jueves, 24 de julio de 2014

LA LAGUNA DE LA POBLACHUELA



Al Sur de La Poblachuela, en el margen izquierdo de la carretera de Puertollano, existe una zona inundable, ocasionalmente, a la que conocemos como “la laguna de La Poblachuela”.

Esta laguna recoge el agua de los cerros a los que conocemos como “peña lisa” o “peña del agua” y “castillejos”, así llamados, porque el primero de ellos, en una de sus caras, tiene una roca de grandes dimensiones, que por su inclinación, permitía deslizarse sobre ella, lo que era un entretenimiento para los jóvenes, en sus escasos días de descanso, además esta roca, ha socorrido en muchas ocasiones a pastores y visitantes con unas pequeñas “charcas” de agua cristalina que han calmado la sed a todos ellos, el segundo de ellos “los castillejos”, situado a la derecha de la carretera que lleva a Poblete y en esta misma cara, tenía una edificación, que quizás fuera quien le diera el nombre de “castillejos”, en la que según me cuentan los huertanos consultados, se trataba de una trituradora de piedra, que era utilizada para los trabajos de las carreteras que se estaban construyendo.

La laguna de “peña lisa”, ha sido testigo en muchas ocasiones de grandes temporales, recogiendo gran cantidad de agua, llegando en ocasiones a saltar la antigua carretera N-420, como lo hiciera en el año 1962, con un generoso invierno, que mantuvo durante muchas semanas a los “gañanes” sin poder salir a trabajar el campo.


Los huertanos saben, que cuando la “laguna de peña lisa” coge agua y esta se mantiene con agua, hasta el mes de junio, los pozos de la zona se benefician, al subir los niveles freáticos, acumulando mayor cantidad de agua y por lo tanto mayores posibilidades de riego en las huertas y mejores hortalizas y mayor producción de la tierra.

Hacía muchos años, que la laguna no cogía el agua que este año ha acumulado y ello debe ser motivo para notemos una recuperación en los pozos de nuestro anejo, que han sentido durante muchos años la sequía que llevamos varios años sufriendo y que ha hecho bajar los niveles freáticos.

En el cerro de “peña lisa”, se encuentra uno de los centros “geofísicos” de Ciudad Real, dependiente del Ministerio de Defensa, además desde esta altitud, la imagen que se nos viene a la vista, es la de una inmensa mancha verde, de muy diversos colores, con tonos variados, según la estación y el mes en que hagamos la observación.

Desde esta altura que nos proporciona el cerro de “peña lisa”, Las Huertas de La Poblachuela, nos da esa imagen, llena de vida y color que se guarda en la retina y permanece en nosotros para siempre.

Miguel Ángel Sevillano


miércoles, 23 de julio de 2014

LA RELIGIOSIDAD POPULAR EN LA POBLACHUELA



Ayer hablaba de la Parroquia de Santa María Magdalena de la Poblachuela y de las imágenes que reciben culto en este templo. Estas imágenes son de gran devoción entre los huertanos y el día de la festividad de cada una de ellas son sacadas en procesión. A lo largo del año las procesiones que se celebran en este anejo ciudadrealeño son las siguientes:

El  17 de enero se celebra San Antón con su tradicional procesión alrededor del templo

No pueden faltar las típicas caridades el día del santo patrón de los animales

El 15 de mayo San Isidro Labrador también es sacado en procesión

San Isidro Labrador patrón de los agricultores, es un santo muy festejado en La Poblachuela

La procesión del Corpus Christi también se realiza el día de su festividad por la mañana

En la pista que hay detrás de la iglesia, se monta un altar donde hace estación el Santísimo y se da la bendición 

El 22 de julio se celebra la procesión de la titular de la parroquia

La imagen de la Magdalena recorre los alrededores del templo parroquial

El ciclo de procesiones en La Poblachuela concluye con la procesión de San Miguel Arcángel y el Cristo de la Salud 

Su procesión se celebra cada 29 de septiembre durante las Ferias y Fiestas de La Poblachuela

En honor a San Miguel y el Cristo de la Salud se queman todos los años las típicas hogueras 


martes, 22 de julio de 2014

LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA MAGDALENA DE LA POBLACHUELA


Espadaña de la Parroquia de Santa María Magdalena de la Poblachuela (Ciudad Real)

Hoy es la festividad de Santa María Magdalena, titular de la parroquia de La Poblachuela que es el anejo de Ciudad Real más cercano a la ciudad, situada al sur de la Capital, nace desde “la cuña” que se forma en la unión de las carreteras N-420 y N-430, lugar donde finaliza el Parque de Gasset, situándose a 2 km de nuestra ciudad.

