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martes, 14 de febrero de 2023

CHOQUES DE TRENES EN FERNANCABALLERO

 


La estación inmediata a Ciudad Real en la línea de Madrid, directa, ha registrado en sus anales un siniestro. La causa determinada es aún desconocida; la inclemencia del tiempo con sus densas nieblas, la obscuridad de la noche o el querer aminorar el retraso habido en los trayectos anteriores sido, tal vez, concausas del accidente, ocasionándose en la madrugada del 20 del actual un violento choque del correo de Extremadura con un de cercanías parado en dicha estación, arrollando aquel más de 20 vagones que quedaron inutilizados aparte perdidas considerables de cargamento, sin otras consecuencias personales que 5 heridos. Nuestras ilustraciones representan parcialmente el siniestro y algunos operarios de este Deposito que al frente del Jefe Sr. Canut e Ingeniero Auxiliar  Sr. Arévalo, asistieron a dicho lugar. El grabado último indica un grupo de empleados, comentando el suceso en los andenes de Ciudad-Real.

 

Revista “Vida Manchega” Nº 90, 25 de diciembre de 1913









lunes, 13 de febrero de 2023

PRIMER RECORRIDO DE LA LINEA DIRECTA DE MADRID A CIUDAD REAL DESDE LA ESTACIÓN DE DELICIAS

 




Esta es la historia de aquella línea de ferrocarril, destinada a unir Madrid con Ciudad Real desde 1879, todo un lujo, pero que pasó en aquella época sin pena ni gloria por la naturaleza empobrecida de nuestra ciudad en aquellos tiempos. De aquella inauguración poseemos un interesante resumen periodístico de “La Ilustración Española y Americana”, de 15 de febrero de 1879 (hace ahora 135 años).

En efecto, la prestigiosa revista decía: “A las ocho en punto del día 3 de febrero de 1879, el tren de invitados salió de una estación que no existe todavía pero que existirá con el tiempo en el Paseo de las Delicias, al sur de la Villa de Madrid”, según decía el periodista que narraba dicho viaje. “Este viaje tenía por objeto inaugurar oficialmente la línea directa de Madrid a Ciudad Real, por S.M. el rey, a quien acompañaban altos dignatarios de la corte, llegado a este sitio momentos antes, donde la Diputación Provincial había levantado una elegante tienda de campaña, y asistía S.M. a la bendición de la locomotora, bendición dada por el cardenal Arzobispo de Toledo… Asistía también, a este acto, la princesa de Asturias y sus augustas hermanas. El último viva dado al Rey resuena en el espacio cuando la máquina empieza a marchar, marcando los compases de la Marcha Real. Atravesamos el humilde Manzanares. En Getafe el Ayuntamiento había echado la casa por la ventana: medallones con los nombres del conde de Toreno, Cacheliévre, el constructor de las obras; Daudery, el contratista, y Canalejas, el jefe del Consejo de Administración de la línea que explotaría el novísimo tendido. Perdemos de vista la torre de la iglesia, y llegamos a Parla, cuya Estación está asimismo adornada con guirnaldas y banderas. En Torrejón de Velasco nos reciben con masas corales… Atravesamos el Tajo sobre un puente de hierro que a nuestra izquierda forma como un Niágara en miniatura. Llegamos a Algodor, Estación empavesada con banderas españolas y belgas; pero ni música, ni guarnición, ni cohetes, ni nada… Salimos de Algodor con seis minutos de adelanto. Es la primera vez que esto nos sucede viajando en ferrocarriles españoles. En Almonacid volvemos a encontrar el color local; vivas, cohetes. En Urda, un generoso ciudadano pasa la bota a todo el tren para que solemnicemos la inauguración. En Fernán-Caballero, el alcalde, verdaderamente conmovido, da un viva a la línea directa. Para los pueblos las dos líneas son excelentes, y aun mejor si hubiera tres. Con media hora de diferencia llega a Ciudad-Real el tren regio y el otro tren de la máquina exploradora. Las calles de esta capital están llenas de arcos de triunfo… El entusiasmo se desborda. Poco después S. M. se viste el manto de las Cuatro Órdenes Militares, como Gran Maestre que es, y bajo un regio dosel escucha el Te Deum que se celebra en la catedral, que resplandece como un cielo sembrado de estrellas; los sonidos del órgano, reflejándose en los ángulos del templo, tienen mucho de grandiosos; las voces del coro, como sonoros ecos de música lejana tienen algo de divinos. Mientras en la plaza de la Constitución se queman fuegos artificiales, y S. M. recibe a las autoridades y a los de su comitiva a su mesa, en la estación del ferrocarril, trasformada en cómodo salón, se da un convite de más de ciento cincuenta cubiertos a los invitados, que preside el Sr. Canalejas. ¿De qué hablar? ¿De la perspectiva que ofrece aquella colosal tienda de campaña, de cuyo techo penden numerosas arañas de innumerables bujías? ¿De la disposición de aquella mesa, cuyo dibujo ha tomado el corresponsal artístico de la magnífica revista ilustrada de La Ilustración Española… Aquel espléndido menú, fue digno, no de inaugurar una línea, sino de solemnizar una victoria. En el momento de los discursos, el entusiasmo patrio era tan grande, que se brindó por S. M. el rey y por sus augustas hermanas, y por la línea directa, y por el engrandecimiento de la patria, y por el Sr. Canalejas; que se propuso acuñar una medalla que solemnizara la inauguración, y hasta se brindó por el bello sexo de Ciudad-Real. En 1878, don José Canalejas había alcanzado en la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Ciudad Real y a Badajoz, el cargo de Secretario General… Cerca de las once terminó el banquete en su propia estación. Desde Ciudad-Real partimos con dirección a Badajoz; el viaje fue un viva continuado con acompañamiento de la Marcha Real. El un entusiasmo popular en Argamasilla de Calatrava, y en el pueblo minero de Puertollano, constituyó el emblema de la riqueza con que nos despedía la provincia de Ciudad Real” (sic).




