Buscar este blog

martes, 14 de mayo de 2024

RESTAURADAS LAS CORONAS DE LA VIRGEN DE ALARCOS Y DEL NIÑO JESÚS

 



El taller de la orfebrería de Orovio de la Torre de Torralba de Calatrava, ha restaurado las coronas de la Virgen de Alarcos y del Niño Jesús. La restauración ha consistido en soldar tres imperiales que tenia rotos la corona de la Virgen, y la reposición de un tramo que la faltaba aun imperial de la corona del Niño Jesús. También se ha procedido a la limpieza de las coronas.

La actual corona de la Virgen de Alarcos y del Niño Jesús, fue una donación del que fuera Hermano Mayor de la Hermandad D. José García Mohedano en el año 1993. Fue realizada en plata de ley en los talleres que ahora la ha restaurado. En su interior lleva grabada la inscripción: “Donada por la familia García Mohedano”, y el coste de la misma fue de 450.000 Pesetas.


lunes, 13 de mayo de 2024

LA VIRGEN DE ALARCOS SOLO HA ESTADO UNA VEZ EN SU HISTORIA EN VALVERDE Y NO ES COPATRONA DE CIUDAD REAL

 


En primer lugar quiero dejar claro, que soy un devoto de Santa María de Alarcos, que todos los años la visito cuando es traída a la Parroquia de San Pedro, la acompaño desde San Pedro hasta su ermita y soy hermano de su hermandad. Manifiesto esto en primer lugar, para dejar claro que no tengo nada en contra de unas de las devociones de nuestra ciudad, y una de mis devociones particulares, pero también quiero denunciar públicamente que se falsean datos históricos en torno a la Virgen de Alarcos, cuando se dice que era una “tradición” llevar la imagen de la Virgen a Valverde, o que es “Copatrona de Ciudad Real”.

En estos días hemos podido leer en la prensa local, e incluso en la nota de prensa difundida por el Ayuntamiento capitalino, que la Virgen de Alarcos iba estar cinco días en la pedanía de Valverde, para recuperar así una tradición que no se repetía desde hace cuarenta años. No sé quien asesorara históricamente a la actual corporación municipal, y menos a la prensa local, lo cierto es que la Virgen de Alarcos solo ha estado una vez en su historia en Valverde.

Fue en el año 1985, cuando la romería de la Virgen de Alarcos sufre una profunda transformación, con nuevos actos, cultos y actividades, que serían el patrón que se ha seguido repitiendo desde entonces, y entre las novedades que se incorporaron aquel año,  fue el traslado de la imagen de la Virgen hasta la Parroquia de San Pedro para realizarle un Triduo, y posteriormente llevarla andando desde Ciudad Real hasta su ermita. Pero previamente a su traída a Ciudad Real, la imagen de la Virgen de manera excepcional pernoctó una noche en las parroquias de Alcolea de Calatrava, La Poblachuela, Poblete y Valverde. Es decir que no ha existido nunca en la historia ninguna tradición de llevar la Virgen de Alarcos a Valverde, y tan solo ha estado una vez en esta pedanía, eso si hace ahora 40 años.



Una de las actuales costumbres, que se comenzaron a realizar en aquel año de 1985, fue la subida corriendo con la imagen de la Virgen por parte de los jóvenes de Valverde, cuando esta llega a los pies de su cerro, anteriormente hasta su traída a Ciudad Real la imagen de Santa María de Alarcos solo procesionaba alrededor de su cerro el día de su festividad, por habitantes de Ciudad Real, La Poblachuela y Valverde, aunque a partir del año 1985 fueron exclusivamente los habitantes de Valverde quienes la procesionan en su día.

Otro de los errores históricos que se difunden en estos días, es que la Virgen de Alarcos es “Copatrona” de Ciudad Real, afirmación que se dice alegremente sin ninguna base histórica. La devoción a Santa María de Alarcos por parte de los ciudarrealeños, se remonta a los años de progreso y prosperidad de Villa Real a finales del siglo XIII y principios del siglo XIV, cuando se construye la ermita de la Virgen para dar culto a la imagen de Santa María de Alarcos, realizando un Voto el Concejo de la ciudad. Aunque no sabemos cuando comenzó el Concejo a celebrar el Voto, en el siglo XVI ya se tiene constancia por escrito de que el ayuntamiento capitalino celebraba la fiesta en honor a la Virgen de Alarcos, ya que en el archivo municipal se conserva una provisión del año 1598 de Felipe II, concediendo prórroga por 4 años de la licencia de gastar de sus Propios 64.000 maravedís en la fiesta de Alarcos y de Nuestra Señora de Agosto. El Voto a la Virgen de Alarcos, se celebraba el 25 de marzo fiesta de la Anunciación, pasando en el siglo XIX a celebrarse el segundo día de la Pascua de Pentecostés, como en la actualidad.

