sábado, 28 de marzo de 2015

CIUDAD REAL TAMBIEN TUVO UNA HERMANDAD DE VÍSPERAS HASTA EL AÑO 1936


Grabado del siglo XIX de Nuestra Señora de los Dolores de San Pedro

Hasta el año 1936, la Semana Santa ciudadrealeña tuvo lo que ahora se conoce como hermandad de vísperas, la Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de los Dolores de la Parroquia de San Pedro.

Esta hermandad fue fundada el 27 de enero de 1845, con el objetivo de rendir culto a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores que poseía la parroquia y con el fin de sacar un rosario publico todos Viernes de Cuaresma al anochecer, utilizando para ello el estandarte y los faroles que estaban depositados en la parroquia y que pertenecieron en otros tiempos a los devotos de esta imagen.

En las Reglas que se redactaron se establecía que en honor a Nuestra Señora de los Dolores se tendría que hacer un Novenario, que terminaría el día de su salida procesional, en el cual se le daba culto al Santísimo Sacramento, al ser la hermandad Sacramental. Posteriormente este Novenario pasó a Septenario.

La procesión con la imagen se realizaba el Sábado de Ramos acompañada de una banda de música por el siguiente recorrido: Castelar (actual Paloma), Cruz, Feria, Mercado, Plaza de la Constitución (actual Plaza Mayor), General Aguilera, Plaza Cervantes, Mejora (actual Ramón y Cajal) a San Pedro. Los hermanos/as que acompañaban a la imagen alumbraban con un cirio.

La imagen de Nuestra Señora de los Dolores de San Pedro, era una imagen de vestir, que llevaba en su pecherín un corazón con siete puñales en metal plateado y una concha con estrellas de corona. La actual concha que luce la Virgen del Mayor Dolor de la Hermandad del Silencio, posiblemente perteneció a esta imagen. Esta era de gran belleza y se atribuía a la escuela de Salcillo, teniendo concedidas varias indulgencias.

La imagen fue destruida al inicio de la Guerra Civil Española, no reorganizándose su hermandad al término de la misma, al igual que ocurrió con el resto de las cofradías ciudadrealeñas, perdiéndose una hermandad que ahora en los tiempos actuales le podríamos llamar de vísperas.

Convocatoria al Novenario en honor a la Virgen en 1846

 

viernes, 27 de marzo de 2015

LXXV ANIVERSARIO DE LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES “AVE MARÍA”


La imagen de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María”, vestida en septiembre de 1940 en Sevilla, con ropas de la Esperanza Macarena el día de su presentación

La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María”, que tiene su sede en la S.I.P.B. Catedral, es una de las hermandades más antiguas de la Semana Santa ciudadrealeña, siendo fundada el 10 de abril de 1692. Al igual que las hermandades históricas de nuestra ciudad, durante la Guerra Civil Española perdió la imagen de su titular, que se atribuía a la escuela de Martínez Montañes, según unos, y según otros al mismo autor que el Nazareno de San Pedro.

Tras la Guerra Civil la hermandad se reorganizó a cargo del Hermano Mayor que ocupaba este puesto desde 1930, D. Hilario Richard Rodríguez. Lo primero que se planteó la hermandad fue adquirir una nueva imagen que sustituyera a la desaparecida en 1936, por este motivo a través del entonces párroco de San Pedro y gran impulsor de nuestra Semana Santa, Rvdo. Sr. D. Emiliano Morales, se puso en contacto D. Hilario Richard con el imaginero sevillano, D. Antonio Castillo Lastrucci, en junio de 1940.

El escultor envió al Hermano Mayor alguna fotografía de las dolorosas sevillanas realizas por él, acordando la hermandad que fuera Antonio Castillo quien realizara la nueva talla de la Dolorosa, firmando el contrato el dos de julio de 1940. En el contrato figura que la imagen estaría tallada en madera de cedro y policromada en el precio de 3000 pesetas, haciendo constar que estaría terminada para el mes de septiembre de 1940. Estas 3000 pesetas se pagarían 1000 a la firma del contrato, y las 2000 restantes al entregar la imagen completamente terminada en el taller del escultor en la calle San Vicente nº 52. Gran parte del importe de la talla fue recogido entre los numerosos donativos que muchos hermanos y devotos fueron realizando, figurando en los archivos de la hermandad una relación de todos estos donantes.

