Festivales de España. Ya no se debe dejar pasar un año sin que esta manifestación artística, de auténtico carácter popular nos visite. El público acogió las representaciones con el entusiasmo que era de esperar y estamos seguros, que en años próximos, los Festivales de España serán acogidos clamorosamente en nuestra capital, y su presencia constituirá un motivo más de agradecimiento a nuestras autoridades municipales que, sin regatear esfuerzo alguno, nos proporcionan este alarde recreativo-cultural que son los Festivales de España. Hemos de colaborar con el Ayuntamiento asistiendo, comportándonos con corrección y respeto a los que participan en las representaciones; siendo puntuales, alentando en nuestros juicios y críticas, a los organizadores y no despotricando gratuita y la mayoría de las veces irrazonablemente.

 

Emilio Arjona. Boletín de Información Municipal Nº 15, Ciudad Real Octubre de 1964

 


jueves, 20 de julio de 2023

IMÁGENES DEL CONSERVATORIO DE MÚSICA MARCOS REDONDO

 



En la calle Pantano del Vicario, se encuentra desde el año 2007, el Conservatorio de Música Marcos Redondo, una construcción de los arquitectos Ángel Fernández Alba y Soledad del Pino, autores también del Hospital General Universitario y del Parque Juan Pablo II.




Diego Peris, en un artículo que publicó el pasado año en el diario Lanza, dice lo siguiente de esta construcción: “Es el tercero de los proyectos de este equipo en Ciudad Real, resultado de un concurso de proyectos de arquitectura. El proyecto, situado en un solar de la antigua estación ferroviaria, tiene inicios difíciles con una necesidad de consolidación del terreno dadas las condiciones de los antiguos suelos ferroviarios. Los terrenos degradados por el antiguo uso deben renovarse y compactarse para adquirir la necesaria resistencia. Los volúmenes cerrados en uno de sus laterales que se abren en el otro cerrado por el muro externo apenas nos dejan entrever la realidad construida que se presenta como algo recogido, que debe entenderse de forma pausada y con un acercamiento tranquilo.

 



La cubierta de zinc se integra en esa sobriedad formal del edificio que tiene su poética exquisita en los detalles puntuales de formas complejas, de un volumen general que parte de la forma del propio solar en esa planta en V que se va ocupando con los volúmenes construidos. Los colores del hormigón y los grises del material de cubierta se iban adaptando a las soluciones de bordes, de canalones y bajantes de la cubierta que acaba revistiendo y haciéndose presente en huecos y encuentros del edificio. El zinc al igual que el hormigón, parecen hacer una referencia a ese tiempo de permanencia, de tranquilidad y sosiego presente en la construcción de un edificio público destinado a la docencia de la música.




El acceso por uno de sus frentes ligeramente hundido nos acerca a un espacio amplio, distribuidor y receptor de los usuarios del edificio. El espacio se llena de color por las ventanas de cristales coloreados situados en su parte superior. La rampa y los pasillos nos llevan hacia los diferentes espacios de aulas y servicios interiores del Conservatorio. Los pasillos quebrados y el juego de alturas con la luz y el color del interior nos remiten a tiempos diferentes.




La arquitectura de lo sutil, de lo sobrio de Ángel Fernández Alba y Soldad del Pino se va haciendo presente con el transcurso del tiempo y poco a poco el sentido de lo auténticamente cualificado se va convirtiendo en una realidad vivida y apropiada por la comunidad. La arquitectura de la luz y de los volúmenes requiere la presencia de la temporalidad como ingrediente esencial de su poética”.

 Las fotografías que publico en esta entrada, son del libro editado con motivo de la inauguración del conservatorio.

 















miércoles, 19 de julio de 2023

CONSERVATORIO DE MÚSICA MARCOS REDONDO

 



El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, inauguró hoy en Ciudad Real el nuevo conservatorio "Marcos Redondo", donde destacó hoy que es la primera vez en la historia de la ciudad que la ciudad cuenta con un edificio ideado para las enseñanzas musicales.

