Buscar este blog

jueves, 10 de junio de 2021

LA CASA DE LOS IBARROLA

 



Entre las edificaciones desaparecidas de la calle Toledo, se encuentra la casa de los Ibarrola, situada en la actual Plaza de la Constitución, esquina con la calle Jacinto. El aspecto que tuvo esta casa hasta su demolición en los años ochenta del siglo pasado, se debía a una reforma que hizo el arquitecto Telmo Sánchez en 1919, sobre una antigua casa del siglo XVII, tal y como podíamos ver en el escudo de armas de un viejo linaje que se situaba sobre la puerta de entrada. Sobre esta portada ya publique en el año 2015, un artículo del que fuera cronista oficial de Ciudad Real, D. Emilio Bernabeu: http://elsayon.blogspot.com/2015/02/la-puerta-de-ibarrola-el-escudo.html.

Tras la demolición del inmueble, la portada fue desmontada y guardada, pudiéndose ver  actualmente en el Museo del Quijote.



miércoles, 9 de junio de 2021

IMÁGENES DE UNA DEMOLICIÓN MÁS DE LA CALLE TOLEDO

 




Hoy traigo al blog, unas imágenes de hace veinte años, captadas por José Liberto López de la Franca, de la demolición del inmueble número 14 de la calle Toledo, en cuyos bajos se encontraba la “Sastrería Alfredo” y “La Clínica del Calzado”.








martes, 8 de junio de 2021

EL PRET-ÁPORTER DESPLAZA EL ARTE TRADICIONAL DEL SASTRE

 



La sastrería tiene sus épocas y sus crisis. En la actualidad, en pleno siglo XX, no cabe duda que la obra artesanal que realiza el sastre va encaminada hacia su fin. «No hay mucha demanda, no es un gran negocio, lo tenemos por la tradición más que por el dinero que comporta», dice Alfredo Muñoz, dueño de la sastrería que lleva su mismo nombre. La creciente aparición del preta-porter, su gran aceptación por el público Y la falta de oficiales, son los ingredientes que día a día van mermando una tradición acuñada hace muchas décadas, la clientela suelen ser hombres de mediana edad y muy pocas mujeres.

La sastrería ha sido y es una obra de ingeniería que utiliza como procedimiento habitual el artesano. Primeramente se toman las debidas medidas al individuo interesado. Según José Luis Ruiz Muñoz, encargado de la sastrería que lleva su mismo nombre «se comienza haciendo un estudio del cuerpo». Posteriormente se pone sobre la mesa la tela y el cortador dibuja al cliente y, como consecuencia, se le hace la primera prueba. De nuevo, pasa otra vez a la mesa y se afina -se modela y se acopia a la figura del hombre-. Se producen nuevas pruebas, surgiendo de las mismas los últimos retoques que darán el visto bueno de la prenda en cuestión. Por último, se ponen las mangas y se realiza el planchado. Toda esta labor está acompañada de gran arte y una gran maestría por parte del sastre, «una prenda, por ejemplo una chaqueta, lleva al menos 88.000 puntadas a mano», dice José Luis Ruiz Muñoz. El rendimiento medio al hacer una prenda de mangas es de ocho horas entre dos o tres personas.

Una profesión

«Nací en ella: Empecé a trabajar a los 16 años, después de haber trabajado en una oficina», comenta Marcelino Roldán, sastre de «Alfredo Muñoz». Este hombre de 61 años de edad es un amante de su profesión, para él no ha habido título alguno «yo soy sastre practicante, mis títulos son mis manos». Estuvo cuatro años de su vida trabajando en una fábrica de confección en Daimiel, pero el trabajo en cadena no era lo suyo, allí tuvo 30 ó 40 chicas a su cargo «de las cuales sólo había tres que sabían hacer un traje, pero nada más». Finalmente se aburrió de estar allí y se dedicó a la sastrería íntegramente «en la fábrica estaba ocho horas con una sierra, no era nada creativo». Según el dueño de esta sastrería, Marcelino Roldán es uno de los últimos baluartes que quedan dentro de este oficio. Este amante del arte alterna su oficio con el placer de la partida diaria de dominó. «Mi profesión es mi delirio, todo me lo enseñó mi padre y mi voluntad».

