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domingo, 14 de septiembre de 2014

EL CRISTO DE LA SALUD, DE CIUDAD REAL


El Cristo de la Salud de la salesiana iglesia de San Ignacio de Ciudad Real

La  Compañía de Jesús – que fundara en 1540 San Ignacio de Loyola- tenía como fines principales el apostolado y la formación social y educativa, especialmente de las clases más necesitadas.    En la provincia de Ciudad Real hubo presencia Jesuita en Daimiel y Almagro, hasta la disolución ordenada por Carlos III.  Posteriormente, con el restablecimiento  por parte de Pio VII en 1814, hubo deseos de establecerse en la capital, si bien esto no se llevó a cabo hasta 1903.  Para ello se estudiaron varias ubicaciones, haciéndolo finalmente en la casa y solares de la familia de Francisco Ayala  Mira.

Uno de los hijos – Ángel Ayala y Alarcó- , que  había acabado estudios de Derecho en Deusto y  se formaba ahora  en la Compañía, habría de ser uno de los mayores protagonistas de la labor Ignaciana en la ciudad.  De acuerdo con sus hermanos y conforme al deseo de sus padres, cedió sus  propiedades para tal fin.    De tal modo y siendo Obispo D. Casimiro Piñeda, la antigua casa  familiar situada en Plaza del Pilar  c/v a Calle Ciruela quedó como Residencia y posteriormente se amplió para Seminario Jesuítico. El solar situado entre la Puerta de Ciruela y Alarcos ( posterior Romasol )  para juegos escolares,  y  otro cercado  con entrada por el Callejón del Tinte ( actual  calle Ramírez de Arellano )  para  cuadras, corrales  y otros servicios  que fueran necesarios.

Los primeros jesuitas que ocuparon la casa fueron los PP. Eusebio Goñi y  Angel Ayala, sus primeras visitas fueron a escuelas, cárcel  y hospitales. Posteriormente llegaron a la Residencia otros sacerdotes también clave en la historia de la comunidad en Ciudad Real.    Se conformó una modesta capilla con dos habitaciones de la planta baja, donde se decía Misa y se realizaban los Ejercicios Espirituales que distinguían a la Compañía. También, el P. Ayala  creó las Escuelas Nocturnas para Obreros, de donde surgió el Círculo Católico. Éste,  agrupaba la unión de dichos trabajadores y los llamados socios protectores (instituciones y clases sociales que favorecían el mantenimiento de las Escuelas) . Dada  la buena acogida que  éstas tuvieron, hubo de plantearse ampliar las instalaciones. Así se hizo posteriormente  por parte del P. Herrera en 1907, creando las “Escuelas de Día”, para hijos de obreros y de socios protectores.

Las actividades apostólicas y pedagógicas tuvieron muy buena aceptación , y se planteó construir una iglesia acorde con las nuevas realidades. Se adquirió el solar contiguo a la Residencia y se construyó con inspiración en la también Capilla jesuita del Colegio de S. José  en Villafranca de los Barros , realizada con planos del  P. Provincial y arquitecto  José María Pagasartundúa   junto con  D. Enrique Fort . Así pues quedó  bendecida con Misa Solemne el 27 de Marzo de 1914, por el Obispo D. Remigio Gandásegui Gorrotáchegui.    El P. Jesús  M . de la Mata en una de las  “ Cartas Edificantes”, relata con detalle el  Acto  y también la equipación del templo : La pieza principal del mobiliario fue el retablo de inspiración neogótica en madera y pan de oro, obra de  Mariscal , que  ocupaba principalmente el intercolumnio del cuerpo central del ábside .En el primer cuerpo se encontraba  el Sagrario ,en el segundo  un Calvario de tamaño normal   y a ambos lados, dos ángeles. Rematando el conjunto y casi llegando a la bóveda, una imagen  muy grande de S. Ignacio de Loyola, obra esta última de  José Alsina Subirach.   A ambos lados de la nave y próximos al presbiterio  contaba también con dos altares de cedro, dedicados al Sagrado Corazón de Jesús y a la Purísima Concepción respectivamente. Asimismo con un púlpito de la misma firma.

El Seminario Menor S. Ignacio para Jesuitas- que había creado en 1912 el P. Ayala- conocería ahora su máximo apogeo, comenzándose a cursar estudios de Bachillerato adaptados para la formación religiosa. La Residencia pasa a depender del Seminario,  y se crean las Congregaciones Marianas de S. Estanislao de Kostka, la de S. Luis  Gonzaga ( los “ luises “ ) ,las Hijas de María, Asociación de la Buena Muerte, Adoración Nocturna y la Acción Católica  de la mujer entre otras instituciones, al tiempo que continúan los Ejercicios Espirituales y otras actividades  mencionadas en la llegada de los primeros jesuitas. Era Obispo  entonces D. Javier Irastorza.

