Joaquín García Donaire nació en Ciudad
Real, el 29 de julio de 1926 en el seno de una familia de artistas. El abuelo,
Joaquín García Coronado, había sido un hábil ebanista y maestro de vaciado de
la Escuela de Artes y Oficios de Ciudad Real desde el año de su creación en
1910. De los cuatro hijos: Nieves fue acuarelista, Felipe y Antonio fueron
escultores y profesores de la Escuela de Artes ciudadrealeña y su padre José,
el mayor de todos, fue un destacado ebanista y tallista en madera que asumió el
cargo del taller familiar, compatibilizándolo a su vez con las clases de
vaciado en la Escuela de Artes. Influido por la obra de su tío, Felipe García
Coronado, autor, entre otras muchas obras, del monumento a Cervantes que
preside la plaza del mismo nombre de la capital.
En 1934, a los ocho años de edad, Donaire comenzó sus estudios en la Escuela de Artes y oficios; consiguiendo su primer premio ex aequo con Manuel López Villaseñor en un concurso infantil convocado por la Asociación de la Prensa de Ciudad Real en 1936.
Su primera exposición la realizó en Valdepeñas en el año 1940. De esta muestra es la figura de “San Juan Niño” en yeso, y sus primeros retratos, el de su madre y el de su abuelo materno Mariano y el de Crisantos Rodríguez.
En 1942, junto con Manuel López Villaseñor
y, gracias a una Beca de la Diputación Provincial de Ciudad Real, consiguió
ingresar en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. En
estos años de estudio, desde 1942 a 1948, obtuvo sus primeros éxitos en cuanto
que ganó diversos premios: por ejemplo el Premio “Aníbal Álvarez”, de pintura
en 1945 y 1946 ,o el Premio “Carmen del Río”, en 1947, etc. De esta época
destacan una serie de retratos en barro cocido de algunos de sus compañeros de
la Escuela: Blanca mac Mahoon, Jesús Valverde, o el de Manuel López Villaseñor (1944), y personajes de su entorno, como la propietaria de la
pensión donde residía y otros amigos.
A instancias de su profesor Enrique Pérez Comendador, Donaire se presenta –tras finalizar su formación- al concurso convocado por la Obra Sindical de Artesanía, obteniendo una Beca de Imaginería Religiosa en la sevillana Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría durante 1949 y 1950. Al año siguiente gana una plaza de Profesor Auxiliar de esa misma Escuela; y por tres años consecutivos gana el “Premio de Primavera” en 1949, 1950 y 1951. Este mismo 1951 gana también en Sevilla el “Premio Ibarra” y el Premio del Ayuntamiento Sevillano de “Escultura Martínez Montañés”. Al año siguiente, en 1952 gana una Beca del Gobierno Francés con un viaje a París donde residirá en el Colegio de España y conocerá a Picasso. A pesar de que lo ofertaron trabajo en la capital francesa optó por regresar a Sevilla. A esta época corresponde el “retrato del joven violinista francés Lavadie”; pinturas sobre el “Barrio latino”(1952) de París, la obra de imaginería de “San Juan de Díos” en madera policromada, realizada para la ciudadrealeña Asociación de Practicantes; un estudio para la “figura ecuestre de Diego de Almagro”, descubridor de Chile, que presentó al Concurso Nacional convocado por el Instituto de Cultura iberoamericana; el relieve “La subida al Calvario” con la concesión del Primer Premio del “Salón de Otoño en Sevilla” (1953); y que presentará en yeso, de nuevo al concurso para la adjudicación del “Gran Premio de Roma” en 1955. Obtiene en la Exposición de Artes Plásticas de Valdepeñas el Premio “Molino de Honor” con el “retrato de Francisco Moreno Galván”(1954) y gana también la Tercera Medalla en la “Exposición Nacional de Bellas Artes con la obra de terracota titulada “Mujer peinándose”(1954).
