De las cartas y de las diferentes noticias de Ciudad-Real, entresacamos algunos detalles acerca de los obsequios con que ha sido solemnizada la presencia de SS. MM.
Entre los numerosísimos adornos merecen especial mención los arcos de los madroñales que se han alzado bajo la dirección de la comisión de festejos el decorado de la fachada del casino, idea del ingeniero de la provincia señor O’Kely; los sencillos pero bonitos adornos de la estación; del instituto, edificio destinado a alojamiento de la real familia y la casa del Conde de la Cañada, cuajada de banderas y faroles de colores, y en la cual se hospedo el señor presidente del Consejo. Los ministros de Estado y Fomento se alojaron en el gobierno civil. El gremio de comerciantes e industriales costeó también un precioso arco en la calle del Mercado.
El día de la Concepción se lidiaron en la plaza de toros seis vacas, regalo del gobernados don Agustín Salido. Con la carne de las seis vacas, cien arrobas de vino, regalo de don José Maldonado y el pan necesario que facilitó don Manuel su hermano, se preparó una gran comida para los pobres, que se distribuyó en la plaza el domingo.
Mientras permanecieron los reyes en la población. Estuvieron corriendo tres fuentes de vino.
Se han reunido fondos para costear
diferentes donativos. Entre los acordados se cuentan doce lotes de 500 reales
para igual número de huérfanas pobres.
Se habían hecho además las siguientes ofertas: don José Medrano costear la comida de los presos de la cárcel, el día 9; don Luis Muñoz Antolinez de Castro regalar a cada convento de religiosas de la capital, seis fanegas de candeal y una res de cerda; don Francisco Sánchez Cantalejo dar en efecto a los establecimientos beneficios de la Concepción y Refugio, hasta la cantidad de 1.000 rs; y para igual objeto el señor don Fernando Vázquez la cantidad de 500 reales; el Excmo. Señor conde de la Cañada don Rafael Acedo Rico veinte fanegas de candeal para repartirlas entre los pobres de las tres parroquias, y don Juan Manuel Almagro 150 arrobas de vino.
En el instituto se va a colocar una lápida conmemorativa de la visita de sus majestades.
El conde de la Cañada, ya muy restablecido de la herida que recibió el 22 de junio en Madrid, ha montado por primera vez a caballo para acompañar al estribo con el general Narváez y el director de la guardia civil desde la estación hasta la iglesia de Nuestra Señora del Prado y el instituto a la familia real.
Diario de Córdoba de comercio,
industria, administración, noticias y avisos. Año XVII Número 4919, 15 de diciembre
de 1866.



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