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miércoles, 13 de enero de 2021

COMERCIOS Y TIENDAS DE CIUDAD REAL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX: CALLE CALATRAVA (II)

 

Vista de la calle Maria Cristina a la altura donde estuvo la primera sede del diario “El Pueblo Manchego”. Revista Vida Manchega 25 de febrero de 1916


El número 10 tiene muchos recuerdos, ya que estuvo el diario "El Pueblo Manchego", así como la fundación de "Lanza", el actual periódico provincial. En este inmueble, ya desaparecido como tal, fundó don Cayetano Clemente Rubisco, en 1876, una imprenta. Al señor Rubisco le sucedieron sus hijos don Ramón y don Pedro, quienes la traspasaron a don José Mendoza y este a su vez a los señores Corral, Buitrago y Vega, pasando en el veintitantos, durante la Dictadura, a ser propiedad del marqués de Viesca, con el principal objeto de mantener la edición del diario provincial "El Pueblo Manchego". Al producirse el golpe militar del 10 de agosto de 1932, encabezado por el general Sanjurjo, el gobierno de la República suspendió más de un centenar de periódicos, entre ellos el citado, cuya reaparición no se autorizó hasta pasado un mes largo. Mientras tanto se produjo cambio de empresa, aunque manteniendo el nombre de "La Editorial Calatrava", interviniendo decididamente en este cambio el obispo prior, don Narciso de Estenaga y Echevarría, inmolado el año 36, y don Juan Treviño Aranguren, marqués de Casa Treviño, muerto en la misma fecha.




En el principal de dicha casa número 10 tenia D. Clemente Rubisco su vivienda particular, y en el salón que después ocupara para sus sesiones el Colegio Oficial de Médicos de la provincia, tuvo expuesto este patriarca de las Artes Gráficas el valioso manto que regaló a la Virgen Dolorosa de la Catedral, así como el dosel, que aún se conservan.




Durante la guerra civil de 1936-39 se instaló en unas dependencias de la planta baja, una casa de películas con el nombre de "Distribuidora de la Mancha", de los hermanos Tomás, de Valencia. Mientras tanto se seguía editando "El Pueblo Manchego" por el Frente Popular, al incautarse este de la imprenta y posteriormente se sustituyó por el diario socialista "Avance". En mayo de 1943 comenzó a editarse en dichos talleres el periódico "Lanza", lo que siguió haciéndose durante más de veinte años, hasta que el diario se instaló, con medios propios, en sus actuales talleres de Libertad 5.

 



En el número 12 estuvieron varios años las oficinas de "La Unión y El Fénix Español" y después, al adquirir el inmueble don Juan Antonio Solís, estableció algún tiempo el despacho de billetes y parada de las líneas de viajeros con varios pueblos de la provincia.

Ya en el número 14, antes 16, dedicado en gran parte a viviendas, tuvo su clínica allá por el año 15, el dentista don Alfredo Ibáñez, y posteriormente el doctor don Ramón Yubero, como igualmente durante bastantes años la sede del Colegio Oficial de Farmacéuticos. En la planta baja y esquina a Paloma estuvo algún tiempo el local social de los Hombres de Acción Católica, que fue bendecido por el prelado de la diócesis, don Emeterio Echeverría. En años posteriores se habilitó para el establecimiento de don Joaquín Beltrán y después se ha construido un nuevo edificio.



La casa siguiente fue vivienda del doctor don José Gómez y luego de la familia Ochotorena y más tarde de don Emeterio Marcos, ilustre militar, y en el número 18 estuvo la carbonera de Demetrio. Al construirse un nuevo inmueble, se instalaron en la planta baja la Recaudación de Contribuciones y la zapatería Fernández. El número 20 fue muchos años residencia de la familia Mulleras García y por consiguiente de don Bernardo, al que ya hemos citado como presidente de la Diputación y decano de la Beneficencia Municipal. En el piso alto vivió también muchos años el ex-delegado de Hacienda y presidente que fuera del Consejo de Administración de las Minas de Almadén, don Francisco de Prat, padre político del gran ciudarrealeño don Juan Treviño Aranguren, marqués de Casa Treviño. En la planta baja izquierda tuvo su local social, en los años 35 y 36, la Federación de Estudiantes Católicos de Ciudad Real, que antes había estado en la calle de la Cruz número 8. En esas habitaciones se instaló, en los años 40, la Gestoría Buendía, dirigida por el abogado don Manuel Cantos.




