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jueves, 17 de junio de 2021

CALLE TOLEDO AÑOS OCHENTA DEL SIGLO XX

 



En el recorrido que estoy realizando a la calle Toledo, traigo hoy dos imágenes de principios de los años ochenta del pasado siglo XX, del segundo tramo de la calle, una vez pasado el cruce con las calles Estación Vía Crucis y Estrella. Unas fotografías que nos muestran las antiguas edificaciones de dos plantas, frente a los grandes bloques de pisos levantados ya. Unas fotografías que muestran el pasado, frente a la especulación urbanística, que nos han dejado una ciudad sin identidad manchega.

 


miércoles, 16 de junio de 2021

SEMBLANZA DEL DOCTOR RICARDO CHAMORRO

 



DOCTOR RICARDO CHAMORRO RODRIGUEZ-SALINAS (1912- 1961)

Nace en Madrid, Hortaleza, en una familia de médicos y farmacéuticos originarios de Alcalá de Henares, Madrid.

Termina brillantemente sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, año 1935 con la calificación de Sobresaliente.  Alumno Interno de Patología Quirúrgica en los cursos 1933-34 y 1934-35, Médico Interno en el curso 1935 – 36. Matrícula de Honor en la Especialidad. Después de un intenso periodo de formación quirúrgica en Alemania vuelve a Madrid donde sufre como todos los españoles la terrible guerra civil. Como español, ajeno a cualquier tendencia ideológica y basándose en la experiencia adquirida participa y ayuda como Jefe de Equipo Quirúrgico Militar en Hospital de Guerra en primera línea en Alcázar de San Juan

Al finalizar esta triste etapa de nuestra historia reciente en el año 1940 se incorpora como Profesor Clínico, Ayudante de Cirugía de la cátedra del Prof. Cardenal y Ayudante del Dpto. Anatómico, sección de histología, como investigador y docente.

Deja su actividad universitaria, pero no docente, al conseguir por oposición con el nº 1 plaza de Profesor Jefe de Cirugía en la Diputación Provincial de Ciudad Real en Junio de 1942.

Aunque su subconsciente le predecía, dada su profunda vocación universitaria, una transitoria estancia, en nuestra ciudad, en corto tiempo, modifica su pensamiento y convierte en pasión su fervor, hasta su definitiva desaparición a los 48 años, por Ciudad Real.

Hombre ilustrado y cirujano culto encuentra a su compañera vital en Mª Fernanda Prado, ciudadrealeña que comprendió la grandeza de un hombre al que ayudo sin fisuras para que nuestra tierra , su querida Ciudad Real, se ubicase, no solo en el lugar que por derecho le correspondía en La Mancha, sino en el resto de España. Ayuda, como compañera, como esposa y como responsable del progreso de un pueblo, al ser la primera concejala del Ayuntamiento capitalino dedicándose en cuerpo y alma a su ciudad.

Su acusada personalidad en el campo de la Medicina, su capacidad de trabajo y sus cualidades docentes, constituyeron el pedestal científico para la creación de una escuela de cirujanos jóvenes que divulgaron la ciencia del Dr. Ricardo Chamorro a lo largo y ancho de nuestras fronteras. Su entrega, su pasión por la cirugía, llena de humanismo, es decir el ejercicio de su profesión sin reservas, muchas veces, sin expresarlo, hasta el agotamiento físico le granjearon el respeto y el cariño de cuantos a su sombra crecían en sabiduría y en valores, que le hicieron acreedor de una bien ganada popularidad y prestigio profesional y social dentro y fuera de nuestra provincia.

Durante sus veintiochos años de magisterio en el Hospital Provincial, practicando con éxito indiscutible todas, las en la época, indivisas ramas de la cirugía, interviene quirúrgicamente a más de veinte mil pacientes de toda la provincia y entonces aún no definida Región. Si por algo se caracteriza un maestro es por su continuidad en la renovación del conocimiento, su afán de mantener una constante y adecuada formación científica y técnica sin límites, que hacía patente junto a sus discípulos, en los escasos intervalos libres tomando parte activa en diferentes Congresos Nacionales e Internacionales demostrando en sus comunicaciones al I-II Congreso de Cirugía –II –III –IV Congreso Nacional de Gastroenterología, el buen hacer y el prestigio conseguido a través de los éxitos su técnica quirúrgica. Labor que quedaba plasmada en Artículos científicos (Archivos de Medicina y Cirugía Revista Clínica Española del aparato Digestivo y de la nutrición).




Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es. Por eso sabiendo la gravedad de su enfermedad, poco antes de decirnos adiós para siempre, participa en el Congreso Internacional de Nueva York, con una entonces innovadora comunicación sobre Cirugía de fémur.

Intuyo el futuro, que desgraciadamente no pudo ver y planteo la necesidad como parte importante de su vocación universitaria de crear un laboratorio de cirugía experimental para que, la por el soñada labor docente, fuera completa, tal y como siempre recuerda el Profesor D. Vicente Calatayud, hijo predilecto de Ciudad Real, que se manifiesta como discípulo del Dr. Ricardo Chamorro.

Inquieto y previsor en el año 1958, con gran esfuerzo personal, funda el Sanatorio Nª Sª del Prado, situado en la Calle Toledo dotándolo de todos los adelantos técnicos de la época. Sala de mecanoterapia para rehabilitación hermana gemela de la que existía en Barcelona. El destino solo permite que el Dr. Chamorro “disfrute” durante dos años de la obra que con ilusión, esfuerzo y trabajo fundo para beneficio de sus convecinos manchegos.  Deja como director del Sanatorio a su amigo e indispensable Médico de Cabecera Dr. Don. Eduardo Rodríguez Arévalo, con el que va germinando la Clínica Coreysa.

El compromiso del Dr. Ricardo Chamorro con Ciudad Real fue total  profesional, cultural, como ciudadano integrado en esta tierra que vio nacer a sus hijos, que nunca quiso abandonar a pesar de tener grandes oportunidades, que participa en la vida social y deportiva de nuestra ciudad, buen cazador , y socio desde su llegada del Deportivo Manchego, desde su responsabilidad como Cirujano Jefe de la plaza de Toros interviene en todas la cogidas de toreros ,aún se recuerda la que supuso la retirada del torero albaceteño Abelardo Vergara donde con medios quirúrgicos limitados le salva la vida.

Participa en el Municipalismo de Ciudad Real, proponiendo siempre la mejora de infraestructuras para mejorar la calidad de vida de sus convecinos siendo a su muerte concejal del Ayuntamiento de Ciudad Real.

Convencido de su Fe y profundamente religioso, lo que manifestó siempre sin complejo alguno. Interprete desprendido de la Semana Santa de Ciudad real, hermano mayor de la cofradía del “Silencio” utilizando su túnica como sudario en su viaje a la eternidad.

Liberal convencido, lleno de vida y de proyectos que el destino no dejo que fueran realidad, en pleno triunfo personal y profesional con cinco hijos el mayor de trece años y una que llegaría dos meses después de su muerte, muere en Ciudad Real el tres de febrero 1961.

Extraordinario personaje de nuestro tiempo, de nuestra ciudad, con capacidad humana para entender y hacer realidad los valores de nuestra tierra que no quiso abandonar para dejar en ella la simiente científica, académica y familiar para que sus sueños nunca desaparezcan siempre que existan personas que no los abandonan y los recuerden.

Escrito por su hijo Ricardo Chamorro Prado, médico especialista en medicina interna, endocrinología y nutrición. Con apuntes del Dr. Vicente Calatayud Maldonado, miembro de la Real Academia Nacional de Medicina.

Fuente: https://www.miciudadreal.es/2011/06/23/semblanza-del-doctor-ricardo-chamorro/

 


martes, 15 de junio de 2021

DOS IMÁGENES DE LA CALLE TOLEDO CON ROSA, CON VEINTE AÑOS DE DIFERENCIA ENTRE UNA Y OTRA

 



Publico hoy dos imágenes captadas casi en el mismo sitio, es decir en la calle Toledo con calle Rosa,  en la que hay una diferencia de veinte años de la primera a la segunda.

