La Semana Santa de Ciudad Real ha tenido
una gran evolución durante el pasado siglo XX, y los años que llevamos de este
siglo XXI, que ha traído consigo la desaparición de viejas costumbres y la
incorporación de otras nuevas. Entre esas viejas costumbres desaparecidas, se
encuentra la procesión de los Niños Jesús, que se realizaba la tarde del
Miércoles Santo.
La Semana Santa de Ciudad Real hasta 1936,
solo contaba con las procesiones de la Pasionaria de Santiago, Nuestro Padre
Jesús Nazareno, Pasionaria de San Pedro, Pasionaria de Santa María y Nuestra
Señora de la Soledad. Estas procesiones se realizaban solo el Jueves y Viernes
Santo. Cada una de las llamadas Pasionarias, se iniciaba con una Cofradía con
la imagen de un Niño Jesús Pasionario, que eran de propiedad particular, y que
abandonaban el domicilio de su propietario la tarde del Miércoles Santo, para ser
llevados a cada una de las parroquias donde participaban en las procesiones de Semana
Santa.
El Niño Jesús de la Parroquia de
Santiago sin su túnica y peluca
Pero este traslado no se hacía de forma
privada, sino que se realizaba procesionalmente, tal y como quedaba reflejado
en la programación de nuestra celebración pasional, acompañados de sus jóvenes
hermanos vestidos con su correspondiente túnica. En la guía de la Semana Santa
de nuestra ciudad de 1914, la más antigua que conocemos hasta el día de hoy,
queda reflejada esta procesión para el Miércoles Santo 8 de abril a las cuatro
de la tarde.
La prensa local también se hacía eco de
estos desfiles procesionales, y el diario “El Pueblo Manchego”, en su número
del 8 de abril del citado año de 1914, publicaba la siguiente nota: “Esta
tarde a las cuatro se han celebrado las primeras procesiones de Semana Santa.
Las imágenes del Niño Jesús han
sido trasladadas de las casas de los hermanos mayores a sus respectivas
parroquias.
Se han verificado con el mayor
orden y han asistido numerosos penitentes”.
Estas procesiones partían de casa de sus
correspondientes hermano mayores, como he referido anteriormente, así el Niño
Jesús de la Pasionaria de Santiago procesionaba desde el palacete de la familia
Messia de la Cerda en la Plaza del Pilar, el Niño Jesús de la Pasionaria de San
Pedro desde el domicilio de su hermano mayor en la calle Cuchillería , 5; y el
Niño Jesús de la Pasionaria de Santa María desde el domicilio de la familia
Ayala en la calle Alarcos.
Niño vestido con la túnica del Niño
Jesús de la Parroquia de San Pedro la mañana del Viernes Santo
Los jóvenes cofrades que acompañaban a sus
respectivas imágenes de Niño Jesús, vestían túnicas, que volvían a vestir el
día que procesionaban el Jueves y Viernes Santo, siendo estos los primeros
penitentes de nuestra Semana Santa en salir a la calle. Los jóvenes que
acompañaban al Niño Jesús de Santiago vestían túnica encarnada con capillo y
fajín blanco; los del Niño Jesús de San Pedro vestían túnica azul pálido con
cinturón morado, portando una pequeña cruz al hombro y sobre la cabeza una
peluca trenzada con corona de espinas; y por último los del Niño Jesús de Santa
María vestían túnica y capillo de lana negra con botonadura y cíngulo blancos.
Esta tradición ciudarrealeña desaparecería
en 1936 con el inicio de la Guerra Civil Española, cuando los pasos de nuestra
Semana Santa fueron destruidos en su totalidad, solo salvándose las imágenes
del Niño Jesús de la Parroquia de Santiago y el de la Parroquia de Santa María
que durante la Guerra Civil estuvieron vestidos de muñecos.
Niño Jesús de la Parroquia de Santa
María
Terminada la Guerra Civil, no se volvió a
recuperar la procesión de los Niños Jesús la tarde del Miércoles Santo. El Niño
Jesús de Santiago era llevado en privado a la Parroquia de Santiago para la
procesión del Jueves Santo; en la Parroquia de San Pedro sería su párroco D.
Emiliano Morales, quien reconstruiría la Cofradía del Niño Jesús, y la tarde
del Viernes Santo no volvería a procesionar la imagen del Niño Jesús hasta 1952,
recuperando su traslado a la Catedral la tarde del Miércoles Santo.
Con el paso de los años y la decadencia
que sufrió nuestra Semana Santa en los años setenta del pasado siglo, las
imágenes de los Niños Jesús de las pasionarias históricas desaparecieron para
siempre, aunque al final del pasado siglo y los primeros años del presente, la
imagen del Niño Jesús de Santiago fue procesionario por la Hermandad de la
Dolorosa de Santiago.
El Niño Jesús de Santiago cuando lo
procesionaba la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago