jueves, 18 de septiembre de 2014

CIUDAD REAL EN EL MAPA TOLETUM HISPANICI ORBIS URBS AUGUSTA DE 1681


Vista de Ciudad Real que incluye el mapa

En el año 1681 J. F. Leonardo por encargo del cardenal Luís Fernández de Portocarrero, Arzobispo de Toledo, realizó un mapa del arzobispado de Toledo, compuesto de las provincias de Madrid, Toledo, Ciudad Real y parte de la de Cáceres, Ávila, Albacete y Jaén.

Es un marco sin graduación de latitud ni longitud. Fuera del marco, tiene varias vistas panorámicas de ciudades del arzobispado, obras públicas importantes y la finca de recreo del arzobispo llamada La Ventosilla, cada una de ellas con su título sobre una filacteria. Dentro del mapa, en el ángulo superior izquierdo, escudo real de la casa de Austria con corona y collar de la orden del Toisón de Oro situado dentro de una cartela formada por un águila bicéfala rodeada por elementos vegetales y filacterias, estando todo sostenido todo por un ángel. A su derecha, un pedestal con una brújula que señala el N. En el ángulo superior derecho, escudo del cardenal Portocarrero situado dentro de una cartela formada por elementos vegetales y filacterias, sostenido todo por un ángel y teniendo pendiente una tabla con las escalas gráficas. En el ángulo inferior izquierdo, cartela en forma de pedestal sobre el que reposan motivos florales, una figura alegórica con un cántaro vertiendo agua y, a su derecha, un grupo de mujeres, conteniendo un texto con una breve historia de Toledo y su arzobispo en latín. Fuera del marco, nombre del dibujante, lugar de edición y fecha de la misma. Relieve representado por dibujo de perfiles de montañas abatidos con normales, sin denominar ningún sistema montañoso. Planimetría: ciudades, representadas por pequeños círculos o por agrupación de edificios, masas de arbolado, puentes y dibujo de la línea límite del arzobispado. La hidrografía muestra la red principal, denominando prácticamente todos los ríos. Abundante toponimia, en español. Rotulación: letra romanilla e itálica. El mapa fue utilizado posteriormente por Tomás López para elaborar mapas de la zona.

Principales edificios del siglo XVII que se aprecian en el mapa

Como  se ha dicho aparecen en el mapa las principales provincias que entonces tenía el arzobispado de Toledo, incluyendo una vista de la Ciudad Real del siglo XVII. La vista que se ofrece de Ciudad Real es de una ciudad completamente amurallada, realizándose el mapa desde el camino de la Puerta de la Mata y se observa la ciudad desde su lado Este.

Tras la Puerta de la Mata, podemos observar varias construcciones que destacan del resto. La primera que se ve más clara sería el Alcázar Real con un importante torreón y a continuación el Monasterio de San Francisco, primera orden mendicante en establecerse en la urbe. Conforme seguimos examinando el mapa, hacia la derecha, encontramos la Parroquia de San Pedro, la Parroquia de Santa María, (que es el edificio más alto de la ciudad), Santo Domingo y la Parroquia de Santiago Apóstol, está casi imperceptible.

El mapa de J. F. Leonardo de 1681

miércoles, 17 de septiembre de 2014

CIUDAD REAL EN LA REVISTA HUMORÍSTICA MADRID CÓMICO


Portada del semanario del 5 de febrero de 1887 con la ilustración del que fuera Alcalde de Ciudad Real, Ceferino Sauco Díez

“Madrid Cómico” fue uno de los más importantes semanarios de toda la historia de la prensa de humor española. Lo fundó Miguel Casañ. Contaba con ocho páginas y se vendía al precio de diez céntimos.

La impresión corría a cargo de M. G. Hernández y Antonio Marzo y la redacción se instaló en Concepción Jerónima, 10. Fueron sus colaboradores iniciales Constantino Gil, Ricardo de la Vega, Miguel Ramos Carrión, Vital Aza, Navarro Gonzalvo, Pérez Zúñiga y Rodríguez Chaves.

Sus redactores tenían un salario de cincuenta pesetas. En 1881 se cerró el periódico pero uno de aquellos, Sinesio Delgado, se lo compró a Casañ por doscientas cincuenta pesetas (que le prestó Balbina Valverde, célebre actriz del Teatro Lara) y lo resucitó convirtiéndose en su nuevo director.

Lo condujo con maestría, preocupándose desde la contabilidad a la maquetación.

Contó con la inestimable colaboración gráfica de Eduardo Ramón "Cilla", y entre sus sucesivos colaboradores incorporaría a Luis Taboada, Leopoldo Alas "Clarín", Peña y Goñi, Eduardo Sáenz-Hermúa "Mecachis", Xaudaró, Ricardo Martín, Sancha, Rojas, Leal de la Cámara, Tovar, Fresno, Medina Vera y Juan Gris.

A lo largo de su existencia tocó los temas principales de la época: el teatro y los toros; y la política (aunque se empeñara en negarlo).

Cultivó la parcela erótica desde el enfoque gráfico, las crónicas epigramáticas y la crítica social y de costumbres. Hacia final de siglo fue perdiendo su vertiente cómica para convertirse en revista literaria y de espectáculos. Se despidió Sinesio Delgado, siendo sustituido por breve tiempo por Ruíz de Velasco.

Poco después será su director "Clarín" y con posterioridad traspasará la dirección a un joven Jacinto Benavente.

Pero cada día que pasa, pierde humor y apoyo del público. Y termina por echar el cierre defini

El número 207, del año VII de su publicación correspondiente al 5 de febrero de 1887, aparecen varias ilustraciones de Ramón Cilla sobre Ciudad Real acompañadas por un pequeño texto satírico obra de Sinesio Delgado sobre nuestra ciudad.

En la portada de este número aparece una ilustración del que fuera alcalde de Ciudad Real y director de “El Labriego”, D. Ceferino Sauco Díez, de quien se dice en la portada: “Tiene talento, es afable, y honrará al pueblo manchego la figura respetable del director de El Labriego”.

