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jueves, 7 de enero de 2021

NOTAS CALLEJERAS: NEVÓ (1917)

 

Vista de Ciudad Real nevado. Imagen publicada en la Revista “Vida Manchega” en 1917


¡Por fin nevó! No íbamos a ser menos nosotros que las otras capitales. Ya nevó.

Hermoso por demás, era el aspecto que presentaba nuestra capital en el día de ayer. “Hermoso para visto entre cristales”, porque hay que ver lo que se pasa en cuanto se sale a la calle.

En fin, abrigado hasta los ojos y provisto de un buen paraguas, a la calle nos echamos en busca de noticias. Pero ¡oh fatalidad! Al disponernos a subir una acera “resbalón y batacazo”; caramba; a pesar de lo que nos gusta la nieve, tuvimos que renegar de ella cincuenta mil millones de veces.

Pero podemos estar satisfechos. Nuestro envidiable “servicio de incendios” empezó a primeras horas de la mañana a trabajar para hacer transitable el paso por las aceras.

¡Que más natural! Si alguna vez hemos visto el servicio municipal en activo fue en el día de ayer. ¡Y cuidado que lo hacían de mala gana!

Hasta que llegó el alcalde D. José Cruz y se encargó del servicio, cesando al señor Pacheco que había abandonado el brasero del mercado para dedicarse a quitar nieve.

Pero ratos buenos si se pasan cuando nieva. Con solo ver a los chiquillos tirarse bolas de nieve, se le ponen a uno los cabellos de punta.

Ayer en el paseo del Pilar, se organizó una escaramuza que no es posible figurarse, la nieve que rodo por los aires, aquello parecía una huelga de cigarreras.

Mientras unos se dedicaban a este casi “salvaje” entretenimiento, otros acumulaban nieve, para construir estatuas. ¡Algunas muy bien hechas!, en el Parque de Gasset construyeron una, donde se representaba al ex jefe del partido liberal conde de Romanones. Pero la construyeron con “tan mala pata” que al intentar hacerles las piernas, rodó por tierra desmoronado por completo el valioso monumento…

Tirso. El Pueblo Manchego, lunes 31 de diciembre de 1917


Niños jugando en los terrenos nevados de la antigua Granja Agrícola. Imagen publicada en la Revista “Vida Manchega” en 1917


miércoles, 6 de enero de 2021

LA TARDE DE REYES DEL ABUELO

 

Revista Vida Manchega 10 de enero de 1915


Hasta la misma entrada del “portalito” adelantó Rafaelito, antes de acostarse, los Reyes Magos, jinetes en caballos galopantes y seguidos de hieráticos camellos. Cada día de Navidad, los había hecho avanzar por el camino de madera, pino y retorcido, que arrancaba de las puertas del castillo de cartón, con azoteas soladas de mármol blanco y negro de envolturas de papel de fumar “Jean”, y rendían viaje galopando entre multitud de figuritas de barro amontonadas esta noche, en apoteósico fin de Pascuas, ante el “misterio”, con buey amarillo como el manto de San José y mula de igual color que el pelo de la Virgen, alumbrando con resplandores de llama de oculta vela, hueca, de esperma.

Allí se apretaban las parejas de pastores bailadores en mangas de camisa y con sombrero de paja; el chiquillo tocador de la zambomba de cañiflote de alambre; la villana de la pandereta; el ciego del guitarrico; el gañán de los pavos a cuestas; la vieja de los buñuelos; el molinero de picudo gorro negro y blanco saco al hombro; el vinatero del tonelillo y del chaleco estrecho; el viejo de la manta remendada y los jamones en las alforjas; el fraile franciscano; la labradora de las cestas de fresas y naranjas tocada con la saya; el leñador; el pastelero con la bandeja de roscos en la cabeza; la aguadora; el carnicero; el pastorcillo del recental reliado al cuello; el de la sartén de migas; el… ¡Un mundo barroco, de barro y alambre anacrónico, encantador y pintoresco, ante el pesebre del Niño Dios ¡Hasta una linda damisela, de porcelana, con falda larga, polisón, abanico pericón y plumas en la tortada del peinado!

Acostaron a Rafaelito; tempranito e intranquilo. Apretaba los ojos para dormirse y no los cerraba el sueño. Se acurrucaba. Sentía frio. Calor, luego. Quedó transpuesto, pero desosegado. Adormecido, en su disparatada fantasía infantil, adquirían perspectivas y lejanías deliciosas el Nacimiento de montes de bornizo y bosques de madroña, y las praderas de musgo arrancado en la umbría de las murallas, y el rio de hojalata, papel platilla y agua de verdad, con un pescador frente a la lavandera del hatico en miniatura hecho por mamá, con primor, con recortes de tela. En lo más alto, el cuadrangular castillo roquero de Melchor, Gaspar y Baltasar, con ventanas ojivales, balcón renaciente, portada de herradura y cuatro torres de negros chapiteles piramidales. ¡Era lo más atrayente del Belén!

La nieve de harina estaba mohosa, pero aun blanqueaba en los roquedales. La escarcha, de cristal machacado, aun brillaba en los llanos.


Revista Vida Manchega. Belén del Monasterio de las Madres Carmelitas 30 de diciembre de 1918


Veía, soñando, el chozo chico y picudo y la vieja, grande, calentándose en la puerta. Y no digamos el pueblo de casas blancas tejadas de papel de lija, y el tapón de corcho convertido en manchego molino de viento, encaramado en el repecho, y la iglesia, en la plaza, con el cura, a la puerta, en balandrán y los brazos abiertos. En lo hondo se percibía el altar mayor con una estampa de la Virgen del Carmen, anuncio de Barrenengoa.

La llueca en la cesta de paja; las ovejas de palo y bayeta y collares rojos; los guarros hechos de bellotas gordas; las gallinas; los pavos… se desparramaban por siembras de césped y surcos de cartón ondulado de envolver no sé qué. ¡Aquel maravilloso cielo azul compuesto por mamá cosiendo estrellas en la colcha azul y, colgando de un cordón, el angélico desnudo que tocaba la flauta pintada de purpurina, se balanceaba como si velase y se aquietaba, de espaldas siempre, enseñando el culito sonrosado!

Todo, todo el Belén iba, venía, se esfumaba, se hacía luminoso, tornaba a desaparecer, en el sueño del nervioso Rafaelito.

Se despertó, levantó la cabeza de la almohada, creyó sentir galope de caballos en los guijos de la calle. Era la señal. Así le dijeron venían por la puerta de Toledo los Reyes Magos cargados de juguetes para los niños buenos. Les había escrito pidiéndoles muchas cosas. Había sido bueno… aquel día ¿Lo sabrían ellos?

Pararon allí mismo, ¿las yuntas que salían al campo al amanecer o los caballos de los Reyes? El corazón le sonaba en el pecho con ruido de zambomba. Quiso levantarse y no pudo. Tuvo miedo. Cuando entraron sus papas en la  alcoba, se sobresaltó mucho ¡Llegaron los Reyes!

Arropado en una manta, mamá lo llevó en brazos para que viera, tras los cristales de la ventana, un Rey Mago de carne y hueso ¡de veras! Lo  sorprendieron atando unos paquetes a las cruces de los hierros. Traía capa grana y una corona brillaba sobre su blanca melena, crespa, como las barbas, muy largas, y el bigote.

Rafaelito se agarró con fuerza al cuello de su mamá. Tenía mucho miedo y una alegría muy grande.

-¡Pregúntale quién es! –le dijo su papá.

-Soy el Rey Melchor.

-¿De dónde vienes?

-De Oriente.

No dijo más. Terminó de amarrar los paquetones y se marchó solemne, silencioso con majestad de criado disfrazado, arrastrando en la noche su capa grana; brillando a la luna los agudos picos de la corona sobre aquella melena blanca, crespa, como la barba y el bigote; dejando en Rafaelito una enorme emoción de dulzura y encanto…

 

Revista Vida Manchega.  25 de diciembre de 1919


Tan grandes eran los envoltorios que no cabían entre los barrotes de las rejas y tuvo Bienvenido, el criado, que salir por ellos a la calle. En uno ponía: “Para Rafaelito”. En el otro: “Para Carmencita”.

Rafaelito abrió los dos. Carmencita dormía en su cuna. Era tan chiquitilla que no la despertó el ruido del caballo de Melchor.

Una pelota muy grande, con gajos azules, verdes, rojos, amarillos, para Carmencita ¡Era la pelota casi tan grande como ella! Y una muñeca rubia, “de china cerraba los ojos y tenía un vestido de seda rosa lo mismito que el de su hermanita.

Para él, un teatro que se armaba y desarmaba, con los monigotes vestidos de reyes, de guerreros de enanos, de duquesas, de príncipes, de doncellas, de gitanos… ¡Cómo lo había pedido! ¡Ah, y un tímpano con el macito de corcho y las teclas de cristal, limpias, lustrosas!

Fue a golpearlas con el macito… y le despertó un ruido seco. Eran Tinito y Lilita que irrumpieron en el despacho de don Rafael.

Don Rafael se rebulló en la butaca y acercó al radiador las manos frías, flacas, huesudas, viejas, pero aristocráticas.

-¡Mira, mira abuelito Rafael mira lo que nos han puesto los Reyes!

Lilita apretaba en su regazo un Pepe que parecía de carne y lloraba y hacia pipi y todo.

-¡Y vestido de blanco! ¡Lo mismito que mí vestido bueno! ¿Sabes abuelito?... con lacitos azules.

A Tinito le dejaron un balón pequeño “de reglamento” y un mecano.

-¿Te gusta abuelito?... ¡Ayúdame a armar el puente!... No ¡La grúa mejor! ¿Quieres?

-Mañana os aguarda la chacha. Vais a merendar. Hace mucho frio y debéis volver pronto a vuestra casa con mamá y papá.

-¿Lloras abuelito?

-¡es el humo del cigarro que se metió en los ojos!

Suavemente; acariciando a Tinito; perdiendo sus dedos finos, viejos, señoriales, entre la maraña sedosa de los cabellos de Lilita, los llevó hasta la puerta. Los besó y cerró.

Lentamente, en el crepúsculo de la tarde de Reyes, el venerable y arrogante abuelito Rafael, volvió, otra vez a la butaca. Acercó sus manos al radiador.

-Señor, ¿por qué me habéis despertado?... ¡caramba, el humo del cigarro se metió de nuevo en los ojos!

Don Rafael, maquinalmente, abrió la pitillera, tomó un cigarrillo y lo encendió. ¡Era el primero que fumaba aquella tarde!

En la vacía penumbra del anochecer de la tarde de Reyes quedó pensativo, dormido… y no volvió a soñar ¡Qué lástima!

Lejos reía Lilita y gritaba Tinito.

1895-1953

Julián Alonso Rodríguez. Diario Lanza, sábado 3 de enero de 1953

 

Revista Vida Manchega.  Reparto de juguetes en el Hospicio Provincial 10 de enero de 1920


martes, 5 de enero de 2021

CALENDARIO 2021 DE LA CADENA SER CON IMÁGENES ANTIGUAS DE CIUDAD REAL

 


La Cadena Ser vuelve a editar un año más,  su calendario para el año 2021, con 11 imágenes del pasado de Ciudad Real y dos dibujos, que han sido facilitadas por el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, perteneciente a la Universidad Regional.

La portada del calendario es un dibujo de la fuente-monumento a Gasset, de la colección de postales que editó publicidad salas en los años sesenta del pasado siglo. La contraportada reproduce otro dibujo de la Puerta de Toledo, también de la colección de publicidad salas.

En su interior se recoge una vista de la Residencia del Servicio Domestico en 1960; del Mercado y calle Reyes en 1960; de la Diputación Provincial también en 1960; de la sala de conferencias de la Casa de Cultura en 1963; de la Plaza del Pilar 1965; de la Avenida del Rey Santo y Fuente de la Provincia en 1964; de la iglesia de Santiago e Instituto Nacional de Previsión en 1960; una vista aérea de la ciudad en 1959; el altar de la Virgen de las Lágrimas en 1970; de la Plaza del Pilar en 1955; estación de servicio en 1960 y la Fuente de la Plaza del Generalísimo en 1962.

