domingo, 30 de enero de 2011

ILUSTRES CIUDADREALEÑOS: ÁNGEL AYALA ALARCÓ

EL PADRE AYALA CIUDADREALEÑO ILUSTRE



El pasado año 2010, se cumplía el cincuenta aniversario de la muerte del sacerdote Ángel Ayala Alarcó, un jesuita que fundó la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), promotora entre otras iniciativas, de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, entidad de la que, en la actualidad, dependen tres universidades privadas, así como colegios y escuelas de negocios. Un sacerdote de proyección nacional que era natural de Ciudad Real y que dejó también en nuestra ciudad varias fundaciones, siendo poco conocido aquí en su tierra natal.

El reverendo padre Ángel Ayala y Alarcó SJ, nació en Ciudad Real el 1 de marzo de 1867 en el seno de una acomodada familia manchega, oriunda de la provincia de Alicante, e hizo el número tres de once hermanos. Tras cursar bachillerato en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela de la Compañía de Jesús, estudió Derecho y Filosofía y Letras en las Universidades de Salamanca y Deusto. Terminada su formación académica, ingresó en 1892 en el Noviciado de San Jerónimo (Murcia) de la Compañía de Jesús, donde estudió Humanidades, Retórica, Filosofía y Teología. Hizo los votos del bienio en Granada en octubre de 1894, fue ordenado sacerdote en Sevilla en 1903 y de este año es la donación de la casa paterna del Padre Ayala a la Compañía de Jesús, para establecer en Ciudad Real un noviciado, que luego se convertiría con el paso de los años en el actual Colegio Hermano Gárate, que desde 1987 rigen los salesianos.

Realizó el Padre Ayala sus tres votos en Chamartín de la Rosa en febrero de 1906 y su primer destino fue la Congregación Mariana de los Luises de Madrid, con algunos de los cuales fundó en 1908 la Asociación Católica de Propagandistas, alentada por el entonces Nuncio de su Santidad, monseñor Vico con el fin de despertar al adormecido catolicismo español de principios del siglo XX. Fue superior de la residencia de la calle Zorrilla entre los años 1907 y 1908 y rector del Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) desde ese año hasta 1911. Es trasladado a Ciudad Real donde funda el Seminario Menor de San Ignacio de Loyola, al frente del cual permanece hasta que en 1918 vuelve a ser nombrado rector del ICAI y del colegio Areneros. De 1922 a 1927 ejerce como maestro de novicios en Granada y Aranjuez al contar con el don de conectar con la juventud. En 1927 dirige la revista Estrella del Mar y es secretario del Padre Provincial y un año después retorna como superior a la residencia de la calle de Zorrilla, en Madrid.

Disuelta la Compañía de Jesús por el Gobierno de la República, actúa como Viceprovincial, sigue a hurtadillas con los Luises y durante los meses previos a la Guerra Civil está a cargo de la residencia-refugio denominada Coetus III. Cuando comienza el conflicto armado la prensa anuncia a bombo y platillo su detención, pero lo cierto es que consigue ocultarse en distintos domicilios de las calles Agustín y de Manuel Longoria, en la capital de España, hasta que consigue desplazarse hasta Daimiel, donde le acoge una familia amiga y posteriormente se oculta en un asilo de las Hermanitas de los Pobres de la calle de Almagro, en Madrid, hasta que concluye la contienda.
EL COLEGIO SAN FRANCISCO DE ASIS SE DEBE AL PADRE AYALA
De 1939 a 1945 es padre espiritual del Colegio Areneros y crea las Escuelas Profesionales Labor. En 1953, a los 86 años de edad, recibiría un homenaje en Ciudad Real, empezando por una misa de comunión celebrada a las 10´30 por el obispo de Astorga, D. Jesús Mélida, venido expresamente para el homenaje. Entre los asistentes se encontraba el padre provincial, Manuel Olleros; el superior de la Residencia de Zorrilla, Casimiro Beláustegui; D. Ildefonso Romero, vicerrector del Instituto de Estudios Manchegos; el subsecretario del Ministerio de Información y Turismo, D. Manuel Cerviá, que ostentaba la representación del ministro D. Gabriel Arias Salgado (antiguo alumno del Seminario Menor de San Ignacio); el gobernador civil D. José María del Moral, que fue quien introdujo en el salón al P. Ángel Ayala apoyado en su brazo, y traía también la representación de D. Joaquín Ruiz Giménez, ministro de Educación Nacional.

