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sábado, 18 de julio de 2020

CIUDAD REAL RESIDENCIAL Y DEPORTIVA



Ciudad Real va a contar muy en breve con una Ciudad Educacional y Deportiva, que primero como un susurro, después como un proyecto ilusionado y hoy como una realidad, ha corrido de boca en boca de los ciudarrealeños. El polígono de la Granja, comenzado a urbanizar por el Ministerio de la Vivienda para la construcción de viviendas, cambió de signo ante la decidida voluntad del Ayuntamiento que consideró el lugar, por múltiples circunstancias, entre ellas su extensión y aislamiento, como zona más propicia para montar en nuestra capital un complejo docente y deportivo, bautizado desde el primer momento, sin manías de grandeza, como la Ciudad Educacional y Deportiva de la Mancha, pues varias de sus instalaciones traspasan los límites de nuestra provincia. Queremos dejar sentado antes de seguir hablando de esta «Ciudad», que no por ir emplazada la misma en dicho sector, no se construirán los cientos de viviendas programadas en la Granja, sino que éstas serán levantadas en otro polígono, el del «Torreón del Alcázar», dentro del casco urbano, que sin duda modificará el aspecto urbanístico de la capital cuando sean una realidad, dándole tono de gran capital. Pero de esto hablaremos en otra ocasión.

La Ciudad Educacional y Deportiva es un ambiciosísimo proyecto, hoy ya mucho más que esto, que situará a Ciudad Real y su provincia en este orden de cosas, a la cabeza de las del resto de su región y de otras muchas, incluso de mayor tradición cultural y deportiva que la nuestra. Bien merece meditarse todo esto, pues estamos en los umbrales de dar un paso de gigante en una cosa tan importante, tan vital para el futuro manchego, como es la formación intelectual y física de las nuevas generaciones y todo ello en nuestra propia casa, sin tener que desplazarse a otras capitales, donde junto a lo bueno, se aprenden también formas de ser y de estar reñidas con nuestra tradición.


En un futuro muy próximo, Ciudad Real, además de seguir siendo conocida fundamentalmente por sus vinos de Valdepeñas, el mercurio de Almadén y el complejo industrial de Puertollano, lo será igualmente por ser centro cultural y deportivo de primerísima importancia, donde la antorcha de la inteligencia y de la llama olímpica brillarán con luz propia que iluminará el amplio paisaje de nuestras interminables llanuras.

¿Qué será la Ciudad Educacional y Deportiva? Una extensísima zona de más de 100.000 metros cuadrados, limitada por la Ronda y la carretera de Carrión de Calatrava, donde se instalarán, en la parte deportiva, piscina olímpica, otra cubierta, campos de tenis y baloncesto, pista de atletismo, etc.

En la parte educacional, Escuela del Magisterio, de Maestría industrial, de Ingenieros técnicos agrícolas, Colegio menor de la Sección Femenina, Instituto de Enseñanza Media, Escuela de Comercio y si las gestiones que en estos momentos se están llevando a cabo dan resultado, una Facultad delegada de la Universidad Central, bien sea de Derecho, de Ciencias Políticas o Económicas, etc., y una Residencia de Estudiantes y Profesores. No tenemos que decir que todas estas instalaciones, lo mismo las deportivas que las educacionales, están ya aprobadas por los organismos superiores y que el comienzo de su realización será muy en breve. El Instituto de Enseñanza Media masculino está ya funcionando. Quizás alguno se preguntará, ¿pero es esto posible? Sí que lo es. Lo imposible deja de serlo ante la tenacidad, visión de futuro, entusiasmo e ilusión de un grupo de hombres, que cada uno en su esfera, ha hecho posible que la fantasía se convierta en realidad. El camino ha sido largo y difícil, obstáculos que parecían insalvables han sido removidos, pero al fin la meta está próxima para satisfacción de todos.


Citemos en primer lugar al gobernador civil, señor Rico de Sanz, cuyo dinamismo y entrega a cuanto suponga engrandecimiento de nuestra provincia es proverbial y que encauzó y apoyó ante los respectivos Ministerios todas las gestiones realizadas; al alcalde, señor Martínez Gutiérrez, que plenamente apoyado e identificado con la Corporación que preside, inició como un iluminado la sugestiva tarea, hasta verla hoy prácticamente terminada; al presidente de la Diputación, señor Aparicio Arce, que cedió parte de los terrenos donde se construirá el Complejo y acompañó a las demás autoridades en su peregrinar por los distintos Ministerios, y finalmente, al Consejero nacional por nuestra provincia, señor Tello y Fernández Caballero, que a dicho cargo une el de Subsecretario de la Vivienda y que ha sido por su especial situación en la esfera gubernamental, uno de los puntales que han posibilitado esta gran realización. Ciudad Real y toda la Mancha tiene muchos motivos de agradecimiento a estos hombres, que con denodado esfuerzo han conseguido lo que parecía imposible.

