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viernes, 4 de octubre de 2024

IMÁGENES DEL BAR CERVANTES EN LA EXPOSICIÓN: “ÉRASE UNA VEZ EL COMERCIO EN CIUDAD REAL”

 

Imágenes del archivo del fondo Salas del Centro de Estudios de Castilla La Mancha. Año 1961



En el edificio del Teatro Cervantes en la calle Alarcos, se encontraba el Bar Cervantes, que daba servicio a los espectadores del teatro o del cine, y también tenía puerta abierta a la calle con bastante clientela fija. En la época estival el bar contaba con terraza que era montada en la Plaza del Pilar.

 



En una entrevista a su antiguo propietario Servando, que publicó el diario Lanza el 24 de agosto de 2015, este decía que era el segundo bar en clientela de la zona tras el mítico “Bar España”.




La historia de Servando con el bar se remontaba al año 1944, cuando su padre se quedó con la dirección del bar tras abandonar la cantina del desaparecido regimiento de artillería. Eras los años en lo que se bebía era mucho vino, y de vez en cuanto una caña corta, no se estilaba beber cerveza como ahora ocurre.

 



El horario de apertura del bar era a los ocho de la mañana hasta las dos de la madrugada, los días laborables, y las tres los sábados. El invierno es cuando los dueños del bar hacían más caja, ya que en verano el teatro cerraba sus puertas porque no tenia aire acondicionado. En el verano el día más importante y el día que el bar era más visitado, era el día 16 de agosto, día que se celebraba en nuestra ciudad la batalla de flores, dentro de la Feria y Fiestas de la capital.




Como he dicho en 1944 se hizo cargo del bar Germán Sánchez, padre de Servando, y a su muerte se hicieron cargo del mismo sus hijos Nicanor y Servando, que mantuvieron abiertas sus puertas hasta 1973, año que se acuerda demoler el teatro.




jueves, 3 de octubre de 2024

EXPOSICIÓN: “ÉRASE UNA VEZ EL COMERCIO EN CIUDAD REAL 1954-1966. PUBLICIDAD SALAS”

 



“Érase una vez el comercio en Ciudad Real, 1954-1966. Publicidad Esteban Salas” es la nueva propuesta expositiva fotográfica del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, centro de investigación y documentación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), que puede verse hasta el próximo 23 de octubre en el patio del Antiguo Casino de Ciudad Real. 


 
J. BELTRÁN 14 DE AGOSTO DE 1965


La muestra, en la que colabora el Diario Lanza, periódico en el que Esteban Salas desarrolló su labor como publicista, es una mirada retrospectiva de la vida económica y social ciudadrealeña de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado desde ámbitos de negocio muy diversos como cines, bares o comercios textiles, de mecánica, electricidad o automoción, entre otros.


ELECTROFIL 20 DE NOVIEMBRE 1965  - VILUMI

Las fotografías y anuncios publicitarios que pueden verse a lo largo de los 40 paneles que conforman la exposición proceden de los fondos de la empresa ‘Publicidad Salas’, en depósito desde el año 2020 en el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, tal y como ha explicado su directora, la investigadora de la UCLM Esther Almarcha, durante el acto de inauguración que ha tenido lugar esta tarde y que ha contado con la presencia del rector, Julián Garde. 


JUAN NAVARRETE 15 NOVIEMBRE DE 1965 – LOVER MAYO 1963

 

La exposición, según ha indicado Almarcha, es el resultado de una compleja selección y análisis de más de 1400 anuncios y 2000 fotografías y constituye “toda una cápsula del tiempo” con la que el ciudadano podrá viajar a la vida comercial de entre los años 1954 y 1966 y conocer así su actividad.


B
ARNICES DOMINGO ESCOLÁ ABRIL 1962 – F. NAVARRETE 1 DE FEBRERO DE 1964


MUEBLES PACHECO AGOSTO DE 1966


CALZADOS EL BRILLANTE DICIEMBRE DE 1963 – CALZADOS LA ORDEN 30 DE JUNIO DE 1960


SASTRERÍA JOSÉ RUIZ 15 DE SEPTIEMBRE DE 1957 – SASTRERÍA MADRID


PEÑALTA NOVIEMBRE DE 1963


GALERÍAS BARCELONESAS NOVIEMBRE DE 1956 – SEDERÍAS PALACIO 1961 Y 1965


ALMACENES DE LOS REYES 8 DE AGOSTO DE 1957 – ALMACENES EMILIO DE LOS REYES 18 DE NOVIEMBRE DE 1962


TINTE MADRID 5 DE DICIEMBRE DE 1961



PAPELERÍA ENRIQUE LÉRIDA 8 DE AGOSTO DE 1957 – RELOJERÍA RUIZ FEBRERO DE 1965


FARMACIA F. CALATAYUD – GAFITA DE ORO AGOSTO DE 1962


COOPERATIVA FARMACÉUTICA 23 DE MARZO DE 1960


SANATORIO SANTA MARÍA DEL PRADO 8 DE DICIEMBRE DE 1958


ESTEBAN SALAS COMO PUBLICISTA DE LANZA


ANUNCIOS DE PUBLICIDAD SALAS


 
VARIOS

ALMACENES ANDRÉS CABALLO 22 DE MAYO DE 1954 – ESTANCO MAZO 19 DE FEBRERO DE 1961


CONAUTA NOVIEMBRE DE 1963


LA PARRILLA OCTUBRE DE 1964



CAFETERÍA LAS VEGAS ENERO DE 1961


CAFETERÍA NIEVES ENERO DE 1963


CEMANSA (CERVEZAS MANCHEGAS S.A. CERVEZA CALATRAVA) – VINUESA 19 DE MARZO DE 1958

 

