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miércoles, 18 de abril de 2018

CALLE MARÍA CRISTINA, ANTES MERCADO NUEVO (II)



Y llegamos al número 10, en el que estuvo muchos años la farmacia del licenciado don Rafael Lamano. Por aquel entonces -estamos refiriéndonos 10 y 20 sobre poco más o menos- había solamente cinco o seis despachos de la especialidad farmacéutica en la capital, alguno de ellos en la misma calle, que entonces no se había legislado todavía sobre la separación que debía existir entre una y otra farmacia, no sólo para evitar la competencia sino en beneficio del propio público.


La botica de Lamano, como se la siguió conociendo no pocos años después de que fuera traspasada al licenciado don Evaristo Martín Freire, pues ya es sabido lo difícil que resulta al público acostumbrarse a un cambio de nombre o denominación, era famosa por la tertulia que se mantuvo en su rebotica durante bastante tiempo y que estaba integrada por personalidades de la capital: el general Aguilera, en sus repetidas visitas a liudad Real, siempre pasaba buenos ratos en la concurrida tertulia. No faltaban a ella los hermanos Pérez Molina; don Lorenzo, don José y el que más tiempo sobrevivió, don Miguel, alcalde que fue de la capital en los años 1912-13, senador del Reino y comendador de la Orden de Alfonso XII, distinción muy merecida por cierto, dada su gran labor educacional como fundador y director de la Academia General de Enseñanza, en la calle de Caballeros, donde hoy se halla el Museo Provincial. Concurrían también a la tertulia don Francisco del Aguila, presidente de la Audiencia, y don Diego Carrión, que lo fue años después; don Gabriel de la Escosura, fiscal de la Audiencia, de probado prestigio en el cargo; don Joaquín Menchero, hombre muy popular en el mundo taurino por su gran amistad con el diestro "Joselito", y a quien se le conocía en Madrid por "El Alfombrista", ya que tenía un establecimiento de venta de alfombras en la Carrera de San Jerónimo, era punto fuerte en la tertulia siempre que se hallaba en Ciudad Real, donde adquirió también gran popularidad como hermano mayor de la Cofradía del Santo Sepulcro pues con los beneficios del festival que toreara el malogrado diestro de Gelves, se adquirió un gran farol que había de llevar entre cuatro hombres en la procesión del Santo Entierro, en la tarde del Viernes Santo, aparte traer de la guardarropía del Teatro Real, trajes de soldados romanos en gran número, que eran vestidos por artilleros del Regimiento aquí de guarnición. Todavía pueden verse en una película de la Semana Santa rodada en los años veinte.


Otros contertulios eran el abogado don Julián Arredondo, prestigioso y elegante, que tuvo a su cargo la difícil defensa de los encartados y tristemente célebres Borgueta, Cañamón, Bolaños y "El Portugués"; don José Gerez Carrascosa, bondadoso catedrático de matemáticas en el Instituto de la calle de Caballeros; don Rafael Cárdenas del Pozo, secretario de la Diputación y senador del Reino; don Jesús Muñoz, interventor de la citada Corporación; don José Maria Rueda, don Félix García Ibarrola, don José Antonio Sauco -tradición seguida luego por su hijo en años mucho más recientes-, don Delfino Colorado, corredor de Comercio; don Alvaro Muñoz y el cura Cañizares, como se conocía a don Lorenzo, que fue muchos años profesor del Seminario, y como beneficiado de la Santa Iglesia Priora], sacristán mayor y maestro de ceremonias.


La "compañía de morteros" de esta famosa botica se hallaba en esas fechas a cargo del joven y simpático Rafael Mateo, fallecido en los años setenta, y que era gran aficionado a la fiesta nacional y entusiasta defensor de los fenómenos del día frente al clasicismo de las llamadas figuras. Para terminar esta amplia referencia a la pequeña historia local, reproducimos un verso breve cuyo autor fue muy popular en la materia, referido a la mencionada tertulia:

La botica de Lamano
gran centro de reunión,
donde se cortan los trajes
de toda la población.