Con motivo de la visita de S. M., y por iniciativa del Real Consejo de las Ordenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, hacen entrega de una cruz procesional y dos ciriales ricamente confeccionados por plateros madrileños, verdaderas obras de gusto y arte. En efecto, se depositaban en la catedral, elaborados en plata dorada a fuego, que portaban cuatro miembros de las O. M, como homenaje a S. M. el rey y al prelado de Ciudad Real, quedando depositadas en la Iglesia Prioral de las Cuatro Órdenes Militares (Noticia en la referida revista, con dos grabados de las maravillosas joyas. ¿Formarán parte aun del tesoro catedralicio?).

El proyecto de la línea directa de Madrid a Ciudad Real es del año 1875, así como la construcción de la estación, en agosto de 1877. Su emplazamiento definitivo fue aprobado el 23 de julio de 1878. La información procede de los fondos del A.H.F y del A.G.A (Archivo Histórico Ferroviario y Archivo General de la Administración, respectivamente).

El 30 de marzo de 1880, Alfonso XII y María Cristina inauguraron la estación de Madrid-Delicias, de la línea de ferrocarril directo de Madrid a Ciudad Real, construido e inaugurado por la “Compañía de los Ferrocarriles de Ciudad Real a Badajoz y de Almorchón a las minas de carbón de Belmez”. La estación fue conocida popularmente en la corte como “la Estación de Ciudad Real”. Hoy, sin uso ya, es la sede del Museo de Ferrocarril, y su histórica y grandiosa estructura es un verdadero alarde de hierro y cristal, levantada finalizando el siglo XIX para a través de sus raíles viajar a Ciudad Real directamente.

 

José Golderos Vicario, sábado 15 de febrero de 2014


Medalla conmemorativa de la inauguración de la línea


domingo, 12 de febrero de 2023

LOS RETRETES DE LA ANTIGUA ESTACIÓN DE FERROCARRIL

 



Inaugurada la antigua estación de ferrocarril de la Ronda de Ciruela, fue inaugurada en 1868 sin retretes para el uso de los viajeros, por este motivo el 26 de enero de 1883 se proyectó un edificio para tal fin con seis escusados, de los cuales tres eran para señoras y tres para caballeros, que realizó el Servicio de Vías y Obras de la antigua compañía ferroviaria del MZA.



sábado, 11 de febrero de 2023

LA ANTIGUA ESTACIÓN DE TREN CONSTRUIDA EN 1868 POR LA COMPAÑÍA MZA DE LA PUERTA DE CIRUELA

 



La Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) fue una empresa ferroviaria española constituida en 1856 y que se convirtió en una de las grandes empresas del sector ferroviario español. Esta compañía seria quien construiría en el extrarradio de Ciudad Real del siglo XIX, la desaparecida estación de viajeros de ferrocarril de la Puerta de Ciruela.