Nuestro ayuntamiento ha mantenido a lo largo de los siglos su Voto a la Virgen de Alarcos, conservando incluso su ermita, pero no existe ningún documento histórico, ni ningún acta municipal, donde la imagen de la Virgen de Alarcos haya sido nombrada “Copatrona”, por lo que difundir este tratamiento a la Virgen de Alarcos, es falsear la historia de esta devoción mariana y su vinculación con nuestra ciudad.

 


domingo, 12 de mayo de 2024

PROCESIONÓ LA VIRGEN DE ALARCOS POR LA CALLES DE VALVERDE

 



Esta mañana después de la misa de 11 en la Parroquia de la pedanía de Valverde, ha procesionado la imagen de la Virgen de Alarcos por las calles de Valverde, portada aun hombro por los jóvenes de la localidad y acompañada por los valverdeños.

 























sábado, 11 de mayo de 2024

DIEZ AÑOS SIN LA MEJOR CERVEZA DE CIUDAD REAL

 



Diez años después de que la fábrica de cervezas “El Alcázar” dejara de tener actividad, el inmueble en el que durante treinta años se fabricara la cerveza ciudadrealeña “Calatrava” ha sido convertido hace escasos días en escombros. En los terrenos que ocupará una de las empresas con más tradición de la provincia durante las décadas de los 60, 70 y de los 80 se construirá una zona. residencial. Atrás quedan treinta años de la historia de la empresa que comenzó siendo Cervecera Manchega. Era el año 1963, aunque la primera producción de cervezas Calatrava comenzó en 1964, tal y. como recuerda Domingo Moreno, quien desde 1969, a 1984 ocupó la gerencia de la fábrica.

CAPITAL MANCHEGO. Durante seis años la empresa contó con capital únicamente manchego hasta que en 1970 se fusionó con la empresa cervecera 'El Alcázar' propiedad de unos empresarios jerezanos. Con posterioridad en 1986 fue adquirida por la empresa Cruz Campo hasta que en el año 1991 esta empresa pasó a ser propiedad de la multinacional inglesa Guinness.

Una trayectoria empresarial de la que Domingo Moreno recuerda un denominador común: la calidad de la cerveza que se elaboraba en esta fábrica.

Anualmente en ella se producían unos 150.000 hectolitros (15 millones de litros) de una cerveza de excelente calidad como apunta Domingo Moreno, para quien la calidad de la cerveza va unida al tamaño de la fábrica: “cuanto más mejor será la cerveza”, comenta. Una premisa que se daba en la fábrica ciudadrealeña lo que provocaba que la cerveza “Calatrava” fuera reconocida por su calidad. De hecho, el producto tenía muy buena aceptación en la provincia y también en zonas limítrofes, a pesar de contar con la implacable competencia de las grandes marcas cerveceras.




BENEFICIOS. Aun así, la totalidad de la producción se vendía “muy bien” en toda la provincia, así como en Toledo, Albacete, Alicante o Extremadura, como recuerda Domingo Moreno, quien añade que la fábrica «tenía beneficios».

Y es que el agua del pantano del Gasset «era muy buena para· la cerveza», aunque Domingo Moreno recuerda la sequía que vivió la capital ciudadrealeña en el verano de 1980 y que afectó muy directamente a la cerveza debido a las algas que crecieron en el embalse y «que afectaron de forma muy negativa al producto».

La marca Calatrava llegó a ser todo un referente en la provincia, pero no fue la única. Cervezas El Alcázar también elaboraba cervezas como Alcázar Premium, Alcázar 50 y posteriormente Calatrava Premium. Y también una cerveza especial, totalmente artesanal, cuyo lanzamiento se realizaba en Navidad con la marca Alcázar Navidad.