Otro capítulo de agradecimiento debe también nuestra provincia a otros hombres que en Madrid, desde su puesto rector, han hecho posible esa Ciudad Educacional y Deportiva, decidiendo mediante estudios ponderados la realización de las distintas instalaciones de la misma. En todo momento demostraron una gran comprensión por nuestros problemas, por nuestras inquietudes y aspiraciones y dieron el sí definitivo que la hizo posible. El Ayuntamiento ha concedido a ambos Ministros la Medalla de Oro de la ciudad, decisión acertada, de reconocimiento de los servicios prestados y de los méritos contraídos.

Boletín De Información Municipal Nº 26 abril de 1968


viernes, 17 de julio de 2020

HISTORIA DEL OBSERVATORIO METEREOLOGICO DE CIUDAD REAL


El observatorio metereológico de Ciudad Real se encuentra en los terrenos de la antigua Granja Agrícola desde 1970

Dedico este escrito a don Carlos López Bustos en prueba de admiración y agradecimiento.

El día 1 de marzo de este año, la meteorología española celebra su 125 aniversario. Por este motivo, saco a la luz éste escrito referente a nuestro observatorio meteorológico que ya tenía escrito hace tiempo y que no encontraba ocasión para publicar.

Según me contaba mí padre, y que yo misma comprobé por numerosos escritos que existían en el archivo de la biblioteca del Instituto y del Observatorio, desde el año siguiente de estar funcionando el Instituto (la creación de este centro fue el 21 de abril de 1841 pero por dilaciones de trámites no empezaron sus funciones docentes hasta el año 1843) o sea que desde el año 1844, al cesar su primer director don José María Anía, y ser nombrado director don Nicolás Pasalodos, se pensó en instalar una estación meteorológica en el Instituto, cosa que no pudo realizarse de inmediato, puesto que el Instituto era de nueva creación y no había espacio, ni material adecuado para tal menester. A pesar de esta contrariedad, no dejaron este asunto en el olvido, y años después, en 1855 (a nivel nacional, la meteorología en España había comenzado el año 1855; encargándose de ella el Observatorio Astronómico de Madrid, pero será en 1887 cuando, al fundarse el Instituto Central Meteorológico, adquiera carácter institucional, pasando a depender de la Dirección. General de Instrucción Pública del Ministerio de Fomento al ser nombrado director el catedrático de Geografía, don Jenaro López Sánchez y los catedráticos de Física don Gabriel Aparicio Sánchez y de Historia Natural, don Raimundo Canencia Castellanos, se formuló de nuevo la petición al Ministerio de Fomento, apoyando éste proyecto la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Ciudad Real, exponiendo en el escrito (yo leí su copia), "que necesitaban esta estación meteorológica, para experimentación de los alumnos en sus clases prácticas de Física, Geografía e Historia Natural, y además para que conociesen la climatología de esta región por ser rural y agrícola y que en un futuro próximo les sería muy útil, ya que la meteorología estaba alcanzando gran incremento".

Por fin, el día 5 de marzo de 1860, por Real Decreto, la Reina Isabel II encomienda a la Junta General de Estadística del Reino, la creación, la dotación de instrumentos, el plan de trabajo y de transmisión de datos y nombramiento de encargados, catedráticos, ingenieros y auxiliares de las 22 estaciones meteorológicas siguientes: Albacete, Alicante, Almadén, Badajoz,  Barcelona, Bilbao, Burgos, Ciudad Real, Cuenca, Granada, Huesca, Murcia, Oviedo, Palma de Mallorca; Riotinto, Salamanca, Santiago de Compostela, Soria, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zamora. En 1860 puede decirse, por consiguiente, que empieza la meteorología oficial española. Por lo tanto este día, cumple 125 años de existencia nuestro observatorio.