La estación se proyecta en 1863, pero no es hasta 1864 cuando se da el visto bueno a su proyecto que constaba de dos pisos, formando el superior cuerpo aislado y ofreciendo las habitaciones suficientes y desahogadas para el albergue que requiere una estación de esa importancia. Tenia además local para café y sus dependencias. El sistema de construcción seria de cimientos de mampostería, zócalos, ángulos, juntas y dinteles de ladrillo y cajones del primer material para los muros, las fachadas estucadas, empapeladas las habitaciones principales y enlucidas simplemente las restantes.

Pero aunque el proyecto fue aceptado en 1864, su construcción se dilataba una y otra vez, teniendo que intervenir las autoridades de aquellos años en el año 1867, publicándose en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real del 6 de febrero del citado año de 1867, que si para el 1 de marzo de ese mismo año no comienzan las obras de la estación, el gobernador provincial de entonces, Agustín Salido,  impondría a esas empresas una multa diaria, tal y como le facultaba el articulo 12 de la Ley de Policía del 14 de noviembre de 1855. Al final el Consejo de Administración del MZA aprobó en su sesión del 18 de abril de 1867, la construcción del edificio de viajeros por un importe de 226.000 reales.

Las obras de construcción del edificio de viajeros de la estación durarían prácticamente un año, abriéndose a su servicio público el 12 abril de 1868.  La vieja estación de Ciudad Real dependería de la Compañía MZA, hasta dos años después de terminar la Guerra Civil Española, pasando a integrase a Renfe el 1 de julio de 1941.

Esta vieja estación se cerró el 19 de abril de 1992 (http://elsayon.blogspot.com/2017/04/la-vieja-estacion-de-renfe-de-ciudad.html), siendo demolida en 1994.



viernes, 10 de febrero de 2023

FERRO-CARRIL DIRECTO DE CIUDAD-REAL A MADRID

 



En la sesión celebrada en el Congreso de los Diputados el día 16 del presente mes, se dio cuenta de la siguiente proposición de ley:

“Articulo 1º. Se concede a la Compañía de Ciudad-Real a Badajoz y de Almorchon a las minas de carbón de Belmez la autorización necesaria para construir, sin subvención Directa del Estado, un ferro-carril de servicio general y de una sola vía que enlace directamente Ciudad-Real con Madrid, conforme al trazado que en el Ministerio de Fomento tiene presentado dicha Compañía.

Articulo 2º. La concesión de este ferro-carril se otorga por 99 años con las obligaciones, privilegios y exenciones generales establecidas en la ley de 3 de junio de 1855.-Palacio de Congreso 10 de Noviembre de 1876.-Claudio Moyano.-Manuel Benayas.-Lino Peñuelas.-Francisco Silvela.-Antonio S. Villa.-José Moreno Nieto.-Rafael Conde y Luque.”

En la misma sesión el Sr. Sánchez Milla apoyó esta proposición, haciendo ver en muy pocas palabras la necesidad de esta nueva línea y las grandes ventajas que su realización había de reportar a todo el país y muy especialmente a las provincias de Ciudad-Real, Toledo, Cáceres, y una gran parte de Andalucía.

El Congreso tomó en consideración la proposición y acordó que pasase a las secciones para el nombramiento de una comisión que emita dictamen.

Hasta aquí los datos que nos suministra el extractó oficial de la citada sesión. Después hemos recibido noticias, que nos merecen entero crédito, asegurándonos que el proyecto había merecido la sanción de todas las secciones, y la comisión designada había emitido su dictamen favorable. Solo resta, pues, que la Cámara discuta este dictamen y lo apruebe o lo desestime.