El jesuita Padre Ayala y Alarcó 

Tras de tiempos vienen tiempos y la Constitución  de 1931 declaró disueltas las órdenes religiosas que tuvieran voto de obediencia a una autoridad ajena a la del Estado, siendo sus bienes nacionalizados y destinados a fines benéficos y docentes.  Las Reglas de S. Ignacio –además de los pobreza, obediencia y castidad, tenían un cuarto que literalmente decía  : «Militar para Dios bajo la bandera de la cruz y servir sólo al Señor y a la Iglesia- su Esposa- bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra» , de modo que los Jesuitas de nuestra ciudad  no serían ajenos a la segunda expulsión nacional, decretada el 23 de Enero de 1932.   Si bien en el aspecto general de violencia que sufrieron muchas instituciones  católicas desde el comienzo de la Segunda República en Mayo de 1931  no afectó prácticamente a Ciudad   Real,  con la disolución  e incautación se abrió un paréntesis en la historia jesuítica en  la ciudad.   Casi de incógnito, tuvieron que trasladarse a otras comunidades y particulares que les acogieron. Un pequeño grupo de alumnos del Seminario Menor junto a algunos profesores jesuitas, se asentaron en el Seminario Diocesano ante la invitación y  el riesgo que ello supuso para el entonces Obispo  Narciso Estenaga  Los donativos y limosnas de los fieles fueron el sustento de todos ellos durante este periodo.  No obstante y casi de incógnito, no dejaron en la medida de lo posible  algunas actividades, si bien lógicamente cada vez fue menor el número de religiosos que quedaron en la ciudad.

Cuando llegó el año 36 solamente eran cuatro:  los PP. Manuel González, José Sánchez Oliva , Antonio Sanchíz Martínez  y Domingo Ibarlucea  Oregui .  Al poco de estallar la Guerra, sufrieron el mismo destino que la mayoría del clero,  templos y conventos.    Nos cuenta el P. Joaquín Calvo que los jefes de izquierdas, luego de desvalijar Comunidades de Monjas, el tesoro de la Catedral y las alhajas de  la Virgen del Prado, fueron acosados para que se les entregara lo que poseyeran. El P. Sánchez Oliva les entregó el poco dinero que tenían, siendo detenidos no obstante  y llevados al Gobierno Civil donde permanecieron retenidos.  Los días 8 y 9 de Septiembre fueron fusilados junto a otras personas en Las Casas y Carrión respectivamente  (como sabemos, el Obispo Estenaga  y su secretario Julio Melgar  habían corrido la misma suerte anteriormente).   La iglesia –que durante la contienda fue  destinada a almacén militar e Intendencia- fue objeto del saqueo y vandalismo: el retablo, junto  a los otros altares e imágenes  fue destruido y en su mayoría destinado a leña como casi todo el patrimonio escultórico religioso de templos y Hermandades de Semana Santa.    El Seminario menor estuvo destinado al albergue de soldados y fue la parte más deteriorada.  No obstante , en la  Residencia –que desde el año 1934 fue convertida en Museo Provincial-  se custodió para ser preservado algún mobiliario y obras de arte por parte de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico.

Pasada la guerra – si bien la arquitectura de la iglesia no se vio demasiado afectada-        el conjunto de edificios de los Jesuitas era desastroso, por lo que el entonces P. Provincial  Gómez Martinho  se planteó cerrar la Institución ante las escasas expectativas económicas para su reconstrucción.  La población reaccionó muy positivamente  y aunque despacio, se pudieron arreglar los deterioros  y retomar la actividad.   Acabados de restaurar los edificios,  el Seminario Menor –conforme a la sugerencia del P. Gómez y  el apoyo por parte del entonces Obispo D. Emeterio Echevarría – se convirtió en Casa de Ejercicios  para Obreros .  Impulsado  por el  P. José Avila primero y luego por el P. Soloaga se crearon las Escuelas Primarias  y posteriormente las Escuelas Profesionales que tomaron el nombre del Hermano Gárate  en memoria del Beato jesuita de Azpeítia. Al tanto de todo como siempre la mano del P. Ayala, que si bien se encontraba destinado en Madrid, nunca dejó de favorecer la labor jesuita en Ciudad Real   que le vio nacer en 1867  y en la que pasó gran parte de infancia y juventud .

Con respecto a la iglesia, el 10 de Enero de 1943  se inauguraron los nuevos retablos del Altar Mayor y de los laterales con las imágenes del Corazón de Jesús y de la Inmaculada Concepción.  La realización  del conjunto fue obra de los madrileños  Talleres Granda  y  pagada por la familia Múzquiz de Ciudad Real, benefactora junto con la de Ayala de la obra jesuítica en la ciudad.   El  modelo para las imágenes del retablo fue realizado por  el valenciano José Capuz Mamano , que de manera similar se ejecutaron en otras iglesias jesuíticas: sirvan de ejemplo  La Encarnación de Montilla y  el Sagrado Corazón y S. Ignacio de La Habana ( Cuba).

Retablo anterior a 1936 de la Iglesia de San Ignacio 

En este punto  es de resaltar el origen de estos talleres.   Félix Granda Buylla ( Pola de Lena,1868 – Madrid, 1954 ) fue un sacerdote y artista que compaginó las dos vocaciones de manera brillante (  El P. Manuel J. Carrasco  Terriza nos indica que Granda tomó como lema parte del Salmo 25: “ Señor:  he amado la hermosura de tu casa ; me seduce el ideal de emplear todas mis fuerzas en embellecer tus templos y tus altares “ ).  Escultor, pintor y orfebre, obtuvo entre otros la Medalla de Oro de la Exposición de Arte Decorativo  del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1911. Creó unos  Talleres de Arte  en esa capital  en los que llegó a reunir  hasta 200 trabajadores  -entre ellos, los más destacados  artistas de la época: el mencionado José Capuz,  Julio Vicent, Juan Vargas, etc.  Retablos, esculturas y todo lo relacionado con el Arte Sacro, salieron de aquéllos para numerosos puntos de España e Hispanoamérica.  En la actualidad -con una Fundación creada en 1997  que lleva su nombre,   siguen  activos en Alcalá de Henares, realizando obras de arte para nuestro país y el resto del mundo.