Este decreto causó gran contento en el Instituto y en la capital, tanto es así que hasta lo celebraron con un banquete, asistiendo a él todo el claustro y las autoridades de la capital. Dijeron que era digno de celebrar este acontecimiento, puesto que Ciudad Real ya contaba con otro centro oficial y precisamente adscrito al Instituto y también por ser una de las primeras estaciones meteorológicas creadas en España.

Como en aquellos tiempos no estaba creado el cuerpo de meteorólogos y demás personal, acordaron que estas estaciones la tuvieran a su cargo el catedrático de Física o Matemáticas de las Universidades, Institutos, Colegios, Conventos y las pequeñas estaciones termométricas y pluviométricas instaladas en pueblos y aldeas, del maestro o del sacerdote.

 
El observatorio metereológico de Ciudad Real tuvo su sede en el antiguo instituto de Ciudad Real desde su creación en 1860 hasta que fue trasladado a los terrenos de la antigua Granja Agrícola en 1970

El primer catedrático de Física encargado de esta estación, fue don Gabriel Aparicio Sánchez que, a su vez era secretario del Instituto. Inmediatamente se adquirió material de meteorología, un barómetro de cubeta ancha, otro de Gailussac, otro de Fortin y otro de escala movible, un termómetro de máxima de aire, otro de máxima en el suelo, otro de mínima del aire; un termometrógrafo; anemómetro, tres pluviómetros y un higrómetro de Daniell.

Por traslado de don Gabriel a la Universidad de Salamanca, le sustituyó interinamente don Raimundo Canencia Castellanos.

En el año 1862, fue nombrado profesor de Física don Jorge Massa Sanguineti. En 1865 se hizo cargo de la Estación don José Soler Sánchez, de la Cátedra de Física y adquirió para el observatorio: un barómetro metálico de Bourdon.

Al cesar don José Soler por traslado a la Facultad de Ciencias de la Universidad Central, le sustituye en 1867 don José Pérez Morales, que consigue instalar una garita meteorológica en el ángulo izquierdo del jardín para conservación y buen funcionamiento de los aparatos meteorológicos.

En 1870 por fallecimiento de don José Pérez, vino a ocupar la Cátedra de Física, don Ricardo Urrutia Martínez, profesor excelente de la Escuela Náutica, de Mahón, haciéndose cargo del Observatorio el cual tomó gran incremento, tanto que consiguió nuevos aparatos; un barómetro de cubeta fija y escala movible de Winckelman; un psicrómetro de Fastré; dos termómetros centígrados uno de máxima y otro de mínima del constructor inglés Casella, sistema del profesor Phillips, destinados a determinar las temperaturas extremas del aire a la sombra, en el curso del día. Un evaporimetro y un anemómetro, colocándolos en el jardín del Instituto, lo mejor posible en estas condiciones, por no haberse construido aún la torrecilla proyectada.

En el año 1875 y por iniciativa de don Ricardo se construyó la azotea del Instituto y entonces se instaló la garita meteorológica en esta dependencia. Halló la posición geográfica de Ciudad Real, desde la iglesia de Santiago, siendo así: latitud 38º, 59', 21"; longitud, en tiempo 0º, 57', 9"; en arco 0º, 14', 29" y altitud 650 metros.

Se ausentó por unos meses don Ricardo, siendo sustituido por don Marcial Rico, catedrático de Física, y a éste le sustituyó el catedrático de Historia Natural don Francisco Domenech Bueso, pero no pudo continuar en el cargo por ponerse enfermo, y entonces continuó al frente del Observatorio don Asciclo Campos Alfange hasta que regresó don Ricardo y posesionarse de sus cargos.

En 1881 volvió a ausentarse por un mes para poder hacer un estudio sobre los meteoros acuosos de esta provincia, estudio que fue muy bien visto en el campo de la meteorología. Le sustituyó durante este período el catedrático de Historia Natural don Eduardo Boscá Casanova.

En el año 1884 fallecía don Ricardo, y la dirección del Instituto, con fecha 5 de julio de este mismo año, nombró para el desempeño de la Estación meteorológica al profesor de Matemáticas y secretario del mismo, don José María Malaguilla Uceda, cuyo nombramiento fue confirmado por la Dirección General de Instrucción Pública "posesionándose el agraciado" el 21 del repetido mes (como vemos, en aquellos tiempos ya era gala pertenecer al Servicio Meteorológico Nacional).