UNA DE LAS ULTIMAS MISAS DEL PADRE AYALA EN MADRID
La Asociación Católica Nacional de Propagandistas, tan vinculada al P. Ayala, estuvo representada por su presidente, Fernando Martín-Sánchez Juliá, y algunos socios fundadores. La representación local contaba con el alcalde de la ciudad D. Manuel Acedo Rico, con los caballeros del Pilar, congregaciones marianas y otras asociaciones.

Fueron también muy numerosas las adhesiones que llegaron: del padre general de la Compañía de Jesús; el obispo de Málaga D. Ángel Herrera Oria, primer presidente de la ACdP, el director general de Asuntos Eclesiásticos, D. Mariano Puigdollers; el presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia, marqués de Vivel, etc.

Después de la misa y de una visita a las escuelas, talleres y comedor escolar comenzó la ceremonia de la imposición al P. Ayala de la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, discurso del alcalde, lectura de adhesiones a cargo de D. Luis Montes López de la Torre (entre otros del Presidente de las Cortes, ministros de Justicia y Asuntos Exteriores, rector y claustro de la Universidad de Deusto, aparte de los ya mencionados), siguió la imposición de la insignia por el gobernador civil y el discurso del P. Ayala, leído por el P. Manuel de Juan.

Para finalizar con un toque musical y emotivo, el coro de las Escuelas, dirigido por el P. Florentino Hernández, interpretó cuatro canciones populares, que eran las mismas que el mismo P. Florentino, cuarenta años antes, había aprendido del P. Ayala bajo aquellos mismos muros.

Al día siguiente, 22 de junio, de una manera más familiar e íntima se tuvo en las Escuelas otro acto, una sencilla academia literario-musical en la que los pequeños tuvieron protagonismo y en la que el P. Ángel Ayala descansó y disfrutó.

Con motivo de este homenaje, el P. Ayala dijo a los miembros de la Asociación Católica de Propagandistas, que en vez de regalarle algo, lo mejor que se podía hacer sería dar casas a los necesitados. Ante esto, como muchos de los colaboradores de dicho jesuita habían alcanzado puestos importantes, como el caso del Ministro Martín Artajo, se obtuvo del Gobierno un decreto de 13 de mayo de 1953, por el que se reconocía la necesidad de construir 200 viviendas, dadas las condiciones indignas e insalubres en las que vivían en Ciudad Real algunas familias. De esta manera se constituyó un patronato integrado por asociaciones religiosas y organismos políticos naciendo así el grupo de viviendas para chabolistas, Grupo Padre Ayala, cuyas llaves se entregaron el 20 de noviembre de 1958, barriada que seria conocida en la ciudad como Vista Alegre.

