miércoles, 20 de agosto de 2014

PEQUEÑA HISTORIA DE LOS ZAPATITOS DEL NIÑO JESÚS DE LA VIRGEN DEL PRADO


 El Niño Jesús de la Virgen del Prado luce los zapatitos del siglo XVIII en su paso procesional todos los años

Afortunadamente está muy arraigada en España la devoción a la Santísima Virgen en sus diversas advocaciones.

No es una excepción Ciudad Real que vibra fervorosamente cuando se le habla de su Virgen del Prado.

En el corazón de todos los hijos arde mayor o menor intensidad, el fuego de su amor, aunque en algunos de ellos, escasos en número, y en determinado ambiente, quede escondido bajo una gruesa capa de ceniza.

Esto y la influencia de elementos extraños nos dan la explicación de las tristes manifestaciones iconoclastas de nuestra pasada guerra civil que todos lamentamos.

En una de éstas cayeron en buenas manos los zapatillos del Niño Jesús que la Virgen del Prado llevaba en sus brazos; manos que los supieron guardar cuidadosamente porque en lo íntimo de su alma había rescoldo de amor mariano.

Y un buen día, si la memoria no me es infiel, pasadas las Misiones que los PP. Jesuitas Arturo Romero y Eduardo Rodríguez predicaron en esta capital con gran fruto en marzo de 1940, y bajo secreto,  fueron devueltos al Excmo. Cabildo Prioral.

Pero si ésta es la pequeña historia contemporánea, hay otra, también pequeña, que enlaza los siglos XVIII y XX, fechas de su hechura y de su restauración.

Fueron hechos aquí en Ciudad Real, y por el platero Juan Rivera, que dejó grabados en ellos el lugar y fecha junto con su nombre y apellido en las siguientes inscripciones: “Cd. El año de 1730” y “Juan Rivera”.

Los zapatos fueron restaurados, dorados y enriquecidos con piedras finas por el joyero D. José Puigdollers en 1967

No sé cuánto tiempo la familia Rivera ejercería este oficio en Ciudad Real, pero consta que en 1751 trabajaba como platero Francisco Rivera y como oficial Antonio Rivera, -sobrino de Juan Rivera,- de 26 años y casado con Isabel Moreno.

Los referidos zapatillos son de plata con motivos cincelados, y primitivamente iban en su color en brillo y mate.

En las suelas van cinceladas las armas de las Casas Muñoz-Bera, porque el donante fue D. Álvaro Muñoz de Torres Gutiérrez de Montalvo y Muñoz, Caballero de Calatrava, según datos que agradezco a D. Ramón, J. Maldonado y Cocat, como a doña Isabel Pérez Valera, Directora de la Biblioteca Pública de esta capital, los referentes al orfebre.

En el mes de mayo del año actual, han sido restaurados, dorados y enriquecidos con piedras finas por el joyero D. José Puigdollers, y a expensas de D. Ricardo Rivera, de cuyo nombre y apellido ha dejado constancia en los tacones de los mismos con la fecha 28-V-1967.

Dos Riveras, pues, y a 237 años de distancia, han dejado grabados sus nombres y sumado sus aportaciones, artísticas el primero y económicas el segundo, en esta primorosa obra de arte religioso que reestrenó el Niño Jesús en las solemnísimas fiestas de la Coronación Canónica de su Madre, nuestra Virgen del Prado.

M. I. Sr. D. Aurelio Gómez Rico, Arcediano de la S. I. Prioral (Publicado en el Boletín de Información Municipal nº 24 en julio de 1967)

En la suela de los zapatos lleva las armas de las Casas Muñoz-Bera

martes, 19 de agosto de 2014

EL MANTO DE LA VIRGEN DEL PRADO DE DOÑA ELISA CENDRERO


La Virgen del Prado luce este año el manto de Doña Elisa Cendrero 

Hace 47 años que la patrona de Ciudad Real, La Virgen del Prado, se vio envuelta en una polémica a raíz de un manto para la misma que doña Elisa Cendrero tuvo a bien donar por devoción y en recuerdo de un relevante acontecimiento social. “Manto de doña Elisa” que por estos días luce la patrona y que le acompañará en las próximas fiestas y con el que la veremos igualmente durante un tiempo. Con el fin de rememorar aquel hecho –la donación del manto-, traemos hasta este blog aquél acontecimiento que generó cierta controversia en Ciudad Real y que se recoge en m biografía sobre doña Elisa Cendrero (1).

