Buscar este blog

domingo, 7 de marzo de 2021

LOS MANTOS DE NUESTRAS DOLOROSAS: NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

 

Nuestra Señora de la Soledad con su antiguo paso y manto de salida. También podemos ver el antiguo estandarte-guía de la Cofradía, cuyos bordados se pasaron al actual manto en 1972


La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, fue fundada en el desaparecido Monasterio de los Franciscanos de nuestra ciudad, y ya se encontraba fundada en 1565, lo que la convierte en la hermandad más antigua de nuestra Semana Santa. Desde su fundación, la hermandad procesionaba la noche del Viernes Santo, pasándolo hacerlo la tarde-noche del Sábado Santo en 1957.


Actual manto de procesión de Nuestra Señora de la Soledad


La Hermandad procesionó desde el siglo XVI y hasta 1907 desde su capilla propia, que tenia anexa a la iglesia del Monasterio de los Franciscanos. Derribada la capilla, en el año 1908, la hermandad comenzó a procesionar desde la también desaparecida iglesia del Hospital de San Juan de Dios, y a partir de 1916 lo comenzó a realizar desde la Parroquia de San Pedro.


Detalle de los bordados en la cola del manto


Destruida la imagen titular en 1936 al inicio de la Guerra Civil Española, la hermandad se reorganizó en 1939 y procesionó en 1941, con una imagen del escultor José Rivera García, que fue sustituida en 1946 por otra del escultor conquense Luis Marco Pérez. A la imagen de Rivera, y para su salida procesional se le realizó un manto de terciopelo negro, que llevaba bordado a su alrededor un simple cordón de oro.

 

La corona real en el centro del manto al ser la hermandad Real Cofradía


Cuando se hace cargo de la hermandad, D. Enrique Oliver López en el año 1972, se acomete la labor de realizar un nuevo manto de procesión a la Virgen de la Soledad de ocho metros de largo. Este se realizaría sobre terciopelo negro, colocándose en el mismo los bordados del antiguo estandarte-guía de la Cofradía, realizado en los años cuarenta del pasado siglo XX por el taller de bordado de las Adoratrices de Ciudad Real. También se añadiría algún bordado nuevo, y en el año 1985 se le colocaron estrellas bordadas en oro, siendo pasados todos estos bordados a nuevo terciopelo en el año 1996 por el taller de  “Artesanía San Eloy” de Córdoba.


La Virgen de la Soledad cualquier tarde del Sábado Santo


sábado, 6 de marzo de 2021

LOS MANTOS DE NUESTRAS DOLOROSAS: NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE SANTIAGO

 

La Virgen de los Dolores procesionando en 1949


La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago, fue fundada el 13 de diciembre de 1831, adscrita a la Venerable Orden Tercera de Servitas, procesionando solo el Viernes de Dolores. En el año 1929, se convierte en hermandad de penitencia, procesionando a partir de entonces la tarde-noche del Jueves Santo, cerrando la llamada Pasionaria de Santiago.


Manto con el que procesionó la Virgen entre 1929-1965


Con el manto que procesionó la imagen desde su salida en 1929 hasta el año 1965, era un manto de color negro, estrenado en el citado año 1929, regalado por el Excmo. Ayuntamiento y realizado por las Madres del servicio Domestico, que se salvo de la  destrucción de la Guerra Civil Española.


Así fue el manto de la Virgen entre 1966-2005


La uniformidad de los hermanos, desde la salida como hermandad de penitencia y hasta 1946, era de túnica de terciopelo color eminencia con capillo de veludillo negro con el escudo de la hermandad bordado sobre él, cíngulo, guante blanco y zapato de charol negro. A partir de 1947, la hermandad cambia la uniformidad de sus hermanos, incorporando la túnica actual que lleva capa de raso azulina. Por este motivo, y para que la Virgen llevará el manto acorde con la uniformidad de los hermanos, la hermandad encarga un nuevo manto de terciopelo color azul, que fue bordado en oro por las Religiosas Adoratrices de nuestra ciudad, con el cual procesionó en la Semana Santa de 1966. Este manto solo tenia bordado la mitad del mismo, completándose el resto con estrellas bordadas en oro.



El manto tras su restauración en 2006


En el año 2004, la hermandad acuerda restaurar el manto de la Virgen, pasar los bordados a nuevo terciopelo, aumentar el tamaño del mismo, e incorporar nuevos bordados en consonancia con los existentes, llenando de bordado todo el manto y despareciendo las estrellas, trabajo de diseño y bordado  que realizaría el taller de Sevilla de “García y Poó”, procesionando la Virgen con el manto totalmente restaurado el Jueves Santo del año 2006.

