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miércoles, 14 de octubre de 2020

NUEVOS DESCUBRIMIENTOS EN LA IGLESIA DE SANTIAGO

 


La iglesia de Santiago Apóstol de nuestra capital no deja de ser actualidad debido a las obras de restauración, que en ella está llevando a cabo la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha, y que supone un esfuerzo serio, por parte de instituciones y particulares, en la realización de una labor esperada durante muchos años.

Hace algunas semanas publicamos en este diario un artículo sobre las pinturas aparecidas en el templo, en el que destacábamos la importancia y belleza de alguna de ellas, así como la necesidad de su conservación y restauración.

Hemos de hacer constar que su importancia, no sólo se concreta en su especial valor artístico o pictórico, sino que quizá, podrían tratarse de las pinturas “al fresco” más antiguas de Ciudad Real.

Especialmente, nos referimos a la pintura mural situada en la nave del Evangelio, en confluencia con el pseudocrucero, y a las que se encuentran situadas en la bóveda del ábside, con alusiones apocalípticas, de gran trascendencia historiográfica.

Este artículo no pretende volver hacer hincapié en lo ya dicho en día (ver LANZA 13-II-87).

El tema de las pinturas en la iglesia de Santiago vuelve a estas páginas por la aparición de nuevos hallazgos que merecen un breve comentario por nuestra parte.

Su localización se encuentra en la entrada que da acceso al interior de la torre de la iglesia. Las pinturas ocupan una banda de, aproximadamente dos metros de anchura, que recorre paredes y techo de la pequeña bóveda.

Los restos pictóricos aparecidos se encontraban ocultos bajo varias capas de estuco, y su hallazgo, por otra parte casual, supone un nuevo elemento decorativo a tener en cuenta.

Se caracterizan por un monocromatismo básico, centrado en la paleta blanco-negro. Su estado de conservación deja mucho que desear debido a la humedad, que ha levantado y deteriorado el soporte de la obra.

El desconocimiento de la existencia de estas pinturas, llevó, en fecha indeterminada, a ocasionarles un daño irreparable cuando, con intención de cortar la humedad que padecían los muros en esta zona del edificio, se picó toda la superficie inferior del paramento, siendo reemplazados los materiales de obra originales por cemento.



Estas pinturas desarrollan una temática religiosa, tomando como motivo pictórico pasajes del Evangelio.

En el muro de la derecha se representa la escena de la entrada triunfal en Jerusalén. Aparece la figura de Jesús sentado en un asno, entrando en la ciudad y en actitud de bendecir. La gente le sale al paso aclamándole con ramos y palmas. En el centro de la escena se representa un árbol de extenso ramaje, al que han subido dos niños para ver el acontecimiento. Las casas también abren sus ventanas para ver a Jesús. En este punto, hay que destacar la desproporcionalidad arquitectónica, si bien, hay una buena captación de la figura humana. Los rasgos son bastante precisos y de corte clásico, y se aprecia un cierto tratamiento del vertido.

Las escenas representadas en el muro de la izquierda se encuentran en su mayor parte perdidas por haber sido picadas y encementadas. Se conserva la parte superior en la que pueden apreciarse tan sólo, el rostro aureado de Jesús, la copa de un frondoso árbol, y un brocal de un pozo, así como dos rostros más, al margen de la escena.

Estos escasos elementos nos permiten suponer que la escena, representaría a la samaritana que dio de beber agua fresca a Jesús.

En la bóveda se desarrolla el firmamento con características neoclásicas y con claras alusiones alegóricas. Se representan las estrellas con una traza simple e ingenua. El centro lo ocupa el sol personificado de influencia clásica. En los ángulos soplan los Cuatro Vientos, también de marcado carácter mitológico.

Los cuatro vientos principales de la mitología que fueron mencionados por Homero son: Bóreas, Noto, Euro y Céfiro. Son hijos de Eos, dios del viento, y Astreo.

Bóreas, es el viento del Norte, que sopla con fuerza y que se representa como un anciano alado con largos y blancos cabellos. Noto es el viento cálido del Sur, casi siempre acompañado de lluvia. Se le representa cargado con un ánfora en las manos, repleta de agua. Euro, es el Viento del Este, que sopla con violencia y se le plasma como un viejo huyendo a gran velocidad. Por último, Céfiro, que es el Viento del Oeste, viento suave y tranquilo. Se le representa como un doncel alado, que recorre los espacios lanzando flores.