 

El presidente castellano-manchego, informó en nota de prensa la Junta, tras agradecer la colaboración institucional que ha hecho posible este edificio, destacó que los ciudadrealeños están hoy de enhorabuena porque cuenta con un espacio bien concebido para cumplir con su función: la difusión de las enseñanzas musicales.

La alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, mostró su satisfacción ante la inauguración de este nuevo edificio que amplía la oferta cultural de Ciudad Real. Asimismo, destacó la implicación del presidente regional con la construcción de un nuevo espacio joven en las inmediaciones del "Marcos Redondo".

El director del Conservatorio Profesional de Música 'Marcos Redondo', José Antonio Cruz, agradeció la apuesta de todas las administraciones por la construcción de este centro tan anhelado por la sociedad ciudadrealeña y se mostró esperanzado en que este centro "desemboque en estudios superiores". No quiso finalizar su alocución sin pedir al presidente que la música tenga "el lugar que merece en la educación de Castilla-La Mancha".

El nuevo conservatorio de Ciudad Real ha contado para su ejecución con una inversión de seis millones de euros. Se trata de un edificio levantado sobre una superficie de 3.525 metros cuadrados, cuyo arquitecto, Angel Fernández Alba, también artífice del Hospital General de Ciudad, recibió las felicitaciones del presidente Barreda y la alcaldesa Rosa Romero.

 



En la planta baja dispone de auditorio con capacidad para 480 personas, biblioteca, aulas de enseñanza instrumental y teórica, cabinas de ensayo, administración, cafetería, servicios. En la planta primera hay salas de ensayo para coro y orquesta, aula de música de cámara, aulas de enseñanza instrumental y cabinas de ensayo.

El nuevo centro se ha adaptado a las demandas de los profesionales de la especialidad y de la comunidad educativa, que han sido copartícipes de las decisiones arquitectónicas que se han ido adoptando, lo que ha permitido como resultado final un Conservatorio moderno.

El auditorio, que lleva el nombre de Manuel de Falla, se ha concebido, no sólo para las actividades propias del centro, sino que será una infraestructura cultural más al servicio de la ciudad.

El Conservatorio cuenta este curso con 525 alumnos y alumnas, a los que imparten enseñanzas 64 profesores. Las especialidades que se ofertan son: Canto, Clarinete, Contrabajo, Fagot, Flauta travesera, Guitarra, Oboe, Percusión, Piano, Saxofón, Trombón, Trompa, Trompeta, Tuba, Viola, Violín, y Violonchelo.

La inauguración contó con la interpretación de la Orquesta Sinfónica y Coro del Conservatorio 'Marcos Redondo' de dos actos de la ópera Orfeo de C.W.R. von Gluck.

Texto: https://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-ciudad-real-estrena-instalaciones-ensenanzas-musicales-nuevo-conservatorio-marcos-redondo-20080513212225.html

 



martes, 18 de julio de 2023

UN NUEVO PULMÓN VERDE

 



ESTE MES DE DICIEMBRE SE HA INAUGURADO FINALMENTE EL PARQUE JUAN PABLO II, EN MEMORIA DEL PAPA QUE DA SU NOMBRE A ESTA ZONA VERDE. CON UNA SUPERFICIE TOTAL DE 23.932 METROS CUADRADOS, DIVIDIDA EN DOS ÁREAS DE 13.263 Y 10.679 METROS, ESTÁ SITUADO ENTRE LA AVENIDA DE LAS LAGUNAS DE RUIDERA Y TABLAS DE DAIMIEL, FRENTE AL NUEVO CONSERVATORIO DE MÚSICA.




EL PARQUE ESTÁ RODEADO de bloques de viviendas de poca altura y ubicado en una de las zonas más modernas y de mayor desarrollo urbanístico de Ciudad Real, en unos terrenos pertenecientes al PERI de los antiguos terrenos de Renfe.

Los inmensos jardines han sido diseñados por Ángel Fernández Alba, renombrado arquitecto de fama internacional, que entre otros muchos trabajos, ha sido el creador del nuevo Hospital General y del Conservatorio de Música de nuestra ciudad. 




