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miércoles, 28 de enero de 2026

ARRAIGO DE LA DEVOCIÓN MARIANA MEDIEVAL EN CIUDAD REAL COSTUMBRES POPULARES Y CELEBRACIONES SOLEMNES (VI Y ÚLTIMO)

 

Inscripción mariana en una de las ventanas cegadas en el ábside de la capilla penitencial de la catedral


Como otra manifestación del profundo deseo de obtener la protección de la Virgen fue utilizada la Parroquia de Santa María del Prado para celebrar las ceremonias de proclamaciones de los monarcas.

Fue la devoción a la patrona, Virgen del Prado, la que hizo que se utilizara su recinto sagrado como lugar para proclamaciones y también para archivo de estandartes reales que como nos dice Madoz, a veces ondeaban en sus bóvedas (a ambos lados del retablo), hasta seis.

José Balcázar nos indica que desde tiempos de Felipe II para ello se utilizó esta parroquia.

"La proclamación de los Reyes en Ciudad Real se hacía de modo solemnísimo desde Felipe II en su iglesia mayor de Santa María del Prado". (BALCAZAR Y SABARIEGOS, José, 1940, pág. 84).

Los documentos inéditos que queremos dar a conocer como prueba de la consideración y de la piedad que la ciudad sentía por su Reina y Señora, son: las proclamaciones de Felipe V, Carlos II, Carlos IV e Isabel II.

Ciudad Real sufrió a principios del siglo XVIII una gran inundación presentando un aspecto realmente desolador, casas medio hundidas, pertinaz plaga de langosta, epidemias en la población y pobreza en las arcas municipales, y así y con todo:

"realizó con gran solemnidad en la Iglesia de Nuestra Señora del Prado la proclamación de Felipe V... y por su parte el monarca envió para tal fiesta un pendón real costeado de su propio peculio... y más tarde en 1707 autorizó con su regia esposa que la princesa de Cersinos se inscribiera como cofrade de la hermandad de la Virgen del Prado y aceptara el cargo de Camarera Mayor". (A.P.N.Sra. del Prado, Leg. 1012. Folio 64).

Tras la muerte de Fernando de VI con motivo de la subida al trono de Carlos III:


Canecillo en el exterior de la capilla de acceso al camarín de la Virgen del Prado


"En virtud de la orden de la Reyna Nuestra Señora yntitulada del Prado, patrona y titular de esta ciudad donde por ynmemorial y en señal de su antigüedad semejan tes actos se han practicado y haviendo llegado a sus puertas, en ellas estavan las tres parroquias... por el portero se llamó la atención al numeroso pueblo que concurrió, diziendo: “silenzio, silenzio, silenzio, oid, oid, oid” y el alférez mayor remolando el estandarte dijo: “Castilla, Castilla, Castilla, Ciudad Real, Ciudad Real, Ciudad Real”, y su provincia por nuestro Catholico Monarca el Señor D. Carlos Tercero que Dios guarde y prospere.... que la ciudad y concurso respondió con alegría: Amén, Amén, Amén, Viba, Viba, Viba, y sin dilazión se entonó el Te Deum Laudamus... finalizada la Misa se subió del coro al presbiterio todo el clero y puesto en medio de la superior grada el Señor alférez mayor a la diestra del Preste arrodillado en la almoada se entonó el Te Deum. Y finalizado con la presencia de mi el presente escribano entrega en manos del referido cura de dicha parroquia, quedando dicho estandarte en depósito según costumbre por ser esta insigne parroquia archivo de todos los estandartes reales de los monarcas que estos reynos han tenido". (A.A.C.R. Leg. ne 25).

Cuando Carlos IV sucedió a su padre, su proclamación en Ciudad Real tuvo también lugar los días 8, 9 y 10 de Marzo; se pregonó con acompañamiento de música y tambores:

"Se fue a recoger al alférez mayor de su casa yendo con él precesionalmente desde las casas consistoriales hata la Iglesia del Prado, donde después de oir misa y cantar un Te Deum el alférez mayor hizo entrega del pendón real al cura de la parroquia para que se guardase en el templo por ser antiquísimo archivo y custodia de todos los pendores Reales que se han levantado en esta ciudad por nuestros católicos Reyes". (A.Parq.de Sta. María del Prado, leg. n9 1018. Folio 18 y siguientes).