La tarea   de nuestros  jesuitas  fue obteniendo señalados frutos    ( recordemos aquí entre otros – como curiosidad- la fundación dentro de la Congregación de María Inmaculada , de la Hermandad de Las Palmas en 1944 ). Para   favorecer especialmente a las clases con menos recursos,  se creó un internado  al tiempo que las Escuelas  alcanzaron gran prestigio en el terreno de la Formación Profesional. Fue importante la demanda de  alumnos ya formados por parte de Empresas, fundamentalmente de Electricidad, Mecánica, Electrónica, Comunicaciones  y Administración. Junto a la labor de los sacerdotes, es de destacar el elenco de profesores con el que siempre contó.  Por cierto que el P. Ayala – al que se le tributó un homenaje en Ciudad Real en 1953, falleció en Madrid en 1960 y sus  restos reposan junto a los de sus padres  y los cuatro mártires citados, en el Presbiterio de la iglesia. Era obispo en esta época D. Juan Hervás .

Pasando el tiempo, llegamos a 1983  y debido especialmente a la insuficiencia de subvención estatal  y la escasez de vocaciones, se temió por  la desaparición de las Escuelas. El P. Provincial Luis Tomás Sánchez del Rio –que anualmente realizaba una visita a  todas ellas- ya lo manifestó al entonces Rector  P. Peñaranda.   Se plantó entonces la posibilidad de la transferencia a otro Estamento, conforme se había hecho en Aranjuez a través de los Salesianos.   Así fue y finalmente  se suprimió  el internado   y se  optó por que fueran los religiosos de S. Juan Bosco  los que continuaran con la labor que durante ochenta años habían llevado los Jesuitas.   El  31 de julio de 1986 –festividad de S. Ignacio de Loyola, y siendo Obispo D. Rafael Torija – con una Misa concelebrada se despidieron de Ciudad Real, si bien oficialmente   fueron transferidos los Centros de EGB y FP a los Salesianos  el 20 de Junio de 1987. Era el Provincial de éstos el P. Aureliano Laguna.

A lo largo de su estancia en la ciudad, entre una larga lista de  religiosos jesuitas, además de los mencionados se recuerda a los   emblemáticos: PP.  José Gálvez, Picaso,  Fernández, Vadillo , Gómez, Herrera,  Tarín,  Moreno,  Vito Martín  ,  Fernández,  Torres , Soloaga ,  Huidobro, Rodríguez, Romero, Quiroga, Martínez, Avila , Morán, Pérez, Inchaurbe,  Val,  Soloaga , Albares ,Sánchez, Cortés, Oliver, López, Suárez, Fesser, y los HH Felipe Aguirre, Fernández, Muñoz,  Roldán, Vilchez,  Elorza, Ginés,  Javier Horrillo, Andrés de la Fuente, Gómez Jaramillo  , Angel de la Peña, Aguirreche, Burguillos, Prieto y Sáenz Díez.

No obstante, el  importante legado de los Ignacianos continuaba  prácticamente de igual manera  la nueva  Congregación,  también  con experiencia en el  ámbito pastoral, docente y laboral. Los Salesianos habían venido  a Ciudad Real en 1962, al antiguo Hospicio  Provincial de la   Plaza de S. Francisco, fundando la Escuela Hogar “Sto. Tomás de Villanueva”. Ésta – conforme a la filosofía de D. Bosco-  se ocupaba de la atención   y formación de niños huérfanos y de familias con pocos recursos, especialmente con estudios Básicos y  Formación Obrera de  Profesionales en el campo de la Mecánica, Carpintería e Imprenta.

Un detalle del retablo mayor  actual 

La Escuela  “Hermano Gárate”  que antes estuvo con  la inspiración de San Ignacio de Loyola, ahora, a  los 52 años de la llegada salesiana a Ciudad Real- continúa la labor formativa con la de San Juan Bosco (Becchi, 1815 – Turín, 1888) .  En el Colegio se imparten  enseñanzas infantiles, Primaria, ESO, Bachilleratos, Ciclos de Grado Medio y Superior de FP en Administración, Electricidad, Electrónica  y Sistemas de Telecomunicación e Informáticos.  En el ámbito religioso destaca la Asociación de María Auxiliadora, inspiradora del Santo  italiano y la de Pozo D. Gil, de ámbito juvenil formadora. También cuenta con los llamados Cooperadores, y la  Asociación de AA.  En la actualidad son nueve los  Salesianos que están al cargo del Centro, y desde su llegada en 1987, varios han sido los Rectores: PP. Santiago Martínez Álvarez,( en dos ocasiones, simultaneando el primer curso 86-87  con el jesuita P. Fesser), Andrés Marcos Marcos,  Francisco Sánchez Garrido, Angel Neila Peinado y Honorio Rodríguez Martín.  Como directores del Colegio: PP. Luis Álvarez, Manuel Aparicio, Luis Alberto Guijarro, José Antonio Zazo y el actual que, este año  es el último en tal cargo, D. Joaquín Torres Campos.

Pues bien, en la actualidad, cuando se cumplen 100 años de la bendición de la iglesia Jesuita de Ciudad Real, podemos admirar el retablo de Granda en el presbiterio,  así como los altares laterales del Corazón de Jesús en un lado,  y   S. José con S. Luis Gonzaga y S. Estanislao de Kostka en otro.  También Mª. Auxiliadora y S. Juan Bosco  con St. Domingo Savio y la Beata Laura Vicuña. También se encuentra bajo el Coro la imagen de Rabasa de  Jesús montado en la borriquilla, perteneciente al paso de la   mencionada la Hermandad de las Palmas, que este año 2014 celebra el 70 aniversario de su fundación.