Un ofrecimiento polémico

En el año 1967 (28 de mayo) tiene lugar la Coronación Pontificia en nombre de Pablo VI de la imagen de la Virgen del Prado patrona de Ciudad Real, con tal motivo, y dentro del mismo año, doña Elisa Cendrero devota de dicha imagen y conmemorando la efemérides de la coronación canónica, ofreció un valioso manto a la patrona de Ciudad Real, para que se alternara con otro que la Virgen del Prado disponía –manto  denominado “Conde de la Cañada” donado por don Manuel Acedo-Rico Jarava en 1923- y, que al parecer en aquel momento no se encontraba en buen estado de conservación (deshilachado y roto…). De aquél manto le habían hablado de su deterioro y necesidad de reposición, y doña Elisa motivada, manifestó su voluntad de adquirir otro nuevo para que la patrona dispusiera de un manto más actualizado y que a su vez recordara su coronación reciente, un verdadero acontecimiento religioso-social que tuvo una gran repercusión a nivel provincial y nacional. Con tal motivo se expresó e hizo su ofrecimiento.

Dicho ofrecimiento suscitó sin embargo una controversia que fue recogida ampliamente en la prensa provincial, sobre todo por el periódico Lanza en su sección “Cartas al Director”. Hubo detractores de dicho ofrecimiento y otros que aplaudieron la propuesta de doña Elisa. En Ciudad Real se suscitó todo tipo de polémicas al respecto. Unos estaban en contra, ya que argumentaban que el medio millón de pesetas que costaba dicho manto se podía utilizar para obras sociales, mientras otros se inclinaban por respetar la voluntad de la donante y la relevancia ornamental que el manto suponía para la patrona de la ciudad. Por otro lado, el Obispo don Juan Hervás Benet (noveno obispo prior) se inclinaba para que el dinero sirviera para arreglar el órgano de la Catedral también deteriorado…

 Ante aquél estado de opiniones en diversos ámbitos que suscitó el ofrecimiento de doña Elisa, se vertieron en la prensa provincial varios artículos de opinión como el de don Jesús de Rivera (10-08-1967 periódico Lanza) que “recogiendo la opinión de un amplio sector de la ciudad exponía  entre otras las siguientes razones: “¿Cuántas madres encontramos que se ufanen de llevar un costoso abrigo de pieles, mientras sus hijos se mueren de frio?¿Y no es la Virgen del Prado la madre de todos los cristianos, de los ricos y de los pobres? ¡Con el importe de  ese manto se podría resolver, por ejemplo, el problema de vivienda para varias familias que pasarían la vida bendiciendo a Dios!...

Dª Elisa Cendrero Arías Díaz del Castillo Fernández de Sierra, donante del manto que luce este año la Virgen del Prado 

Derecho de réplica

Ciertamente hubo polémica y, diferentes réplicas y contrarréplicas a estas y otras argumentaciones. Posturas encontradas como la contestación de doña Elisa Cendrero que acogiéndose al derecho de réplica en un artículo del mismo diario le respondió: “D. Jesús de Rivera se erige en portavoz de “muchos fieles devotos de la Virgen del Prado”, pero ignora, al parecer que la Ilustre Hermandad de la Patrona portavoz autentico de los fieles devotos de la misma aceptó en su día y sancionó en sus actas el ofrecimiento del manto”.  Por otro lado doña Elisa en el mismo artículo le dice: -“El patrimonio de cada uno se administra como cada cual desea, sin interferencia alguna de persona o autoridad extrañas al propietario del mismo. En otras palabras si alguien desea hacer una ofrenda de la clase que sea, nadie tiene derecho a coartar o impedir esa acción, sobre todo cuando no se alteran con ello los intereses de terceros”…