El Eco de Extremadura. Extraordinario, Badajoz 21 de Noviembre de 1876



jueves, 9 de febrero de 2023

INAUGURACIÓN DEL FERRO-CARRIL DE CIUDAD-REAL A BADAJOZ

 



El día 4 de Marzo de 1860, será para siempre memorable en los fastos de esta provincia. En él tuvo lugar, con inusitada pompa é indescriptible entusiasmo, el solemne acto de. la inauguración de los trabajos del ferro-carril de Ciudad-Real a Badajoz. el primero del reino qué nos ha de poner en comunicación inmediata con lodo el mundo, con el Océano atlántico y con el Mediterráneo, con la metrópoli y Andalucía, ese bello paraíso nacional, el país de los encantos ibéricos. Con la construcción de esta línea, se inaugura, sí, una nueva era de prosperidad, de felicidad y ventura para la provincia: al surcar la locomotora, imagen de la actividad y de la industria, por nuestras feraces campiñas, abrirá nuestras y anchurosas vías a la inteligencia de sus habitantes, acrecentará sus productos, multiplicará sus cambios, perfeccionará los instrumentos del trabajo y los medios de comunicación, hará menos cara la vida de las clases trabajadoras; en una palabra: poblará, fertilizará y embellecerá su rico é inmenso territorio.

Así lo comprendía lo mismo el pobre que el rico, el débil como él fuerte; y con esa curiosidad inquieta que despiertan los grandes acontecimientos, con esa generosa simpatía que a todos nos anima por las nobles causas, habíanse agolpado a las afueras de la puerta de Alarcos, sitio destinado a la inauguración, más de diez mil personas de la capital y pueblos comarcanos. Nosotros, aunque pobres obreros en los adelantos de la máquina social, nos asociamos a los sentimientos de satisfacción de que participa la provincia toda por tan fausto acontecimiento; y para dar a nuestros, lectores una idea exacta del que motiva estas líneas, como venimos haciéndolo en todos los que se suceden y pueden contribuir al desarrollo de las fuentes de la inteligencia y de la prosperidad pública, que son las doctrinas de nuestro humilde periódico, vamos a reseñar, aunque brevemente, el acto de inauguración de esa vía férrea, de la que la provincia y el país han de reportar incalculables beneficios.

Poco después de las doce salió de las Casas Consistoriales 1a comitiva, precedida de una banda de música con vistosas banderas, a la cual seguía una danza del país y en dos hileras los trabajadores del camino de hierro con sus herramientas; luego iban las corporaciones, funcionarios públicos y el ilustre Ayuntamiento, y detrás el Sr. Gobernador de la provincia, Autoridades, Concesionario de la línea e Ingenieros encargados de su construcción.

Al atravesar la comitiva por un bello arco triunfal, los Sres. Gobernador y Concesionario, recibieron cada uno, de dos lindas niñas, una corona de flores con estos sencillos versos:




señor gobernador:

Bello es mandar, si el mando bien se emplea,

Y esta Ciudad tu discreción pregona:

Admíteme en su nombre esta Corona

Y que prenda de amor del pueblo sea.

 

señor concesionario:

Amor con amor se paga:

A ti te debe la vida

Esta Ciudad, que sumida

En la inacción se encontró:

Y es la vida el movimiento

Que la ilustración derrama.

Este pueblo, Foros, te ama

Gomo á quien vida le dio.

Luego que llegó la comitiva al sitio destinado a la inauguración, tuvo lugar el ceremonial de costumbre, e inmediatamente después el señor D. Enrique de Cisneros, desde el antepecho de una vistosa y elegante galería que servía de palco a las señoras, pronunció el siguiente notable discurso que fue acogido con entusiastas y repetidos aplausos,

 

HABITANTES DE CIUDAD-REAL

No habéis descansado aun de la última fiesta, y ya otra vez os reunís alborozados, brillando en vuestros ojos la satisfacción más pura y él más noble, entusiasmo. Todavía no se ha apagado el eco de las campanas; todavía resuenan las últimas notas de aquellas músicas marciales, todavía pueblan el aire aquellos vítores, no acabados de pronunciar, cuando ya vosotros los recogíais de mis labios para elevarlos hasta el cielo con voz entusiasta y atronadora. Juntos fuimos al templo a dar gracias al Dios de los ejércitos: juntos discurríamos por las calles aquella noche en que la ciudad apareció como por encanto iluminada desde las empinadas torres hasta las humildes viviendas de los artesanos. Parecía natural que aquella explosión de alegría hubiera agotado vuestras fuerzas; y sin embargo no ha sucedido así, porque hoy se repiten las mismas demostraciones de universal contento.