Como expresé anteriormente, en los comienzos del estallido bélico- conforme al contexto general de destrucción de ornamentaciones e imágenes de  conventos, templos y hermandades- , el retablo y altares de anteriores  corrió la misma suerte, destinado sobre todo para su venta como leña.    Pues bien: durante ese periodo   una señora compró un torso  serrado de un Crucificado, y lo conservó desconociendo su procedencia.  Cuando terminó la guerra se descubrió  casualmente que se trataba del Cristo que había tenido antes de la misma el primer retablo de la iglesia de los Jesuitas, a los que se lo entregó.  El Hermano Javier Horrillo encargó se le hiciera una peana y se colocó bajo el Coro.  Ésta  la realizó D. Juan Borja: carpintero –ebanista de la Casa que también había hecho los confesionarios y bancos de la iglesia entre otras cosas.  Enseguida esa imagen  mutilada fue objeto de una especial devoción, especialmente por su procedencia.

Cuando se hicieron cargo del Centro los Salesianos en 1987, el P. Santiago Martínez Álvarez  -encargado de la iglesia-  viendo el fervor que la escultura despertaba y  considerándolo uno más de los mártires del S. XX,  le puso la advocación de “CRISTO DE LA SALUD”.   La imagen, que junto a las otras mencionadas  se sigue venerando hoy a los pies del templo, es objeto de gran devoción, y  según  la Fundación Granda a través de su Gestora Cultural y Responsable del Archivo y Biblioteca , Dª. Emilia  González, manifiesta que si bien no se puede constatar la autoría del escultor,  su  factura recuerda a las obras de Julio Vicent Mengual  (Carpesa / Valencia, 9 de Mayo de 1891 -Madrid, 28 de Julio de 1940 ). Este  artista eminentemente imaginero  trabajó en los  aquellos Talleres, siendo también  maestro de escultura en ellos. Se trata de una talla   en madera policromada   con un perfecto estudio anatómico de la cabeza y torso de  Jesús  Crucificado – que agonizando -mira con expresión  serena a su Madre.

El P. Martínez Alvarez  (Acebes del Páramo / León ), que fue  Rector de varios Colegios Salesianos –entre ellos dos veces como se ha mencionado el de C. Real-  , Fundador y  Director de la Revista Misiones Salesianas, Delegado Provincial de la Asociación Provincial de María Auxiliadora,  Miembro del Consejo Presbiteral de la Diócesis  y perteneciente al Grupo Guadiana , ha publicado varios libros de Poemas  de todo tipo, pero con una inspiración común en todos ellos:  María Auxiliadora, San Juan Bosco  y ese CRISTO DE LA SALUD , junto al que tiene su confesionario  y del que se ocupa que ningún día le falten estampas con oraciones que él mismo compone desde que llegara al Colegio y quedara conmovido por Él.

Francisco Blanco Mena

DOCUMENTACIÓN / AGRADECIMIENTOS:

ARCHIVO GENERAL COMPAÑÍA DE JESÚS  EN ALCALÁ DE HENARES:  PP. Carlos López Pego, Amancio Arnáiz Arnáiz, H. Javier Horrillo / FUNDACION FÉLIX GRANDA : Dª. Emilia González Martín del Río / COMUNIDAD SALESIANA DE CIUDAD REAL: PP. Joaquín Torres Campos y Santiago Martínez Álvarez / OBISPADO DE HUELVA: P. Manuel Carrasco Terriza / BIBLIOTECA PÚBLICA DE LIRIA / D. José María García Marín / D. Juan Borja Fuentes / D. José Manuel Moreno Vázquez   / D. Antonio Serrano Juárez y Dª. Rosa Mª. Serrano Ruiz.


El salesiano P. Martínez Álvarez

sábado, 13 de septiembre de 2014

LAS LITOGRAFÍAS DE CIUDAD REAL CAPITAL EN LA OBRA: “ESPAÑA, SUS MONUMENTOS Y ARTES-SU NATURALEZA E HISTORIA”



Una refundición de la obra  “Recuerdos y Bellezas de España”, fue “España, sus Monumentos y Artes-Su Naturaleza e historia” publicado en Barcelona por el Establecimiento Tipográfico-Editorial de Daniel Cortezo.  José María Quadrado también participó en la realización de esta obra y a él se le deben los tomos dedicados a Salamanca, Ávila y Segovia (1884), Asturias y León (1885), Valladolid, Palencia y Zamora (1885), Castilla la Nueva (1885-86, 3 vols., en colaboración con Vicente de la Fuente: I, Madrid y provincia; II: Guadalajara y Cuenca; III: Toledo y Ciudad Real) y Aragón (1886).

Interior de la Parroquia de San Pedro en el siglo XIX

En el tomo III dedicado Castilla La Nueva y publicado en 1886, aparece toda la información dedicada a la provincia de Ciudad Real y a la capital de la misma. La obra esta ilustrada por numerosos fotograbados y litografías, publicándose cinco de Ciudad Real capital.

Desaparecida portada de la actual calle Ruiz Morote y que se reproduce en la página 457 del III tomo de la obra

El texto publicado sobre Ciudad Real capital, es el mismo de “Recuerdos y Bellezas de España” que ayer publique, diferenciando una obra de otra, en las litografías que acompañan al mismo.

