El domingo, a las doce y media, tuvo lugar
el acto de bendición e inauguración del colegio “San Francisco de Asís”, que ha
sido construido en la barriada del P. Ángel Ayala y que estará regido por las
Religiosas Terciarias Franciscanas Hijas de la Misericordia, que junto con la
Sección Femenina, está a través de su Escuela Hogar, viene realizando una
admirable labro de educación y formación con los niños y jóvenes de dicha
barriada.
El acto fue presidido por el Obispo Prior
de las Ordenes Militares, Dr. D. Juan Hervás y Benet; alcalde de la capital,
señor Rodríguez Velasco; subjefe provincial del Movimiento, señor Martínez Val;
vicepresidente de la Diputación, señor Barreda Treviño; delegado provincial de
la Vivienda, señor Maldonado Cocat; vicario general de la Diócesis, monseñor
Rebassa; junta del Patronato y otras personalidades. Asistieron
representaciones de distintas Comunidades de Religiosas establecidas en Ciudad
Real, familiares del P. Ayala y otros benefactores de la barriada, así como el
constructor de las escuelas, federico Fernández.
Los vecinos de la barriada dispensaron al
Prelado y autoridades una cariñosa acogida y el Dr. Hervás pronunció unas
palabras en la que hizo historia de la creación de la barriada, como consecuencia
del homenaje nacional que se tributó al virtuoso jesuita P. Ángel Ayala y
dispensar éste que todo lo recaudado se destinase a proyectar un grupo de
viviendas para pobres. El Obispado, Gobierno Civil, Ayuntamiento, Diputación,
las Cámaras Urbana y Comercio y los propios Jesuitas contribuyen con distintas
aportaciones para la adquisición del solar, lo que se realiza en marzo de 1955,
siendo seguidamente cedido al Instituto Nacional de la Vivienda, quien procede
a la construcción de 200 viviendas, que son bendecidas e inauguradas en 1958.

Es entonces -sigue diciendo el Prelado-
cuando la Sección Femenina instala en la barriada una Escuela Hogar y las
Rvdas. Franciscanas de la Misericordia se establecen en una de las casitas para
vivir entre los pobres y trabajar entre ellos según los fines de la
Institución, con objeto de ayudar a la elevación religiosa y cultural de los
nuevos vecinos.
Relata el Dr. Hervás el admirable esfuerzo
de la reducida Comunidad de Franciscanas, en lucha con la estrechez del local
destinado a propia vivienda y escuela de niños y niñas y el trabajo apostólico
que han venido realizando en la barriada. En total, el número de asistencias,
durante 7 años, ha sido: durante el día 372.826 niñas; en la nocturna, 124.800,
ya de chicas mayores. En las clases de bordado por las tardes ha habido 72.950
asistencias. Se dan diversos tipos de enseñanza: primaria, clases de costura y
labores, mecanografía, cultura general en la nocturna y centro de catequesis.
Destaca la ayuda recibida de la Diputación, de la Parroquia de Santa María del
Prado y de otras instituciones, así como de la colaboración de las personas
encariñadas con la obra.
Se han preparado, gracias a la
intervención de las religiosas, cinco parejas para el matrimonio, después de
varios años de vida matrimonial; para el bautismo y primeras comuniones de
mayores a 35 personas; las mujeres de Acción Católica han confeccionado los
trajes de primera comunión para los niños y niñas de la barriada y han sido preparadas
para ingreso en el Bachillerato a 16 niñas, de las que aprobaron 15 y
obtuvieron beca 9 de ellas.

En otro orden, las religiosas han hecho
21.263 visitas a enfermos de día y otras de noche, preparando la comida también
durante largas temporadas para varias familias muy necesitadas que no tenían
asistencia familiar. Tan solo una persona de la barriada ha muerto sin sacramentos
y esto por ser muerte repentina. En el dispensario instalado en el convento se
han realizado 34.362 asistencias de enfermos; se han repartido a los
necesitados, en metálico y en especie, de limosnas recogidas, 96.000 pesetas, habiéndose
dedicado las religiosas a pedir de casa en casa. Por medio de la Ayuda Social
Americana se han prestado 31.600 asistencias a necesitados de la feligresía,
principalmente alimentos y ropas y algunas camas y colchones.
Ante la inaplazable necesidad de ampliar
las instalaciones -continuó diciendo el Prelado- se gestionó la adquisición de
cerca de tres mil metros cuadrados de solar y se aceptó un proyecto del
arquitecto señor Benito, de líneas modernas, que es este que veis aquí hecho
realidad, gracias a la confianza en Dios y a las ayudas que se van recibiendo,
destacando principalmente la del fallecido don Vicente Aliaga, de Puertollano,
que quiso colaborar con sus donativos a una obra dedicada directamente a favor
de los humildes. Las escuelas se deben en una gran parte al constructor, don
Federico Fernández, el popular maestro Federo, que ha dado toda clase de
facilidades para que en estas seis aulas reciban enseñanza centenares de niñas
y que irá cobrando cuando vaya habiendo fondos, pues en este momento se le
deben cerca de seiscientas mil pesetas. El importe total de la construcción del
colegio ha sido de 798.000 pesetas.

Destaca que el propio Obispado, el señor alcalde,
y sobre todo, la parroquia de la Merced, por especial interés del párroco,
Rvdo. D. Juan Becerra, han colaborado también a hacer realidad este hermoso
proyecto, en el que el mobiliario, moderno y funcional, ha supuesto 120.000
pesetas.
Las ultimas palabras del Dr. Hervás fueron
de agradecimiento a todos los que han colaborado y de optimismo, que comparten
las propias religiosas al ver como se han logrado superar las dificultades
primeras.
Seguidamente, S. E. Rvdma. Revestido de
capa y con mitra y báculo, procedió a la bendición de las escuelas, recorriendo
junto a las demás autoridades y personalidades todas las clases y presenciando
en una de las calles una exhibición de bailes regionales a cargo de las niñas
de la barriada.
El Prelado, alcalde y autoridades fueron
despedidos por la Comunidad de Religiosas Franciscanas y los vecinos con
cariñosas muestras de afecto y agradecimiento.
Texto: Diario Lanza, 31 de agosto
de 1965