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martes, 19 de febrero de 2019

LA CALLE JUAN II


La calle Juan II en los años cincuenta del pasado siglo XX

La calle Juan II, es una de las calles céntricas de Ciudad Real, que une la calle Postas con Alarcos. El primitivo nombre de esta calle era de Callejón de Oliveras, nombre que se mantuvo hasta el año 1932. El nombre de Juan II ha sido compartido con la calle Morería, cuando el Ayuntamiento a propuesta del periódico “Hidalgo de la Mancha”, debatió en su sesión municipal del 31 de julio de 1920, rotular con el nombre de Juan II, rey que concedió el titulo de ciudad a la entonces Villa Real en 1420, a la calle General Margallo, actual Morería, nombre que mantuvo hasta 1932.  En sesión municipal celebrada el 28 de noviembre de 1932, el callejón de Oliveras paso a llamarse calle Juan II, nombre que mantiene en la actualidad.

La calle Juan II, es otra de las calles de Ciudad Real que ha sufrido una gran transformación, desde los años cincuenta del pasado siglo, hasta el día de hoy. Las pocas edificaciones que había en la calle eran de dos alturas, solo en la acera de mano izquierda según podemos ver en la imagen publicada, ya que en la acera de mano derecha como podemos ver también en la imagen, había una gran tapia que correspondía al huerto de la familia Ayala.

La calle Juan II en la actualidad

lunes, 18 de febrero de 2019

EL JUEVES 16 DE FEBRERO DE 1956, SE INAUGURÓ EL EDIFICIO DE LA JEFATURA PROVINCIAL DE SANIDAD



El jueves 16 de febrero de 1956, al final de la calle Postas esquina con Bernardo Balbuena, era bendecido el nuevo edificio de la entonces Jefatura Provincial de Sanidad, por el Obispo-Prior, D. Juan Hervás y Benet. Al acto asistieron las principales autoridades provinciales y locales, a las que se sumo procedente de Madrid, el Subsecretario de la Gobernación, que fue quien inauguró el edificio.

El edificio destaca por la monumentalidad del pórtico, atenuado por la austeridad de la composición, con un muro plano, regularmente taladrado por huecos y dispuesto con un chapado en el zócalo a modo de basamento, y una cualificación del plano noble con la disposición de una escalinata de acceso en el eje del chaflán.

Hasta finales del año 2015 tuvo abiertas sus puertas este edificio, año que se cerró para solventar los graves problemas estructurales que tenia, que aún no se han arreglado y mantienen cerrado este edificio con aires de gran monumentalidad.

domingo, 17 de febrero de 2019

BAR “LA POSTA”



En la tarde de ayer y en la mayor intimidad se procedió a la bendición del nuevo establecimiento Bar “La Posta”, que ha sido instalado en un moderno edificio de la calle Postas, 20. Oficio en la bendición el coadjutor de Santa María del Prado reverendo don Antonio Vera y asistieron los representantes de los medios informativos de la capital, que felicitaron cordialmente al propietario del nuevo Bar “La Posta”, don Julián Pozuelo por el acierto que ha presidido la instalación.

Posteriormente el Bar “La Posta” quedó abierto para el público en general, permaneciendo muy concurrido durante el resto de la jornada. Deseamos al señor Pozuelo, la mayor prosperidad en su nuevo negocio de hostelería en el que se halla muy acreditado profesionalmente.

Fuente: Diario “Lanza”, miércoles 10 de febrero de 1971.


sábado, 16 de febrero de 2019

EL AYER Y HOY DEL TERCER TRAMO DE LA CALLE POSTAS



Ciudad Real ha cambiado mucho a partir de la segunda mitad del siglo XX, ya lo he dicho muchas veces, la piqueta acabo con nuestra historia y edificios emblemáticos, ante la desidia de los políticos locales. Como referente de ese gran cambio que ha sufrido nuestra ciudad, son las imágenes que traigo hoy al blog.