Esta litografía de una desaparecida reja de la actual calle de Ramón y Cajal, se reproduce en la página 485 

Las litografías como ya he dicho son cinco y corresponde al interior de la Parroquia de San Pedro, una antigua puerta labrada que se encontraba en la calle Dorada, hoy Ruiz Morote, una antigua reja de la calle Mejora, hoy Ramón y Cajal y dos litografías de Alarcos, una vista del santuario y otra del interior de la ermita.

Quien quiera ver la obra completa, lo puede hacer pinchando el siguiente enlace: http://bvpb.mcu.es/es/consulta/resultados_busqueda.cmd?posicion=7&forma=ficha&id=185

Litografía del exterior del Santuario de Nuestra Señora de Alarcos publicada en la página 464

Interior de la ermita de Nuestra Señora de Alarcos en el siglo XIX

viernes, 12 de septiembre de 2014

CIUDAD REAL EN LA OBRA DE “RECUERDOS Y BELLEZAS DE ESPAÑA” DE JOSE M. QUADRADO



 “Recuerdos y Bellezas de España”, fue una obra publicada en el siglo XIX bajo la Real protección de SS. MM. la Reina y el Rey, una inspiración típica del Romanticismo planeada en doce volúmenes e iniciada en 1839 con ilustraciones de Francisco Javier Parcerisa Boada (1803-1875). A Jose M. Quadrado se le deben los tomos dedicados a Aragón (tomo 3, Barcelona 1844), Castilla la Nueva (tomos 6 y 7, Madrid 1848 y 1853); Asturias y León (tomo 12, Madrid 1855); Valladolid, Palencia y Zamora (tomo 10, Madrid 1865) y Salamanca, Ávila y Segovia (tomo 11, Barcelona 1865).

En el tomo II publicado en 1853, dedicado a Castilla la Nueva aparece en el cuarto capítulo, todo lo relacionado a Ciudad Real capital y Alarcos, realizando primero un repaso a la historia de nuestra ciudad. En cuanto a la descripción de la misma y sus principales monumentos en aquella segunda mitad del siglo XIX dice lo siguiente:

El ámbito que cogen los muros de Ciudad Real, señalado ya desde su fundación por Alfonso X, es verdaderamente asombroso y capaz de los diez mil vecinos que otro tiempo según fama contenía; pero aunque los yermos espacios y las frecuentes ruinas harto indican su lastimosa decadencia, hace creer su misma estensión que jamás fue poblada toda, sino que dentro de su recinto se abarcaron vastos campos y corrales para encerrar en caso de sitio los ganados que formaban su principal riqueza. Su cerca reparada en 1480, y maltratada por la inundación desastrosa de 1508 en que el Guadiana salvó una legua de distancia para visitar hostilmente la ciudad, ofrece una construcción mista de tapia y de sillería, de trecho en trecho coronada de almenas: de las ciento y treinta torres que un tiempo la guarnecían, las mas aun subsisten, y algunas de piedra gallardas y robustas. Entre las seis antiguas puertas retienen su fisonomía la de poniente vuelta ácia Alarcos, y la de levante ácia Miguel-Turra flanqueada por dos torreones, junto á la cual apenas se reconocen ya los vestigios del álcazar hundido en nuestros días, cuya portada cine sencilla moldura. Pero ácia el norte donde la desolación es más notable, al lado del grandioso hospicio de Lorenzana fundado en 1784 con los millones del bénefico arzobispo y convertido ahora en cuartel, ábrese entre dos cuadradas torres la puerta de Toledo, evocando arábicas memorias, si no supiéramos que el origen de la ciudad es muy posterior á la dominación de los infieles. Sus esbeltos arcos de herradura descritos por uno y otro lado dentro de una grande ojiva, y la bóveda interior de fábrica puntualmente sarracena, solo acreditan cuán en boga permanecieron entre los cristianos del siglo XIII la arquitectura y los arquitectos musulmanes. La grandeza de Ciudad Real, al penetrar en su interior, toda es apariencia; sus casas, espaciosas aunque bajas, muchas con blason esculpido sobre la puerta, son habitadas en su mayor parte por labradores; la soledad reina en sus anchas y rectas calles, que se prolongan de un estremo á otro, dejando en medio baldíos huecos y devastados solares. Las principales por bajo de arcos desembocan en la cerrada plaza rodeada de pórticos y galerías de madera, á un lado de la cual se nota la casa de ayuntamiento, para cuya fábrica se hizo en 1534 un reparto de cien mil maravedís, aunque cincuenta años antes se le había ya cedido como solar la habitación y tienda de Alvar Diaz. Otra mas antigua con los cercanos edificios devoraron las llamas en 1396, sirviendo en el intermedio de punto de reunión á las asambleas concejiles el trascoro de la parroquia de S. Pedro: diez y seis regidores aumentados luego hasta veinte y cuatro, seis jurados y un corregidor formaban por aquellos tiempos su cuerpo municipal.