El 30 de marzo de 1978 nace el Instituto Nacional de Meteorología, sobre base del hasta entonces Servicio Meteorológico Nacional, quedando estructurado orgánicamente en el Ministerio de Transportes Turismo y Comunicaciones

No quiero dejar pasar por alto, que estas estaciones meteorológicas, además de estar servidas por el catedrático de Física, lo estaban también por un ayudante, y precisamente el 22 de agosto de 1889, cesó en este cargo por fallecimiento, don Damián Soto, después de haber prestado sus servicios durante 20 años consecutivos, o sea que fue el primer ayudante del catedrático desde la creación de la Estación.

El 19 de junio de 1889 fue nombrado catedrático de Física y encargado de la estación don Félix Sabariegos y Rilova y por petición de don Félix, Ilmo. Sr. rector del Distrito, en fecha 25 de agosto, nombró ayudante de la estación meteorológica a don Ricardo Clemente y Sabariegos, verificando su posesión el 5 de septiembre de este mismo año. También en este mismo año y por petición de don Félix se recibió del director del Observatorio Astronómico y Meteorológico de Madrid, como regalo a la estación, un psicrómetro de Barthelemy, dos termómetros, una veleta anemométrica, un pluviómetro y un magnífico barómetro Tonnelot, que en la actualidad se conserva en muy buen estado y que por  nada del mundo dejaré salir de este observatorio. Al ser nombrado director del Instituto en abril de 1892, es cuando se vuelca por completo hacia el Observatorio, tanto es el interés que se toma, que el 4 de enero de 1893 es nombrado por la Dirección general a desempeñar el cargo de ayudante al Observatorio Central Meteorológico.

Por fallecimiento de don Félix, le sustituye en la Estación Meteorológica el ayudante de Ciencias don Eleuterio Maitiuz que éste a su vez, es sustituido en el año 1903 por el catedrático de Matemáticas, procedente del Instituto de Segovia, don Clemente García Retamero, que se hace cargo de la cátedra de Física. Al hacerse cargo don Clemente de la estación, mandó reparar el facistol que yacía en la azotea del observatorio desvencijado, sin cubierta, sin ventanas y en estado verdaderamente deplorable, para que ya arreglado se pudiera realizar la misión que le correspondía en aquella dependencia.

Debajo de la misma azotea se formó un gabinete -entarimado, blanqueado y dotado de mobiliario correspondiente, y que se destina a archivo, custodia de instrumentos no usados y para trabajos propios de dicha dependencia. Aumentó el material antes existente, e instaló los aparatos que yacían encerrados en los armarios del Gabinete de Física y que no prestaban el oficio debido en el Observatorio, comprando de su bolsillo un anemómetro Robinson por un coste de 233,42 pts. Se encuadernaron también cinco volúmenes en folio del Boletín diario que remite el Instituto Central Meteorológico. Después de estas obras realizadas se ha normalizado el servicio de la estación meteorológica.

El día 13 de mayo de 1907, fue nombrado ayudante de la clase de Gimnasia, el profesor don Anastasio Serna Pasamontes, alumno que fue del Instituto y a los ocho días justos de su posesión fue nombrado también ayudante de la estación meteorológica.

En este año en la memoria editada por el Instituto, aparece el primer cuadro climatológico de las observaciones registradas en el observatorio. También en este mismo año don Clemente recibió como regalo del director del Observatorio Astronómico y Meteorológico de Madrid y para la estación meteorológica, un barómetro regulador Richart que en la actualidad sigue funcionando, y que a pesar de su antigüedad tampoco dejare salir de este observatorio.

En el año 1910, cesa como ayudante don Anastasio Serna, sustituyéndole el conserje del Instituto, don Onofre Sobrino Avilés. El 22 de marzo de 1918 cesó don Onofre Sobrino, siendo nombrado para el mismo cargo el también conserje don Rafael Fernández Pérez. En este mismo año y por iniciativa de don Clemente, se adquiere una máquina de sumar para el Observatorio, como igualmente termómetros de máxima de Vda. de Aramburo y mínima de Baduin y una brújula. El 7 de octubre de 1924, cesa don Clemente como catedrático encargado de la estación meteorológica, siendo sustituido por doña Ángela García de la Puerta, catedrática de Física.

Antiguo cartel del observatorio ciudadrealeño

A primeros del año 1926 cesó como ayudante del catedrático don Rafael Fernández, siendo nombrado oficialmente para este cargo mi padre don Bernárdino Zorita Rodríguez, digo oficialmente, porque desde julio de 1915 trabajaba interinamente y sin remuneración alguna en el observatorio. En 1928 cesa en su cargo doña Ángela sustituyéndola don José Gerez Carrascosa, catedrático de Matemáticas que cesa: por fallecimiento en su cargo el 20 de marro de 1933.