En su página número 3 el apunte satírico escrito por Sinesio Delgado sobre nuestra ciudad, en la sección “España Cómica” dice lo siguiente:

Ni un alma en la estación. Sólo, á lo lejos, se ve la sombra del que toca el pito, que, envuelta la cabeza en la capucha, atraviesa el andén, muerto de frio. Cruzamos un pasillo solitario, y una sala lo mismo que el pasillo… A dos pasos está Puerta Ciruela, y no hay bicho viviente en el circuito, y hay que pasar la noche en pleno campo, ¡y hay que pegarse luego cuatro tiros! Un sujeto embozado en una capa llega secretamente, y al oído, como un revendedor de los de Apolo, me ofrece, no butacas, sino asilo.

¡Dios te bendiga, oh sombra bienhechora, como yo en mis adentros te bendigo, pues vienes á probar que vive gente en ese inmenso poblachón dormido!

No hay nada en Ciudad Real. Nada notable. De calles y personas y edificios no se puede charlar cinco minutos, porque en cuatro palabras está dicho. Las casas jalbegadas, calles anchas, todo bien arreglado y todos limpios, nada raros en costumbres y lenguaje, nada extraños en detalles ni utensilios.

Hay, sin embargo, gentes pacienzudas que huyendo del barullo y del bullicio há que viven aquí más de dos meses sin enfermar siquiera de fastidio. ¡Casi las tengo envidia! Ellas disfrutan los gratos goces del hogar tranquilo, y habitan, sin saberlo, en una aldea donde llegan las nuevas y los ruidos como llegan á orillas del estanque las ondas del pequeño remolino.

Una mañana entera me he pasado corriendo calles y buscando tipos, y… ¡parece mentira! Casi casi, me va gustando andar por estos sitios. Sereno y puro el cielo, sol brillante unas casitas blancas como armiños, los vagos paseándose en la plaza, un silencio agradable, soporífero, en todo solitario pero alegre que recuerda las siestas del estío á la sombra de un chopo de la huerta donde cantan cigarras y pardillo… ¡esto es encantador! Uno respira con grata fruición el aire tibio y hace de Ciudad Real, allá en la mente, las puertas del soñado paraíso, en que el alma en su centro se recoge sin deudas, ni papeles, ni amoríos…

A través de una reja de dos metros mira con deleite, embebecido, una modesta sala, con su mesa donde juegan al tute los vecinos su consola con conchas y floreros y un niño de la bola muy bonito, su perrito de lanas en un cuadro con una rosa atroz junto al hocico, sus cromos de Matilde á las cruzadas con orden admirable repartidos y sendas cortinillas en los huecos sujetas con cordones amarillos, cuando acertó á salir por una puerta una niña gentil que era un prodigio.

Miróme la manchega dulcemente, habló después á la mamá al oído, se sonrieron ambas con malicia y echaron calle arriba, acto continuo. –¡Aventura tenemos! –dije entonces,- yo tengo mucha suerte, soy un pillo, ¡hasta en la Mancha atrapo corazones! ¡y luego me dirán que no conquisto!- Y seguí la pareja de mujeres pensando dar remate á mis designios, creyendo amor naciente las sonrisas y las miradas trasformando en guiños, como el buen don Quijote, en esta tierra, tomaba por gigantes los molinos.

Ella volviendo el rostro á cada paso, yo haciéndome ilusiones como un chico, dimos en las afueras de allí á poco y… se quedó la historia en el principio. Llegó un joven. El novio. ¡Era una cita! Ella le dijo… ignoro lo que dijo, el caso es que el futuro matrimonio se me rió en las barbas de lo lindo.

Varias ilustraciones sobre Ciudad Real capital en las paginas centrales

martes, 16 de septiembre de 2014

CIUDAD REAL CUENTA CON 24 FIESTAS DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL


La Semana Santa de Ciudad Real fue declarada de Interés Turístico Regional en el año 1985 y Nacional en 2006

El Diario Oficial de Castilla-La mancha publicó el pasado martes, 9 de septiembre, la declaración de Interés Turistico Regional para las fiestas de la Virgen de las Viñas de Tomelloso. Con las de esta ciudad, ya son 22 los municipios de la provincia que cuentan con fiestas o acontecimientes con este calificativo.

El primer municipio ciudarrealeño cuyos carnavales fueron declarados de Interés Turístico Regional fue Migueltura, en febrero de 1983. Después llegó el reconocimiento para la Semana Santa y la Pandorga de Ciudad Real.

Además la Semana de pasión de la capital es la única celebración de la provincia que también tiene la Declaración de Interés Turístico Nacional.

A lo largo y ancho de Castilla-La Mancha son 86 las celebraciones que el Gobierno autonómico ha calificado con el máximo reconocimiento turístico.

Efectos 

La declaración de “Fiesta de Interés Turístico Regional” no es un calificativo baladí si se tiene en cuenta la posibilidad de utilizar este título en todas las actividades de difusión y publicidad de la fiesta o acontecimiento de que se trate.

Además las localidades que la tienen, cuentan con prioridad en el acceso a las medidas de fomento en materia de turismo cultural y festivo que puedan establecerse por parte de las administraciones públicas con competencias sobre turismo.
Del mismo modo, tienen la obligación de respetar los caracteres tradicionales y específicos.

El desfile del Domingo de Piñata en Ciudad Real fue declarado de Interés Turístico Regional en 1991

Este calificativo se otorga a aquellas fiestas o acontecimientos de naturaleza cultural, popular, artística o gastronómica  que comporten especial importancia como atractivo turístico y que se celebran en el territorio de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, siempre que reúnan requisitos como una antigüedad mínima de quince años, oficialmente acreditada.

Además la declaración de “Fiesta de Interés Turístico Regional de Castilla-La Mancha” será compatible con la que pudiera ser otorgada por la Administración General del Estado con la calificación de “Fiesta de Interés Turístico Internacional” o “Fiesta de Interés Turístico Nacional”.