También al P. Ayala se debe la presencia de las Franciscanas Hijas de la Misericordia en nuestra ciudad. Éste, ante la construcción de la barriada y conociendo el carisma de esta congregación, solicitó su presencia, instalándose en nuestra ciudad el 6 de enero de 1959 cuando el Obispo Juan Hervás bendijo la casa de la comunidad que se dedicó a la labor asistencial entre las familias y a la enseñanza, inaugurándose el 6 de enero de 1965 el Colegio “San Francisco de Asís”.
El P. Ayala dedico parte de su vida a escribir. Sus Obras completas en dos volúmenes fueron impresas en 1947, aunque no recogen pese a su título algunas de sus obras anteriores y desde luego tampoco las posteriores. Entre todas ellas destacan Prácticas de Pedagogía (Madrid: Blass y Cía, 1919), destinado a sus alumnos de Ciudad Real, Nuestros colegios (Madrid: Huelves, 1931), destinado a jesuitas y Diferencias entre el estado seglar y el religioso (1935). Autobiográficas son Recuerdos y Pensamientos.
COMITIVA QUE PARTIO DE LA PARROQUIA DE SAN PEDRO HASTA LA IGLESIA DE SAN IGNACIO
Falleció el 20 de febrero de 1960 a las once y diez de la noche en el Colegio de Areneros oficiándole en el mismo colegio una misa que ofició el rector del ICAI y que presidieron el Arzobispo Castrense y el Obispo de Málaga, D. Ángel Herrera Oria, amigo personal del fallecido. Asistieron el presidente del Consejo del Reino y de las Cortes Españolas, ex-ministros y las autoridades provinciales y locales ciudadrealeñas que se desplazaron a Madrid. A las cinco y diez de la tarde llegaron sus restos a la Parroquia de San Pedro de Ciudad Real, en cuyo pórtico se encontraban el Obispo-Prior, Gobernador Civil y Militar, Presidente de la Diputación Provincial, Presidente de la Audiencia, Ayuntamiento en pleno, Cabildo catedralicio, Vicario y Provicario General de la Diócesis, representaciones de las órdenes religiosas de la capital, congregaciones marianas, cofradías, Acción Católica, párrocos, Comunidad de PP. Jesuitas, profesores y alumnos de las Escuelas Profesionales “Hermano Gárate” y los vecinos de la Barriada “Padre Ayala”, que al igual que el Excmo. Ayuntamiento, depositaron sobre el ataúd sendas coronas de flores.
Introducido el ataúd en la Parroquia de San Pedro y frente al altar del Cristo de la Buena Muerte, se hizo el oficio de levantamiento por el Obispo de la Diócesis. Posteriormente sus restos fueron trasladados a la Iglesia de San Ignacio donde recibieron sepultura en el presbiterio, junto a los de sus padres.
Muestra de la importancia en la sociedad española de entonces de este ciudadrealeño, es que incluso el Jefe del Estado expresó su pésame al rector del ICAI por el fallecimiento del P. Ayala.
Con la muerte del P. Ayala, desapareció un ilustre ciudadrealeño que rompió el integrismo exterior de cierto catolicismo trasnochado, que impedía al catolicismo progresar y hacer adeptos en la sociedad.


LAPIDAS QUE SE ENCUENTRAN EN EL PREBISTERIO DE LA IGLESIA DE SAN IGNACIO (SALESIANOS)

jueves, 27 de enero de 2011

REUNION DE LA ASOCIACIÓN DE COFRADÍAS CON LA VICERRECTORA DEL CAMPUS DE CIUDAD REAL Y COOPERACIÓN CULTURAL

Esta mañana en el Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha una representación de la Asociación de Cofradías de la Semana Santa de Ciudad Real, formada por su Presidente y Vicesecretario, D. Emilio Martín Aguirre y D. Pedro Lobo Guzmán respectivamente, se han reunido con la Vicerrectora del Campus Universitario de Ciudad Real y Cooperación Cultural, Dª Mairena Martín López. El motivo de esta reunión es intentar por parte de la Asociación de Cofradías, que la Universidad de Castilla-La Mancha como institución de educación superior que tiene entre sus funciones la promoción y puesta en valor de la cultura, no permanezca ajena a la profunda transformación que Ciudad Real sufre desde que comienza la Cuaresma hasta la Pascua.

La Asociación de Cofradías ha solicitado a la Vicerrectora la ayuda para que la Universidad participe en dos de las publicaciones que esta asociación tiene pensado editar en la próxima Cuaresma. Por un lado la guía oficial de la Semana Santa de Ciudad Real, y por otro el libro fotográfico “Imagineros de la Luz” que recoge las instantáneas de cinco cofrades ciudadrealeños. Mostrando así su interés por la difusión de la cultura y de su apoyo a las tradiciones de Ciudad Real.

miércoles, 26 de enero de 2011

NUEVA JUNTA DIRECTIVA DEL GRUPO JOVEN DE LA COFRADÍA DE LA FLAGELACIÓN

El pasado 18 de diciembre, en la Casa Hermandad de la Cofradía de la Flagelación, se producía una reunión de los hermanos más jóvenes de la Hermandad en edades comprendidas entre los 13 y 26 años. Tras esa reunión salio la nueva Junta Directiva del Grupo Joven que quedo oficialmente constituida ayer miércoles día 26 de Enero. La Junta Directiva queda de la siguiente manera:

Vocal- Presidente del Grupo Joven: Beatriz Maldonado Martín.
Vicepresidente del Grupo Joven: Rafael Pardo Martínez.
Secretario: Alfonso Haro Pardo.
Tesorero: Enrique Morales Fernández-Pinilla.
Vocal: Alba Jiménez González.