La primera fotografía que público, nos muestra el tercer tramo de la calle Postas, es decir, el que va desde la calle Morería hasta la calle Alarcos, en los años cincuenta del pasado siglo, donde en primer término podemos ver las tapias del huerto de D. Demetrio Ayala a mano izquierda, y el molino del marqués de casa Treviño a mano derecha. La segunda fotografía, nos muestra el estado actual de la mencionada calle, donde se puede observar el gran cambio que ha sufrido la misma.


viernes, 15 de febrero de 2019

TERRIZA. MÁS DE 100 AÑOS ENTRE SARTENES Y PUCHEROS


Julián padre, Julián hijo, Manuel y un operario en el parque Gasset de Ciudad Real, al final de los años 50

Manuel y Julián Terriza Barrajón se llevan 9 años. Con hondas raíces familiares en Almagro – donde su padre tenía el oficio de “calderero” y un taller en el que elaboraba, y reparaba, utensilios de hierro y cinc, como sartenes de patas, ollas, calderas de cobre, barreños, cubos, cangilones para las norias…-, desde su tierna infancia empezaron a colaborar tanto en la fabricación como en la venta de dichos utensilios para el hogar. Hoy, más de 70 años después, siguen estando al pie del cañón de dos de las tiendas más importantes de Ciudad Real, Terriza Menaje y Terriza Regalos, aunque sí es verdad que ya son sus hijos quienes llevan la gestión de ambas.

Pero para entender bien el origen de esta empresa tenemos que remontarnos, al menos en cuanto a los nombres, al abuelo de ambos, Julián, que empezó el negocio a finales del siglo XIX. El nombre se repite, puesto que el padre de ambos también se llamaba Julián, el cual coge el negocio a principio de los años 20 y sigue fabricando los mismos utensilios, pues estos, en contra de lo ocurrido en los últimos años, no variaban durante decenios. Además todo era artesanal y para ello el taller contaba con una fragua (un fuelle para mantener encendido el carbón), una cizalla manual, una brocadora manual, un yunque y las herramientas de mano como martillos, limas, tijeras para cortar hojalata, sierras, etc. Pero todo muy básico y elemental. Tanto Manuel como Julián recuerdan muy bien aquel taller en el que, con ocho años, trabajaban jornadas completas, yendo por la noche a recibir clases en una escuela de pago al no poder asistir regularmente al colegio. Uno de los trabajos de Manuel consistía, cuando sólo tenía ocho años, en tirar de la cadena del fuelle para mantener activo el fuego, labor que tenía que realizar subido en un cajón dada su poca estatura.

El sistema de trabajo consistía en general, y dependiendo también de las épocas, en dedicar las mañanas a la venta y parte de la tarde a elaborar las piezas que se vendería al día siguiente. Teniendo en cuenta que los clientes se encontraban en los pueblos de toda la provincia, principalmente en los más cercanos, y que el género había que llevarlo allí, el sistema de transporte y el tiempo invertido eran factores muy a tener en cuenta. Lógicamente en el siglo XIX y la primera parte del XX el sistema de transporte era de tracción animal, borricos o mulas, a los que se añadía según el volumen de carga, un carro. Posteriormente se sumó la bicicleta, con la que se ganaba en rapidez, aunque no en volumen de carga, para decidirse, cuando se pudo, por un camión.

Foto de la familia al completo a mediados de los años 40. De izquierdaa derecha María (la hermana mayor) Julián Padre con Julián hijo en brazos, Virginia (la madre) y Manuel

Este paso se dio a principio de los años 50 adquiriendo una furgoneta Chevrolet modelo 1929 que, por entonces daba más problemas que soluciones y que Julián hijo que entonces tenía unos 14 años, conducía con toda solvencia y profesionalidad.

Dependiendo de la importancia de los pueblos se mantenían visitas periódicas o no. Así, en localidades como Daimiel, se acudía todas las semanas en un día fijo, en este caso los martes. También se mantenía en estas poblaciones un pequeño almacén para no tener que transportar la mercancía. Además los días 15 de cada mes se iba a Malagón y los 9 a Villarrrubia. Esto los vecinos, mejor las vecinas, lo sabían y estaban preparadas para la llegada del “calderero”. En el caso de Ciudad Real era distinto, ya que se hacán dos visitas a la semana, lunes y sábados, situándose el puesto junto al mercado municipal, casi enfrente de donde ahora están las dos tiendas.

