sábado, 23 de julio de 2016

EL PRESBITERIO DE LA CATEDRAL A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX Y LAS REFORMAS EFECTUADAS EN ÉL


 
El presbiterio de la catedral a principios del siglo XX

El presbiterio es el espacio de la catedral que precede al altar mayor. El presbiterio de nuestra Catedral hasta principios del siglo XX era muy sencillo. Se encontraba separado de la nave por una escalinata que daba acceso a él, rodeado de una simple barandilla llamada de comulgatorio sobre la cual había dos  águilas parejas, una a cada lado del altar, como ambones. El presbiterio se completaba con el altar que se situaba delante del tabernáculo del retablo.

Siendo quinto Obispo-Prior D. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui, continúo las obras que comenzó su antecesor en 1906,  a consecuencia de un arco ruinoso que amenazaba con el hundimiento de las bóvedas. Durante estas obras se reformó todo el presbiterio ampliándolo y eliminándose la antigua barandilla, construyéndose otra nueva y trasladando el antiguo coro de la parroquia que se encontraba en el fondo del templo y que según Hervás y Buendía estaba cerrado por una buena reja, obra no despreciable de orfebrería.

La mampostería del antiguo coro fue realizada por Antonio Fernández, el que cerró las bóvedas de la Catedral en 1581 y se le dieron por su trabajo trescientos ducados. La sillería era de nogal bien tallado con algunas sillas y adornos restaurados y nuevos al ser colocada en el presbiterio. La ornamentación de las columnas era salomónica con racimos y hojas de vid y adornadas iban las cornisas en el gusto, no recargado aún de Churriguera, todo lo cual demostraba que debió pertenecer a la primera mitad del siglo XVIII, según comenta Portuondo en su catalogo monumental. Llevaba agregado después en su parte superior, a guisa de galería en toda su extensión, un santoral en escayola con las columnas de orden compuesto y pintado de nogaIina, muy inferior a la sillería, la cual sin ser cosa excepcional tenia indudablemente belleza artística nada escasa.

Cuando se instaló la sillería en el presbiterio, se quitó el tabernáculo del retablo y en su lugar se instaló la Silla Prioral de Uclés como cátedra del Obispo. De la antigua silla de Uclés se dice en la obra, “Sillas de coro: noticia de las más notables que se conservan en España” escrita en 1908 por Pelayo Quintero Atauri, lo siguiente:

 
Tal y como quedó el presbiterio en 1906 al instalarse el coro en él

En la primitiva iglesia que la Orden de Caballería de Santiago tenía en Uclés, hubo una sillería, que se destruyo al levantar el nuevo edificio, en el siglo XVI; de ella sólo nos queda el sitial destinado al Prior, por lo que puede juzgarse como sería el resto de las sillas, indudablemente muy semejantes a las ya descritas de la Cartuja y de Santo Tomás. Pertenece a la época florida del arte ojival, pero ha sufrido restauraciones de muy mal gusto, como las cuatro columnas corintias que sostienen el doselete. Mide seis metros de altura por uno aproximadamente de anchura, siendo el asiento liso y lisos también los brazos y parte inferior. El respaldar, hasta el doselete, consta de tres cuerpos cuajados de tracería en relieve, formando rosetas y bifolios falcados. El doselete lo componen otras tres partes: inferior, de arcos conopiales con crestería bitrebolada y agujas en los ángulos, rematando en grupos bastardos; central, más estrecha y alta, dividida por contrafuertes con arbotantes y dobles agujas, entrepaños de dobles arcos lanceolados inscritos en otro semicircular , sobre los que voltean rosetones con tracería cobijada por arcos conopiales, agujas y crestería, y finalmente, la superior, de forma piramidal con dobles ajimeces y rosetones en sus caras.

Este sitial se guardó en el Monasterio de Uclés hasta mediados del siglo XIX en que paso al Museo Arqueológico Nacional, y poco después a la residencia del Obispo prior de las Ordenes Militares en Ciudad Real”.

Tras la instalación de la sillería en el presbiterio, el altar se colocó en el centro, siendo destruido todo en 1936 cuando la Catedral fue asaltada por extremistas republicanos de izquierdas, al inicio de la Guerra Civil Española.