Quien esté interesado en conseguir este calendario, lo puede recoger en la sede de la Cadena Ser en Ciudad Real, Avenida del Rey Santo, 3-4º Piso.



lunes, 4 de enero de 2021

DATOS PARA LA HISTORIA DE CIUDAD REAL

 



Fue famosa la exposición de Zaragoza del año 1908, a la que concurrieron la Casa Real y casi todas las provincias españolas con sus mejores obras de arte, tanto de valor histórico como en joyería, oro, plata, tapicería, etc. Obras muchas de ellas de valor incalculable, catalogándose como únicas en su género. Fue un éxito completo del que se habló mucho.

Allí se exhibió la famosa Virgen de la Vega de Salamanca, de gran valor arqueológico. Figuró el Evangeliario, sobre el cual juraban los reyes de Navarra. La preciosa, de Rocesvalles, pequeña imagen de la Madre de Dios, estimada por su tradición y belleza. Un cáliz del siglo XIV, donado por el Gran Maestre de la Orden de San Juan, Fernández de Heredia a la iglesia de Caspe; en este cáliz dijo la misa del famoso Compromiso San Vicente Ferrer. Otra joya fue el Relicario de Carlo Magno. La ciudad de Daroca envió su archifamosa custodia llamada del milagro de los corporales, acaecido en el año 1238, que transcurriendo el tiempo, indujo al Papa Urbano IV a instituir la fiesta del Corpus Christi, y otros tantos que pasaron de ciento en número.

Ciudad Real no podía faltar a esta magna concentración de obras de arte y envió su famoso Portapaz de los Caballeros de Uclés, obra maravillosa de Francisco Becerril, firmado en Cuenca en 1565, y que fue calificada como sin par posible, llamando poderosamente la atención. Su procedencia fue, que al quedar convertida la iglesia de Santa María del Prado en Catedral del Obispado Priorato de las cuatro Órdenes Militares, por medio de la Bula Ad Apostolicam, expedida por Pío IX el 15 de noviembre de 1875, fueron varias las joyas trasladadas aquí, procedentes de las antiguas y poderosas milicias de Calatrava, Santiago, Alcántara y Montesa. Su descripción es conocida y por ello la paso por alto.



También procedente del Monasterio de Uclés, casa matriz durante muchos años de la Orden de Santiago, vino a Ciudad Real otra joya de valor histórico: la silla de Uclés. En el capítulo de caballeros santiaguistas, la silla presidencial, no era sólo el asiento privilegiado del Gran Maestre, sino que tenía la misma significación que la antigua silla Eural de los romanos y el trono de los reyes, con quienes la Orden de Santiago llegó a rivalizar sobrepujándolo muchas veces en poderío y derecho a administrar justicia. ¡Cuántas veces desde esa silla se tomaron grandes decisiones en el porvenir de España y de la Orden, por los Grandes Maestres!

A primera vista por su color, parecía de ébano o palo santo. Su altura era de seis metros y 1’13 de ancho. Constaba de asiento, brazos y respaldar con doselete. El asiento fijo y carecía de ornato. Los brazos y parte baja del respaldar hasta el doselete estaba cuajada de caprichosa tracería, relevada con rosetas y bifolios falcados. Esta silla debió labrarse en los últimos años del siglo XV, o muy poco después. En nuestra Catedral ocupó diferentes sitios y pasó por varias fases, desde el mayor olvido hasta ocupar sitios preeminentes, uno de ellos en la capilla que costeó el obispo don Casimiro Piñera, de tan grato recuerdo.

También de nuestra capital y provincia salieron sillerías famosas, tales como la de la iglesia de la Universidad de Almagro, que fue a parar a la de los jesuitas de Ocaña, y la del convento de Santo Domingo, antigua Sinagoga mayor de Ciudad Real, que fue trasladada a la de Torralba al desaparecer este histórico edificio, digno de mejor suerte.