Toda esta simbología no aparece plasmada en la bóveda. Simplemente se reflejan cuatro rostros que soplan con fuerza, entre los que no hay distinción alguna, y que más parecen ángeles, que seres mitológicos.

En lo que adaptación cronológica se refiere, el tema resulta escabroso, debido a que no existe nada concreto en lo que basarnos para datar las pinturas.

Algunos elementos, principalmente los representantes en la bóveda, nos inducen a pensar que su ejecución pudo realizarse durante el S. XVIII. Las diversas capas de cal y yeso que cubrían las pinturas parecen confirmar esta hipótesis.



Otro punto que debemos plantearnos, es el por qué de su ubicación en esta parte del templo, precisamente a los pies de la torre, en donde los actos religiosos son prácticamente nulos.

Aquí, la interpretación se complica, pues la decoración pictórica nace, precisamente, para ser admirada y contemplada, y no para pasar inadvertida.

La única razón, vendría dada por la costumbre de realizar algún tipo de ceremonial a los pies o en el interior de la torre. Para esta hipótesis contamos con el argumento de la existencia de unos dibujos, que parecen contemporáneos a los descritos, precisamente, en el interior mismo de la torre.

Sería Interesante que la Consejería de Cultura determinase como viable la necesidad de descubrir estas pinturas del interior, apenas cubiertas con una pequeña capa de cal.

La interpretación de estas pinturas aportaría luz respecto a la costumbre de realizar alguna ceremonia en el interior de la torre del templo.

Esperamos que con las obras que quedan por realizar, la iglesia de Santiago continúe siendo de plena actualidad.

Marcelino Santiago Yustres,  Juan Carlos Buitrago Oliver y José Luis Sobrino Pérez, diario “Lanza”, domingo 10 de mayo de 1987, página 3

 



martes, 13 de octubre de 2020

PINTURAS EN LA IGLESIA DE SANTIAGO

 

Dibujo del interior de la torre junto a la escalera del campanario. Fotografía Alberto Carnicer Mena


En la actualidad, la iglesia de Santiago Apóstol está siendo objeto de un proceso de restauración plenamente justificado como respuesta lógica a su valor histórico artístico.

Este templo se- viene a sumar así a las muchas lagunas históricas que aún quedan por desvelar en relación al pasado de nuestra localidad. De cualquier forma, historiadores como Portuondo, Ramírez de Arellano, Delgado Merhán, Maldonado-Cocat y otros, estudiaron este tema en la medida en que las limitaciones prácticas les permitieron; limitaciones como el "disfraz" que durante dos siglos, ha estado exhibiendo uno de nuestros mejores tesoros artísticos.

A esta imposibilidad práctica de observación "in situ" ha de añadirse la total carencia de aportaciones documentales que puedan dar luz a la existencia histórica de este monumento.

Si además tenemos en cuenta la amalgama de estilos arquitectónicos y decorativos que se funden y a veces incluso se contraponen entre sí, entendernos la dificultad que para cualquier estudioso representa un análisis objetivo de esta iglesia.

Es pues aventurado avanzar teorías precisas, incluso después de algunos meses de trabajo, que puedan resolver en cierta medida los muchos escollos históricos que se presentan a cada paso; entre otros muchos: origen de la Iglesia; delimitación cronológica de ábside y naves; aspectos históricos que motivaron la donación del artesonado por el maestre de Calatrava, Muñiz de Godoy; verdadero origen de la torre de la iglesia; o el estudio de las capillas que posteriormente se adosaron al ábside (Prácticamente olvidadas historiográficamente).

No obstante, todo esto puede resultar vacío de contenido si no se completa con un estudio histórico en el que se analicen los aspectos económicos, sociales, políticos y eclesiásticos en torno a la "coalición" de Santiago; aspectos éstos fundamentales para el conocimiento de nuestra historia y que constituyen al mismo tiempo una de las mayores dificultades de la investigación.

De cualquier forma, el desarrollo de las obras de restauración ha permitido el descubrimiento de diversas pinturas que se localizan en distintas partes del templo.

Estas pinturas son cuantitativamente escasas y aunque desconocernos su alcance inicial, suponemos que debieron verse afectadas por las distintas obras de reforma y acondicionamiento llevadas a cabo en el templo, tanto en el siglo XVIII por el párroco Joaquín Sebastián Almenara como en el siglo XX, tras la guerra civil, por el padre Castro.