El apego a su tierra manchega se manifiesta con el regreso en los períodos vacacionales al pequeño pueblo de Villar del Pozo, donde veraneaba con su madre, y en la participación de la fundación junto a otros jóvenes artistas, poetas y estudiantes del grupo “Pensando en Joven” que proyectaban sus inquietudes de dinamización cultural en el periódico local “lanza”de la capital manchega.
Sin abandonar los proyectos de imaginería
religiosa, continúa realizando durante estos años numerosos retratos, por
ejemplo, los del abogado José Antonio Saúco, el dentista José Lomas y sus
amigos: Luís Téllez y Rafael Galiana. En óleo retrata a ”El Choni”(1950), el “retrato de Amparito” (1950), a Francisco Fernández, bajo el
subtítulo “Paquillo el Pintor” (1952), etc; y un gran número de
lienzos y tablas de “paisajes y panorámicas manchegas”. Todos ellos se
mostrarán en la Primera exposición individual de 1954 que expondrá en las salas
el Instituto de Estudios Manchegos de Ciudad Real.
En 1955 gana el Gran Premio de Roma convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, obteniendo una beca de residencia y estudio de cuatro años de duración (enero de 1956 a diciembre de 1959) en la Academia Española, ubicada en el Monte Gianícolo. El ambiente romano de estos años le influirá en la plasmación de sus obras un semblante sereno y de equilibrio en el mismo canon de proporciones; así como las dimensiones majestuosas de los hallazgos arqueológicos en las ruinas pompeyas dejará su huella en las superficies figurativas con presencias y reminiscencias del arte etrusco. Sobre todo, destaca su obra “Desnudo Femenino” (1956), en cemento gris, con el que obtiene la Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Valdepeñas; o la obra “Mujer Romana”(1957), también en cemento, que gana la Primera medalla en el evento del Primer Centenario de Exposiciones nacionales de Bellas Artes. En este mismo año participa en la muestra “Artistas Manchegos de Hoy” que se celebró en las salas del Museo de Arte Moderno de Madrid. En 1958 su obra está presente en el Pabellón Español de la Exposición Universal de Bruselas y en Palacio de Exposiciones de Roma.
Mantendrá también su faceta de retratista desarrollándola en la “efigie de Benjamín Alarcón “–secretario del señor Castiella y embajador español en el Vaticano-; “la hija del embajador italiano Joaquín Navascués”(1957), los “bustos de las hermanas Gianna y María Prodan” (1957 y 1958 respectivamente). Aparte seguirá realizando pequeñas piezas de tema religioso, destacando dos anunciaciones, en bronce y madera, hoy en colecciones particulares; ejecuta el relieve de la “Estela funeraria del filósofo Santayana “ (1957) para el cementerio Verano en Roma; también comienza en esta época el “Paso Procesional del Resucitado” (acabado en 1960) por encargo de la comisión de Semana Santa de Ciudad Real para desfilar por las calles el Domingo de Resurrección, hoy conservada en el Museo diocesano de esta misma ciudad.
En esos años del período romano, mantuvo la pintura con gran fuerza colorística, mostrándonos las huellas picassianas en obras de corridas de toros y temas circenses.
El regreso a España, tras finalizar la beca en Roma, en diciembre de 1959, casado con Gianna Prodan y con un hijo recién nacido, pasará por un período difícil de su larga trayectoria artística, que se centrará en los encargos de temas religiosos que le van permitiendo “salir a flote”; por ejemplo, una “Asunción de la Virgen” (1960), de siete metros de altura para la iglesia de Santa María de los Ángeles de Vitoria; una “Figura de Cristo” (1962) en bronce, para una iglesia de Puertollano; otro “Cristo” para la capilla del Hogar de Matrimonios Ancianos de Ciudad Real; el “relieve de la Huida a Egipto” (1962) para la fachada de la iglesia del Colegio de San José, etc. Por otra parte aprovecha sus creatividad artística en pintar los paisajes manchegos de los alrededores de Ciudad Real, algunas huertas, casas de campo, el Piélago, la Atalaya, los últimos molinos de agua, etc. También realiza otras esculturas en bronce como las tituladas “Desnudo” (1960) o “Mujer sentada” (1962). El Ayuntamiento ciudadrealeño le solicita “dos figuras y cuatro relieves de las estaciones” (1962), para la fuente monumental que estaba proyectando el arquitecto Fernando Bendito para la plaza de la Provincia. También a raíz del nacimiento de su hija Marina comenzará a inspirarse en el tema de la maternidad y sus variantes para realizar una decena de piezas, como las tituladas: “ La madre jugando con el hijo”, “la madre enseñándole a caminar”, acunándole, bañándole, etc.