Juan Isunza Expósito, sastre de «Puerta del Sol», a tan sólo ocho meses de su jubilación, empezó a los 14 años su andadura por el mundo de las telas, agujas y puntadas. Natural de Torralba de Calatrava pasó por varios avatares de la vida –se casó, estuvo 7 ó 8 años en Madrid- para volver de nuevo a Torralba en el año 1962. «Me jubilo en 8 meses," y estoy cansado. Hasta en la mili estuve en la sastrería».

José Luis Ruiz Muñoz, más joven que los anteriores, se dedica a la sastrería por tradición, anteriormente pertenecía a su padre. Según él este es un negocio que no da dinero pero es muy bonito y merece la pena seguir con él.


Edificio de la calle Toledo ya desaparecido, en cuyos bajos estuvo “Sastrería Alfredo”



Calidad

El tipo de tela que normalmente utiliza el sastre suele ser de buena calidad, si no no merecería la pena echar tanto trabajo y dinero en una pieza. La buena calidad también contribuye a la hora de adaptar una tela a un cuerpo «la configuración del hombre español todavía no es perfecta», dice Alfredo Muñoz, suele ser caído de hombros, gordito, cortito y no muy alto, punto en el que suelen coincidir los diversos sastres aquí tratados-. Para Marcelino Roldán, la constitución perfecta es la del hombre alemán «en el -año 69 estábamos en un 30 por ciento de acuerdo en la talla que se debe de usar. Pero no todo está en la tela, sino también en el estilo de la persona que se pone esa prenda, José Luis Ruiz Muñoz, hace mucho hincapié en este detalle así como en los complementos que acompañan al atuendo, la conjunción de todos estos puntos hacen que una prenda sea merecedora de cualquier cuerpo. Otro aspecto a tener en cuenta es el precio, unido irremediablemente a la calidad; una prenda de sastre suele oscilar entre 20.000 y 40.000 pesetas, dependiendo también de la hechura ya que no es lo mismo vestir, por ejemplo, a un cojo o con cualquier otro defecto, que a una persona con un talle perfecto.

Clientela

De las tres sastrerías existentes en Ciudad Real, dos de ellas cosen para particulares, concretamente la de José Luis y la de la Puerta del Sol, sin embargo la de Alfredo Muñoz se dedica casi íntegramente a la confección de trajes para centros oficiales, así como las togas para los abogados y algunos particulares. Suelen ser de todas las edades «aunque la gente mayor está más acostumbrada. Hoy la gente joven no se viste con elegancia», comenta Alfredo Muñoz. Trajes de gala de coronel de la Guardia Civil, de teniente coronel del Ejército, de teniente de aviación, son los distintos trajes que se vislumbran en el entorno de esta sastrería. De clientes de paso define Juan Isunza Expósito a su clientela. Para José Luis Díaz Muñoz ocurre más o menos lo mismo, cuenta los clientes de toda la vida, aunque siempre hay algún caso de excepción. El sector femenino pasa con mucha menor frecuencia por las dependencias del sastre.

No es un negocio muy rentable, por este motivo los tres han tenido que abrir otros negocios que compaginan con el oficio de sastre, ya que éste con el tiempo desaparecerá, aunque a algunos les cuesta asumirlo, este es el caso de Marcelino Roldán que dice que «no desaparecerá, quedará siempre el sastre auténtico». El resto, sin embargo, asume su desaparición en cuanto se jubilen los pocos que en la actualidad quedan porque no hay gente joven que quiera aprender este oficio. El problema es que es un aprendizaje un poco lento «es un oficio muy duro y de muchos años», dice Marcelino Roldán. Los tres coinciden en la idea de que es el Gobierno el que se debería de preocupar de que este arte no desapareciera pagando a unos aprendices «porque la gente joven en cuanto empieza a trabajar hay que pagarle y en Ciudad Real no hay sastrería de categoría para eso», dice Juan Isunza Expósito.