 

La Virgen con el manto la tarde noche-noche del Jueves Santo


viernes, 5 de marzo de 2021

LOS MANTOS DE NUESTRAS DOLOROSAS: NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

 

La Virgen de la Esperanza en el interior de la iglesia de las Madres Dominicas de la calle Altagracia en 1957, año que se estrenó el paso y el manto de procesión


La Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza, fue fundada por iniciativa del Colegio de Agentes Comerciales y como hermandad filial a la del Cristo de Medinaceli en 1953. Iba a desfilar por primera vez el Martes Santo 13 de abril de 1954, pero por causa de la lluvia se tuvo que suspender la salida y la hizo junto al Cristo de Medinaceli el Miércoles Santo 14 de abril.


Vista del manto tras los trabajos de restauración del año 2013


Al ser una hermandad de reciente creación, tuvo que afrontar la realización de un paso y todo el ajuar procesional de la Virgen, entre él un manto de procesión bordado en oro, que fue estrenado a medio bordar  en la Semana Santa de 1957, junto al nuevo paso procesional. El manto se pagó con los donativos de los hermanos, y el Colegio de los Agentes Comerciales, siendo adquirido a la casa de artículos religiosos de Madrid “Arte Español” de Julián Cristóbal, que tenia tiendas en la calle Infantas, 9 y Plaza Vázquez de Mella, 1; donde se fabricaban ornamentos de iglesia, se realizaban bordados en oro y seda a mano en realce, y se vendían imágenes de madera y pasta de madera.


El escudo de los Agentes Comerciales está presente en los bordados del manto


El manto, que tenía unas dimensiones de 4 x 6 metros, se estrenó en la primera fase de su bordado en la Semana Santa del referido año 1957, contando con 3,750 kilos de oro fino insertado alrededor del mismo. El manto fue concluido para la Semana Santa de 1958, empleándose en su acabado unos 6 kilos de hilo de oro más.


Uno de los anclas incorporados en  el año 2013


En el año 2012, la hermandad aprueba la restauración del manto y su ampliación, pasándose los bordados a nuevo terciopelo verde. En estas labores de restauración, las piezas que lo necesitaron, fueron restauradas utilizando hilos muy parecidos a los que el manto usaba. También se tuvieron que hacer de nuevo algunas piezas, añadiendo el detalle de unos anclas en las vistas. Finalmente, la obra se remató con un encaje de oro por todo el filo, trabajo realizado por los talleres de bordados “García & Poó” de Sevilla. La Virgen procesionó con el manto totalmente restaurado en la Semana Santa de 2013.


Vista del manto en el paso de palio cualquier Martes Santo


jueves, 4 de marzo de 2021

LOS MANTOS DE NUESTRAS DOLOROSAS: NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES “AVE MARIA”

 

La destruida imagen de la Virgen de los Dolores en su antiguo paso de salida y manto


La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María”, hermandad fundada en el siglo XVII en la entonces Parroquia de Santa María del Prado, hoy S.I.P.B. Catedral, atesora entre su rico patrimonio, el manto de procesión más antiguo de nuestra Semana Santa, una obra de bordado sevillano de 1914.


La Virgen de los Dolores en la puerta de la Catedral en los años cincuenta del pasado siglo XX



En el citado año muchas serian las novedades que presentaría la hermandad, de cara a su salida procesional del Viernes Santo. El paso de la Virgen, que hasta entonces era de pequeñas dimensiones y llevado aún hombro por fuera, fue sustituido por un nuevo paso mucho mas grande. Eso trajo como consecuencias que hasta este año, y desde la creación del Obispado-Priorato, la imagen de la Virgen era trasladada en procesión desde la Catedral a la iglesia de la Merced, el miércoles anterior al Viernes de Dolores por la calle Feria a la de Toledo, hasta entrar en la Merced, donde era colocada bajo el presbiterio, al lado de la Epístola. Al día siguiente se oficiaba una Solemne Función en su honor, Ésta y la procesión dejó de realizarse en 1914, al no poder pasar por la puerta de la iglesia de la Merced, las nuevas andas de la Virgen.