El templo fue bendecido e inaugurado en enero de 1916

El primer templo de las huertas de La Poblachuela se encontraba donde actualmente está el cementerio, siendo una de sus paredes parte del mismo. Este templo se fue deteriorando y a principios del siglo XX presentaba un estado ruinoso, por lo que se proyecto la realización de una nueva parroquia en un lugar diferente a donde se encontraba el viejo templo. Esta nueva parroquia se construyó en los terrenos que cedió para ello el Sr. Martín Moreno, y en el año 1911 era inaugurada la segunda parroquia de las Huertas de La Poblachuela dedicada a Santa María Magdalena.

Sus muros son de piedra de mampostería con ventanales de estilo gótico

Cuando se emitió el informe sobre la obra recién terminada, este no era nada favorable, ya que se decía que el material utilizado, y más concretamente la mezcla de arena y cal, no estaba bien hecha y el resultado no se hizo esperar hundiéndose unos años después y dejando a los huertanos sin iglesia o ermita.

La iglesia fue costeada por el sexto Obispo-Prior, D. Javier Irastorza y Loinaz

Ante esta situación el alcalde pedáneo de aquellos años, Francisco Calle López y el mayordomo de la fábrica D. Antonio Bellón se pondrían manos a la obra y conseguirían que el sexto Obispo-Prior, D. Javier Irastorza y Loinaz, promoviera las obras, costeándolas, por entero, á expensas suyas, hasta la terminación por un importe de 8.000 pesetas. Este nuevo templo se construyó en los terrenos cedidos por el Sr. Martín Moreno, ya mencionados, en el corazón de La Poblachuela, cerca de la carretera, entre la “Villa Teodora” del Sr. Martín Moreno y la finca del letrado Bernardo Peñuela.

El arquitecto del templo fue Florián Calvo

Este nuevo templo sería bendecido el sábado 1 de enero de 1916 e inaugurado con una Solemne Función el jueves 6 de enero. Esta fue oficiada por el M. I. Sr. D. Antonio Garro Basterrechea, Provisor y Vicario General, ministrado por D. Lorenzo Iriondo, profesor del Seminario y D. Miguel Ruiz, cura vicario de la parroquia. Dirigió la palabra el Arcediano de Murcia y la parte musical estuvo a cargo del coro de “Las Hijas de María”.

Su interior es de una sola nave de pequeñas dimensiones

A las tres y media de la tarde se expuso el Santísimo y tras el rezo del Rosario, hubo una plática del superior de los Misioneros del Corazón de María en nuestra ciudad, Rvdo. Sr. D. Antonino Llorente, actuando en la parte musical la “Schola Cantorum” del Seminario. Una vez reservado el Santísimo por el R. P. Monjo C.M.F. y acabada la ceremonia religiosa, hizo acto de presencia el Obispo-Prior que dio la bendición al pueblo.

Cúpula con frescos en el altar de la parroquia 

Los huertanos como muestra de gratitud, manifestaron al Obispo-Prior que colocarían una lápida de agradecimiento a D. Javier Irastorza dentro del templo, por la construcción de su nueva parroquia o ermita.

El Santísimo Cristo de la Salud y San Miguel Arcángel son los patronos de la Poblachuela, celebrándose procesión con sus imágenes cada 29 de septiembre

El nuevo templo parroquial de Santa María Magdalena fue construido por el arquitecto diocesano Florián Calvo en estilo neogótico. Su ornamentación exterior es sobria y el ábside de la misma se dispuso de tal manera que su iglesia pudiera ser ampliada cuando el incremento de la parroquia lo exigiera. Por este motivo se prescindió de realizar un retablo, sustituyéndolo por un magnífico dosel de damasco sobre el cual se situaba la imagen del Santísimo Cristo de la Salud.