En el número 22, Casa Parroquial de Santiago, vivieron varios sacerdotes y canónigos, entre ellos el párroco, don Alejandro La Pastora; don Baldomero Inclán; lectoral de la S.I.P.; don Pablo Torquemada, también canónigo; don Javier María de Castro y don Felipe Lanza Rodríguez, ambos párrocos de la feligresía perchelera.

Pasada la plaza llamada hoy de la Virgen de las Lágrimas, el 24 de la calle de Calatrava tuvo en su esquina una tienda de comestibles de Chaves y posteriormente de la viuda de Pablo García, a la que sucedió su hijo Antonio y al morir éste, su viuda e hijos, especialmente Pablo Romero, buen aficionado taurino y a los caballos, que ha ampliado el negocio con un supermercado muy surtido y con productos de calidad, en la acera de los impares de esta misma calle. En esta casa número 24 se instaló la confitería de Jesús Guijarro, hombre muy popular en su juventud por el célebre pregón anunciando su mercancía que decía: «No hay quien pique»; a su muerte le ha sucedido su hijo Tomás, muy acreditado en el ramo. También estuvo en esta casa la vaquería de Antonio Marina.

 


En el número 26 ha estado bastantes años la carnicería de Antonio Villaseñor Pérez, bien secundado por sus hijos, con sabrosos y excelentes artículos de embutidos, que le hacen tener una gran clientela. Al ser derribada la antigua casa, se construye actualmente un moderno edificio y mientras se ha trasladado el despacho al primer tramo de esta misma calle, en la acera de los pares.




En la siguiente, la casa de Silvestre el panadero, donde se estableciera en una gran habitación de la esquina, con una taberna, su hijo político Cayo. Traspasada luego a Jesús Cuchillero, le puso el nombre de "Cuatro Caminos", ya como bar, y logró hacerse con muchos asiduos clientes, que jugaban buenas y discutidas partidas de truque. Es curioso señalar y así constaba en un mosaico talaverano, que en esa habitación, cuando era vivienda particular, nacieron el doctor Mulleras, el 18 de junio de 1877, y el practicante don Jesús Yubero Fernández, el 28 de enero de 1892, ambos adscritos a la Beneficencia Municipal.

 

Bar Cuatro Caminos


Pasada la calle del Corazón de María no debemos dejar de referirnos al estanco de las hermanas Valencia, hermanas y tías respectivamente, de nuestros grandes artistas ya fallecidos, uno por nacimiento y otro por adopción, el guitarrista Pablo Valencia y el barítono Marcos Redondo. Si bien este estanco tiene la puerta por Corazón de María, en realidad pertenece a una casa de la calle de Calatrava.




Siguen luego bastantes casas particulares en algunas de las cuales se instalaron pequeños negocios o representaciones y ya al llegar casi a Lirio, estaba la fábrica de gaseosas de José Antonio Martínez, negocio familiar seguido por su viuda e hijos. Y en el chaflán con la citada calle, un taller de reparaciones de calzado de Cabañas y sus hijos. Como es natural todos estos inmuebles han sufrido total renovación en estos últimos años y en la mayoría de sus locales comerciales de la planta baja se han instalado modernos establecimientos de distintos ramos, sin que falten los bares, que están proliferando en Ciudad Real como la hierba cuando llueve.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986




martes, 12 de enero de 2021

COMERCIOS Y TIENDAS DE CIUDAD REAL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX: CALLE CALATRAVA (I)

 



Esta calle de Calatrava, pudiéramos calificarla de señorial por los años del primer cuarto de siglo en sus dos primeros tramos principalmente. ¿Por qué se la llamó de Calatrava? Queremos suponer que como homenaje a la Orden Militar de su nombre, cuyo territorio casi rodeaba por completo la Villa Real en los años de su fundación por el Rey Alfonso X el Sabio, hace más de siete siglos. Lo cierto es que, salvo Santiago, las otras tres Órdenes Militares -Calatrava, Alcántara y Montesa- tienen dedicada una calle en Ciudad Real.