Igualmente en el periódico Lanza en su sección “Cartas al Director” recogió otro texto de Casimiro García Valencia (13-08-1967) que se posicionaba a favor del manto de la Virgen y el ofrecimiento de doña Elisa Cendrero:-“Que ese esplendido manto ofrecido a nuestra Virgen del Prado, llene de gozo nuestros corazones, más que de hiel nuestras vísceras, deseo testimoniar públicamente mi particular gratitud (y no estaré solo) hacia la persona que por devoción le ofrece tan delicado obsequio”…”Pensemos que la hermosura es para todos: para ricos y para pobres, siendo el corazón de éste último quien por vicisitudes de la vida necesita más grado de expansión y si la belleza hiere la sensibilidad humana estimulando sus goces espirituales y quienes así se ve influido puede mostrarse generoso con sus semejantes, elevemos un himno de honor a quien pueda hacerla posible, porque la belleza atrae el amor y el amor ensancha la caridad… De nuevo, gracias, muchas gracias en mi nombre y en el que piense como yo, estimada donante”…

A pesar de todo, serenándose los ánimos y, quedando zanjado el asunto que motivó a la opinión pública, un tiempo después el manto de la Virgen del Prado se confecciona en tisú de Lyon en plata, bordado con hilos de oro y engarces de pedrería, realizándose en Madrid en casa del afamado modista español Lino. Debido a la curiosidad y expectación suscitada, en un céntrico comercio de la calle General Aguilera “Almacenes José Ruiz” estuvo expuesto por varios días hasta que doña Elisa Cendrero hace donación del mismo en el año 1968. En la parte posterior del manto y ocupando el centro del mimo figura el escudo Arias Fernández de Sierra así como diversas decoraciones florales barrocas simétricas que lo hacen singular y una verdadera joya textil que hoy día valdría una fortuna su elaboración y permite que la patrona de la ciudad disponga de tres mantos que se alternan año tras año. El último manto se adquirió en el año 1988, al conmemorarse el Noveno Centenario de la aparición de la Virgen del Prado,-acto al que asistió la Reina doña Sofía-, siendo el décimo obispo prior don Rafael Torija de la Fuente. A dicho manto se le denomina popularmente “Manto del Noveno Centenario”.

José González Ortiz 

(1)Elisa Cendrero (Aquella dama de una Ciudad Real) 1888-1977. José González Ortiz. Ediciones C&G. 2012.

El manto lleva bordado en su parte trasera,  el escudo de la familia Arias Fernández de Sierra

lunes, 18 de agosto de 2014

LA DEVOCIÓN DE MILES DE FIELES PRESIDE UN AÑO MÁS LA SALIDA GRANDE DE LA VIRGEN DEL PRADO



La devoción y el recogimiento de los fieles ciudarrealeños a su patrona, la Virgen del Prado, volvió a quedar patente un año más en las calles de la capital a lo largo del recorrido procesional celebrado este 15 de agosto presidido por la imagen mariana.

Los ciudarrealeños no quisieron perderse la cita procesional en el día principal de sus fiestas patronales, por lo que desde las 20 horas iniciaron la carrera desde el templo catedralicio alumbrando con las velas el camino a la Virgen, que asomó desde el atrio más de una hora después cuando sonaba el himno nacional.

A las ocho el Consiliario de la Ilustre Hermandad, M. I. Sr. D. Jesús Abad Ramos, entonó el “Ave Maris Stella” y comenzó la procesión

Poco a poco, los devotos de la capital y de otros puntos de la provincia fueron llenando el centro de la ciudad en los alrededores de la basílica para honrar a la patrona de la ciudad y recibir su bendición desde la carroza.

Algunas de las personas que participaron en la salida de la patrona ciudarrealeña cumplieron sus promesas al descalzarse los pies como seña del compromiso de su fe y del respeto a la patrona.