 
BAR LAS LAGUNAS AGOSTO DE 1959 – BAR DON QUIJOTE 10 DE FEBRERO DE 1964 – BAR EL TOBOSO AGOSTO DE 1966


BILLARES PEPE ABRIL DE 1962 – BILLARES VIDAL 28 DE OCTUBRE DE 1961 – BOLERA LEVANTE


BAR CERVANTES 16 DE ABRIL DE 1962


CINE CASTILLO 5 DE OCTUBRE DE 1962


MUTUA NACIONAL DE AUTO-TAXIS 15 DE MARZO DE 1964 – SEAT 18 DE SEPTIEMBRE DE 1965


CAP INTERNACIONAL 8 DE OCTUBRE DE 1964 – FIDECAYA NOVIEMBRE DE 1964


CAJA HISPANA DE PREVISION 22 DE MARZO DE 1963 – VASCO-NAVARRA SEGUROS GENERALES 1954


GALERÍAS BERCELONESAS NOVIEMBRE DE 1956 – SEDERÍAS PALACIO 1961 Y 1965


BUENDÍA 30 DE JUNIO DE 1960 – CAPRI 22 DE NOVIEMBRE DE 1963


BOLICHE 29 DE ABRIL DE 1963


FERRARI ENERO DE 1956



miércoles, 2 de octubre de 2024

TINTE MADRID, 75 AÑOS HACIENDO LIMPIEZA

 

Bendición de la actual nave el día de su inauguración hace 35 años


Virginio García Herrera nació en Almagro, pero sus horizontes, desde muy pronto, se encontraban fuera de esta ciudad. Con apenas 18 años marchó a Madrid y el destino quiso que encontrase trabajo en una tintorería, oficio que le pareció tan bueno como cualquier otro. Estamos hablando de los años 20 del siglo pasado. Como todos podemos suponer la tecnología que en esta industria se utilizaba hace casi 100 años poco tenía que ver con la actual. Según hemos podido descubrir, a través de algunas fotografías antiguas que circulan por internet, todo se reducía a una nave en la que se alineaban varias tinas con agua y distintos compuestos químicos (en muchas de ellas estaba prohibido fumar), por las que iban pasando las diversas piezas de ropa para su lavado y tinte, algunas planchas, mesas en los que se manipulaba la ropa (vestidos, trajes y sombreros), limpieza al vapor (planchas de carbón) y mucho agua, jabón y cepillo.

Tras años de trabajo y aprendizaje, considerando que ya dominaba el oficio, Virginio decide regresar a su tierra. Así desembarca en Ciudad Real capital en el año 1924 y se instala en la calle Real nº 24, esquina a la plaza Belmonte. Unos tres años después contrae matrimonio con María Abaurrea, con la que tiene cuatro hijos: Esther, Abelardo, Honorio y José Antonio.

 



El negocio era realmente modesto, dedicado casi en exclusividad al teñido de ropa, además de la limpieza de prendas por sistemas realmente artesanos, pues como ahora nos comenta Abelardo, “entonces todo era a base de agua, jabón y cepillo”. El tipo de prendas que principalmente llegaban al establecimiento eran los trajes, ropa de vestir. Este punto es importante destacarlo, puesto que entonces no existía la ropa de sport, sólo la de diario, de trabajo, y los trajes para los días de fiesta. Excepción, claro está, de quienes por su profesión o estatus social vestían de traje todos los días que, proporcionalmente, eran más personas que ahora.

Dos años estuvo el negocio (que según Abelardo eso de negocio es un nombre muy rimbombante) en la calle Real y de allí pasa a la actual calle Toledo, que entonces se llamaba General Espartero. A partir de ahí comenzó su crecimiento para terminar convirtiéndose en una importante empresa, pues llegó a contar con una media de 15 obreros, a quienes habría que sumar los propios trabajadores de la familia. Pese a ello toda la maquinaria con la que se contaba en aquel momento era una “centrífuga” y varias planchas de carbón (con lumbre dentro). Seguimos hablando de tintorería, algo que nada tiene que ver con lo que con el paso de los años, terminaría siendo una lavandería industrial.

 


Abelardo, que es quien nos cuenta todo esto, contaba con 12 años en el año 1944, edad a la que comenzó a trabajar en este negocio familiar como recadero, y chico para todo, aunque fuera del horario escolar. Como trabajaba en las calderas que se utilizaban para teñir la ropa, (los trajes y abrigos cambiaban de color cada año y ese era el estreno que muchas personas podían permitirse, no olvidemos que hablamos de los peores años de la posguerra), y no alcanzaba a manipular bien la vara con la que tenía que revolver las prendas en la tina, tenía que hacerlo subido a un cajón, desde el cual atendía al proceso de teñido. Al final su padre terminó haciéndole una caldera a medida de su estatura.