Quizá el tener el nombre de Santiago la plazuela -así se la ha llamado hasta no hace mucho tiempo, por su tamaño sin duda- de la parroquia de su nombre, habrá hecho que la Orden santiaguista no tuviera también su calle, para evitar de esta forma confusiones.



No descartamos que fuera una razón más para dar a esta calle que comienza en el cruce de las de Toledo, Feria y María Cristina y finaliza junto a la antigua Granja Agrícola, el nombre de Calatrava la circunstancia de ser el acceso natural al antiguo camino viejo de Carrión de Calatrava, por el que diariamente venían y regresaban los yeseros de dicha localidad, que hacían el transporte de este material de construcción tan utilizado entonces en las edificaciones urbanas, en carros tirados por mulas, repartiendo el yeso en costales por las distintas obras desde bien temprano. Era corriente ver a varios yeseros aguardando turno para llenar de agua de Ciudad Real sus recipientes -lo más usual tinas de madera-- en la fuente pública que existía frente al Colegio de San José, en la plaza llamada hoy de la Virgen de las Lágrimas, y después, cuando se suprimió aquella, en la que instaló al final de la calle de Calatrava, ya en la misma ronda de circunvalación.



Pues bien, la calle de Calatrava, era en su principio bastante más estrecha, siendo ensanchada en los años treinta, por expropiación de la casa que hace esquina a la calle de Toledo. Allí era precisamente donde se colocaba un grueso tablón para que, en forma de pasadoras, los peatones pudieran librarse de un remojón de pies los días de intensa lluvia. Ni que decir que por aquellas fechas la calzada estaba empedrada desde el principio de la calle.



Antes de iniciar el detalle de los establecimientos comerciales, que los hubo con mucha solera y antigüedad, queremos consignar que en esta calle de Calatrava han vivido, cuatro alcaldes de Ciudad Real y un presidente de la Diputación. Son aquellos don Ramón Clemente Rubisco, en los años 1906 a 1907; don Alberto García Serrano, en 1916 y 1917; don Fernando Palacios Gómez, de noviembre de 1918 a marzo de 1920; y don Antonio Prado Cejuela, en la época de la Dictadura de Primo de Rivera, en 1928 y 1929. En cuanto al presidente de la Diputación, lo fue don Bernardo Mulleras García, también en la Dictadura, a quien se debe la construcción de un pabellón del Hospital Provincial antiguo, aunque luego fuera inaugurado por don Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la República, a partir de 1931. Don Bernardo Mulleras, médico muy querido por la gente modesta y recordado por todos, tiene dedicada una céntrica calle en nuestra capital. También vivieron en esta calle cinco médicos de renombre y prestigio por aquel entonces: don Jesús Rejas, don José Gómez, don José Martín Serrano, el citado don Bernardo Mulleras y don Ramón Yubero Fernández.




Y vamos ya con el número 2. En este primer inmueble con vueltas a María Cristina, estuvo la Ferretería Salas. En el número 4 se hallaba la Casa Ruiz Morote, más conocida por Doña Casimira, que era la que realmente estaba al frente del negocio por los años veinte, aunque la razón social fuera Rejas y Ruiz Morote. Esta casa comercial de librería y papelería, instalada en la actualidad en las calles de María Cristina y Cruz, fue fundada en el año 1850 por don Francisco Ruiz Morote, gran pedagogo en Ciudad Real y al que el Ayuntamiento capitalino quiso honrar su memoria, hace bastantes años, al dar su nombre a la antigua calle Dorada, que como se sabe se inicia en Cuchillería o Carlos Vázquez y finaliza (Junto a las de Granada y Hernán Pérez del Pulgar. El negocio, posteriormente, pasó a su hijo don Francisco Ruiz Morote y años después a sus herederos. Esta firma se estableció, con imprenta, en el citado año, en el número 5 de la calle de Toledo. Desde donde pasó a la de Calatrava. En dicha imprenta se editaron algunos periódicos de la época, entre ellos "El Magisterio", que trataba exclusivamente temas y problemas relacionados con la clase educadora, pero también se imprimieron en ella números de "El Heraldo de la Mancha" y "Diario de la Mancha". De esa misma imprenta se hicieron ediciones de libritos en tamaño octavo, de una Gramática Castellana del año 1872, una Ortografía de 1875 y una Aritmética del año 1923. Todas ellas, en ediciones repetidas, se vendían al precio de 90 céntimos. En "Doña Casimira" había también secciones de óptica y ortopedia que contaban con buena clientela, ya de personas mayores.