A partir del primer trimestre de 1963 fija
finalmente su residencia en Madrid, adquiriendo un año más tarde un estudio en
el número 13 de la calle de las Cañas y, que desde entonces, realizará todas
sus obras. Durante esta etapa funda el “Grupo de los 5 Escultores” junto a
Venancio Blanco, Jesús Valverde, César Montaña y Benjamín Mustieles, que
llegará enseguida a ser seis con la incorporación de José Carrilero y siete,
unos años más tarde, con Juan Manuel Castrillón, atribuyéndose al grupo el
sobre nombre de los “7 magníficos”. Fue también con sus compañeros de la calle
de las Cañas en 1974 abriría la Galería Ponce, dedicada esencialmente a la
escultura y que se mantendrá en funcionamiento hasta 1981; y que gracias a las
proyecciones de la galería le permitirán diversos contactos con numerosos
artistas, así como pintores y escultores de la Escuela de París. Durante estos
años realizará numerosas esculturas, entre ellas un gran “Monumento a los
Conquistadores”(1964) en piedra, para la localidad de Villanueva de
la Serena de Badajoz; un “Torso” (1965) en cemento oscuro, con el que gana el
Premio de Escultura de los Concursos Nacionales (actualmente se encuentra en
los fondos del MNCARS); también en cemento realiza su obra titulada “Figura
sentada” (1965); proyectará así mismo el grupo en bronce , un monumento a “Don
Quijote de La Mancha”(1967) en bronce, para la plaza del Pilar de
Ciudad Real; también gana el Premio de Exaltación al Trabajo con su obra “Mujer
en Reposo” (1969) en la Exposición de Artes Plásticas de Valdepeñas.
Por otro lado, finalizando la década de los años 60 gana la plaza de Escultura de la Escuela Superior de Bellas Artes en Barcelona (que no ocupará nunca) y en 1970 obtiene por oposición la Cátedra de Escultura en la Escuela Centra de Artes Aplicadas y Oficios artísticos de Madrid, que mantendrá su labor docente hasta 1979, en que ingresa en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (ejerciendo su maestría hasta 1998, que se jubila).
Aparte sigue ejerciendo su escultura en numerosos bronces, por citar algunos: “Los novios” (1966), “Torero sentado” (1970) ver imagen , “Torso” (1972), “Rinoceros” (1975), etc. Y participa numerosas exposiciones y certámenes junto al grupo, por ejemplo: en la Exposición de Escultura Contemporánea en el Pavillón Español in The New York World Fair (1964), en la celebrada al aire libre en la Casa Americana de Madrid (1966), en las salas de exposiciones de la Galería Nouvelle Image de La Haya (Holanda), participación en la X Bienal del Middelheim en Ambères (Bélgica, 1969), en la Segunda edición de la muestra institucional “Lugares de La Mancha” en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid (1970), en la “III Exposición Internacional del Pequeño Bronce” en el MEAC (1979). El éxito obtenido en esta última exposición trae como consecuencia que el Banco Urquijo le encargue la ampliación monumental del pequeño bronce “El arquero”(1979), destinada desde 1992 en la zona ajardinada de la calle Arturo Soria de Madrid). El encargo del “Monumento a Diego de Almagro” (1980) para el Ayuntamiento de esa misma localidad ciudadrealeña.