Se trata un espacio moderno y novedoso, un parque lineal y abierto en todos sus puntos y accesos, algo que permite pasear y disfrutar de la mezcla de colores y texturas, tanto en lo referente al entramado vegetal como al tratamiento de paseos y zonas estanciales, en las que se conjugan elementos de mobiliario moderno e incluso atrevido, con elementos novedosos de uso y disfrute de los ciudadanos, tanto en el apartado de juegos lúdicos para niños y jóvenes como en el de fuentes.

Cuando se diseñó el parque se tuvo muy en cuenta la plantación de especies autóctonas o aclimatadas a nuestro entorno. Esto facilita su mantenimiento, y ayuda a que el consumo de agua sea menor. Además se han plantado gran multitud de árboles que harán más agradable el paseo gracias a la sombra que proporcionan. A toda esta belleza se le une la innovación y la tecnología, algo fundamental en esta época donde la sequía ha disparado las alarmas. Por ello, los surtidores de agua y el sistema de riego son de última generación.

 



ESTE NUEVO PULMÓN VERDE de la ciudad permite a sus ciudadanos gozar del tiempo de ocio, y de la práctica del deporte al aire libre. Y, con este objetivo, se han instalado elementos novedosos de uso y disfrute, tanto en el apartado lúdico para niños y jóvenes, como fuentes y zonas de estar.

Este gran coloso verde hace que la calidad de vida de los habitantes de Ciudad Real se incremente, ya que a partir de ahora pueden gozar de una nueva zona de ocio que compagina estética arquitectónica con las últimas tecnologías. Con este parque, nuestra ciudad rinde su particular homenaje a Juan Pablo II, una figura ejemplar en la historia de la humanidad y que tanto ha significado para la vida de muchos ciudadrealeños

Ciudad Real nº 13 diciembre de 2007

 


lunes, 17 de julio de 2023

ASÍ SERÁN LOS JARDINES JUAN PABLO II

 



Ciudad Real albergará un nuevo coloso verde solo superado por el Parque Gasset y el Parque del Pilar. Estará ubicado en la zona de los antiguos terrenos de RENFE. Los inmensos jardines estarán divididos en dos partes que dan una idea de su dimensión: la primera consta de 13.000 metros cuadrados y la otra tiene alrededor de 10.000 metros cuadrados. En total 23.000 metros cuadrados de zona verde, donde antes solo había terrales.

Las flores serán el elemento cromático fundamental. Se buscará que éstas se combinen a la perfección con la estructura exterior de los jardines que contarán con diversos estilos de pavimento para los suelos. Completarán el panorama visual unas pérgolas que le dan cierto matiz clásico que busca sobre todo, el equilibrio entre las formas arquitectónicas que integran el conjunto.

 



A la belleza del arte se une la innovación de la tecnología. Fundamental, especialmente en esta época donde la sequía ha disparado las alarmas de la previsión, los surtidores de agua y el sistema de riego serán de última generación. Este proyecto ha sido desarrollado bajo la batuta del concejal de Urbanismo, Vicente Gallego mientras que su planteamiento estético ha sido realizado por el arquitecto Ángel Fernández Alba, quien conoce esta ciudad como pocos, creador del nuevo Hospital y del futuro Conservatorio de Música. Pero su extensa y premiada obra incluye los edificios de la Facultad de Derecho de la Universidad de Alcalá de Henares y el Invernadero del Real Jardín Botánico de Madrid. Actualmente, aparte de los proyectos para Ciudad Real, trabaja en el Auditorio al aire libre y Escuela de Música en Santa Cruz de la Zarza (Toledo) y en el proyecto del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias.

 



Esta experiencia se plasma en una propuesta sólida e innovadora que ha trasladado al proyecto de los Jardines. En los mismos habrá un paseo que bordeará los jardines por uno de los laterales y que será la delicia de los vecinos del PERI que ya mantuvieron una reunión con el Ayuntamiento de la capital para acelerar este proyecto urbanístico en los antiguos terrenos de RENFE. Los distintos ambientes estarán separados por diferentes elementos decorativos y arquitectónicos como un enorme tobogán, un paraguas de agua, un conjunto rocoso y, quizás lo que más llamará la atención: un espacio con un valle y una colina. En definitiva, un paraíso dentro de la urbe.