LAS LOCALIDADES Y SUS FIESTAS

1.      Las Paces en Villarta de San Juan.
2.      Carnaval de Miguelturra.
3.      Carnaval de Herencia.
4.      Carnavales de Almadén.
5.      Carnaval de Alcázar de San Juan.
6.      Domingo de Piñata de Ciudad Real.
7.      Semana Santa de Ciudad Real.
8.      Semana Santa de Daimiel.
9.      Semana Santa Calatrava de los municipios del Campo de Calatrava.
10.  Semana Santa de Campo de Criptana.
11.  Semana Santa Villarrubia de los Ojos.
12.  Juego de las Caras de Calzada de Calatrava.
13.  Cruces de mayo de Villanueva de los Infantes.
14.  Las Fiestas del Mayo Manchego de Pedro Muñoz.
15.  Fiestas de mayo de Villamayor de Calatrava.
16.  Fiestas del Santo Voto de Puertollano.
17.  Fiesta del Corpus Christi de Villanueva de la Fuente.
18.  Fiestas de la Pandorga de Ciudad Real.
19.  Fiestas de la vendimia de Valdepeñas.
20.  Encierros de Almodóvar del Campo.
21.  Semana de la Zarzuela de La Solana.
22.  Encierros al Estilo Fernanduco de Fernán Caballero.
23.  Jornadas Medievales de Montiel.
24.  Fiestas de la Virgen de las Viñas de Tomelloso.


La popular fiesta de la Pandorga es fiesta de Interés Turístico Regional desde el año 1985

lunes, 15 de septiembre de 2014

FIN DE SEMANA DE COFRADÍAS EN SEVILLA Y CIUDAD REAL



Este fin de semana ha sido un fin de semana lleno de momentos cofrades y vivido con buenos amigos y mejores personas. La actividad cofrade la iniciaba el pasado sábado a las siete de la mañana desde la Plaza de San Francisco, cuando con un gran grupo de cofrades me desplazaba en una excursión a Sevilla, organizada por la Cofradía de la Flagelación, para asistir a la salida extraordinaria de la Virgen de la Paz.

En la puerta de la Fundación CajaSol, para visitar la exposición sobre los XXV años de la Hermandad del Cerro del Águila

Una vez en Sevilla, alrededor de las 11:30 de la mañana, me desplace a la Sede de la Fundación CajaSol, para visitar la exposición sobre el XXV Aniversario como Hermandad de Penitencia de la Fervorosa Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono, Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Nuestra Señora de los Dolores del Cerro del Águila.

Imágenes secundarias del misterio del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono

Delantera del paso de palio y saya de Nuestra Señora de los Dolores

Una vez visitada la exposición nos dirigimos a la Iglesia Colegial del Divino Salvador, donde la Archicofradía Sacramental de Pasión tenía en devoto besamanos, a su titular, Nuestra Madre y Señora de la Merced.

Besando la mano de Nuestra Madre y Señora de la Merced de la Hermandad de Pasión

Después llegaría el tiempo de comer con grandes amigos y cofrades en la antigua Abacería de San Lorenzo, y a su término nuestro desplazamiento al Parque de María Luisa, para ver el paso de palio de la Virgen de la Paz y acompañarlo hasta su entrada en la Plaza de América. 

Comiendo en la Antigua Abacería de San Lorenzo con buenos cofrades y grandes personas

 Después de nuevo de vuelta al centro de Sevilla y visita la Parroquia del Sagrario  de la catedral hispalense, donde pudimos ver al Santísimo Cristo de la Corona, que procesiona la tarde del Viernes de Dolores.


Virgen de la Paz por el Parque de María Luisa

Desde la Catedral encaminamos nuestros pasos a la Parroquia de San Lorenzo, donde pudimos admirar el altar de cultos de la Virgen del Dulce Nombre de la conocida Hermandad de la bofetá. De San Lorenzo a san Esteban para ver la salida de la Virgen de la Luz y de nuevo al Parque de María Luisa para acompañar a la Virgen de la Paz a su barriada del Porvenir. A la una de la madrugada iniciamos el viaje de vuelta a Ciudad Real, llegando a tierras manchegas cerca de las seis de la mañana.

Cristo de la Corona de la Parroquia del Sagrario de la Catedral

Altar de cultos de la Virgen del Dulce Nombre en la Parroquia de San Lorenzo

Ayer domingo festividad  de la Exaltación de la Santa Cruz, se celebra en muchos pueblos de nuestra provincia sus fiestas patronales en honor a la imagen de un Cristo. Uno de esos pueblos es Torralba de Calatrava, con la salida del crucificado del Santísimo Cristo del Consuelo, que va en un paso bajo palio tallado por Faustino Sanz Herranz.

Santísimo Cristo del Consuelo, patrón de Torralba de Calatrava (Ciudad Real)

El crucificado es obra del sevillano Castillo Lastrucci 

domingo, 14 de septiembre de 2014

EL CRISTO DE LA SALUD, DE CIUDAD REAL


El Cristo de la Salud de la salesiana iglesia de San Ignacio de Ciudad Real

La  Compañía de Jesús – que fundara en 1540 San Ignacio de Loyola- tenía como fines principales el apostolado y la formación social y educativa, especialmente de las clases más necesitadas.    En la provincia de Ciudad Real hubo presencia Jesuita en Daimiel y Almagro, hasta la disolución ordenada por Carlos III.  Posteriormente, con el restablecimiento  por parte de Pio VII en 1814, hubo deseos de establecerse en la capital, si bien esto no se llevó a cabo hasta 1903.  Para ello se estudiaron varias ubicaciones, haciéndolo finalmente en la casa y solares de la familia de Francisco Ayala  Mira.

Uno de los hijos – Ángel Ayala y Alarcó- , que  había acabado estudios de Derecho en Deusto y  se formaba ahora  en la Compañía, habría de ser uno de los mayores protagonistas de la labor Ignaciana en la ciudad.  De acuerdo con sus hermanos y conforme al deseo de sus padres, cedió sus  propiedades para tal fin.    De tal modo y siendo Obispo D. Casimiro Piñeda, la antigua casa  familiar situada en Plaza del Pilar  c/v a Calle Ciruela quedó como Residencia y posteriormente se amplió para Seminario Jesuítico. El solar situado entre la Puerta de Ciruela y Alarcos ( posterior Romasol )  para juegos escolares,  y  otro cercado  con entrada por el Callejón del Tinte ( actual  calle Ramírez de Arellano )  para  cuadras, corrales  y otros servicios  que fueran necesarios.