Entonces la gente se compraba una prenda cada 20 años, pero esto, con el tiempo, cuando la situación económica fue mejorando, dejó de hacerse. En los últimos años tuvimos que dejar de teñir porque muchas personas llevaban prendas y después no pasaban a recogerlas; esto hará unos 20 años”, nos cuenta Abelardo.

 



Al regreso de cumplir el servicio militar, aproximadamente en 1953, Abelardo se reincorpora al negocio familiar. Unos años después su hermano José Antonio, que era corredor de Comercio y se encontraba en Madrid, se viene a Ciudad Real y se une a la empresa familiar desempeñando, como uno más, todo tipo de trabajos además de llevar la contabilidad. Son, pues, el fundador, Virginio, y sus hijos José Antonio y Abelardo, los que, hombro con hombro, lanzan hacia arriba el negocio.

Pero los años van haciendo mella en el fundador de la empresa y Virginio decide adelantar la jubilación en un momento en el que el negocio funcionaba realmente muy bien quedando éste en manos de los dos hermanos, ya que sus otros dos hijos, Esther y Honorio eligen caminos distintos en su vida.


Las actuales instalaciones, tras su inauguración, en plena actividad

 

Pero antes de seguir tenemos que hacer mención a una anécdota tan curiosa como, en estos momentos, inexplicable. Es llamativo el gran número de tintorerías que, en toda España, llevan el nombre de Madrid. Al igual que esta. Sin embargo el nombre inicial, tal y como todavía puede leerse en un cartel que estuvo expuesto en un despacho que en un tiempo la tintorería tuvo abierto en la calle Ciruela, era Tintorería Paris -Madrid, tal vez por la buena fama que las tintorerías francesas tenían en toda Europa. El caso es que nada más terminar la guerra civil, dos personajes del nuevo régimen político, (no olvidemos que Ciudad Real perteneció durante todo el conflicto al bando republicano), paseando por la calle de Toledo toparon con dicho letrero y, suponemos, les debió resultar muy poco patriótico, porque inmediatamente obligaron a Virginio a descolgar el cartel y eliminar la palabra París. Sin más explicaciones. Desde entonces fue Tintorería Madrid a secas y, la verdad, el servicio que siguió dando fue el mismo.

Ya en manos de los dos hermanos el negocio sigue creciendo en los años 60 y 70 por lo que el espacio de trabajo cada vez se quedaba más pequeño y las instalaciones, entre ellas la eléctrica, muy anticuadas, lo que obliga a trasladar el negocio a la nave en la que se encuentra actualmente, en la carretera de Toledo. Esto fue hace 35 años y coincide con el momento en el que el negocio alcanzó su mayor expansión, dotándosele de la maquinaria más moderna por lo que durante estos 30 años ha sido, una de las más importantes lavanderías industriales de la provincia.

 


Pero este éxito no llegó de casualidad. Se basaba tanto en el trabajo de José Antonio y Abelardo, como en el trato que siempre se tuvo con los trabajadores. “Durante todos esos años, en Tintorería Madrid consideramos a todos nuestros trabajadores como de la familia, funcionábamos como si todos fuesen de casa. Nos ayudábamos y sustituíamos en el trabajo según necesidades, no hubo nunca problemas laborales. Sin embargo todo esto cambió hace unos años y la crisis también ha contribuido mucho a que el negocio ya no sea como antes. Hubo momentos en los que llegamos a tener hasta 8 planchadoras, y varias de las trabajadoras que se casaron siguieron trabajando con nosotros. Algunas entraron a trabajar de jóvenes y se han jubilado con nosotros”, afirma Abelardo, un enamorado de la profesión que ahora, por motivos sentimentales, y jubilado ya hace bastantes años, procura pasar lo menos posible por la nave, y menos desde que falleció su hermano, junto con el que llevó la empresa a lo más alto de su éxito.

 

Texto: https://ciudadreal.ayeryhoyrevista.com/tinte-madrid-75-anos-haciendo-limpieza/

 

Jesús García, la tercera generación al frente de Tinte Madrid


martes, 1 de octubre de 2024

EL COMERCIO DE CIUDAD REAL EN EL ARCHIVO DE PUBLICIDAD SALAS: INAUGURACIÓN DE TINTE MADRID EN LA CALLE MARÍA CRISTINA

 

Archivo del fondo Salas del Centro de Estudios de Castilla La Mancha


Tinte Madrid inauguró en diciembre de 1961 en la calle María Cristina, 6, esquina con la calle de la Cruz, una modernísima instalación de superlimpieza en seco y planchado de vapor, que puso en funcionamiento el servicio a domicilio que hizo realidad el “slogan”: “NO VAYA AL TINTE, EL TINTE IRA A USTED”.


Diario Lanza jueves 7 de diciembre de 1961