La nueva junta del Grupo Joven quiere empezar a trabajar con el objetivo de acercar y acoger a los jóvenes hermanos a la vida diaria de la Hermandad, por este motivo su primera decisión ha sido de que a partir del próximo viernes 4 de febrero abrirán las puertas de la Casa Hermandad de 20’00 a 22’00 horas, para facilitar la asistencia de los más jóvenes a la Hermandad.

El primer viernes de cada mes la reunión será formativa y puesta en común de las actividades ha realizar tanto deportivas, culturales y de colaboración con la Junta de Gobierno de la Hermandad, queriendo ser un colectivo participativo en todas las facetas de la Cofradía, asumiendo ya un papel destacado en los próximos cultos a celebrar en honor a la Virgen del Consuelo.



lunes, 17 de enero de 2011

EL CONVENTO-HOSPITAL DE LOS ANTONIANOS Y LA HERMANDAD DE SAN ANTÓN DE CIUDAD REAL



LA ANTIGUA IMAGEN DE SAN ANTÓN EN EL ALTAR QUE SE
MONTABA EL DÍA DE LAS VÍSPERAS
La Hermandad de San Antonio Abad o San Antón, como es más popularmente conocida, celebra el 17 de enero en la Parroquia de Santiago la festividad de este santo protector de los animales. La hermandad es sin duda la más antigua que existe en Ciudad Real, puesto que su fundación se remonta al año 1262, “es esta cofradía de riguroso instituto de limpieza haciendo rigurosas informaciones a el que pretende ser cofrade de dicha cofradía y a su mujer; siendo estatuto, que no se reciba a ninguno que no sea casado, por el peligro de que si se casare mal, tiene pena de que le priven del honor cofrade…” (según Fr. Joaquín de la Jara en su Historia de la Imagen de Ntra. Sra. del Prado, pag. 245).
Pero la hermandad no se fundó en la Parroquia de Santiago, donde reside canónicamente en la actualidad, sino en el desaparecido Convento-Hospital de la Orden Hospitalaria de Canónigos Regulares Agustinos de San Antonio Abad, llamados Antonianos. Se encontraba situado en el solar de la antigua Plazuela de San Antón, formada por las actuales calles Altagracia, Don Quijote, Luz y San Antón, donde se encuentra el colegio Alcalde José Cruz Prado.
La orden medieval Antoniana, de origen francés, llegó a España en el siglo XII y se cree que se estableció en Ciudad Real en 1262, donde edificaron iglesia y hospital para hombres en el que atendían y cuidaban a los enfermos con dolencias contagiosas: peste, lepra, sarna, venéreas y sobre todo el ergotismo, llamado fuego sagrado o fuego de San Antonio (sacer iguis). Los monjes vivían principalmente de las limosnas.

El convento-hospital ciudadrealeño gozaba de muchos privilegios y era la quinta fundación de esta orden en Castilla. El complejo conventual contaba con iglesia, hospital, gran huerta y claustros donde se veían pintadas las tentaciones con diablescas. Consta que fueron bienhechores del convento los hijos de Ciudad Real Frey Sancho Sánchez Dávila (Caballero del hábito de Calatrava y Comendador de Benavente) y Frey Pedro González de Finestrosa (Caballero también de Calatrava y Comendador de Almadén). Éstos estaban enterrados en la capilla mayor de la iglesia, cumpliéndose una memoria por ellos el domingo de Quasimodo de vísperas y misa y todos los domingos con responso sobre sus sepulturas. La fundación de la iglesia se atribuye a los señores Villalobos.

La orden celebró en el convento-hospital ciudadrealeño un Capítulo General en el año 1729, que causó “a los vecinos de este país singular gozo la concurrencia de tan varios personajes”. (Joseph Díaz Jurado. Singular ideal del Sabio Rey…; página 126).