Sin embargo, el éxito comercial no fue impedimento para que la fábrica cerrara sus puertas. Y es que Domingo Moreno apunta que las fábricas de pequeño tamaño no tenían competitividad. «En la actualidad una empresa produce anualmente más de 100 millones de litros de cerveza», muy lejos de los 15 millones que se producían en la fábrica ciudadrealeña de ahí que su último propietario decidiera el cierre.

Entre los recuerdos de Domingo Moreno, este no olvida la a usencia de conflictos laborales en la plantilla en la que un centenar de trabajadores trabajaban como media.

La Tribuna de Ciudad Real, viernes 2 de julio de 2004



viernes, 10 de mayo de 2024

CALATRAVA (II)

 

Fotografía del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha


Hasta finales de diciembre de 1970, en la parte posterior de botellas y botellines de la citada marca cervecera se mantuvo la leyenda: “Cervezas fabricadas por CEMANSA” Una vez concluida la fusión con la fábrica de Jaén, empezó a aparecer, enero de 1971, en la parte trasera de cada envase de vidrio: “Cervezas fabricadas por S.A. El Alcázar” Eran, por decirlo así, las bases donde se empezó a escribirse la crónica de una muerte.

Respecto a la parte social, a la masa de trabajadores que sostiene cualquier fábrica pura y dura, en 1978 encuentro un decreto de Presidencia de Gobierno, remitido por la Oficina Delegada de Depósitos de Estatutos de Organizaciones Profesionales de Ciudad Real. En el mismo se hace constar que el 11 de abril de 1978 se habían depositado -como marcaban aquellos nuevos tiempos de la Transición- los Estatutos de la Organización Profesional denominada: Asociación Independiente de Trabajadores Cerveza Calatrava, S.A. El Alcázar, cuyo ámbito territorial eran sus respectivas provincias y en el ámbito profesional lo formaban todos sus trabajadores.




A finales de 1987, cerveza Calatrava ya preparaba el 25 Aniversario que cumpliría al año siguiente. Me viene la referencia por la hemeroteca digital del periódico Lanza, en cuyo número de 30 de diciembre destaca la noticia de las buenas perspectivas que tenía la cervecera manchega. En el destacado menciona: Cerveza El Alcázar y Calatrava, con factorías en Jaén y Ciudad Real, se prepara para celebrar el aniversario con provechosas posiciones para el sector y las citadas marcas; era un mensaje que manifestaban sus directivos para tranquilizar, especialmente, al personal de la antigua CEMANSA.

Destacaba dicha noticia que el sector cervecero se estaba preparando, para que la plena integración de España en Europa no le cogiera desprevenido. Por ese motivo se habían producido entonces integraciones como la de El Alcázar y Calatrava dentro del Grupo Cruzcampo. Se quería lograr para la fábrica de Jaén una producción de 120 millones de litros de cerveza, como objetivo para el año 1990. “La fábrica de Ciudad Real también será potenciada, porque queremos que contribuya al desarrollo de su provincia” señalaba un directivo jiennense. En sus palabras las perspectivas eran buenas, por tratarse de un producto “natural” y una bebida “europea”, cifrando en un 6% el crecimiento de las ventas del sector cervecero español.

 



Sin embargo, según el testimonio que he podido recoger, todas las buenas perspectivas citadas se vieron truncadas por una inesperada contingencia: la calidad del agua suministrada a la fábrica de Calatrava sufrió una pérdida de propiedades y la cerveza resultante se perjudicó también en su composición, sabor y color. Evidentemente esto provocó una masiva devolución de cajas y barriles, por parte de los clientes a sus distribuidores, a la propia fábrica, sin que los responsables comerciales y técnicos en esos años 80-90 supieran gestionar debidamente la devolución de tantos envases, cajas y barriles, para su reposición mediante otros con la cerveza ya en calidad óptima.

Mediante arreglos legales, se siguió manteniendo la producción en Cerveza Calatrava. Tanto es así que las buenas relaciones sociales entre trabajadores y empresa, se siguieron manteniendo con toda normalidad. Prueba de ello es otro destacado en la prensa local donde se comenta el Día de Reyes, de enero de 1988; una vez más la fábrica hizo pasar un rato feliz a los niños en un acto social y solidario, tal como caracterizaba a la desaparecida empresa dentro de su geografía provincial. Felicitaban a la dirección por el detalle de acordarse, como cada año, de los hijos de los trabajadores cuando llega una fecha tan entrañable. Los niños recibieron sus juguetes con alegría, previa degustación de exquisitas migas, churros y chocolate para todo el colectivo de trabajadores y amigos que se encontraron presentes.




