Vista de la Plaza de la Provincia en los años
sesenta del pasado siglo, plaza realizada sobre la antigua Cava
Ayer caminaba yo con todo cuidado la
explanación de la nueva calle que se está abriendo y que pondrá en
comunicación, la Plaza de Cervantes con la carretera de circunvalación, cerca
del parque y también de la Puerta de Alarcos.
Me interesaba mucho averiguar si en esas
excavaciones y removimiento de aquellas tierras, podía encontrarse restos de
cimientos de antiguas edificaciones, enterramientos, lápidas funerarias,
vasijas o trozos de cerámica moruna, algo en fin que me diera luz, algún dato
de la vieja Morería, pues en esa extensa llanura estuvo la ampliación del
famoso barrio.
Porque delimitaba perfectamente la barriada que
ocuparon los moros desde la fundación de Ciudad Real, con la calle Postas desde
la Puerta de Alarcos hasta el actual Mercado, subiendo la de Morería hasta la
carretera de la Ronda de Santa María, este gran sector confinaba con la muralla
que hemos conocido no hace muchos años.
En estos extensos descubiertos, se construyó el
Seminario Conciliar, la magnifica Delegación de Sindicatos, el hermoso Grupo Escolar
y el Instituto de Higiene, con otras casas de moderna imagen que están
habitadas en su totalidad.
Todavía quedan en la Lentejuela ruinosas
viviendas de miseros tapiales que están pidiendo pronta demolición.
Así como el barrio judío tenia claramente la
situación de la sinagoga mayor y por haberse convertido en templo cristiano
como convento de Santo Domingo, casi hasta nuestros días (1834) no se
conservaba ni rastro alguno del lugar donde en la Morería, había estado la
Mezquita.
Por casualidad he encontrado esta interesante nota:
“Situación de la Mezquita en el barrio de la Morería, en la casa número 9 de la
calle del Alamillo Alto.
A la espalda de dicha Mezquita y cerca de su
torre o minarete, estaba la casa del Muecín y a pocos pasos en las casas
números 2 y cuatro de la Lentejuela, era del moro más rico del barrio Aben
Mahadí de Toledo”.
Vista de la Avenida del Rey Santo en los años
sesenta del siglo XX
Hasta aquí la importante nota, que ha de
servirme de guía para mis exploraciones próximas.
Y volviendo a mis someras investigaciones en
las obras de la nueva calle, me han movido a ello, no sólo el nombre que tuvo siempre
este terreno bien significativo por cierto, de LA CAVA, sino que
documentalmente se prueba, que al terminar la guerra de Alpujarras, el célebre
don Juan de Austria, los moriscos vencidos se repartieron entre las provincias
españolas, tocándole a Ciudad Real gran contingente de ellos.
En el inventario que el Instituto de Estudios
Manchegos me ha publicado del archivo del Excmo. Ayuntamiento hecho el año de
1595, figuran señalados los siguientes documentos:
“Para que no se muden los moriscos, Cedula real
de su majestad dirigida al Corregidor para que no se muden los moriscos
consignados en esta Ciudad a otra parte, su data en el año de 1570; otro a este
tenor:
MORISCOS. Una cedula real, firmada de su real
mano para el corregidor sobre el envío de los moriscos del reino de Granada,
1570”.
¿No pudieron estos muros moriscos, enviados
aquí, colocárseles en LA CAVA, como ampliación del barrio de la Morería?
A esto obedecen los trabajos que hago para la
averiguación de todo lo que antecede.
Emilio Bernabeu. Cronista Oficial de Ciudad
Real. Diario “Lanza”, martes 11 de enero de 1955
En la antigua morería se encontraban las calles
Alamillo