Sabemos por el censo de hermandades, gremios y cofradías, mandado realizar por el Conde de Aranda en 1770, que la Hermandad de San Antón “solemniza su dia con una funzion de iglesia cuyos gastos ascenderan prudencialmente a 900 reales incluso los de un refresco que se da a los cofrades, pagando los el Prioste, y por ayuda de costa tiene una eredad de tierras esta cofradia produze en arrendamiento anual 40 fanegas // de pan por mitad y setenta reales en reditos de zensos que igualmente goza esta aprovada esta cofradia por el ordinario”. Según Joaquín RELIQUIA DE SAN ANTÓN Gómez Fernández en su manuscrito sobre la historia de Ciudad Real, la cofradía era de principales caballeros, sirviéndose el refresco en casa del Prioste y repartiéndose libras de dulces, almendrillas, rosquillas y las llamadas caridades de San Antón de varias clases.
La orden antoniana fue suprimida en España a petición de Carlos III por Pío VI mediante breve el 24 de agosto de 1787, pero no llegaría a hacerse efectiva hasta 1791 en tiempos de Carlos IV, con lo que al ser expropiado el convento-hospital y el abandono de los frailes del mismo, la cofradía con su imagen pasó a la Parroquia de Santiago, donde se construyó la espadaña que existe encima de la puerta de la sacristía que se dedicó a San Antón.


LA IMAGEN DE SAN ANTÓN EN PROCESIÓN EN 1917

La festividad de San Antón se celebró en la Parroquia de Santiago hasta 1936 de manera diferente de como se viene celebrando en la actualidad. Durante las vísperas de la fiesta de San Antón se montaba un altar donde se exponía el Santísimo Sacramento y una vez cantadas las vísperas se procedía a realizar una procesión con la reliquia del santo por el interior del templo, terminando con la bendición. El día de San Antón, por la mañana se celebraba la función y por la tarde a las cuatro, salía en procesión la imagen del santo por las calles de alrededor del templo acompañado de los hermanos que alumbraban con cirios, precedidos por el estandarte de la hermandad. Durante todo este día se daba a besar la reliquia de San Antón.

La tarde del 17 de enero cerraba el comercio de la ciudad para facilitar la asistencia de los ciudadanos a los actos en honor de San Antón y en las Plazas de Santiago y Agustín Salido se instalaban puestos de caridades, turrones, dulces, avellanas, torraos y otros artículos. Era costumbre que los mayorales y gañanes de las casas de los agricultores de la ciudad y otros muchos caballistas pasearan con sus cabalgaduras durante las horas de la tarde por los alrededores de la Parroquia de Santiago e incluso se celebraba una cabalgata de cocheros. Por la noche el gremio de tocineros y esquiladores organizaban un baile.

LA ACTUAL IMAGEN DE SAN ANTÓN EN LA PARROQUIA DE SANTIAGO DURANTE LOS CULTOS EN SU HONOR
Destruida la imagen de San Antón en 1936 al inicio de la Guerra Civil Española, sólo se salvaría la reliquia del santo. Reconstruida la hermandad tras la guerra, ésta adquirió una nueva imagen titular en 1945 junto a un retablo a unos talleres valencianos de imaginería, procesionando desde entonces la imagen de San Antón por las calles del barrio perchelero hasta 1989 en que lo hizo por última vez. La imagen también recibiría culto durante todo el año en el templo hasta 1985, cuando con motivo de las obras de restauración de la iglesia se destruyó su retablo y la imagen pasó a la Ermita de Alarcos, volviendo sólo a Santiago los días de su festividad. En la actualidad se encuentra en una de las dependencias parroquiales.

Actualmente la Hermandad está constituida exclusivamente por 137 hermanos varones que pagan de cuota un euro al año, celebrando junta el último domingo del mes de noviembre. Mantiene la costumbre de la rifa de un guarro de nueve arrobas, papeletas que son vendidas por el módico precio de 10 céntimos, y regala a todos los hermanos dos docenas de caridades que son realizadas por miembros de la hermandad, manteniendo un puesto en la Plaza de Santiago donde se venden alrededor de 1.200 docenas. Los actos que celebra en la actualidad, son una misa de vísperas tras la cual se procede a quemar una hoguera en la Plaza de Santiago y una Función en honor de su titular el día de San Antón que es precedida con la bendición de los animales a primeras horas de la tarde.