Era natural que con tan nutrida concurrencia se hablara de lo divino y de lo humano y que cualquier suceso de la más varia índole, sobre todo político, fuera ampliamente comentado, como después sucediera en las tertulias del desaparecido Casino de la calle de Caballeros y ahora en las de determinados bares y pub, sin que queramos señalar.

En la casa siguiente, esquina ya a la calle de Calatrava, tenía el estanco Ramón Maldonado, muchos años allí establecido, como muchas eran las marcas de libritos de papel de fumar, pues por aquel entonces no existía casi el cigarrillo liado. Recordamos las de "El Cazador", "La Alegría", "El Corsé", "Bambú", "Abadie", "Indio Rosa", "Jeán" y más tarde la marca "Smoking", que aún subsiste. También en este estanco, aunque no había mucho espacio para ello, había varios contertulios. Y terminaba la calle en la acera de los pares con la popular y acreditada ferretería de Eduardo Salas, que traspasó más tarde a la Vda. de Marino Fernández Bravo.


Citada ya la farmacia de Calatayud en la acera de los impares, empezamos por el número 3, donde estuvo instalado un salón de limpiabotas de los hermanos Díaz, uno de ellos fallecido por el año 1969 y que fue muchos años conductor de la Empresa AISA. Estos hermanos eran hijos de Martín, conocido zapatero por entonces, que murió víctima de accidente de automóvil en el puente de Santa María, sobre el río Guadiana, en la carretera de Picón, con otros ocupantes del vehículo.



Seguidamente se hallaba la guarnicionería de Contado y la corsetería de "El Catalán", así como varios años se trasladó allí "El Capricho", mientras duraron las obras de construcción del actual edificio número 8, en la misma calle. Otros establecimientos fueron los de confecciones para señora de Juan Manuel Segura, la droguería de Ignacio Navarrete, en los últimos años de la década de los veinte, la zapatería de Aniceto Claros y hoy el moderno establecimiento Casa Navarrete, dedicado a óptica, discos, electrodomésticos, etc., propiedad del hijo mayor de Ignacio, Juan. Muchos años estuvo también en dicho edificio el establecimiento de Calzados Serrano, hoy Calzados "El Brillante", y la sombrerería del almagreño Cañizares, hoy de Sánchez Pastor.


Finalizamos la calle con la Farmacia Moderna, de la que es titular don Ángel López Pérez, y que fue fundada por su padre, don Contado, una de las más populares desde hace muchos años entre los adquirentes en el despacho de las recetas médicas, que por aquellos años hacían trabajar de firme a los boticarios y a sus ayudantes. Precisamente el recién citado Ignacio Navarrete lo fue muchos años de la farmacia de don Contado, hasta que se estableció.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986


martes, 17 de abril de 2018

CALLE MARÍA CRISTINA, ANTES MERCADO NUEVO (I)



La antigua calle de Mercado Nuevo es una de las que da acceso a la Plaza Mayor. Su nombre actual es de María Cristina, en recuerdo de la Reina de España, y con cuyo nombre se rotuló allá por los años veinte hasta nuestros días, con la sola excepción del período de República y guerra civil -1931-39-, en que volvió a tener el antiguo de Mercado Nuevo. Es esta corta calle una de las de mayor tránsito de peatones y vehículos de Ciudad Real, pero sobre todo de los primeros, pues no en balde han de pasar por ella quienes acceden a la Plaza procedentes de las calles de la Cruz, Calatrava y Toledo, que como se ve constituyen una buena parte de la ciudad. Por esta razón la calle de Mercado Nuevo o de María Cristina ha sido siempre eminentemente comercial.