 

Ciudad Real nº 3 noviembre de 2005

 


domingo, 16 de julio de 2023

LAS CARMELITAS DESCALZAS EN CIUDAD REAL

 



Leímos el volumen voluminoso, de414 páginas, de José Javier Barranquero,"Conventos", que publicara la Biblioteca de Autores Manchegos, Diputación de Ciudad Real, 2003.Fue en el tórrido verano de 2006 en el pueblo de Barrax. Es curioso que a uno le guste cruzar las lecturas de Albacete y Ciudad Real. Es como si esto nos ayudara a entender la cultura de la otra provincia en el otro ambiente. Me leí este estudio tan bien escrito y encontré el silencio y el recogimiento de los conventos de nuestra provincia.

Este día de San José, que precede al Jueves Santo, estos temas se han vuelto a poner de nuevo de actualidad. Un extenso reportaje de Lanza, fechado en Ciudad Real, 19 de marzo de 2008, nos recuerda el estado del Convento de las Carmelitas. Un gran titular nos lo indica: "Los trabajos para eliminar las humedades del Convento de las Carmelitas, a punto de concluir".

Y al reportaje documental le acompaña un gran reportaje gráfico que nos hace evocar la vida conventual. De esta forma aparece una preciosa fotografía del gran claustro, que nos muestra sus grandes pilares y sus grandes arcos, sus barandas y sus artesonados de madera; el alero de su prominente tejado, con sutejadillos y sus puertas de buhardillas; y su recia y magnífica espadaña, con sus campanas que han marcado las horas recoletas del

convento. Y en el centro una gran Cruz, como velando la vocación y el fervor de la congregación.

 



Por debajo de esta foto tan bien lograda aparece el siguiente pie de foto: "El bello claustro del siglo XVII ha sido uno de los principales objetos del proyecto y en él se han instalado rejillas de ventilación".

Volvemos a consultar el libro de José Javier Barranquero Contento y nos detenemos en la especialista del arte de nuestra provincia y región, Elena Sainz Magaña, la cual nos dice de este estudio: "El presente libro obedece a la conjunción de dos felices circunstancias: la loable iniciativa de la Diputación Provincial al convocar unas becas de investigación en el año 1999, que conllevaba la publicación de los proyectos, y el concurso de un joven investigador verdaderamente dotado de una gran curiosidad que ha colmado con un trabajo serio y concienzudo".

Y a continuación nos dice Elena que ha supuesto el acercamiento a un momento histórico en el que la vida conventual tenía una gran importancia en la comunidad. Como indica el autor: "la fundación de un convento se concibe como una inversión de gran influencia espiritual". El clero tenía una gran influencia en la vida cotidiana: construcción de conventos e iglesias y el encargo a pintores e imagineros de pinturas y esculturas, así como a orfebres, doradores, estucadores, plateros, para que levantaran los bellos retablos, así como a bordadores, copistas herreros y artesanos, para que dotaran a conventos e iglesias de libros, casullas y vestimentas y objetos religiosos.




Elena Sainz nos aclara el desarrollo de este estudio y su resultado: "En Conventos de la provincia de Ciudad Real. Devoción y clero regular" se analizan muchos aspectos, todos ellos necesarios para comprender la religiosidad en una región peculiar, dada su coyuntura histórica tan vinculada a las órdenes militares, y en un periodo determinado, la Edad Moderna". Agrega. "Es en este momento cuando se abandona el Medievo y, con ello, la visión trascendental de la Divinidad, para adentrarse en el Renacimiento y viajar hacia el Barroco atravesando la Contrarreforma y todo lo que ello lleva consigo.

Son estas fotografías del reportaje gráfico del diario Lanza las que nos sitúan en esa encrucijada de la Edad Moderna con la espiritualidad y la cristiandad. Todas estas imágenes nos remiten al Barroco de Ciudad Real.