Celebrabais ayer la insigne victoria de Tetuán, primer término de una campaña belicosa, festejáis hoy la inauguración de las obras del ferro-carril de Ciudad-Real a Badajoz, principio de una campaña de paz. ¡Que asuntos tan opuestos a primera vista! ¡Que sucesos tan distintos en apariencia! El pueblo, no obstante, con su admirable instinto comprende la analogía de ambos acontecimientos, y reconoce su común origen. En África como en España, allí como aquí se realiza el triunfo de la civilización sobre la barbarie, el triunfo de la libertad, que es la vida de las naciones, sobre la esclavitud, que es, su muerte y su oprobio: ¡allí como aquí desarrollamos ante los ojos de la asombrada Europa el sublime cuadro de tu resurrección de España!

Si es preciso que el mundo sepa que no se agotan ni debilitan nuestras fuerzas en la guerra; es preciso que vea el mundo que España, esta noble matrona, si con un brazo acomete, arrolla, vence y sujeta a sus enemigos, con otro brazo abre ancho cauce a la prosperidad pública construyendo ferro-carriles y levantando monumentos que admirarán las edades futuras. No se recobra España de su desmayo lánguida y vacilante; antes bien parece que sale de su tumba vigorosa y armada como Minerva de la cabeza de Júpiter.

Este grande progreso del Estado es secundado en todas las provincias, no siéndola de Ciudad-Real la que menos esfuerzos hace por colocarse al nivel de las más adelantadas. Apenas se aproximan a su término las obras del ferro-carril de Alcázar á Ciudad-Real, cuando comienzan las del que ha de enlazar á Ciudad-Real con Badajoz. Entretanto, y para mostramos dignos de poseer estas grandes vías, celebramos una brillante exposición  de agricultura, creamos un Hospicio provincial, ensanchamos el Hospital y el Instituto, mejoramos el aspecto público de calles y plazas, y en estos mismos días vemos llegar a la capital, conducidas por un hábil ingeniero industrial, abundantes aguas potables que empiezan ya a surtir las fuentes que se están construyendo; una de las cuales será un bellísimo monumento que consagraremos Hernán Pérez del Pulgar, el de las hazañas, hijo de este pueblo.

No sé crea tampoco que solo dedicamos nuestros esfuerzos a promover obras de interés material, pues también, nos ocupamos de otras que responden a un sentimiento más elevado. ¿Veis aquel punto negro que se dibuja en el horizonte sobre la cumbre de aquel cerro? Es un monumento artístico, histórico y religioso, es el último resto de una ciudad que pereció en una triste jornada, ¡Es el Santuario de Alarcos! Sus techos empezaban a desplomarse, sus muros flaqueaban…. ¡Un año más de incuria y abandono, y hundiéndose el templo, hubiéramos escrito con toda exactitud en una de sus piedras: ¡Aquí fue Alarcos! Afortunadamente hemos llegado a tiempo para reedificarle, para salvarle de una vergonzosa ruina. En sus bellísimas naves, convertidas hace pocos meses en un establo, arde ya la misteriosa lámpara; y cuando termine la restauración de aquel monumento, podréis celebrar los triunfos que nuestro ejército alcanza sobre los sectarios del Corán, allí mismo donde los hijos de Mahoma derrotaron a las legiones castellanas.




«Larga sería la relación de todos los adelantos de Ciudad-Real, como es grande la munificencia de nuestra idolatrada Reina Doña Isabel II, a quien debéis en primer término tan altos beneficios. Gratitud debéis también al ilustrado Gobierno de S. M. que imponiendo silencio a la discordia y adundando todos los elementos útiles de esta gran nación, solo propone a S. M. y solo lleva a cabo altas empresas, dignas del Trono y del pueblo español.