Imagen de la Milagrosa. Toda la imaginería del templo es posterior a 1939

Destruida las imágenes que recibían culto en este templo en 1936, solo se salvaron los libros parroquiales de bautismos, defunciones y matrimonios desde el siglo XVII, se comenzaría la reconstrucción del templo una vez concluida la Guerra Civil Española, y la adquisición de las nuevas imágenes que actualmente reciben culto en el mismo.

Vidrieras de los cuatro ventanales de estilo gótico que tiene el templo

En su exterior la iglesia está construida con muros de piedra de fábrica de mampostería, destacando su fachada que forma un pequeño frontón triangular coronado por una espadaña de ladrillo. La puerta de acceso al templo es de estilo gótico con arco de ladrillo que da paso a su interior de una sola nave de pequeñas dimensiones, destacando su ábside presidido por la imagen del Santísimo Cristo de la Salud, y cuyo techo tiene una pequeña cúpula con frescos con el escudo de la Orden de Calatrava e iniciales del Ave María y del JHS (Jesucristo Hombre Salvador).

La imagen de Santa María Magdalena, titular de la parroquia y cuya procesión alrededor del templo se efectúa cada 22 de julio

A ambos lados del altar se encuentran las imágenes de San Miguel Arcángel, patrón de la Poblachuela junto al Cristo de la Salud, y la Milagrosa. En sus muros laterales, donde se abren dos ventanales góticos con vidrieras, se encuentran las imágenes de Santa María Magdalena, titular del templo, el Sagrado Corazón de Jesús, San Isidro Labrador y San Antón, santos estos últimos de gran tradición agrícola y muy ligados a los huertanos.

Sagrado Corazón de Jesús 

La Parroquia de Santa María Magdalena o la ermita de San Miguel como es conocida popularmente, es un templo que en si encierra cierta belleza en su conjunto, que recibió en el año 1981el premio de embellecimiento que entonces convocaba el Excmo. Ayuntamiento de Ciudad Real.

San Antón y San Isidro Labrador, dos santos de gran devoción entre los huertanos 


lunes, 21 de julio de 2014

CINES PARA UNA NOCHE DE VERANO



Nuestros cines de verano. Aquellos cines a la intemperie de no hace años, hoy día, duermen en el olvido, bajo construcciones despersonalizadas y especulativas. Cines que llenaron de ilusión y aventuras, muchas noches…. Para algunas generaciones, todas las noches de sus vidas.

Cines siguen habiendo, pero los cines de verano de Ciudad Real –y esto se puede hace extensivo a otras localidades- forman parte ya del recuerdo y de los escenarios urbanos, desaparecidos, que forman parte de la arqueología de nuestras ciudades.

Han cambiado los tiempos y por consiguiente los gustos. Antaño, las salas de proyecciones de verano como versión estival de los locales de invierno, constituían puntos de encuentro con la magia del celuloide. Hoy son otros los lugares.

Primero llegó la TV en la década de los 60, seguidamente las discotecas y otros espectáculos al aire libre. El desarrollismo de los 60/70, blandió su espada destructiva sobre el terreno que ocupaban –generalmente, en zonas céntricas y codiciadas para la especulación- reduciéndose su espacio, a moldes despersonalizadas.

En el pasado siglo XX, llegaron a funcionar puntualmente con la llegada del verano, alrededor de nueve cines de verano , entre ellos en el “Huerto del Marques”, “Ideal Cinema”, “Proyecciones(Terraza)”, “Cine Parque”, “Savoy”, “Cine Avenida”,  “Plaza de Toros”, “Romasol Cinema” y “Calatrava”. Locales que hoy forman parte del recuerdo, víctimas del cambio de los tiempos y su reconversión en edificios.