Según la iconografía popular, a San Antón se le representa como un anciano de larga barba (ya se sabe el dicho, si sale con barbas San Antón y si no la Purísima Concepción). La imagen del santo ciudadrealeño corresponde a ese canon y esta apoyado en un bastón, con un libro en su mano izquierda que indica el carácter sabio del que fuera considerado “Padre Espiritual”, significado de la palabra “Abad” de una de las principales corrientes monacales cristianas. Viste un hábito largo, con capa de color negro, en relación con la Orden de los Hospitalarios, portando el símbolo tau, que era el emblema de esta Orden y estaba inspirado en los enfermos del “fuego de San Antón”, simbolizando la muleta estilizada de un lisiado que llamaban los hermanos potentia (en latín, muleta). El cerdo es otro de los atributos de las imágenes de San Antón, y existe cierta tradición de que fueron los catalanes los primeros en representar un cerdito a los pies de San Antón. Según la leyenda, tiene su origen en la curación en Barcelona, por intercesión de San Antón, de un ceboncillo cojo y contrahecho, recién nacido. Otros autores creen que esta representación pretende enseñar a los rústicos la urbanidad y devoción que deben tener a San Antón, pues él les enriquece curando sus ganados, preservando de muerte a sus brutos.

El cerdo suele llevar en la iconografía de San Antón una campanilla, aunque en la imagen ciudadrealeña lo lleva el santo en el bastón, esto se debe a que aquellos que buscaban la protección de San Antón, o eran benefactores de sus hospitales, donaban un cochinillo a los Antonianos, estos colgaban una campanilla al cuello o a la oreja del animal y lo soltaban por las calles para que las gentes los alimentasen. Cuando el cerdo era sacrificado los Antonianos recibían el precio correspondiente o los jamones.

La hoguera que se quema en las vísperas de San Antón, también tiene su simbología. El fuego es un símbolo permanente en la religión cristiana. San Antonio Abad es representado por San Atanasio como vencedor del fuego de las tentaciones.

Por último decir que San Antonio Abad (también conocido como Antonio el Ermitaño o San Antonio el Magno) nació en Coma (la actual Quemans o Quaeman-el-Arous), junto a Heracleópolis, en la orilla izquierda del Nilo, en el Egipto central, en los confines de la Tebaida, hacia el 250 o 251 de nuestra era. Era hijo de padres patricios, pero de joven abandonó sus considerables riquezas y se retiró a distintos lugares del desierto, donde vivió entregado a la oración, la penitencia y las más rigurosas mortificaciones, siendo probada su virtud con tentaciones frecuentes y enojosas, aunque exageradas por la leyenda. Realizó algunas salidas de su retiro, por ejemplo en 311 para ir a animar a los cristianos perseguidos de Alejandría, y en 325 en esta misma ciudad para combatir a los arrianos. Finalmente se estableció en Colztum, a unas 30 millas del Nilo, en un lugar totalmente aislado.

La fama de su santidad atrajo a un crecido número de peregrinos, y muchos ermitaños construyeron celdas en torno a la suya para que les dirigiera en la vida espiritual. Murió en 356 (a los 105 años) y sus restos reposan actualmente en Saint Julien D’ Arlés (Francia). Por su vida, llena de prodigios y de luchas contra el demonio, San Antón se convirtió muy pronto en uno de los santos más populares de la Antigüedad.

San Antón fue elegido Patrón por algunos gremios de artesanos, de manera especial por los relacionados con los animales domésticos, como pastores, carniceros y labradores, también por aquellos en cuyo oficio intervenía el fuego, fundidores, panaderos, bomberos o alfareros.