Iniciamos el recorrido por el número 2, acera de la derecha saliendo de la Plaza. Recordamos en este primer inmueble la acreditada confitería "La Deliciosa", que era propiedad de los hermanos Bermúdez. Cayetano, hombre serio y circunspecto, se hallaba al frente del establecimiento, en el que tuvo muchos años como dependiente a Lorenzo García, a quien sus amigos llamaban cariñosamente “El Díptero”. El otro hermano, José, más conocido por Pepe "El Guapo", por su gran prestancia, estaba a cargo del obrador, en la calle del Cardenal Monescillo, frente al callejón del Huerto. Todas sus especialidades de confitería gozaban de fama por su extraordinaria calidad, pero destacaban principalmente los tocinillos, las capuchinas y los merengues, que se podían adquirir, estos últimos, por un patacón, o sea una moneda de diez céntimos de cobre, a la que se decía también un "perro", como a los cinco céntimos se le llamaba una "perrilla". Famosas eran también sus tartas o tortadas, de rico bizcocho y merengue como adorno, que se utilizaban mucho en las bodas y onomásticas. Sucesores de Cayetano Bermúdez -Pepe había muerto años antes- fueron sus dependientes Ángel González y Urcisino Lorenzo, quienes después de buen número de años traspasaron a su vez el establecimiento a su actual propietario Antonio Moreno Cid-Garrido, que ampliar el negocio con otras tiendas y un gran obrador.


En el número siguiente, el 4, nos encontramos en la actualidad con la "Perfumería Juanito", propiedad del popular Hermenegildo García, hombre de gran simpatía con las señoras y jóvenes. Este veterano comerciante, uno de los más antiguos de la capital, tuvo en su juventud gran afición por el ciclismo, en unión de otro joven muy popular igualmente en los años diez y veinte, Luis Bermejo, con quien solía organizar viajes en bicicleta, que entonces hacía furor entre la juventud. Pero la afición principal de "Juanito", como se le conoce por muchos al amigo Hermenegildo, ha sido la caza, en la que ha conseguido notables éxitos frente a las mejores escopetas. El primitivo dueño del establecimiento fue Saturío, luego Casa Genaro y posteriormente su viuda, hasta llegar al actual. En tiempos existió en dicho inmueble un heradero, por ser casa de labor que perteneció a doña Joaquina Ochotorena, dama que viviera muchos años en la calle de Calatrava y que emparentó con don Saturnino Sánchez Izquierdo.


En la misma finca estuvo muchos años la camisería de Próspero Pavón y también la acreditada Casa Ruiz Morote, de librería, papelería, óptica, etc., que aún sigue abierta al público, y que anteriormente estuvo en el número 4 de la calle de Calatrava, siendo conocida por doña Casimira, que atendía personalmente el negocio. Por los años veinte ocupaba estos locales de la calle de María Cristina el establecimiento de tejidos de Pepe Calero, que fue saqueado en la revuelta del año 1920, y con posterioridad lo tuvo Emiliano Casajús.


Pasada la calle de la Cruz, en el otro tramo de la misma acera, estuvo muchos años el establecimiento de comestibles "La Bola de Oro", propiedad de Ernesto Ruiz Sánchez, traspasado luego a Calzados "La Alicantina" y más tarde a Sastrería "Madrid", y en la misma esquina donde ahora se halla el acreditado "Tinte Madrid", propiedad del conocido industrial Virginio Herrera, estaba la papelería-librería de Pedrero, que vendía toda clase de artículos, sin que faltasen las bolas de cristal, que costaban diez céntimos. Luego se estableció allí la administración de Loteria núm. l, única por aquel entonces en Ciudad Real, propiedad de don Alberto Ruiz, de Fernancaballero, y que regentaba la popular Sofía López, gruesa y simpática a carta cabal.

