Hállase este edificio ocupando el lado menor del trapecio que forma la plaza de la Constitución, habiendo sido construido en el presente año. Su planta se compone de tres crujías terminadas simétricamente y en degradación de N. á S., y se eleva sobre un gran zócalo de un metro de altura, el cual se salva con una amplia escalinata de seis batientes con subida de frente y por los costados: esto por la parte de la fachada principal. Desde la escalinata se penetra en el vestíbulo que es octogonal, a cuyo frente se halla el tiro central de la escalera principal, del cual parten otros dos, uno a cada lado. En esta planta baja encuéntranse los despachos de los Teniente-Alcaldes, el cuarto del repeso etc.
Tiene también el edificio entrada directa por la fachada de la calle de los Arcos por medio de otra escalinata, a la que precede otro pequeño vestíbulo que se relaciona por ambos lados con la escalera principal.
En la planta alta se han colocado el salón de sesiones, la secretaría, el archivo y los despachos del Alcalde y el Secretario. El desembarco de la escalera es precioso y toda la caja de ella, pues en los ángulos tiene hornacinas propias para la colocación de estatuas, y en el lienzo del centro y para iluminar la escalera una grandiosa ventana de tres arcos divididos con pilastras y con sus vidrieras de colores. También tiene una pequeña escalera para la torre del reloj, que es atrevida y se halla fundada sobre cuatro arcos.
El indicado salón de sesiones está
sencillamente decorado, pero presenta cierto aspecto de grandeza, en lo bien
proporcionado de sus pilastras con capiteles de follaje y esmeradamente
estriadas, sobre las que aparece apoyar la gran escocia, teniendo en la parte central
un rosetón muy bien moldado: su longitud es de 13 metros y su latitud de 6;
siendo la balaustrada de la plataforma de escayola, y de mucho gusto sus balaustres.
En cuanto al decorado del edificio en las tres fachadas que presenta, distínguese el cuerpo bajo por su severidad, poco atavío y robustez en sus detalles, consistiendo en unos pequeños resaltos almohadillados en los centros, gruesos amagos de pilastras en los extremos, y arcos escarzanos y de medio punto para todos los vanos de las puertas y ventanas, diferenciándose únicamente los de la fachada principal por llevar un poco más de riqueza en sus guarniciones y repisas. Este piso se halla coronado por una imposta moldada todo alrededor para que la divida del superior, en el cual la decoración tiene más adornos tanto en la fachada principal como en las demás.
En aquella, que es la que da frente a la
plaza, se ha empleado el mayor lujo posible. Su zócalo con molduras en la parte
superior e interior, sirve de base para las pilastras de orden compuesto con
basa ática, con sus capiteles de follaje y estriadas en sus dos tercios, dividiendo
estas los diferentes grupos de pabellones y frontones. Todos los vanos de los
entrepaños tienen sus guarda-polvos con triangulillos en los que se ostentan
las armas de la ciudad, y medios puntos en el centro figurando estar sostenidos
por otras pequeñas pilastras estriadas. En el grupo central hay un gran balcón
corrido al descubierto con balaustrada de escayola, así como también los
antepechos de los vanos de los pabellones, estando los de los entrepaños cerrados
con fábrica hasta la altura de los balcones, pero formando bonitos recuadros en
los cuales se ostentan unos lindos y bien entallados rosetones. Corona todo
este cuerpo una gran cornisa de piedra de Novelda, y sobre ella una balaustrada
interrumpida solamente por el ático que ocupa todo el grupo central. Es este de
mayor altura y en él se ha colocado la lápida de la Constitución de piedra de
mármol, pero muy bien orlada. Sobre estay en el vértice del frontón, que forma,
se halla el escudo de las armas de la ciudad cogido por dos grandes genios. A cada
lado del frontón hay una estatua, que representan la Justicia y la Prudencia.
Los pabellones formados a cada uno de los lados de la fachada están asimismo terminados
por frontones sumamente graciosos, y sobre sus vértices y esbelto pedestal las estatuas
de la Industria y la Agricultura. En el tímpano de los frontones laterales de
esta fachada hay escudos de armas de Castilla y de la ciudad, muy bien orlados por
racimos de vástagos de sarmientos y hojas de acanto. La ornamentación de las
fachadas lateral y posterior consiste en almohadillados en los ángulos, habiendo
recuadros en los entrepaños, y en todos los vanos guarniciones de piedra de
Novelda muy bien moldadas: las pilastras que afectan sostener los frontones son
lisas, y sin follaje los capiteles. Son notables sin embargo en estas dos
fachadas las ventanas centrales y particularmente la que por la fachada posterior
ilumina la escalera, terminando con un hermoso frontón en cuyo tímpano hay un
gran ojo circular.
Y por último, da un realce extraordinario
al edificio la graciosa torre que arranca en la parte media de las cubiertas,
guardando la más estricta simetría entre uno y otro lado. Es cuadrada, de tres
cuerpos sencillamente decorados, siendo el último el más rico en detalles, pues
tiene pilastras con graciosos capiteles, y en su parte media simula unos arcos
que le dan mucha visualidad y cierto aspecto de ligereza que agrada: la cornisa
es de piedra de Novelda y sumamente graciosa. Termina esta torre un elegante y sencillo
chapitel, y sobre él hay un armazón de hierro muy vistoso, en el cual se halla
colocada la campana del reloj, rematando con una pequeña caperuza de plomo que
sostiene una, ni parecer aislada, estrella o grifo.



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