INQUISICIÓN
Los Reyes Católicos establecieron este tribunal en esta ciudad en Abril de 1483, permaneciendo aquí solos dos años, trasladándola a Toledo. Fueron los jueces Pedro Díaz de la Costana, canónigo de Burgos y Francisco Sánchez de la Fuente, de la iglesia de Zamora, y comprendía su jurisdicción Cibdad Real é su tierra é en todo el Campo de Calatrava é Arzobispado de Toledo.
Dice el Sr. Menéndez Pelayo, que “para penetrar en el espíritu y procedimientos de esta institución, urge el publicar el mayor número de procesos originales, ya que son relativamente pocos los que han llegado a nuestros días”(1) Damos del de Ciudad-Real las noticias escasas, que se han puesto a nuestro alcance.
“Siendo presidente, como dejo dicho, el Licenciado D. Pedro Diaz de la Costana, canónigo de Burgos, celebró Auto General de Inquisición en Ciudad-Real con la solemnidad que tiene de estilo el Sto. Tribunal el día quince del mes de marzo año de mil y quatrocientos y ochenta y cinco años, tiniendo prevenido en la plaza R de dicha Ciudad-Real tablados con sus divisiones de lugares para los ministros conforme a su gradación; siendo en el supremo lugar puesto sitial y asiento donde pro tribunal estaba sentado dicho presidente y inquisidor, y el Ldo. Juan Gutierrez de Valtana asesor del tribunal, y ante Juan Sánchez Tabladas, y Ruiz Sánchez de Madrid, notarios del Santo Oficio, se pronunciaron sentencias, siendo testigos de ellas Alfonso Fernández, arcipreste de Calatrava, y Alonso Gaytan, y Gonzalo de Salcedo y Fernando de Foces, de Fernando de Poblete, Rexidores, y el Ldo. M de Loayssa, y el Bachiller Gonzalo Menor y hermano; El Licenciado Juan del Campo. Asistiendo mucha parte de la ciudad y mucha jente forastera de todo el Campo de Calatrava y de otras partes. Celebraronse otros muchos por los Inquisidores de Ciudad-Real.”(2)
D. Luís de Páramo citado por el R. P. Fita nos dice, que condenó á la hoguera á 52 herejes, porque no contentos con profesar el error arrastraron á otros y á 220 ausentes; siendo reconciliados 183 por la abjuración que hicieron de su herejía. El mencionado padre de la Compañía nos da la relación de 279 procesos existentes en el archivo general de Alcalá de Henares y copia íntegros algunos de ellos.(3)
MILICIAS
Ciudad-Real tuvo siempre su milicia
permanente para hacerse respetar de la Orden y ayudar al Rey, cuando éste
reclamaba su auxilio; cien ginetes de la clase de los caballeros y doscientos
peones armado, de ballesta la constituyeron en los siglos XIII y XIV, y este
numero con escasa variación continuó en los siglos siguientes. Desde el cerco
de Mula, en que obligaron a levantar al Rey de Aragón por orden de Fernando IV,
hasta la guerra de las Comunidades y de Cataluña no hay apénas hecho de armas
en España para el que no solicitaran los Reyes su ayuda.
A la creación de los Regimientos provinciales de Milicias en Alcázar de San Juan y Ciudad-Real fue su primer coronel D. Luis Antonio Treviño y Carvajal, le sucedió D. José Medrano y Peralta en 1800 y al retiro de éste pretendió el sucederle D. Manuel Enriquez de Salamanca, teniente coronel de Infantería y el capitán más antiguo de Granaderos. Tocaba al Ayuntamiento hacer la propuesta de coronel y oficiales del dicho Regimiento, el que de ordinario designaba para el primer cargo a los militares más distinguidos y miembros de las principales familias de la ciudad, pero rara vez se atendía su propuesta.