Al trasladarse el establecimiento a la esquina de María Cristina y Cruz, se instaló en el número 4 de Calatrava el industrial Ismael Mata, con Academia de Mecanografía, primera que haya habido en Ciudad Real, y venta de máquinas de escribir, con aquellas marcas "Remington" y "Underwood", algunas de las cuales han llegado a nuestros días. En el mismo local, en los años 36-39, estuvo la distribuidora de películas Atlantic Films, a cuyo frente se hallaba el señor Blanc. Hoy en el número 4, y tras una notable reforma, se instalaron los Almacenes Tomogar, que fundara don Manuel Moya, dedicados al ramo textil. También el número 4 existió, ha muchos años, una confitería propiedad de un industrial apellidado Pacheco, que después fuera jefe de la Policía Municipal, y de ahí el dicho popular, muy corriente en Ciudad Real a principios de siglo: «¿Quién manda aquí, Pacheco o la Calixta?», sin que realmente sepamos el porqué de la Calixta; ¿sería su mujer?



En el número 6 hubo muchos años un comercio de tejidos y pañería de don Ramón Goberna Martí. Tenía la casa un gran portalón, en donde guardaba su tartana -por aquellos años vehículo muy corriente por quienes eran amantes de salir al campo y su caballo. Hombre correcto, serio, poco amante de los cambios, sus escaparates eran tradicionales y a él se le podría considerar como el precursor del sinsombrerismo. Aún recordamos en esta tienda, las "bilbaína", como se decía también de las clásicas boinas con pitón. Al morir Goberna, le sucedió en el negocio su viuda, y a ésta su hermano, don Donato Maroto. Al término de la guerra civil se establecieron en dicho local, en sociedad, los señores Díaz Muñoz, Espinosa Sendarrubias y Martín Pineño, con la razón social "Almacenes Calatrava", que fueron traspasados después a don Bernardino Villa Herrera, que se trasladó a la calle de Morería mientras duraron las obras de derribo del viejo inmueble, que tenía un espacioso mirador, y las de construcción del nuevo edificio, inaugurado en el año setenta.



El número 8 era un caserón antiguo hasta que don Amando Alcantud, uno de los dos propietarios del citado establecimiento de la calle María Cristina "El Capricho", construyera el actual inmueble de cuatro plantas, recordando la existencia en la primitiva casa de los establecimientos de Eloisa Margarita, en el año 1922, y de Vicente Ruiz "El Florista". También estuvo en toda la planta baja el "Casino Artístico", del que algún tiempo fue presidente don José Cruz Prado, y al desaparecer dicho centro social fue dividido el local para más fácil arrendamiento, recordando la primera representación de las máquinas de escribir Hispano-Olivetti, por los años treinta, a cargo de don Manuel Calatayud Gil, la camisería Pavón, taberna-bar de Evaristo, Exclusivas Francos, la Casita del Punto, luego traspasada a doña Leticia Peris Olivas, la florería San Antonio, cuyo primer propietario fue don Antonio Asensio y ahora don Francisco del Castillo, Modas Rosán, después trasladado a la calle General Aguilera, la Corsetería Calderón y posteriormente otros negocios.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986



lunes, 11 de enero de 2021

CALLE CALATRAVA

 


La calle Calatrava es una calle histórica de la ciudad, y una de las que más longitud tiene. La calle nació con la propia ciudad en el siglo XIII, recibiendo este nombre porque a continuación de la Puerta de Calatrava, lugar donde moría la calle, se iniciaba el camino que conducía al Castillo de Calatrava la Vieja, primera sede de la Orden de Caballería de Calatrava.

La calle se inicia en la confluencia de las calles Toledo, Feria y María Cristina, y termina en la Ronda de Calatrava. No fue hasta el pasado siglo XX, cuando se pobló completamente la calle de edificios, ya que hasta inicios del pasado siglo, solo existían viviendas hasta  pasada su confluencia con la calle con la del Lirio, el resto era campo de labor.