(En 1934 el entonces servicio Meteorológico Nacional, para a depender de la Sección de Aeronáutica; del Ministerio de la Guerra).

Es nombrado como encargado de la estación el profesor de Física don Emilio Pinto Muñoz, cesando en el año 1939. En el período comprendido de 1936 a 1939 fue nombrado ayudante el alumno don Antonio Cordero. A finales del año 1939, se encarga de la estación don Rafael Fisac Clemente, profesor de Matemáticas cesó y le sucede en el cargo don Manuel Pérez, profesor de Física.

(En el año 1940 el Servicio Meteorológico Nacional quedará adscrito a la Dirección General de Protección de Vuelo del Ministerio del Aire).

El 23 de marzo de 1944, toma posesión como jefe del observatorio meteorológico dependiente del Ministerio del Aire, don Carlos López Bustos, catedrático de Física y Química que cesa en su cargo en septiembre de 1971. Durante los 27 años que duró su jefatura tomó este centro gran incremento. Le fueron enviados por la Jefatura de Madrid, aparatos modernos tales como veletas Yoldi, anemómetros Esteban, termógrafos, hidrógrafos, pluviógrafo, heliógrafo, etc. marca Fuess. Hizo numerosos estudios sobre el clima de Ciudad Real y provincia, publicándoselos el Instituto de Estudios Manchegos, ...diario _ LANZA Y otras revistas. Hizo un mapa pluviométrico de Ciudad Real, en fin que siempre estaba pendiente de su Cátedra del observatorio y de nosotros.

Con don Carlos se extingue el nombramiento de catedrático encargado, del observatorio.

En el año 1951 es nombrado jefe del observatorio 'meteorológico el ayudante de meteorología y licenciado en Física don Juan Manuel Ozámiz Arieta-Araunabeña, del Servicio Meteorológico Nacional dependiente del Ministerio del Aire. Consiguió nuevos aparatos y también consiguió del director José María Martínez Val el cambio de nuestra oficina a otra dependencia más adecuada que la que anteriormente teníamos. Cesó por traslado a Inglaterra, guardamos un grato recuerdo de don Juan Manuel.

El día 13 de abril de 1953, también del servicio Meteorológico Nacional, dependiente del Ministerio del Aire, procedente del Cuerpo Especial de Observadores de Meteorología, fue nombrada a este observatorio de Ciudad Real doña María Margarita Zorita Hernández, donde continúa prestando servicio como jefe del observatorio meteorológico.

El día 26 de junio de 1955, don Bernardino Zorita Rodríguez cesa en su cargo de ayudante del catedrático el encargado del observatorio por fallecimiento, después de 40 años de servicio.

El 9 de agosto de 1955 nombran ayudante del catedrático a don Vicente González Contreras, que cesó en este cargo por traslado. Con este señor se extingue también este cargo en  este observatorio.

El observatorio ciudadrealeño en la actualidad

El día 16 de mayo de 1960, es nombrado jefe del observatorio el ayudante y licenciado en Ciencias Exactas, don Femando López Quitás, del servicio Meteorológico Nacional dependiente del Ministerio del Aire. Consiguió nuevos aparatos. Cesó el día 24 de abril de 1967 por traslado al aeropuerto de Gerona. También guardamos un grato recuerdo de su estancia en este observatorio.

El día l de marzo de 1963, también del servicio Meteorológico Nacional dependiente del Ministerio del Aire, procedente del Cuerpo Especial de Observadores de Meteorología, fue nombrada a este observatorio Alicia Durán Flores, que continua en su cargo.

El día 2l de octubre de 1970, es trasladado el observatorio desde el instituto Nacional de Enseñanza Media, a la Escuela Normal de Magisterio. Este hecho ocurrió porque iban a demoler el Instituto. Entonces doña Teresa Franco Royo y don Jesús Abad Ramos, directora y secretario respectivamente de la Escuela anteriormente mencionada, junto con don Alejandro Mora Piris, jefe del Centro Meteorológico Zonal del Guadiana de Badajoz, consiguieron el consentimiento de los entonces Ministerio del Aire y Ministerio de Educación y Ciencia para dicho traslado.