Don José María Cuadrado Nieto, periodista  y escritor mallorquín , encargado de redactar algunos volúmenes de la obra Recuerdos y Bellezas de España , que , en compañía de  Francisco Javier Parcerisa visitó Ciudad Real para incluirla en tan importante obra  bibliográfica

La disposición triangular de las tres parroquias manifiesta ya de suyo que las tres nacieron como de planta juntamente con la población y á distancias regulares para mejor repartición de sus feligresías: la de Sta. María sin embargo aspira á cierta preeminencia sobre sus hermanas, apoyándola en el ferviente culto y portentosas tradiciones que rodean á su tutelar efigie de la Virgen del Prado. Metida en angosta calle y entre macizos contrafuertes la portada principal de forma ojiva y de ornato semi-bizantino, ella y otra lateral su contemporánea parecen entregadas al olvido por el gusto del renacimiento, que al través de los árboles de un paseo campea luchando con góticas reminiscencias en las rasgadas ventanas del ábside y en la puerta de mediodía; lo torre empero, cuya fábrica emprendió en 1551, no pasó del primer cuerpo adornado con una linda ventana. Mas completo fue su triunfo en el interior de la espaciosa nave, cuyo desahogo y grandeza no pudo menos de asombrar al viajero Ponz, muy satisfecho por otra parte de hallarla ya descargada de follages y góticas menudencias: sus dos: sus dos bóvedas inferiores las cerró en 1500 Antonio Fernández de Écija, la tercera se concluyó en 1514, y  en el adorno de su crucería con efecto una favorable progresión, terminando graciosamente en el ábside que ocupa un precioso retablo. Cuatro son los cuerpos de esta obra atribuida á Giraldo de Merlo por los años de 1616, dórico, jónico, corintio y compuesto; y la espresion y elegancia de los pasages de la Virgen, esculpidos de relieve entero, acreditan á su autor de excelente artista. Antigua, morena y sentada en el centro del retablo, forma la joya principal del templo y aun de la ciudad á los ojos de sus devotos la imagen de nuestra Señora del Prado, á cuyo camarin introducen magnifica sacristía y ancha escalera, y ante la cual penden regios estandartes por glorioso trofeo. Por lo demás, el templo, careciendo de capillas y abarcado de una sola ojeada, á pesar de sus grandes y gentiles proporciones, no deja sino una impresión de frialdad y desnudez.

Al texto le acompañan dos ilustraciones, una es el interior de la Parroquia de San Pedro 

Mas severo y monumental carácter nos ofrece el de S. Pedro aunque menos celebrado, con sus tres naves no muy elevadas, con sus anchas ojivas, con sus pilares compuestos de ocho cilíndricas columnas que ciñen capiteles de rudo follage, con sus tres puertas distintas en el género si bien acordes en la antigüedad. Ábrese la principal entre robustos machones en frente de la sombría cárcel, formada por cinco semicírculos en degradación, cuyos arquivoltos clavetean florones bizantinos y puntas de diamante, y una linda claraboya gótica completa la fachada: de las dos puertas laterales, titulada Umbría la del norte y del Sol la de mediodía, la primera reviste su arco inferior con arábicas dentelladuras; la segunda es puramente gótica, y se agrupa bellamente con la cuadrada torre rematada en agudo y moderno chapitel, y con los muros exteriores de una capilla que flanquean sólidos cubos y adornan ojivales ventanas bordadas de arabescos. Fundó esta capilla, al espirar el siglo XV, el dadivoso cura Fernando de Coca, dando á su portada y al retablo de la Virgen cuajado de relieves toda la riqueza, ya que no primor, que la decadencia del arte admitia, y erigiéndose en el fondo de ella un sepulcro de alabastro, con efigie tendida sobre la urna, escudo de armas y un page reclinado á sus pies. Contemporáneas demuestran ser aproximadamente otra pequeña capilla con bóveda de crucería al estremo de la nave izquierda, y la mayor reedificada en 1475 por Fernando de Torres, regidor perpetuo, y su esposa Juana, mostrando ahora al desnudo su gentileza por carecer de retablo: el coro pertenece al siglo XVI. Tal es de interesante la parroquia de S. Pedro; la de Santiago, que en la torre, en las tres naves, en las anchas ojivas se le conforma, ha perdido mucho de su fisonomía con el revoque de la techumbre recién adornada de casetones de yeso, conservando sin embargo un notable rasgo de aquella en el arco de herradura de una de sus capillas.

El sabio fundador de Ciudad Real extendió su solicitud á los conventos, y quiso establecer allí dos casas religiosas de dominicos y franciscanos con cuarenta sacerdotes en cada una, que fuesen, según su espresion, como los semilleros de doctrina y buenos ejemplos para la comarca toda del campo de Calatrava. Respecto de los primeros parece que no se cumplió la voluntad del soberano hasta el reinado de Enrique III, en que abolida la sinagoga fue dada á Gonzalo de Soto y vendida por este en 1398 á Juan Rodriguez, tesorero de la casa-moneda de Toledo, siendo erigida al año siguiente en convento de Sto. Domingo. De este ni ruinas quedan; del de S. Francisco, convertido en cuartel, solo dejó en pié la restauración moderna una puerta gótica en el claustro; y únicamente la vasta iglesia de mercedarios en el centro de la población se mantiene abierta al culto, mientras la de carmelitas descalzos á la salida de la puerta de Toledo protesta con la regularidad y lucimiento de su fachada contra el abandono que la consume. Los tres conventos de religiosas nada presentan de antiguo, á no ser los toscos cubos de piedra que fortalecen el exterior de la renovada iglesia de dominicas.