La primera de las fotografías de 1958, nos muestra una calle Toledo tranquila, sin apenas circulación de automóviles, con edificaciones de entre dos y tres alturas, aunque por lo general eran edificaciones de dos plantas. Podemos ver la casa de los Ibarrola, esquina con calle Jacinto y la cantidad de balcones volados de hierro que existieron en esta calle.

En la segunda de las imágenes captada veinte años después, podemos ver que la especulación económica ya ha hecho efecto, y la piqueta actuó sin piedad, demoliendo las viejas edificaciones y levantándose en su lugar bloques de pisos sin gusto alguno. En la imagen de principio de los años ochenta del siglo XX, aún podemos ver la casa de los Ibarrola.

 


lunes, 14 de junio de 2021

¡ADIOS, SANATORIO DEL PRADO!

 



Los avances explosivos de la medicina y cirugía en esta última década, con sus delicadas y complicadas exploraciones, han obligado a realizar instalaciones sanatoriales monstruosas y costosísimas, que siguiendo el ritmo de evolución de los nuevos conocimientos de la ciencia médica, reúnan todo lo necesario para el exacto diagnostico y tratamiento correcto de nuestros enfermos. Esto, y solamente esto, ha sido la causa de la construcción de una nueva clínica con todos los adelantos de una moderna medicina, con hospitalización cómoda e higiénica de los pacientes que soliciten sus servicios. De “clínica modelo” la calificaba en uno de sus estupendas “Postales de la Provincia”, nuestro querido amigo Dulce Ramírez. Pues bien, Ciudad Real ya cuenta con unas instalaciones sanatoriales que no envidian a las mejores de España.

Pero no es este el motivo por el que escribo estas líneas. La apertura de este nuevo centro, ha originado el cierre de nuestro querido y popular Sanatorio del Prado. Aún reconociendo la necesidad de estas nuevas instalaciones, me producen gran pena la clausura de nuestra querida clínica, puesto que todos hemos de reconocer ha llegado toda una época en la sanidad de nuestra provincia.

Vienen a mi memoria los tiempos aquellos en que Ciudad Real carecía de lo más indispensable para la hospitalización particular de los enfermos, que tenían que ser operados en “quirófanos” instalados en los domicilios de los enfermos, haciendo de mesa de operaciones una de la cocina, sin más luz y accesorios que los que se podían agenciar en locales tan apropiados para realizar cualquier operación quirúrgica.

Fue un hombre, quien con su fina sensibilidad de gran cirujano,  su amor desmesurado al que sufre, su hiperhumanidad sin afán de lucro alguno, el que con gran entusiasmo, con un tesón envidiable e ilusión desmedida, logró instalar un sanatorio que en aquellos tiempos era también “una clínica modelo”. Me estoy refiriendo al llorado, inolvidable y malogrado cirujano don Ricardo Chamorro. Encontró, como se comprenderá, infinitas dificultades de toda índole, principalmente económicas. No se acobardó nunca el doctor Chamorro su perseverancia, su voluntad, su entrega, hicieron el milagro. El Sanatorio del Prado, fue realidad.




Recuerdo aquellas reuniones en que sus palabras lograban contagiarnos de su entusiasmo, su buen hacer y su férrea confianza. En la misma línea se encontraba unido a él, don Rafael Gómez Ullate, pioneros ambos de la realización de dicha obra.

Por fin pudieron abrirse sus puertas y el Sanatorio Santa María del Prado comenzó a funcionar.

¿Qué poco lo disfrutó su fundador! En la cúspide de su profesión, en la mejor edad de su vida, Dios se lo llevó de nuestro lado. Me encargó en sus últimos momentos de la dirección de la clínica, cargo que ostenté durante catorce años. No puedo asegurar si lo habré hecho bien o mal, pero si puedo decir que puse todo mi empeño en que las cosas saliesen como él hubiese deseado; mi entusiasmo fue grande ciñéndome siempre a sus directrices y pensando que desde el cielo sabría guiar mis pasos para que mi labor fuera eficaz.

EL Sanatorio del Prado ha sido, no un hospital moderno, con la frialdad y deshumanización de las grandes instituciones, sino un centro intimo, familiar, abierto a pobres y a ricos, no teniendo más misión que procurar sanar a sus enfermos y consolar siempre a sus familiares.