Contrato firmado el 2 de julio de 1940 para realizar la talla de la imagen

Una carta posterior del escultor fechada en Sevilla tres días después de la firma del contrato, que se realizó por correo, este informa al Hermano Mayor que tal y como es su deseo la nueva talla de la Dolorosa sería igual que la de la Virgen de la Hiniesta de Sevilla. La nueva talla de la Dolorosa fue terminada tal y como figuraba en el contrato en septiembre de 1940, desplazándose a Sevilla a recogerla el Hermano Mayor, D.  Hilario Richard Rodríguez, y el miembro de la Junta de Gobierno, D. Fernando Martínez. El escultor hizo la presentación y entrega de la imagen vestida con saya, manto, toca, pañuelo, y corona pertenecientes a la Hermandad de la Esperanza Macarena de Sevilla, ya que por aquel entonces el insigne artista pertenecía a la Junta de Gobierno de dicha Hermandad y tenía el privilegio de coger prestado su ajuar cada vez que presentaba una nueva imagen dolorosa.

Antes de la recogida de la imagen en Sevilla, los miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de la Catedral “Ave María”, habían visitado al Gobernador Civil de Ciudad Real, D. José Antonio Elola Olaso, para que garantizase con los servicios de R.E.N.F.E. que el paquete en el que envolvieron la imagen llegaría en las mejores condiciones a Ciudad Real. El Gobernador Civil hizo las gestiones pertinentes, comprometiéndose el jefe de estación y el maquinista del tren a hacer bien su cometido. La imagen llegó en perfectas condiciones a Ciudad Real, siendo llevada en privado a una habitación del entonces Gran Hotel, hoy Hotel Alfonso X El Sabio, que se encuentra en la calle Cuchillería.

La imagen se trasladó para su bendición a la Catedral la Semana de Pasión de 1941, siendo bendecida por el entonces Deán D. Pedro Fernández de Sevilla y Muñoz, que era a la vez el Vicario General de la Diócesis, acompañado por todo el Cabildo Catedralicio. La Capilla de Cantores la dirigió el sacerdote D. Salomón Buitrago, y el sermón lo pronunció el Magistral D. Juan Mugueta Eransus. La imagen se instaló en su retablo entonces contiguo en una capilla junto al Altar Mayor, hoy sala capitular, y procesionó por primera vez en la Semana Santa de ese año.

Tal y como procesionó la Virgen de los Dolores en la Semana Santa de 1941

Desde 1941 la Virgen de los Dolores, en la procesión del Viernes Santo, desde la Calle Feria al Prado llega siempre bajo los sones del pasodoble-marcha “Evocación” del compositor Emilio Cebrián Ruiz. En el año anteriormente citado, la Hermandad se congregó en el ya nombrado Gran Hotel, antes de ir a la Catedral, donde el Hermano Mayor convidaba a todos los presentes a un ágape. Cuando estimaron que estaban reunidos casi todos iniciaron un pasacalles hasta la Catedral, en ese momento alguien indicó al maestro de la banda, Cristobal Ruyra, que iniciase una marcha para ir a recoger el paso a la Catedral. Este interpretó “Evocación” y desde aquel día esa partitura es la que acompaña la llegada de la Virgen a la Catedral cuando concluye la procesión del Viernes Santo.

Se cumple en este año el setenta y cinco aniversario que la imagen de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María” está entre nosotros, y hoy Viernes de Dolores su Hermandad no quiere dejar de pasar esta efeméride, realizando por primera vez un besamanos a la Virgen a partir de las seis de la tarde en su capilla catedralicia.