Hállase rodeado el edificio, que por cierto denota mucha antigüedad, por sus tres costados de un atrio más alto que las calles. Y el templo ofrece un severo y monumental carácter con sus tres espaciosas naves, con sus anchas ojivas, con sus pilares compuestos de ocho cilíndricas columnas que ciñen capiteles de rudo follaje y con sus hermosas gradas en el presbiterio, cuyo retablo de escayola, que es magnífico, fue ejecutado en 1863 por D. Silvestre López Donaire, hijo de la capital.
El coro, que es bajo y pertenece al siglo XVI, tiene una muy buena sillería, perfectamente tallada, y a su entrada se eleva en la nave principal el caprichoso altar de Ntra. Sra. de la Guía, que es considerado por los inteligentes como acabado modelo del estilo churrigueresco y cuyo dorado se hizo con limosnas en el año de 1765. La Virgen ocupa silla de plata, dando la espalda al altar mayor.
Tiene este templo tres puertas, distintas
en el género si bien acordes en la antigüedad. Abrese la principal entre
robustos machones, en frente de la cárcel, formada por cinco semicírculos en
degradación, cuyos arquivoltos clavetean florones bizantinos y puntas de
diamante, y una linda claraboya gótica completa la fachada de las dos puertas laterales:
la del N. reviste su arco inferior con arábigas dentalladuras; y la del S. es
puramente gótica, y se agrupa bellamente con la cuadrada torre rematada en
agudo y moderno chapitel y con los muros exteriores de una capilla que
flanquean sólidos cubos y adornan ojivales ventanas bordadas de arabescos.
Fundó esta capilla, que es actualmente la del Comulgatorio, al espirar el siglo XV, el dadivoso cura Fernando de Coca, dando a su portada y al retablo de la Virgen (que es la de Loreto) cuajado de relieves, que representan los misterios de ésta, toda la riqueza, ya que no el primor que la decadencia del arte admitía, y erigiéndose en el fondo de ella un sepulcro de alabastro con efigie sentada sobre la urna, escudo de armas y un paje reclinado a sus pies.
Contemporáneas muestran ser aproximadamente otra pequeña capilla con bóveda de crucería al extremo de la nave izquierda, y la mayor reedificada en 1473 por Fernando de Torres, regidor perpetuo y su esposa Juana.
Esta iglesia es riquísima en ornamentos y
vasos sagrados. Posee dos aderezos, uno de ellos compuesto de una cruz y
pendientes con un lazo de diamantes, regalado a la Virgen de la Guia en el año
que se doró su retablo por D. Antonio Triviño y Carbajal, y el otro de
esmeraldas y perlas, también regalada a la misma Virgen por una persona, cuyo
nombre se ignora. En 1776 el capitán de navío y caballero del hábito de San
Juan de Malta, D. Francisco Javier Treviño, envió a esta iglesia desde Nápoles
una diadema de plata con ráfagas sobredoradas, cuyo peso es de 7 onzas y 13
adarmes con destino á San Francisco Javier.
El órgano, que es muy bueno, fue construido en 1762 por D. Lorenzo Fernández Dávila, organista mayor del rey, quien por afecto a la iglesia solo se dató en sus cuentas de una pequeña cantidad, aun cuando el valor de él y las obras ejecutadas eran de más de 3.000 escudos. El dorado del mismo se hizo cuatro años más tarde.
A los pies del templo y cerca de la puerta de la Umbría, hay un buen cuadro de grandes dimensiones, que representa la cura milagrosa del paralítico hecha por San Pedro, debido al pincel de D. Vicente López, y el cual estovo colocado en el altar mayor desde el año de 1825 hasta que se construyó el nuevo retablo. Y como esculturas son notables el Jesús Nazareno que hay en la capilla de San Juan Bautista, propiedad de los Medranos, y la Virgen de la Guía.
Las reliquias, que con su auténtica se
guardan en esta iglesia, son de San Felipe Neri y de San Blas, y un lignum
crucis. Y las imágenes más veneradas en la misma, además de la Virgen de la Guía,
que se celebra en su natividad, son la de Jesús Nazareno y la del Cristo del
Perdón y de la Aguas, que están en su capilla respectiva, una a cada lado del
altar mayor.
También se celebra, en esta iglesia la función o publicación de la Bula de la Santa Cruzada, yendo por ella el clero de las tres parroquias a las Casas Consistoriales, desde donde se conduce en procesión bajo el palio; y cuando por lluvia o mal tiempo, no puede hacerse en dichas Casas la bendición de los ramos, en el domingo así llamado, cuyo privilegio tiene el Ayuntamiento, se bendicen en esta iglesia con asistencia asimismo del clero de las tres parroquias, según la constitución 17 de las del Cabildo y clerecía de la ciudad, aprobadas por el arzobispo Fonseca en el año 1532.
Las hermandades principales que se hallan adscritas a esta iglesia son: la del Cristo del Perdón y de las Aguas, la de la Paz y Caridad, que asiste a los reos condenados a muerte, la de la Coronación de Cristo, la de Jesús Nazareno, y la sacramental de Nuestra Señora de los Dolores.
Son, por último, anejos a esta parroquia
el santuario de Alarcos y la capilla de la Soledad y de San Juan de Dios.





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