Para consultar la obra completa pinchar en el siguiente enlace: http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000131131&page=1

La otra ilustración es la ermita de Nuestra Señora de Alarcos 

jueves, 11 de septiembre de 2014

UNA DESCRIPCIÓN DE LA MUJER MANCHEGA DE FINALES DEL SIGLO XIX



La mujer manchega lo reúne todo: encanto belleza y gracia. Dulce y cariñosa como las gallegas, de facciones correctas como las valencianas y tan salada como las andaluzas, tiene en su vida una nota  más característica todavía: su sencillez, su recogimiento y la austeridad de sus costumbres. Enemiga de bailes y diversiones y poco aficionada á la vida de la sociedad, es retraída por naturaleza y condición.

Al revés que las gallegas, nunca se alegra con el baile del país, y tan sólo de vez en cuando escucha con afán, detrás de las cristaleras de los balcones o de las maderas de las ventanas, la clásica rondeña que, al compás de la guitarra, entonan los gañanes transeúntes.

Por regla general, la mujer manchega es muy hermosa. Y sobre ello existe la siguiente tradición:

“Cuando Dios hizo el mundo, distribuyó su Divina gracia entre varias provincias españolas, dotándolas de bellos paisajes, deliciosos climas, etc., etc., y por un olvido sin duda nada bueno concedió á la Mancha. Y al preguntar San Pedro qué tal le había parecido su obra, aquél  le contestó:

Señor muy bien, como todo lo que produce su Divina Majestad; pero paréceme que ha sido algo injusto con los manchegos, porque únicamente les habéis dado tierras tan poco pintorescas, que sólo agradan por la primavera, cuando nace el verdor de los cereales, y tan secas, que las únicas plantas que en ellas encuentran arraigo son la vid y el olivo: los tristes consortes de la antigua Judea; y tanto es así, que hasta los ríos que las cruzan, avergonzados de verlas, se esconden entre el carrizo y la masiega y el junco y la espadilla. Y si á esto se añade que el clima en aquella región es tan frío en invierno como caluroso en verano, comprenderá, mi Venerable Maestro, que hay algo de injusticia.

Tienes razón, mi buen Pedro; y para probártelo, desde este momento concedo a la Mancha una de las mujeres más bonitas y virtuosas de la tierra.”

Y así fue, en efecto… Y si no véase la muestra…

¿Qué cómo se llama? El nombre no importa conocerlo. Baste saber que es una muchacha encantadora, manchega de rancia cepa, y que sólo con verla será forzoso confesar que la mujer de este país lo reúne todo: belleza y gracia.

José Balcázar y Sabariegos
Ciudad Real y Septiembre de 1898.

Fuente: La Revista Moderna, Año II número 82


miércoles, 10 de septiembre de 2014

CIUDAD REAL EN EL ALBÚM REGIO DE 1855



El álbum regio es una obra de don Vicente Díaz de Comas, abogado y compositor, publicado en La Habana en 1855, que muestra la profunda interrelación cultural entre Cuba y España, aportando la obra musical creada en Cuba por un español.

Considerado por los expertos como raro y de gran valor bibliográfico, consta de 123 páginas y en 78 de ellas aparecen los escudos policromados de todos los territorios de la Corona de España, con un aparte de música en partituras en cada página. Todas son originales de su autor excepto la Marcha Real que figura bajo el escudo de Castilla. Al final del libro hay una página con un árbol genealógico de la familia real española.

La parte musical refleja el momento histórico y el grado de evolución de la cultura musical cubana, ya que el autor asume la idiosincrasia isleña, plasmando un fruto cultural pleno de hispanidad. Incorpora contradanzas, habaneras, zapateados, valses, polkas, himnos y marchas.

El escudo de Ciudad Real aparece al igual que el resto, está dentro de una trabajada orla que alinea pequeñas alegorías peninsulares para formar un hermoso marco. En la parte inferior aparece un pentagrama musical con un titulo bellamente impreso entre orlas, debajo del escudo, correspondiendo a la página donde aparece el escudo de Ciudad Real aun zapateo cubano.

Al finalizar las laminas hay un capitulo de texto titulado: “Disertación Histórica y Cronológica de los Timbres y Blasones que decoran  los antiguos títulos de los Soberanos de España” donde se incluye una síntesis histórica de las ciudades o regiones correspondientes a cada escudo así como descripción según las normas heráldica. De Ciudad Real se dice lo siguiente:

Por haber fundado el Rey D. Alonso el Sabio a Ciudad Real en el año 1.262 y haber servido de plaza fuerte contra los Moros que se habían refugiado en Sierra Morena y Sevilla, tomaron por armas sus moradores un Rey sentado en su Trono, armado con espada en la mano derecha y en la izquierda un mundo; geroglífico de su poder y Soberanía, y con castillos en la bordura, por ser Rey de Castilla, quien tenía dominio sobre ella. Después en el año de 1.420, el Rey D. Juan 2º concedió á esta poblacion los mismos privilegios que á la ciudad de Cuenca, como consta en su historia. En la ciudad de Lorca se ve que el mismo D. Alonso, la concedió su imágen por armas, casi en las mismas circunstancias que se han referido aquí, aunque adecuadas á la gloriosa conquista de su fortaleza.

Juan 2º la dio el título de Ciudad y también la cedió á Juan 5º Rey de Armenia en 1.383, que la conservó hasta 1.391, que murió y entonces, volvió a la Corona Real.