Llegamos a la casa número 8, en la actualidad con cuatro plantas, tras demolerse el antiguo inmueble por los años veintitantos, a últimos de la década. Pero cuando solo tenía bajo y principal, como buen número de ellos, en los años 14 ó 15, en plena guerra europea, estaban allí establecidos los Almacenes de Policarpo Núñez, en donde se vendían, aparte muchísimos otros artículos, caramelos que tenían envueltas con alusiones a la guerra del 14, con figuras de los jefes de Estado, mariscales y generales y diversas y grandes figuras políticas de la época. Posteriormente sucedieron a los Almacenes Núñez los Almacenes "El Capricho", donde había de todo lo relacionado con la mercería en gran escala y cuyos dueños y fundadores fueron don Joaquín Rico y don Amando AIcantud, comanditados por una gran firma de Albacete, de cuya provincia eran naturales.


En el piso principal, en la segunda década del siglo, estuvo instalada la Redacción y Administración del diario "El Pueblo Manchego", que posteriormente se trasladaron a la calle de Calatrava. Lo dirigía por aquel entonces don Benito Valencia, siendo su sucesor don Francisco Herencia Mohino, joven y notable abogado que contrajo matrimonio poco después con una distinguida dama ciudarrealeña de la familia Oliva, y que luego fue muchos años director de la sucursal del Banco Español de Crédito, y alcalde de Ciudad Real en 1925. En otra vivienda del mismo piso principal tenía el taller de sastrería Jonás Sánchez, sargento de Artillería y acreditado maestro especializado en uniformes militares y muy principalmente en vestir a los cuotas, como se llamaba a los soldados que voluntariamente pagaban a la Hacienda una determinada cantidad de dinero a cambio de que fuera más breve su servicio militar. En la actualidad ocupan los bajos comerciales de este edificio los Almacenes Peñalta y el establecimiento Radioga, ambos muy surtidos en sus respectivas especialidades.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986


lunes, 16 de abril de 2018

CALLE MARÍA CRISTINA


El 6 de marzo de 1929, la antigua calle “Mercado Nuevo” paso a llamarse “María Cristina”. La fotografía recoge el momento de descubrir el nombre de la Reina, fotografía publicada en el periódico “Vida Manchega”

La calle María Cristina es una calle corta en pleno centro de Ciudad Real, que une la Plaza Mayor con la calle Toledo y Calatrava. A lo largo de su historia ha tenido diferentes nombres como Correría o Correhería, Boticas y Mercado Nuevo.

El actual nombre de “María Cristina”, lo acordó el ayuntamiento el 27 de febrero de 1929, a la muerte de la Reina María Cristina de Habsburgo, segunda esposa de Alfonso XII. Al proclamarse la II República, el 20 de abril de 1931, recibió el nombre del fundador del Partido Socialista “Pablo Iglesias”, volviendo a su antigua denominación de “María Cristina”, al término de la Guerra Civil Española.

Vista de la calle María Cristina en los años treinta del pasado siglo XX, cuando recibió el nombre de Pablo Iglesias

domingo, 15 de abril de 2018

LA IMAGEN SENTADA DE SANTA TERESA, RECORRIÓ AYER MALAGÓN CON MOTIVO DEL 450 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL CONVENTO DE SAN JOSÉ



El éxtasis de Santa Teresa está considerada una de las obras maestras de la escultura del alto barroco romano. Retrata la imagen de Santa Teresa de Ávila durante el don místico de la transverberación que describe en su Libro de la Vida.


Lorenzo Bernini condensó el arrobamiento teresiano en una bellísima escultura. Si esa escultura hubiese estado en Malagón hoy el autor habría sido el pueblo de Malagón y la escultura en sí, la bella imagen de Santa Teresa Sentada que salió a procesionar por las calles de Malagón para celebrar el 450 Aniversario de la Fundación del Monasterio de San José.


Calles abarrotadas de fieles, la presencia del Sr. Obispo de la Diócesis de Ciudad Real, Don Gerardo Melgar, todos los sacerdotes de Malagón , la Diputada Nacional Carmen Quintanilla, el también Diputado y Concejal del Ayuntamiento de Malagón, José Alberto Martín Toledano, el alcalde de Malagón, Adrián Fernández Herguido y los Concejales de la Corporación Municipal, autoridades militares y un sinfín de personalidades de la vida Social y cultural de Malagón.