Separadamente a su trabajo escultórico, en esos años retoma sus excursiones pictóricas, aprovechando los viajes vacacionales y realizando excursiones a los alrededores de Madrid y a los parajes de la provincia de Guadalajara; entre ellos podemos citar la luminosidad de los pasajes de las “Lagunas de Ruidera” (1967), los roqueros que acompaña a “La ermita del Cristo de Rivas (1968), los campos dorados de las mieses de “Bujalaro” (1972), la vegetación exuberante del “Lago de Sanabria” (1974), la aridez de las tierras de “Valverde de Alcalá” (1975)... que trata con vibrante pincelada del neoimpresionismo; y, sobre todo, se entusiasma por las tierras blancas y rosadas de “Cogolludo” (en la exposición antológica de Santa Cruz, hay 8 óleos sobre estos paisajes, ejecutados entre 1976 y 1985). Las vacaciones estivales le permite ampliar los horizontes pictóricos en paisajes de los más diversos de la geografía española: “San Vicente de la Barquera” (Santander, 1987), “Rocas negras en la Playa de las Barcas” (1993), “Cala Higueras” (Almería, 1996).
Otra faceta pictórica muy diferente son los ensayos acuarelísticos de sus composiciones abstractas que realizará desde la década de los años 80 con su obra “Homenaje a Picasso” (1980), que servirá para preparación de otros lienzos que se inspiran en las corrientes históricas de las primeras vanguardias, sobre todo el cubismo de “Bodegón de las Conchas” (1989), “Figura en el estudio” (1990), “Bestiario” (1991), “Visita al Museo” (1991), y numerosos ejemplos de composiciones de la década de los 90.
Mientras tanto, coincidiendo con las
nuevas directrices sociales y políticas propiciadas por el advenimiento de la
democracia, Donaire junto al escritor Francisco García Pavon fue uno de los
artífices del proyecto de Fundación Cultural de Castilla-La Mancha,
participando en todas sus actividades artísticas como los “Cursos de Arte”
impartidos durante 1980 y 1986, primeramente en Almagro y posteriormente en
Ciudad Real. Para la misma Fundación realizó un “retrato de Gregorio Prieto”
(1983), a petición del retratado; participó en la exposición itinerante
“Realismo y Figuración de la Mancha” por las cinco capitales de la Comunidad
Regional.
Comienza los reconocimientos a su trayectoria artística a partir de 1984 que recibe el título de Doctor en Bellas Artes; y al año siguiente es nombrado Académico numerario de la Real Academia de San Fernando, de Madrid, para cubrir la vacante de su antiguo profesor Enrique Pérez Comendador, donando a la institución el retrato de “María Prodan” (1958). Durante este período y hasta la actualidad su obra irá formando parte de las colecciones públicas y privadas más relevantes, entre ellas, la prestigiosa Colección del Banco Hispanoamericano, que se incluirá en las muestras “Arte Figurativo Español Contemporáneo (1988) y “Figuraciones Españolas del siglo XX” (1995). Gana el concurso para la ejecución de una “Estela Conmemorativa” (1992) convocado por la Sociedad estatal del “Quinto Centenario del Descubrimiento de América”.
En las esculturas de estos años experimenta con figuraciones formadas con volúmenes de masas y huecos activos en “Los enamorados” (1990), “Maternidad” (1990), “Guitarrista” (1990), “Figura que saluda” (1992), “Maternidad en silla” (1992), “Figura en movimiento” (1993), “Torso acostado” (1994) “Figura apoyada en la barandilla” (1993), “Los novios” (1995), etc.
En 1998 termina su carrera docente en Universidad Complutense de Madrid, otorgándole el título de “Profesor Emérito” y la Medalla de Oro de la Universidad. Este mismo año, se amplía una “Maternidad” (1998) en bronce para uno de los jardines del Ayuntamiento de Villaviciosa de Odón, inaugurándose en 1999, junto a una exposición antológica en la misma localidad.
Falleció en Madrid el 21 de diciembre de
2003.









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