El Presidente de la Ilustre Hermandad junto al Hermano Mayor y Secretario en el momento de sacar la Virgen a la puerta de la Catedral

Este año la Virgen lució el Manto de la Coronación que en su día regaló la benefactora local Elisa Cendrero con motivo de la Coronación Canónica de la imagen.

Y por eso estaba especialmente elegante la Madre de Dios tras el trabajo realizado por la Corte de Honor de la Virgen del Prado, encabezado por la presidenta-camarera Pilar Cid para su salida grande de este viernes.

Los encargados de sacar el paso a la puerta de la Catedral, son los miembros de la Junta Directiva de la Ilustre Hermandad

El manto, en perfecto estado de conservación, está confeccionado en tisú de plata de Lyon, bordado en hilo de oro con pedrería.

De esta manera culminó su presencia la patrona entre sus fieles desde que hace seis días fuera bajada de su camarín a los pies del altar mayor.

Desde entonces, los fieles la acompañan y agasajan con flores para dar gloria a su nombre.

En la puerta del Prado la Virgen espera hasta que la Ilustre Hermandad comienza su desfile procesional tras miles de fieles

Autoridades

Como marca el orden de la procesión, la imagen de la Virgen del Prado estuvo acompañada por los componentes del Cabildo Catedralicio, con el obispo de la Diócesis Antonio Algora a la cabeza; el clero; la Corporación municipal, presidida por la alcaldesa Rosa Romero; el Pandorgo de hogaño, Antonio Broceño; la Dulcinea, Estefanía Cruz, y sus damas de honor; además de los miles de hermanos que alumbraron a la patrona en su salida grande por las calles Prado, Azucena, Estación Vía Crucis, Toledo, Calatrava, Paloma, Carlos Vázquez, Plaza Mayor y Paseo del Prado donde se ubica la Catedral.

La procesión se desarrolló con normalidad entre el silencio de los fieles y el retiro a que invitaba la noche en una estampa luminosa que se cerró con loas a la Virgen.




ACOMPAÑAR DESDE LA FE

Cientos de fieles acompañaron desde la fe a la Virgen del Prado en la festividad de la Asunción, muchos haciendo oración y algunos, descalzos por una promesa.


Sobre las ocho de la tarde partió el cortejo formado por dos largas filas de personas que alumbraron el recorrido con velas, llegando, un año más, la cabeza de la procesión a la calle Reyes cuando aún no había echado andar la carroza de plata con la imagen de Santa María del Prado, que lucía el manto más antiguo que posee, una obra de arte, de tisú bordado con hilo de oro y pedrería.


Pasadas las nueve de la noche, a la caída del sol, atravesó el umbral de la Basílica Catedral Nuestra Señora del Prado a los acordes del himno nacional interpretado por la agrupación musical de Ciudad Real. Sin embargo, no sería hasta minutos más tarde cuando la imagen de la Virgen enfilaba el paseo que lleva su nombre. Un año más, los ciudadanos de a pie fueron formando las dos filas, con más o menos orden, y avanzando, mientras en las puertas de la Catedral, algunos y otros en las proximidades, aguardaban los hombres que pertenecen a la Hermandad de la Virgen del Prado. Y, un año más, casi todos querían ir pegados a la carroza, quedando rezagados, ante la atenta mirada del obispo prior, Antonio Algora, que también aguardó a que se fueran incorporando a la procesión para iniciar la marcha ostentando la presidencia religiosa. Los hermanos, con el presidente de la Hermandad, Francisco Pajarón, a la cabeza, enfundados en trajes oscuros, todos portando velas, acompañaron a la patrona de la ciudad en el camino de la fe.


Además de los hermanos y el clero, la alcaldesa, Rosa Romero, acompañó a la Virgen en su recorrido por la ciudad junto a otros concejales de la Corporación municipal.

El subdelegado del Gobierno, Fernando Rodrigo; el teniente coronel jefe de la Comandancia, Humberto Urruchi; el comisario jefe, Emilio Durán; y el superintendente de la Policía Local, Fernando Díaz Rolando, hicieron juntos el recorrido escoltando a la Patrona de la ciudad.