(En el año 1978 será un año importante para la meteorología española, el 30 de marzo y por real decreto número 615, nace el Instituto Nacional de Meteorología, sobre base del hasta entonces Servicio Meteorológico Nacional, quedando estructurado orgánicamente en el Ministerio de Transportes Turismo y Comunicaciones. El día 21 de diciembre de 1981 y del Instituto Nacional de Meteorología del Ministerio de Transportes Turismo y Comunicaciones procedente del Observatorio Meteorológico de la base aérea de Los Llanos de Albacete, toma posesión en este observatorio, don Pascual Román Durán Lorente, del Cuerpo Especial de Observadores de Meteorología, continua en su cargo.

Este observatorio está comprendido en la red internacional. Su actual programa de observación comprende observaciones sinópticas y climatológicas, teniendo el horario siguiente: 00, 03, 06, 07, 09, 12,13, 15, 18 y 21 horas.

En la actualidad nuestro observatorio es uno de los mejores equipados de España, habiendo mejorado sus comunicaciones, disponiendo de teletipos, y en cuanto a los instrumentos ha pasado de una mecanización artesanal a un alto grado de componentes electrónicos en sus instrumentos.

Maruja Zorita. Diario “Lanza”  domingo 3 de marzo de 1985


jueves, 16 de julio de 2020

MONUMENTO AL MAESTRO RURAL EN LA FACULTAD DE EDUCACIÓN



En La zona ajardinada que antecede a la entrada de la antigua Escuela de Magisterio, hoy Facultad de Educación, se ubica un monumento en bronce dedicado al Maestro Rural, del escultor ciudadrealeño Joaquín García Donaire, realizado en 1972 y ubicado en este lugar en 1973, que es una de las obras sin duda desconocidas de este gran artista que tenemos en Ciudad Real.


Es una escultura realista compuesta de dos figuras, la del maestro y la del niño, cuyo rostro es una recreación del primer hijo del escultor, Piero. Las dos imágenes están en dialogo, la del maestro sentado al lado del alumno, con libro en mano, se dispone a enseñar a este de una forma cercana, invitándonos a ser participes de este nuevo mensaje escultórico. El maestro, desde una posición instruista, el alumno, desde la posición receptiva, hace un alegato del proceso de enseñanza-aprendizaje. Pretende homenajear la figura del docente y divulgar la importancia de la enseñanza y cultura en nuestra ciudad.


miércoles, 15 de julio de 2020

FACULTAD DE EDUCACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCHA


La Escuela Universitaria de Magisterio se construyó en los terrenos de la antigua Granja Agrícola con Ronda de Calatrava y comenzó a funcionar en 1970. La fotografía es del referido año y nos muestra una vista de la Escuela de Magisterio y de la ciudad

La Facultad de Educación de Ciudad Real de la Universidad de Castilla-La Mancha cumple su décimo aniversario desde que fuera catalogada como tal, una petición largo tiempo esperada para equipararse con otros estudios universitarios superiores después de unos 50 años siendo Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de EGB, conocida como Escuela de Magisterio, primero adscrita a la Universidad Complutense de Madrid y, en 1985, integrada en la recién creada UCLM.

Sin embargo, años atrás, siglos quizá, la formación de maestros y maestras en la provincia de Ciudad Real ha tenido una historia, larga historia, más o menos acertada, pero sin duda merecedora de un estudio o una profusa investigación, como siempre ha indicado el que fuera primer decano de la Facultad de Educación y director de Magisterio durante muchos años, Emilio Nieto López.

La actual decana, Rosario Irisarri, considera que el paso de Escuela a Facultad permitió poner en el mapa al centro de  Ciudad Real, cuando ya quedaban pocas escuelas de Magisterio en nuestro país. Siendo facultad, añade Irisarri, se ha mejorado la dimensión investigadora del centro, se han aumentado las expectativas de la formación inicial del profesorado en Castilla-La Mancha y, especialmente, se ha garantizado una formación superior cualificada centrada en la escuela del siglo XXI, “una escuela con nuevo perfil de maestros, metodologías, gestión de los colegios y retos como la diversidad o la igualdad”.

Nada tienen que ver, por tanto, aquellos alumnos y alumnas del siglo XIX de la Escuela Normal de Maestros y de Maestras de Ciudad Real a los egresados de hoy día, como tampoco sus sociedades.