Detalle de la clave de la bóveda del ábside


Desde un punto de vista espacial la localización de las pinturas es la siguiente:

-Restos de pintura mural en la nave de la epístola, junto a la puerta sur.

-Dibujos situados en el interior de la torre junto a la escalera del campanario.

-Pintura mural en la bóveda del ábside.

-Dibujo ubicado a los pies de la nave del Evangelio.

-Diversos motivos vegetales próximos a la puerta Norte de la iglesia.

-Pintura mural en la nave del Evangelio en la confluencia con el pseudocrucero.

La pintura que se localiza junto a la puerta sur se iba perdida casi en su totalidad. Tan sólo se conserva la parte superior (aproximadamente un tercio de su tamaño original) donde aparece representado el rostro de una Santa o Virgen, sobre un fondo en el que resaltan los elementos arquitectónicos. Predominan colores anaranjados y grises con diversos motivos de decoración geométrica que sirven para enmarcar la escena.

En cuanto a los dibujos recién descubiertos, situados en el interior de la torre, hay que destacar en principio, su difícil interpretación ya que se encuentran cubiertos en su parte inferior por una capa de estuco y pintura. De cualquier forma se advierte una secuencia pictórica que une tres de las cuatro paredes de la entrada por la que se accede al campanario. En ella se representan diversos motivos, entre los que destaca una cúpula coronada por un pequeño ángel y rematada a ambos lados por una llama votiva.

Además aparecen bandas decoradas con elementos vegetales y rostros de ángeles.

Las pinturas que se localizan en la bóveda del ábside, son sin lugar a duda, una de las más importantes de toda la iglesia.

En ellas se representa al dragón de las siete cabezas con un claro contenido apocalíptico. En cuanto a los colores hay que señalar una cierta simplicidad cromática, basada fundamentalmente en el azul y el rojo. Es de destacar el aprovechamiento de las nervaduras de la bóveda para el desarrollo de la escena.

El conjunto lo culmina un escudo circular, cuarteado en cruz que aprovecha la clave de la bóveda. En él aparecen dos castillos enfrentados en diagonal con tres torres almenadas cada uno, y con semejante disposición, la concha Jacobea que completa el esquema.

Respecto al dibujo en carboncillo, aparecido a los pies de la nave del Evangelio hay que señalar la dificultad de su datación aunque consideramos que debe ser relativamente reciente. Este dibujo podría interpretarse como la reproducción exacta de un pequeño altar confeccionado con la mayor precisión. Su razón de ser es difícil de conocer, aunque pudiera tratarse del modelo a seguir en la construcción "in situ" de un altar para una de las advocaciones de la iglesia de Santiago.

 

Otro dibujo del interior de la torre junto a la escalera del campanario. Fotografía Alberto Carnicer Mena


Próximos a la puerta Norte de la iglesia han aparecido motivos de decoración vegetal. En ellos abundan las hojas de vid y diversas flores entre les que destacan las geométricas. 

Predominan los tonos rojos, azul-verdosos y rosas. Es muy probable que estas pinturas que se disponen verticalmente, se cerraran en arco en su parte superior, sirviendo así de falso marco al sepulcro que se constata históricamente en ese lugar.

Es sin duda en la nave del Evangelio en su confluencia con el falso crucero, donde aparecen las pinturas más importante del templo. Se trata de un fresco de aproximadamente 1'75 por 2'00 metros y aún, no totalmente sacado a la luz.

A pesar de todo se puede señalar que existe una dualidad escénica. Por un lado el matrimonio donante junto al que aparece la figura de un personaje eclesiástico, y por otro diversas secuencias de la Pasión de Cristo -negación de Pedro, el descendimiento, las tres cruces, etcétera.

En estas pinturas se aprecian claros rasgos de realismo, tratándose las figuras con detal1e, expresividad y comunicación.

Su horizonte cromático es mucho más amplio que el resto de las representaciones pictóricas de la iglesia y se encuentra más conseguido.

A partir de aquí, podemos deducir la trascendental importancia que para una buena restauración del templo tiene la total limpieza y consolidación de esta pintura en concreto, aunque merece también una especial y profunda atención, desde este punto de vista, el conjunto del ábside (aún en gran parte por descubrir) dada su difícil interpretación cronológica e iconográfica, amén de su mérito artístico.