Por mi carácter de representante del Gobierno de S. M. en esta provincia, me creo obligado a secundar sus miras; y he aprobado que la inauguración de estas obras se verifique con inusitada pompa, para que al ver la empresa encargada de la construcción de la línea el entusiasmo de este pueblo, redoble sus esfuerzos y la dé por concluida en el más breve plazo posible, en la seguridad de que obtendrá como principal galardón de sus afanes la gratitud eterna de dos provincias hermanas.

Sí; porque al ver estas provincias que, merced a la vía férrea, vienen la industria y el comercio a triplicar los valores de los productos agrícolas; al ver que las pobres aldeas se, convierten en florecientes villas, y estas en opulentas ciudades, es imposible que no amen y reverencien a los causantes de tantos beneficios.

Habrá además en la inauguración de éste ferro-carril otra circunstancia de inmensa valía para todo buen español: no es posible olvidar que cuando parta de Ciudad Real la primera locomotora llevando por escudo los leones de Castilla, otra locomotora saldrá de Lisboa ostentando en su escudo las quinas lusitanas. ¡Solemne será el momento en que se encuentren en la frontera de ambos, reinos! Si del lado de allá gritan ¡viva España nosotros contestaremos ¡viva Portugal! Juntas y cruzadas las banderas se saludarán mutuamente; y abrazándose españoles y portugueses; verán sin menoscabo de su respectiva nacionalidad e independencia, realizadas la unión y concordia de todos los hijos de la Península. ¡Oh, vea yo pronto ese día, aunque sea el último de mi existencia!

Al trabajo, pues, briosos jornaleros, que con las herramientas en las manos aguardáis impacientes mi última palabra para dar comienzo a vuestra ruda faena. Inauguráis vuestra campaña bajo la dirección de un inteligente ingeniero. ¡Adelante, amigos míos! Hendid los cerros, perforad las montañas, salvad los ríos por medio de atrevidos puentes, allanad todos los obstáculos de la naturaleza. ¡Esas serán vuestras victorias! Sírvaos de estímulo saber que la Patria agradecerá vuestros esfuerzos, y que el corazón de la Reina palpitará de gozo al recibir la nueva de la terminación de la obra. ¡Viva la Reina! ¡Viva España!

Acto continuo, el Sr. de Cisneros se apresuró a anunciar a todo el concurso el generoso donativo de 20,000 rs. que el Sr. Forns, concesionario de la vía, acababa de hacer para que se distribuyese entre los desvalidos y familias pobres de esta ciudad, en agradecimiento a la buena acogida que le había dispensado el pueblo manchego. Este rasgo espontáneo de caridad cristiana fue agradablemente recibido por todos como se merecía.

A su término dignamente esta fiesta solemne de la civilización. Qué ella señale al mundo el progreso siempre en aumento de nuestras artes, de nuestra industria y de nuestra agricultura; como pone en evidencia los importantes trabajos que emprendemos en medio de los cuantiosos sacrificios de una guerra, como si disfrutásemos de los placeres de la
más profunda paz!

 

P. J. Vidal. El Magisterio Periódico de Educación y Enseñanza. Tomo tercero, año 1960




miércoles, 8 de febrero de 2023

LA VALLA QUE SEPARABA LOS TERRENOS DE RENFE EN LA RONDA DE CIRUELA, DESAPARECIÓ EN 1993

 

La valla de la Ronda de Ciruela en los años  cincuenta del pasado siglo XX


La llegada de Nicolas Clavero a la Alcaldía de Ciudad Real también ha coincidido con la apertura de un nuevo estacionamiento en Ciudad Real. Por fin, las deterioradas murallas de los antiguos terrenos de Renfe han dejado paso a un amplio espacio con capacidad para aparcar 250 vehículos, que sin duda servirá para descongestionar el caótico aparcamiento en el centro de la ciudad.

Texto y fotografía en color. Revista Bisagra Nº 287, del 25 al 31 de julio de 1993