LA IMAGEN ACTUAL FUE ADQUIRIDA EN 1945 REALIZANDO EN ESE AÑO SU
SALIDA PROCESIONAL QUE LA HIZO HASTA 1989

martes, 11 de enero de 2011

LA ALCALDESA SE REUNE CON LA COMISIÓN PERMANENTE DE LA ASOCIACIÓN DE COFRADÍAS

La Alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, se reunió ayer con la Comisión Permanente de la Asociación de Cofradías de Semana Santa, primer colectivo con el que se reúne en este nuevo año, para conocer de primera mano las necesidades de la Asociación para 2011.

Además de la Primer Edil, en la reunión estuvieron presentes por parte del Ayuntamiento capitalino, los Concejales de Hacienda, Seguridad y Mantenimiento, Miguel Ángel Rodríguez, Teresa Aguirre y Vicente Gallego, respectivamente, así como técnicos de éste último área municipal y por parte de la Asociación de Cofradías su Presidente, Emilio Martín Aguirre, el Vicesecretario, Pedro Lobo Guzmán y los Vocales Francisco Gómez Campos y David Maldonado Gil.

La Alcaldesa, se ha comprometido a mantener la subvención finalista de 46.000 euros, y por otros conceptos como restauración de imágenes y bandas de música, es decir la subvención municipal se mantendrá igual que el pasado año 2010.Así mismo en el transcurso de la reunión, se ha abordado el asunto del Museo de la Semana Santa. Sobre este tema, la Alcaldesa se ha vuelto a comprometer a que el Museo sea una realidad en nuestra ciudad, y para ello, ha dicho, “no va a escatimar en esfuerzos ni en trabajo para conseguirlo”. Ambas partes han acordado fijar una reunión entre técnicos del Ayuntamiento y la Asociación de Cofradías esta misma semana, para seguir dando pasos al respecto.

En la reunión también se trataron diferentes temas como el arreglo de la cubierta del Guardapasos, la reforma de las tribunas en la Plaza Mayor y la utilización de las dependencias municipales para los actos de la Asociación de Cofradías.

miércoles, 5 de enero de 2011

EPIFANÍA DEL SEÑOR Y FIN DE LA NAVIDAD




La Adoración de los Reyes Magos en el retablo de la catedral de
Ciudad Real, del siglo XVII obra del escultor Giraldo de Merlo
Con la llegada de la Epifanía del Señor que significa “manifestación”, termina la Navidad y comienza para los cofrades la cuenta atrás para una nueva Cuaresma y Semana Santa.

La fiesta de la Epifanía tiene su origen en la Iglesia de Oriente. La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de los tres Reyes Magos (Mt 2 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la humanidad.

De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, se relaciona a estos magos como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento de hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios. Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que como regalo trajeron incienso, oro y mirra; de la tradición de los primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor, Gaspar y Baltazar. Hasta el año de 474 AD sus restos estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana más importante en Oriente; luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta nuestros días.

El hacer regalos a los niños el día 6 de enero corresponde a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos tomando en cuenta que "lo que hiciereis con uno de estos pequeños, a mi me lo hacéis" (Mt. 25, 40); a los niños haciéndoles vivir hermosa y delicadamente la fantasía del acontecimiento y a los mayores como muestra de amor y fe a Cristo recién nacido.


Los Reyes Magos en Ciudad Real en el año 1920

En España, frente a la reciente introducción de Papá Noel en las costumbre navideñas debido a la influencia de la cultura estadounidense y otros países extranjeros, es tradicional que los regalos de Navidad a los niños los traigan los Reyes Magos la noche del 5 al 6 de enero. Antes, los niños deben mandarles una carta a los reyes pidiendo los regalos que quieren así como indicar los méritos por los que se merecen recibir regalos. La noche del 5 de enero los niños deben dejar sus zapatos en algún lugar de la casa. Al día siguiente se encuentran allí los regalos o, en el caso de haber sido malos, carbón en su lugar. El día seis de enero suele ser festivo en toda España, aunque al ser fiesta autonómica depende de las autoridades de cada región su establecimiento. No tiene por tanto consideración de fiesta nacional. También reciben regalos los adultos. Es típico desayunar el Roscón de Reyes que en muchos lugares también se toma la víspera para merendar o cenar. En España estos roscones suelen contener una figurita navideña.


La Adoración de los Reyes Magos en la Casa Hermandad
de la Cofradía de la Flagelación