Los primeros jesuitas que ocuparon la casa fueron los PP. Eusebio Goñi y  Angel Ayala, sus primeras visitas fueron a escuelas, cárcel  y hospitales. Posteriormente llegaron a la Residencia otros sacerdotes también clave en la historia de la comunidad en Ciudad Real.    Se conformó una modesta capilla con dos habitaciones de la planta baja, donde se decía Misa y se realizaban los Ejercicios Espirituales que distinguían a la Compañía. También, el P. Ayala  creó las Escuelas Nocturnas para Obreros, de donde surgió el Círculo Católico. Éste,  agrupaba la unión de dichos trabajadores y los llamados socios protectores (instituciones y clases sociales que favorecían el mantenimiento de las Escuelas) . Dada  la buena acogida que  éstas tuvieron, hubo de plantearse ampliar las instalaciones. Así se hizo posteriormente  por parte del P. Herrera en 1907, creando las “Escuelas de Día”, para hijos de obreros y de socios protectores.

Las actividades apostólicas y pedagógicas tuvieron muy buena aceptación , y se planteó construir una iglesia acorde con las nuevas realidades. Se adquirió el solar contiguo a la Residencia y se construyó con inspiración en la también Capilla jesuita del Colegio de S. José  en Villafranca de los Barros , realizada con planos del  P. Provincial y arquitecto  José María Pagasartundúa   junto con  D. Enrique Fort . Así pues quedó  bendecida con Misa Solemne el 27 de Marzo de 1914, por el Obispo D. Remigio Gandásegui Gorrotáchegui.    El P. Jesús  M . de la Mata en una de las  “ Cartas Edificantes”, relata con detalle el  Acto  y también la equipación del templo : La pieza principal del mobiliario fue el retablo de inspiración neogótica en madera y pan de oro, obra de  Mariscal , que  ocupaba principalmente el intercolumnio del cuerpo central del ábside .En el primer cuerpo se encontraba  el Sagrario ,en el segundo  un Calvario de tamaño normal   y a ambos lados, dos ángeles. Rematando el conjunto y casi llegando a la bóveda, una imagen  muy grande de S. Ignacio de Loyola, obra esta última de  José Alsina Subirach.   A ambos lados de la nave y próximos al presbiterio  contaba también con dos altares de cedro, dedicados al Sagrado Corazón de Jesús y a la Purísima Concepción respectivamente. Asimismo con un púlpito de la misma firma.

El Seminario Menor S. Ignacio para Jesuitas- que había creado en 1912 el P. Ayala- conocería ahora su máximo apogeo, comenzándose a cursar estudios de Bachillerato adaptados para la formación religiosa. La Residencia pasa a depender del Seminario,  y se crean las Congregaciones Marianas de S. Estanislao de Kostka, la de S. Luis  Gonzaga ( los “ luises “ ) ,las Hijas de María, Asociación de la Buena Muerte, Adoración Nocturna y la Acción Católica  de la mujer entre otras instituciones, al tiempo que continúan los Ejercicios Espirituales y otras actividades  mencionadas en la llegada de los primeros jesuitas. Era Obispo  entonces D. Javier Irastorza.

El jesuita Padre Ayala y Alarcó 

Tras de tiempos vienen tiempos y la Constitución  de 1931 declaró disueltas las órdenes religiosas que tuvieran voto de obediencia a una autoridad ajena a la del Estado, siendo sus bienes nacionalizados y destinados a fines benéficos y docentes.  Las Reglas de S. Ignacio –además de los pobreza, obediencia y castidad, tenían un cuarto que literalmente decía  : «Militar para Dios bajo la bandera de la cruz y servir sólo al Señor y a la Iglesia- su Esposa- bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra» , de modo que los Jesuitas de nuestra ciudad  no serían ajenos a la segunda expulsión nacional, decretada el 23 de Enero de 1932.   Si bien en el aspecto general de violencia que sufrieron muchas instituciones  católicas desde el comienzo de la Segunda República en Mayo de 1931  no afectó prácticamente a Ciudad   Real,  con la disolución  e incautación se abrió un paréntesis en la historia jesuítica en  la ciudad.   Casi de incógnito, tuvieron que trasladarse a otras comunidades y particulares que les acogieron. Un pequeño grupo de alumnos del Seminario Menor junto a algunos profesores jesuitas, se asentaron en el Seminario Diocesano ante la invitación y  el riesgo que ello supuso para el entonces Obispo  Narciso Estenaga  Los donativos y limosnas de los fieles fueron el sustento de todos ellos durante este periodo.  No obstante y casi de incógnito, no dejaron en la medida de lo posible  algunas actividades, si bien lógicamente cada vez fue menor el número de religiosos que quedaron en la ciudad.

Cuando llegó el año 36 solamente eran cuatro:  los PP. Manuel González, José Sánchez Oliva , Antonio Sanchíz Martínez  y Domingo Ibarlucea  Oregui .  Al poco de estallar la Guerra, sufrieron el mismo destino que la mayoría del clero,  templos y conventos.    Nos cuenta el P. Joaquín Calvo que los jefes de izquierdas, luego de desvalijar Comunidades de Monjas, el tesoro de la Catedral y las alhajas de  la Virgen del Prado, fueron acosados para que se les entregara lo que poseyeran. El P. Sánchez Oliva les entregó el poco dinero que tenían, siendo detenidos no obstante  y llevados al Gobierno Civil donde permanecieron retenidos.  Los días 8 y 9 de Septiembre fueron fusilados junto a otras personas en Las Casas y Carrión respectivamente  (como sabemos, el Obispo Estenaga  y su secretario Julio Melgar  habían corrido la misma suerte anteriormente).   La iglesia –que durante la contienda fue  destinada a almacén militar e Intendencia- fue objeto del saqueo y vandalismo: el retablo, junto  a los otros altares e imágenes  fue destruido y en su mayoría destinado a leña como casi todo el patrimonio escultórico religioso de templos y Hermandades de Semana Santa.    El Seminario menor estuvo destinado al albergue de soldados y fue la parte más deteriorada.  No obstante , en la  Residencia –que desde el año 1934 fue convertida en Museo Provincial-  se custodió para ser preservado algún mobiliario y obras de arte por parte de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico.