En el cortejo no faltó la corte de honor, las dulcineas y damas de la fiestas y el pandorgo de este año, Antonio Broceño.


El estandarte. Las personas que presenciaron la procesión pudieron admirar el recién restaurado estandarte de la Hermandad de la Virgen, una joya con la imagen de Santa María del Prado que data de 1959 y que fue bordado por las Adoratrices. Este magnífico estandarte ha sido restaurado en los talleres Perales de Torralba.

También en Torralba, pero en la orfebrería Orovio, se han restaurado las ráfagas de procesión de la carroza, que fueron donadas en 1954 por la joyería Benjamín de Ciudad Real.


Nuevos hermanos. Antes de la procesión tuvo lugar en el templo catedralicio la imposición de medallas a los nuevos hermanos: 24. Otros 32 recibieron el pin de plata por los 25 años de pertenencia a la Hermandad y a 12 se les impuso el de los 50 años.



MÁS DE 10.000 FIELES JUNTO A LA PATRONA

La tradición vuelve a cumplirse con más de 10.000 personas procesionando en el primero de los días grandes de las patrona en las fiestas de Ciudad Real. Jornada para la Virgen del Prado que ha salido minutos después de las nueve de la Catedral para hacer el recorrido tradicional junto a los miles de ciudadrealeños que se han acercado para acompañarla.


Quizás esta sea la principal noticia, la de la tradición, y sin rastro de las complicaciones que en los últimos dos años han acompañado a la patrona en esta procesión del 15 de agosto con los problemas el año pasado en la dirección y la polémica con la hermandad de pandorgos de 2012.

Así, la de este año ha sido una cita puntual en el que la Virgen del Prado ha estado ataviada con el manto de tisú, uno de los tres con los que cuenta y que cada año alterna. También este año ha mostrado trabajos invisibles, los realizados en la dirección, junto a trabajos realizados en elementos del paso como las ráfagas y campanillas del mismo. También se ha mejorado uno de los estandartes que hoy ha salido en procesión.



domingo, 17 de agosto de 2014

IMPOSICIÓN DE MEDALLAS Y DISTINTIVOS EN LA ILUSTRE HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL PRADO



Un nuevo año la Ilustre Hermandad de Nuestra Señora la Virgen del Prado, procedió el pasado 15 de agosto a las 19:00 horas, antes del inicio de la procesión con la imagen de la Virgen, a la bendición de las medallas de los nuevos hermanos y a la entrega de los distintivos a  los hermanos que cumplen los XXV y L años en la hermandad.


El acto fue presidido por el Excmo. Rvdmo. Sr. D. Antonio Algora Hernando, junto al Consiliario de la Ilustre Hermandad, M. I. Sr. D. Jesús Abad Ramos y los miembros de la Junta Directiva de la Hermandad.


Antes de bendecir la medalla de los cerca de veinte hermanos que asistieron al acto, se procedió a la lectura de varios documentos, dirigiendo el señor Obispo unas palabras sobre el acto que se estaba celebrando a todos los presentes en el templo catedralicio, en especial a todos los nuevos hermanos.


Acabada la bendición e imposición de medallas, treinta y tres hermanos recibieron el distintivo de plata de la Hermandad y nueve hermanos recibieron el de oro.

El presidente de la Ilustre Hermandad, D. Francisco Pajarón López, junto algún miembro de la Junta Directiva de la Ilustre Hermandad, impusieron la medalla a los nuevos hermanos 

Cerca de treinta y tres hermanos recibieron el distintivo de plata de la Hermandad

La entrega del distintivo de plata fue realizada por el Vicetesorero D. Cipriano Gómez Quintana 

El Presidente entregó el distintivo de Oro. En la fotografía en el momento de entregárselo a D. Alfredo Muñoz Lorca 

sábado, 16 de agosto de 2014

EL PONTIFICAL DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS AYER EN NUESTRA CATEDRAL



Ayer 15 de agosto, la iglesia celebró la Solemnidad de la Asunción de María en Cuerpo y Alma a los cielos. En Ciudad Real esta celebración se suma a la de Nuestra Señora del Prado, Patrona y Fundadora de nuestra ciudad.