Al ser una calle histórica y sus primeros tramos céntricos, siempre ha sido una calle comercial, y donde tuvo su establecimiento la “casa Barrenengoa”, fundada por don Dámaso Barrenengoa, dedicada a la fábrica de chocolate y tostadero de café. También ha sido una calle donde ha estado muy presente la enseñanza, ya que en el siglo XIX las Hijas de la Caridad de San Vicente del Paul, fundarían el conocido Colegio de San José.

Calle sede de imprentas, periódicos locales y fuentes públicas de abastecimiento de agua a los ciudadanos, donde se propagó la devoción a la Virgen de las Lágrimas, y donde se crearía un comedor de caridad en las primeras décadas del siglo XX, que daría paso a la residencia de ancianos de Santa Teresa de Jesús Jornet.

Una calle histórica que nunca cambio de nombre, y de la que intentare descubrir su pasado en las publicaciones de próximos días.

 



domingo, 10 de enero de 2021

RECUERDOS, IMPRESIONES Y SUGERENCIA

 

Plaza del Pilar 1955

Después de una larga ausencia he vuelto a pasar unos días en Ciudad Real. La ciudad de Ciudad Real como con graciosa redundancia escribían nuestros antepasados en documentos que ya pertenecen a la Historia. La población continuadora de Villa Real, la grande e bona villa que fundara el rey Sabio, para tener un lugar de realengo en un territorio que gobernado por las Ordenes Militares de San Juan, Santiago y Calatrava, a las que se había otorgado la defensa de la tierra que durante tiempo fue frontera del reino castellano.

Mucho tiempo me ha parecido el que faltaba de la noble ciudad manchega, porque siempre es largo el periodo de separación de los lugares donde se ha sufrido y se ha gozado, estos son mis recuerdos de nuestra capital y sobre ellos nada más digo. No ha sido a mi solo al que le ha parecido largo mi periodo de ausencia, muchos amigos míos, muchos hijos de amigos de mi padre, que también son amigos, así me lo han dicho, gratitud han despertado en mi ánimo sus palabras y desde aquí les envío mi saludo muy cordial y muy afectuoso.

He vuelto a vivir entre vosotros, he vuelto a gozar y a sufrir, que eso a fin de cuenta es la vida. Pero he de hacer constar que en esta última permanencia en Ciudad Real han sido muchas más las alegrías que los sufrimientos, aunque estos últimos tampoco han faltado y parte de ellos producidos por las reformas urbanísticas a mi modo de ver un tanto atrevidas en una ciudad que debe ser un enlace entre la austera y ejemplar Castilla la Vieja y la alegre y simpática Andalucía. En fin, lo hecho y lo destruido, lo doy por bueno, entre otras razones porque las lamentaciones y la crítica destructiva a nada conducen.

La plaza mayor se arregla con acierto y buen gusto y cuando todas sus casas sean uniformes con el último modelo y a éste se le hayan suprimido ciertos barroquismos que no son oportunos, ha de quedar maravillosa.

La calle de Toledo conserva felizmente su tradicional fisonomía y es de esperar que a base de lo que hay dentro de su estilo tradicional y manchego, con sus rejas puertas y ventanas y las que se pueden llevar de lo que se destruye, será una vía típicamente manchega y ciudarrealeña, donde predomine la cal, el hierro, el verde de las puertas y la gran alegría de flores y plantas en balcones y ventanas; déjese la gran vía que necesita nuestra capital, para otro lugar.


El desaparecido convento de las dominicas


Dos espinas me he traído y quiero hacerlas públicas por si tuviesen remedio. Una es la demolición del Convento de Religiosas Dominicas. ¡Como es esto posible! La portada de la iglesia es magnífica y con una imagen de la Santísima Virgen que ha resistido todo un siglo turbulento e iconoclasta. ¿Podría salvarse el edificio? Yo creo que sí, hoy en día en arquitectura se hace lo que se quiere; pero sobre esto los técnicos tienen la palabra. Lo que sería lamentable es que aquel barrio que empieza en la Puerta de Toledo y termina en la calle de la Mata, pierda su fisonomía que puede ser un conjunto encantador, para los que a Ciudad Real queremos de verdad y para los forasteros que han de venir a visitar nuestra ciudad.