 
La magnífica Silla Prioral de Uclés

viernes, 22 de julio de 2016

LA SACRISTÍA VIEJA DE LA S. I. P. B. CATEDRAL


 
Exterior e interior de la puerta renacentista que da acceso a la parte superior de la sacristía vieja

Entre la tercera y cuarta columnas de la derecha, hay que resaltar dos pequeñas puertas que están cerradas al público, que eran las dependencias de la sacristía vieja, que ocupaba lo que fue la torre sur inacabada que no pasó del segundo cuerpo (1551).

 
Escalera de caracol de piedra para acceder a la parte superior

La primera de las puertas es de estilo renacentista y a través de ella se accede al segundo cuerpo de los que fuera torre, lugar donde se guardaba el tesoro de la Virgen del Prado que fue robado en 1936. En su zona inferior y a ambos lados encontramos un pódium o dado que sirve de base a dos pilastras que están recorridas por estrías rehundidas que terminan en forma redondeada. Sobre ambas pilastras está el entablamento, formado por un arquitrabe liso, al igual que el del friso. Su única decoración son unas pequeñas molduras en resalte. Sobre él se desarrolla el tímpano triangular, coronándolo y en su parte central hay una pequeña figura humana muy erosionada, por lo que su descripción resulta dificultosa. A ambos lados del tímpano también debieron existir figuras humanas por la piedra en resalte que aparece en uno de los lados. En la parte interior y central del tímpano hay un busto humano, parece que tiene la toga romana y en una de sus manos muestra una llave.

 
Puerta de entrada a la parte superior y arco de medio punto de la pared

El vano o la puerta propiamente dicha, está enmarcada por un arco de medio punto sostenido por pilastras sin decorar y rehundidas. Sobre ellas hay una decoración, como si se tratase de un capitel, formado por diminutas figuras humanas que se encontrarían en movimientos agitados por la posición en la que aparecen brazos y piernas (parecen niños con los brazos entrelazados). Sobre el arco hay una moldura semicircular y en las enjutas se conserva una figura humana en la parte izquierda.

 
Vista de la bóveda  nervada con losas de piedra caliza colocadas en forma concéntrica

Tras cruzar la puerta se accede a la parte superior mediante una escalera de caracol en piedra, que está dentro de una torre cilíndrica. En ella destaca su techumbre, constituida por una falsa cúpula, su espacio es curvo y esto se ha conseguido por la aproximación de sus materiales constructivos. Tiene cuatro nervios que se cruzan en el centro, en la pared hay cuatro arcos de medio punto, uno por cada lado de la pared. Los arcos y nervios salen de unos soportes adosados a la pared y sin decoración. Hay una ventana, es la renacentista que se observa por el Paseo del Prado.

 
Puerta de acceso a la parte baja de la sacristía vieja

La segunda puerta corresponde a la parte baja de la antigua sacristía y no presenta decoración en su exterior, está enmarcada por molduras planas. Posee una bóveda estrellada, en su parte central presenta un círculo al que van a desembocar todos los nervios y en su centro encontramos la clave. Este círculo está dividido en nervios o gajos y por el exterior presenta una guirnalda de flores y hojas que lo recorren. También aparecen cuatro claves en las perpendiculares de la clave central, todas ellas decoradas con figuras en relieve. La central tiene en relieve la figura de Cristo y todas ellas están coloreadas. Los nervios arrancan de unos soportales discontinuos que hay en cada una de las esquinas, con cuatro y aparecen tallados con pequeños ángeles que presentan policromía dorada.

 
Vista de la bóveda de crucería con terceletes y decorada con motivos renacentistas

Destaca una ventana de pequeñas dimensiones cuyo techo está adornado con casetones
en los que hay flores. Esta capilla es del siglo XVI y en ella se guarda la pila bautismal de la antigua parroquia.

Existió un proyecto de convertir estas dependencias en Museo Catedralicio, pero hasta el momento sigue en proyecto.

 
Antigua pila bautismal de cuando la catedral era la Parroquia de Santa María del Prado

Sobre la puerta renacentista de la antigua sacristía, existe una ventana de estilo gótico, se trata de una ventana apuntada, en sus jambas presenta finas columnas que llega hasta la línea de impostas, a partir de ellas se desarrollan una molduras de la misma proporción. La ventana está dividida en dos vanos, también apuntados, con un parteluz en su parte media. En la parte central de los vanos y en la superior encontramos un adorno floral, tanto los vanos como la flor, que primitivamente dejarían pasar la luz, han sido cegados.

 
Ventana gótica sobre la puerta renacentista de la antigua sacristía