Testimonio de la proclamación de la Reina Isabel II:

"Dando buelta a la plaza con el más magestuoso orden, dirigiéndose a la parroquia de Nuestra Señora del Prado en que se recibió a la ciudad por el clero de las tres parroquias... pidiendo silencio por el portero al grande concurso que ocupaba la iglesia diciendo: Castilla, Castilla, Castilla, Ciudad Real, Ciudad Real, Ciudad Real y su probincia de la Mancha por la Católica Real persona de la Reyna nuestra señora Doña Isabel segunda de este nombre que Dios guarde y prospere muchos años, viba, viba, viba, amen, amen, amen, se repitió por el concurso... Concluida la Misa se entonó el Te Deum etado de pie el mencionado caballero Alférez mayor con el Real Pendón para que quedase depositado y custodiado en dicha iglesia, según costumbre como lo están los demás Pendones Reales de los Augustos predecesores de S.M.". (A.A.C.R. Leg. 34-4).


Rosetón cegado en el coro alto de la catedral


Por último, la parroquia de Nuestra Señora del Prado se utilizó para que la Reina Isabel II y su hijo el príncipe de Asturias rezasen en Ciudad Real. Llegaron la tarde del 9 de Diciembre de 1866 para continuar viaje a la mañana siguiente. Les acompañaba en el séquito el Padre Claret, visitaron la Virgen del Prado cantándose un solemnísimo Te Deum. Con motivo de la visita se realizó una transformación "ficticia" de la ciudad a base de adornos de romero, tomillo y ramajes de madroño.

"Que la fuente que existe en la plaza de los Carmelitas se cubra con varios arcos cubiertos de ramaje y madroña y coronado como los anteriores, otro delante del camerín de la Virgen del Prado y otro elevado y de buenas formas en la entrada del prado público el que se encontrará iluminado con faroles a la veneciana, de una manera vistosa para lo cual podrá contratar el señor alcalde con el adornista indicado, cubriéndose las verjas que dan a la entrada al templo de Nuestra Señora santa María con ramaje de madroña, y coronada de gallardetes y banderas, haciendo lo mismo con todas las casas que existen en la plazuela que forma el huerto del prado por ser el paso de las gentes y carruajes que vayan en pos de sus Majestades y Altezas Reales". (A.A.C.R. Legajo nº 38).

 

BIBLIOGRAFIA

ALBORG Juan Luis, Historia de la Literatura Española Gredos Madrid. 1981.

BALCAZAR Y SABARIEGOS, José - La Virgen del Prado a través de la Hs. Dipt 1940.

CAMPOS Y FERNANDEZ DE SEVILLA, F. Javier. La mentalidad en Castilla la nueva en el siglo XVI. Edic. Escurialenses. 1986.

HUEVELIN, P. Essai historique sur le droit des marches et des foires; París, 1887.

MANSILLA PEREZ, Isabel. Fiestas patronales en honor del Stmo. Cristo de la Columna. Bolaños (C.Real). 1987.

MANSILLA PEREZ, Isabel. La Casa de la Encomienda perteneciente a la Orden de Calatrava en la Villa de Carrión de Calatrava. C. Real. 1987.

PERNOUD, Régine. ¿Qué es la Edad Media?. Ed. Magisterio Español. Madrid. 1986.

SANCHEZ ALBORNOZ, Claudio. Una Ciudad de la España cristiana hace mil años. Ed. Rialp. Madrid. 1985.

SIMSON, Otto von. La catedral gótica. Alianza edit. Madrid. 1985.

VALBUENA PRAT, Angel. Historia de la Literatura Española. Edt. Gustavo Gili. Barcelona. 1974.

 

FUENTES

Utilizamos las siguientes siglas:

A.A.C.R. Archivo del Ayuntamiento de Ciudad Real.

A.M. Archivo Municipal (seguido del pueblo correspondiente).

A.P.N.S. del Prado Archivo Parroquial Nuestra Señora del Prado

 

Isabel Mansilla Pérez y Soledad López Fernández en “Devoción Mariana y Sociedad Medieval. Actas del simposio”. Instituto de Estudios Manchegos 1988

 

Sillería en el coro alto de la catedral

 

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