Una foto de las obras y tres columnas de texto nos informan de la antigua hospedería de la congregación. Y nosotros recordamos al poeta de Castilla: "Blanca hospedería, / celda de viajero / con la sombra mía". Sería de ver la sobriedad y la austeridad en que vivirían las hermanas, pero era suficiente por entregarse a la vida dedicada a la oración y al fervor de Dios.

 



José Javier Barranquero estudia el fenómeno religioso en la provincia de Ciudad Real, llegando a una serie de conclusiones como ésta: "Las relaciones que se establecen entre el fenómeno religioso y el territorio nos sirven para realizar una serie de reflexiones. Está claro que aquellas poblaciones que desempeñaron un papel político-administrativo importante albergaron un mayor número de fundaciones, pero también es verdad que pueden apreciarse claras diferencias entre ellas. Los números son bastante contundentes al respecto: Almagro (como cabeza del Campo de Calatrava) contaba con nueve comunidades religiosas y Ciudad Real (emblema del poder regio) con otras nueve. Por el contrario, Villanueva de los Infantes (como cabeza del Campo de Montiel) sólo tenía cinco conventos y Alcázar de San Juan (cabeza del Gran Priorato de San Juan en la Mancha) cuatro”.

Agrega nuestro joven historiador que determinadas congregaciones, como los dominicos, sólo se asentaban en las localidades que eran centros de poder. Otras, como los capuchinos, los agonizantes o los agustinos calzados, lo hacen en pueblos de menor importancia. A medio camino se asientan los trinitarios descalzos, carmelitas descalzos y franciscanos, sin desdeñar los grandes centros urbanos, como Alcázar, Almagro, Ciudad Real e Infantes.




El II capítulo del libro de Barranquero está dedicado a "Las fundaciones y sus promotores. Nos habla de la alta nobleza, de la pequeña nobleza local y de las órdenes militares. De los carmelitas descalzos en Ciudad Real (tanto en su rama masculina como fe menina) nos dice que "está vinculada a la figura de un caballero de la Orden de Montesa que era regidor de la ciudad: don Antonio de Galiana Bermúdez". Y agrega nuestro historiador: "El convento de los carmelitas descalzos se fundó con las rentas del mayorazgo instituido por don Antonio de Galiana en 1594. Los derechos del mayorazgo recayeron sobre doña Marina de Galiana, sobrina del fundador que debía de cumplir una sola condición para disfrutar de la renta: casarse con don Francisco de Galiana Bermúdez (Don Francisco era hijo de un primo hermano del fundador llamado Luis Bermúdez). La sobrina de don Antonio no tuvo hijos durante su matrimonio y, como era de esperar, esta falta de descendencia propició la aparición del convento.

La fundación contemplaba, en un principio, un convento de religiosas de la orden de Montesa, pero Antonio de Galiana cambió de opinión y redactó un codicilo anulando su decisión y favoreciendo a las hijas de Santa Teresa.




Los carmelitas descalzos en Ciudad Real (rama masculina y femenina) nos lleva a nosotros a recordar los dos santos tan venerados que propiciaron la reforma del Carmelo. Así los cantaba el sabio don Miguel de Unamuno:

 “Juan de la Cruz, madrecito, / alma de sonrisa seria, / que sigues tu senderito / por tinieblas de miseria, / de la mano suave y fuerte / de tu padraza Teresa, / la que corteja a la muerte,/ ¡la vida como de pesa! Marchas por la noche oscura, / te va guiando la brisa, / te quitas de toda hechura, / te basta con la sonrisa. De Dios el silencio santo, / colmo de noches sin luna / vas llenando con tu canto, / para Dios canto de cuna. Madrecito de esperanza, / nuestra desesperación / gracias a tu canto alcanza / adormecer la razón",




Comprobamos en otra fotografía los amplios corredores del Convento de las Carmelitas Descalzas de Ciudad Real. Por debajo un titular nos indica: "Cuatro siglos de historia". En tres columnas se sintetiza la historia del Convento: "Fechado en el siglo XVll, la iglesia se construyó en 1619 y posteriormente el convento, de influencia renacentista y barroca. Las monjas del Carmelo fueron llamadas a ocupar el convento el 11 de febrero de 1596 y las primeras vinieron de Toledo". Hemos estado muchas veces frente a la amplia fachada del convento, que está situado en el centro de Ciudad Real, dando su fachada a la Plaza del Carmen.