Muchos pacientes recordarán con nostalgia y gran cariño, que entre sus paredes recobraron su bienestar, y también ¡cuántos manchegos vieron la primera luz en este querido centro!

Hace unas pocas horas celebramos en su minúscula y recoleta capilla, construida con todo amor por sus fundadores, una misa en memoria del doctor Chamorro, doctor Fernández (don Alejandro), don Luis Ruiz, nuestro portero Esteban, y enfermos fallecidos en el sanatorio, y hemos sentido una emocionado pena al pensar, que el fin de esta bella obra había llegado. Hubiera deseado una fuera imperecedera como mi recuerdo, afecto y devoción hacia el inolvidable y querido compañero doctor don Ricardo Chamorro, su fundador.

Eduardo Rodríguez Arévalo. Diario “Lanza”, jueves 20 de febrero de 1975



domingo, 13 de junio de 2021

BENDICIÓN E INAUGURACIÓN DE UN NUEVO SANATORIO EN CIUDAD REAL

 

El Sanatorio Santa María del Prado, se encontraba en la calle Toledo número 23



Esta mañana, a la una y media, tuvo lugar la bendición e inauguración del sanatorio “Santa María del Prado”, en nuestra capital, cuya empresa han llevado a cabo los doctores don Ricardo Chamorro y don Rafael Gómez Ullate. Este nuevo sanatorio-clínica, ha sido montado con los más modernos elementos y dotado con todos los adelantos de la Ciencia. Consta de habitaciones amplias y alegres, magnificos quirófanos, montaje de Rayos X etc.…

Al acto de la bendición e inauguración asistieron, con el Prelado de la Diócesis, que ofició en la ceremonia, las primeras autoridades civil y militar, autoridades provinciales, jerarquías, representaciones de los cuerpos sanitarios, amigos y compañeros de los doctores Chamorro y G. Ullate. Las señoras de estos hicieron los honores a las distinguidas esposas de las personalidades y amigos, que asistieron al acto.




Tras la bendición de la capilla y dependencias por el Excmo. señor Obispo, los invitados fueron obsequiados con una copa de vino manchego.

Desde hoy, Ciudad Real cuenta con un nuevo centro clínico y sanatorial, magníficamente instalado, de lo que nos felicitamos y felicitamos a los doctores, buenos amigos, que han llegado a cabo la empresa, que en definitiva, redunda en bien de la ciudad, no ya porque se puede atender a mayor número de enfermos, sino porque le da importancia en este sentido.

Diario “Lanza”, lunes 8 de diciembre de 1958



sábado, 12 de junio de 2021

APARECEN VESTIGIOS DE UN ANTIGUO TORREÓN DE LA MURALLA DE CIUDAD REAL

 



Hace unos días se procedía a la demolición de una antigua casa en la Ronda del Carmen, en el tramo comprendido entre la calle Espino y calle de la Esperanza, que ha dejado al descubierto vestigios de un antiguo torreón de la muralla de Ciudad Real.

 



Quien daba la voz de alarma de este descubrimiento, ha sido Liberto López de la Franca, quien se lo comunicaba al experto historiador ciudadrrealeño, Jorge Sánchez Lillo, que tras visitar los restos ha confirmado que se tratan vestigios de un antiguo torreón de la desaparecida muralla de Ciudad Real.




Estos restos se encuentran siguiendo la línea por donde iba la muralla, y cerca de los antiguos restos que aparecieron hace un par de años en la misma zona, y según Sánchez Lillo, si revisamos el plano de Coello del siglo XIX, podemos comprobar que existía un torreón, justo a donde ahora han aparecido estos vestigios.




Esperemos que las autoridades competentes realicen un estudio de estos vestigios, y se pueda conservar estos restos de nuestra historia, y la pala y la dejadez de las administraciones no acaben con ellos.



viernes, 11 de junio de 2021

FALLECIÓ FRANCISCO GOMEZ CAMPOS UN COFRADE LEAL

 

Paco recibiendo un  reconocimiento por mí en el año 2009, por su trabajo durante el XXII Encuentro Nacional de Cofradías celebrado en nuestra ciudad



El pasado miércoles 9 de junio, a los 88 años de edad, fallecía Francisco Gómez Campos, un cofrade leal, amigo de sus amigos, con el que tuve la suerte de compartir muchos momentos de ocio, trabajo y amor hacia nuestra Semana Santa.