En 1851 se dio la orden de reconcentrar en Madrid los papeles todos que existiesen en los Archivos municipales sobre Milicias, haciendo entrega de ellos al Comandante General; de aquí la pobreza de nuestros datos.
PÓSITOS
Felipe II en 1568 le llama Alhóndiga(4) y fija su existencia de trigo en doce mil fanegas, por lo que no es aventurado el fijar su creación en los primeros años del siglo XVI, porque la cuenta más antigua que hemos visto en el Archivo, se eleva al 1520. En el año 1760 se le titulaba Pósito Real y el ayuntamiento pidió al rey Fernando VI autorización para el ensanche del edificio y construcción de nuevos graneros; para hacer el proyecto y presupuesto según se les ordenaba en la concesión, “pasaron regidores y alarifes a la Plaza P.P.ca de esta referida Ciudad en cuya situación se halla el Pósito P.P.ca de esta referida Ciudad en cuya situación se halla el Pósito P.P.co de ella para el efecto de reconocer el sitio donde se ha de hacer el granero o cámara a continuación de dicho pósito”. Presupuestaron la obra en 12.486 reales.
No solamente era esta benéfica institución el amparo de los labradores, porque en él hallaban segura protección contra la sequía e inclemencia del tiempo, que les privaba de su cosecha, sino la población en general, puesto que, al amenazar la carestía abría sus paneras evitando la subida del trigo, haciendo imposible la existencia de avaros acaparadores, y acudía a los apuros y urgencias del erario municipal, pues ya en el año 1628, que contaba en sus arcos con 3.000 ducados en moneda de vellón, cobre, obtenía el ayuntamiento autorización Real, para pagar con ellos sus deudas y censos, fijando por el cambio el tres por ciento. De la donación que hizo el Hospicio o casa de Caridad ya haremos mención.
D. Álvaro Muñoz, piadoso fundador de la
iglesia de la Merced, recurría al Cardenal Portocarrero, Arzobispo de Toledo,
exponiendo: “Que queriendo hacer bien a los pobres de dha Ciudad como lo han de
costumbre empleando gran porción de su hacienda en ellos… a fundado un PÓSITO
MONTE DE PIEDAD dando de su propio caudal asta mil fanegas de trigo p.ª que se
distribuyan entre los dos pobres vecinos labradores con cuenta y razón con
medio celemín de creces”. Sigue el Reglamento por el que se había regir y
gobernar esta nueva fundación. En la cláusula 14 se compromete a hacer el
granero correspondiente a su costa. Nombra por Patronos a los Sres. Vicario Eclesiástico,
al P Comendador de la Merced y al fundador, a falta de éste, al poseedor de los
Mayorazgos de Muñoz y Figueroa, a los que se encomienda su conservación y administración”.
Octubre de 1694 -Dos años después, el citado D. Álvaro comparece ante el Señor
Vicario de esta ciudad manifestando: “Que para mayor aumento y conservación del
Pósito y Monte de Piedad que a fundado… le ha parecido aumentarle de otras quinientas
fanegas de trigo”. Mas D.ª María Catalina de Torres y Muñoz, viuda de Diego
Muñoz Gutiérrez de Montalbo y Patrona de esta fundación, viendo en gran
decaimiento la obra de su tío D. Álvaro, le agregó trescientas fanegas de trigo
-15 de Octubre de 1725.(5)
El edificio construido a este objeto fue
adosado a la iglesia de la Merced y vendido por sus herederos, para construir
la actual Diputación Provincial.
(1) Historia de los
Heterodoxos Españoles-2ª ed-T. 1º pág. 35.
(2) Cap. 8-fol-78 vuelto-Diaz
Jurado-
(3) Bol. De la Acad. De
la Hist.-Tom. 20-a-1.892-pág. 462 y 481-Tom. 22-a-1893-páginas 183-355-
(4) Nota núm.º 1.º
(5) Arch. De D.
Gaspar Muñoz-Fundaciones-Leg. 101-Doc. 2254.


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