Ha sido un brillante colofón a unos días de fiestas que los malagoneros nunca olvidarán, atrás han quedado muchos actos y actividades con inauguraciones, conciertos, presentaciones de libros y un largo etcétera agradecimientos a nuestra Santa Teresa de Jesús.


Como era de esperar las calles estaban atestadas de vecinos y visitantes. Nadie se lo quiso perder y nadie se lo perdió, la acompañaron hasta el final, hasta que volvió a entrar a su clausura, a su celda. Para recordar durante mucho tiempo será la seguidilla que el grupo Larcurius le cantó frente a la recién estrenada puerta del Encuentro, que ya es un clásico imprescindible entre los malagoneros.


Lágrimas, emoción contenida y alegría porque ya sabemos del dicho “Tristeza y Melancolía no las quiero en casa mía” Hasta pronto Teresa de Cepeda y Ahumada y por supuesto ¡Viva Santa Teresa!




















sábado, 14 de abril de 2018

LA LIBERTAD DE INFORMACIÓN EN CIUDAD REAL Y ESPAÑA DURANTE LA II REPUBLICA ESPAÑOLA


Boletín Oficial de la provincia de Ciudad Real, lunes 8 de junio de 1931

GOBIERNO CIVIL DE CIUDAD REAL

Circulares

Por orden de la Dirección general de Seguridad queda prohibida la proyección de la película cinematográfica titulada “Sucesos del 11 de Mayo”, de la casa España Film.

Lo que se hace público por medio de este periódico oficial a fin de que por los Alcaldes de la provincia y agentes de mi autoridad no permitan la exhibición de la mencionada película.


Ciudad-Real 3 de Junio de 1931.- El Gobernador Civil, Miguel Pastor Orozco.



viernes, 13 de abril de 2018

SE CREA UNA PLATAFORMA CIUDADANA PARA SALVAR EL ANTIGUO MONASTERIO DE LAS CONCEPCIONISTAS FRANCISCANAS (TERRERAS)



Un grupo de amantes de nuestra ciudad, su historia y su patrimonio, se han organizado y han creado una plataforma ciudadana que bajo el nombre: “Plaza de las Terreras”, que pretende recuperar el antiguo Monasterio de las Madres Concepcionistas de nuestra ciudad y que se encuentra cerrado y deteriorándose desde el año 2009, cuando las ultimas religiosas que lo ocupaban, se marcharon al monasterio de las Concepcionistas Franciscanas de Osuna (Sevilla).

Tal y como se puede leer en la página de facebook que se ha creado, “Salvemos el Monasterio de las Terreras”, el “edificio se encuentra en mal estado desde que se marcharon las ultimas religiosas que quedaban. La pretensión de este grupo es llamar la atención de quienes corresponda para salvar ese edificio tan emblemático de nuestra ciudad... No podemos permitir que se hunda ni tampoco que se transaccione económicamente con ese edificio histórico de nuestra ciudad.”

Ya que como podemos leer en uno de los comentarios realizados en el grupo, la superiora de las Concepcionistas en Osuna, en una larga conversación con el responsable de una productora que pretendía grabar en el interior del monasterio el rodaje de la película “La Cruz de los Casados”, se negó a dar permiso para entrar en el monasterio con esta frase: «Hay hijo mío, si es que el edificio está muy viejo y solo estamos esperando que se caiga». No podemos seguir permitiendo que el escaso patrimonio que aún permanece en pie en Ciudad Real desaparezca.

Últimas religiosas que habitaron el monasterio en el año 2009

Las primeras acciones de esta plataforma ha sido crear un correo electrónico de contacto plataformaplazaterreras@gmail.com, una página en facebook, a la que se puede unir toda la persona que quiera y un grupo de whatsapp llamado “Terreras”, donde se informa de los pasos dados hasta ahora; que han sido una reunión con los antiguos administradores del edificio, y  el envió de unas cartas al Vicario General de la Diócesis, a la Priora del Monasterio de las Concepcionistas de Osuna (Sevilla) y a la Madre Federal de las Concepcionistas en España de la península penibética. En las mencionadas cartas se pide poder acceder al edificio para documentar fotográficamente como se encuentra en la actualidad.