En 1990 el Instituto para la Mediana y Pequeña Empresa (IMPI) publicaba a principios de esa década, en colaboración con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, un estudio que recogía de forma sucinta las principales empresas de cada localidad, con indicación de su actividad y volumen de negocio según unos márgenes establecidos a modo de orientación.

Dicho estudio oficial señalaba la existencia de 73 industrias en Ciudad Real, con diferente volumen de negocio y actividad. En la publicación que puedo repasar por la Red, sus autores han escogido 12 de las más significativas; las cifras podían dar una idea de la realidad del sector en aquel preciso momento. En dicho rol, El Alcázar figuraba en el puesto 6º con un volumen en millones de pesetas entre 500 – 750, lo que hoy se podría considerar por volumen de facturación en millones de euros entre 3 – 4,5 millones de euros. Se hacía constar igualmente que la desaparecida empresa también fabricaba malta, lúpulo y los ingredientes necesarios para producción de cerveza.




La entrada de España en la C.E.E., había posibilitado la integración de las dos marcas citadas en la empresa cervecera más importante entonces de toda Andalucía, el Grupo Cruzcampo, que a su vez fue adquirido en 1991 por la multinacional Guinness. Al poco tiempo, en 1993 cerveza Calatrava deja de producir y pasa a ser un mero centro de distribución, desapareciendo también jurídicamente S.A. El Alcázar. Jubilaciones, prejubilaciones y bajas incentivadas, posibilitan la reducción de plantillas; también muchos empleados de Ciudad Real optaron por cambiar su puesto a otro similar en la cervecera jiennense.

Tampoco se iba a librar la firma irlandesa pues es adquirida por su paisana Diageo, una compañía líder mundial en el segmento de bebidas alcohólicas. Esta nueva propiedad también decide desprenderse de las cerveceras más pequeñas y pasa el Grupo Cruzcampo, en 1999, a ser propiedad de la holandesa Heineken. Se crea de esta forma la nueva sociedad mercantil Heineken España, S.A., con domicilio central en Sevilla, y bajo su control ya estaban las fábricas que habían sido anteriormente propiedad de S.A. El Águila.

 



Dada la concentración de fábricas que contaba Heineken, en 2007 han de cumplir una sentencia del Tribunal para la Defensa de la Competencia, indicando en su resolución que no podía prevalecer con ese predominio en el mercado cervecero español; le daba a elegir entre vender la moderna fábrica de Jaén o nada más que la marca jiennense. Heineken optó por la segunda exigencia y el nuevo dueño de la marca (no de la fábrica) sería la sociedad de inversión Ibersuizas a través de su filial Barlett Capital, tras comprarla por 10 millones de euros.

A pesar de la venta, la producción de esta cerveza se seguiría llevando a cabo en la misma fábrica jiennense. Heineken lanzaría de nuevo al mercado la Cruzcampo Especial, renovado diseño, esmerado cocimiento, cuidada fermentación, producida también en Jaén para toda España y así rellenar el hueco dejado por la marca Alcázar.

 



Ya en los últimos puntos de esta crónica, he seguido el ejemplo de otros investigadores respecto a utilizar los archivos digitales del Boletín de la Propiedad Industrial. Por éste, he conocido que si bien Calatrava dejó de existir, como fábrica, no ocurrió lo mismo con sus diferentes nombres comercial pues las etiquetas Calatrava Pilsen, Calatrava Golden y la propia marca Calatrava, pasaron en 2001 a depender de Plataforma Continental, S.L., una sociedad cervecera íntegramente participada S.A. Damm y con fábrica en Madrid.

Una marca tan consolidada en su región, Calatrava y Ciudad Real, fue a situarse como otras tantas marcas acreditadas de nuestro panorama cervecero en ese otro sector conocido por marcas blancas. Así ocurrió con La Estrella del Sur, en Sevilla; La Cruz Blanca, de la antigua Unión Cervecera; Skol, Victoria, El Turia, Keler, que terminaron siendo propiedad de S.A. Damm; y tantas otras más bien diferentes, en virtud de los grandes intereses financieros globales.