Marcelino Santiago Yustres,  Juan Carlos Buitrago Oliver y José Luis Sobrino Pérez, diario “Lanza”, viernes 13 de febrero de 1987, página 4

 

Pintura mural de la nave del Evangelio


lunes, 12 de octubre de 2020

LA VIRGEN DEL PILAR DE LA PARROQUIA DE SANTIAGO

 

Imagen de la Virgen del Pilar que recibía culto en la iglesia de Santiago y que desde 1985 se encuentra en las salones parroquiales


Hasta el 1985 recibió culto en la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, una imagen de la Virgen del Pilar. Esta poseía altar propio en la nave del evangelio, realizado con piedra de Novelda. El origen de esta devoción en la parroquia de Santiago, se remonta a los años que el padre Castro dirigió la misma, fue en el año 1957, cuando a la Virgen del Pilar se le dotó de altar propio, siendo inaugurado el 25 de julio de 1957, junto también a los nuevos altares de la Virgen de las Lágrimas, San José y Santo Cristo del Milagro.

Como he dicho al inicio, la imagen recibió culto hasta el año 1985, que comenzaron las obras de restauración del templo parroquial, siendo retirada la imagen del culto, y colocada en un salón parroquial desde entonces, ya que tras la restauración de la iglesia, la imagen no volvería a recibir culto en el templo.




domingo, 11 de octubre de 2020

RESTAURADA LA IGLESIA MÁS ANTIGUA DE CIUDAD REAL: SANTIAGO

 



CORRESPONDE el encargo de las obras al Ministerio de Cultura, Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, Subdirección General de Restauración, según oficio con fecha del 2 de febrero de 1984 y a requerimiento del consejero de Cultura y Educación de la Comunidad de Castilla-La Mancha, señor Barreda Fontes, siendo el arquitecto encargado de las mismas, José Ramón Azpiazu Ordóñez.

AMPLITUD DE LAS MEJORAS

ABARCA el plan original de restauración cinco capítulos referentes a: demoliciones, eliminación de humedades, reconstrucciones, revocos y pintura y obras de carpintería. Será faceta principal del primero de ellos la puesta al descubierto del artesonado mudéjar original, posiblemente del siglo XIV, previa demolición de las falsas bóvedas de las tres naves construidas en el siglo XVIII y, asimismo, la demolición de los muros laterales del coro, del púlpito (de construcción muy posterior), de las buhardillas de acceso al tejado desde las falsas bóvedas de la nave central y nave lateral izquierda y del tejado y muros de la fachada de la dependencia situada en la parte posterior del ábside central, además el picado y limpieza de los revestimientos de las columnas, pilastras y muros de las bóvedas y la reparación y reposición de los elementos de mampostería o sillería que faltan, picado y limpieza de los revestimientos de las plementerías de las bóvedas de crucero y ábside principal y picado y limpieza del falso techo de la sacristía.

De otro lado, se eliminarán humedades en la base de las dos columnas centrales del crucero y las goteras existentes en la parte posterior del tejado de la iglesia. En el orden de reconstrucciones se realizará la del muro de fachada de la dependencia posterior al ábside central y la del tejado de dicha dependencia. Dentro de los revocos y pinturas, se llevará a cabo el revoco pétreo de color de piedra en todas las plementerías tanto del crucero como del ábside central y naves laterales. Finalmente se prevé la consolidación, limpieza, reposición de elementos estructurales fundamentales y encerados de los artesonados de las naves.

Asciende el presupuesto a 14.990.083 pesetas que a su vez se suplementará con un presupuesto adicional, de volumen superior al mencionado, con destino a obras para recuperación del ábside, reparación total de cubiertas, rebaje del suelo actual de la iglesia, colocación de nuevo solado, supresión de una puerta lateral abierta con posterioridad y que repercute en los muros, supresión de los porches de la entrada, reposición de capiteles, demolición de las almenas de la torre y derribo de la espadaña posterior.


Arco y arranque de bóveda recientemente limpiados


RECUPERAR EL ABSIDE

EL aspecto más reseñable viene constituido por la recuperación del ábside, cuya importancia se ha constatado después de iniciadas las obras, y para el que se pretende conseguir su anterior disposición, según la cual estaba abierto al exterior por medio de pequeñas saeteras formadas por arcos ojivales que ocupaban los lados del polígono, hoy desaparecidos (menos el del ábside del lado del evangelio), de la misma manera que fueron destrozados parte de los baquetones y ménsulas debido a la reforma experimentada por el edificio y a la capilla abierta en el siglo XVI.