Vista del riquísimo manto tras los trabajos realizados en 2000-2001 por los talleres gaditanos de Juan Zamarrillo Tornay y D. Lorenzo Guttemberger


Junto a las nuevas andas, la imagen de la Virgen estrenó saya blanca bordada en oro, regalo de la Camarera de aquellos años, Dolores Clemente Guía, y un nuevo manto negro de procesión bordado en oro con pedrería. Sabemos por la prensa local de aquellos años, y en concreto el diario “El Pueblo Manchego”, que este manto importó la cantidad de 25.000 pesetas, que para su confección se entregó el antiguo manto de la Virgen, el cual se descontó en compensación del total del importe de la obra, la cantidad de 10.000 pesetas, sufragando la hermandad a través de los donativos de sus hermanos, rifas y fondos propios las otras 15.000 pesetas restantes. Del taller de bordado que realizó esta obra de arte nada sabemos, ya que solo se recoge en la prensa que era obra de un taller de bordado sevillano, sin citar su nombre.


El anagrama mariano en la parte central del manto


Destruida la imagen titular de la Virgen en 1936, por republicanos del Frente Popular, la saya y el manto de la Virgen fueron salvados gracias al celo de la que fuera Camarera de la Virgen, Dª. Carmen Clemente, Viuda de Cuevas, que los mantuvo oculto durante la Guerra Civil Española.

Este manto permaneció intacto hasta el año 1997, cuando se cambiaron los flecos del mismo por un galón de oro antiguo fino regalo del taller de bordado sevillano de Carrasquilla, y en el año 2000 la hermandad toma la decisión de pasar a nuevo terciopelo los antiguos bordados del manto, en los talleres gaditanos de Juan Zamarrillo Tornay y D. Lorenzo Guttemberger, quien restaurarían los mismos, añadiendo un metro más de ancho y otro de largo al manto, y por consiguiente nuevos bordados al estilo de los que poseía el manto.

La hermandad procesionó con el manto totalmente restaurado, el Viernes Santo del año 2001, siendo este una de las joyas de bordado de la Semana Santa capitalina.


Vista del manto en su paso de palio cualquier Viernes Santo


miércoles, 3 de marzo de 2021

DISTINTAS ESCUELAS DE ARTE EN LA IMAGINERÍA DE NUESTRAS PASIONARIAS

 



La Semana Santa, esa magnífica semana, en donde tan espléndidamente conjugan la fe y el arte, va superándose cada más en Ciudad Real, con el logro de un magnifico conjunto de obras de imaginería religiosa, que han venido han sustituir a las que destruyó la vesanía marxista. También se ha conseguido mucho en cuanto al atuendo, ornato y esplendor de los desfiles pasionarios y pronto, muy pronto, si no desde el entusiasmo se llegará a realzar estas solemnidades religiosas en forma nunca igualada.

Queda no obstante un punto muy interesante a desarrollar y a él queremos aludir aunque solo sea de pasada. Nos referimos, a la vida interna de las Cofradías, a lo que constituye su naturaleza religiosa, su razón de ser espiritual, que no puede perderse entre las oriflamas de las vestiduras…, a esas prácticas de piedad que aparecen en algunos estatutos fundacionales, tales como el cumplimiento pascual de los hermanos, el culto a la imagen titular; y a aquellas otras prevenciones de tipo benéfico-social (asistencia a sus enfermos, socorros, etc.), que han estado, están o deberían estar reglamentadas y que una mala costumbre ha ido relajando poco a poco. Uno y otro aspecto deben ponerse a tono con el fin de hermandad cristiana que fue el motivo central de la formación de las Cofradías en tiempos de su mayor apogeo.

Pero volvamos a nuestra imaginería religiosa, en la que se manifiestan las distintas tendencias o escuelas, de nuestro incomparable arte nacional.




REALISMO CLÁSICO DE LA ESCULTURA CASTELLANA

La escuela castellana de trazo fuerte, sobrio y profundo, está representada por el gran escultor conquense Marco Pérez, que es quien cuenta con más número de ellas. Su Descendimiento, el Cristo del Perdón y de las Aguas, Nuestra Señora de las Angustias, Jesús Caído (completado con dos figuras más), la Oración del Huerto y la Soledad, son otras tantas obras en la que se hace patente el mejor realismo de nuestro gran arte clásico; cada una de sus figuras es un estudio apuradísimo de los actores del drama de la pasión.

Este año saldrá por vez primera, el paso de la Oración del Huerto compuesto de cinco figuras entre las que se destaca al lado de la imagen serena del justo, la radiante expresión del Ángel, idealizado, casi ingrávido, como mensajero del padre celestial. El artista ha resuelto con gran maestría una de las escenas donde la divina humanidad resplandece con mayor grandeza.

