sábado, 21 de octubre de 2017

LA CAPILLA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA PARROQUIA DE SAN PEDRO


 
Escudo en la clave de acceso a la capilla labrado en piedra del siglo XVI

El ábside de la Parroquia de San Pedro cuenta en su interior por dos capillas que lo flanquean, la de San Juan Bautista por el lado del Evangelio —al norte del ábside—, y la de los Veras por el lado de la Epístola —al sur del ábside—.

 
Imagen de San Juan Bautista en la jamba del arco de entrada

La capilla de San Juan Bautista, fue mandada construir por orden de Doña Juana Monzolo Treviño de Loaisa en tiempos de los Reyes Católicos.  Tiene un arco de entrada labrado en piedra de estilo renacentista, cubierto en el intradós y jambas, a guisa de adornos, de caratulas, florones, faunos y figuras, entre las que abundan calaveras y otras semejantes destinadas, sin duda, a recordar la muerte y las penas eternas. Todas esas figuras van en pequeños casetones o recuadros. En la jamba derecha del arco de entrada a la capilla se encuentra la imagen de santo al que se le dedicó la capilla. Sobre la clave de acceso a la capilla se encuentra un escudo labrado en piedra del siglo XVI, blasón correspondiente a los linajes locales Velarde, Treviño, Muñoz y Loaysa, atribuible a Cristóbal Treviño y Beatriz Loaysa o descendientes.

 
Reja de entrada a la capilla de estilo isabelino del siglo XVI antes de su restauración

La reja de hierro de entrada a la capilla es de estilo isabelino del siglo XVI, tiene en su parte superior bichas repujadas y el blasón de la familia fundadora de la capilla correspondiente a los linajes locales Velarde, Treviño, Muñoz, Morales, Loaysa, Céspedes, Coca y Torres, perteneciente a Juana Monzolo Treviño de Loaysa y descendientes. La capilla está cubierta con dos bóvedas de crucería irregulares de estilo gótico tardío, con rasgos flamígeros, y está iluminada por dos ventanas de estilo renacentista.

 
Blasón de la familia fundadora de la capilla doña Juana Monzolo Treviño de Loaysa y descendientes

Don Luis Bermúdez y Mesía de la Zerda fundó en ella una Capellanía con seis capellanes cumplidores, bajo la presidencia de uno de ellos, que llevaba el título de capellán mayor; era su obligación, el celebrar en ella diariamente a las once de la mañana misa mayor, por lo que, el pueblo la conocía por capilla de las once; dotándola a más de otros bienes, con la mitad de la dehesa Bilbis en Vargas –Toledo- que rentaba de ordinario unas 450 fanegas de trigo anuales.

 
Vista de las bóvedas de la capilla

En el año 1836 es trasladada la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, desde el desaparecido convento de los PP. Dominicos que tenían en nuestra ciudad, y puesta al culto en esta capilla, cuyo patrono era en aquella fecha Francisco Medrano. Se hicieron a cuenta de la parroquia las obras de colocar la imagen en dicha capilla, en el retablo barroco que preside la misma. Esta imagen que se atribuía a la escuela de Juan de Mesa, discípulo de Montañes, fue destruida en 1936 por republicanos del Frente Popular, siendo la actual obra del escultor sevillano D. Antonio Illanes Rodríguez, quien la realizó en el año 1942.

 
Interior de la capilla presidido por el retablo barroco y la imagen de la Virgen de la Misericordia

Junto a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, reciben culto en el retablo, que se cree que también fue trasladado en el siglo XIX desde el convento de los PP. Dominicos a la parroquia, las imágenes de San Blas, obra de los escultores valencianos José María Rausell Montañana y Francisco Lloréns Ferrer del año 1946. También de estos escultores es la imagen de Santa Rita. Corona el retablo una imagen de Santa Teresita del Niño Jesús.

 
Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra del escultor Antonio Illanes del año 1942

La capilla cuelga en su muro dos lienzos del siglo XVIII de Jesús Nazareno y la Flagelación de Cristo. También reciben culto en la capilla la imagen de Santa Gema Galgani, obra del  escultor madrileño, Faustino Sanz Herranz, del año 1972; la Virgen de Fátima obra del año 1948, copia de la original que recorrió el año reseñado cada uno de los pueblos y ciudades de nuestra Diócesis. La imagen de la Santísima Virgen de la Misericordia que recibe culto junto al retablo, es obra del escultor sevillano Juan Ventura, quien la talló en 1989.

 
Una de las pinturas que adornan el retablo