La importancia de esta restauración encuadrada en un amplio plan que mejorará el estado de muchos edificios artísticos de la provincia, radica en la importancia misma de Santiago, una de las iglesias más interesantes con que cuenta la capital. Fundada posiblemente en las postrimerías del siglo XIII, la iglesia de Santiago, la más antigua de las existentes en Ciudad Real, tiene su enclave en el barrio judío, de donde quizá deriva la hipótesis de que fue edificada sobre una antigua sinagoga.

De reducidas proporciones y sencillez en los materiales de construcción, según se desprende del estudio histórico-artístico de Maldonado y Cocat, se terminó, posiblemente en la segunda mitad del siglo XIV y consta de tres naves separadas por pilares terminadas en ábsides poligonales. Comprende el ábside central siete lados cubiertos por bóvedas ojivales de crucería y sus nervios descansan sobre finos baquetones con capiteles decorados, al igual que lo están los correspondientes a los ábsides laterales que son de cinco lados.

 


HERMOSO ARTESONADO DEL SIGLO XIV

LOS ábsides se comunican con el seudocrucero y éste a su vez con el resto de la nave por medio de arcos apuntados. Continúan tres naves, probablemente de época posterior a las partes apuntadas, que son de mayor altura que el resto del edificio. Posiblemente en el siglo XVIII se cubrieron estas naves por bóvedas de medio cañón con lunetas y que vinieron a ocultar el hermoso artesonado fechado en el siglo XIV.

"Entre el artesonado y la falsa bóveda, en la zona que se apoya sobre el crucero, existe un pequeño rosetón, que probablemente pertenece también al siglo XIV" . En el XVI, se construye una capilla en el ábside del lado del evangelio y, en el XVII, se abrió otra en el lado de la epístola. También en el crucero, en un lado de la epístola, se abrió una pequeña capillita finalizando el siglo XVIII, cuya profusa decoración está realizada en yeso.

En el exterior de la iglesia lo más interesante es la torre adosada a los pies que destaca por sus grandes dimensiones. Es de planta cuadrada y consta de dos cuerpos, el segundo cubierto primitivamente por una bóveda poligonal gallonada de ocho lados en ladrillo, hoy prácticamente desaparecida.

Mª del Carmen Sánchez, Revista “MANCHA” III Época abril-mayo 86


Uno de los artesonados descubiertos


sábado, 10 de octubre de 2020

LA IGLESIA DE SANTIAGO FUE DECLARADA MONUMENTO NACIONAL EN 1982

 



REAL DECRETO 913/1982, de 12 de febrero, por el que se declara monumento histórico-artístico, de carácter nacional, la iglesia de Santiago, en Ciudad Real.

La iglesia de Santiago, en Ciudad Real, es uno de los templos más hermosos e interesantes de la provincia, destacando su magnífico artesonado y la gran torre de planta cuadrada. Data de finales del siglo XIII, en que se cree que fue edificada sobre una antigua sinagoga judía, terminándose su edificación en la segunda mitad del siglo XIV, sufriendo añadidos y reformas en los siglos XVI y XVIII.

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el informe emitido, ha señalado que la iglesia de Santiago, en Ciudad Real, reúne los méritos suficientes para ser declarada monumento histórico-artístico, de carácter nacional.

En virtud de lo dispuesto; y de acuerdo con lo establecido en los artículos tercero, catorce y quince de la Ley de trece de mayo de mil novecientos treinta y tres, y diecisiete, dieciocho y diecinueve del Reglamento para su aplicación, de dieciséis de abril de mil novecientos treinta y seis, a propuesta de la Ministra de Cultura y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día doce de febrero de mil novecientos ochenta y dos,

DISPONGO:

Artículo primero.-Se declara monumento histórico-artístico, de carácter nacional, la iglesia de Santiago, en Ciudad Real.

Artículo segundo.-La tutela de este monumento que queda bajo la protección del Estado, será ejercida, a través de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, por el Ministerio de Cultura, el cual queda facultado para dictar cuantas disposiciones sean necesarias para el mejor desarrollo del presente Real Decreto.

Dado en Madrid a doce de febrero de mil novecientos ochenta y dos.


JUAN CARLOS R.