Está situada en una llanura de los antiguos campos Oretanos, á media legua del Guadiana; habiendo perdido mucho de su antiguo esplendor, pues en el siglo XV, llegó a tener 30.000 vecinos y hoy dia no llega á 11.000”.


martes, 9 de septiembre de 2014

AYER CELEBRAMOS LA FIESTA DE LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA


La Virgen de Oreto Zuqueca es una imagen de la Virgen de talla completa de estilo gótico

La Virgen María fue la Madre de Jesús y, con este hecho, se cumplieron las Escrituras y todo lo dicho por los profetas. Dios escogió a esta mujer para ser la Madre de su Hijo. Con ella se aproximó la hora de la salvación. Por esta razón la Iglesia celebra esta fiesta con alabanzas y acciones de gracias.

Un poco de historia

El nacimiento de la Virgen María tuvo privilegios únicos. Ella vino al mundo sin pecado original. María, la elegida para ser Madre de Dios, era pura, santa, con todas las gracias más preciosas. Tenía la gracia santificante, desde su concepción.

Después del pecado original de Adán y Eva, Dios había prometido enviar al mundo a otra mujer cuya descendencia aplastaría la cabeza de la serpiente. Al nacer la Virgen María comenzó a cumplirse la promesa.

La vida de la Virgen María nos enseña a alabar a Dios por las gracias que le otorgó y por las bendiciones que por Ella derramó sobre el mundo. Podemos encomendar nuestras necesidades a Ella.

Aunque la Virgen es de talla, se le pone un manto para su salida procesional

La fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María se comenzó a celebrar oficialmente con el Papa San Sergio (687-701 d.C.) al establecer que se celebraran en Roma cuatro fiestas en honor de Nuestra Señora: la Anunciación, la Asunción, la Natividad y la Purificación.

Se desconoce el lugar donde nació la Virgen María. Algunos dicen que nació en Nazaret, pero otros opinan que nació en Jerusalén, en el barrio vecino a la piscina de Betesda. Ahí, ahora, hay una cripta en la iglesia de Santa Ana que se venera como el lugar en el que nació la Madre de Dios.

Es de las pocas patronas de nuestra provincia que se salvó de su destrucción en 1936

LA VIRGEN DE ORETO Y ZUQUECA PATRONA DE GRANÁTULA DE CALATRAVA

En la festividad del 8 de septiembre son muchos los pueblos de nuestra provincia que celebran a su patrona. Uno de estos pueblos es Granátula de Calatrava con la Virgen de Oreto Zuqueca. La imagen es una escultura gótica de madera policromada de principios del siglo XIII. Magnífica talla con rasgos arcaicos y reminiscencias bizantinas. La Virgen está sentada como Trono de Dios, con el Niño Jesús sobre su rodilla izquierda bendiciéndonos con una mano y con la otra sujetando la bola del mundo. La escultura original ha sufrido transformaciones y restauraciones a lo largo del tiempo pero no por ello ha perdido esa serenidad y porte característicos, y ese encanto tan especial que la hacen de las más bellas y admiradas de la provincia. Por motivos de seguridad, exceptuando las principales festividades celebradas en el santuario, la imagen es venerada todo el año en el presbiterio de la iglesia parroquial de Santa Ana de Granátula de Calatrava.

La imagen fue coronada canónicamente el 18 de agosto de 1963.

La Virgen recorre el pueblo de Granátula de Calatrava cada 8 de septiembre

LA VIRGEN DEL VALLE PATRONA DE ALDEA DEL REY

Otro de los pueblos que celebró ayer a su patrona, fue Aldea del Rey la Santísima Virgen del Valle, que era venerada en Aldea del Rey desde la Edad Media. Se le invocaba con el nombre de Ntra. Sra. del Val de Padilla, pues fue donada esta imagen por el Gran Maestre de la Orden de Calatrava García de Padilla, según consta en el archivo Diocesano del Arzobispado de Toledo.

La Virgen del Valle, Patrona de Aldea del Rey, es otra de las patronas que procesionó ayer en nuestra provincia  

La imagen actual de la Virgen del Valle data de 1939 y existe una leyenda entre los mayores del pueblo que fue realizada por el mismo imaginero que la Virgen de los Santos de Pozuelo de Calatrava y una confusión en la entrega de las cajas hizo que la imagen destinada a Pozuelo viniera a Aldea y se enviase a Pozuelo la Virgen del Valle. Esta hipotética confusión se basa en el gran parecido existente entre la actual Virgen del Valle y la desaparecida Virgen de los Santos y la de la actual Virgen de los Santos con la del Valle destruida en 1936.

La imagen fue coronada canónicamente en el año 2000.


lunes, 8 de septiembre de 2014

EN LAS VÍSPERAS DE LA NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA, LAS PROCESIONES DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS EN CIUDAD REAL Y DEL ROSARIO EN LAS CASAS



Hoy celebra la iglesia la festividad de la Natividad de Nuestra Señora, y en muchos pueblos de nuestra provincia hoy es festivo al festejar la patrona de su localidad. Como víspera de esta celebración mariana, ayer en Ciudad Real procesiono la imagen de la Virgen de los Remedios desde su ermita. También en la pedanía de Las Casas, la imagen de la Virgen del Rosario recorrió las calles de la localidad en su octava. A continuación publico varias fotografías de estas salidas procesionales. 

La devoción a la Virgen de los Remedios es una de las más antiguas de Ciudad Real

La imagen de la Virgen de los Remedios procesiona siempre el domingo más cercano al 8 de septiembre

La Virgen fue portada por un grupo de mujeres costaleras 

La parte musical corrió a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Prado

La procesión recorrió las calles adyacentes a la ermita de los Remedios 

Nuestra Señora del Rosario patrona de Las Casas 

La Virgen del Rosario recorre  dos veces la localidad de Las Casas, la procesión de ayer fue la de su octava