Sucintamente, cabe recordar que la primera escuela de maestros de Ciudad Real se crea en 1842 en base al liberalismo reinante que promovía una educación para la libertad del individuo, en 1860 se constituye la Escuela Normal de Maestras. Entre otras ubicaciones, ocuparon algunos conventos desamortizados, como el de San Juan de Dios o San Francisco, pero la Normal de Maestros también estuvo en el edificio de la plaza del Cristo de la Piedad, y la de Maestras en el edificio de la familia Notario, junto a la anterior Casa de Cultura de Ciudad Real, entre otros lugares. Como nos cuenta Vicente Palomares, “llegó 1970 con la Ley General de Educación y por fin tenían un edificio propio construido en la Ronda de Calatrava número 3 (emplazamiento actual) que comenzó con problemas arquitectónicos. La Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de EGB, que así se la llamó, tenía la enseñanza mixta de sus alumnos. La coeducación fue un hecho total en el curso 1977/78 en el que alumnos y alumnas asisten a las clases juntos”.

En la actualidad 1.087 estudiantes universitarios cursan estudios en la Facultad de Educación de Ciudad Real, la mayoría chicas y en el grado de Educación Infantil especialmente (la tradición indica que siempre ha habido más alumnas que alumnos). El Claustro de Profesores es de 88.

Entre sus más conocidos programas está el de prácticas de alumnos en los campamentos de refugiados saharauis, una experiencia enriquecedora, de crecimiento personal y profesional, por el que han pasado ya más de 800 alumnos. Como bien refiere la decana de Educación, “estamos muy satisfechos de poder formar en esta vertiente al futuro profesorado de Primaria e Infantil, nos sentimos muy afortunados al tener la posibilidad de enviar al alumnado de 4º curso a intervenir educativamente a los campamentos, además estamos realizando una labor de cooperación humanitaria muy importante”.


La Facultad de Educación es un centro moderno donde no solo se acogen alumnos de Grado para Educación Infantil y Primaria sino también de máster y becarios de investigación, además de profesorado visitante.

La transición de Escuela a Facultad en 2010 “no fue fácil. Tuvimos que hacer un gran esfuerzo de adaptación en cuanto a planes de estudios, plantilla de profesorado, gestión; y todo ello en coordinación con las otras facultades de educación de la UCLM”, recuerda Rosario Irisarri que añade que se han ido ampliando los recursos, adaptando aulas pero aún es necesario que se siga renovando el centro dotándolo de seminarios de estudios para los alumnos, una mejor aclimatación de algunas aulas y el cambio de mobiliario.

Difícil y duro por último ha sido, según Irisarri, reprogramar un curso en pleno cuatrimestre debido a la pandemia de covid-19. “Hemos asumido el reto y el profesorado ha respondido muy bien. Estamos atendiendo a los estudiantes en cuanto a sus clases formativas y sus necesidades técnicas. Debemos afrontar un inicio de curso complicado y aún hay que pensar en adaptaciones de espacios, metodológicas docentes y logísticas de gestión y organización; pero estamos en ello y haremos las aportaciones que podamos con los recursos que tenemos en el Centro para comenzar el próximo año académico con la suficiente solvencia. Será difícil pero no imposible”, concluye.


Izq.: Primera promoción que salió del centro en el año1915. Centro: Inauguración del curso 2010-2011. Dcha.: Rosario Irisarri, decana, en la actualidad.

martes, 14 de julio de 2020

EL COLEGIO UNIVERSITARIO



El Colegio Universitario es un edificio con una historia de mayor transcendencia local, al ser el único centro que no dependió directamente de ningún Ministerio. Sus orígenes lo tiene en la sesión plenaria de nuestro ayuntamiento, celebrada el 18 de marzo de 1968, cuando la alcaldía propone y es aprobado por unanimidad que, “dependiente de la Universidad de Madrid… se solicite del Ministerio de Educación y Ciencia, la creación de una facultad en esta capital de la Mancha… que se ofrezca por acuerdo de este Excmo. Ayuntamiento, el solar que se necesita para la construcción que ha de albergar la pretendida Facultad, donde se ha de asentar la Ciudad Educacional y Deportiva en Ciudad Real, con carácter gratuito y en el denominado Polígono de la Granja”.

A partir de entonces, el diario “Lanza” hacía referencia de vez en cuando en sus páginas, de la necesidad de crear este Colegio Universitario, al que se comprometió financiar íntegramente la Caja Rural Provincial en diciembre de 1969. El proyecto paso a partir de entonces en una situación de total olvido, y no fue hasta 1972 cuando de nuevo se reactiva el mismo, dando luz verde el subsecretario del Ministerio de Educación y Ciencia, para crear en Ciudad Real un Colegio Universitario, creándose el jueves 1 de febrero de 1973 el Patronato del Colegio Universitario de Ciudad Real, dependiente de la Universidad Complutense.