 

La Ministra de Cultura,

SOLEDAD BECERRIL BUSTAMANTE




viernes, 9 de octubre de 2020

JESÚS GONZÁLEZ ADANEZ, NUEVO PRESIDENTE DE LA ILUSTRE HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL PRADO

 

Jesús González Adánez


Igualmente, ya se conocen los nombres de los que una vez refrendado por el obispo, Gerardo Melgar, ocuparán los cargos de vicepresidente, secretario, tesorero y mayordomo, y que serán Francisco de Asís Pajarón Hornero, Emilio Martín Aguirre, Óscar-Jesús Gago Montero y Francisco Javier Moyano Moyano, respectivamente

En la tarde-noche de ayer, jueves, y en el salón de actos de la Parroquia de San Pablo, de nuestra capital, se procedió a elegir, mediante las urnas, al nuevo presidente de la Muy Ilustre Hermandad de la Santísima Virgen del Prado, dándose cita doscientos veintiocho miembros de los mil doscientos quince que configuran el total de hermanos. La mesa estaba compuesta por el consiliario de la hermandad, Francisco Romero García; los señores Emilio Martín Aguirre, Rafael Cantero Muñoz, Vicente Castillo González y Gregorio de la Peña Sánchez-Barrajón, que actuaron cómo vocales, además de Francisco Pajarón López, -presidente saliente-, que ostentó el cargo homónimo.


La mesa estaba compuesta por el consiliario de la hermandad, Francisco Romero García; los señores Emilio Martín Aguirre, Rafael Cantero Muñoz, Vicente Castillo Gonzalez y Gregorio de la Peña Sanchez-Barrajón


Jesús González Adánez, flamante presidente

Por más del doble de votos que el otro candidato, -Alfonso Doblado Ruedas-, exactamente ciento cincuenta y dos, Jesús González Adánez, se alzaba cómo nuevo presidente de la hermandad de nuestra Excelsa Patrona. Doblado Ruedas conseguía setenta y cinco más uno en blanco que completaban el total de los emitidos. Igualmente, ya se conocen los nombres de los que una vez refrendado por el obispo, Gerardo Melgar, ocuparán los cargos de vicepresidente, secretario, tesorero y mayordomo, y que serán Francisco de Asís Pajarón Hornero, Emilio Martín Aguirre, Óscar-Jesús Gago Montero y Francisco Javier Moyano Moyano, respectivamente.


Ocuparan los cargos de vicepresidente, secretario, tesorero y mayordomo Francisco de Asís Pajarón Hornero, Oscar-Jesús Gago Montero, Emilio Martín Aguirre y Francisco Javier Moyano Moyano respectivamente


Damos la más sincera enhorabuena al señor González Adánez, al tiempo que pedimos a la Santísima Virgen del Prado le proteja a él y a sus compañeros de candidatura en el ejercicio de sus funciones respectivas.

Fuente: https://www.lanzadigital.com/provincia/ciudad-real/%e2%80%8bjesus-gonzalez-adanez-nuevo-presidente-de-la-ilustre-hermandad-de-la-virgen-del-prado/


JESÚS GONZÁLEZ PRESIDIRÁ LA HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL PRADO


Jesús González Adánez


El actual vicepresidente venció a Alfonso Doblado por 152 votos frente a 75 en una jornada electoral que se extendió más allá del horario previsto

El hasta ahora vicepresidente de la Hermandad de la Virgen del Prado, Jesús González Adánez venció a Alfonso Doblado en las elecciones celebradas esta noche para elegir la nueva junta de gobierno de dicha hermandad por 152 votos a 75. La presidencia de González entrara en funciones cuando reciba el visto bueno del obispo de Ciudad Real, Gerardo Melgar.


Los hermanos de la Virgen del Prado, haciendo cola en la calle para votar y elegir el nuevo presidente de la Hermandad de la Virgen del Prado


Como forma simbólica de iniciar su recorrido al frente de la Hermandad, Jesús González pidió a todos los presentes en el salón parroquial de San Pablo que interpretarán el himno a la Virgen del Prado. Tras su canto, se fundió en un abrazo con su contrincante electoral.

La urna permaneció abierta hasta las 21.49 horas dado el interés levantado por esta convicatoria. La cola de votantes salía de la parroquia a la calle Bernardo Balbuena para girar en la esquina de la calle Olivo.


