lunes, 1 de diciembre de 2014

EL TESORO DE LA CALLE TOLEDO


Actual edificio de pisos en la calle Toledo número 5, en cuyo solar y cuevas se encontraba el tesoro escondido

En abril de 1999 se derribó la casa número 5 de la calle Toledo, procediéndose a continuación a realizar excavaciones para cimentación del nuevo edificio. Durante estas excavaciones aparecieron  en el subsuelo dos o tres cuevas y en el interior de una de ellas había una horcilla repleta de monedas de oro. Estas fueron depositadas junto con los escombros, en Cabeza del Palo donde varias personas, rebuscando chatarra entre la tierra, se percataron de su presencia.

Aunque en principio los descubridores intentaron guardar el secreto sobre su hallazgo, la “fiebre del oro” terminó delatándolos e inmediatamente, se pusieron en marcha los efectivos policiales encargados de la investigación de delitos contra el patrimonio. De inmediato, se puso el hecho en conocimiento de la Delegación provincial de Cultura, para que iniciase las actuaciones oportunas por la vía administrativa o judicial. Las primeras indagaciones permitieron identificar y localizar a una de las personas que hallaron las monedas, quien entregó quince, en su mayoría escudos de oro de las épocas de Carlos II y Carlos IV, en un excelente estado de conservación.

Días después, siguieron la pista de los investigadores hasta un establecimiento de chatarrería, de la capital, al que habían ido a parar cien de ellas, vendidas a bajo precio por sus descubridores. También se recuperaron otras 46 monedas de las mismas características, que estaban en poder de una tercera persona. En total la Policía recuperó 161 monedas acuñadas entre los años 1665-1819, perdiéndose muchas de ellas entre particulares.

La Subdelegación del Gobierno de la Provincia valoró y consideró éste hallazgo de un elevado interés material y cultural. Éste tesoro, por las características de las monedas, sus acuñaciones…, nos recuerdan y son de una época muy similar (Reinados de Carlos II, Carlos III y Carlos IV) a las monedas rescatadas por la empresa cazatesoros Odyssey de la fragara “Nuestra Señora de las Mercedes” que fue hundida por un barco inglés en 1804 frente a la costa de Portugal y que España reclamó a Estados Unidos.

Se barajaron varias hipótesis por lo que podía encontrarse este tesoro en este lugar. Una de ellas fue porque hubo una casa de “Contribuciones” y después fue utilizada para diversas actividades comerciales, donde un tendero prestamista usurero las escondió. Por otro lado, el archivero municipal, don Valeriano Villajos García, en atención a la época de las monedas sugirió que posiblemente aquel tesoro pudo ser ocultado por temor a un robo en la pasada Guerra de la Independencia con Francia (1808-1814).

El director de los Museos, Archivo y Patrimonio del Ayuntamiento de Ciudad Real, don Francisco Javier López Fernández, al conocer el hallazgo, realizó un informe –detallado- para que se reclamaran parte de esas monedas (al haber sido halladas en terrenos del Ayuntamiento) con el fin de destinarlas al patrimonio histórico municipal, pero por problemas burocráticos y, pese a su empeño.. no se pudo lograr y el tesoro ciudadrealeño paso a manos del estado.

Foto de las monedas de oro encontradas en la calle Toledo, facilitada en su día a los medios de comunicación por el Cuerpo Nacional de Policía de Ciudad Real


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