La plataforma seguirá dando pasos para recuperar este edificio del siglo XVI, que tiene su origen en unas beatas de la Orden Tercera de San Francisco, a quienes por ser reducido el local dio su hacienda don Luís de Mármol, escribano de la Chancillería de Granada. El fundador del beaterio de la Purísima Concepción fue don Juan Beltrán de Guevara, que era obispo de Vich cuando hizo esta fundación en el s. XVI. Vivía en la calle del "Hospital de la Mejora" (calle Ramón y Cajal). Agradecidas a su protector y conocedoras de la devoción del mismo hacia la Virgen de la Concepción, determinaron cambiar de hábito, tomando el de la Purísima Concepción, el 24 de junio de 1527, siendo este convento el quinto de la Orden concepcionista de Castilla.

Su fachada es de mampostería y ladrillo. En la parte alta destacan las celosías de clausura. Es un edificio de transición al renacimiento que ha sido muy restaurado. La Iglesia es de planta basilical, de una sola nave. Cuenta con un retablo del siglo XX, con la imagen de la Inmaculada Concepción. Destaca la Sala Capitular por sus dimensiones y artesanados, aquí se guarda una talla de la Virgen del siglo XIV, conocida como La Porterita actualmente en el Museo Diocesano. Se lo conoce como Convento de Las Terreras, por hallarse cerca la Laguna de las Terreras, que se secó en el siglo XIX por la insalubridad que producía.


jueves, 12 de abril de 2018

NOTICIAS AÑEJAS


La imprenta de Rubisco a principios del siglo XX en la calle Calatrava, posteriormente fue la “Editorial Calatrava”, terminando siendo sede del Diario Lanza en 1943

No sé si te interesará, amigo paisano, lo que contarte vengo. A mí, la lectura de las páginas de anuncios del “Semanario Satírico” –así se apellidaba- “El Guasón” me hizo el regalo de retroceder muchos años. Na pudo llevarme al filo de sus fechas –mayo a agosto de 1901-, pero si lo suficientemente cerca para avivar el recuerdo de aquellos comercios, pues casi todos existían en mi niñez. Tú, aún llegas a tiempo de comprar en algunos, en el mismo lugar, o en otro, situados, y con fisonomía más, o menos, cambiada y hasta con los fluorescente sustituta de la romántica de gas, con tintes azulados, temblorosa, encendida con un algodoncito, en forma de bola, empapado en alcohol, ardiendo y sujeto al extremo de un alambre.