Pasada la guerra – si bien la arquitectura de la iglesia no se vio demasiado afectada-        el conjunto de edificios de los Jesuitas era desastroso, por lo que el entonces P. Provincial  Gómez Martinho  se planteó cerrar la Institución ante las escasas expectativas económicas para su reconstrucción.  La población reaccionó muy positivamente  y aunque despacio, se pudieron arreglar los deterioros  y retomar la actividad.   Acabados de restaurar los edificios,  el Seminario Menor –conforme a la sugerencia del P. Gómez y  el apoyo por parte del entonces Obispo D. Emeterio Echevarría – se convirtió en Casa de Ejercicios  para Obreros .  Impulsado  por el  P. José Avila primero y luego por el P. Soloaga se crearon las Escuelas Primarias  y posteriormente las Escuelas Profesionales que tomaron el nombre del Hermano Gárate  en memoria del Beato jesuita de Azpeítia. Al tanto de todo como siempre la mano del P. Ayala, que si bien se encontraba destinado en Madrid, nunca dejó de favorecer la labor jesuita en Ciudad Real   que le vio nacer en 1867  y en la que pasó gran parte de infancia y juventud .

Con respecto a la iglesia, el 10 de Enero de 1943  se inauguraron los nuevos retablos del Altar Mayor y de los laterales con las imágenes del Corazón de Jesús y de la Inmaculada Concepción.  La realización  del conjunto fue obra de los madrileños  Talleres Granda  y  pagada por la familia Múzquiz de Ciudad Real, benefactora junto con la de Ayala de la obra jesuítica en la ciudad.   El  modelo para las imágenes del retablo fue realizado por  el valenciano José Capuz Mamano , que de manera similar se ejecutaron en otras iglesias jesuíticas: sirvan de ejemplo  La Encarnación de Montilla y  el Sagrado Corazón y S. Ignacio de La Habana ( Cuba).

Retablo anterior a 1936 de la Iglesia de San Ignacio 

En este punto  es de resaltar el origen de estos talleres.   Félix Granda Buylla ( Pola de Lena,1868 – Madrid, 1954 ) fue un sacerdote y artista que compaginó las dos vocaciones de manera brillante (  El P. Manuel J. Carrasco  Terriza nos indica que Granda tomó como lema parte del Salmo 25: “ Señor:  he amado la hermosura de tu casa ; me seduce el ideal de emplear todas mis fuerzas en embellecer tus templos y tus altares “ ).  Escultor, pintor y orfebre, obtuvo entre otros la Medalla de Oro de la Exposición de Arte Decorativo  del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1911. Creó unos  Talleres de Arte  en esa capital  en los que llegó a reunir  hasta 200 trabajadores  -entre ellos, los más destacados  artistas de la época: el mencionado José Capuz,  Julio Vicent, Juan Vargas, etc.  Retablos, esculturas y todo lo relacionado con el Arte Sacro, salieron de aquéllos para numerosos puntos de España e Hispanoamérica.  En la actualidad -con una Fundación creada en 1997  que lleva su nombre,   siguen  activos en Alcalá de Henares, realizando obras de arte para nuestro país y el resto del mundo.

La tarea   de nuestros  jesuitas  fue obteniendo señalados frutos    ( recordemos aquí entre otros – como curiosidad- la fundación dentro de la Congregación de María Inmaculada , de la Hermandad de Las Palmas en 1944 ). Para   favorecer especialmente a las clases con menos recursos,  se creó un internado  al tiempo que las Escuelas  alcanzaron gran prestigio en el terreno de la Formación Profesional. Fue importante la demanda de  alumnos ya formados por parte de Empresas, fundamentalmente de Electricidad, Mecánica, Electrónica, Comunicaciones  y Administración. Junto a la labor de los sacerdotes, es de destacar el elenco de profesores con el que siempre contó.  Por cierto que el P. Ayala – al que se le tributó un homenaje en Ciudad Real en 1953, falleció en Madrid en 1960 y sus  restos reposan junto a los de sus padres  y los cuatro mártires citados, en el Presbiterio de la iglesia. Era obispo en esta época D. Juan Hervás .

Pasando el tiempo, llegamos a 1983  y debido especialmente a la insuficiencia de subvención estatal  y la escasez de vocaciones, se temió por  la desaparición de las Escuelas. El P. Provincial Luis Tomás Sánchez del Rio –que anualmente realizaba una visita a  todas ellas- ya lo manifestó al entonces Rector  P. Peñaranda.   Se plantó entonces la posibilidad de la transferencia a otro Estamento, conforme se había hecho en Aranjuez a través de los Salesianos.   Así fue y finalmente  se suprimió  el internado   y se  optó por que fueran los religiosos de S. Juan Bosco  los que continuaran con la labor que durante ochenta años habían llevado los Jesuitas.   El  31 de julio de 1986 –festividad de S. Ignacio de Loyola, y siendo Obispo D. Rafael Torija – con una Misa concelebrada se despidieron de Ciudad Real, si bien oficialmente   fueron transferidos los Centros de EGB y FP a los Salesianos  el 20 de Junio de 1987. Era el Provincial de éstos el P. Aureliano Laguna.

A lo largo de su estancia en la ciudad, entre una larga lista de  religiosos jesuitas, además de los mencionados se recuerda a los   emblemáticos: PP.  José Gálvez, Picaso,  Fernández, Vadillo , Gómez, Herrera,  Tarín,  Moreno,  Vito Martín  ,  Fernández,  Torres , Soloaga ,  Huidobro, Rodríguez, Romero, Quiroga, Martínez, Avila , Morán, Pérez, Inchaurbe,  Val,  Soloaga , Albares ,Sánchez, Cortés, Oliver, López, Suárez, Fesser, y los HH Felipe Aguirre, Fernández, Muñoz,  Roldán, Vilchez,  Elorza, Ginés,  Javier Horrillo, Andrés de la Fuente, Gómez Jaramillo  , Angel de la Peña, Aguirreche, Burguillos, Prieto y Sáenz Díez.