Miembros de la Junta Directiva de la Ilustre Hermandad y Corte de Honor 

A las 10:30 de la mañana se ofició el Solemne Pontifical que estuvo presidido por el Obispo-Prior, Excmo. Sr. D. Antonio Algora Hernando, y concelebrado por el Obispo-Prior Emérito, Excmo. Sr. D. Rafael Torija de la Fuente y miembros del Excmo. Cabildo Catedral.

La Corporación Municipal casi al completo asistió ayer a la Solemne Función

A  la Solemne Función asistió la Corporación Municipal con la Alcaldesa al frente, D. Rosa Romero Sánchez, autoridades civiles y militares y las juntas directivas de la Ilustre Hermandad y Corte de Honor.

El Pontifical fue presidido por el Obispo-Prior, D. Antonio Algora Hernando, y concelebrado por el Obispo-Prior Emérito, D. Rafael Torija de la Fuente, junto a miembros del Excmo. Cabildo Catedral

El templo se encontraba lleno de files y durante la Función el Obispo-Prior hablo del misterio de la subida al cielo de la Virgen en cuerpo y alma. «Este acontecimiento, en el que el pueblo cristiano ha creído incluso antes de su formulación dogmática, ya tardía en la historia de la Iglesia, noviembre de 1950, es el final de una historia humana en el tiempo, pero es la afirmación de que todo lo que la Virgen Inmaculada, sin pecado, vivió a lo largo de su vida, vive para siempre».

El Presidente de la Ilustre Hermandad, D. Francisco Pajarón, realizó la primera lectura

El también Prior de las Órdenes Militares (Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa) instó a los creyentes a pensar en la «vida eterna» para a renglón seguido subrayar que cuando hablamos de lo mal que está el mundo, «lleno de violencia, de guerras, injusticias, corrupciones económicas y morales, no lo debemos hacer por un puro lamento de cosas que ocurren a otros, sino como quien sabe que tiene que trabajar, comprometer su vida en la construcción del Reino de Dios».

La Presidenta de la Corte de Honor, Dª Pilar Cid, leyó la segunda lectura

El prelado recalcó que la posición del cristiano no es de lamento sino de «gozo», de «alegría» por «haber encontrado salida y sentido que no dan otras salidas políticas y sociales». Llegado a este punto abogó por desterrar complejos en los que «se nos quiere encerrar sobre que la fe no sirve para la vida». «Lo que vale para la vida eterna es lo único que tiene valor verdaderamente humano».

Un momento de la homilía del Señor Obispo-Prior

Algora también se refirió al ejercicio de amor fraterno que «nos da la serenidad de quien sabe que lo que está pasado es flor de un día que no vale para toda la vida, y menos para la vida eterna».

Celia Casado Puentes, Secretaria de la Corte de Honor leyó la Oración de los fieles

En una Basílica Catedral repleta de fieles y con la Corporación municipal casi al completo, el obispo instó a mantener las obras de caridad personal e institucionalmente en favor de los más necesitados. Tanto en la homilía como al final de misa, monseñor Algora rogó por las personas que lo están pasando, por los más pobres y los enfermos.

Tras la homilía las Dulcineas y Damas Infantil y Juvenil realizaron la ofrenda de productos del Campo a la Virgen del Prado 

Paz y Justicia. El prelado Algora proclamó que no se puede encerrar la vida cristiana en unas pocas prácticas piadosas o en un estilo de vida individual y egoísta porque «estamos llamados a ser responsables de todos nuestros contemporáneos empujando la historia para que se establezca el Reino de Dios, de santidad y gracia, de paz y justicia, de verdad, de vida y amor».