Paco estaba casado con Emilia, su compañera inseparable a lo largo de su vida, con la que tuvo dos hijos, y era abuelo de cuatro nietos y otros tantos biznietos. Ferroviario de profesión, su amor hacia nuestra Semana Santa y su querida Cofradía del Encuentro, le hizo asumir el cargo de Hermano Mayor de la referida hermandad ferroviaria en enero de 1974. Eran años de decadencia de nuestra celebración pasional, pero Paco consiguió mantener a la Cofradía en aquellos años difíciles, creando en el año 1978 su propia banda de cornetas y tambores. Un momento doloroso, que le tocó vivir en sus años de Hermano Mayor, fue cuando en 1982 se produciría la profanación del paso en el lugar donde se guardaba en los talleres de RENFE, teniéndose que restaurar las imágenes, y organizándose por la entonces Comisión Permanente una misa de desagravio en el campo del antiguo colegio ferroviario.


Paco recibiendo un  reconocimiento en el año 2006, cuando nuestra Semana Santa fue declarada de Interés Turístico Nacional



Fueron muchas las mejoras que se producirían en la cofradía durante su mandato, manteniendo también durante el tiempo que fue Hermano Mayor, la tradicional romería ferroviaria al Santuario de la Virgen de Alarcos, en la festividad de la Santísima Trinidad. Tras 31 años como Hermano Mayor, pasada la Semana Santa del año 2005, dejó  el cargo a petición propia, recibiendo el reconocimiento de la Hermandad del Encuentro a su labor, el 7 de junio de 2009 en la ermita de Alarcos, durante la romería ferroviaria.

A parte de su labor como Hermano Mayor, su amor hacia nuestra Semana Santa le llevó a formar parte de diferentes Comisiones Permanentes de la Asociación de Cofradías. En marzo de 1980 sería nombrado vocal, cuando ocupaba la presidencia de la misma D. José Fernández Pérez, ocupando este cargo también en tiempos de los presidentes D. Vicente García-Minguillán Lara y D. Fernando de Hita Zamorano, siendo elegido Presidente de la Asociación de Cofradías el 30 de junio de 1998, cargo que no pudo desempeñar al ser intervenida la Asociación de Cofradías y redactarse nuevos Estatutos.

En el año 2005, Paco volvió a ser vocal de la Comisión Permanente de la Asociación de Cofradías, cuando yo ocupaba la presidencia de la misma, cargo que desempeño hasta el año 2013. Fueron años de mucho trabajo en la misma, cuando se consiguió la declaración nacional de nuestra Semana Santa, y Paco siempre estuvo hay para lo que hiciera falta, pero sobre todo para realizar un trabajo impagable, el abrir, cuidar y cerrar las exposiciones que se hacían en el patio del obispado, donde empleo cientos de horas en mantener sus puertas abiertas.

 

Paco en su último año como Vocal de la Comisión Permanente en el año 2013, guardando la exposición de arte religioso



Pero Paco a parte de su labor cofrade, también realizó una gran labor social, ya que fue durante muchos años miembro del grupo de Cáritas de la Parroquia de Santo Tomás de Villanueva, y junto a mí llevaba la atención de los más necesitados de la misma. Paco se encontraba muy unido a la parroquia, por los años que vivió en el barrio de Pio XII, y la organización de los cultos y procesión en honor al Sagrado Corazón de Jesús, a la que también dedicó muchos años de su vida.

Ha querido el destino, que Paco falleciera en el mes del Sagrado Corazón de Jesús, estoy seguro que Cristo habrá salido a su encuentro, llevado de la mano de la Virgen del Prado, y ya estará disfrutando de la gloria eterna. Descansa en la paz del Señor, querido amigo, cofrade fiel, estoy seguro que Dios ya te habrá recompensado tus buenas obras y estarás junto a los viejos cofrades que te precedieron en el cielo, organizando la Semana Santa del próximo año, esa a la que dedicaste muchos años de tu vida. Descansa en paz querido amigo.


Paco en la presidencia oficial de la procesión del Santo Entierro