Aquellos cines de verano, servían en las calurosas noches estivales, para entrar en la magia propiciatoria de sueños y aventuras. Conectábamos directamente con las estrellas rutilantes de la galaxia de la fantasía. Hacíamos nuestros, aquellos rostros, que se nos antojaban míticos, en sus gestos y poses. Explorábamos escenarios insólitos, traspasábamos las barreras, de los límites geográficos para embarcarnos en un Bergatín rumbo al Pacífico, o nos liábamos a tiros con el perverso cuatrero, que merodeaba en torno a la pecosa de una granja ficticia, que situábamos en los confines del río Guadiana. Mientras los gritos “cantaban” entre los pericones y la hierbabuena, cerca de la pantalla y en los descansos se escuchaba por los altavoces canciones de Machín o Antonio Molina. Aquellas noches de verano.

En los cines se oficiaba el culto a la fantasía, que nos abstraía de la cotidianeidad de la vida y conducía por los senderos de lo onírico e irreal, a un mundo de riqueza inusitada, preñados de sueños en color y blanco y negro. Luego se imponía la cotidianeidad y el ritmo trepidante de la existencia. En aquella época, ir al cine, era todo un ritual. Con antelación nos informábamos de lo que “echaban” a través de las carteleras que se situaban a la entrada de los locales.

Después de la caída de la tarde, con la ilusión a cuestas, asistíamos como si a un acto religioso se tratara, a las proyecciones de cualquiera de los locales, sobre todo, aquellas películas que nos habían cautivado, bien por referencias o mediante un programa de mano, que se repartían  días o momentos antes del pase.

También se hacía la sana costumbre de llevar bocadillo y la botella de agua, para reponer fuerzas, de tantas galopadas por desiertos, luchas con siniestros espadachines, o la zozobra de las olas, cuando íbamos agarrados como lapas, en un madero a la deriva.


Los había que al disponer de más holgura monetaria, se atricheraban en la barra del bar y desde allí le metían una bala entre caja y ceja a un fascineroso, o bien morreaba en blanco y negro con Bárbara Stanwych o Ginger Roger.

Eran tiempos en los que las gaseosas se voceaban en cubos con trozos de hielo y los “Bolilleros” te ofrecían en sus cestas de mimbre, todo un muestrario de variadas exquisiteces. Golosinas para bajo presupuesto y tabaco para gargantas poco existentes y trabajadas, que se nicotizaban mediante “Celtas”, “Peninsulares”, “Bisontes” y toda suerte de labores nacionales.

Ocurría que por el mismo dinero te “echaban” hasta cuatro películas o cinco –según la duración y los cortes-, en la que se mezclaban los temas del Oeste, con la de romanos, Cantinflas, el Gordo y el Flaco y comedias musicales.

La programación de aquellas salas, respondía a criterios del “todo vale”, todo servía y entretenía, no había otra cosa más que una selección ajustada a otros parámetros, valores o criterios selectivos y de calidad. Dentro de aquel ritual, había que recoger con antelación el programa de cine para decidirte por tal o cual título o sala.

Después había que guardar cola, para sacar las entradas y si conocías al de la taquilla, ya llevabas un tiempo ganado que se traducía en una mejor silla y el evitarse empujones y otros necesarios inconvenientes.

La cinematografía española, hacía por entonces numerosas películas. Sus títulos y actores, nos resultaban familiares. Los conocíamos, casi como parientes próximos, gracias a los programas de mano y las carteleras que pintadas a la témpera, se exhibían en lugares señalados. Carteleras para ocasiones especiales –copia de originales-, no exentas de cierta belleza, que reflejaban la maestría de los pintores, dedicados a realizarlas.

Por otro lado hay que reconocer, que tras la guerra del 36, proliferó por las salas de proyecciones del país, películas moralistas, rebosando un optimismo dulzón y revestidas en algunos casos, de un erotismo ingenuo, incipiente y suave (controlado férreamente por la censura), cuya finalidad prioritaria, era divertir y evadir a la sociedad de la depresión y postguerra, en la que se veía envuelta la vida cotidiana del país. Por entonces, las distribuidoras españolas, traían de todo y apenas estaban controladas por las multinacionales fundamentalmente americanas) que posteriormente comenzaron a imponer sus propios productos, sin apenas dejar espacio para otras industrias del celuloide.