Puede pensarse que al ser un producto de elaboración artesana y fabricado con materiales muy duraderos, las ventas serían escasas, al tardarse mucho en romper. Pero no era así. Las ventas se mantenían y la empresa funcionaba relativamente bien a base de echar muchas horas de trabajo.

Pero los tiempos cambian, la sociedad de los años 60 evoluciona, llega el “desarrollismo” y esta empresa no sólo no desaparece sino que, adaptándose a los tiempos, da un gran salto tanto en la gran oferta de productos como en la mecanización de su transporte. Así compran su camión nuevo AVIA, un modelo que entonces se estaba introduciendo en dura competencia con los Pegaso, Ebro y Barreiros, y que resultó una gran adquisición, tanto por la rapidez de los desplazamientos como por el volumen de mercancía que podía transportar y la seguridad que daba en la carretera.

Pero evidentemente lo que cambió fue la introducción de los nuevos productos, como las nuevas ollas Express (auténtica revolución para las amas de casa junto con la Mini-Pimer), las vajillas, cristalerías, cuberterías y cualquier elemento propio de menaje de porcelana, cristal, plástico, madera, metal, etc.

A la izquierda la vieja camioneta Chevrolet modelo 1929. Al lado, el AVI, un camión que resultó revolucionario

A finales de los años 60 Julián padre, por enfermedad, va dejando el negocio en manos de sus dos hijos, los cuales decidieron instalarse definitivamente en la capital abriendo la primera tienda Terriza. Estamos en el año 1974 y el negocio da un vuelco total. Se olvida la fabricación de utensilios de hierro, se olvidan los viajes y se empieza a trabajar con todo tipo de productos de menaje para el hogar y para hostelería surtiéndose de las primeras marcas nacionales.

En aquellos momentos compraban camiones enteros de porcelana, ya que este producto se vendía muchísimo en aquellos años. Y así, con pocos altibajos, llegan a la actualidad con dos tiendas en las que se encuentra cualquier producto, todos ellos de fabricación nacional, algunos de ellos todavía de hierro, sobre todo paelleras.

Finalmente debemos destacar la excelente relación que ambos hermanos han mantenido a lo largo de toda su vida, trabajando codo con codo sin problemas dignos de mención, lo que al final se ha traducido en la puesta en marcha de una importante empresa con dos tiendas que, al final, y siempre de común acuerdo, han decidido separar.

Ambas están ya en manos de los respectivos herederos de Manuel y de Julián, lo que significa que, aunque se mantiene una estrecha colaboración entre ambas, es seguro que sigan caminos diferentes.

Pero pase lo que pase, en Ciudad Real quedará siempre un nombre que durante muchos años los ciudadrealeños identificarán siempre con al menaje de cocina: Terriza.



jueves, 14 de febrero de 2019

EL VIEJO CASERÓN DE LA ESQUINA DE POSTAS CON JUAN II



En la esquina de la calle Postas con Juan II, existió hasta los años noventa del pasado siglo XX, un viejo caserón propiedad de la familia Yubero, en cuyos bajos se encontraba la Droguería Calatrava, con perfumería, artículos de limpieza y plástico, de la que era propietario Orencio Matas Moraga, que tenía un almacén al por mayor en la calle de las Cañas. En la misma esquina estaba la churrería de Vicente Valenciano, que contaba con gran clientela por las mañanas a la hora de la apertura del Mercado de Abastos.


miércoles, 13 de febrero de 2019

NOVEDADES POSTAS



Frente a la puerta principal del mercado de abastos, en el número 15 de la calle Postas, reabría sus puertas en 1968 el negocio “Novedades Postas”, que anteriormente recibió el nombre de “Mercería Postas”, dedicado a la venta de géneros de punto, confecciones y de lanas Esmeralda y Pinouin.