Nos dice el reportaje de Lanza: "La iglesia, de construcción posterior al convento, 1619, fue inaugurada el 18 de julio de 1664, gracias al ilustre caballero don Juan Bautista Benavente". Y nos indica los elementos y las técnicas de la construcción: "Está construida con muros fundamentalmente de mampostería de piedra concertada, ladrillo y sillería de piedra caliza labrada en las esquinas, tomado todo ello con mortero de cal y arena. La estructura de la cubierta es de cerchas de madera de par e hileras, correas y tablazón de madera que soporta la cubrición de teja curva recibida con barro".

 



Nos informa Lanza también; ."Las veinte hermanas carmelitas que viven en el convento fundado a finales del siglo XVI en Ciudad Real, son un ejemplo de espiritualidad latente". Una espiritualidad que arranca de dos fuentes de interés que nos alumbran sobre los orígenes del convento: la escritura que otorgó Cristóbal Bermúdez el 23 de abril de 1608 y la concordia que se firmó el 2 de mayo de 1611. José Javier Barranquero nos informa: "Gracias a este documento (el de 1608) sabemos que las religiosas recibían todos los años 150 fanegas de trigo, 50 fanegas de cebada, 30 arrobas de aceite y 100 arrobas de vino por mandato de don Antonio de Galiana”.

Por aquellos años el convento inició su historia como una comunidad de fervor y de cristiandad. La vida transcurría plácidamente con el tránsito mágico del tiempo entre las lecturas sagradas, las oraciones, las plegarias, las sobrias comidas en el refectorio y la luz tenue en la celda, mientras la plegaria se elevaba al cielo puro y azul de Ciudad Real, que llegaba hasta la recia ventana de la celda como una paloma divina evocando a la Santa Teresa de Jesús.

Pero la comunidad no estaba cerrada a la sociedad. Así nos lo indica José Javier Barranquero: "La comunidad, además, tendría que hacer frente a otras cargas como sustentar a un estudiante o costear los gastos del matrimonio a una doncella casadera.

El estudiante recibiría 20.000 maravedíes anuales y la doncella se tendría que conformar con 8.000. Además el convento tenía que hacer frente al salario de un capellán con 20.000 maravedíes y 12 fanegas de trigo. Todo este mundo de espiritualidad, economía y laboriosidad tenía su centro aquí en el Convento de las Carmelitas Descalzas de Ciudad Real.

 

Lucio López Ramírez. Diario “Lanza” lunes 31 de marzo de 2008

 



sábado, 15 de julio de 2023

PALACIO DE JUSTICIA

 



La revista AV de arquitectura en su número extraordinario sobre la arquitectura española del 2007 recoge dos obras de Castilla-La Mancha, la Comisaría Provincial de Policía de Albacete de Matos y Castillo y el edificio de los Juzgados de Ciudad Real de Guillermo Vázquez Consuegra. Guillermo había realizado anteriormente el edificio del Archivo de Castilla-La Mancha en Toledo.

Un edificio situado en un entorno conflictivo y difícil, un solar que vuelve a poner de manifiesto la mala gestión urbanística en nuestra ciudad y que hubiera requerido un espacio con otras condiciones de entorno y mejores posibilidades de acceso, de apareamiento y de condiciones generales de ubicación. Por ello, por las dificultades del lugar, el edificio sigue con la rotundidad de su propuesta y la fuerza de una arquitectura de presencia autóctona.