Diario “Lanza” 10 de noviembre de 1989


Marcelino Roldán, sastre de “Sastrería Alfredo”


lunes, 7 de junio de 2021

EL CRIMEN DE LA CALLE TOLEDO

 



Ciudad Real fagocita su pasado con mandíbulas de pala excavadora. La demolición, el pasado día 20, del inmueble ubicado en el número 8 de la calle Toledo ha borrado del mapa afectivo de los ciudarrealeños una casa emblemática para la historia de la capital. Según ha explicado José González Ortiz, responsable del museo municipal Elisa Cendrero, el edifico derribado fue sede del antiguo Banco de España entre finales del siglo XIX y principios del XX, y fue también en su interior donde estuvieron ubicados los antiguos juzgados. El devenir de los años y el turbulento siglo XX convirtieron a este local en imprenta, en farmacia (la farmacia Romero) y en peluquería, la famosa barbería conocida como la "del caballito" por su vetusto caballo de madera en el que los niños se sentaban, inquietos, mientras la tijera mordisqueaba sus rizos. En la actualidad, el viejo caballito de madera puede contemplarse en el museo municipal Elisa Cendrero.

La Calle Toledo ha sido escenario, en apenas cien metros, de buena parte de la vida social y cultural ciudarrealeña; también de algunos de los episodios más trágicos y oscuros de su historia cotidiana. Tal y como ha recordado José González Ortiz, son numerosos los inmuebles que el paso del tiempo se ha llevado consigo. Precisamente en un solar ubicado en la acera de enfrente a la de la casa ahora demolida se encontraron en 1998 ochocientas monedas de plata y oro del siglo XIX, así como un sable, oculto en el fondo de un pozo, que evocaba turbulentos recuerdos de guerras carlistas. La casa antiguamente ubicada aquí albergaba el negocio particular de un comerciante y prestamista que guardó aquellas monedas que acabarían acariciadas por los ávidos dedos del polvo y los escombros. Fue también en esta vivienda donde se produjo uno de los crímenes que tanto daban que hablar entre la sociedad de la época.




El suceso empezó con una historia de amor. Quiso el destino que un hijo del propietario del negocio se enamorara de la sirvienta que su padre contratara para el servicio de la casa. Los primeros escarceos se convirtieron en tórridas escenas a la luz de las velas y a los pocos meses la muchacha dio a luz un hijo. Pero los convencionalismos sociales impedían que el nacimiento se hiciera público: la pareja acabó con la vida del bebé y ocultó su cuerpo en el cielo raso de la casa. Meses después, el olor de la muerte desveló el horrible secreto de aquella pasión.

En esos mismos cien metros de la calle Toledo se encuentra la casa de Elisa Cendrero, la cual, construida en 1917, fue colectivizada en aquel pueblo de retaguardia que era la Ciudad Real de la Guerra Civil, y convertida en cuartel de reclutamiento para jóvenes libertarios de grado o por fuerza. En la actualidad, este edificio alberga el museo Elisa Cendrero.

Justo al lado del museo se halla la casa de María Teresa Medrano y Enrique de Luna y Bayllo, y unos metros más allá, el edificio de la Diputación Provincial de Ciudad Real (construido en 1898), bello ejemplo de la arquitectura finisecular. Precisamente enfrente de este palacio se erigía el Teatro Cervantes, adquirido por el Estado para edificar, en 1926, la Casa de Correos y Telégrafos. El proyecto fue dirigido por el arquitecto ciudarrealeño Telmo Sánchez, bajo cuya supervisión se encontraban Joaquín Otamendi y Luis Lozano. Su obra sería destruida para levantar el bloque que sirve actualmente de ampliación a la Diputación, obra del arquitecto José Ribero.

Santos G. Monroy. Diario “Lanza”, miércoles 22 de noviembre de 2000



domingo, 6 de junio de 2021

EL I CONGRESO EUCARÍSICO DIOCESANO, CONGREGÓ A MILES DE PERSONAS EN ALMAGRO

 



Hoy festividad del Corpus Christi, traigo al blog la celebración del I Congreso Eucarístico Diocesano, que se celebró en Almagro del 29 de abril al 1 de mayo de 1958, a iniciativa del que fuera el noveno Obispo-Prior, D. Juan Hervás y Benet. Para anunciar este congreso se editó un cartel, pintado por el artista almagreño Luis López.




