Buscar este blog

miércoles, 7 de enero de 2015

HOY EL CUPÓN DE LA ONCE DEDICADO AL CENTENARIO DEL PARQUE DE GASSET



El cupón de la Once de hoy miércoles 7 de enero, está dedicado al I centenario del Parque de Gasset de nuestra ciudad. Se han puesto a la venta al precio de 1,50 €,  un total de cinco millones y medio de cupones en toda España, con la imagen de la Fuente Talaverana, el rincón más emblemático de este parque ciudadrealeño que cumple sus primeros cien años de vida en 2015 y para lo que el Ayuntamiento ha diseñado un programa de actividades que será presentado en este mes de enero.

El cupón quiere ser un embajador de la cultura y el patrimonio de Ciudad Real, sirviendo de escaparate al centenario del Parque de Gasset. Cupón que promociona nuestra ciudad por toda la geografía nacional, no siendo la primera vez que la ONCE dedica su cupón a nuestra ciudad, en estos últimos años también ha difundido la Pandorga, el IV Centenario de la Hermandad del Cristo de la Caridad y el Patronato Municipal de las Personas con Discapacidad.



martes, 6 de enero de 2015

EL RELIEVE DE LA HUIDA A EGIPTO DE DONAIRE




La iglesia del Colegio de San José en la calle Calatrava, es una construcción de los años sesenta del pasado siglo XX, que fue bendecida el 27 de abril de 1967 por el Obispo-Prior D. Juan Hervás Benet. Es una construcción del arquitecto D. Jesús García del Castillo,  llevada a cabo por el Maestro de Obras D. Eugenio García del Castillo. La pureza de líneas, los materiales empleados, su original y austera decoración responden al modelo de Iglesia difundida por el Concilio Vaticano II.

La fachada de la iglesia posee un gran relieve en piedra de la Huida a Egipto, realizado por el gran escultor ciudadrealeño, D. Joaquín García Donaire (1926-2003), en 1962. El relieve representa de forma moderna, el momento en el que la Virgen, San José y el niño, guiados por un ángel, huyen tras saber que Herodes ha decidido matar a todos los niños.

Este artístico relieve que se encuentra ubicado en la parte superior de la puerta de acceso a la iglesia, pasa desapercibido para las cientos de personas que diariamente transitan por esta calle, siendo uno de los pocos motivos artísticos con los que cuenta actualmente la calle Calatrava, después que la piqueta acabara con las edificaciones de diferentes siglos que la poblaban.



lunes, 5 de enero de 2015

LA LLEGADA DE LOS REYES MAGOS A CIUDAD REAL HACE UN SIGLO


  
Las cabalgatas de los Reyes Magos no se llegaron a realizar hasta mediados del siglo XIX en España, siendo la más antigua la de Alcoy (Alicante) que está documentada en el año 1866. A partir de esa fecha las Cabalgatas de Reyes Magos se fueron organizando en los distintos pueblos y ciudades de España, realizándose por primera vez en Ciudad Real en 1920.

Por este motivo hace ahora un siglo, en 1915 la llegada de los Reyes Magos era organizada a título particular por el establecimiento del “Arca de Noé” dedicado a la venta de instrumentos musicales, discos y objetos dedicados a la música. Este establecimiento estaba situado en la calle General Aguilera esquina con cuchillería. Su propietario fue D. Ángel Mur y Mur, padre del que fuera gran artista y fundador de la Hermandad del Cristo de Medinaceli, D. José Mur Escolá.

Aquel año D. Ángel Mur, influenciado seguro por su hijo D. José Mur, organizó la llegada de los Reyes Magos a su establecimiento del “Arca de Noé”, convirtiéndose en un gran acontecimiento en la sociedad ciudadrealeña de aquel año.  D. Ángel Mur publicito en el periódico local “El Labriego”, la llegada del sequito real a su establecimiento y como sabía que iba a tener una gran aceptación entre los niños, dejó bien claro que expulsaría de su establecimiento a las personas que no guardaran la compostura y orden debidos.