Hoy en día se vuelve en algunos lugares a la vieja idea del cine a la intemperie, en espacios abiertos como plazoletas, etc. Igualmente, con los rigores del estío, funcionan las mismas salas de invierno, pero con aire acondicionado.

Salas diferentes a aquellas terrazas, en las que podías ver las estrellas del firmamento, e incluso algún cometa fugaz y oler la variada gama de fragancias del verano que la brisa traía, o fumarte un cigarrillo, tranquilamente, mientras en la inmaculada pantalla, se producía la magia, cargada de felicidad, riesgo, suspense, color, sugerencias, aunque todo fuera mediante el arte de la ficción. Fantasía que se propiciaba a la luz de la luna, como si fuera un acto litúrgico, una comunión espiritual, una seducción en la capilla iniciática de los rayos fantásticos, bajo el misterio de la noche.

José Gonzalez Ortiz
(Diario lanza, mayo de 1992)


domingo, 20 de julio de 2014

UNA PÁGINA DE VIDEOS CATÓLICOS: http://gloria.tv



Me topé por estos días, con una página católica de contenido variado e interesante y bastante sustanciosa. Se llama Gloria.TV (http://es.gloria.tv) y están a cargo de ella, el padre Don Reto Nay, el Padre Markus Doppelbauer, las hermanas Lucia y Doina Buzut, así como Eva Doppelbauer.

En esta web vamos a encontrar videos de catequesis, homilías, defensa de la fe, temas bíblicos, temas de oración, vida de santos y noticias sobre la iglesia.También tiene una gran cantidad de películas, cerca de 1600, que se pueden ver y descargar de temas religioso, de la vida de Jesús, de los santos, de apariciones marianas, etc…. Películas que se pueden ver y descargar pinchando el siguiente enlace:  http://es.gloria.tv/?search=Pelicula


sábado, 19 de julio de 2014

EL CATALOGO MONUMENTAL DE ESPAÑA (1900-1961) Y LA PROVINCIA DE CIUDAD REAL



Desde noviembre de 2011 el Catálogo Monumental de España está al alcance de todos los españoles mediante en este sitio web: http://biblioteca.cchs.csic.es/digitalizacion_tnt/, desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que permite el acceso a la colección digitalizada.

Acceso al Catálogo Monumental de España (1900-1961)

Formado por más de un centenar de volúmenes, el Catálogo Monumental de España nació tras la promulgación de un Decreto de 1 de junio de 1900 que ordenaba "llevar a efecto la catalogación completa y ordenada de las riquezas históricas de la Nación". Aunque no llegó a terminarse, constituye la empresa colectiva más importante realizada en la España contemporánea para estimular el conocimiento de su patrimonio cultural.

Gracias al convenio suscrito entre el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) y el CSIC, se ha restaurado y digitalizado el centenar y medio de volúmenes en los que, a lo largo de la primera mitad del siglo XX (1900-1961), se inventariaron los monumentos más significativos de gran parte de las provincias españolas.


Entre ellos se encuentran los 2 volúmenes, el texto y el gráfico,  dedicados a la provincia de Ciudad Real, elaborados por Bernardo Portuondo y Loret de Mora entre 1913 y 1917.

El Catálogo de la  Provincia de Ciudad Real

A propuesta emitida por la Comisión el 29 de abril de 1913, el Rey nombra a Bernardo de Portuondo y Loret de Mola para hacer el Catálogo de Ciudad Real por 800 pts. y 8 meses. El 3 de mayo comunica a la Comisión que ha empezado el trabajo el día 1. El 5 de diciembre, viendo que se le acababa el tiempo y que le quedaba bastante trabajo por hacer, pide una prórroga de 4 meses que le es concedida el 1 de enero de 1914. Este plazo, pues, terminaba a finales de abril. Pero ante la R.O. de 16 de febrero citada en la referencia a Castellón por la que se fija un plazo de 60 días para entregar los catálogos para los que se hubiere agotado el plazo, el día 12 pide una nueva prórroga pues tiene ya terminado el borrador, pero necesita todavía hacer una pequeña consulta e inspección directa de objetos para la redacción definitiva y pasarlo todo a limpio, encuadernarlo y desarrollar la parte gráfica. Por ello pide se le amplíe el plazo hasta finales de julio. A pesar de lo estrictos que se habían puesto con el cumplimiento de la entrega, le conceden la prórroga hasta finales de julio. No sabemos qué ocurrió entre medias, pero el informe no lo firma la Comisión hasta el 19 de mayo de 1917. Son dos volúmenes, uno de texto y otro de fotografías, convenientemente encuadernados. “Ha cumplido en cuanto le ha sido posible la tarea encomendada… El texto es corto pero da impresión exacta del pasado y presente, patentizando sus caracteres singulares, tan bien sentidos por el inmortal Cervantes… Los propósitos tan compendiosos como científicos… aplicando certero criterio para la clasificación de lo que estudia…”. Es una información muy larga aunque con las generalidades que son muy frecuentes. Lo firma el presidente Sentenach.