El altar para la celebración de este congreso, se montó en la Plaza Mayor de Almagro, iniciándose el mismo el martes 29 de abril, a las diez y media de la mañana, con una Misa de Comunión presidida por el Obispo, y dedicada a los niños, donde hubo representación de todos los niños de la diócesis. Terminada la misa se inauguró en lo que fue la antigua universidad jesuita, una exposición catequista y otra de objetos de culto artísticos relacionada con la Eucaristía. Acto seguido en el teatro se celebró la primera sesión de estudio, que estuvo a cargo del Rvdo. P. Alvarado Huelga O.P., regente de estudios de los Padres Dominicos de Granada. La jornada se completo a las 5 de la tarde con una procesión infantil con el Santísimo, por la plaza de España.

 



El miércoles 30 de abril, la jornada estuvo dedicada a los enfermos y mujeres, que comenzó con la celebración de la Misa de Comunión en la plaza, que fue oficiada por el Obispo de Salamanca doctor Barbado Viejo. A las doce y media en el teatro, se celebró la segunda jornada de estudio, con defensa de dos ponencias, una por don Isaac Zudaire, rector del seminario Diocesano, y otra por don José María Martínez Val, director del Instituto de Enseñanza Media de Ciudad Real. A las cinco de la tarde en el Corral de Comedias, se representó una obra de teatro, y posteriormente a las 20:30 horas en el patio de los PP. dominicos otra. El día concluyó a las doce de la noche, con una vigilia de la Adoración Nocturna de la provincia.




La última jornada del congreso el jueves 1 de mayo se dedicó a los hombres. A las diez y media de la mañana el Obispo-Prior ofició un Solemne Pontifical en la plaza de Almagro, al que asistieron, el Obispo de Salamanca, doctor Barbado Viejo, Caballeros de las Ordenes Militares, el subsecretario de Justicia, señor Oreja Elósegui, en representación del ministro, así como las primeras autoridades provinciales y locales, presididas por los gobernadores civil y militar y alcalde de la ciudad. En primera fila y junto al altar figuraban la Corporación Provincial en pleno y la Municipal, así como otras representaciones y personalidades. A su terminó en el teatro se celebró un acto literario-musical.




El congreso se clausuró con una solemne procesión que se inició en la iglesia de San Bartolomé, marchando en primer lugar las congregaciones y asociaciones, Adoración Nocturna, clero diocesano, seminarios de la provincia y fieles. A continuación de la Sagrada Custodia, y bajo palio llevado por tres caballeros de las órdenes militares y tres diputados provinciales, el Obispo-Prior, Cabildo de la Catedral, deán de la S. I. P. y dignidades eclesiásticas, con los obispos de Salamanca y auxiliar de Toledo, monseñores Barbado y Miranda; presidencia oficial en la que formaban el subsecretario de Justicia, gobernador civil, directores generales de Información y política Interior, consejero de la Embajada de Chile, procuradores en Cortes, subjefe provincial del Movimiento, alcalde de Almagro, autoridades castrenses presididas por el gobernador militar y otras representaciones; seguían la Diputación provincial, bajo mazas, y por último el Ayuntamiento en pleno de Almagro. Se calcula que asistieron a la procesión unas 25.000 personas, y al llegar la procesión a la Plaza se procedió a la consagración de Almagro a los Sagrados Corazones de Jesús y María. El acto y el congreso terminaron con la bendición con el Santísimo.


sábado, 5 de junio de 2021

BAR RESTAURANTE EL PRADO EN PLAZA DE JOSE ANTONIO S/N

 



En la parte de las edificaciones que existieron en la parte izquierda de la actual Plaza de la Constitución, se encontraba haciendo esquina con la calle Toledo, el Bar Restaurante “El Prado”, que contaba con churrería y un magnífico servicio de cocina y restaurante, con variedad de aperitivos variados.