Marcas tan señeras, y de hondas raíces locales, incluso a nivel de todo el territorito español, seguirán en activo mientras las recordemos. Y de eso saben mucho los estudios comerciales que siguen en vigor, dentro de nuestro sector de alimentación; aunque en el camino se quedaran numerosas empresas, y multitud de empleados, obreros, técnicos o administrativos, que trabajaron en las mismas con toda pasión a sabiendas de que hacían buenas cervezas.

Cierro esta crónica agradeciendo el interés demostrado y la colaboración recibida de: Aurelio Borja Abellán, Eusebio García del Castillo, Ester Martín de Lucía, Sonia Martínez y Jesús Nieto, entre otros. Mi gratitud también para las entidades y organismos de Ciudad Real que tuvieron a bien corresponder a mis solicitudes de información sobre la desaparecida cervecera Calatrava. ¡Salud!

Fuente: https://www.miciudadreal.es/2015/10/26/calatrava-y-2a-parte/




jueves, 9 de mayo de 2024

CALATRAVA (I)

 



Pedro Miguel Ortega Martínez (Revista Digital de Castilla y León).- Por razones de vecindad entre dos capitales, Ciudad Real y Jaén, tenía noticia de haber existido en la primera una fábrica de cervezas dependiente de otra que hubo en la capital andaluza. Tan próximas se comprende el interés por parte de la jiennense S.A. El Alcázar, con tal de extender su mercado hacia el antiguo priorato dominado por la Orden de Calatrava.

No hay mucha información por los archivos y hemerotecas de la red, respecto a Cerveza Calatrava con sede en Ciudad Real. Ha sido desde la publicación digital MiCiudadReal, por donde me llegó la recomendación de entrar en contacto mediante Facebook con un grupo de interesados en temas sociales e históricos, de la citada capital. Y desde aquí mi gratitud para todos cuantos me correspondieron, aportando fechas, datos, e incluso algunas fotos que ya son historia; ha resultado un lujo encontrarlos, y para ellos dedico estas líneas que he podido hilvanar gracias a su buen recuerdo conservado de Calatrava como empresa cervecera.




Fue en los primeros años 60 del siglo pasado, cuando el Consejo de Administración de S.A. El Alcázar aprobó la instalación y apertura de otra fábrica de cervezas en Ciudad Real. De esta forma es como se deciden a comprar un solar en la carretera que va de dicha capital a Toledo, a tan solo dos kilómetros, por la izquierda, pasado el carreterín de La Atalaya. Se funda por tanto en 1961 la sociedad Cervecera Manchega, S.A. (CEMANSA) con un capital de 10.000.000 pesetas, e igual equipo de consejeros que la empresa jiennense y se pone en marcha dos años después.

Según un anuncio del periódico Lanza, de fecha 26 de junio de 1963, el domicilio que figura de la nueva empresa se encontraba en la calle Alfonso X el Sabio, número 2, piso primero, donde admitían solicitudes de personal; edad mínima 23 años y libre del Servicio Militar; precisaban inspectores de ventas, conductores y personal para fábrica, teniendo éstos que saber leer y escribir, más las cuatro reglas, preferiblemente con profesión en oficios. Estas solicitudes debían ser escritas de puño y letra del interesado, entregándolas personalmente en las oficinas del citado domicilio.




Con buen ojo comercial, se optó por elegir un símbolo muy relacionado con los campos manchegos; igual hicieron otras empresas españolas de cervezas, asociando sus marcas a monumentos internacionales o locales: cerveza Mezquita, de Córdoba; cerveza Alhambra, de Granada, o cerveza La Cruz del Campo, S.A. de Sevilla. Además se tuvo en cuenta que numerosos pueblos de la provincia de Ciudad Real llevan también Calatrava en su toponimia, e incluso alguno igualmente en la cercana provincia de Jaén. La Orden de Calatrava fue muy importante en la reconquista de Andalucía, y en su zona norte de implantó con mucha fuerza una vez superada la batalla de las Navas de Tolosa. En definitiva se asumió como marca la Cruz flordelisada de Calatrava, que para los cristianos tiene un doble sentido: la cruz representa a Cristo, y los extremos acabados en flor de lis representan a María Santísima.