El catálogo entregado se puede consultar pinchando los siguientes enlaces:
Texto

Fotografías

El autor del Catálogo de Ciudad Real: Bernardo de Portuondo y Loret de Mola (Santiago de Cuba, 1872 – Madrid 1933)

Nacido en Cuba, en 1876 la familia se trasladó a Madrid donde Bernardo estudió Filosofía y Letras. Terminada la carrera comenzó a trabajar para la Administración General del Estado, en el Ministerio de Hacienda, llegando a oficial de primera categoría. Escribió sobre filosofía y temas sociales especialmente referentes a Cuba. Aunque su padre, militar y senador vitalicio, publicó un libro titulado Lecciones de Arquitectura, el hijo no parece que escribiera más libros sobre arte que el Catálogo de Ciudad Real.

El Catálogo reproduce fotografías de los monumentos de Ciudad Real capital de principios del siglo XX. En esta fotografía podemos ver a la Puerta de Toledo con la muralla y torreones en la misma

Reproducciones del Catálogo de Ciudad Real

El Catalogo Monumental de la provincia de Ciudad real, ha sido reproducido dos veces, una en 1972 por el Instituto de Estudios Manchego, y otra en el año 2007 por la Excma. Diputación Provincial de Ciudad Real en la Biblioteca de Autores Manchegos, cuyo ejemplar aún se encuentra a la venta.

Interior de la Parroquia de Santiago 

viernes, 18 de julio de 2014

EDITADO UN FACSÍMIL DE LAS “DEFINICIONES DE LA ORDEN DE CALATRAVA”



El prestigioso Real Instituto Alfonso XIII ha elaborado una edición facsímil del libro las DEFFINICIONES DE LA ORDEN DE CALATRAVA editado en el año 1660, obra del gran grabador y pintor de cámara del Rey Felipe IV, Pedro de Villafranca y Malagón, que junto a Ribera. Goya, Picasso y Dalí son los cinco grandes grabadores españoles y europeos.

Active Holograms ha diseñado y fabricado los sellos notariales identificativos holográficos codificados con su número afín de alta seguridad en adhesivo “Tamper evident” que se autodestruyen al intento de ser manipulados, removidos, forzados o violados de su lugar legitimo colocado por el Ilmo. Señor Notario Mayor Académico, los cuales  identifican rigurosamente los 120 ejemplares (100 venales)  y  XXII no venales. Guardados en sus respectivas  cajas de madera, junto con las actas notariales anexas y testimonios notariales civiles y académicos, lacrados y precintados exhaustivamente.


El facsímil ha merecido ya en poco tiempo reconocidos premios como mejor edición de facsímil 2014. Nos congratulamos por ello, felicitando en la elaboración de tan eminente obra a este regio patronato y a su Gran-Canciller Presidente por su confianza en esta según sus palabras “prestigiosa  y responsable empresa, que ha sabido estar a la altura del proyecto, colocando en un nexo admirable de unión entre  las bellas artes y la vanguardia más avanzada de la técnica y la ciencia, puesta al servicio de las humanidades y la ciudadanía”. Los ejemplares de las DEFFINICIONES DE LAS ORDEN  Y CAVALLERIA DE CALATRAVA  están ya posesionándose en las más  elitistas bibliotecas del orbe, de estadistas y coleccionistas.