Los dos aspirantes a presidir la Hermandad de la Virgen del Prado durante la votación 



Fuente: https://www.latribunadeciudadreal.es/noticia/z6418af30-c126-7108-d5172c56bbca726e/202010/jesus-gonzalez-presidira-la-hermandad-de-la-virgen-del-prado

 

IMÁGENES CAPTADAS POR EL PROGRAMA EL MUÑIDOR DE COPE

 









jueves, 8 de octubre de 2020

EL PADRE CASTRO Y LA PARROQUIA DE SANTIAGO

 

Javier María de Castro Díaz 1898-1970


Javier María de Castro Díaz, conocido popularmente como el Padre Castro, fue un sacerdote de la Parroquia de Santiago, que desempeño su labor pastoral en la mencionada parroquia durante trece años: 1950-1963.

El Padre Castro nació en Mérida (Badajoz) en 1898, ya que su padre era un ferroviario ciudadrealeño que por motivos laborales estaba destinado en esta localidad extremeña, pero pocos años después de su nacimiento regresaría a Ciudad Real, donde estudiaría y entraría en el seminario conciliar.

Tras ser ordenado sacerdote y ejercer sus primeros años en nuestra diócesis, siente ansias misioneras y marcha a  ejercer su ministerio pastoral a Puerto Rico, en los años treinta del pasado siglo XX, pasando posteriormente a Argentina, habiendo visitado en misión sacerdotal Italia, Holanda, Bélgica, Portugal, Norteamérica y varias naciones sudamericanas.

Veinte años después de su marcha vuelve de nuevo a España y su diócesis de Ciudad Real, donde el entonces Obispo-Prior, D. Emeterio Echeverría, le nombra párroco de la parroquia más pobre de Ciudad Real capital, la Parroquia de Santiago, que además necesitaba una profunda restauración, tras los grandes desperfectos sufridos durante la Guerra Civil Española.

Una vez tomada posesión de la parroquia, el 25 de junio de 1950, se pone a trabajar a favor de los más necesitados y pronto haría famosas sus cenas de Navidad y sus misas del mazapán, creando una escuela nocturna para mujeres. Durante sus años al frente de la parroquia, realizaría una gran labor de restauración del templo parroquial, cambiando el solado del mismo, dotándolo de nuevos bancos, construyendo nuevos altares entre ellos el altar mayor que lo cambio dos veces, restaurando los tejados y la torre,  dotándola de campanas, entre otras muchas mejoras.


El Padre Castro celebrando la Santa Misa delante de la imagen de la Virgen de las Lágrimas en Siracusa


Con motivo de la lacrimación de una imagen de la Virgen María en 1953 en Siracusa (Italia), el Padre castro viaja a esta ciudad siciliana, y trae a España la devoción a la Virgen de las Lagrimas, erigiéndole un altar en 1954 junto a la casa parroquial, en la calle Calatrava, que haría que viajaran a nuestra ciudad grandes personalidades de la época, entre otras la mujer del entonces Jefe del Estado Español, Dª. Carmen Polo.

También gracias a las gestiones del Padre Castro, llegarían en 1954 las Hermanas de la Cruz a nuestra ciudad, y en 1963 las Siervas de los Pobres, para hacerse cargo de la guardería levantada sobre el antiguo cementerio parroquial. También el Padre Castro seria el autor de la Ciudad de Matrimonios Ancianos.

Gran amante de la religiosidad popular, durante sus años al frente de la parroquia, se recuperarían tradiciones perdidas como la Novena de Animas, los cultos eucarísticos con motivo de la festividad del Corpus, en el cual se celebraba procesión con el Santísimo alrededor del templo, los cultos al titular de la parroquia, Santiago Apóstol entre otros.

Su forma de ejercer el sacerdocio y sus ideas de cómo debería ser un sacerdote, forjadas durante sus años de permanencia en Hispanoamérica, le harían chocar con el Obispo D. Juan Hervás, quien lo destituiría como párroco en 1963, cuando el Padre Castro contaba con sesenta y cinco años de edad. Pero el Padre Castro, ya gozaba de una gran popularidad en nuestra ciudad en aquellos años, y tras su cese decide viajar a la India, en compañía del Obispo californiano de Fresno.

De vuelta de nuevo a Ciudad Real, fallecería el 9 de febrero de 1970 a la edad de 72 años, oficiándose su funeral en la Parroquia de Santiago, y al que asistió una representación del clero secular y regular de la diócesis, el Cabildo catedral, y gran número de personalidades civiles. La misa fue oficiada por el Obispo-Prior, D. Juan Hervás, y  sus restos mortales descansan en el cementerio de Ciudad Real.

 

El Padre Castro presidiendo la procesión del Jueves Santo de 1952