La Virgen de la Soledad, que sustituye a la anterior deja traslucir en la suave expresión de su rostro el dolor y la resignación, el amor y la ternura. Contrastes bellos del sufrir silencioso hondo y divino, que el artista ha cincelado primorosamente.

 



EMOCIÓN Y FE DE LAS IMÁGENES SEVILLANAS

Antonio Illanes, ilustre escultor andaluz nos trajo con la imagen de Ntro. P. Jesús Nazareno, el fuerte sentido de la escuela sevillana. La efigie del Nazareno, de tez quemada por el sudor y la sangre reseca, resplandece bajo el fulgor de su mirada de dulce agonía, que tiene un brillo siniestro en la negrura de la noche, mientras un bordoneo de tambores destemplados acompañan su paso. Y con esta otra visión del Ecce Homo, de serena, majestuosa y amplia humildad, que dice a todos la tremenda injusticia de los hombres, refrendada por la indecisión timorata de Pilato.

Las dos Dolorosas, pertenecen igualmente a la escuela sevillana. Radiante entre luces, mecidas en un trono de flores, acongojadas en su pena que contagian de una manera irreprimible; ternura de lágrimas y caricias suaves de manos entrelazadas o abiertas como palomas, en vuelo de amor… Una pena iluminada de divinidad nos sale al encuentro con Ntra. Señora de los Dolores, obra del escultor Castillo Lastrucci y el éxtasis del dolor más sublime, penetra en nuestros sentidos y se nos va el alma por los ojos, cuando vislumbramos la Dolorosa de Santiago, que esculpió otro imaginero sevillano.




POMPA BARROCA DEL ARTE CATALAN

La espléndida pompa barroca de la imaginería catalana a través de una concepción del mayor primor plástico, no la ofrece el escultor barcelonés Claudio Rius en el Santo Entierro. La figura del Cristo yacente lleva el sello de la serenidad más augusta aliada con el realismo imaginero. En el Cristo de la Caridad resplandecen también estas finas calidades artísticas.




PLASTICIDAD DE LA IMAGINERIA VALENCIANA

No podía faltar en esta representación admirable del arte sacro, la imaginería levantina. Desde la Entrada de Jesús en Jerusalén, talla luminosa, humana y celestial a un tiempo, inspirada obra del escultor Rabasa, hasta el Encuentro, que recoge y plasma con aciertos desconcertantes todo el agobio de la calle de la Amargura, pasando por la Virgen del Mayor Dolor, milagro sublime del amor hecho sufrimiento, en todas estas imágenes se destaca la plasticidad y policromía de la escuela valenciana unida en este caso en perfecta armonía artística, con el estilo clásico más depurado.

Estas dos obras se deben al cincel de los escultores valencianos Rausell y Llorens y El Encuentro o Jesús en la calle de la Amargura acompañará este año la pasionaria de la mañana del Viernes Santo.

El marco de estos desfiles procesionales por su sencillez es magníficamente emotivo. El alma de la ciudad saca a la calle su escondido fervor y lo hace con la propia sencillez de su vida, con idéntico recogimiento que si adorase a las imágenes en el interior del templo. Esta es la principal virtud de nuestra Semana Santa, que la caracteriza y difiere dentro de la unidad en la expresión de la fe religiosa, del pueblo español.

Diario Lanza, Miércoles 17 de abril de 1946  



martes, 2 de marzo de 2021

SE CUMPLE EL SETENTA Y CINCO ANIVERSARIO DE LA HECHURA DE LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

 



En el presente mes de marzo, se cumple el setenta y cinco aniversario de la hechura de la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, titular de la hermandad del Sábado Santo ciudadrealeño, ya que llegó a nuestra ciudad en marzo de 1946 y procesionó por primera vez el Viernes Santo 19 de abril del referido año.

Terminada la Guerra Civil Española en 1939, se produce la reorganización y reconstrucción de la Cofradía de la Soledad, gracias al celo del entonces párroco de San Pedro, Emiliano Morales Rivera, y un grupo de antiguos hermanos entre los que se encontraba el Hermano Mayor anterior a la Guerra Civil Española, Enrique Pérez Fernández. Los primeros pasos de estos antiguos directivos irían dirigidos a la talla de la nueva imagen de Nuestra Señora de la Soledad. En 1941 llega a Ciudad Real la imagen del escultor sevillano José Rivera García, la cual quería ser una reproducción lo más parecida posible a la desaparecida en 1936. Con esta imagen volvió a desfilar la cofradía el Viernes Santo de 1941 a las 10’30 de la noche.