José Rodrigo Rico. Diario Lanza, viernes 24 de marzo de 1967



domingo, 3 de enero de 2021

CIUDAD REAL EN LA GUÍA DEL VIAJERO EN ESPAÑA DE 1846

 


Ciudad Real, capital de la provincia y partido de su nombre, perteneciente a la diócesis de Toledo. Es la residencia del jefe político, intendente y demás autoridades y oficinas de provincia. Su población es de 10.758 habitantes. Se cuentan en esta ciudad bastantes casas de mucha capacidad y grandes dimensiones; una plaza mayor y diez plazuelas; sus calles son largas y rectas; tiene las aguas de pozo gruesas y desabridas; pero las que se traen de corta distancia son bastante regulares. Es admirable la parroquia de la Virgen del Prado, patrona de la ciudad, el hospicio es también magnifico. Tiene instituto de segunda enseñanza para el que se está construyendo un buen local que debe estrenarse en el próximo curso. Hay plaza de toros, y existe el proyecto de dos fuentes públicas y un teatro en el que va trabajarse muy luego. Los productos de su término son granos, patatas, aceite, vinos, zumaque y toda clase de ganados. Esta ciudad ha perdido mucho de su antiguo esplendor; han decaído las ricas manufacturas que tenia, y ha disminuido considerablemente su población. Esta ciudad fue fundada en 1264 por el sabio rey don Alfonso X bajo el título de Villa Real, en el sitio que se llamaba Pozuelo-Seco de don Gil, término de la ciudad de Alarcos, demolida por el jefe de los sarracenos Miramdin Aben-Jusef. Jurado rey de España Carlos II, fue nombrada Ciudad-Real cabeza de partido para conocer de millones en el campo de Calatrava.

Francisco de P. Mellado. Guía del Viajero en España 1846.


sábado, 2 de enero de 2021

“LA MAÑANA” EN CIUDAD REAL (1919)

 


Cuándo se llega por primera vez a Ciudad Real, Se experimenta una grata sensación de placidez y bienestar. La aproximación a otras poblaciones, por su populosa urbe o la actividad fabril que en ellas presumimos, produce en nuestro ánimo sobrecogimiento y temor á lo desconocido.

No así en Ciudad Real, en la que la clásica franqueza é hidalguía manchegas se expanden de entre sus muros, infiltrándose en nuestra alma, como perfume prometedor de bienandanzas.

Por hidalga y por arrojada ganó su título de ciudad la entonces Villa Real, en tiempos de Don Juan II, al que, sitiado en el castillo de Montalbán por las huestes del maestre de Santiago, llevaron los habitantes de aquélla víveres y refuerzos.

Antes ya habían dado muestras los moradores de la villa de su valor é independencia, en las luchas que el Consejo libre de Villa Real sostuvo con las tropas de la Orden de Calatrava.

Hoy, el pueblo de Pozuelo de Don Gil, cuyas casacas estuvieron situadas alrededor de la plaza del Pilar, Se ha convertido en una dudad moderna y bella, sumamente simpática para los forasteros.

Hay en ella calles amplias y magníficas; plazas anchurosas y alegres, y suntuosos edificios, entre los que pueden citarse la Catedral, hermoso templo de una sola y espaciosa nave y dos capillas de reciente construcción, con un valioso retablo de la época del Renacimiento; la iglesia de San Pedro, el palacio de la Diputación, la Casa Ayuntamiento, la de Misericordia, el instituto, el palacio Episcopal, el Seminario Conciliar de las Ordenes militares, el Manicomio provincial, etcétera.

Tampoco merece olvidarse la casa en que estuvo la Santa Inquisición, соnvertida hoy en magnífico palacio por su propietario, don Joaquín Menchero, en el que es de admirar un alegre patio andaluz.

En la comarca se producen, en gran cantidad, vino, aceite, frutas, cereales, etc. Su riqueza y prosperidad son envidiables, y, como es lógico, su comercio y su industria son considerables. Hay fábricas de curtidos de jabón, calzado, electricidad, aguardientes, gaseosas, harinas, gas, molinos de viento, etc.

Durante el breve tiempo que estuvimos en Ciudad Real visitamos algunas de ellas, así como varios comercios importantes, de los que, separadamente nos ocupamos en las páginas de este número.

Periódico “La Mañana”, Madrid 21 de diciembre de 1919



viernes, 1 de enero de 2021