En esos años del resurgir económico español, las empresas cerveceras empezaron a utilizar botellas en vidrio de color topacio; se evitaba así los perjuicios del sol sobre la cerveza, y los nuevos modelos llevaron sus textos legales de forma pirograbada (grabado de pintura –blanca- cuando las botellas salen del horno al rojo vivo) Los modelos tenían la capacidad habitual en el mercado: quinto de 20 cl., tercio de 33 cl., y con el tiempo llegaría el litro con 100 cl. Las primeras cajas, según he podido encontrar en casas de subasta para coleccionistas, eran de madera; y se distribuían los quintos por 30 unidades, los tercios mediante 24 botellas, y los litros en cajas de 12 botellas; en una de ellas he visto un sello de fábrica: INMADE envases Madrid-La Roda, marzo de 1972. Poco después, CEMANSA se vería forzada a cambiar todas sus cajas por los modelos de plástico; resistentes y de más fácil limpieza.




Pasados cuatro años -encuentro amplia noticia en el periódico Lanza- de fecha 11 de junio de 1968, relatando en dicho medio algunos resultados obtenidos por la cerveza Calatrava. Con la moderna factoría de la Cervecera Manchega, S.A, se había iniciado la tan anhelada transformación de la capital de provincia, de su ambiente agropecuario y de funcionarismo, que ojalá revitalizarían a Ciudad Real, aumentando los puestos de trabajo y por ende su número de habitantes.

Habían influido dos factores, la abundancia de primeras materias de la región manchega y la estratégica situación en el centro de una amplia zona de consumo. La inauguración oficial de la fábrica de cervezas tuvo lugar el 14 de mayo de 1964, víspera de la fiesta de San Isidro, Patrón del campo español, pues por las características de la nueva industria se suponía que iba a repercutir, en gran parte, en beneficio de los agricultores de la provincia.

Ese día de la inauguración, con presencia de autoridades civiles, religiosas,  empleados y familiares, se notaba la satisfacción de todos los presentes porque se había alcanzado el propósito de crear una industria de porte moderno, que redundaría en beneficios innegables para la provincia y más concretamente para la capital. Era evidente que un gran número de trabajadores habían sido los primeros y más directos beneficiarios de esta industrialización, al encontrar una ocupación permanente, así como la repercusión lógica en el comercio y talleres de Ciudad Real.




En los cuatro años que menciona el periódico Lanza antes citado, la cerveza Calatrava había paseado el nombre de la Mancha y de esta provincia por gran parte de la geografía española. Los vinos daban justo nombre a las bebidas de la tierra; entonces estaba sucediendo lo propio con la cerveza dorada y fresca, tan apetecible por el buen consumidor, figurando estaba mereciendo la aceptación en grandes zonas de regiones próximas y logrando un mercado que realmente no se esperaba adquiriese tanta importancia, pues se sabía difícil la introducción de una nueva marca –sea la que fuere- donde había de competir con otras de indudable renombre. Pero también era evidente –decía el redactor del periódico Lanza- que la calidad terminaría por imponerse; añadiendo: la calidad y un poco también, qué caramba, el regionalismo.

Todo lo anteriormente citado del periódico Lanza, se intuye como una propaganda de cerveza para los lectores de dicha publicación. Se trataba de mantener, fuera como fuera, el aliciente de que aquella industria tenía razón de ser en Ciudad Real. Lógicamente se imponían innovaciones en el diseño de productos, cuando las demás cerveceras españolas empezaron a cambiar las botellas serigrafiadas, por otras anónimas donde se anunciaba el contenido mediante la correspondiente etiqueta. Esto supuso para Calatrava deshacerse de miles de botellas con destino a la fundición del vidrio, y la compra de nuevas. Lo mismo debió ocurrir respecto a desechar cajas de madera, por otras más novedosas y atractivas en plástico. Es decir, sin tener en cuenta renovación de maquinaria, ampliación de instalaciones, etc., se requería una inversión multimillonaria cuando llegaron los años 70.