No obstante, el  importante legado de los Ignacianos continuaba  prácticamente de igual manera  la nueva  Congregación,  también  con experiencia en el  ámbito pastoral, docente y laboral. Los Salesianos habían venido  a Ciudad Real en 1962, al antiguo Hospicio  Provincial de la   Plaza de S. Francisco, fundando la Escuela Hogar “Sto. Tomás de Villanueva”. Ésta – conforme a la filosofía de D. Bosco-  se ocupaba de la atención   y formación de niños huérfanos y de familias con pocos recursos, especialmente con estudios Básicos y  Formación Obrera de  Profesionales en el campo de la Mecánica, Carpintería e Imprenta.

Un detalle del retablo mayor  actual 

La Escuela  “Hermano Gárate”  que antes estuvo con  la inspiración de San Ignacio de Loyola, ahora, a  los 52 años de la llegada salesiana a Ciudad Real- continúa la labor formativa con la de San Juan Bosco (Becchi, 1815 – Turín, 1888) .  En el Colegio se imparten  enseñanzas infantiles, Primaria, ESO, Bachilleratos, Ciclos de Grado Medio y Superior de FP en Administración, Electricidad, Electrónica  y Sistemas de Telecomunicación e Informáticos.  En el ámbito religioso destaca la Asociación de María Auxiliadora, inspiradora del Santo  italiano y la de Pozo D. Gil, de ámbito juvenil formadora. También cuenta con los llamados Cooperadores, y la  Asociación de AA.  En la actualidad son nueve los  Salesianos que están al cargo del Centro, y desde su llegada en 1987, varios han sido los Rectores: PP. Santiago Martínez Álvarez,( en dos ocasiones, simultaneando el primer curso 86-87  con el jesuita P. Fesser), Andrés Marcos Marcos,  Francisco Sánchez Garrido, Angel Neila Peinado y Honorio Rodríguez Martín.  Como directores del Colegio: PP. Luis Álvarez, Manuel Aparicio, Luis Alberto Guijarro, José Antonio Zazo y el actual que, este año  es el último en tal cargo, D. Joaquín Torres Campos.

Pues bien, en la actualidad, cuando se cumplen 100 años de la bendición de la iglesia Jesuita de Ciudad Real, podemos admirar el retablo de Granda en el presbiterio,  así como los altares laterales del Corazón de Jesús en un lado,  y   S. José con S. Luis Gonzaga y S. Estanislao de Kostka en otro.  También Mª. Auxiliadora y S. Juan Bosco  con St. Domingo Savio y la Beata Laura Vicuña. También se encuentra bajo el Coro la imagen de Rabasa de  Jesús montado en la borriquilla, perteneciente al paso de la   mencionada la Hermandad de las Palmas, que este año 2014 celebra el 70 aniversario de su fundación.

Como expresé anteriormente, en los comienzos del estallido bélico- conforme al contexto general de destrucción de ornamentaciones e imágenes de  conventos, templos y hermandades- , el retablo y altares de anteriores  corrió la misma suerte, destinado sobre todo para su venta como leña.    Pues bien: durante ese periodo   una señora compró un torso  serrado de un Crucificado, y lo conservó desconociendo su procedencia.  Cuando terminó la guerra se descubrió  casualmente que se trataba del Cristo que había tenido antes de la misma el primer retablo de la iglesia de los Jesuitas, a los que se lo entregó.  El Hermano Javier Horrillo encargó se le hiciera una peana y se colocó bajo el Coro.  Ésta  la realizó D. Juan Borja: carpintero –ebanista de la Casa que también había hecho los confesionarios y bancos de la iglesia entre otras cosas.  Enseguida esa imagen  mutilada fue objeto de una especial devoción, especialmente por su procedencia.

Cuando se hicieron cargo del Centro los Salesianos en 1987, el P. Santiago Martínez Álvarez  -encargado de la iglesia-  viendo el fervor que la escultura despertaba y  considerándolo uno más de los mártires del S. XX,  le puso la advocación de “CRISTO DE LA SALUD”.   La imagen, que junto a las otras mencionadas  se sigue venerando hoy a los pies del templo, es objeto de gran devoción, y  según  la Fundación Granda a través de su Gestora Cultural y Responsable del Archivo y Biblioteca , Dª. Emilia  González, manifiesta que si bien no se puede constatar la autoría del escultor,  su  factura recuerda a las obras de Julio Vicent Mengual  (Carpesa / Valencia, 9 de Mayo de 1891 -Madrid, 28 de Julio de 1940 ). Este  artista eminentemente imaginero  trabajó en los  aquellos Talleres, siendo también  maestro de escultura en ellos. Se trata de una talla   en madera policromada   con un perfecto estudio anatómico de la cabeza y torso de  Jesús  Crucificado – que agonizando -mira con expresión  serena a su Madre.

El P. Martínez Alvarez  (Acebes del Páramo / León ), que fue  Rector de varios Colegios Salesianos –entre ellos dos veces como se ha mencionado el de C. Real-  , Fundador y  Director de la Revista Misiones Salesianas, Delegado Provincial de la Asociación Provincial de María Auxiliadora,  Miembro del Consejo Presbiteral de la Diócesis  y perteneciente al Grupo Guadiana , ha publicado varios libros de Poemas  de todo tipo, pero con una inspiración común en todos ellos:  María Auxiliadora, San Juan Bosco  y ese CRISTO DE LA SALUD , junto al que tiene su confesionario  y del que se ocupa que ningún día le falten estampas con oraciones que él mismo compone desde que llegara al Colegio y quedara conmovido por Él.

Francisco Blanco Mena

DOCUMENTACIÓN / AGRADECIMIENTOS:

ARCHIVO GENERAL COMPAÑÍA DE JESÚS  EN ALCALÁ DE HENARES:  PP. Carlos López Pego, Amancio Arnáiz Arnáiz, H. Javier Horrillo / FUNDACION FÉLIX GRANDA : Dª. Emilia González Martín del Río / COMUNIDAD SALESIANA DE CIUDAD REAL: PP. Joaquín Torres Campos y Santiago Martínez Álvarez / OBISPADO DE HUELVA: P. Manuel Carrasco Terriza / BIBLIOTECA PÚBLICA DE LIRIA / D. José María García Marín / D. Juan Borja Fuentes / D. José Manuel Moreno Vázquez   / D. Antonio Serrano Juárez y Dª. Rosa Mª. Serrano Ruiz.