La otra preocupación que traigo es el palacio marquesal de Casa Treviño, también he oído que está destinado a ser destruido. Esto sería horrible para Ciudad real, en nada debe perjudicarse a sus actuales propietarios, todo lo contrario, déseles las facilidades y compensaciones que sean precisas porque ello es lo justo, pero hágase todo lo posible por salvar ese magnífico edificio que da prestancia y empaque a nuestra población y que hace del Prado un lugar apacible y simpático; sería horrible se rompiese su armonía con un absurdo rascacielos en desacuerdo con las tradiciones españolas y por lo tanto manchegas, ya que ser de nuestra región a mi modo de ver es la mejor forma de ser español.

Ahí van mis recuerdos, mis impresiones y sugerencias; todo va lleno de espíritu de colaboración y con el gran deseo de hacer de nuestra ciudad, un modelo, que sin prescindir del pasado, acepte el presente de forma elegante y española, que a fin de cuentas es la mejor forma de saber vivir. Porque como tiene dicho el Caudillo, bien se puede sentir el orgullo de ser español, ya que cuando el orgullo es santo, su verdadero nombre es dignidad.

Por el conde de la Cañada. Diario “Lanza”, 29 de junio de 1969

 

El desaparecido palacio marquesal de Casa Treviño


sábado, 9 de enero de 2021

¿CELEBRARÁ CIUDAD REAL EL 8 CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ALFONSO X EL SABIO?

 


Termínanos el pasado año 2020 en nuestra ciudad, con la celebración del sexto centenario de que Ciudad Real recibió el título de ciudad, por parte del rey Juan II. Varios actos se programaron con este motivo, solo pudiéndose realizar alguno de los programados, debido a la pandemia que estamos padeciendo.

Iniciamos  el presente año 2021, con otra efeméride importante para nuestra ciudad, el octavo centenario del nacimiento del fundador de la misma, Alfonso X el Sabio, nacido en Toledo el 23 de noviembre de 1221.

Hace un siglo los ciudadrealeños celebraron con toda solemnidad esta efeméride, el miércoles 23 de noviembre de 1921. Ese día, los centros oficiales fueron engalanados con colgaduras, en las escuelas no hubo clase, el comercio cerró al medio día y se dispararon cohetes.

Los actos programados comenzaron con una función votiva en la Santa Iglesia Prioral, quedando el sermón a cargo del canónigo Dr. Mugueta, rezando un responso al final el Obispo-Prior Dr. Irastorza. Al finalizar la función, se repartieron a los niños de las escuelas, unos folletitos biográficos sobre la figura de Alfonso X El Sabio.

Por la tarde a las seis en el ayuntamiento, se celebró una velada literaria, que comenzó con la lectura de la Carta Puebla, por el alcalde señor Ballester. Luego leyeron poesías los poetas manchegos Sres. Aguilera y Sánchez Migallón. Habló a continuación el elocuente abogado, Diputado provincial y Presidente del Ateneo D. Cirilo del Río. También hizo uso de la palabra D. José Balcázar, pronunciando a continuación el cronista de Ciudad Real D. Antonio Blázquez. El último en intervenir fue el Obispo-Prior Dr. Irastorza. El acto concluyó con el descubrimiento de una lapida conmemorativa en el salón de plenos del Ayuntamiento que decía lo siguiente: “A LA MEMORIA DEL GLORIOSO FUNDADOR DE ESTE PUEBLO ALFONSO X EL SABIO EN EL VII CENTENARIO DE SU NACIMIENTO”.

A las nueve de la noche, tuvo lugar en el Gran Hotel, un banquete en honor de D. Antonio Blázquez, hijo ilustre de esta provincia.

Así celebraron nuestros antepasados el nacimiento del fundador de Ciudad Real. No sabemos si nuestro Ayuntamiento tiene programado algún acto con motivo de esta efeméride en el presente año 2021, ya que al día de hoy lo desconocemos, por lo que solo me queda preguntarme: ¿Celebrará Ciudad Real el 8 centenario del nacimiento de Alfonso X el Sabio?


El Pueblo Manchego 24 de noviembre de 1921


viernes, 8 de enero de 2021

CIUDAD REAL NEVADA EN LA CÁMARA DE JUAN CARLOS VELA

 


Publico hoy varias imágenes de Ciudad Real nevada, captada por la cámara de Juan Carlos Vela Cabezas, de la nevada que cayó ayer sobre Ciudad Real.