 



Este local fue derruido en marzo de 1987, para integrar su solar a la Plaza de la Constitución, haciéndose eco del derribo el diario “Lanza”, en su portada del 14 de marzo del año referido, con el titular “Derribos para la remodelación de la Plaza de la Constitución.



viernes, 4 de junio de 2021

LA PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN

 

Aspecto de la Plaza de la Constitución en 1997



Los periodistas, al menos la mayoría, somos constantes en apoyar nuestras opiniones sobre problemas que afectan a nuestro entorno y como tenemos posibilidad de hacerlas públicas, formulamos sugerencias o incluso realizamos campañas en defensa de esas opiniones, que en ocasiones logramos tengan éxito en todo o en parte, al ser atendidas por quienes tienen en sus manos la solución. Las líneas que anteceden deben tener un complemento que sirva de recordatorio a quienes cuentan el medio siglo de vida poco más o menos y han residido en Ciudad Real, padeciendo no pocos de sus problemas que con un tanto de paciencia se llegaron a resolver casi en su totalidad.

El lector me va a permitir que recordemos nuestro apoyo en la Prensa local «Hoja del Lunes» incluida, al problema de abastecimiento de agua a la capital, hace veinte, treinta, cuarenta años, dependiente del pantano de Gasset y claro está, de las lluvias tan esquivas en más de una ocasión por periodos demasiado largos. La sugerencia formulada por quien escribe, de clara solución al menos mientras se mantuviera el consumo anual de aquellas fechas, no era otra que el trasvase desde el pantano de la Torre de Abraham, que más adelante sería dada por válida por quien tenía autoridad para ello y para lo que colaborarían la ampliación de las presas de ambos pantanos a fin de que pudieran embalsar mayor cantidad de hectómetros cúbicos.

Otro problema y no pequeño a partir de los años sesenta que tenía esta nuestra capital todavía de la región La M ancha, era el del aumento considerable de vehículos de motor y por tanto la necesidad de su aparcamiento, sobre todo en las calles y plazas del centro de la ciudad. También desde la prensa local hicimos campaña los periodistas para que las autoridades municipales lo tomaran en serio, y se decidieran de una vez a construir una aparcamiento subterráneo, que se proponía como lugar idóneo la plaza de San Francisco, a poco más de cien metros de la plaza del Pilar. Se optó por la Plaza Mayor, pero lo cierto es que ahí está sirviendo de descongestión y supliendo las plazas perdidas en las calles convertidas en peatonales desde que iniciase esta medida el concejal, ya desaparecido, Zacarías Sáenz de la Cuerda en los años sesenta.




Pero las iniciativas de los periodistas afectaban también a problemas urbanos menores, de los que me permito recordar la expropiación y consiguiente demolición del pequeño grupo de inmuebles - en realidad un triángulo- con fachadas a la antes citada plaza de San Francisco, principio de la calle de Granada y final de la de Juan Caba basando la campaña, apoyada con fotografías de la zona, en que se pudiera ampliar las calzadas de las mismas y claro que también la citada plaza, en la que uno de nuestros alcaldes proponía construir la Escuela de Artes y Oficios Artísticos, que, desechada la idea, se construyó después, por cuenta del Ministerio de Educación y Ciencia, que creo recordar ocupaba el señor Villar Palasí, en la nueva Plaza de la Provincia.

También hubo de intevenir algún periodista en encontrar los terrenos adecuados para la construcción de la barriada del Padre Ayala, pues el Ayuntamiento ofrecía los terrenos para ella en las inmediaciones del cementerio y por tanto fuera de la Ronda, cuando detrás de la plaza de toros existía un amplio huerto - quizá el único que quedaba en esas fechas dentro del recinto urbano de la ciudad- y para cuya compra quiero recordar se estipuló en trescientas mil pesetas, que fueron aportadas por diversas corporaciones y cámaras, además del Obispado.

