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miércoles, 27 de septiembre de 2017

PILAR ZAMORA Y SU CONCEJAL DE CULTURA MIENTEN Y SE RIEN DE LAS COFRADÍAS Y COFRADES DE CIUDAD REAL



Pilar Zamora pasará a la historia de Ciudad Real, como la Alcaldesa de la democracia que menos ayuda ha prestado al colectivo cofrade de Ciudad Real, y la que más las ha recortado. Las cofradías y hermandades de Ciudad Real, colectivo integrado por miles de ciudadrealeños, no se merecen una Alcadesa y un Concejal de Cultura, cuyo sueldo también pagan los cofrades, les mientan y se rían de ellas.

Todos recordaran la polémica suscitada con la eliminación de la subvención de bandas de música, a las cofradías y hermandades de penitencia de nuestra ciudad, desde que la actual Alcaldesa, Pilar Zamora, y su Concejal de Cultura, José Luis Herrera, están al frente de su responsabilidad municipal en nuestro Ayuntamiento. Esta subvención que se concedía desde su creación en tiempos de Lorenzo Selas al frente del consistorio, y que todos los alcaldes que sucedieron a Lorenzo Selas, otorgaban año tras año a la Asociación de Cofradías para la contratación de bandas de música; fue suprimida de la noche a la mañana desde que Pilar Zamora alcanzó la alcaldía tras pactar con los extremistas de Ganemos.

Denunciada la supresión de la subvención por mí en este blog, los medios de comunicación, tanto escritos como radiofónicos, se hacían eco de la eliminación de esta subvención y le preguntaban a nuestra Alcaldesa y Concejal de Cultura sobre la misma. Estos contestaron una y otra vez que no se había eliminado y que ahora había que solicitarla de otra manera y se nos decía que se tenía que pedir a través de la convocatoria anual de subvenciones de Fomento de la Actividad Cultural de Ciudad Real capital, en régimen de concurrencia competitiva. Con ello querían hacer ver a la opinión pública y a los cofrades de nuestra ciudad, que no era cierto lo que se había denunciado e que incluso se podía optar a mayor número de subvención de la concedida hasta ahora.

Las cofradías y hermandades, las que hacen que la Semana Santa de Ciudad Real sea de Interés Turístico Nacional y atraen a miles de personas año tras año, comenzaron a preparar la documentación de la convocatoria para solicitar la subvención y cuál ha sido la sorpresa, de todas las cofradías y hermandades a la hora de presentar la solicitud, pues que no les han dado tramite por ser entidades religiosas, porque según los responsables de cultura, esa convocatoria es solo para asociaciones culturales y empresas de ámbito cultural. Resumiendo, que Pilar Zamora y su Concejal de Cultura han mentido de nuevo a las cofradías y hermandades de nuestra ciudad, y lo que es peor, se han reído de ellas animándolas a presentar la solicitud de la subvención, cuando sabían de antemano que iban a ser excluidas.

El pasado mes de enero, Pilar Zamora recibió un tremendo abucheo de los cofrades de Ciudad Real cuando asistió a un acto cofrade, lo que demuestra el malestar del movimiento cofrade de nuestra ciudad con su gestión. Aunque hubo gente que quiso quitar hierro a este abucheo, esta señora y Concejal de Cultura no se merecen otra cosa, porque no es solo que nos recorten las ayudas, es que nos han mentido, nos han puesto a trabajar para presentar documentación y a la hora de la verdad se nos impide solicitar la ayuda. Mire usted señora Pilar Zamora y señor José Luis Herrera, eso se llama literalmente reírse de las hermandades, cofradías y cofrades de Ciudad Real.

La Asociación de Cofradías de la Semana Santa de Ciudad Real, a través de su Comisión Permanente, debe de una vez tomar el toro por  los cuernos y hacer público contundentemente, el malestar de las cofradías y hermandades de nuestra ciudad con Pilar Zamora y Concejal de Cultura, y defender el honor y la dignidad de las mismas. No podemos permitir que la primera edil y Concejal de Cultura de nuestro Ayuntamiento, nos mientan y se rían de esta manera de las cofradías y hermandades de Ciudad Real. Si dejamos pasar esta, lo que nos vengan después nos estará bien merecido, por no defender nuestros intereses que se ven recortados desde que el PSOE-GANEMOS gobiernan en nuestra ciudad. 


martes, 26 de septiembre de 2017

EL MOLINO DEL EMPERADOR


 
Imágenes del Molino del Emperador cuando aún estaba en funcionamiento

Cerca del Puente Nolaya, se encuentra el Molino del Emperador, cuyas ruinas también han quedado al descubierto tras la sequia del Pantano del Vicario.




Situado  en las proximidades de Peralbillo sobre el Guadiana, en el término municipal de Ciudad Real. El sitio es conocido desde antiguo según el profesor Corchado Soriano, que en su obra “El Campo de Calatrava: Los Pueblos” dice lo siguiente: “en la Edad Media es varias veces mencionado el molino y azuda del Emperador sobre el Guadiana, por dos donaciones vitalicias en 1219 (AHN, Calatrava P-82) y en 1267 (Osteret, Índice, L3º, parte primera fº 281), en cuyos documentos se habla de azuda, molino y campo de labor, lo que indica la existencia de una zona pequeña heredad tal vez señalada cartográficamente en el anejo de Peralvillo que pasa al sur del Guadiana (Mapa Topog. Nac. Hoja 759); siendo asimismo mencionada en la sentencia de Alfonso XI en 1329: “… e de las (azeñas) del Emperador dos ruedas e una…” (AHN, Calatrava R-222) en 1385 se creó la encomienda de la Fuente del Emperador, cuyo principal miembro consistía en una dehesa hoy en el termino de los Yebenes, prov. de Toledo, pero ignoramos si este suplemento de la Azuda del mismo nombre estuvo unido a ella desde su fundación o fue objeto de posterior donación, ya que en 1543 cuando los bienes de la encomienda fueron desmembrados, y enajenados al Colegio de Doncellas Nobles de Toledo, se incluyó en la venta, como se refleja en las relaciones de Miguelturra de 1579, contest. 22: “…el molino del Emperador y dehesa del Emperador… era de la jurisdicción de esta silla y de la Encomienda de la Fuente del Emperador… se enajenó a las monjas de Toledo…”, y a partir de entonces dependió de dicho Colegio hasta su desamortización en el XIX”.



Los hermanos Rodríguez Sendarrubias, fueron los últimos molineros que lo mantuvieron operativo, hasta que lo vendieron en 1959.




Tipológicamente el molino del Emperador corresponde, aún edificio de planta  homogénea y unitaria distribuida en dos pisos, en el que se incluyen la vivienda del molinero (en el piso superior), y un pequeño horno para el gasto familiar. El resto de las dependencias estarían destinadas a las instalaciones propias del molino (almacenes, graneros, bóveda, caz,…).



La energía eléctrica necesaria, tanto para la casa, como para el funcionamiento del negocio, era producida por la propia fuerza del agua, a través de un dinamo (posteriormente un generador) que la distribuía según las necesidades de consumo.

Bibliografía: Mª del Castillo González Garrido “El Molinero”, en Cuadernos de Historia de la Universidad Popular de Miguelturra Nº 2.