Momento que el Señor Obispo inciensa a la Virgen del Prado durante la celebración religiosa

El obispo prior finalizó su homilía exhortando a los fieles a que la Virgen del Prado «sea nuestra referencia más cierta para hacer la vida» y recordando la oración del Papa Francisco en la pide que interceda por la Iglesia, de la que María «es icono purísimo», para que «nunca se encierre ni se detenga en su pasión por instaurar el Reino».

Un seminarista ayudo ayer durante la celebración. En esta fotografía lo vemos momentos antes de incensar al pueblo

La ofrenda. Estefanía Cruz, Sandra Palomares, Laura Roldán, María González, Laura López, Lucía Campos, Lucía Alba, Ana Belén Martínez, Isabel Alcaide y Gisela Campos, dulcineas y damas de honor de la Feria y fiestas de la ciudad hicieron la ofrenda tras la homilía y plegaria del obispo en la que clamó por la justicia y el amor a los pobres.

Junto al Obispo-Prior Emérito y miembros del Cabildo Catedral, también concelebraron varios sacerdotes de la ciudad

Al término de la celebración el Obispo-Prior,  D. Antonio Algora, impartió la Bendición Apostólica con indulgencia plenaria, en la Función concelebrada en la festividad de Nuestra Señora del Prado en el día de la Asunción de la Virgen a los cielos.

Al término de la celebración el Obispo-Prior,  D. Antonio Algora, impartió la Bendición Apostólica con indulgencia plenaria


viernes, 15 de agosto de 2014

LA VIRGEN DEL PRADO Y SU AJUAR PROCESIONAL



Será el eje del mes esa tarde, íntima – a pesar de la multitud- callada y reverente, en que la patrona realice su salida procesional para recibir el tributo y homenaje de veneración de sus fieles, que a lo largo del siglo XX le donaron todo su ajuar procesional para que ella paseara por nuestra ciudad como reina de los cielos y tierra.

El ajuar de la Virgen del Prado es muy rico a pesar de haber sido expoliado en 1936 al inicio de la Guerra Civil Española. Posee tres mantos de procesión que los alterna uno cada año. Sin duda, el más valioso es el llamado de “Los Dragones” de tisú de plata bordado en oro, regalado en 1923 por los Condes de la Cañada, por encargo que hizo a su familia en la hora de su muerte el malogrado joven Manuel Acedo-Rico y Jarava, primogénito de los Condes de la Cañada.

El segundo manto en valor y antigüedad es el que luce este año la Virgen, que fue donado por Elisa Cendrero y Arias del Castillo, viuda de Medrano, ofrecido a la hermandad en 1967, con motivo de la coronación pontificia de la Virgen del Prado. El manto se confeccionó en tisú de Lyon, en plata bordado con hilos de oro con pedrería en Madrid, en casa del modisto español Lino, siendo la directora artística Asunción Hurtado. El manto lo estrenó la Virgen en sus fiestas de 1968.

Medalla de oro de Ciudad Real, regalada e impuesta a la Virgen en 1943

El tercer manto que alterna la Virgen es el más reciente y el de menos valor, bordado por el ecijano Joaquín Ojeda Osuna y regalado por la Hermandad de la Virgen y su Corte de Honor con motivo del noveno centenario y estrenado por primera vez en 1988. El manto también de tisú de plata está bordado en oro de recorte.

La corona de la Virgen, del niño y el rostrillo de la Virgen son verdaderas obras de arte y fueron labradas por el platero residente en Madrid, José Puigdollers Oliver Vinader, estrenadas en 1967 con motivo de la coronación pontificia de la Virgen del Prado. Las coronas son de estilo imperial de plata repujada y dorada con oro fino y aplicación de joyas del tesoro de la Catedral, entre las que se encontraban las cruces pastorales y anillos de los obispos priores que se habían sucedido en la diócesis hasta esa fecha.

La bola del mundo que lleva el niño en la mano, fue realizada por el mismo platero que las coronas en 1969, en plata sobredorada y adornada con amatistas regalada por el hermano de la Virgen del Prado Ricardo Rivera.