El salesiano P. Martínez Álvarez

sábado, 13 de septiembre de 2014

LAS LITOGRAFÍAS DE CIUDAD REAL CAPITAL EN LA OBRA: “ESPAÑA, SUS MONUMENTOS Y ARTES-SU NATURALEZA E HISTORIA”



Una refundición de la obra  “Recuerdos y Bellezas de España”, fue “España, sus Monumentos y Artes-Su Naturaleza e historia” publicado en Barcelona por el Establecimiento Tipográfico-Editorial de Daniel Cortezo.  José María Quadrado también participó en la realización de esta obra y a él se le deben los tomos dedicados a Salamanca, Ávila y Segovia (1884), Asturias y León (1885), Valladolid, Palencia y Zamora (1885), Castilla la Nueva (1885-86, 3 vols., en colaboración con Vicente de la Fuente: I, Madrid y provincia; II: Guadalajara y Cuenca; III: Toledo y Ciudad Real) y Aragón (1886).

Interior de la Parroquia de San Pedro en el siglo XIX

En el tomo III dedicado Castilla La Nueva y publicado en 1886, aparece toda la información dedicada a la provincia de Ciudad Real y a la capital de la misma. La obra esta ilustrada por numerosos fotograbados y litografías, publicándose cinco de Ciudad Real capital.

Desaparecida portada de la actual calle Ruiz Morote y que se reproduce en la página 457 del III tomo de la obra

El texto publicado sobre Ciudad Real capital, es el mismo de “Recuerdos y Bellezas de España” que ayer publique, diferenciando una obra de otra, en las litografías que acompañan al mismo.

Esta litografía de una desaparecida reja de la actual calle de Ramón y Cajal, se reproduce en la página 485 

Las litografías como ya he dicho son cinco y corresponde al interior de la Parroquia de San Pedro, una antigua puerta labrada que se encontraba en la calle Dorada, hoy Ruiz Morote, una antigua reja de la calle Mejora, hoy Ramón y Cajal y dos litografías de Alarcos, una vista del santuario y otra del interior de la ermita.

Quien quiera ver la obra completa, lo puede hacer pinchando el siguiente enlace: http://bvpb.mcu.es/es/consulta/resultados_busqueda.cmd?posicion=7&forma=ficha&id=185

Litografía del exterior del Santuario de Nuestra Señora de Alarcos publicada en la página 464

Interior de la ermita de Nuestra Señora de Alarcos en el siglo XIX

viernes, 12 de septiembre de 2014

CIUDAD REAL EN LA OBRA DE “RECUERDOS Y BELLEZAS DE ESPAÑA” DE JOSE M. QUADRADO



 “Recuerdos y Bellezas de España”, fue una obra publicada en el siglo XIX bajo la Real protección de SS. MM. la Reina y el Rey, una inspiración típica del Romanticismo planeada en doce volúmenes e iniciada en 1839 con ilustraciones de Francisco Javier Parcerisa Boada (1803-1875). A Jose M. Quadrado se le deben los tomos dedicados a Aragón (tomo 3, Barcelona 1844), Castilla la Nueva (tomos 6 y 7, Madrid 1848 y 1853); Asturias y León (tomo 12, Madrid 1855); Valladolid, Palencia y Zamora (tomo 10, Madrid 1865) y Salamanca, Ávila y Segovia (tomo 11, Barcelona 1865).

En el tomo II publicado en 1853, dedicado a Castilla la Nueva aparece en el cuarto capítulo, todo lo relacionado a Ciudad Real capital y Alarcos, realizando primero un repaso a la historia de nuestra ciudad. En cuanto a la descripción de la misma y sus principales monumentos en aquella segunda mitad del siglo XIX dice lo siguiente:

El ámbito que cogen los muros de Ciudad Real, señalado ya desde su fundación por Alfonso X, es verdaderamente asombroso y capaz de los diez mil vecinos que otro tiempo según fama contenía; pero aunque los yermos espacios y las frecuentes ruinas harto indican su lastimosa decadencia, hace creer su misma estensión que jamás fue poblada toda, sino que dentro de su recinto se abarcaron vastos campos y corrales para encerrar en caso de sitio los ganados que formaban su principal riqueza. Su cerca reparada en 1480, y maltratada por la inundación desastrosa de 1508 en que el Guadiana salvó una legua de distancia para visitar hostilmente la ciudad, ofrece una construcción mista de tapia y de sillería, de trecho en trecho coronada de almenas: de las ciento y treinta torres que un tiempo la guarnecían, las mas aun subsisten, y algunas de piedra gallardas y robustas. Entre las seis antiguas puertas retienen su fisonomía la de poniente vuelta ácia Alarcos, y la de levante ácia Miguel-Turra flanqueada por dos torreones, junto á la cual apenas se reconocen ya los vestigios del álcazar hundido en nuestros días, cuya portada cine sencilla moldura. Pero ácia el norte donde la desolación es más notable, al lado del grandioso hospicio de Lorenzana fundado en 1784 con los millones del bénefico arzobispo y convertido ahora en cuartel, ábrese entre dos cuadradas torres la puerta de Toledo, evocando arábicas memorias, si no supiéramos que el origen de la ciudad es muy posterior á la dominación de los infieles. Sus esbeltos arcos de herradura descritos por uno y otro lado dentro de una grande ojiva, y la bóveda interior de fábrica puntualmente sarracena, solo acreditan cuán en boga permanecieron entre los cristianos del siglo XIII la arquitectura y los arquitectos musulmanes. La grandeza de Ciudad Real, al penetrar en su interior, toda es apariencia; sus casas, espaciosas aunque bajas, muchas con blason esculpido sobre la puerta, son habitadas en su mayor parte por labradores; la soledad reina en sus anchas y rectas calles, que se prolongan de un estremo á otro, dejando en medio baldíos huecos y devastados solares. Las principales por bajo de arcos desembocan en la cerrada plaza rodeada de pórticos y galerías de madera, á un lado de la cual se nota la casa de ayuntamiento, para cuya fábrica se hizo en 1534 un reparto de cien mil maravedís, aunque cincuenta años antes se le había ya cedido como solar la habitación y tienda de Alvar Diaz. Otra mas antigua con los cercanos edificios devoraron las llamas en 1396, sirviendo en el intermedio de punto de reunión á las asambleas concejiles el trascoro de la parroquia de S. Pedro: diez y seis regidores aumentados luego hasta veinte y cuatro, seis jurados y un corregidor formaban por aquellos tiempos su cuerpo municipal.