Después de sucesivos años de pérdidas, los accionistas optaron por fusionar Calatrava con S.A. El Alcázar, con tal de compensar los beneficios que daba la factoría jiennense con las pérdidas originadas en la cervecera manchega. Se beneficiaron así de unas ventajas fiscales que amparaba la Orden Ministerial de 5 de abril de 1965, además sin menoscabar el fomento de ahorros por costes derivados al unificar funciones, racionalizar procesos, programando de forma conjunta y unitaria las acciones comerciales. Es pues en la fecha del 31 de diciembre de 1970 cuando se produjo la fusión por absorción de Cervecera Manchega, S.A., por parte de S.A. El Alcázar; dicho acto no produjo ninguna alteración en el capital social de la absorbente, pues con mucha anterioridad ya poseía la totalidad del capital social de la empresa absorbida.

Fuente: https://www.miciudadreal.es/2015/09/28/calatrava-1a-parte/



miércoles, 8 de mayo de 2024

INAUGURADA LA FÁBRICA DE CERVEZA CALATRAVA

 



El pasado domingo nuestro Rvdmo. Obispo-Prior, bendijo la fábrica “Cervecera Manchega” S.A. levantada en la carretera de Toledo, a 1 kilómetro de la capital.

Esta inauguración constituyó, sin duda, un auténtico acontecimiento en Ciudad Real, ya que, además de la importancia intrínseca del acto, puesto que se trataba del prime complejo fabril de la capital, se dieron cita en él las más altas autoridades de la provincia y relevantes personalidades del mundo oficial, Comercio, Banca, Prensa, Radio, etc., con sus distinguidas esposas.

 Entre otros recordamos al director general de Puertos, don Francisco Rodríguez y señora; presidente del Consejo de Administración de la nueva empresa, don Ramón García Pelayo; vicepresidente, don José María Picardo Aranda; secretario don Juan Gordón Pérez y consejero delegado, don Carlos Molina Spínola.

De distintas localidades llegaron la casi totalidad de los accionistas de la Sociedad, entre los que saludamos a don Gabriel Mateos Romero, don José María Mateo Romero, doña Carmen Castellón, Vda. De Picardo y otros cuyos nombres sentimos no poder recordar.

Asistieron igualmente, el director gerente de Cervezas “El Alcázar” de Jaén, don Antonio Trujillo García, el director técnico de la Sociedad, don Valentín Weigand Wohlgemulth, y personal técnico y administrativo de la fábrica, así como numerosos invitados y amigos de la casa, con sus esposas.

El director-gerente de CERVEZAS CALATRAVA, don Miguel Almazán hizo gentilmente los honores a la selecta concurrencia atendiendo a todos con su  proverbial simpatía y dejando muy alto el pabellón de “relaciones públicas” de la Empresa, tanto en las visitas a las distintas instalaciones; de las que todos hicieron elogiosos comentarios, como en el acto del selecto y esplendido “lunch” que se sirvió a los invitados a continuación de la bendición, en la gran nave de embotellado, donde se degustó generosamente y a plena satisfacción la insuperable y nueva cerveza CALATRAVA. 




El presidente del Consejo de Administración, don Ramón García Pelayo, dirigió unas elocuentes palabras a todos los asistentes, agradeciendo la acogida y colaboración que han encontrado en todo momento en Ciudad Real. que ha sabido secundar sus esfuerzos por dotarla de una factoría que solo beneficios puede producirse. Solicita de todos que no decaiga ese espíritu de cooperación, para que no tardando se pueda ampliar el actual complejo industrial; en bien de todos y, en especial, de esta tierra. que tan generosa; sabe ser con sus visitantes.

Le contestó, en emotivas palabras, el señor alcalde, don Victorino Rodríguez, dando las gracias, en nombre de Ciudad Real, a los promotores de esta nueva Empresa, “pioneros de la industrialización” de la capital, que va saliendo, gracias a ellos, de su letargo de otros tiempos, para unirse al concierto general de la industria y del progreso.

Ambos oradores fueron largamente aplaudidos.

Al abandonar la fábrica  de Cerveza CALATRAVA, todavía bulliciosa de invitados y alegría; llena de automóviles su explanada y recortándose; en el cielo azul y luminoso la silueta de su airosa estructura y la grácil chimenea que corona sus naves, viendo tremolar al viento la bandera con que a la entrada, "'Cemansa" saludaba a sus visitantes, veíamos en ella ondear, asimismo la bandera de nuestra industrialización, hincada alas mismas puertas de Ciudad Real por unos hombres beneméritos, acreedores ya de nuestro agradecimiento más sincero.

Diario “Lanza”, miércoles 13 de mayo de 1964