Medalla de oro de la Provincia Ciudad Real y del Concilio Vaticano II, ambas donaciones del Obispo-Prior D. Juan Hervás y Benet

Los zapatitos del Niño Jesús son del siglo XVIII y fueron labrados por el platero de Ciudad Real Juan Rivera, que dejó grabados en ellos el lugar y fecha de realización junto con su nombre y apellido en las siguientes inscripciones: “Cd. EI. Año de 1730” y “Juan Rivera”, son de plata. En las suelas van cinceladas las armas de las casas Muñoz-Bera, porque el donante fue Álvaro Muñoz de Torres Gutiérrez de Montalvo y Muñoz, Caballero de la Orden Militar de Calatrava. Con motivo de la coronación pontificia, fueron dorados y enriquecidos por el joyero Puigdollers a expensas de Ricardo Rivera Muela, de cuyo nombre y apellido dejó constancia en los tacones de los mismos con la fecha 28-V-1967.

A los pies de la Virgen se encuentra una media luna en plata sobredorada, regalada en 1967 por el platero local Benjamín L. Fernández Malagón, quien también regalaría en 1954 las ráfagas de plata que se colocan actualmente a la Virgen en su paso.

La Virgen lleva prendida en su manto siempre, la medalla de oro de Ciudad Real, que le fue ofrendada en 1943, y una medalla de oro donada por el Obispo-Prior, D. Juan Hervás y Benet, que le fue entregada en el Concilio Vaticano II con motivo de la proclamación de la Virgen María como Madre de la Iglesia. La Hermandad le costeó un artístico marco de plata cincelada, siendo ofrecida a la Virgen el 15 de agosto de 1965  por el señor obispo en la Plaza Mayor.

A la imagen del Niño se le suele poner la medalla de oro de la Provincia de Ciudad Real, que perteneció al Obispo Hervás y que regaló a la Virgen tras su muerte en 1982.

Águila bicéfala que lleva prendida en el manto obra del Puigdollers en 1967
 
Prendida en la parte trasera, la Virgen lleva en su manto un águila bicéfala labrada por el platero Puigdollers en 1967. Esta águila es una reconstrucción de la desaparecida en 1936. Donada por la familia Alonso Rodríguez, es de plata sobredorada en oro fino con las cruces de las órdenes militares españolas en esmalte tipo “Limoges”, con corona sobredorada en oro fino, incorporando en los ojos de las águilas chatones de oro con esmeralda fina.

La Virgen es venerada y paseada por Ciudad Real en una rica carroza o paso, estrenado en 1954 obra de la casa Meneses de Madrid, en plata con medallones de plata sobredorada y dosel de plata de ley, reconstruida al igual que la desaparecida en 1936. Los ocho varales que sustentan el dosel son de bronce con remates de plata, y fue lo único que se salvo del antiguo paso de la Virgen del Prado. Se completa este con bambalinas y techo bordadas en oro de recorte por el ya nombrado ecijano Joaquín Ojeda Osuna, ofrenda de los señores Henríquez de Luna-Medrano en 1988 con motivo del IX Centenario de la aparición de la Virgen.

Es este el ajuar de procesión que posee la Virgen del Prado y que luce los días 15 y 22 de agosto en su salida procesional, perfumada de nardos, llevada como un suspiro en su paso y poniendo en todas las miradas esa señal inequívoca de emoción contenida imposible de evitar, congregándonos a todos los ciudadrrealeños por las calles y plazas de nuestra ciudad para acompañarla, pedirle y rezarle.


jueves, 14 de agosto de 2014

CARTELES DE LAS FERIAS Y FIESTAS DE CIUDAD REAL


1953

Hoy comienza la Feria y Fiestas de Ciudad Real. A lo largo de los años el cartel anunciador de las mismas ha llenado los escaparates de la ciudad y ha servido de reclamo para atraer turistas a nuestra Ciudad Real durante estos días. Hoy publico los carteles de feria que he podido recopilar y como se puede comprobar hay de todo tipo desde los pintados a los montajes fotográficos.

1956

1957

1968

1982

1983

1984

1986

1987

1988

1997

1998

1999

2000

2001

2003

2004

2005

2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014