Aquel año de 1915, los niños ciudadrealeños pudieron ver los Reyes Magos gracias al “Arca de Noe” y algún otro establecimiento que organizó la visita real. Hoy un siglo después es nuestro ayuntamiento quien organiza la Cabalgata de Reyes, haciendo que las calles y plazas de nuestra ciudad se pueblen de niños que esperan con ilusión los regalos que previamente han solicitado a Melchor, Gaspar y Baltasar.

El establecimiento del “Arco de Noé”, lugar que visitaron los Reyes Magos

 

domingo, 4 de enero de 2015

QUÉ SOLOS SE QUEDAN LOS PÁJAROS



Ya no hay nada donde un día te erguiste majestuoso, árbol de la suerte que una cabriola del destino a punto estuvo de trocar tan amable metáfora por el negro mote de árbol de la suerte. ¡Qué desconsiderado es el mundo, árbol matriz de sombras centenarias que refrescaban la calma mineral de los ancianos! Tres heridos vinieron a baldonear tu curriculum impecable. No te desbrazó el rayo machadiano que hendió el olmo del poeta –sino un mal viento que aceleró lo que ya había hecho la química de la biología y la carcoma. La Naturaleza te creció y un soplido iracundo de la Naturaleza te malhirió. La Plaza del Pilar se ha quedado sola sin el olmo y la ciudad se ha quedado huérfana con la Plaza del Pilar desolmada. ¡Desalmada suerte la tuya, árbol de la suerte!

Todo fue creciendo alrededor a tu compás. Por cada rama que brotaba de tu tronco recio se alzaba una casa y cuando la rama se convirtió en recio tronco fueron las casas paralepípedos con ojos que eran las ventanas donde se te podía ver cambiando de colores conforme medías el tiempo. Los árboles no miden años, ni siquiera los anillos concéntricos, esos relojes viscerales que son el rastro de la insufrible lentitud con que evoluciona su gordura, nos valen. Los árboles no mensuran la línea del tiempo. Lo que miden son las emociones. Emocionímetros son los árboles que en verano reflejan la euforia vaga del ambiente y en otoño la pesadumbre de la melancolía.

A cuántos vivos y muertos habrás visto tú antes de morir herido por el viento. Tal vez fueras testigo mudo de conspiraciones y celadas. A buen seguro que alguna mujer fue despojada de un beso sobre la rugosa corteza que te vistió.

Y ahora, de un árbol a un pozo. De la vida apuntando hacia arriba al recuerdo que orada hacia abajo, siquiera metafóricamente.

Qué golpe alto te ha derrumbado, olmo decimonónico y silente, señor de un punto fijo desde el que has crecido con el pálpito de la ciudad. Ayer te vieron nuestros bisabuelos hasta que dejaron de verte los infantes de internet. Se te adelantó el efecto 2000. Cuánto tiempo más hubieras estado sobre la tierra si no hubieras cedido al peso del pasado dejándote caer sobre tres pacíficos paisanos, los últimos que bajo tu fronda se cobijaron creyendo estar a salvo. Y más que a salvo, a buen recaudo de cualquier contratiempo imprevisible. Tu perdurabilidad fue tu máximo peligro. No ibas solidificándote en el círculo social de los nativos como las estatuas, la escultura de los lustros te fue vaciando. Como criatura viva fuiste desviviéndote lentamente y ya sabes cómo las gastan los coetáneos. Decrépito una de tus hijas y con ese plumaje agresivo que se desplomó sobre boinas perplejas firmaste tu sentencia de muerte. Qué buena muerte la de la lumbre acogedora y sobrecogedora, a lo mejor.

Un árbol arrancado es un hogar que desaparece, es un espantoso desahucio, a la canoría local le han cerrado una sede que nunca fue clandestina. Los inquilinos antiguos de sus brotes tendrán que mudarse de casa. Mon dieu, ¡qué solos se quedan los pájaros!

Manuel Valero (Diario “Lanza” publicado en la contraportada el 26 de noviembre de 1999)