Faltan en la lista, literalmente copiada luego, muchos más estos  cimientos famosos, en la primera decena del siglo, pero tú los recordarás o te los citarán “los antiguos” señores que aviven su memoria si esto leen por interesarles. Por mi parte, como semiantiguo, te añadiré los siguientes: el comercio de tejidos de don Antonio López Pan y el de su hermano don Juan Vicente, aquel viejecito pequeñín, vestido de negro, con barbita en pico y pelo y bigote blanquísimos que asistía a todos los entierros, y al suyo, allá por el 1937, solo fuimos muy contadas personas; la papelería de Bermúdez, en la plaza, con sus hostias blancas, sus obleas anaranjadas, sus cohetes rateros, sus tarjetas postales de brillantina con bailarinas y toreros, sus pliegos de aleluyas de Jauja…; el guarnicionero, en la puerta de cuya casa aún se conservan, en la calle de Toledo, los cuarterones de madera tallada con caballos fantásticos con cuerpo de pez; la camisería de Coello; la ferretería de Salas; el café del Gallo; la jabonería de Mónico Lozano; el restaurante; la joyería de Francés; la botica de Lamano, con su tertulia de rango, locuaz y componedora; la librería de don Carlos Pérez, el hermano de don Enrique, simétrica de la platería de don Cruz Fernández, ahora de Luis; las imprentas de El Labriego y de La Enseñanza. Ahí tienes, en el mismísimo lugar, a Barrenengoa, que entonces tenía junto la fábrica de chocolates ruidosa y embobadora de nuestros ocios, y, enfrente, la imprenta de Rubisco, en la actualidad Editorial Calatrava, que conserva los mismos anaqueles, pero más desordenados… La salchichería de Mazo, era ya vieja; el despacho de pan de los Ayalas, bajo el Ayuntamiento viejo y el arco que daba entrada a la calle del Mercado Nuevo; las dos estererías de la calle de Arcos se convertían en horchaterías durante el verano; el taller de fotografía de Muñoz, en Mata 2; la “Fotografía eléctrica”, de V. Novillo; la botica de Andrade, colocado en la esquina de la calle de Toledo con la de la Rosa… Y, entre los vendedores ambulantes célebres, Trifón, el quincallero, llevaba dos grandes cestas al brazo rebosando puntillas, entredoses, alfileres, cintas, hilos pañuelos de hierbas, que pregonaba por las calles; “el Tremendo”, con su reata de burros deteriorados, de aguafuerte goyesco, vendía estacas y compraba pellicas; “el sordo del carrillo” que empujaba Benigno, voceaba sus verduras; “la Carrata ¡arena fina de la Atalaya” llevaba en un cubo y media con un bote vacio de pimientos morrones; Hilario, frente el Instituto, vendiéndonos barquillos de canela y cangrejos de mar… Tal y como estaba, entonces, puedes comprar, hoy, “caldo de gallina” en el estanco de Bernardino –hasta en el degastado tablero del mostrador existe la ranura que servía de cepillo de “patacones”

“El Guasón” citado, se autoanunciaba así: “El Guasón, Semanario Satírico. Redacción y Administración: Mata 6” –luego las trasladó a Reyes, 5- “Suscripción: mes, 0’25 pesetas en toda España. Anuncios a precios convencionales. Cuenta con activos corresponsales en todos los pueblos de la provincia de Ciudad Real, lo mismo que en Madrid, Valencia, Granada y otros puntos”.

Cabecera del Semanario Satírico “El Guasón”, al que se refiere D. Julián Alonso en este articulo  

Y anunciaba:

“La Deliciosa”.- Confitería y fábrica de chocolates de José Antonio Bermúdez 51, Plaza de la Constitución, 51. “También conserva hoy los armarios de entonces. Era la confitería de Cayetano y de Pepe “el guapo”.

“Gran Sastrería de Luis Sánchez. Se confecciona toda clase de prendas a la medida. Géneros del País y Extranjeros, Toledo, 5”.

“Ultramarinos y Frutos del país, de Daniel del Campo, Mata, 7”.

“Traslado de Farmacia: La de D. José Olmeda, plaza 4 y 5, se ha trasladado a la calle de la Feria núm. 8”.

“La Concepción. Confitería de Agustina, hija de D. José Bermúdez. Plaza de la Constitución, 3”.

“Droguería de Ramón Ruiz Sevillano. Gran surtido en objetos de Perfumería, Farmacia y artículos para vino, Plaza de la Constitución, 4 y 5”.

“Taller de sastrería de José María Luján. Se confeccionan toda clase de prendas a precios sumamente económicos, Cruz, 9”.

“Agencia. Matrimonios Riodetem, Administrador de este semanario, se encarga de hacer buenas proporciones para ambos sexos. Formalidad, reserva y buenos dotes. Escribir con sello para la contestación”. ¡No podía faltar la nota guasona del semanario!

“El Siglo XX, Bernabé López Montero Toledo, 1, duplicado. Perfumería, bisutería, adornos para vestidos sombrillas abanicos, bastones, objetos para bordar, corbatas, puños y cuellos”.