 



La planta en U del edificio tiene dos laterales cerrados hacia el entorno próximo y un espacio interior controlado al que se abren diversos espacios del edificio. Esta organización en U avanza en su frente hacia la calle Eras del Cerrillo creando un gran espacio triangular de acceso que subraya la escala mayor del mismo y el carácter público de lo construido. La losa de hormigón superior pretensada salva la gran luz del voladizo flotando sobre el espacio de acceso que está limitado lateralmente por las lamas perforadas que permiten la visión y la entrada de una luz tamizada y enfatizan el gran frente acristalado. En esta fachada al igual que en el conjunto del edificio, el vidrio es el gran protagonista con tres planos diferenciados. En el inferior las puertas de acceso y los controles de entrada en el conjunto. Una segunda franja con grandes lamas de cristal que se inclinan dejando pasar el aire entre ellas en un plano delantero. El cuerpo superior hasta la losa superior de hormigón tiene su despiece de carpintería de aluminio que soporta el vidrio. El mismo material se repite en el plano interior de la U creando así la transparencia de un espacio que hace visible lo que ocurre en el interior del edificio. El vidrio es así un elemento protagonista del edificio como material rígido, de superficies planas, transparente y con variaciones de luz y color según las horas del día o los reflejos que produce.

 



La distribución del programa construido en las cinco plantas del conjunto se resuelve con galerías de circulación que se asoman a la U interior y espacios de uso que van quedando localizados con fachada hacia el exterior. Los dos laterales, Este y Oeste están cerrados exteriormente por una doble piel. La exterior es una gran plano de chapa perforada plegada que se auto sustenta con su forma y tamiza la entrada de la luz en estas dos orientaciones. El proyecto contempla la presencia de un arbolado que en estos laterales introducirá un control de luz y temperatura con el sencillo recurso de la vegetación de hoja caduca. Por otra parte esta presencia del arbolado contribuirá a separar el conjunto del entorno en el que se sitúa. En la planta baja se sitúan tres accesos diferenciados: jueces, detenidos y público, el vestíbulo y las salas de bodas y vistas. En las plantas superiores acogen los diferentes juzgados aprovechando la diferencia de alturas para localizar un jardín sobre la planta primera. La visión a través de las galerías laterales dentro de la U permite recorridos y vistas diferentes y atractivas entre los distintos espacios.

 



El edificio se define así con la rotundidad de la forma que se implanta en el espacio urbano creando un referente. Curiosamente, en una ciudad plana como Ciudad Real, la topografía acaba teniendo una importancia singular en el conjunto. La visión, desde el recorrido de la Ronda de circunvalación del frente del edificio establece un punto de referencia elevado en la ciudad que hace visible su fachada principal y emerge del perfil general con elementos de baja altura entre el espacio donde se sitúa y el recorrido de este viario. La visión posterior sin embargo es menos afortunada desde el viario de acceso al hospital. I.as perspectivas de la parte posterior dejan al descubierto todo el entramado de maquinaria y elementos de climatización de la cubierta evidencian un espacio menos articulado y con visiones que requerirían un tratamiento urbano y paisajístico.




El funcionamiento del edificio pone de manifiesto algunos problemas en el mismo que evidencian un doble problema: las dificultades de los técnicos para atender programas difusos que requieren concreciones cuando las obras están ya completadas y la distancia

que se establece, en ocasiones con los proyectos especialmente cualificados y la resolución de problemas funcionales concretos. No obstante, son aspectos que la dinámica funcional va resolviendo poco a poco y que un edificio con esquemas y concepciones claras soluciona adecuadamente. El tiempo y el uso son elementos también esenciales del proyecto arquitectónico y acaban conformando la realidad construida.

El Palacio de Justicia de Ciudad Real de Guillermo Vázquez Consuegra es una obra de calidad innegable, capaz de cualificar un entorno urbano difícil y complejo, con valores formales singulares y que constituye uno de los referentes arquitectónicos de esta ciudad tan poco afortunada en sus proyectos. Es una pieza que debemos valorar en su singularidad como aportación indudable de la arquitectura del siglo XXI a nuestro patrimonio cultural y cuidar en las necesarias reformas de su entorno.

Diego Peris. Diario “Lanza” domingo 17 de febrero de 2008