Dos meses después, en abril de 1973, las altas autoridades provinciales se desplazan al Ministerio de Educación en Madrid, donde entregan la documentación para crear en nuestra ciudad el Colegio Universitario. El 4 de julio del mencionado año, se recibe el informe favorable para la creación del Colegio de la Universidad Complutense, siendo aprobado este en el Consejo de Ministros celebrado el viernes 17 de agosto de 1973.


La primera piedra para la construcción del edificio, se pondría el 28 de abril de 1977, pero las obras no comenzarían hasta octubre de 1978, siendo recepcionadas las obras  del nuevo colegio el sábado 8 de septiembre de 1979.

Las obras para la construcción de este edificio se adjudicaron a una empresa de Daimiel “Edypsa”, y el proyecto fue del arquitecto José Luis Burgos Cid, empleándose 152 millones de las antiguas pesetas, que fueron invertidas por la Caja Rural Provincial.

Sobre un solar de 7.021 m2 y 17.854 m3, se alzo el edificio con fachadas blancas cerradas con mínimos huecos, zona de porche a lo largo de todo el edificio y cubierto por 150.000 tejas. Su forma semi-octogonal, presentando un espacio cóncavo orientado hacia el sur, donde aparece en lo alto de sus tres plantas, una solana corrida; en su planta baja un patio y la cuña saliente del salón de actos que rompe con la continuidad arquitectónica; esta planta ofrece una total transparencia, en un perfecto juego de estructura de hormigón, espacios blancos de la fachada y vidrio, que se conjugan en el interior de la planta con la utilización del ladrillo rojo. Este edificio se completo con una zona ajardinada y aparcamiento, totalmente inexistente de verjas de protección en un primer momento.


lunes, 13 de julio de 2020

LOS RESTOS DE LA ANTIGUA GRANJA AGRÍCOLA


La puerta cuando aún era utilizada como puerta de entrada al Instituto Maestro Juan de Ávila 

De la desaparecida Granja Agrícola ciudadrealeña, inaugurada en 1909 y desaparecida en los años sesenta del pasado siglo XX, aún quedan restos de la misma, más concretamente la que en su día fue puerta de entrada a la Granja Escuela de Ciudad Real y parte de su vallado, ubicada en la calle Carlos López Bustos, frente a la Comisaría de la Policía Nacional.

En el año 2017, el director de la Escuela de Caminos, José María Coronado, lanzaba la idea de recuperar la puerta para que fuera la puerta de entrada al campus de Ciudad Real. Esta idea se lanzó hace ya tres años, y por los resultados de la misma parece que cayó en saco roto, porque no se ha realizado nada de lo propuesto. No sabemos el futuro de la misma, pero viendo el interés que muestran nuestros gobernantes por nuestro pasado histórico y artístico, lo más seguro que la piqueta acabe con ella en un futuro reciente.

Vista de la puerta y parte del vallado en la actualidad

domingo, 12 de julio de 2020

EL INSTITUTO MAESTRO JUAN DE AVILA SE ESTABLECIÓ SOBRE TERRENOS DE LA ANTIGUA GRANJA AGRÍCOLA EN 1967



El 1 de noviembre de 1843 es inaugurado el primer instituto de Segunda Enseñanza de Ciudad Real, estableciéndose en el antiguo Convento de los Mercedarios de la capital. Un segundo instituto se crea en la capital en 1963, el Femenino, al amparo de la nueva legislación que separa a los alumnos y a las alumnas. Para este instituto se construye un aulario anexo al Maestro Juan de Ávila, desde entonces con el sobrenombre de Masculino, en la calle Rosa. Pero el aumento del alumnado dejó insuficiente el espacio para ambas entidades, construyéndose un nuevo edificio en los terrenos de la Granja Agrícola, al que se trasladan en 1967 los alumnos del ya Maestro Juan de Ávila, junto con expedientes, laboratorios, gabinete de Historia Natural, biblioteca, etc.

Este nuevo centro educativo permaneció abierto hasta el año 2005, ya que en el curso 2005-2006 se estrenó el nuevo y actual centro, demoliéndose el edificio inaugurado en 1967, y al que pertenecen las imágenes que publico hoy.