“La Violeta, Genaro García, Perfumería y objetos de tocador, Feria, 8”. Luego fue la Casa de Juanito, que pervive, en la calle del Mercado Nuevo y que hizo famosa a Loly, primer busto de mujer de cera que se presentó en nuestros escaparates.

“Sastrería y Sombrerería. Hijos de Hermenegildo Ballester. Gran surtido en sombreros, gorras, corbatas, camisas paraguas etc. Se confeccionan trajes a la medida, talares y militares, a precios económicos, Mercado Nuevo, 1 y 6”.

“Taller de ebanistería y tapicería de Joaquín Simancas. Se restauran toda clase de muebles a precios económicos. Calle de la Feria, núm. 8”.

“Gran tienda de juguetes de Natalio Caballero. Única en esta capital. Aquí encontrará el público toda clase de juguetes para niños y además un gran surtido en navajas de Albacete, Plaza de la Constitución, 49”.

Uno de los fotógrafos de Ciudad Real a principios del siglo XX, Muñoz, que tenía su tienda en la calle de la Mata. La fotografía es de una señorita de principios del siglo de la sociedad ciudadrealeña

Ahora, quisiera copiarte semblanzas, notas de sociedad, criticas, ironías… de “El Guasón”, bullidor y entrometido. Sería demasiado largo. Confórmate con estos “Renglones cortos” de los que “Una Mis” escribía, en cada número, a los pollos de entonces, tantos idos para siempre –Rafael Accedo-Rico, Pepe Rodero, Juan Treviño, Paco Cuevas, José Ruiz de León…- y vivos, ojalá para siempre, Emilio Bernabéu, Félix Alonso. Los que a Rodero dedicaba decían así:

“No eres pollo, ya eres gallo,
más para el caso es igual,
de Sultán en un Serrallo
que bien te ibas a encontrar.

Tu posición es brillante,
tienes tu comercio abierto,
tu mirada es dislocante,
pregunta… y verás si es cierto.

Siempre te veo, si paso,
en tu puerta de la esquina
y por más que la repaso…

¡Ay! Se me ha clavado una espina.

Nada más puedo decir.
pues lo demás ya lo sabes:
elegante en el vestir,
mucho más en los modales”.

Era el 30 de junio de 1901.

Y añado estas noticias de la sección “En serio” del número correspondiente al 20 de mayo del mismo año:

“Hemos recibido un atento B. L. M. del nuevo procurador de los Tribunales don José Cruz Prado, ofreciéndonos sus servicios en la calle del general Margallo”, (así llamaban a la de Toledo), núm. 13, donde tiene establecido su despacho. Le deseamos muchas prosperidades en su nuevo cargo”. Fue, posteriormente, famoso alcalde propulsor del Parque de Gasset.

“El martes pasado, con motivo de celebrar su fiesta anosmática la respetable señora Viuda de Messia, su casa,  “(quiero recordar estaba en la calle de la Luz, casi esquina de la del Jacinto)”, se vio muy concurrida con infinidad de personas que fuimos a felicitarla; entre las que recordamos las bellas y simpáticas señoritas Matilde de Saráchaga, “(belleza famosa de nuestra ciudad, que, en la actualidad, colecciona años en Málaga)”, Paulita Solana, Lola García y Asunción Borja. Todos los asistentes fuimos galantemente obsequiados con profusión de pastas, vinos y licores, haciendo los honores de la casa la amable y cariñosa señora Doña Isabel Messia de Martínez. “(Su hijo ya es abuelo)”. Después hubo su miajita de baile”.

El viejo aroma de estas noticias de la vida sencilla y suave de mi ciudad, que empapa las páginas amarillas y mohosas del semanario de principios de siglo, ¿verdad que es encantador?

Julián Alonso Rodríguez. Diario Lanza jueves, 19 de marzo de 1955, página 3

Publicidad del semanario “El Guasón” en su número del 11 de agosto de 1901