Pero esta imagen de la Virgen de la Soledad, no debió gustar mucho a los directivos de la Cofradía, ya que en 1945 se encargaría al escultor conquense residente en Madrid, Luis Marco Pérez, una nueva talla de la Titular, no buscando ya el parecido con la destruida en 1936, como lo demuestra el hecho de que las manos se tallaron separadas y no unidas.




La imagen de Marco Pérez, llegaría a nuestra ciudad en marzo de 1946, para procesionar por primera vez en la Semana Santa de ese año. Esta sería la tercera y actual titular de la Cofradía, que es una imagen de vestir, articulada, que mide 160 cm. y está compuesta por una cabeza en la que se detalla el rostro y el cuello, un tronco apenas pormenorizado que se prolonga hasta la cintura, dos brazos articulados que terminan en manos de talla separadas, y un bastidor troncocónico que le hace la forma del cuerpo. La mirada la tiene hacia arriba y la boca abierta con los dientes tallados.

Con la adquisición de la nueva talla de la Virgen de la Soledad, la imagen de José Rivera García fue retirada del culto, volviéndola a recuperar la Cofradía en 1975, para ponerla bajo la advocación de María Santísima de la Amargura.

Desde la llegada de la imagen de Marco Pérez en 1946, esta procesinó hasta 1956 la noche del Viernes Santo, pasando hacerlo el Sábado Santo en 1957 hasta la actualidad.

A lo largo de estos setenta y cinco años, la imagen de la Virgen ha sido restaurada dos veces, la primera intervención que sufrió fue en 1986 a manos del tallista ciudadrealeño  Francisco Ortega; y en el año 2007 por el escultor sevillano, Darío Fernández Parra.




La imagen desde 1946, recibe culto en un retablo  de banco corrido dividido en tres espacios: el del centro rectangular en disposición horizontal y los laterales más estrechos y verticales. El cuerpo principal presenta tres calles, en la central hay una hornacina de medio punto en donde se encuentra la imagen de Nuestra Señora de la Soledad. Los laterales del retablo son soportados por cuatro columnas compuestas, ornamentadas en sus fustes con rocalla, espejos lisos y angelotes, albergando en las entrecalles pequeñas hornacinas con pedestal. A la derecha se encuentra la imagen de San Nicolás de Bari y a la izquierda Santa Lucía.

El ático tiene un perfil mixtilíneo y está soportado por pilastras sobre plintos, en la parte central una hornacina de medio punto, con la imagen de un niño Jesús, y en la zona superior un frontón semicircular. Este retablo está muy rehecho, conserva partes originales del siglo XVIII y otras zonas de fábrica contemporánea.

 


lunes, 1 de marzo de 2021

EL PROGRAMA DE ACTOS Y CULTOS PÚBLICOS DE LA ASOCIACIÓN DE COFRADÍAS DE CIUDAD REAL

 

2002



En el año 2002, la Comisión Permanente de la Asociación de Cofradías de la Semana Santa de Ciudad Real, presidida por Emilio Martín Aguirre, puso en marcha la publicación de un programa donde se recogían todos los actos que realizan las cofradías y hermandades de pasión de nuestra ciudad, y los propios de la Asociación de Cofradías. Programa que se ponía en la calle el Miércoles de Ceniza, y con el paso de los años se convirtió en un programa muy esperado y solicitado dentro del mundo cofrade capitalino.


2003


A lo largo de los años de publicación de este programa, este ha sufrido variaciones en la forma de editar la información que se recoge en el mismo. Así en el año 2002, la información  publicada se realizó por hermandades y no por días de cuaresma tal y como se realizó a partir del año 2003. Este programa se editó en blanco y negro entre los años 2002-2014, siendo publicado a color a partir del año 2015.


2004


Este año habría correspondido publicar el programa número veinte, pero después de salir a la calle ininterrumpidamente durante diecinueve años, este año 2021 no se ha publicado este programa, debido a la situación que se vive dentro de la Asociación de Cofradías, pero esperemos que en el próximo año 2022, este programa vuelva a editarse y nuestras cofradías y hermandades procesionen por nuestras calles y plazas.


2005


2006


2007


2008


2009


2010


2011


2012


2013


2014


2015


2016


2017


2018


2019


2020