 



La Plazuela de Don Luis Muñoz, hoy plaza de la Constitución, sigue igual

Pero no es nuestro propósito continuar exponiendo nuevos casos en los que los periodistas hemos sido promotores e inductores de iniciativas que por ser lógicas han sido recogidas por quienes por su autoridad y apoyo económico podían llevarlas a la práctica. Lo escrito más arriba lo que demuestra es que cuando una «causa» es justa termina por imponerse.

Alguna petición de este veterano periodista no ha logrado todavía que sea tomada en consideración, aunque hubo un momento que Ayuntamiento y Diputación estuvieron a punto de lograrlo. En el número extraordinario que LA TRIBUNA de Ciudad Real lanzó a la calle el 15 de agosto de 1999, con motivo de las Feria y Fiestas de la capital en honor de nuestra Patrona la Virgen del Prado, se publicó una colaboración mía, que llevaba por título «La plazuela de don Luis Muñoz, hoy plaza de la Constitución y su urgente reforma», en la que apoyándome en otro anterior artículo en el que ¡en 1996! hacía ya referencia a esta plazuela, relataba su historia urbana, y me apoyaba en una carta al director publicada en este mismo periódico, que suscribía el ciudadrealeño M. Ontañón y García del Moral, en la que pedía un serio estudio de la remodelación anunciada de dicho recinto, con la necesidad de utilizar el subsuelo para el aparcamiento imprescindible, al par que otras mejoras que dieran a la plaza la categoría y el ornato que su céntrica situación demanda.

Y seguía diciendo en mi artículo de la Feria del 99: «Parece que esta carta hizo su efecto, porque La Tribuna del 26 de mayo (del 99 se entiende) publicaba una amplia información dando cuenta del acuerdo alcanzado entre Diputación y Ayuntamiento, por el que ambas Instituciones habían decidido crear un aparcamiento subterráneo en la plaza de la Constitución, con dos plantas y 150 plazas de garaje, cuyo presupuesto alcanzaría entre 350 y 400 millones de pesetas» diciendo también que era propósito de la Diputación Provincial de Ciudad Real hacerse cargo del coste del aparcamiento y sufragar también el mobiliario urbano y ajardinamiento, que daría tono y categoría - esto lo decimos nosotros- al Palacio Provincial tantas veces alabado el acierto de su construcción y del que nos ufanamos todos los ciudadrealeños.




Pero por aquel entonces Diputación y Ayuntamiento capitalino estaban regidos por personas del mismo signo político, que la verdad sea dicha, no se dieron demasiada prisa en cumplimentar el acuerdo y al cambiar la Diputación los nuevos gestores de la misma se desentendieron del compromiso y aquí paz y después gloria. Claro que no es de extrañar, pues tampoco se han cumplido determinadas manifestaciones expresadas por la presidencia y aun después de su toma de posesión.

Nosotros nos permitimos preguntar al señor De Lara si no le dará un cierto reparo que los muchos visitantes que se esperan con motivo de la Feria Nacional del Vino a celebrar en mayo, vayan a poder comprobar que la Diputación tiene ocasión, nada más cruzar la calle, de «disfrutar» de un garaje al aire libre, un poco cochambrosa la plaza, eso sí, pero que sirve al fin y al cabo.

Y por otra parte me permito preguntar al señor Gil Ortega y con presupuestos de miles de millones, más algunas ayudas que se podrían arrimar, no es capaz el Ayuntamiento de hacer ese garaje subterráneo y urbanizar como es debido una de las mejores plazas de la ciudad. ¿Quién sufragó la remodelación de la Plaza Mayor, aparcamiento incluido? .No creemos necesario insistir por hoy sobre la urgente necesidad de llegar a un acuerdo ambas Instituciones, que se beneficiarían de la resolución favorable de este proyecto aparcado sine die, sin demasiada justificación. Y ya puestos a implicar á alguien más, parece que el señor Moro, subdelegado del Gobierno, tiene buena mano para resolver determinados problemas. Ahí tiene uno para redondear una gestión debidamente reconocida desde que tomara posesión. Todos los que vivimos en la ciudad del Rey Sabio se lo agradeceríamos de veras.

Cecilio López Pastor. La Tribuna de Ciudad Real, domingo 24 de diciembre de 2000