Don José María Cuadrado Nieto, periodista  y escritor mallorquín , encargado de redactar algunos volúmenes de la obra Recuerdos y Bellezas de España , que , en compañía de  Francisco Javier Parcerisa visitó Ciudad Real para incluirla en tan importante obra  bibliográfica

La disposición triangular de las tres parroquias manifiesta ya de suyo que las tres nacieron como de planta juntamente con la población y á distancias regulares para mejor repartición de sus feligresías: la de Sta. María sin embargo aspira á cierta preeminencia sobre sus hermanas, apoyándola en el ferviente culto y portentosas tradiciones que rodean á su tutelar efigie de la Virgen del Prado. Metida en angosta calle y entre macizos contrafuertes la portada principal de forma ojiva y de ornato semi-bizantino, ella y otra lateral su contemporánea parecen entregadas al olvido por el gusto del renacimiento, que al través de los árboles de un paseo campea luchando con góticas reminiscencias en las rasgadas ventanas del ábside y en la puerta de mediodía; lo torre empero, cuya fábrica emprendió en 1551, no pasó del primer cuerpo adornado con una linda ventana. Mas completo fue su triunfo en el interior de la espaciosa nave, cuyo desahogo y grandeza no pudo menos de asombrar al viajero Ponz, muy satisfecho por otra parte de hallarla ya descargada de follages y góticas menudencias: sus dos: sus dos bóvedas inferiores las cerró en 1500 Antonio Fernández de Écija, la tercera se concluyó en 1514, y  en el adorno de su crucería con efecto una favorable progresión, terminando graciosamente en el ábside que ocupa un precioso retablo. Cuatro son los cuerpos de esta obra atribuida á Giraldo de Merlo por los años de 1616, dórico, jónico, corintio y compuesto; y la espresion y elegancia de los pasages de la Virgen, esculpidos de relieve entero, acreditan á su autor de excelente artista. Antigua, morena y sentada en el centro del retablo, forma la joya principal del templo y aun de la ciudad á los ojos de sus devotos la imagen de nuestra Señora del Prado, á cuyo camarin introducen magnifica sacristía y ancha escalera, y ante la cual penden regios estandartes por glorioso trofeo. Por lo demás, el templo, careciendo de capillas y abarcado de una sola ojeada, á pesar de sus grandes y gentiles proporciones, no deja sino una impresión de frialdad y desnudez.

Al texto le acompañan dos ilustraciones, una es el interior de la Parroquia de San Pedro 

Mas severo y monumental carácter nos ofrece el de S. Pedro aunque menos celebrado, con sus tres naves no muy elevadas, con sus anchas ojivas, con sus pilares compuestos de ocho cilíndricas columnas que ciñen capiteles de rudo follage, con sus tres puertas distintas en el género si bien acordes en la antigüedad. Ábrese la principal entre robustos machones en frente de la sombría cárcel, formada por cinco semicírculos en degradación, cuyos arquivoltos clavetean florones bizantinos y puntas de diamante, y una linda claraboya gótica completa la fachada: de las dos puertas laterales, titulada Umbría la del norte y del Sol la de mediodía, la primera reviste su arco inferior con arábicas dentelladuras; la segunda es puramente gótica, y se agrupa bellamente con la cuadrada torre rematada en agudo y moderno chapitel, y con los muros exteriores de una capilla que flanquean sólidos cubos y adornan ojivales ventanas bordadas de arabescos. Fundó esta capilla, al espirar el siglo XV, el dadivoso cura Fernando de Coca, dando á su portada y al retablo de la Virgen cuajado de relieves toda la riqueza, ya que no primor, que la decadencia del arte admitia, y erigiéndose en el fondo de ella un sepulcro de alabastro, con efigie tendida sobre la urna, escudo de armas y un page reclinado á sus pies. Contemporáneas demuestran ser aproximadamente otra pequeña capilla con bóveda de crucería al estremo de la nave izquierda, y la mayor reedificada en 1475 por Fernando de Torres, regidor perpetuo, y su esposa Juana, mostrando ahora al desnudo su gentileza por carecer de retablo: el coro pertenece al siglo XVI. Tal es de interesante la parroquia de S. Pedro; la de Santiago, que en la torre, en las tres naves, en las anchas ojivas se le conforma, ha perdido mucho de su fisonomía con el revoque de la techumbre recién adornada de casetones de yeso, conservando sin embargo un notable rasgo de aquella en el arco de herradura de una de sus capillas.

El sabio fundador de Ciudad Real extendió su solicitud á los conventos, y quiso establecer allí dos casas religiosas de dominicos y franciscanos con cuarenta sacerdotes en cada una, que fuesen, según su espresion, como los semilleros de doctrina y buenos ejemplos para la comarca toda del campo de Calatrava. Respecto de los primeros parece que no se cumplió la voluntad del soberano hasta el reinado de Enrique III, en que abolida la sinagoga fue dada á Gonzalo de Soto y vendida por este en 1398 á Juan Rodriguez, tesorero de la casa-moneda de Toledo, siendo erigida al año siguiente en convento de Sto. Domingo. De este ni ruinas quedan; del de S. Francisco, convertido en cuartel, solo dejó en pié la restauración moderna una puerta gótica en el claustro; y únicamente la vasta iglesia de mercedarios en el centro de la población se mantiene abierta al culto, mientras la de carmelitas descalzos á la salida de la puerta de Toledo protesta con la regularidad y lucimiento de su fachada contra el abandono que la consume. Los tres conventos de religiosas nada presentan de antiguo, á no ser los toscos cubos de piedra que fortalecen el exterior de la renovada iglesia de dominicas.

Para consultar la obra completa pinchar en el siguiente enlace: http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000131131&page=1

La otra ilustración es la ermita de Nuestra Señora de Alarcos